Los personajes le pertenecen a la grandiosa Stephenie Meyer, lo único mío es la historia cuya única paga es que les guste mucho.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Buen día, tarde o noche depende de su país, se que están sorprendidas de que actualice muy rápido pero es que ahora que eh terminado mis demás historias-lo que solo me queda esta- al fin podre dedicarme al cien en esta, de esa manera no tardare tanto en actualizar ya que dedicare toda mi imaginación y mi creatividad para terminarla. Bueno se que el capi pasado las hizo enojar mucho pero es que asi es la trama…y para la que me juzgo por ahí, ¿ves? ¡No se parece a la comedia!... ejem ejem, disfruten el capi nos leemos abajo.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
_-Ni Contigo, Ni Sin Ti-_
-9-
Cincinnati 1902… 2 años despues
Mire la ventana desde mi pequeño asiento que tenia por dentro de la casa, de la misma manera como lo venia haciendo desde hace dos años, esperando a que el llegara, pero al caer la noche esas esperanzas se iban al diablo... de nuevo. Como es posible que despues de tanto tiempo siguiera esperándolo como una tonta, pues precisamente esa era la razón, era una gran tonta.
Mi vida asi había sido desde aquel día en que supe que jamás volvería, pero como dije, por lo tonta que soy aun me mantenía con la esperanza de que el supiera donde estaba y volvería por mi. Más ahora que lo necesitaba tanto.
El sonido de unas pisaditas corriendo me hizo sonreír.
-¡Mami!- gire mi cabeza y sonreí a mi personita favorita- Papi me llevo a ver un espectáculo de títeres, era una historia de una princesa que…que, se lo comía un monstruo grandote asi…- me extendió sus bracitos todo lo que pudo- Pero el príncipe llego y la salvo, fue muy lindo mami.
Mire a Royce, que sonreía al ver a mi pequeña tan feliz.
-Me da mucho gusto Esmerald- su emoción me contagio- ¿Por qué no le cuentas a nana lo mucho que te divertiste?
Mi niña corrió hacia donde estaba Siobhan, revoloteando sus rizos castaños, mi sonrisa estuvo en mi cara todo el tiempo hasta que desapareció por el pasillo, fue ahí cuando mi mirada fue hacia Royce que me miraba serio.
-No puedo creer que sigas esperándolo.- se sentó a mi lado- Ya ha pasado mucho tiempo.
-Lo se- lo mire por un momento- Aun conservo la esperanza.
-Pero no te hace bien.-me acaricio la mejilla- Piensa en tu hija…
Mi pequeña, ella había sido mi ancla en todo este tiempo, la única que me había ayudado a salir adelante cada día. Aun recuerdo como sucedió todo hace dos años…
Recordaba haber enfrentado a mi abuela antes de que la inconsciencia llegara a mí. Despues de eso el horrible olor en mi nariz me hizo despertarme, abrí mis ojos lentamente y vi a mi madre y a mi abuela alrededor de mi cama, ambos rostros eran de preocupación pura. Trate de levantarme pero mi madre no me lo permitió.
-¿Qué pasa?
-Te desmayaste hija, debes descansar.
-Pero ya me siento bien- intente de nuevo pero otra vez me detuvieron- No en necesario eso mamá sabes que yo…- entonces algo dentro de mi hizo una revolución, solo pude levantarme y correr hacia el baño, saque todo lo que tenia en el estomago, las arcadas eran horribles, sentí a mi madre detrás de mi quitándome el cabello y cuando termine me tendió un vaso de agua para quitarme el mal sabor- Gracias.
-No hay de que cielo- me ayudo a levantarme, pero su mirada estaba fija en mi rostro- Rose, el doctor Cullen dice que podrías estar embarazada ¿es verdad?
Abrí mis ojos asustada, entonces me vino a la mente la noche en que Emmett y yo estuvimos juntos, ese día no nos habíamos percatado de eso, es más ni siquiera recordaba ese detalle mientras estaba en sus brazos, pero era imposible, solo fue una vez.
-Rosalie- mi madre me hablo.
