Cap. 4

Se miro una vez más en el espejo. Por supuesto, no es que le gustase mirarse mucho, pero debía estar impecable para su misión "en cubierto".

"Como si alguien no fuese a reconocer al niño-que-vivió" siseo una molesta voz en su cabeza.

Aparto esos pensamientos y se concentro en el espejo.

Había logrado dominar su cabello (con hechizos y mucho gel para cabello) y ahora lo tenía totalmente peinado hacia atrás. "Me parezco a Malfoy en sus primeros años de escuela" pensó con mofa, preguntándose si podría fastidiar al rubio con eso. Aunque ciertamente, el oji gris ya no se peinaba de esa forma, en cambio, llevaba el pelo más largo y con cierto aire sensual y misterioso.

Sacudió la cabeza, alejando esos pensamientos. Debía tener la mente clara y centrada.

Aliso las inexistentes arrugas de su traje negro y suspiro. Primero pasaría a despedirse de Ron y encontrarse con Hermione en San Mungo.

Convoco su varita y lo que necesitaba y se desapareció.

Apareció en uno de los pasillos de San Mungo y suspiro nuevamente. Odiaba esa parte de su trabajo, casi tanto como entregar reportes. Izo una mueca mientras subía por las escaleras, camino al 4to Piso. Definitivamente, eso era mejor que trabajo de oficina, pero más arriesgado, un solo error por parte de su equipo y todo se iba al garete.

Y peor aún, era que su equipo estaba incompleto. Ron estaba interno aun (a saber porque Malfoy no le daba el alta) y Zabinni que tendría el fin de semana libre (a partir del día siguiente).

Llego a la puerta de Ron y entro sin tocar. Alzo una ceja y reprimió una mueca de incredulidad.

Ron estaba enfurruñado, haciendo muecas, mientras una libreta y una vuelapluma revoloteaban a su alrededor.

-¿Ron?-el aludido lo miro y sonrio apenado.

La vuelapluma rasgo el papel y la libreta floto hasta Harry

"Buenos Días, Harry, ¿por qué tan elegante?" Se leía, con la simétrica letra de la pluma.

-misión encubierta, esperare a Hermione aquí que me ayudara con la transfiguración-camino hasta la cama y se sentó al lado de Ron-¿por qué no hablas?

Izo una mueca y la vuelapluma volvió a rasgar el papel.

"El medimago Malfoy vino anoche antes de irse, me dio una poción para las cuerdas vocales, esta mañana vino y me aplico un hechizo silenciador y otro conservador, dijo que no se arriesgaría a que lo desobedeciera"

Harry soltó una carcajada, mas rasgueo de papel.

"No es gracioso"

-ya, lo que digas-se limpio unas lagrimillas y sonrio relajadamente

La pluma garabateo rápidamente.

"¿Entonces no iremos al Callejón Diagón este fin de semana? Le pedí a Malfoy que nos acompañara, para agradecerle lo que ha hecho por mi"

-no podre, lo siento, en realidad estaré unos días fuera, enviare a alguien mañana para que te acompañe a casa-observo la vuelapluma garabatear rápidamente

"¿Puedes enviar a Zabinni?"

-¿a Zabinni?-alzo una ceja y el peli rojo asintió-¿seguro?-otro asentimiento-hablare con él, no estará de servicio mañana así que si viene, tal vez no lo haga como auror

"No importa" Ron izo una mueca "aunque tal vez mejor no, pero Malfoy me dijo que Blai... Es decir, Zabinni haría casi cualquier cosa por mi bienestar, tal vez me ayude a recoger todo y volver a la madriguera en lo que consigo un nuevo departamento"

-hablare con él antes de irme-asintió-¿que harás el fin de semana?

"Invitare a Neville y a Zabinni para que vaya con Malfoy y con migo, tal vez Nev traiga a Nott, las enfermeras andan diciendo que andan juntos" se encogió de hombros "tal vez sea cierto"

Harry iba a responder que eso era imposible, pero la puerta se abrió.

-buenos días Potter-saludo una voz, con un singular arrastre de palabras que le izo estremecer-¿tú tan elegante?

