Cap. 12
Esa noche, Draco se la paso en una duermevela insoportable.
No podía dejar de pensar en Altaír, y rogaba (consciente e inconscientemente) que no le pasase nada malo. No estaba seguro de que su "amenaza" haya servido de mucho con la directora.
A la mañana siguiente, su humor no era el mejor que se diga, y empeoro cuando, al bajar a la cocina, vio a Kiefer demasiado cerca de SU Harry.
"¿Mío? ¿Y desde cuándo?" Pensó con mofa, a sinceridad, hacía tiempo que había perdido las esperanzas de lograr algo con el moreno.
-buenos días-saludo Pansy, pasando a su lado con una radiante sonrisa
-ni tan buenos-señalo Harry, apuntando las ojeras de Draco
-Dray, ¿no iremos a San Mungo hoy?
-¿a San Mungo?-pregunto confundido el rubio, ya cerca de la cafetera eléctrica del moreno-¿y para...?-se interrumpió a sí mismo, recordando de golpe
-sí, querido, a San Mungo-Pansy se sentó al lado de Harry y tomo una de las tostadas que había en su plato-el doctor Therion me envío una carta, te requiere urgentemente allí, sin contar que debemos llevar a Harry
-¿y a mí por qué?-cuestiono el moreno, repentinamente molesto
-quieren asegurarse de que hago un buen trabajo-respondió el rubio, sentándose al lado de Pansy-lo había olvidado por completo
-yo no puedo ir-continuo Pansy-por razones más que obvias, y tu-señalo al castaño que observaba todo en silencio-te quedaras con migo, querido
El oji azul alzo una ceja pero no dijo nada. Tenía bastante experiencia en que NO debería de contradecir a la bruja, y mucho menos en su estado.
-bueno-Draco se levanto-Harry, sube a alistarte, salimos en 30 minutos
Y dicho esto, dio media vuelta y salió de la cocina.
-¿quién es el doctor Therion?-pregunto Harry, como quien no quiere la cosa
-un medimago de San Mungo-respondió la morena, en el mismo tono, ocultando su sonrisa tras la taza de té que bebía
Esa cita con el doctor le caía como anillo al dedo. Lástima que se perdería el espectáculo.
Cuando arribaron a San Mungo, muchas personas (por no decir todas) miraron sorprendidas al gran Harry Potter, el mejor auror del departamento de aurores, caminar con un bastón y acompañado del medimago, ex-mortifago, Draco Malfoy.
Ciertamente, habían escuchado que su héroe había tenido un accidente y un medimago le atendía en su casa, pero jamás se imaginaron que dicho medimago sería precisamente Malfoy.
Ambos, ignorando las insistentes miradas de pacientes y empleados, subieron las escaleras tranquilamente hasta el 3to piso, por el área de Daños provocados por Pociones o Plantas.
Cada enfermera con la que se encontraban alzaba una ceja, sorprendidas de ver al medimago Malfoy junto a Harry. Los doctores en cambio, sonreían de medio lado, y, disimuladamente, se pasaban pequeñas bolsitas.
"Idiotas" pensó Draco, bufando.
Se detuvieron frente a una puerta y Draco toco suavemente, retrocediendo unos pasos.
-¿qué hacemos aquí?-pregunto el moreno, en un débil susurro
-mi superior quiere que alguien más se asegure de que de verdad expulse todos los químicos de tu cuerpo-rodo los ojos-luego iras con un especialista para que regule tu magia y otro que se asegurara de que tus piernas estén bien
-literalmente... ¿seden tu cargo a otros?
-no-le sonrió levemente-y en caso de que lo hicieran, espero me permitas quedarme allí con Pansy, mi departamento es muy pequeño para tener un laboratorio de pociones
-¿y Malfoy's Manor?
-confiscada
La puerta se abrió antes de que Harry pudiese preguntar algo más. Por ella salió una mujer, de no más de 30 años.
Alzo una de sus perfectas cejas castañas y sus ojos negros brillaron expectantes.
