–Deja de ser tan débil Shi… este canalla me burló… –Se puso histérico, mientras su voz y gestos estaban llenos de ira y venganza. –Me dejó visto como un payaso… ¡Y ni siquiera tenía un año de edad!– Él hizo un over soul sacando una escopeta, se escuchó el disparo.

–¡Hana!– Gritó Gakko.

–¡Hana!– Alumi.

–¡Hana-kun!– Yohane.

–¡No, pequeño Hana!– Manta.

–¡Joven Maestro!– Ryu.

–¡Hana, no, mi Hana, NOOOO!– Tamao estalló en lágrimas, todo se volvió blanco por un instante, el resplandor los cegó a todos, y al momento de desvanecerse, sus ojos no podían creer lo que estaban viendo…

Estoy… estoy… ¿Estoy muerto…?

Abrió lentamente los ojos, lo menos que quería era morir, otra vez, pero no, el viento soplaba sus cabellos, mientras que la luz lo cegaba, se abrieron de par en par al ver la escena frente a sus ojos.

–¿Shi… Qué haces…?– Musitó enfadado, pero tranquilo, él simplemente había parado sus balas con su Katana.

–Te dije, que era suficiente, Death Cannon.– Respondió delante de Hana, quién estaba atónito, su mirada era fría y estaba serio, viendo directamente a los ojos de su hermano.

–Canalla… ¡Quítate de mi camino!– Gritó histérico, mientras seguía apuntando con su O.S.

–T-tú… me… protegiste…– Dijo mientras observaba a su interlocutor de espaldas, aun encarando al enemigo, aunque en realidad, ambos eran enemigos, esto lo confundía bastante, ¿Quién era ese sujeto, y por qué Shi lo llamaba hermano?

–Hace trece años recibí una orden directa, proteger y evitar que el modo Setsubun sea activado por Hana Asakura, sin embargo… Esto no hubiese pasado sino…–

–¿Sino qué?– Preguntó, por alguna razón, temía la respuesta.

–Si él no te hubiera disparado… Hana, Death Cannon fue el que te asesinó, en el medio oriente.– Las palabras de Alumi chocaron en sus oídos, él fue, él lo asesinó, él lo atacó, él fue el responsable, de la separación con sus padres, de las mentiras y los engaños, él hizo que todo se derrumbara, en cuestión de segundos, sus ojos se abrieron y aunque quisiera, las palabras no salían de su boca, porque ahí estaba él, el responsable de todo, el responsable de su muerte.

–Fufu… estás confundido, pequeña flor…– Él sonrió mientras bajaba su arma. –Hace trece años, recibí la orden de ir al medio oriente, lugar en donde por órdenes del amo Yvs, debía asesinarte, sin embargo, mis compañeros de equipo se encargaron conducir a tus padres hasta mi localización, en las afueras dela ciudad, una vez que salieron, ataqué, sin embargo, el espíritu de tierra se metió en mi camino, por lo que tuve que desviar mi O.S.– Quitó el guante negro de su mano derecha, la cual estaba mecanizada del pulgar hacia arriba, de manera que sólo sus dedos permanecían de carne y hueso.

–¿Q-qué le pasó?– Preguntó Yohane viendo como la prótesis cubría todo hasta el hombro.

–El brazo… es totalmente mecánico, pero los dedos están bien, excepto el pulgar…– Observó Gakko.

–Eso es porque tú me lo arrancaste, Hana Asakura…– Lo vio con recelo. –Ahora aléjate Shi, debo terminar lo que dejé pendiente.–

–Te dije… ¡QUE ERA SUFICIENTE!– Tomó la pequeña Katana entre sus manos. –Y si no entiendes… ¡Debo darte una lección! ¡O.S Rokkubīsuto!–

–¡Un O.S!– Dijo Gakko.

–¡La Katana se estiró casi al mismo tamaño que el Oni Kabuto!– Alumi quedó impresionada al ver que la Katana era delgada, pero larga, y era de un color plata con espirales doradas.

–Shi…– Susurró Tamao con una leve sonrisa.

–¿¡Qué haces Shi, acaso no ves que ellos son el enemigo!?– Replicó la peli azul mientras le apuntaba con un kunai.

–Apártate hermanito…– Susurró Death Cannon mientras volvía a levantar su arma.

–Veo que no entienden, no tenemos necesidad de pelear ahora, para eso está Flor de Maíz, pero como veo que se la quieren pasar de listos…hmm…– Pensó sus palabras por un momento. –Protegeré al chico.– Dijo con una sonrisa, algo que hizo enfadar a Death Cannon.

–Tú… me… ¿Me proteges?– Preguntó una jadeante Hana, inmediatamente pudo sentir como Shi lo cargaba sobre su espalda.

–Lo menos que quiero ahora es que el modo Setsubun se active de nuevo, así que sujétate fuerte, te sacaré de aquí…– Le susurró, mientras retrocedía unos pasos. –Y sí, mi hermano es Death Cannon, y es algo complicado.–

–Oye Mitsuki, encárgate de los demás, yo iré a por Hana… y luego arreglaré cuentas con mi hermano…–

–Es hora de jugar a las escondidas ¿Recuerdas, Hana?… ¡1…2…3 ya!– Él esquivó rápidamente tres balas que se dirigieron hacia ellos, luego dio un salto hasta quedar algo lejos de Death Cannon.

–¡Maldición, eres un canalla!– Él lanzó una ráfaga de balas hacia Shi y Hana, mientras que Shi se limitó a cortarlas todas con su O.S.

–Creí que eras el enemigo…– Musitó Hana muy débil, ya que seguía herido, él no respondió, sólo seguía destruyendo las balas que llegaban hacia ellos.

