Cap. 3

Sus ojos como la plata liquida vagaban por toda la cafetería, posándose en las mesas, una a una.

Distraídamente, tomo uno de los bombones de la caja que estaba frente a el, y con movimientos elegantes e inconscientes, se lo llevo a la boca y lo degusto, casi gimiendo de placer.

-¿por qué demonios te gusta tanto el chocolate?-pregunto alguien a su lado.

Pestañeo rápidamente y desvió sus ojos platinados a los chocolate de su acompañante.

-no tengo ni idea-se encogió de hombros elegantemente y desvió su vista a la entrada de la cafetería.

-creí te gustaban las manzanas

-sí, esas tambien me gustan, Blaise

-¿ya saben algo?-ambos pegaron un saltito sobre la silla y desviaron la vista, encontrándose con unos ojos verdes

-mierda, Potter, que susto-Blaise llevo una mano a su pecho y suspiro agitado.

Draco en cambio, siguió comiendo sus bombones de manera impasible.

-¡Draco, por Merlín!, Esa es la segunda caja que te comes hoy-Blaise intento quitar la caja de enfrente del rubio, recibiendo un gruñido por parte de este

-no toques-siseo, llevándose el último de los bombones a la boca y chupándose los dedos.

Harry, que había tomado asiento frente al rubio, se quedo embobado con la acción de este, e imagino la boca nacarada de este, alrededor de otra cosa...

Ahogo un gemido y agacho la cabeza sonrojado, como si hubiera algo interesante en su taza de té.

-tal vez Hamilton no vino-sugirió Blaise

-le envié una nota, aun esta aquí-Draco desapareció la caja con su varita y suspiro satisfecho-¿cómo pueden haber personas tan cobardes?-murmuro medio adormilado, mas para sí mismo que para los presentes, apoyando la cabeza en la orilla de la mesa

-muy buena pregunta-Blaise observo al rubio y frunció el sueño-tienes sueño

-tanto chocolate en tan poco tiempo...

-te dije que no te los comieras todos

-si los dejaba Pansy se los iba a comer seguro-respondió el rubio, respirando suavemente

-¡Draco!-el aludido levanto la cabeza e izo una mueca.

Un chico corría hacia la mesa donde estaba. Era alto y muy guapo. Sus cabellos castaños, cortos por detrás y algo largos por delante, estaban desordenados y algo húmedos. Sus ojos verdes miraron al rubio con la preocupación grabados en ellos. Vestía una camisa azul cielo y un pantalón negro, que resaltaban la palidez de su piel.

-¿qué sucede, Nott?-pregunto el rubio, enderezándose al instante al ver un pergamino en su mano

-emergencia en el 3er piso, me dijeron que te buscara aquí, Neville está muy ocupado en el 2do

-¿qué paso ahora?-pregunto cansadamente

-envenenamiento por el uso excesivo y descontrolado de una poción-leyó el pergamino para luego clavar sus ojos en los orbes platinos-los jóvenes de hoy no entienden lo peligroso que es la Amortencia caducada

Al escuchar el nombre de la poción, Draco se levanto de un salto, sobresaltando a los dos morenos, que le miraron extrañados.

-déjame ver eso-le arrebato el pergamino a Nott y maldijo-Theodore, ve como sacas a Neville del 2do piso-saco su pluma y anoto algo tras el pergamino-dile que me lleve esas cosas de su laboratorio de Herbologia, los espero en 5 minutos

-bien-el castaño asintió y salió casi corriendo.

Draco se coloco la bata y miro al par de aurores, sonriendo con pena.

-es una lástima, me perderé el show de Hamilton, será expulsado de San Mungo después de esto

-parece que te divierte la idea-comento Harry, alzando una ceja; Draco le sonrio ampliamente, lo cual descoloco al moreno

Sin decir nada, Draco salió casi corriendo de la cafetería.

Harry y Blaise caminaban relajadamente por los pasillos del 4to piso, cada uno sumergido en sus propias cavilaciones.

Harry no podía sacarse de la cabeza a cierto rubio, al que hacía solo unos minutos observo chupándose los dedos de una forma... Sugerente para el moreno. Se pregunto si el rubio aceptaría salir a cenar con él, porque, a pesar de ser un medimago y que prácticamente no quedo casi nada de la fortuna de su familia después de la guerra, el aun seguía siendo un altivo y orgulloso Malfoy.

