Capitulo 25: ese vampiro y su pasado

Contessa y Cross aparecieron en la habitación de una gran mansión. La chica seguía temblando, preocupada porque Cross no había dicho nada en todo el camino desde que la sacó de la mansión Phantomhive.

-Así que novio- dijo finalmente el chico- parece que te has estado divirtiendo en tu última misión- Cross cogió a Contessa fuertemente del cuello y, aunque ella intentaba zafarse fue imposible ante la gran fuerza del chico.

-No…es…así- Contessa intentó hablar pero la presión que se ejercía sobre su cuello era tan fuerte que le impedía hablar con claridad.

-Con que no es así- Cross sonrió- ¡No me mientas!- el chico lanzó a Contessa contra la pared que se cuarteó a causa del impacto- Después de todo lo que he hecho por ti. Deberías estarme agradecida. ¡Eres mía no lo olvides!- Cross estaba cada vez más enfadado.

El chico se fue hacia un arcón que había en la habitación y buscó entre las cosas que había dentro hasta que encontró una fusta, se fue acercando a Contessa poco a poco mientras esta intentaba escapar, pero la pared le cortaba la huida.

-Sabes que no me gusta compartir mis juguetes- Cross cada vez estaba más enfadado.

Contessa no paraba de suplicar clemencia ante aquel ser que la había estado atormentando durante años. Mientras cerraba los ojos esperando que su castigo pasara lo más rápido posible, Contessa comenzó a recordar el comienzo de su pesadilla.

Todo empezó hace unos 200 años. Una pequeña Contessa estaba en el jardín de su casa esquivando los ataques de su padre mientras su madre estaba reunida con una familia de vampiros que había venido desde Inglaterra.

-Bien hecho hija, vas mejorando- la felicitó su padre, un hombre de apariencia joven de pelo moreno y rizado, de ojos rojos.

-Muchas gracias padre- Contessa estaba un poco cansada pero a la vez orgullosa de sus progresos. Pronto el consejo de vampiros le encomendaría su primera misión, la más importante que prueba su lealtad ante todos los vampiros.

Cuando iban a proseguir con el entrenamiento, los invitados salieron de la mansión seguidos por la madre de Contessa, una mujer alta, de piel pálida, de pelo largo y castaño y de ojos marrones.

Cuando se despidieron de los invitados la madre de Contessa se acercó a su marido y le susurró algo al oído. Acto seguido, el padre de Contessa le dijo a su hija que tenían algo importante que decirle. Los tres caminaron en silencio por los pasillos de la mansión hasta llegar al salón. Allí, los tres se sentaron y permanecieron en silencio hasta que la madre de Contessa decidió tomar la palabra:

-Contessa, has visto a las personas con las que he estado reunida, ¿verdad?- la chica asintió y su madre decidió continuar tras una breve pausa- Ellos son los Darkworth y he estado hablando con ellos de tu futuro.

-¿De mi futuro? Madre, no la entiendo.

-Verás hija, los Darkworth tienen un hijo llamado Cross. Es un gran luchador, muy leal al consejo además de que es muy guapo- Contessa seguía sin entender lo que su madre trataba de decir.

- Lo que tu madre inatenta decir- continuó su padre- es que te hemos comprometido con Cross.

Contessa no creía la que la estaba diciendo, estaba prometida. Toda su vida acababa de ser decidida. Era algo que había sabido desde pequeña, sabía que sus padres iban a planificar toda su vida, ya estaba acostumbrada a no tener derecho a tomar decisiones, pero de alguna forma se sentía libre. Pero ahora ya no era así estaba comprometida y aún no se sentía preparada.

-Cariño, es lo mejor para ti- dijo su madre abrazándola- Cross es perfecto para ti.

-Ya lo sé madre.

-Cross vendrá a conocerte dentro de un mes pero antes, tienes que hacer algo- dijo entregándole una carta a su hija que la abrió con pocas ganas.

"Señorita Contessa Marianne Blaire:

El Consejo de vampiros se complace en anunciarle que ya tiene la edad suficiente para probar su lealtad al resto de los vampiros.

Su primera misión será en Rusia, tenemos información de que un cura ortodoxo está preparando el exterminio total de nuestra especie. Se le proporcionará más información cuando llegue a su destino. Partirá a su destino dentro de una semana.

Sabemos que esta es una misión algo más compleja de lo normal para alguien de su edad, pero tenemos grandes expectativas en cuanto a su persona.

Le desea toda la suerte del mundo.

El Consejo"

La vampiresa estaba en estado de shock, en solo en par de horas su vida había dado un vuelco inesperado: estaba prometida y, además, le habían encomendado su primera misión, la más importante de todas ya que en caso de no cumplirla sería exiliada por toda la eternidad.

A la semana siguiente, Contessa estaba preparada y partió rumbo a Rusia. Allí, fue cuando cumplió su primera misión cumpliendo de sobra las expectativas del consejo, pero esa es otra historia.