-veo que no se te olvido, Malfoy
-imposible hacerlo, McMillian-Draco se giro hacia Harry-una enfermera te llevara con los otros dos doctores, yo debo entregar tu record medico y el de Pansy
Dicho esto dio media vuelta y se alejo por el pasillo.
-¿eres familia de Ernie McMillian?-pregunto, entrando en el consultorio
-su hermana mayor-respondió la joven, sonriéndole
Harry suspiro.
Ese sería un día muy largo.
Draco miro sorprendido al (¿por qué negarlo?) guapísimo hombre parado frente a él.
Alexander Therion era uno de los medimagos más guapos de San Mungo (luego de Draco, según algunas enfermeras). Un australiano de 28 años, alto, de largos y brillantes cabellos negros, que caían como una cascada ondulada por su rostro; unos profundos, penetrantes e hipnóticos ojos dorados y una sonrisa encantadora. Sin contar con su dulce y contagiosa personalidad.
Draco, jamás admitiría en voz alta, que en un intento auto impuesto de olvidarse de Harry había estado medio enamorado de Therion.
Siempre le pareció muy guapo, pero ahora no podía apreciar su belleza natural, estaba demasiado centrado en sus palabras.
-es decir, ¿madre despertara?-cuestiono, controlando su emoción
-no es muy seguro, Draco-suspiro el hombre, su fuerte asentó australiano provocando estremecimientos en la espina dorsal del rubio-no quiero darte esperanzas, pero en los últimos días tu madre a presentado mejoras y puede que despierte
-oh, Merlín gracias-murmuro, mirando por la ventana de la puerta, hacia la cama donde su madre descansaba-¿puedo...?
-por supuesto, te espero aquí
Y ahí estaba de nuevo, una sonrisa cálida y sincera, dándole todo su apoyo.
Draco le regalo una media sonrisa y entro en la habitación.
Sentía las palmas de las manos húmedas, sudadas por los nervios, pero no podía moverlas para secarlas.
El solo pensar que su madre estaba bien, que despertaría...
Se sentó frente a ella y acaricio su mejilla, sonriendo al ver el color en estas, contrario a la palidez casi mortal que tenia la última vez que fue.
-Alex dice que estarás bien-susurro, jugando con las rubias hebras del pelo de su madre-me alegra saber que por fin despertaras
Su voz se quebró y las lágrimas luchaban por escapar de sus ojos
-me haces una falta terrible, creo que te lo he dicho-rio con amargura-Pansy tiene casi 5 meses y esta preciosa, el embarazo le sienta
Suspiró y alzo la vista.
-temo-su voz se quebró nuevamente, no quería formularlo, una cosa era saberlo y suponerlo, y otro decirlo en voz alta.
Sentía que si lo hacía, se haría realidad.
-temo que no sobrevivía-murmuro, tan bajo, que pensó no haberlo dicho-pronto tendré que hacerle una transfusión de magia, pero es posible que ella...
Suspiro fuertemente y apoyo su cabeza en la cama.
-Altaír es otro que me tiene preocupado-gruño-los malditos del orfanato no están cuidándolo como se debe, tuve que ir a revisarlo hace un par de días
Esta vez las lágrimas corrieron por sus mejillas
-estoy pensando en pedirle a Potter que me ayude a conseguir la custodia del pequeño-alzo la vista al rostro pacifico de su madre, sus mejillas bañadas en lagrimas-¿crees sea buena idea? Tal vez deba conseguir una casa más grande
Suspiro nuevamente. Pensó seriamente en que, de seguir así, se quedaría sin aire en los pulmones.
Se limpio las lágrimas, acomodo su pelo y sonrió de medio lado. Su madre despertaría.
Nada podía hacerlo más feliz.
El último Sanador con el que se vio, un tal Thompson, fue muy simpático.
Y luego de revisar sus piernas comento el buen trabajo que hacia el rubio: no había ni una sola fisura en sus piernas y con un poco más de ejercicios lograría dejar el molesto bastón en unos días.