Blaise, por otro lado, se devanaba los sesos, buscando la forma de ayudar a su amado peli rojo, y de paso, decirle lo que sentía por él, sentimiento que tenía guardado desde sus años en Hogwarts.

Un fuerte estruendo los saco de sus cavilaciones a ambos. Alzaron la vista, buscando el origen de todo el alboroto; la sangre de ambos se congelo en sus venas, al ver que de la puerta cerrada de la habitación del Weasley salía humo.

Agitados, corrieron a la puerta e intentaron abrirla, pero estaba cerrada por dentro.

-¡Ron!-grito Harry, golpeando la puerta con desespero-Ron, ¿qué sucede?

-apártate Potter-Blaise saco su varita y apunto la cerradura-Alohomora-medio grito y la puerta se abrió de inmediato.

Sin dudarlo un segundo, ambos entraron a trompicones y se quedaron petrificados ante la escena que presenciaban.

Frente a ellos, a unos pasos, yacía el cuerpo inconsciente de Hermione. Mas al frente, pegado a la otra pared estaba Ron, que hacia un gran esfuerzo para mantenerse en pie, por el pie lastimado y sujetaba con fuerza su costado, pero desde la posición de los dos aurores se podía ver que la bata se estaba tornando roja.

"Sangre" pensaron los dos alarmados

Frente a Ron, había un hombre, casi tan alto como el joven, que le daba la espalda a los morenos.

Sus largos y ondulados cabellos, del color del chocolate puro, estaban desordenados y caían como una maraña enredada por su rostro.

El hombre se giro al escuchar la puerta, y miro a Harry y a Blaise con la sorpresa grabada en cada una de sus facciones. Era realmente guapo, su tez trigueña estaba manchada de pequeñas gotitas de sangre y sus ojos del color de la miel miraban aterrados a los aurores.

Reaccionando, Blaise empuño su varita y, avanzando unos pasos, le apunto, pero antes de que pudiese lanzar algún hechizo, el castaño grito en su desespero:

-¡Locomotor Wibbly!

Inmediatamente, los brazos del moreno se pegaron a su cuerpo. Harry saco la suya.

-Expelliarmus-volvió a gritar el castaño y la varita de Harry voló de su mano y cayó bruscamente al suelo.

-Lucían, cálmate-dijo Harry, avanzando unos pasos

-¡quédate ahí, Potter!

-Potter, ¿qué carajos haces?-murmuro Blaise, intentando despegar sus manos de su cuerpo

-Lucían, calma, baja la varita-ignorándolos a ambos, Harry avanzo unos pasos más, sorteando el cuerpo de Hermione y casi llegando a la cama

-Potter, no des un paso más

-Harry, por favor-el aludido miro a su amigo, que estaba cada vez más pálido por la pérdida de sangre

-Lucían...

-Envertestatil-dijo una cuarta voz inexpresiva, e inmediatamente Lucían se tambaleo hacia atrás, desconcertado-Accio varita-la varita de Lucían salió volando de su mano en dirección a Harry, pero antes de que llegase a golpearle se desvió.

Harry y Blaise se giraron, encontrándose con Draco que miraba a Lucían sin ninguna expresión en el rostro.

Tras este pudieron ver a Pansy junto a Theodore, la primera se aferraba fuertemente a la bata de Draco, y el segundo observaba la escena completamente confundido.

-devuélveme la varita, Malfoy-grito Lucían, alejándose de Ron

-de ninguna manera, Hamilton-respondió con voz inflexiva el rubio-esta no es la actitud de un medimago, y mucho menos de un hombre de tu edad

-no sabes lo que dices, Malfoy

-además-continuo ignorando su comentario-atacaste a un miembro del Ministerio, a dos aurores y para rematar a uno de mis pacientes, lo mínimo que te mereces es un Crucio

-¡Draco!-chillaron Pansy y Theo sorprendidos

-pero sería degradarse a tu nivel-continuo-Incardemus

Unas cuerdas aparecieron de la nada y se ciñeron fuertemente a las muñecas de un confundido Lucían, amarrando sus manos al frente de este.

Draco apunto a Hermione con su varita.

