Cap. 14

Draco seguía molesto.

Era más que obvio.

Había pasado un mes luego del pequeño "incidente" con respecto a Harry y Kiefer; este último, gracias a Merlín, había vuelto a Rusia.

Pero la molestia de Draco no solo era por eso.

Gruño revolviendo el caldero. Su molestia se debía a que el Ministerio Francés aun no le había dado respuestas. Debía esperar a que los tramites finalizaran y, no solo le cedieran la custodia, sino tambien que le otorgaran la nacionalidad inglesa a su primo.

Bufo y agrego pétalos de Amapola triturados. Malditos franceses y su maldita parsimonia.

Mientras más tardaran más huesos tendría que curarle a su primo. Se estremeció.

Otra cosa que lo tenía molesto era el no poder encontrar una solución al problema de Pansy. La morena estaba cada vez más débil, a pesar de que ella hacia lo posible por ocultarlo.

Dentro de unos días cumpliría 6 meses. Y dentro de unos días el le haría la primera transfusión de magia, quedando ligado a los niños.

Draco Therion y Narcissa Tiare. Sonrio. Eran unos nombres muy lindos.

Suspiro. Solo esperaba que los pequeños al menos se parecieran a su madre.

Miro el reloj y apago el fuego del caldero. Lo tapo y le lanzo un hechizo temporizador, para que le avisara cuando estuviera lista.

Debía dejar Grimmauld Place antes de que Harry llegara.

Esa era otra cosa que lo exasperaba. Se había auto impuesto no cruzarse con el moreno. No quería hacerse más ilusiones y estaba totalmente decidido a arrancárselo del corazón.

Salió de la habitación que había habilitado como laboratorio de pociones y fue a la de Pansy.

Al entrar, encontró a la morena junto a Hermione, ambas tejiendo ropita para los gemelos. No es que les estuviese quedando bien, que digamos.

-Draco-saludo Hermione, sonriendo-me llego una notificación del Ministerio Francés, el próximo mes podrás ir a buscar a Altaír

-¿un mes más?-pregunto, fastidiado

-es todo lo que conseguí-se disculpo

-gracias, Mione-respondió, sonriéndole de medio lado.

Se acerco a Pansy y beso su mejilla.

-ya me voy, pasare por donde Tim a buscar el dichoso aparato

La chica asintió, bostezando.

-no te esfuerces, ¿vale?-un nuevo asentimiento-haz que descanse-le dijo a la castaña, despidiéndose con un abrazo.

Y dicho esto desapareció. E inmediatamente ambas escucharon como Harry aparecía abajo.

Ambas suspiraron y se miraron, un brillo travieso brillando en sus ojos.

Era el momento perfecto para poner a funcionar su plan.


Tenía un gusto excelente.

Cualquiera que no le conociera renegaría de esa vena... Artística, que había desarrollado con los años.

Y es que, eso en un hombre, y más en un Malfoy era... Extraño. Pero a él no podía importarle menos.

Observo las dos cunitas blancas, con un fondo azul celeste con nubes violáceas y pequeños dragones volando de un lado a otro y jugueteando entre ellos.

Una mecedora a un lado y una mesita de noche al otro.

A Pansy le encantaría.

Salió del cuarto para bebes de su nueva casa (porque, con los pocos ahorros de la fortuna Malfoy que le quedaban había comprado una) y fue a la que sería la de Altaír.

Las paredes de un hermoso gris perla, con cortinas verdes y el suelo cubierto por un felpudo del mismo color.

La pequeña camita de madera, con serpientes labradas y edredones en diferentes tonos de verde y plata.

La habitación perfecta para un futuro Slytherin... Aunque pensándolo bien, tal vez su pequeño Altaír no caería en su casa.

Suspiro y se recostó del marco de la puerta.

3 semanas.

En 3 semanas tendría la custodia del pequeño moreno, y lo haría tan feliz como le había prometido.

Suspiro.

De no haber sido por él, Altaír no hubiera sobrevivido tanto tiempo en manos de su madre. Su único error fue confiar en el orfanato en el que lo había dejado...

Su varita vibro y ese fue la señal para volver a Grimmauld. Harry acaba de salir.

Cerró la puerta y, echando un último vistazo a las demás habitaciones, desapareció.

Cuando llego a Grimmauld, se sobresalto al encontrarse con Harry, que salía de la chimenea.

