Oh Dios mío!

Estampó sus labios en los míos con una sensualidad que me dejó sin aliento, sujetándome con fuerza de la cintura con una mano, mientras con la otra me agarraba con delicada firmeza el cabello tirando un poco mi cabeza hacia atrás.

Yo ni tonta ni perezosa respondí de la misma manera apasionada apegándome más a su firme cuerpo, alcanzando el cabello de su nuca y enredándolo entre mis dedos.

Sé que le gustó porque gruñó bajito y lo que presionaba directamente mi vientre… definitivamente no era su celular.

Seré virgen pero he dado más besos en mi vida de los que pueda recordar, y es que para hacer algo bien hay que practicar y yo, soy una alumna muy aplicada.

Sigo ensimismada en el beso, Darien roza juguetonamente su lengua con la mía y yo desesperada trato de profundizar el beso apretándome más a él, cumple mi silenciosa demanda en un encuentro fiero, lleno de deseo explosivo.

Me atrevo a abrir un poco los ojos que instintivamente cerré al momento que sus labios tocaron los míos, y la imagen que vi casi me hace caer de rodillas. Era tan sensual como sus pestañas largas hacían sombra en sus mejillas, y su expresión relajada parecía la de un hombre en paz y seguro de sí mismo, pero con una increíble vulnerabilidad.

Se separó un poco de mí y rozó su nariz con la mía al tiempo que ambos abrimos los ojos y nos miramos.

-Qué tal si vamos a otra parte- me dijo en un susurro sensual.

Mis alarmas se dispararon en ese momento. Sé lo que significa esa propuesta de ir a otra parte, eso es una invitación pura y cruda al sexo.

-Dónde?- cómo si no supiera dónde, pero no sabía cómo rechazar tan tentadora invitación sin ser descortés, a pesar de saber que también estaba mal aceptar tan campante. Tener el cerebro medio fundido de deseo tampoco ayudaba mucho.

-No lo sé- se separó un poco de mí y puso su frente contra la mía- a mi departamento o donde tú quieras.

Tragué grueso. Y ahora qué le digo? Que me muero de ganas de ir con él, pero que no puedo porque nunca he hecho esto antes? Seguro no me cree considerando el salvaje beso que nos acabamos de dar, pensará que me sé el Kama Sutra de memoria.

Piensa, piensa… justo ahora mis neuronas se emborrachan con vino y deciden dormir!

-Qué me dices?

"¡Sí!"

-No, no puedo lo siento- digo realmente decepcionada, porque aunque me muera de deseo por estar con él, no quiero que mi primera vez sea con un tipo que probablemente se reirá de mi inexperiencia.

-Qué debo hacer para convencerte?

Sin darme tiempo a responder me toma nuevamente en un beso abrasador y yo vuelvo a entrelazar mis manos por detrás de su cuello. Darien que me tenía tomada de la cintura comienza a subir sus manos lentamente por mi costado llegando a rozar el contorno de mis senos, dejando sus manos estáticas en ese lugar mientras continuábamos unidos en un solo aliento.

Sentía un cosquilleo ahí donde tenía sus manos, sentía el calor traspasar la tela de mi vestido, pero no podía ser, era demasiado repentino, demasiado rápido.

Me separé bruscamente de él, primero para tomar aire y segundo para decirle… no se me ocurría nada qué decir.

Por suerte no tuve que decir nada, ya que oportunamente comenzó a sonar mi celular.

"número privado"

-Bueno?- contesté sin saber quién era la persona que me llamaba pasadas las once de la noche.

-Despáchalo ya!

-Cómo?

-Dile que se vaya!

-Pero Mi…

-No digas mi nombre y mueve tu perfecto culo acá arriba, tenemos que hablar.

Me quedé en blanco, avergonzada al darme cuenta que había tenido espectadores o más bien dicho espectadoras en el encuentro más candente de mi vida. Quería gritar de
frustración a la vez que agradecía la interrupción.

Miré a Darien quien alzó una ceja en gesto de pregunta.

-Yo…- me iba a justificar con mi jefecito para poder subir al apartamento.

-Ahora!- Gritó por el auricular mi compañera de piso.

¡Me había olvidado que aún tenía la llamada en línea!

Se cortó la llamada y yo me quedé como idiota mirando mi móvil. Con todo lo que había pasado en los últimos minutos ya se me había pasado el efecto del exceso de vino y por lo mismo, caía sobre mí el inminente peso de la realidad.

En qué había estado pensando? Ahora creerá que me tiene en sus manos y seguramente se reirá de lo fácil que le resultó seducirme!

Idiota, idiota, idiota! Casi había sucumbido a la tentación con nada más y nada menos que con mi jefe! un detective… un mujeriego como todos… un bocazas que de seguro le dirá al departamento completo lo ocurrido hoy.

Oh no!

-Debo irme- fue todo lo que dije antes de darme la vuelta, correr hacia el edificio y tomar el ascensor, sin más explicaciones, sin mirar atrás.

Llegué corriendo a la puerta de mi apartamento y antes de siquiera hacer el intento de sacar las llaves, ésta se abrió y una mano me tiró hacia el interior, cerrando la puerta con un ruido sordo.

