Hola a todos. Como otra semana más os traigo un capitulo nuevo, pero como este me parece muy poquita cosa para todos los que esperáis una semana para leerlo voy a subir hoy también el siguiente. Que los disfrutéis :)

Capitulo 19: ese vampiro y como clases de equitación

A la mañana siguiente, Contessa se despertó desorientada. Lo único que vio nada más despertarse fue la luz que provenía de la ventana. Perezosamente, se dio la vuelta y se encontró con Ciel que seguía profundamente dormido. La chica se sorprendió de tal manera que gritó de tal forma que se escuchó en toda la mansión e incluso despertó a Ciel.

-¿Se puede saber por qué me has despertado?- preguntó Ciel aún medio dormido.

-¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Por qué estoy en tu cama en pijama? - preguntó Contessa sorprendida al despertarse al lado de Ciel.- ¿Qué pasó anoche?

-¿No te acuerdas de nada?- la chica negó con la cabeza- Pues, empezaste a quitarme el veneno pero de repente, te volviste otra incluso tus ojos cambiaron de color y empezaste a beber mi sangre.

-Lo siento- se disculpó- hacía mucho tiempo que esto no me pasaba- Ciel se intrigó ante las palabras de la chica y le indicó que continuara- Beber sangre humana en exceso no me sienta bien, cuando bebo demasiado pierdo el control y me vuelvo un animal. Por lo de los ojos no te preocupes, siempre cambian cuando estoy enfadada o furiosa. - la chica paró un momento y empezó a recordar pequeños fragmentos de lo ocurrido la noche anterior- aunque ahora que lo pienso, cuando probé tu sangre sentí algo diferente...

-¿A qué te refieres?

-No lo sé… Dicen que la sangre de la persona amada es la más dulce del mundo- dijo sonriendo.

El conde se sonrojó y decidió cambiar de tema:

- ¿Qué te parece si después de desayunar vamos a dar un paseo a caballo?

La chica no contestó, por lo que el conde lo interpretó por un sí. Así que después de desayunar, fueron a las cuadras.

-Escoge el caballo que quieras y nos vamos- ofreció el conde.

-Es que… no se montar a caballo- dijo Contessa avergonzada- siempre me han dado miedo.

Ciel sonrió al ver a su novia mostrarse como una persona normal.

El chico le extendió la mano y le dijo:

-Pues yo te enseñaré.

Ciel ordenó a Sebastian que sacara a su caballo para practicar con él. Estaba seguro de que su caballo negro carbón le encantaría a la chica.

Estuvieron todo el día practicando hasta que por fin Contessa fue capaz de montar a caballo e incluso echaron una pequeña carrera en la que quedaron empatados.

Después de cenar, ambos se fueron a sus respectivas habitaciones aunque Contessa había intentado irse con Ciel pero la mirada asesina de su tío hizo que desechara la idea.