-no eres el único que viste de forma elegante, Malfoy-respondió girándose para verlo.

Se quedo sin aire y se sintió enrojecer. Malfoy estaba más arrebatador que el día anterior (y el anterior a ese y todas las veces que lo había visto), peinado con el pelo totalmente hacia atrás, amarrado con una cinta negra, y vestido con una elegante túnica gris.

-nunca creí ver a un auror con tan buen gusto-sonrio burlón-y mucho menos a ti, Potter

"¿Qué quieres?" La libreta de Ron floto hasta Draco, antes de que Harry contestara

-tengo una reunión con los jefes-se encogió de hombros-tal vez no te vea en todo el día, Weasley, vine a informarte que Parkinson se encargara de revisarte hasta que regrese, en caso de que no pueda volver antes del atardecer, te quitare los hechizos mañana

"¿TODO EL DIA LO PASARE ASÍ?"

-ya te comente las consecuencias de no obedecerme, así que sí, todo el día-le dedico una mirada severa, que no admitía replicas-y tu, Potter, ni se te ocurra quitarle los hechizos-y dicho esto, dio media vuelta y salió elegantemente.

"¿Qué le pasa?"

-no lo sé-lo miro y sus ojos brillaron-pero tengo una idea de que puede ser

Se sonrieron con complicidad.

Pasaron unos 30 minutos en completo silencio, Ron leyendo una revista y Harry coordinando mentalmente lo que debía hacer.

Cuando Hermione llego se despidieron cariñosamente de Ron y salieron.

Caminaron por los pasillos hasta llegar a una zona de desaparición y desaparecieron, llegando al ministerio.


Se paso una mano por el cabello (de un castaño tan claro que casi podía jurar que tenia cierto brillo rubio), acomodándoselos una vez mas y avanzo por el callejón.

Estaba realmente nervioso, temía cometer algún error, que lo reconociesen y echar todo a perder.

"Vamos, Harry, no eres un inútil"

Se detuvo frente a un viejo edificio, destartalado y sucio y se observo nuevamente en el ventanal que ahí había.

Unos ojos cafés y un rostro ovalado y pálido, carente de lentes, le devolvió la mirada, definitivamente, Hermione era muy buena con las transfiguraciones.

Entro en el edificio y contuvo la respiración.

Ciertamente, si por fuera se veía repelente, por dentro era aun peor.

El papel tapiz de las paredes (antaño de un hermoso color azul pardo ahora enmohecido) estaba rasgado, humedecido y cayéndose a pedazos.

Las luces titilaban, algunas baldosas estaba fueras de lugar y casi podía jurar haber visto una que otra rata correteando por ahí.

Izo una mueca cuando sus fosas nasales se llenaron de un hedor sofocante y algo podrido.

Trago fuerte y avanzo cuidadosamente, con una mano en el bolcillo, apretando su varita, y en la otra un maletín de piel de dragón.

Llego hasta la última puerta, donde se topo con un hombre de aspecto amenazante, que lo miro fieramente alzando una ceja.

-Andrew-se presento, tratando de controlar el impuso de despeinarse, un tic nervioso que había adquirido con el tiempo

El hombro extendió su mano y él le entrego el maletín, que fue revisado concienzudamente con varios hechizos.

Luego de asegurarse de que no era una trampa, le devolvió el maletín, se izo a un lado y abrió la puerta, permitiéndole pasar.

Harry entro y reprimió una mueca ante la visión de lo que tenía en frente.

Había un montón de mesas, y personas (jóvenes entre los 12 y 17 años para ser mas específicos, y muggles según pudo ver Harry) trabajando con un montón de pipetas, buretas y artefactos científicos, todos muggles.

Alcanzo a ver dos o tres calderos, que eran custodiados por dos personas cada uno. Magos, adivino de inmediato.

-señor Andrew-saludo una voz a su lado.

Pestañeo y volvió a la realidad, desvió la vista a su derecha y reprimió una exclamación de sorpresa.

Ciertamente, esperaba encontrarse con un mago de más edad, o de aspecto repugnante.