Pero si me ponía a contar los días y tenia un retraso, agregándole los desmayos y el vomito…
-¡Oh por dios!- me lleve las manos a la cara y comencé a llorar- Es imposible.
-Tranquila hija- mi madre me estrecho en sus brazos, me aferre a ella como si no hubiera un mañana- Ya sabremos que hacer, no te preocupes.- asentí aun sin despegarme de ella- Es de Emmett- no era una pregunta
-Si, pero el se ha ido- alce la mirada para ver a mi madre- Mi hijo no tendrá padre, ¿sabes lo que significa eso mamá? Será un marginado, rechazado por la sociedad, no quiero eso ¡no lo quiero!
-¡Tranquila Rosalie!- me mando callar mi mamá, puesto que mi abuela estaba afuera y podía escucharnos, pero eso no me importaba ahora.
-No me entiendes- me separe de ella enojada- Tu no me entiendes, ¿Que hare yo con un bebé?
-¡Rosalie por favor!- mi madre me alzo la voz haciéndome para en seco, ella nunca me había gritado- Se que ahorita estas asustada, además no sabes aun si de verdad estas embarazada solo fue una suposición, calmate.
-Mamá no se que hacer, ¿y si resulta ser cierto?
-Pues, estaré más que feliz de tener un nieto, que aunque no haya llegado en la mejor de los casos, pero aun asi será bienvenido.
-¿Y papá?- era mi mayor temor- Yo no quiero decepcionarlo, aunque se que lo voy a hacer.
-Fe hija, fe
Y en efecto, mi padre se enojo muchísimo conmigo cuando fue confirmado mi embarazo, primero por haber sido tan descuidada y poco consiente, además de que era obvio que él sabía que el padre era Emmett, paso como un mes buscándolo, usando todas sus influencias pero no lo encontró y al final despues de mucho hablar, acepto mi embarazo. La que no se lo tomo muy bien, como no, mi abuela:
-¡Como es posible que lo permitan!- dijo enojada caminando de aquí para haya, no me paso desapercibida la mirada de burla que me dio Ciel- Es una chiquilla inmadura, se los dije, les dije que deberíamos haberla metido a un internado cuando era mas pequeña, pero no.
-Mamá calmate- trato papá-No es momento para juzgarla, sino de apoyarla.
-Jasper tiene razón señora, ¿cree que si atacamos a Rose, el bebé desaparecerá?- añadió mi madre- Pues no… y tu jovencito quita esa sonrisa de tu cara- le dijo a mi hermano.
-¡Oigan! A mi no me metan en sus problemas, no fui yo quien se metió con quien no debía.- entendí el doble sentido de su comentario y no solo yo lo noto.
-¡Ciel lárgate a tu cuarto!- le grito mi padre, sin dejar de sonreír el salió del despacho- Más tarde hablare con él.
-Pero es el único que ve realmente las cosas como son, a ver jovencita ¿Qué piensas hacer?- yo mantenía la mirada gacha, solamente escuchaba como ellos gritaban, no podía decir nada por que realmente no tenia nada que aportar.
-No lo se
-¿Cómo que no lo sabes?- me grito, sus gritos me estaban poniendo nerviosa y por ende provocaba que comenzara a llorar- ¡Deja de llorar!
-¡No puedo evitarlo! ¡Me pones de nervios!- le grite de vuelta- ¿Qué quieres que haga? ¿Qué me vaya? ¡Bien! Pues me largo… pero deja de estarme juzgando.- me levante- Si no me quieren pues no estaré aquí para ser la vergüenza de la familia ¿contenta abuela? Ya nadie dirá nada de ti y tú reputación seguirá tan limpia como siempre, si quieres dile que me morí en un accidente o que me ahogue en el rio, no me importa.
-Rosalie hija- dijo mi madre- Deja de pensar eso, no queremos que te vayas.
-No quiero ser una carga- respondí mirando a mi abuela- Tampoco la vergüenza de nadie.