-A ver si entiendo- Michiru analizaba lo que le había relatado de mi noche- Me dices que te invitó otro lugar y tú te negaste?

-No es que me haya negado, sólo no respondí y luego me llamaste y aquí estamos- dije con simpleza restándole importancia al asunto.

-Hubieses aceptado?- ahora era Mina quien gritaba como una loca.

-No- suspiré- claro que no, sólo no sabía cómo negarme, estaba paralizada- dije ya con confianza, no hacía falta mayor análisis de mis reacciones.

-Es decir, querías pero no podías.

-Tampoco es tan así- era así o no? Pues claro, mi cuerpo ansiaba decir que sí a todo lo que me proponía Darien, pero mi mente me indicaba lo obvio… es un mujeriego que sólo quiere a la chica nueva en su cama como la novedad. No podía ser tan estúpida para llegar a acostarme con él, no podía permitirle ser mi primer amante y que después se riera de ello... quería a alguien discreto que no le tomara importancia a mi virginidad. La verdad es que esta condición se estaba convirtiendo en un problema, ya que si no existiera, yo perfectamente en estos momentos estaría con un portento de hombre encima… o debajo… o…

-Me escuchaste?

-Qué?- dije asustada, ni idea de qué hablaban ahora.

-Si quieres a Darien Chiba en tu cama tienes que ser más inteligente chica y nosotras te vamos a ayudar.

-A qué se refieren?

-No escuchaste nada de lo que hablamos los últimos cinco minutos?- oh oh, Michiru se vuelve roja. Creo que necesita un jarro de agua sobre su cabeza… juraría que echa humo.

-Em… nop- sonrío tratando de alivianar esto.

-Bien, entonces no pienso ayudarte en nada… tú te lo pierdes- se iba a ir pero Mina la tomó del brazo.

-Qué?, no Mich porfis no te vayas, es una idea genial y a Serena le va a encantar y va a resultar y todos van a ser felices para siempre y nosotras seremos madrinas de la boda porque fuimos sus cupidos y… y…

Michiru hizo callar a Mina con un gesto, me fulminó con la mirada y luego se sentó en el sofá junto a la loca rubia que me miraba con curiosidad. Permanecimos en silencio durante varios minutos, ya no aguantaba más y quería saber de qué iba todo esto de que me iban a ayudar a no sé qué.

-Mich?

Ella sólo me miró y creo que gruñó… me dio risa pero me aguanté.

-Lo siento vale… no seas tan sensible, es que era obvio que iba a estar medio atontada después del beso más arrebatador de mi vida, además…

-Ok… no quiero tanto rodeo- se acercó a mí y juro que me sentí como un delincuente al cual interrogaban- te voy a decir una cosa y tú vas a escuchar. Si te parece te ayudamos y si no, no puedes pedirnos ayuda en ese tema nunca más, vale?

-Está bien- dije no muy convencida.

Cuándo les había pedido ayuda?.. creo estar loca pero nunca tanto como para no saberlo. Ellas solitas se inmiscuyeron en mis asuntos y ahora se hacen las ofendidas porque no las escucho.

Conmigo loca, Michiru bipolar y Mina medio esquizofrénica hacíamos el trío perfecto. Cielos, creo que nada bueno saldrá de esto.

-La cosa es así- sonrió por primera vez en la noche- conozco a Darien desde que estudiábamos en la academia, él era un año mayor y por lo tanto estuvimos tres años viviendo donde mismo. A veces nos juntábamos a conversar, nos emborrachamos un par de veces y no- dijo adivinando mis pensamientos- nunca pasó nada más aparte de una amistad, pero creo que lo conozco muchísimo más incluso que la propia Rei Hino que en su tiempo fue su compañera inseparable, y- me miró con una sonrisa- con ella tampoco pasó nada más.

Esta mujer es bruja!, pero eso no lo dije en voz alta, simplemente me quedé callada instándola a seguir.

-Lo que quiero decir, es que conozco a Darien y sé perfectamente qué tienes que hacer. Dime una cosa… te gusta Darien?

-Sí- respondí automáticamente, no necesitaba análisis, era así y ya.

-Bien, entonces esto es lo que haremos.

Michiru me contó su plan y yo quedé enmudecida. La verdad era algo tan simple y lógico como fantasioso, pero que sin embargo no se me había pasado siquiera por la cabeza, y era nada más que genial. Esta chica era increíble y Mina no se quedaba atrás.

Mich conocía a Darien desde hace años y si ella decía que el plan podría resultar era así, por lo cual me dejé convencer de esto a pesar de sentir que era una locura.

Iba a seguir los consejos de las chicas… iba a conseguir que Darien fuera mi primer amante sin que se comportara como un patán.

Y para lograr eso, iba a hacer que mi jefe, Darien Chiba… se enamorara de mí.

Hasta aquí este capi… espero que hayan disfrutado como lo he hecho yo escribiendo XD

A Darien definitivamente no se le va a dar tan fácil el conseguir meter en su cama a Sere, aunque hará lo imposible y ella no va a sucumbir a la increíble tentación hasta tener algo seguro… ya veremos más de este par en acción!

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