Contrario a lo que le dijo la medimaga Miles, quien aseguro que su magia estaba completamente anivelada, alabando la astucia de Malfoy al administrarle las pociones y restringirle el uso de magia.
Thompson, un agradable hombre de cuarenta y tantos años, estuvo revisándolo por largo rato, y al final le entrego una crema para aliviar el dolor que aun le producía recorrer grandes distancias (cosa que Malfoy había ignorado para evitar una discusión con él) y que aseguro, con un par de días administrándola este pasaría.
-Malfoy es un buen sanador-aseguro el hombre, ayudándole a levantarse (estaba totalmente entumecido luego del riguroso examen)-hizo un trabajo excelente a pesar de que esa no es su especialidad
-¿ah, no?-pregunto, sorprendido
La verdad él no tenía ni idea de que en se había especializado el rubio, solo sabía que era sanador y medico en el mundo muggle.
-sí, sería bueno en esta área, pero no se desencanto por ella
-¿y en que está especializado?
-pediatría-comento distraídamente el hombre, revolviendo en uno de sus gavetas-en el mundo muggle según oí, ni en San Mungo ni el Ministerio le permitieron especializarse en pediatría mágica-gruño, molesto-algo tonto, Malfoy ha demostrado ser de fiar
-¿cuánto tiempo lleva trabajando aquí?
El medimago le miro y pareció pensárselo.
-a ver, casi se cumplen 6 años desde la guerra, Malfoy empezó a trabajar hace casi un año, tal vez año y medio-le sonrió tendiéndole el ungüento-me sorprende que haya logrado terminar medicina y especializarse en tan solo 4 años, a lo sumo 5
Harry asintió, concediendo que era sorprendente. Draco no solo era inteligente, también lo suficientemente aplicado como para terminar una carrera así de rápido.
-¿sabe dónde puedo encontrarle?-pregunto, guardando el tubo en su gabardina
-cuarto piso, Daños por Hechizos Irreversibles, habitación 404, con el medimago Therion
Harry le regalo una sonrisa de agradecimiento, algo torcida.
"Con el medimago Therion" se repitió en su cabeza varias veces mientras salía y dirigía sus pasos asía allí.
"¿Quién demonios es Therion?"
No iba a negarlo.
Estaba terriblemente celoso, pero debía pensar con la cabeza fría.
Draco no era nada suyo como para andar celándolo.
"A demás" agrego "el ya tiene a Altaír"
Cuando llego al pabellón que le indico Thompson, se fijo en el hombre que hablaba con Draco.
No pudo evitarlo. El simple hecho de que estuviese tan cerca del rubio, y que este parecía haber llorado, y que el moreno junto a él acariciaba su mejilla con cariño…
Apretó fuertemente los dientes e hizo acopio de toda su voluntad para no gritarle al extraño que no toque lo que era suyo.
Se acerco a paso fuerte, apretando el bastón y cuando estaba a uno o dos metros de ellos escucho algo que le helo la sangre.
-ella estará bien, Draco, Pansy es fuerte-le consoló el moreno, acariciando su pelo
-me preocupa-admitió, mirando la puerta a sus espaldas-y madre también
-Narcissa despertara, Draco, y Pansy estará bien-aseguro
Draco sonrio y asintió, se seco las lagrimas y adopto su típica mascara de indiferencia.
Harry suspiro y decidió terminar de acercarse.
-Draco-llamo, sonriendo levemente
-Harry-Draco pestañeo, miro su reloj y volvió a mirarle-vaya, creí que se tomarían más tiempo
-todos dijeron que estoy mejor-se encogió de hombros y miro de soslayo al medimago, que le miraba intrigado
-Harry-Draco capto la indirecta y sonrió más relajado-te presento al medimago Alexander Therion, Alex, el es Harry Potter
-mucho gusto, señor Potter-saludo, sonriendo sinceramente
-igualmente-miro a Draco confundido y este giro los ojos, señal de que luego le explicaría
-bueno, Draco, debo ir a presentar el reporte, te enviare lo que necesitas
-gracias
El moreno se despidió de ambos y dirigió sus pasos al final del pasillo.
