Cap. 10

-no pienso hacerlo, Malfoy-escupió, cruzándose de brazos.

Lo taladro con la mirada, tratando de expresar todo el odio que alguna vez le profeso en su época de Hogwarts.

-Harry-empezó el rubio suavemente, sosteniéndose el puente de la nariz con dos dedos.

Un gesto que al moreno le recordó al profesor Snape. Definitivamente, el viejo y difunto profesor de Pociones y Draco habían pasado mucho tiempo juntos, como ahijado y padrino que eran... No obstante, ese pensamiento le provoco una oleada de celos al moreno.

-tómalo como un castigo por desobedecerme

-no lo hare, Malfoy, prefiero quedarme aquí

-el salón es más amplio-intento persuadirlo, adoptando una postura más relajada-y si los Weasleys o Granger vienen, puedo dejarte verlos

Harry entrecerró los ojos. ¿Acaso Draco creía que lo convencería con eso?

-no pienso usar "eso"-hizo un puchero de por mas infantil y Draco bufo.

-si me hubieras hecho caso...-Harry abrió la boca para defenderse pero el rubio lo detuvo-¡no seas infantil Potter!

Harry cerró la boca de golpe y se sonrojo.

El maldito hurón tenía razón.

Había pasado tan solo una semana desde que había pasado lo del departamento de aurores (sin contar que Draco casi se fue –por su culpa, como Pansy no se hartaba de recordarle-) y el rubio no lo había dejado moverse ni una sola vez.

Desvió la vista a la causa de su infantil actitud. El rubio estaba apoyado en lo que se convertiría (al menos para él) un nuevo método de tortura.

Las muletas serian reemplazadas por una silla de ruedas.

"Es por tu desobediencia" había dicho Draco al entrar, sonriendo burlón.

Y Harry se horrorizo. ¡¿Se había vuelto loco?!

"Debe ser una venganza por mi desliz" pensó azorado ''O tal vez por lo que le dije, ¡si serás imbécil Potter!''

-Harry...

-¡está bien!-gruño algo inteligible antes de continuar-ayúdame

La sonrisa de Draco volvió a aparecer en su rostro mientras daba los dos pasos que lo separaban del moreno.

Paso un brazo por la cintura del moreno y tomo uno de los brazos del, pasándolo por sus hombros. Le ayudo a levantarse y prácticamente lo arrastro hasta sentarlo en la silla de ruedas.

-si me haces caso, podrás caminar tu solito pronto

Harry bufo y Draco soltó una carcajada, empujando la silla-del-horror (empezaba a odiar a los muggles por hacer cosas tan... vergonzosas) fuera de la habitación.

Al llegar a la sima de las escaleras, elevo la silla con un simple hechizo y bajo las escaleras.

Empujo la silla hasta el gran salón y Harry jadeo.

No había ni rastro de los viejos muebles de los Black. En realidad, la habitación estaba totalmente vacía a excepción de la chimenea y un extraño artefacto, obviamente muggle.

La mañana que habían ido al ministerio Harry se había sorprendido de lo "agradable" que estaba el salón. Sin los horribles cuadros de los Black, mas iluminado y limpio.

Pero esto era...

-estarás mas cómodo aquí-explico Pansy, pasando a su lado-a mi me parece que tu habitación era muy pequeña

Harry la observo atentamente, y hasta con sospecha. La morena se veía muy jovial y alegre, vestida con un pantalón ligero negro y una blusa simple color champagne.

Pero lo que más llamo la atención del moreno fue el pequeño abultamiento de su vientre.

-Pansy-la morena lo miro-¿cuánto tiempo?

Pestañeo varias veces confundida, pero luego cayó en cuenta. Sonrio ampliamente y acaricio su vientre.

-dentro de unos días serán cuatro meses

Harry asintió y sonrio. El embarazo le sentaba bien, tal vez por eso se veía radiante. Era una lástima que estuviera enferma... Sus ojos se ensombrecieron.

La manera en la que quedo embarazada y su enfermedad era algo cruel, y por muy indeseable que haya sido antes, la mujer que estaba frente a si no se lo merecía.