–¡Ya basta!– Alumi atacó con Silver Rod, mientras su oponente, Mitsuki, evadía y contraatacaba cada golpe con sus kunai, ambas eran veloces, más por la velocidad de Silver Tail.

–Kuku… eres muy rápida, pero Silver Tail no es tan rápido como cree.– Mitsuki la sorprendió con un salto hacia atrás, atacando con sus kunai.

–¡Silver Shield!–

Yohane, Gakko y Ryu peleaban contra onis que seguían saliendo.

–No lo entiendo…– Pensó Manta un momento al analizar la situación. –Shi está ayudando a Hana, pero los onis siguen saliendo… esto no está bien… ¿Qué estás pensando amigo?– Dijo Manta al ver como él seguía esquivando las balas de su hermano.

Death Cannon lanzaba sus proyectiles directamente hacia Hana, sin embargo Shi lo protegía cortando las balas o esquivándolas con agilidad, de un momento a otro sus O.S chocaban, mientras que los onis seguían saliendo del suelo, Alumi que peleaba con Mitsuki, se encaraba en una batalla de fuerza repetitivamente, mientras que Gakko utilizaba a DIVA para cortar a los onis que se ponían enfrente suyo junto con Yohane, pero estos volvía a levantarse o volvían a aparecer, parecía una guerra sin final.

–Oye… ¿Cuál es tu plan?– Preguntó Hana recuperando un poco el aliento.

–Verás… yo… ¡Yo no lo sé jajaja!–

–¿¡CÓMO QUE NO LO SABES!?– Gritó enfadado, pero al momento perdió muchas fuerzas.

–Shi… ¿Por qué haces esto?–Preguntó Death Cannon apuntando nuevamente para disparar. –Sabes que no te quiero matar.–

–Alguien me dijo una vez: "Ataca a alguien y ese alguien te atacará de nuevo" Entonces no comprendía esas palabras… pero ahora sí, y debes comprender que todo tiene su momento, y ahora no es el correcto… Onis, salgan, ataquen a Mitsuki y a Death Cannon.–

–¿¡Qué!? ¡Shi maldito canalla!– Antes de contestar los onis presentes se dirigieron hacia ellos, Shi colocó a Hana en el suelo mientras este lo veía de una manera extraña, como con melancolía.

–¿Te fuiste por esto?– Preguntó con notable resentimiento en la voz.

–No… pero debes saber que las cosas son más difíciles de lo que aparentan, debes encontrar tu verdadero yo, sin importar qué, deja de esconderte en esa máscara, hasta entonces no hagas algo como esto, llorar está bien, siempre y cuando llores por amor, llora Hana, llora y encontrarás las respuestas que tanto buscabas, adiós, flor de loto.– Luego de ello, Shi atacó a Hana por última vez dándole un puñetazo en el estómago, esto hizo que quedara inconsciente.

–Shi…– Habló Tamao que apareció de entre el polvo que la batalla desataba.

Él no dijo nada, ni se dio la vuelta, sólo saltó hacia el campo de batalla.

Ryu, Gakko y Yohane fueron atrapados por varios Naka-oni, mientras que Alumi fue sorprendida por un golpe en la espalda de Shi, y luego clavó su Katana en su costado, desarmando su O.S al extraer su Furyoku y dejarlo al mínimo, luego de esto Mitzuki terminó con los onis que Shi había enviado.

–¡Bastardo tú…!– Replicó, pero él la golpeó en el cuello y la dejó inconsciente, la cargó sobre el hombro y entonces pudo darse cuenta de que Death Cannon estaba detrás de él.

–Lo mataré, y lo sabes…– Dijo con un tono de enfado, estaba sangrando.

–Lo que hagas no me importa, pero ahora no era el momento, hasta entonces no permitiré que lo toques Death Cannon.– Respondió a secas dándole la espalda.

–Ya veo que no puedo hacerte cambiar de opinión.– Rió mientras se cruzaba de brazos al ver a Hana inconsciente. –No has cambiado nada Shi, sigues siendo un maldito canalla…–

–Fufu… tienes razón hermano mayor, sigo siendo muy débil…– Respondió con una sonrisa mientras se alejaban en una tormenta de polvo.

Despierta… despierta… despierta…– Una voz femenina lo llamó, abrió los ojos, se encontraba en su cama.

–¿Qué… pasó?– Preguntó Hana sentándose, al momento pudo ver a todos, a Tamao, Alumi, Yohane, Gakko, Ryu y a Manta, todos estaban sucios, heridos, o ambos, mientras él sentía que todo el cuerpo le dolía, al intentar moverse.

–Tranquilo Hana, debes descansar.– Le dijo Tamao mientras lo recostaba de nuevo.

–No lo comprendo… Shi dijo que tenía un hermano, pero no sabía que fue el responsable de la muerte de Hana en el medio oriente.– Manta trató de encontrar sentido a la situación, pero fue en vano.

–Debes tener algo muy claro Hana…– Dijo Alumi, su mirada y la de todos los demás estaba seria y triste al mismo tiempo.

–¿Qué es?–

–Habrá otro momento en que los enfrentemos, y para entonces…– Ella se pausó con dolor por unos momentos.

–¿Para entonces qué?– Preguntó, sabiendo la respuesta.

–Para entonces deberás matar al que una vez viste como a tu padre…–

Mientras, en América, un edificio abandonado…

–La lluvia comienza a caer…– Dijo una persona con capucha mientras veía por la ventana. –Hoy las flores volverán a florecer.– Terminó, antes de que los pétalos de la flor que tenía en la mano comenzaran a volar con el viento, ya que era hora… de que una nueva flor abriera sus pétalos…

FIN.