-Ennervate-la castaña abrió los ojos y se sentó de golpe, Draco apunto a Blaise con su varita luego de eso-Finite Locomotor Wibbly

Inmediatamente los brazos de Blaise recuperaron su movilidad, este miro agradecido a Draco.

El rubio le entrego la varita de Lucían, y desembarazándose del fuerte agarre de Pansy, camino adentrándose en la habitación. Paso al lado de Harry sin ni siquiera mirarlo y rodeando la cama se acerco a Ron.

-maldito Malfoy, estas me las pagaras-siseo Lucían
-tsk, que molesto-le apunto con su varita-Silencius

Lucían emitió un gritillo y luego nada. Viéndose sin voz, empezó a hacer todo tipo de muecas, siendo ignorado por el rubio.

-¿estás bien, Weasley?
-¿te parece que lo estoy?-Ron le miro airado por, a su parecer, lo estúpida de su pregunta

Ignorando esto, Draco pasó un brazo por su cintura y lo ayudo a volver a la cama, donde lo sentó.

-ustedes-dijo señalando al par de aurores, que sostenían a Lucían cada uno por un brazo-se largan y no los quiero ver por aquí hasta que Weasley esté mejor

-pero...-intento refutar Harry, sintiéndose mal por no poder estar con su amigo

-pero nada, salgan ahora-miro a Hermione, que se limpiaba la falda que llevaba puesta-Granger, te agradecería si esperaras fuera, cuando termine podrás quedarte con Weasley hasta que termine la hora de visitas

-gracias-ella sonrio y salió, seguida de Blaise y Harry, que arrastraban a Lucían

Pansy los miraba, mas pálida que un muerto y con los ojos llenos de lagrimas

-Theo, ve con Neville a atender al paciente, Pansy, cariño tomate un descanso ¿quieres?

Ambos asintieron ante las palabras del rubio y salieron, cerrando la puerta.

Inmediatamente el rubio se puso ''manos a la obra''

Despojo a Ron de la bata y le obligo a recostarse en la cama. Observo atentamente la cortada de su costado, que aunque no era muy profunda, sangraba a borbotones.

-necesito detener esa hemorragia-murmuro mas para sí que para Ron, mientras buscaba algún hechizo en su mente que pudiese detener la sangre

-Malfoy, gracias-murmuro Ron, mirando el techo

-hmm? Espera-toco el botón que estaba encima de la cabecera de la cama e inmediatamente una joven entro en la habitación-Caty, necesito Esencia de Díctamo, con urgencia

-si doctor-la joven asintió y salió de inmediato cerrando la puerta de nuevo

-¿por qué me agradeces Weasley?-cuestiono el rubio, presionando con fuerza la bata del peli rojo sobre la herida

-porque...-gimió levemente ante la presión, cerró los ojos y respiro hondo-por salvarme de ese loco, por no burlarte de mi situación, por ser mi medimago

-a que viene eso ultimo?-pregunto alzando una ceja

-pudiste a ver hecho que otro medimago me atienda-respondió, medio adormilado

-me refería a lo de burlarme-la puerta se abrió, la joven prácticamente corrió hasta él y le entrego un vial con una pasión pastosa y de color verde amarillento-gracias Caty

La joven asintió y salió, pero no cerró la puerta, pero Draco, sumido en su trabajo, no se percato de esto, ni tampoco de una cabellera negra que se asomo.

-creí te burlarías de que me deje tratar de esa forma, aun siendo auror-susurro Ron, abriendo los ojos despacio y observando al rubio

Draco le miro unos instantes, sopesando sus palabras, sonrio de medio lado y negó suavemente, haciendo que mechones de pelo escaparan de detrás de su oreja.

-las personas cambiamos, Weasley, para bien o para mal-respondió, lanzo la bata lejos, mientras presionaba con su mano la herida.

Dejo el vial en la cama y entro un par de dedos en el, empapándolos de la poción. Retiro su mano y paso los dedos por la herida, esparciendo la poción.

Ron izo una mueca y mordió sus labios para evitar gritar. Draco esparció un poco mas de poción y luego desapareció el vial.