-¿qué nombre le pondrás?

-no estoy segura-se encogió de hombros y desvió la vista

Draco, que se había alejado de Harry y había acomodado una colchoneta en el suelo, se acerco al moreno, le ayudo a levantarse y lo acomodo sobre la colchoneta.

-Pansy

La morena asintió, salió y volvió con una canastita desconocida hasta ese momento para el moreno.

Sacando de ella un frasquito violáceo, Draco comenzó con los conocidos ejercicios para devolverle la movilidad a sus piernas.


Los siguientes días la pasaron así, haciendo ejercicios en el salón y luego Draco masajeando sus piernas con diferentes frasquitos.

Relajantes musculares, cremas humectantes, revitalizantes... Y un sin fin de cosas que harían a un centro de estética parecer cosa de aficionados, todas de la invención del rubio.

Una semana después, mientras Draco le ayudaba a estirar las piernas (esta vez de pie y apoyado en un extraño artefacto que Draco llamo "caballo"*) las llamas de la chimenea chispearon.

Ambos se detuvieron y alzaron la vista, justo cuando Ron entraba, seguido por Blaise y otro hombre que Draco había visto jamás en su vida.

Era alto, incluso más que Ron. Sus cabellos, de un castaño tan claro que le recordó a Harry a su antiguo profesor de DCAO, caían alrededor de su rostro en suaves bucles hasta un poco por debajo de las mejillas, enmarcándolo y resaltando su pálida piel.

Sus ojos azules como zafiros, más intensos que los del peli rojo, observaron el lugar con verdadero interés.

Lo más interesante, es que vestía una túnica de auror gris con grabados malva. Obviamente, no era ingles.

-comadreja, creo recordar haberte dicho que avisaras cuando vinieses-murmuro Draco poniéndose en pie y limpiándose los restos rosáceos de una crema en su bata, acción muy distante a una normal de Malfoy

-buenos días, hurón-Ron sonrio ampliamente, corto la distancia en dos zancadas y lo abrazo-a mi tambien me da gusto verte

Draco rodo los ojos, sonrio levemente y correspondió el abrazo.

-por desgracia no es una visita social-agrego Blaise, divertido por las acciones de su pareja

-¿y a qué vinieron?-Harry se alejo de la extraña cosa que Draco había instalado allí y se dejo caer suavemente en la colchoneta que había al lado

-en calidad de aurores, por supuesto-contesto Ron, retrocediendo unos pasos

-¿ahora que hice?-Draco alzo una ceja elegantemente, sonriendo burlón

-por ahora nada, Malfoy-Ron le devolvió la sonrisa-pero muchas personas en el ministerio quedaron inquietas, por la simple razón de que fueras el encargado de la mejora de Harry

La sonrisa de Draco se volvió una mueca, y el rubio soltó un bufido nada elegante

-¿y ahora qué quieren los retrogradas del ministerio?

-le han exigido al Ministro Shacklebot que asigne a un auror para mantenerte vigilado, debido a que Potter no puede, ni debe hacer magia-respondió Blaise, cruzándose de brazos.

Tanto Harry como Draco se quedaron mudos, analizando las palabras del moreno.
Draco enrojeció de furia unos segundos, para luego palidecer de golpe. No será que...

-no confían en Draco-anuncio Harry, comprendiendo todo

-malditos retrogradas-mascullo el rubio, dio media vuelta y desapareció

Todos los allí presentes le miraron estupefactos; segundos después volvió, despotricando contra un gobierno retrograda y desconfiado, seguido por una divertida Pansy que revolvía una poción rosácea en un vaso de cristal, vestida con una sencilla blusa azul y un ligero pantalón blanco.

-los muggles no son tan imbéciles-siseo, dando vueltas como león enjaulado-con un demonio, no les basto vigilarme en San Mungo, y, ¡oh, por Salazar! A madre tan bien

-Draco-llamo suavemente la única mujer presenta y el aludido se detuvo-los dejas hablar, por favor-se bebió de un trago la poción

Draco asintió y se volvió a los tres aurores.