Alzo una ceja al darse cuenta de que Pansy estaba sentada en el sofá, sonriéndole de esa forma gatuna que el tan bien le conocía.

-creí llegarías más temprano, Dray-comento inocentemente, y de ser un gato, estaría balanceando su cola satisfecha

-estaba viendo la nueva casa-dijo, dejándose caer a su lado e ignorando a Harry, que paso al lado de ambos.

-eso es genial-comento emocionada, mirando de soslayo al moreno

Draco simplemente asintió e, inconscientemente, acaricio el prominente vientre de su amiga.

En un par de días le tocaba una nueva transfusión. Cosa que lo dejaba debilitado a él y mareada a ella.

Como las odiaban.

Harry pasó al lado de ellos nuevamente, frunciendo el ceño.

-ah, por cierto, Draco-comento la morena, como quien no quiere la cosa y acababa de acordarse de algo, llamando la atención de Harry que los observo por el rabillo del ojo, con un puñado de Polvos Flu a punto de ser lanzados

-¿sí?-pregunto, entrecerrando los ojos, cauteloso

-te llego este paquete hace un par de horas-le extendió una caja, envuelta en un hermoso papel de regalo plateado-me dio verdadera flojera enviarte una lechuza y pues, cuando llegue frente a la chimenea me agote y lo deje para cuando vinieras

El rubio tomo el paquete, que tenía una bella tarjetita dorada en sima. La abrió y se sonrojo, abriendo el paquete rápidamente para encontrarse con una caja de exquisitos bombones.

Casualmente, sus favoritos

Sus labios formaron una fina 'O' que no paso desapercibida a Harry, quien, con el ceño aun mas fruncido, lanzo los polvos bramando la dirección y desapareciendo tras las llamas.

Draco no pudo hacer más que regalarle una sonrisa sardónica a su amiga.

No tenía que ser un genio (que por cierto, casi era) para saber que todo eso era obra de ella.

A veces le tenía miedo a lo escalofriantemente Slytherin que era Pansy.


A la caja de bombones le siguieron varias más, por dos semanas, casi todos los días.

Y cuando no eran bombones, eran flores, o una caja del vino más exquisito jamás probado (que Draco solía beber en compañía de Theo y Blaise junto a sus respectivas parejas), o una simple tarjeta con los versos mas románticos conocidos jamás.

Todo firmado como un Admirador Anónimo, nada que ver con aquel del que el rubio se había medio enamorado. Y siempre en presencia de Harry.

Y con cada regalo nuevo Harry se sentía más y más celoso, martirizándose a sí mismo, imaginándose como seria ese "Admirador Anónimo".

Pero, no debía sentirse celoso, se repetía una y otra vez. Draco no era nada suyo. No eran nada...

Y aun así se sentía enardecer cuando el rubio recibía un nuevo regalo, con una gran sonrisa y los ojos brillantes.

¿Quién demonios era ese "AA"?

-¿Harry?-el moreno salió abruptamente de sus pensamientos, alzando la vista del pergamino, que apretaba furiosamente, y clavándola en Pansy

-¿sí?-pregunto, acomodándose los lentes

-sabes que ese pobre pergamino no tiene la culpa de tu imbecilidad para con Draco, ¿verdad?-pregunto picara, los brazos en jarras y una sonrisa traviesa en los labios

Harry bufo, molesto, le hecho una ojeada al reloj y suspiro.

-¿qué haces despierta a las 3 de la mañana?

-antojos-dijo llanamente, caminando a la nevera-Draco me dejo unos cuantos de sus bombones, deliciosos la verdad

Harry apretó los dientes y fulmino con la mirada la caja de chocolates que Pansy sacaba.

-¿sabes quién se los manda?

-no-la chica se sentó a su lado y devoró con verdadero placer una de las perfectas bolas de chocolate, rellenas de fresa-pero es un verdadero amor, a diferencia tuya

El moreno alzo una ceja.

-dejaste de hacerme caso-continuo la mujer-si me hubieras preguntado quien era Altaír... ¡No! Si no hubieras insultado a Draco luego de volver del departamento de Aurores aquella vez, nada estuviera así

El moreno bufo y asintió. Ella tenía toda la razón.

-¿y qué hago?

-por lo pronto, nada-la chica le sonrio-deja que tenga a Altaír bajo su tutela y luego conquístalo-le guiño un ojo-como estuviste haciendo durante esos años, león

La chica se levanto y abandono la cocina, caja de bombones en mano y una nota para Hermione armándose en su cabeza.