-y pues, tu situación no era para burlarse, Ron-el aludido le miro sorprendido-bien, admito que pensé que eras un auror estúpido-el peli rojo frunció el ceño y el rubio le sonrio sinceramente, alzando las manos-perdón, pero es la verdad, pero tambien está el hecho de que no creíste que Hamilton pudiese hacer algo así

-pues sí, no niego nada de eso-respondió, observando al medimago, que iba de un lado a otro por toda la habitación, como si buscara algo

Bufando, Draco recogió la bata manchada de sangre y con un movimiento de varita la transformo en una caja de pañuelos desechables

-¿desde cuándo usas cosas muggles?-cuestiono el peli rojo, burlón

-no me cambies el tema-rio el rubio, saco un pañuelo y se limpio los restos de poción y sangre de las manos-pudiste haber hablado con Potter, o incluso Zabinni, seguro Blaise hubiera estado encantado de ayudarte

-tu... ¿Tú crees?-pregunto sonrojándose pero sonriendo levemente

-sí, Potter se desvive por sus amigos-respondió, haciéndose el desentendido

-hablaba de Zabinni, se que Harry me hubiera ayudado

-si, Blaise lo haría-asintio distraídamente, mientras limpiaba la herida de Ron

-pudiste hacerlo con un hechizo

-así me aseguro de que este bien curada-toco ambos costados de Ron-tus costillas están perfectas, pero te quedaras otro día

-pero...

-Weasley-Draco le dedico una mirada fría-es por tu bien-con un movimiento de varita una bata lo cubrió

-bien

Draco sonrio, desapareció la caja de pañuelos, dio media vuelta dispuesta a irse. Antes de salir miro a Ron por encima del hombro y sonrio de lado

-Weasley

-¿sí?

-Blaise tendrá una semana de vacaciones dentro de dos días-Ron le miro y arqueo las cejas-el podría escoltarte y asegurarse de que tu estupidez no te traiga más problemas

Sorprendido, Ron boqueo dispuesto a insultarlo, pero luego se lo pensó mejor y sonrio ampliamente

-gracias, Malfoy

-por nada

-Malfoy

-¿sí?

-me gustaría... Harry y yo iremos a Hogsmade... ¿Te gustaría ir? Para agradecerte lo que has hecho por mí-Ron observo con una secreta satisfacción el fuerte sonrojo que cubrió las mejillas de Draco, quien parpadeo sorprendido

-descansa, Weasley-dijo, saliendo de la habitación y cerrándola.

Mientras caminaba por los pasillos vacios iba pensando en la propuesta del peli rojo.

¿Acaso era tan obvio que le gustaba Potter?

Negó fervientemente, sacudiendo su cabello.

¿De verdad se le notaba tanto? ¿Se había quedado en algún momento mirando al moreno más de lo debido? ¿Se había sonrojado en su presencia?

Suspirando con fuerza, entro en la habitación mas aislada del pabellón de Daños ocasionados por Hechizos.

Se quedo unos momentos en la entrada. La enorme habitación estaba en una penumbra casi total, rota solamente por la tenue luz del sol del ocaso que se adentraba por la ventana.

Trago con fuerza, sintiendo un nudo formándose en su garganta. Cerró la puerta y avanzo despacio y en silencio hasta llegar a la única cama.

Sintió un jalón en el estomago, un peso en su corazón. De repente, sintió que la cama estaba más lejos de lo que en realidad estaba. Respiro profundamente y avanzo con más rapidez hasta detenerse al lado de una cama, donde había una silla metálica.

Tomo asiento y suspiro. Saco su varita y conjuro un lumos.

Inmediatamente, una pequeña luz blanca azulada alumbro la habitación, mientras la luz del sol se extinguía.

En la cama, vestida con una bata blanca, había una hermosa mujer. Su pálida piel brillo como la porcelana por el brillo del lumos que emitía la varita de Draco.

Sus delicados rasgos transmitían paz. Sus largos cabellos rubios caían como una cortina vaporosa sobre sus hombros y unos mechones negruzcos caían alrededor de su rostro, enmarcándolo y haciéndole lucir más joven.

Draco, ignorando el picor de las lágrimas en sus orbes grises, coloco la varita sobre la mesa de noche a su lado y acaricio la blanca y fría mejilla de la mujer.

Cualquiera que entrase y la viese de esa forma, juraría que la bella mujer estaba simplemente durmiendo, con sus delgados brazos sobre su vientre. Pero no era así.

Narcissa Malfoy se encontraba en coma.

Aunque las razones aun eran un completo misterio para los medimagos que trataban su condición.