-¿y quién me "vigilara"?-pregunto con ironía, sintiéndose aun mas irritado

-yo-contesto el castaño, hablando por primera vez

-Draco, Harry, les presento a Kiefer Andel Ivanish-dijo Ron, señalándolo-fue transferido desde Rusia hace unas semanas y se le encargo esto

-mucho gusto-Harry sonrio ampliamente, había escuchado del traslado, pero no creyó que podría conocerle

-lo que sea-Draco rodo los ojos, cruzándose de brazos.

Trato a toda costa de ignorar la mirada que le lanzo Ivanish a SU moreno (y no, no estaba celoso) o la sonrisa que este le dedicaba al castaño.

-bueno, los dejamos-Blaise, que había notado la incomodidad de Draco (que nada tenía que ver con tener a un auror monitoreando su trabajo), tomo a Ron por el brazo y casi lo arrastro a la chimenea-Draco, te espero esta noche en el departamento

-¿qué?-frunció el ceño y luego abrió los ojos sorprendido-lo olvide

-deje todo listo-le guiño un ojo-nos vemos, Potter, Pansy

La morena le sonrio y se despidió con la mano. Cuando ambos desaparecieron tras las llamas verdes fijo su vista en el castaño.

-¿cuánto estarás aquí?

-el tiempo suficiente-contesto, amablemente pero dando a entender que no respondería a mas nada

-Draco-el rubio la observo-los ejercicios de Potter terminaron, ¿podría hablar contigo?

Draco miro al castaño con desdén y asintió. Abandono la habitación, seguido por una más que divertida Pansy.

"Tal vez ahora si den el paso y se declaren" pensó divertido, maquinando un plan muy slytheriano para juntar al par de cabezotas, y usaría de ventaja al guapísimo Kiefer Ivanish.


Intrigado, y luego de hablar largo y tendido con el ruso, Harry (avergonzado y ofuscado por tener que usar muletas) le pidió ayuda y este lo llevo hasta la habitación que ocupaba Pansy (que antes había sido de Draco).

La morena estaba tendida en la cama, con la blusa a la altura del tórax, un poco por debajo de sus pechos, dejando a la vista su vientre, que empezaba a redondearse.

Draco se revoloteaba alrededor de una maquinita blanca, obviamente muggle a ojos del moreno.

-¿qué es eso?-pregunto, tomando asiento en una silla que Kiefer había hecho aparecer

-es un sonógrafo-contesto el rubio, lanzando varios hechizos sobre dicho aparato-sirve para ver como están los bebes en el vientre de la madre-le miro y sonrio-dentro de uno o dos meses veremos el sexo

-Theo lo envió-continuo Pansy, sonriendo emocionada

-y ahora-Draco coloco una pasta verdosa sobre el vientre de la morena, bajo la atenta de ambos aurores-a ver cómo está el bebe

Tomo un pequeño aparatito, muy parecido a un micrófono y lo paso suavemente por el vientre de Pansy.

De inmediato, en la pantalla apareció una imagen algo borrosa, donde se mostraba una sombra negra rodeada de azul.

La sonrisa de la morena se borro.

-Draco...

-espera-le calmo, sin despegar la vista del aparato

Harry lo observo y no pudo evitar sonrojarse. El profesionalismo de Draco le daba un aura sensual, junto a la seguridad en sí mismo, que hizo al moreno sentirse excitado de golpe. Demonios, ¿el rubio podía ser más sexy?

Un gritito emocionado por parte de la morena lo saco de sus pensamientos. Observo al rubio señalar con un dedo la pantalla.

-señorita Parkinson-dijo, ceremonioso y con una sonrisa ladeada-le presento a su hijo

Si, el maldito Malfoy podía ser mucho más sexy.

Las lágrimas corrieron por las mejillas de la morena y una dulce sonrisa curva sus labios.

-gracias-susurro

-no hay porque-Draco sonrio, retiro el aparatito y se acerco al aparato mayor

Pansy le observo confundida hasta ver cómo, con un pase de varita, sacaba de quien sabe donde una placa flexible y se la extendía.