Ya había pasado un mes.

Un mes de altas y bajas. Draco se la pasaba de aquí para allá, comprando cosas que le mandaba Pansy, haciendo pociones para ella, visitando a su madre que cada día presentaba mas signos de despertar, arreglando la casa...

Pero nada de que le entregasen a Altaír. Y eso le crispaba los nervios.

Sin contar que cada vez que chocaba con Harry este parecía muy molesto con él, sin razón aparente. No que le fuera. A decir que el sabia que el moreno estaba celoso.

Cerró los ojos, decido a descansar, mientras apagaba la dichosa maquina de transfusión de magia, que funcionaba exactamente igual que una de hemodiálisis muggle.

Suspiro y se dejo llevar lentamente por el cansancio, escuchando la suave respiración de una adormilada Pansy...

-¡Draco!-el grito lo sobresalto, e instintivamente alzo la varita

-¿qué demonios...?-se restregó los ojos y enfoco mejor, encontrándose con una muy sonriente Hermione Granger-¡Granger!

-lo siento-la chica rio y le extendió un pergamino, perfectamente doblado y con el sello del Ministerio Francés

-¿qué es?-pregunto, tomando el pergamino y examinándolo, desconfiado

-es la confirmación de que, formalmente, Altaír está bajo tu tutela-su sonrisa se ensancho-creí que querrías saberlo

Draco se levanto de un salto, sin una gota de sueño o cansancio.

-¿de verdad?-la chica asintió-¿cuándo...?

-en una semana ya podrás ir y traerlo, solo falta afinar unos detalles aquí

Draco sonrio ampliamente y la abrazo, agradecido. Recordó algo de pronto y se alejo de ella.

-no le he comprado ropa-se sonrojo ante lo estúpido de su comentario

¿Qué clase de Slytherin era al dejar aflorar tanto sus emociones? Definitivamente, debía de juntarse menos con los Gryffindors

-no te preocupes por eso-la chica sonrio, conciliadora, pero de pronto su sonrisa se borro-Draco, me llego otra notificación

-¿sí?-el chico no le prestaba mucha atención, ensimismado con la lectura del pergamino

-del Wizengamont-bien, ahora tenía toda su atención-sobre tu padre

-¿y?-cerró el pergamino y lo guardo en el bolcillo de su bata, nervioso

-lo dejaran en libertad y descongelaran las cuentas de los Malfoy-suspiro-y os devolverán la mansión

Draco boqueo varias veces, sorprendido.

Su padre... ¿Libre?

Jadeo, no muy seguro de si llorar de frustración o reír de felicidad. Es decir, ¿qué tan malo podía ser que su padre saliera de Azkaban?

Ah, claro.

Posiblemente querría obligarle a casarse y darle herederos.

Menudo problema se le venía encima.

Continuara...


Les gusto? w ya casi, casi estan juntos!

RR:

Gabriela Cruz: El auror se fue :3 lo veremos en el cap 21 pero solo un momentito, lo prometo! Y si, Harry hizo algo por la patria! XD lo que me recuerda que prometi por algun lado hacer la escena de cuando Harry firme el pergamino O.O

Moontsee VR: en el cap 18 se declaran formalmente, en el 19 se hacen pareja en todas las de la ley XD y en ese mismo cap Lucius Malfoy hace entrada estelar ;) oh, me alegra que te gustara :3 algunas fans en otra pagina querian sacarle los ojos XD nada que ver con que lo insultara en el cap 9, no no nada que ver xD si e.e Alt no lo merece QwQ a que si! *w* Pans esta super Happy! ella es tierna... por otras razones pero bueno D: tranquila :3 no lo volveremos a ver hasta el cap 21 ;)

lisicarmela: aww, gracias ^w^ me alegra tu comprension (yo de por si no sirvo para el Lemon) y grax XD tratare de descansar e.e

Haqueval Di Vongola: gracias ^w^, oh tranqui, de que llega, llega :3 ellos son tan... perfectos XD esa es la palabra :3

Un regalito ;)

Spoiler!

[...]Lo leyó rápidamente y palideció de golpe.

Afianzo a Altaír y desapareció, dejando caer el papel, donde se podía leer claramente, con la descuidada letra de Harry:

"Draco, si llegas y lees esto, estamos en San Mungo. El núcleo de Pansy se rompió o algo similar y se adelanto el parto. Te esperamos aquí.

Harry[...]