-oh, madre, me haces mucha falta-murmuro Draco, en un roto susurro, mientras acariciaba dulcemente las hebras negras y rubias de su madre.

Los recuerdos de ese fatídico día, en el que su madre cayó en un coma tan profundo que podría decirse que estaba muerta, pasaron por su mente como si fuera una película.

-yo estaría muerto de no ser por ti-las lagrimas corrieron libremente por sus mejillas.

Po que ese era el único momento en que, el arrogante y orgulloso Draco Malfoy, se desmoronaba por completo y se rompía una y otra vez.

Pronto, silenciosos y ahogados sollozos llenaron la habitación. Draco apoyo su cabeza en la cama y apretó con suavidad entre sus manos la inerte mano de su madre, para luego colocarla en su mejilla, mientras sus sollozos se convertían en gemidos lastimeros.

Su cuerpo se agitaba y las lágrimas quemaban sus mejillas. Todo el dolor que había aguantado esos días escapaba con cada tibia lágrima.

"Un Malfoy no llora como un crio de 5 año" escucho la voz de su madre y sonrio con amargura "y un Black mucho menos y tu, Draco Lucius Malfoy Black, deja de llorar y compórtate como un hombre"

Se sorbió la nariz, importándole muy poco que eso fuese de mala educación, y se seco las lagrimas con el puño de la camisa.

-sabes, creo que ya te lo he dicho un millón de veces y espero que cuando despiertes me apoyes-empezó mirando a su madre, como si esperara una respuesta-me gusta Harry Potter, no, lo amo, mucho, es tonto ¿no? Nos vivimos matando en la escuela y yo jure y perjure que lo odiaba

Rio amargamente y paso una trémula mano por sus cabellos, intentado acomodarlos

-estoy atendiendo a su amigo, Ronald Weasley, el penúltimo hijo de los Weasley, ¿te acuerdas? La comadreja-sonrio como si recordara algo gracioso y miro el techo-el muy atrevido me invito a salir un día de estos con él y Potter, ¿debería ir?-devolvió la vista a su madre y el dolor brillo en sus ojos, acentuando las motitas azuladas que nadaban por la plata de sus ojos.

Nuevas lagrimas corrieron por su rostro y sus labios se curvaron hacia arriba, en un intento de sonrisa que pareció mas una mueca de dolor y disgusto.

-tal vez acepte, necesito despejarme-delineo dulcemente el perfil de su madre con la punta de los dedos-tal vez me lleve a Pansy con migo, ella tambien necesita un descanso-suspiro y coloco su mano en la mejilla de su madre, con la palma abierta y presionada suavemente en esta-ser medimago no es fácil, pero me hace feliz ayudar a otros, después de haber lastimado a tantos.

Se levanto, para luego inclinarse y besar la frente de su madre; su pelo se deslizo hacia delante, acariciando las mejillas de Narcissa y creando una cortina de cabellos.

-vendré a visitarte cuando pueda, mientras quiero que tengas algo mío-se enderezo y llevo su mano a su cuello, se quito la cadenilla y, agachándose nuevamente, la coloco alrededor del pálido cuello de la Malfoy mayor-me lo regalaste, para que me cuidara y porque era un pedacito tuyo, me sentía cerca tuyo con él, y ahora quiero que me sientas aquí con trigo.

Se enderezo de nuevo, observando minuciosamente los rasgos de Narcissa, grabándose sus facciones a fuego en la memoria.

Recogió su varita y dio media vuelta, caminado despacio, sin muchas ganas de irse, pero consciente de que si se quedaba moriría de tristeza.

Antes de salir le hecho una última ojeada a su madre, sonrió con tristeza y apago el lumos de su varita. Cerro al puerta tras de sí y camino como un inferí hasta desaparecer por las escaleras, mezclándose entre las sombras que ceñían los pasillos de San Mungo.

Continuara...


lisicarmela: creeme XD faltan siglos para que lo sepa

lucas1177: oh vaya XD el primer chico que lee esta historia! jajaja gracias ^w^ me alegra que os guste w

AnataYume: na nah yo no se XD no hago Spoiler! bueno e.e digamos que... me dio por ponerlo asi XD y si :3 la venganza se cumplio!

susigabi: no le partimos la cara pero bueno XD esto sirve..

Nos leemos! *w* se llevaran muchas sorpresas por aqui ;)