-tu saludable niño de 17 semanas-dijo

La morena la tomo con manos temblorosas y la acaricio suavemente.

Draco saco un pañuelo de su bolcillo y acaricio suavemente el vientre de su amiga, limpiándolo.

Harry observaba todo anonadado y extrañamente orgulloso de la ternura que emanaba el rubio.

-Potter-el oji verde poso la vista en la morena, que le sonreía-mira a mi niño

Harry se levanto, apoyándose en las muletas, se acerco no muy seguro y se sentó a su lado.

La chica puso la placa en sus manos y el observo, sorprendido, la manchita negra alrededor de tanto azul.

-esto se llama liquido abiótico-dijo el rubio, señalando lo azul-está dentro de la placenta y mantiene al niño allí, de vaciarse el liquido...

-perdería a mi niño-completo Pansy, acomodándose la blusa

-y este es el niño-continuo el rubio, como si no la hubiera escuchado, señalando la mancha negra-no se verá claramente hasta los seis meses y cuando arregle la estática que produce la magia

-es muy bonito-admitió el moreno, devolviéndole la placa a Pansy

-lo es-asintió, mirando con infinita ternura la imagen digital de su bebe

-Pansy, quédate aquí y descansa, enviare a Kreacher con tu almuerzo-Draco acaricio inconscientemente el vientre de su amiga-Potter, vamos a comer y luego revisar tu magia

El oji verde asintió y se levanto. Siguió al rubio, que no le había dirigido ni la mirada a Kiefer, el cual rodo los ojos y siguió a Harry, dejando a Pansy sola.

"Mi niño" pensó la morena, sonriendo tristemente.


Harry observo al rubio evaluativamente.

Llevaba varios días entre irritado y triste y sus ejercicios habían bajado de intensidad (ciertamente esa parte no le molestaba en absoluto).

Observo su almuerzo casi intacto y como el siempre recatado Malfoy jugaba con su café. Lanzo una furtiva mirada a Kiefer, que leía el Profeta no muy lejos de ellos.

La verdad el castaño era encantador y no había intervenido en sus ejercicios (lo cual agradecía, sabia de primera mano lo quisquilloso que podía llegar a ser Draco).

Recordó la forma tan dulce en que cuidaba a Pansy y monitoreaba su embarazo, y se pregunto si se debía a eso. Tal vez...

-Draco-el rubio le miro-¿quién es el padre del hijo de Pansy?

-un muggle llamado Antonio-frunció el ceño-no recuerdo el apellido

-ahhh-miro su café y se pregunto si el rubio mentía-¿y dónde está ahora?

-no me interesa, y mejor no saberlo, lo molería a crucios si me lo cruzo-gruño, atacando con ferocidad su almuerzo, pero sin llegar a comer

Kiefer alzo la vista unos segundos, sopesando si debía tomar eso como una advertencia o dejarlo pasar.

-¡Draco!-reprendió el moreno, consternado

-nada de Draco, Potter-siseo, clavando sus ojos, fríos como el acero, en los verdes-no dirías lo mismo si fuera Granger o la Wesselette la que estuviera en el lugar de Pansy

Harry abrió la boca y la cerro. Intento imaginar a la castaña o a la peli roja, consumidas lentamente por una enfermedad incurable y para el colmo embarazada de un imbécil...

Apretó los puños y golpeo la mesa, provocando que chispazos de magia salieran.

-no hagas magia-reprendió el rubio

-tienes razón-atajo ignorando la advertencia, mirándolo-pero yo no lo molería a crucios, yo le lanzaría el avada de una

El oji azul pestañeo. ¿Ese era el amable y dulce Salvador del Mundo Mágico?

La melodiosa y algo asida risa del rubio lo saco de sus pensamientos, haciendo sus ojos deslizarse hacia el oji gris, que revolvía el pelo de Harry con ternura.

-eso es, león, tu impulsividad te ganaría años en Azkaban-sentencio, sonriendo más distendido

Harry sonrio, feliz de que su comentario haya ayudado a Draco. Pero su sonrisa se borro al recordar la actitud del Slytherin.

-Draco

-¿hmm?