-Rosalie- esta vez hablo mi padre- Jamás vuelvas a decir que eres o vas a ser una carga, eres mi hija y siempre contaras con mi apoyo.
-¡Papá!- me lance a su brazos y volví a llorar, algo que ultimadamente hacía mucho.
Recuerdo que ese día pensaba irme de mi casa sin importar lo que mis padres dijeran no quería que ellos sufrieran los chismorreos y las burlas de que su única hija estaba embarazada y que el padre la había dejado, aunque no tenia idea de donde ir, por un momento pensé en irme a casa de mi tía Bella, pero despues pensé que seria una carga más para ellos y no pretendía eso. Tampoco podía ir a Londres con tía Lilian, no tenia dinero ni nada.
Entonces llego Royce.
Royce escucho toda mi historia, el solo me miraba pero no me decía nada. Yo sabía perfectamente cuales eran sus sentimientos por mi, y sabía que le dolía demasiado decirle que esperaba un hijo de su mejor amigo o ex mejor amigo, sinceramente no tenia idea de en que términos quedaron ellos dos.
-¿Emmett no volverá? ¿Cómo puedes estar tan segura de ello?- me pregunto despues de que terminara de relatarle todo
-No estoy segura, pero algo me dice que no lo hará.
-¿Qué piensas hacer?
-No lo se Royce, estoy tan confundida.- lo mire a los ojos, su mirada no mostraba ningún reproche o lastima, era preocupación pura- Y perdida- añadí
Los dos nos quedamos en silencio, me preguntaba que era lo estaba pensando.
-Creo que tengo la solución, pero no se si quieras.- dijo despues de un momento.
-¿Qué clase de solución?- lo mire sin entender
-Cásate conmigo- lo mire en shock-Espera, antes de que comiences a despotricar como te conozco quiero que me escuches- lo deje hablar- Yo podre darle mi apellido a tu hijo, se que las cosas entre tu y yo han estado tensas, desde que… tu sabes, pero me di cuenta de que prefiero tenerte como mi mejor amiga que no tenerte, yo estaré contigo en este momento que estas pasando Rosalie además se que será mi sobrinito consentido- me acaricio mi vientre aun plano- O bueno hijito, piénsalo Rosalie, no quiero que hagas algo que no quieras.
-Pero ¿Qué pasara contigo? No puedo aceptar esto, no es justo para ti, ¿Qué pasa si encuentras una mujer de la cual te enamores? Yo no podría con la culpa.
-Cruzaremos ese puente cuando estemos ahí.- me tomo de la mano- Piénsalo Rose, esta tarde tengo que salir a un viaje de negocios llegare en un par de días, espero que puedas tener respuesta.
-Lo pensare Royce- me limpie las lagrimas- De todas maneras gracias
Se agacho para darme un beso en la mejilla.
-Eres mi mejor amiga Rosalie, nunca te dejaría sola
Pase esos días muy estresada, mi madre me decía una y otra vez que me calmara que eso no era bueno para mi bebé pero no podía evitarlo, tenía que darle una respuesta a Royce, pero no podía yo sola con esto.
-Mamá, Royce me quiere ayudar- le dije un día antes de que Royce llegara, necesitaba su consejo.
-¿De verdad? Es un buen chico- me dijo- Pero ¿Qué clase de ayuda?
-Quiere que me case con el- mi mamá no tenia expresión en su rostro- Y creo que aceptare, quizás no lo ame, pero lo quiero muchísimo supongo que puede funcionar además él le daría un apellido a mi hijo y no será un marginado.
-No lo se hija, no has pensado la posibilidad de que Emmett regrese.
-Puede que si al igual que no, en estos momentos debo olvidarme de mí y pensar en mi hijo.
-¿Y tu hija?
-En estos momentos, yo no importo.
Royce regreso al día siguiente como lo había prometido, mi respuesta ya estaba clara, me casaría con el. El se mostro muy contento y me dijo que no me arrepentiría, de hecho no lo hice. Nos casamos al tercer día en que volvió, todo fue muy rápido solamente asistieron nuestras familias, mi abuela era la más contenta de todos pues me había casado con quien ella quería pero eso no quitaba que me ella me tratara con tanta hostilidad y me ignorara todo el tiempo, tía Bella no estaba del todo contenta y no lo oculto en toda la ceremonia hable con ella y le dije que Royce no tenia la culpa de nada que al contrario él era quien le hacia un favor a mi.
