FELIZ 2014! Espero que este año sea fantastico y que sigais leyendo el fic jajaja
Capitulo 13: ese vampiro y unas compras
A la mañana siguiente, Contessa se despertó en la habitación del hotel intentando recordar lo que había pasado. De repente todo lo sucedido la noche anterior volvió a su mente: el secuestro, las torturas de aquel ángel, el rescate y a él, aquel chico que le había roto el corazón y también la forma tan fría con la que ella lo había tratado. De pronto sus pensamientos fueron interrumpidos por su mejor amigo que entraba a la habitación con el desayuno: una taza de sangre y unas tostadas.
-Deberías comer un poco- dijo el shinigami ofreciéndole la taza.
La chica le hizo caso y empezó a beber la sangre a saborear cada gota de aquel manjar.
-Creo que debería contarme lo que pasó anoche- continuó el shinigami. Contessa dejo de beber e ignoro las palabras de su amigo.
-No sé a qué te refieres- dijo cortante intentando quitarle importancia al tema
-Sabes perfectamente de que estoy hablando ¿Por qué no te quedaste en la mansión?
-No te importa.
Grell se enfadó ante aquella respuesta y le quitó la taza a su amiga y esta empezó a patalear como una niña pequeña. El shinigami, resignado, decidió devolvérsela y salió de la habitación.
-Está bien cuando quieras hablar conmigo, ya sabes dónde estoy.
La pequeña vampiresa siguió desayunando y decidió vestirse, como siempre de negro.
Al salir de la habitación vio a su amigo leyendo el periódico.
-Akai-kun – dijo con voz inocente-¿Te apetece salir a dar una vuelta?
El shinigami pelirrojo asintió y salieron del lujoso hotel para ver cómo se despertaba Londres.
A las doce del mediodía tras una visita por la ciudad, las calles estaban repletas de gente que empezaba a comprar los regalos de navidad. Los escaparates de las tiendas estaban engalanados para recibir las fiestas aunque todavía faltaba más de un mes.
-Está todo muy animado- dijo Contessa, a lo que su amigo asintió al verla sonreír- se nota que ya está aquí la navidad.
De repente la chica se paró en el escaparate de un anticuario.
-Akai-kun, voy a entrar un momento.
La tienda era más grande de lo que parecía a simple vista, estaba llena de objetos muy antiguos, juguetes, vajillas, muebles... y lo que llamo la atención de la chica, un pequeño juego de ajedrez de cristal. Cuando fue a cogerlo, otra mano quiso hacer lo mismo, Contessa quiso saber quién era esa persona que le quería quitar aquella reliquia. Alzó la vista y se encontró con los ojos verdes de Elizabeth Middleford.
-Buenos días Contessa -saludó risueña.
-Buenos días- contestó la chica ocultando la ganas que tenia de matar a aquella chica- vaya, parece que tenemos gustos muy parecidos, ¿no es así?
-No, es que se acerca el cumpleaños de Ciel y me pareció un buen regalo.
Ante aquellas palabras Contessa dejó que los celos se apoderaran de ella y en un despiste de Elizabeth cogió rápidamente el pequeño juego de ajedrez, lo pagó y salió de la tienda antes de que Lizzy se diera cuenta. Al salir de la tienda se encontró con Grell que había visto la divertida escena e intentaba inútilmente aguantar la risa.
-Kuroi-chan parece que el pequeño conde si te importa aunque lo intentes negar.
-¡Cállate! Esto no es para él, es para mis padres- dijo la vampiresa muy enfadada y se dirigió al hotel.
