Hola a todos! Como cada semana os traigo un nuevo capítulo de mi fic. Os doy a todos las gracias por comentar y leer el fic. Gracias a vosotros subo las contis con mucha ilusión por ver que piensa la gente del fic.
Cap 30: ese vampiro y el final de la pesadilla
Ante ellos se encontraba un ser que ninguno deseaba volver a ver. Cross acababa de entrar en la mansión. A causa de su presencia, Contessa comenzó a temblar y era incapaz de moverse. Al darse cuenta de que podía volver a perder a Contessa, Ciel se puso delante de la chica para protegerla y apuntó a Cross con su rifle.
-No entiendo a qué viene esta hostilidad- dijo Cross muy tranquilo y con una sonrisa- a deferencia de mis compañeros yo no vengo a luchar, solo vengo a llevarme a Contessa.
-Lo siento pero no te la vas a llevar- esas palabras produjeron un leve sonrojo en Contessa que seguía muy asustada.
Al ver que sería difícil deshacerse de Cross, Ciel ordenó a Sebastian que llevara a las chicas a un lugar seguro. El mayordomo siguió las órdenes de su amo y se llevó a Lizzy y a Contessa aunque ésta última hacía todo lo posible para no dejar a Ciel con ese ser tan terrorífico.
Cuando finalmente estuvieron los dos solos ambos permanecieron en silencio hasta que Cross decidió hablar:
-¿Por qué la proteges tanto? ¿Qué ganas con esto? ¿Qué consigues protegiendo a ese monstruo?
-Haces demasiadas preguntas -Ciel intentó mantenerse tranquilo intentando ignorar que Cross había llamado a Contessa "monstruo" - la razón por la que protejo a Contessa no es asunto tuyo. Pero si tanto te interesa... estos últimos años he pasado por muchas cosas que me hicieron pensar que la vida carecía de sentido. Pero todo cambió cuando conocí a Contessa, ella ha sido la luz que ha iluminado mi vida. Y ya sea vampiro, humano o demonio ella se ha convertido en una parte imprescindible de mi vida y no dejaré que nadie me la vuela a quitar. Y menos alguien como tú.
Mientras Ciel y Cross seguían hablando en otra parte de la mansión estaban Sebastian, Contessa y Lizzy. El mayordomo intentaba retener a su sobrina pero tuvo que dejarla cuando esta dijo:
-¡Todavía me quedan dos deseos así que es una orden! ¡DÉJAME SALIR!- el mayordomo no pudo negarse ya que era como una orden indirecta de su amo.
Contessa comenzó a correr en dirección al recibidor de la mansión pero, al escuchar la voz de Cross la vampiresa, como un acto reflejo, se escondió para escuchar la conversación. Cross había empezado a reírse sonoramente ante lo que había dicho el conde:
-¿Qué no vas a dejar que te la quite? Qué bonito. Pero déjame que te recuerde que Contessa mi prometida y que por lo tanto me pertenece. Además, ¿qué vas a hacer con un juguete roto que ya no sirve para nada?
Esas palabras hirieron enormemente a Contessa pero hirieron aún más al conde que no iba a permitir que nadie más insultara a Contessa.
-Como un humilde juguetero que soy – dijo Ciel con una sonrisa- puedo reparar cualquier juguete- esas palabras conmovieron a Contessa- por lo que no voy a permitir que nadie le haga daño.
El conde estaba realmente enfadado ya que Cross no paraba de menospreciar a Contessa. A causa de esa rabia, Ciel apuntó al vampiro con un rifle cargado con balas de plata que le hicieron cuando empezó a trabajar con Contessa por si ésta se descontrolaba.
Sin pensarlo dos veces, Ciel empezó a disparar a Cross. Todas y cada una de las balas del tambor del rifle impactaron en el cuerpo del vampiro que no tuvo tiempo de esquivarlas. Al ver lo que Ciel estaba haciendo, Contessa salió de su escondite y corrió hasta donde estaba Ciel y lo abrazó fuertemente para que bajara el arma.
-Ciel, para ya, está muerto- dijo Contessa entre lágrimas.
-Ya no tienes de que preocuparte- le dijo Ciel más calmado acariciando dulcemente la cabeza de Contessa- Juro que te protegeré de todo aquello que te haga daño.