-Draco, ¿quién está allí?-pregunto, señalando la puerta
-mi madre-respondió el rubio, mirando en la misma dirección que señalaba el moreno
-oh-Harry asintió, incomodo
Había escuchado que Narcissa Malfoy tenía plaza permanente en San Mungo, pero no se imagino que fuera precisamente en esa área.
-¿qué sucedió?
Draco lo miro, los ojos fríos, como plata solidificada.
-Draco, no es para fastidiarte-dijo rápidamente-solo sabía que tu madre estaba aquí, no sé el por qué
-se desconoce el por qué-respondió el rubio, suspirando pesadamente-está en coma, luego de recibir un hechizo que iba directo hacia mi
Harry abrió la boca, pero la cerro, consciente de que si decía algo el rubio no le respondería.
-se han intentado hechizos y pociones, se intento de todo y... nada-el moreno registro un tono casi desesperado en su voz-Alex dijo que ha mostrado signos de actividad, pero es poco probable que ella...
Sus palabras se vieron interrumpidas por un sollozo. Harry, no sabiendo que hacer, lo abrazo.
Draco, sorprendiendo a Harry, envolvió su cintura y apoyo su rostro en el hombro del moreno, dejando las lagrimas corriendo libremente.
El jamás había llorado frente a alguien, ni siquiera frente a su madre (cuando estaba consciente). No entendía porque, y prefería no hacerlo, estaba llorando justamente en el hombro de Harry Potter.
Cuando se sintió más tranquilo, se alejo de él, sonrojado y avergonzado.
-lo siento-susurro, limpiándose las lagrimas, pero estas seguían saliendo
Harry detuvo sus manos, acerco sus labios y beso sus mejillas, secando con estos el torrente de lágrimas. Deslizo sus labios suavemente hasta sus labios y, guiado por un impulso, los junto a los de Draco.
No fue un beso como tal. Un roce a penas, juntos sí, pero solo un roce. Ligero, que dejo los labios de ambos cosquilleando.
Se separo, algo avergonzado. Draco lo miraba sorprendido y rojo como tomate.
Sin decir nada, el rubio tomo su brazo y desapareció de allí.
Al llegar a Grimmauld, soltó al moreno y subió a su habitación como una exhalación. Dejando a un más que confundido Harry en el medio de la sala.
¿Qué demonios habían hecho?
Continuara...
Hey! les gusto? no les gusto? XD en el proximo cap mataran a Harry! ok ya w
RR:
Gabriela Cruz: Porque Harry es un impulsivo Gryffindor, por eso... si, tranquila, Kiefer desaparece QwQ
Moontsee VR: oh no, mi pobre Kiefer no! ok ya XD Tu duda con respecto al pequeño Altair sera respondida mas abajo :3 jejej denada por el Spoiler y si, Harry es un poquito (muy) tonto W
Les dejo un pequeñisimo adelanto del cap 13!
[...]-¿papeles?-pregunto el moreno, girándose
-si-asintió cautelosa la medimaga-supongo ayudaras a Draco a recuperar la custodia de su ahijado-comento, con naturalidad
Harry miro al rubio y luego a ella, cada vez más confuso.
-no Pans-respondió el rubio-buscare otro auror que quiera firmar-escupió, desembarazándose de la prisión que ofrecían los brazos de Harry
Más confuso aun, Harry observo, por primera vez, el pergamino que tenía el medimago en sus manos.
Sin pensárselo dos veces se lo arrebato y lo abrió. Lo leyó rápidamente y palideció considerablemente.[...]
[...]Entre sus manos tenía nada más y nada menos que una solicitud de adopción para Altaír Rafael Lenstrange Black, hijo de Rodolphus y Bellatrix Lenstrange y ahijado de Draco Malfoy.[...]
Nos leemos Creaturas!