-¿Por qué…?-trago-¿por qué tratas a Pansy como una pieza de porcelana? No me mal entiendas, es... lindo, pero no es una actitud muy Slytherin

El rubio lo miro unos segundos, valorando los pros y contras de responder a esa pregunta. Al final suspiro y dio un largo trago a su bebida.

-ella no merece esto-dijo-es como mi hermana, a pesar de haberme atormentado por 7 años y mas en Hogwarts, al final aprendió la lección y se reivindicó

-eso no responde mi pregunta-apunto el auror, picado por la curiosidad-actúas como... Si fueras el padre

Draco lo miro como si le hubiese salido otro ojo y rio, con verdaderas ganas.

-que cosas piensas-se limpio unas lagrimillas-lo que pasa, es que, la verdad me emociona un poco esto de atender el embarazo de Pansy

Y ante los incrédulos ojos del moreno (y del castaño) el rubio se sonrojo levemente.

-nunca tendré hijos, por lo que nunca podre experimentar esto de nuevo, así que me aprovecho de lo que puedo

-¿no tendrás hijos?-frunció el ceño-¿por qué? ¿Qué hay de la continuidad del apellido Malfoy?-pregunto, como si no lo supiese ya

-porque me gustan los chicos, Potter-respondió a sinceridad, sonriendo relajadamente-y eso de continuar el apellido Malfoy, no me interesa

Se levanto, revolvió los negros cabellos y salió de la cocina, dejando a un más que anonadado Kiefer y aun muy feliz y a la vez preocupado Harry Potter.


Giro una vez más entre las sabanas. El calor era asfixiante, aunque el sabia que nada tenía que ver con la temperatura.

La pregunta de Potter le daba vueltas en la cabeza. De verdad él pensó que…

Por un momento se sintió herido de que el moreno pensara eso, pero analizándolo desde cierto punto de vista, lo comprendía.

Si fuese la Weasselette la que estuviese en esa situación, y Potter la cuidara tan bien de ella… hasta el pensaría que tenían algo.

Frunció el ceño y pateo las sabanas, sacándolas de su cuerpo. ¡Hacía calor!

Se levanto, acomodando su pantalón pijama gris (se le había hecho costumbre dormir sin la parte de arriba) y salió de la habitación. Un vaso de agua fresca no le haría daño.

Bajo con sumo cuidado, tratando de no despertar a los habitantes de la casa, y pensó, que si despertara al ruso, sería realmente divertido.

Sonrio de medio lado y fue directo a la cocina.

Cuando iba a entrar se detuvo en seco. La luz estaba encendida y el ruso estaba apoyado del desayunador, disfrutando de una cerveza de mantequilla.

Gruño suavemente y entro, ignorándolo.

El oji azul tampoco podía dormir, mas por estar pensando en unos enormes y preciosos ojos verdes que por otra cosa. Aunque el calor que se había instalado en la casa (que desde que llego había estado helada) no ayudaba mucho.

Harto de no poder dormir, se había levantado, había ido a la cocina y ahora disfrutaba tranquilamente de una cerveza.
Le sorprendió ver al rubio medimago entrar, y no pudo evitar alzar una ceja inquisitiva al verle simplemente con el pantalón pijama.

Draco camino directo a la nevera (como se alegraba de que Harry tuviera uno de esos complicados aparatos muggles en casa), saco un jarrón de agua y se sirvió en un vaso, devolviendo el jarrón a la nevera.

Se apoyo en esta y bebió lentamente el agua, dándole vueltas nuevamente a la pregunta de Harry.

Cosa que también hacia el castaño. No pudo evitar (por mucho que le atrajese el auror de ojos verdes) mirar el escultural cuerpo del medimago. Para que negarlo, Malfoy estaba como quería.

Y le había sorprendido bastante su declaración.

"Porque me gustan los chicos, Potter", había declarado sin vergüenza alguna.

Sin poder evitarlo, dejo a un lado la cerveza de mantequilla y abrió la boca.

-¿es cierto lo que le dijiste a Potter?-la pregunta salió sin siquiera proponérselo, maldiciéndose por su indiscreción

Draco se sobresalto al escuchar la voz del auror. Lo miro unos segundos y volvió su vista a la ventana que había en la cocina.