-Sabes que en mi casa eres bienvenida- fue su respuesta- Si tu dulce abuela no te quiere, mi madre y mi familia si, Lizzy te quiere como una hermana y Tony también, no tenias que…
-Tía- la interrumpí- No quería ser una carga para nadie, además Royce fue quien me lo propuso.
-Pero aun asi…
-Estaré bien.
Royce me trato de una manera amable y caballerosa en ningún momento menosprecio a mi hijo y siempre que le preguntaban decía con orgullo que era suyo.
Aunque no estaba del todo de acuerdo, me daba gusto que ya haya aceptado a mi hijo.
Los meses pasaron y él jamás regreso, sinceramente no estaba muy convencida de que regresaría pero siempre me sentaba en el jardín, esperándolo, asi fue como se hicieron los nueve meses y llego el nacimiento de mi hija.
Mi pequeña Alice Esmerald King, mi hermosa pequeña con los rizos de su padre y sus hoyuelos cada vez que sonreía, lo único que había sacado de mí era los ojos, pero se parecía mucho a su padre. Ese día tanto Royce como yo lloramos al ver a nuestra bebé y digo nuestra por que el se gano el derecho de ser su padre.
Royce seguía esperando mi respuesta.
-Tienes razón- me levante de mi lugar- Me apetece ir a ver a mi madre, hace tiempo que no la veo.
De hecho tenía como 6 meses que no la veía y año y medio de no visitar a la que entonces era mi casa, no desde aquella vez.
Íbamos Royce y yo con nuestra hija a casa de mi madre, tenia todo el derecho de conocer a su nieta y bisnieta, en caso de mi abuela.
-¡Señora Rose!- Siobhan corrió hacia mi- La eh extrañado tanto
-No te preocupes nana, a partir de hoy vendrás conmigo- le mostré a mi hija- Te prometí que tu serias la nana de mi hija.
-¡Que hermosa niña! Se parece a…- se quedo callada
-Lo se, ¿Y mamá?
-¿Rose?- mire las escaleras y mi madre venia corriendo hacia mi- Hija ¡oh que preciosa!- acaricio la mejilla de mi hija- ¿Cómo se llama?
-Alice Esmerald-los ojos de mi madre brillaron de emoción-¿Y papá?
- Que hermoso nombre y gracias- me sonrió-Espera lo llamo ¡Jasper! ¡Tenemos visitas!- grito a todo pulmón- Buen día Royce, lo siento.
-No se preocupe señora, se que esta feliz de ver a Rose.
-Alice por que… oh- se paro en seco al verme- ¡Rose!- se acerco a mi para abrazarme, pero se detuvo al ver a su nieta- Es hermosa, y tan pequeña.
-¿Quieres cargarla?- se la tendí, mi padre estiro los brazos y le di a la pequeña. El la tomo con mucho cuidado, mi madre se acerco a él y ambos miraban a mi hija.
-Hace tanto que no cargaba a un bebé, había olvidado esa sensación.
-¡Ay Jasper! Es muy linda…
-¿Qué es linda? Oh…- mi abuela venia entrando a la casa, su mirada se poso en mi y luego en mi hija, la mirada que le dio no me gusto nada, le arrebate a mi hija de los brazos de mi padre y la pegue a mi pecho- ¿Qué hace esa desvergonzada aquí?
-Mamá…
-Sabe que no tiene por que estar aquí… ella no es parte de esta familia y que ni crea que por que se ha casado con Royce será bienvenida en esta casa.
-¡Ya basta!- grito mi padre- ¿Qué te pasa? No le puedes gritar asi es tu nieta.
-Yo solo tengo 2 nietos y esos son hombres.- su comentario me dolió demasiado, apreté más a mi hija a mi pecho, cerré los ojos debía evitar que las lagrimas me salieran de los ojos.