En cambio, frente a el había un joven de no más de 24 años, muy guapo. Sus rubios cabellos caían rizados alrededor de su rostro, y sus ojos color caramelo examinaban a Harry con minuciosa cautela, pero Harry pudo ver el sutil brillo del deseo, lo que le izo estremecer imperceptiblemente.

-Señor Dimitri-correspondió al saludo, asintiendo levemente

-me acompaña, ¿por favor?-le izo un gesto y empezó a caminar.

Harry lo siguió, lanzándole miradas furtivas a los jóvenes que en ningún momento habían apartado la vista de lo que hacían.


Harry ahogo un gemido de terror y mantuvo su expresión imperturbable, mientras Dimitri le explicaba los "podrecimientos" de preparación, y le presentaba los "productos" que vendían a grandes cantidades.

Jugo nerviosamente con un pequeño vial que tenía entre sus manos, que costaba unos 1000 galeones ("por su persona" había dicho el rubio) y pensó cuanto tiempo podría fingir interés en eso.

Le estaba costando bastante suprimir sus instintos Gryffindors, respiro hondo.

"Siempre has tenido una vena Slytherin, Harry" se dijo a sí mismo "¿por qué cuando lo necesitas se te escapa?"

"Porque no eres un Slytherin, genio" siseo esa molesta voz que vivía contradecirlo

-¿señor Andrew?

Harry pestañeo y alzo la vista. Sonrio apenado y devolvió el vial al escritorio.

-disculpe, estaba... pensando

-y, ¿qué es lo que necesita, señor Andrew?-Dimitri se inclino sobre el escritorio, sonriéndole coquetamente

-creo haberlo expresado claramente en mi carta-Harry le devolvió la sonrisa y tambien se inclino-algunos alucinógenos muggles, poción para dormir sin sueño y para mantenerse despierto-izo un vago gesto, como dando a entender el resto

-si le soy sincero, usted no parece de las personas que consumen esto-admitió el rubio, pasándose la lengua por los labios, como si saborease algo

-nunca es tarde para probar-la sonrisa de Harry se ensancho

-esto daña mis ventas, pero le recomiendo no lo haga-coloco una mano sobre las de Harry y lo miro sinceramente-es usted un hombre joven, y realmente guapo

-¿en serio?-el oji café alzo una ceja con diversión

-muy en serio-alzo su mano y acomodo un mechón de los negros cabellos que se habían desacomodado.

Un momento... ¿Negros?

Harry sintió el terror reptar por su garganta y oprimírsela con fuerza, su corazón se acelero y casi podía escuchar la sangre correr y latir con fuerza por sus venas.

Dimitri sonrio con malicia y en su cerebro saltaron todas las alarmas. ¡Hechizo no verbal! ¿Cómo no previeron eso?

-es una lástima, que seas un impostor-acaricio su rostro con dulzura y deslizo un pulgar por sus labios-pero es un gusto al fin conocerte... Harry Potter

No tuvo tiempo ni de parpadear sorprendido cuando sintió un hechizo golpearle la espalda y todo volverse negro.


Abrió los ojos lentamente. Sentía el cuerpo pesado y adolorido, como si lo hubiesen lanzado por un acantilado.

Parpadeo varias veces, tratando de adaptar su vista a la oscuridad, cuando se percato que no era solo por la falta de luz, si no tambien por la falta de sus gafas que veía todo borroso y difuso.

Intento levantarse pero un peso en sus muñecas y tobillos lo detuvo: estaba encadenado al suelo.

Bufo molesto y se acomodo en la pared que tenía a su espalda. Analizo las mil y un formas de poder salir de ahí, comunicarse con los aurores y pedir refuerzos.

Tomo aire varias veces y miro a su alrededor. Una tenue luz (borrosa para sus ojos) se colaba por unas ranuras (lo que supuso seria una ventana o la misma puerta).

Respiro hondo y tosió, cuando sus pulmones se llenaron de un pútrido aroma, como carne descomponiéndose o algo similar.

Contuvo la respiración y miro los grilletes que ataban sus manos y piernas. No sería la primera vez que lo hiciera... Solo esperaba que funcionara.

-Relashio-y las cadenas cayeron en un sonido sordo.

Bien, no estaba tan aturdido como para no poder hacer magia sin varita.