-¿qué no soy el padre del hijo de Pansy?-pregunto, frunciendo el ceño

No es que no le gustaría ser padre. Simplemente en su mente no se concebía el poder tener una relación con su amiga mas haya de la de amistad o fraternalidad que habían desarrollado en sus años juntos estudiando medicina.

Bien. La morena estuvo obsesionada con él durante sus 6 años en Hogwarts (po0 que no les permitieron hacer el último curso pero si le dieron los NEWTs para deshacerse de ellos), pero luego de compartir departamento (a regañadientes, pues ni él ni Theo tenían suficiente para mantenerse solos) y carrera, sus lazos de amistad se convirtieron en hermandad.

La quería como a una hermana. Y nada más.

-no-negó, agitando los bucles castaño-dorados-a lo de que...-trago, no sabiendo porque se sentía nervioso-de que te gustan los hombres

Draco sonrio de medio lado, sin mirarle.

-sí, pero no te preocupes, no me gustan los castaños

Kiefer se sonrojo violentamente y gruño.

-prefiero los morenos-continuo, mirándolo de soslayo-de preferencia, con los ojos verdes.

Jadeo. No podía ser que...

-¿te gusta Potter?-pregunto abruptamente, despegándose de la meseta

Draco se encogió de hombros.

-a ti tambien te gusta-declaro, se separo de la nevera y camino hasta el-pero, he de decirte, que Potter será mío

Contuvo la respiración y enrojeció de furia. El rubio era unos centímetros mas alto que él, y lo miraba de forma amenazadora, con sus fríos y penetrantes ojos grises, que parecían plata solidificada.

-¿quién te lo asegura?-escupió, con los dientes fuertemente apretados-eres un mortifago, ¿crees que un auror como Potter, se fijara en ti?

Draco alzo una ceja con elegancia, ocultando perfectamente lo que le afecto esa declaración.

No se dejaría pisotear por el ruso. Y mucho menos dejaría que le humillara de esa forma.

-querido Kiefer-murmuro, melosamente mientras una sonrisa macabra se dibujaba en sus labios-Harry será mío, así tenga que pasar sobre ti

-eso lo veremos, Draco

Se sostuvieron la mirada con fiereza. Zafiro contra Plata. Declarándose una guerra silenciosa por el amor de Harry.

Sin saberlo, eran vigilados por una persona, que se escondía en las sombras que le proporcionaba la sala desprovista de luz.

"Perfecto" pensó, sonriendo ampliamente "al fin el cabeza dura de Draco encontró la motivación para decirle a Harry lo que siente"

Su sonrisa se amplió mucho más, y acaricio suavemente su vientre, ligeramente abultado.

Si se hubiera despertado un poco antes o un poco después, estaba más que segura que no hubiera presenciado el mudo enfrentamiento.

"Ahora solo falta remover los celos de Potter"

Y con un suspiro satisfecho, olvidándose del sofocante calor que la había levantado, Pansy regreso a su habitación, pensando en las mil y un formas de provocar los celos de Harry.

Estaba segura de que la impulsividad Gryffindor junto a un poco de celos seria el detonante perfecto.

Eso, sin contar la posesividad Slytherin, sumada a la de los Malfoy.

Un plan, que nunca fue formulado, estaba viento en popa. Solo rogaba a los grandes magos existentes y por existir, poder vivir lo suficiente como para ver a ese par feliz, el uno en los brazos del otro.

Continuara...


*Caballo: caballo con arcos es un aparato de gimnasia artística, usado únicamente por gimnastas masculinos. Solo que el que usa Draco con Harry no tiene arcos

RR:

Gabriela Cruz: debo darte una muy muy muy mala noticia: ellos no ''se declaran'' formalmente hasta el cap. 18 y ntp por Ginny XD no la veremos en muuuucho time

Haqueval Di Vongola: claro que hacen una linda pareja *w* jejeje creo que te divertiras... y odiaras a Harry XD

Nos leemos Creaturas!