-Señora esta ofendiendo a mi esposa y eso no lo voy a permitir- intervino Royce
-Tu no…
-Royce- le tome del brazo, no quería que nadie peleara, no por mi causa- Vámonos de aquí-Royce asintió y me tomo del brazo, se despidió de mis padres con una leve inclinación.
-Rose hija- mi madre venia tras nosotros- No te vayas.
-Lo siento madre
Esa fue la última vez que pise esa casa, a partir de ese día eran ellos los que iban a mi casa pero eran cortas las visitas puesto que vivíamos un poco lejos.
-¿Estas segura?- me pregunto- No quedaron en buenos términos la última vez, bueno me refiero a tu abuela.
-Los extraño mucho, además hace poco fue cumpleaños de Sebastián y quería darle su regalo, solo será un par de horas.
-Esta bien- me dio beso en la frente- Iré por Esme, y salimos de inmediato.
-Gracias.
Preparamos un pequeño equipaje para salir, la casa de mis padres estaba como a unas doce horas en coche. Además no podíamos quedarnos adentro pues mi bebé no lo resistiría.
Llegamos a la casa de mis padres a medio día, me quede mirando la casa como si hubieran pasado décadas desde la última vez que estuve aquí, sonreí al notar que no había cambiado nada. Suspire, Royce fijo su mirada en mi y me sonrió, me tomo de la mano como signo de apoyo le regrese el apretón. Estaba muy contenta de que él estuviera conmigo, a pesar de que no estábamos juntos en ese sentido siempre se porto como mi mejor amigo.
-Todo saldrá bien
-Lo se- mentí
El criado nos dejo pasar, anunciándonos, Tia llego al instante. Al verme sonrió no pude evitar sonreírle de vuelta, la fiel compañera de mi madre.
-¡Tia!- corrí a abrazarla
-Señorita Rose- me respondió el abrazo
-Hace tanto que no la veía, buen día señor King- le dijo a Royce
-No te preocupes Tia, sabes que conmigo no debes ser tan educada- a veces por esas cosas me gustaba él, lastima que no podía amarlo.
-¿Y mis padres?- le pregunte
-En el jardín con sus hermanos
Asentí. A toda velocidad y con Royce, cargando a mi hija, pisándome los talones salimos al jardín. Ellos estaban en el comedor, tuve que silbar para llamar su atención. Mi madre fue la primera que volteo, al verme su sonrisa se hizo amplia.
-¡Rosalie!- se levanto y corrió hacia mi- Hija, ¿Cómo estas?
-Bien mamá
-Rose- mi padre se acerco a abrazarme- Te hemos extrañado mucho
-También yo papi.
-¡Rosie!- mi hermanito, corrió hacia mi- Hace mucho que no te veía, ya no es lo mismo aquí sin ti.
-Yo también, te eh extrañado Sebastián… lo se, se que no es lo mismo sin mi… además tenia que venir a darte tu regalo- le dije dándole una pequeña cachetadita, ahora el era casi de mi tamaño, en unos años me superaría en estatura.
-¿De verdad?
-Lo deje en el coche, te lo daré en unos momentos.
-Rosalie- me saludo Ciel, a pesar de que ahora se veía mas maduro era solamente eso, aun confiaba en el en nada, asi que solo asentí.
-Ciel, un gusto.
-Igualmente- su cara parecía que tenía una constipación estomacal horrible, tampoco estaba feliz de verlo pero al menos yo sabía disimularlo mejor.
-¿Cómo han estado?- pregunte una vez que regresamos a la mesa, ellos me sonrieron, al parecer había buenas noticias.- ¿Qué pasa?
-Este, se que es algo imposible- comenzó mi mamá- Pero, tu padre y yo… estamos esperando otro bebé.
-¡Es maravilloso! ¿Pero como…? Bueno ya se como, pero hace cuanto…
-Hace un par de semanas, me eh sentido mal y tu padre me llevo al doctor.