Se levanto de un salto y ahogo un gemido. Todos sus músculos protestaron ante la brusquedad del movimiento y sus rodillas temblaron. Tal vez tenía más tiempo allí del que creía.

Tanteo sus bolcillos hasta encontrar sus gafas (y como pensó, ni rastro de su varita) y se las puso.

Miro con más claridad la "habitación" donde estaba. Se acerco a la puerta e intento abrirla. Nada.

Tanteo nuevamente sus bolcillos hasta encontrar lo que buscaba. Izo girar en sus manos el pequeño objeto, que brillo con una suave luz azulada y desapareció.

"Espero que la ayuda llegue pronto" miro nuevamente la puerta y suspiro.

No perdía nada con intentar hacer una vez más magia sin varita.


Dimitri observo con desprecio al joven que tenia frente a sí, y poco le faltaba para cruciarlo.

- ¿in quanto non somministrare la pozione?*-siseo al joven, que se estremeció y lo miro aterrado

-excusi

-Porca Miseria*-bramo sacando su varita y apuntando al muchacho-¡Crucio!

El muchacho cayó de rodillas retorciéndose y largando alaridos desgarradores.

-¡y que a nadie se le ocurra volver a fallar!-grito, retirando el hechizo del joven, que siguió retorciéndose unos momentos.

Cuando volvía a su oficina la sangre se helo en sus venas.

Harry Potter estaba en medio de la sala, con una expresión airada, varita en mano y en posición de que no pensaba dejarlo escapar.

-vaya, pero si es nuestro invitado especial-siseo divertido

-Dimitri Pietrovich, estas arrestado por producción y distribución de sustancias prohibidas y corrosivas, sin contar los cargos por secuestro y abuso a menores de edad-murmuro Harry, con una fría calma que izo estremecer a más de uno

-¿tú y cuantos más, Potter?

Harry sonrio ampliamente y justo en ese momento, la puerta salió volando y los hechizos empezaron a volar de un lado a otro.

Dimitri intento escapar pero Harry fue más rápido y le corto el paso.

-Inmobilus

El rubio esquivo el hechizo

-¡desmaius!

Harry lo esquivo con facilidad y empezaron a lanzarse hechizos, tratando lastimarse el uno al otro, sin lograrlo.

Mientras ellos luchaban, varios aurores sacaban a los jóvenes que allí estaban, defendiéndose de los otros magos que intentaban herirlo.

-¡Potter! Vámonos de aquí-llamo uno de los aurores, antes de salir, levitando los desmayados cuerpos de los magos

-Desmaius-esta vez el hechizo golpeo directamente en el pecho del rubio, que cayó desmayado.

Harry levito el cuerpo y se disponía a salir cuando un caldero exploto y parte del techo cayó frente a la puerta, bloqueándole la salida.

Rápidamente la habitación se lleno de humo, de diferentes colores, pues con la explosión varias sustancias volátiles habían caído al suelo y se estaban condensando.

Harry tosió y trato de respirar lo menos posible esa nube toxica, pero le era casi imposible.

-Bombarda-exclamo, apuntando a los pedazos de concreto, que explotaron y se apartaron un poco-¡Bombarda Máxima!-intento nuevamente, esta vez con mejor resultado.

Saco el cuerpo de Dimitri, pero otro montón de escombros le cayeron en sima antes de siquiera poder salir.

Gimió adolorido e intento a quitarse los escombros, pero el humo se hacía cada vez más espeso y los pulmones le ardían al intentar respirar aire puro.

La cabeza empezó a darle vueltas, no sabía si por el dolor que le producía los escombros aplastando sus piernas, o los miles de gases tóxicos entrando en su sistema.

-¡Potter!-escucho que le llamaban

Abrió la boca para gritar y llamar la atención, pero inhalo una gran cantidad de gases.

Empezó a ver borroso y luego... Oscuridad.

Continuara…

Glosario:
ITALIANO
* in quanto non somministrare la pozione?: ¿cómo que no le administraron la poción?
*Excusi:Disculpe
*Porca Miseria: maldición


Les gusta?

Me alegra que os guste la historia *w*

Y aun falta!