-Felicidades mamá
Mis hermanos no estaban del todo contentos, pero creo que entendía a Sebastián pues dejaría de ser el más pequeño de los tres, y de Ciel, bueno perdería mucha atención y pues el no importaba. Lo único que a el le interesaba era el dinero. Una hora despues el cielo comenzó a ponerse gris, mi papá nos ofreció entrar por si la lluvia se desprendía, los hombres fueron al despacho y mis hermanos fueron a sus cuartos.
Asi que me quede sola con mi madre y mi hija.
-¿Cómo te va Rose?
-Bien- le di un beso a mi niña que dormía en los brazos de mi madre- Royce es maravilloso.
-Me da gusto que seas feliz- de repente suspiro- ¿No has sabido nada de él?
-No- susurre- Creo que nunca volverá, debo hacerme la idea de que nunca lo hará. Aunque me gustaría que regresara, quisiera que conociera a Esme, se parece mucho a él.
-Las cosas son por algo hija, quizás el destino tenga algo preparado para ustedes.
-¿Y tu?
-Nada tampoco…
-No, no…- interrumpí- Olvidemos ese tema, esta mañana me decidi que mi vida seguiría adelante sin importar cuanto me duela, debo superarlo.
-Esta bien nena, pues hemos estado bien ya sabes esto del bebé me tiene toda loca y tu abuela más- me tense al pensar en ella- ¡Oh! Lo siento hija.
-No te preocupes ¿Cómo esta ella?
-Algo enferma pero sabes que eso jamás la ha detenido, salió un momento no debe tardar.-hice una mueca- No te preocupes no te dirá nada, se lo advertí.
-Mamá, no debes enfrentarla no en tu estado.
-Odie la forma en como te trato, por su culpa estamos separadas y se lo eh hecho ver cada día desde entonces.
-¿Papá…?
-Si, tu padre me apoya también te extraña hija eres su princesa.
-Yo también los extraño, tratare de venir más seguido no te preocupes, además de que quiero ayudarte en lo que pueda.
-Gracias hija, pero no olvides que Tia me acompaña. Por cierto ¿Cómo esta Siobhan?
-Bien, no pudo venir, según ella "quien se encargara de arrear a los demás"- ambas soltamos una carcajada, era cierto, desde que ella había llegado a la casa se convirtió en la mandamás de todos los empleados pero lo que mas me daba gusto o confusión era que ellos la obedecían.
-Esa mujer no cambia.
-Lo se, pero es mi nana y la quiero. De hecho es la que se encarga de cuidar Esme cuando Royce y yo salimos a alguna parte.
De entonces la puerta sonó, esperamos a que abrieran pero no sabíamos por que no lo hacían.
-Yo abro mamá- ella me sonrió dándome un gracias.
Deje a mi madre con mi hija, mientras iba atender la puerta, que al parecer ningún criado había oído. En cuanto abrí la puerta, me quede fría al ver a la persona ahí parada, su mirada era diferente a como la recordaba, sus ojos no tenían ese brillo que lo caracterizaba y que siempre me hacia sentir querida, sus facciones eran mas duras y marcadas por no decir que ahora se veía más grande… más amargado, ya no había rastro de aquel hombre que amaba.
-E-Emmett- tartamudee con una tonta.
-Hola Rosalie.- su voz seguía siendo la misma, solo que ahora estaba más seca.
¿Qué le había pasado a mi Emmett? El no pudo haber cambiado.
No podía ser cierto.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
¡Que emoción! Se que querrán saber que sigue, pero para hacer más justas las cosas tenemos que saber que fue de Emmett en estos dos años ¿no? ya sabemos lo de Rose, pobrecilla pero al menos tiene a su pequeña Esme y conto con el apoyo de Royce, asi que las que lo odiaban espero que ya no lo odien tanto.
¡Que lindo Alice esta embarazada de nuevo! Jeje, estos no paran ya van para el cuarto.
Ok, espero traerles el próximo capitulo lo más rápido que mi imaginación y la skul me lo permita.
Nos leemos
Paulinita Rathbone
