Cap. 18
Neville observo embobado al pequeño Draco en sus brazos, vestido con un conjuntito azul celeste con pequeños dragoncitos dorados.
Si durante sus años de Hogwarts alguien le hubiera dicho que se enamoraría de un Slytherin, y tendría en sus brazos al hijo de otra, se hubiera reído.
Suspiro y miro a Theo, que le hacía morisquetas a Narcissa mientras Draco reacomodaba cosas en la habitación.
Se pregunto que se sentiría tener a sus propios hijos y se sonrojo. ¿A Theo le gustaría formar una familia?
Sonrio embobado nuevamente, mientras el castañito jaloneaba su pelo, mirándolo con sus ojitos negros y sonriendo.
Ese mes había pasado relativamente rápido, y todos los adultos allí presentes se alegraban del hecho de que, luego de nuevas pruebas, ninguno de los niños había presentado la enfermedad de su madre.
Lo malo es que las pruebas se repetirían periódicamente, a pesar de los intentos de Draco por evitarlo.
-Neville-llamo Theo, sacándolo de sus cavilaciones
El castaño lo miro y luego al niño, que se había quedado ya dormido. Lo dejo en la cuna y se acerco a su novio.
-nos vemos mañana, Draco-se despidió
El rubio asintió, sin prestarles mucha atención.
Ambos suspiraron y, tomados de la mano, se desaparecieron.
Al llegar a casa, Theo abrazo a Neville y beso su cuello.
-estaba pensando-comento mientras arrastraba a su castaño novio hasta el sofá-en que los hijos de Pansy son muy lindos
-ciertamente-asintió Neville, acariciando suavemente los brazos que lo aprisionaban
-y me preguntaba, bueno, no sé que dirás tu pero...
-Theo, ¿qué sucede?
-Nev, entenderé si dices que no...-Theo suspiro-¿te gustaría que adoptáramos un niño?
-Theo...-los ojos de Neville se llenaron de lágrimas
-ya sé que aun somos jóvenes, y que aun no estamos casados, pero de verdad, me gustaría...
Neville se giro rápidamente y callo sus palabras con un apasionado beso, mientras envolvía sus brazos alrededor del cuello de Theo.
Se acomodo mejor en su regazo y se froto suavemente contra él, arrancándole un gemido.
-me encantaría que formemos una familia-jadeo, mirándolo con ojos brillantes-pensaba decirte lo mismo
Theo sonrio y pego sus labios de nuevo, devorándolo. Lo tomo en brazos, así como lo tenía, y camino hasta la habitación. De manera torpe y sin dejar de besarle.
Una vez dentro dejo caer su preciada carga en la cama y se encimó sobre él.
-te amo, Neville
-y yo a ti, Theodore
Y mirándose fijamente, volvieron a besarse, entregándose a la pasión del momento.
Draco suspiro agotado y miro el pergamino frente a él.
Merlín, como deseaba volver a casa para estar con sus pequeños. Porque, si, eran suyos. El los vio crecer en el vientre de su mejor amiga, los ayudo a nacer y ahora era su padre. Suyos.
Tenían su magia. Y eso era más que suficiente para él.
Suspiro.
Tambien extrañaba estar cerca de Harry. Amaba al moreno y no era tan sencillo...
-Dr. Malfoy-alzo la vista clavando la vista en la enfermera que acababa de entrar a su oficina
-¿sí?
-tiene un paciente, descontrol de magia
Draco gruño, se puso en pie y siguió a la enfermera. ¿Por qué lo llamaban precisamente a él?
Al entrar en la habitación se quedo pasmado. Lo que le faltaba. Potter estaba en la cama, rumiando y lanzando improperios en contra de todos sus compañeros.
-¿otra vez por aquí, Potter?-saludo con mofa, entrando-¿que fue esta vez?
-hola Draco-Harry sonrio-nada grave, en realidad, es que mis compañeros son paranoicos
Draco alzo una ceja.
-¿no te parece grave un descontrol de magia?-pregunto, lanzando varios hechizos sobre el
-fue un accidente-murmuro, mirando embobado los movimientos del rubio-hmmm, Draco, me gustaría hablar contigo
-¿de qué?-pregunto distraídamente el medimago, tomando notas en un pergamino que acababa de convocar
-Draco yo...
-¡Harry!-sus palabras se vieron interrumpidas por la entrada de una preocupada pelirroja-¿estás bien?
Harry y Draco bufaron.
-Weasley, si fueras tan amable de permitirme trabajar te lo agradecería-gruño el rubio, apretando sus puños para no utilizar su varita contra la chica
-piérdete Malfoy-respondió hosca
Draco respiro hondo, dejo el pergamino en el bolcillo de su bata y se dispuso a irse. Estaba harto de la Buscadora (se creía demasiado desde que jugaba con las Harpies) y para evitarse el hechizarla…
Harry lo observo, aterrado, y luego le lanzo una mirada fría a Ginny.
-Ginny, ¿podrías irte? Draco tiene que trabajar-seseo, molesto
La chica boqueo, sorprendida.
Se levanto, indignada y salió rumiando contra Draco. El rubio, por su parte, sonrio de medio lado y volvió junto a Harry.
Se inclino sobre el moreno y reviso sus piernas. No fuera a ser que se haya lastimado de nuevo.
-Draco yo quisiera hablar contigo-dijo el moreno, sintiendo cosquillas por donde tocaba el rubio
-te escucho-Draco se detuvo, satisfecho, y lo miro
-Draco yo... Yo-trago, se sentó y suspiro-Draco, lamento todo lo que paso
El rubio alzo una ceja.
-me comporte como un imbécil-le pareció escuchar un "lo eres" pero lo ignoro-con lo de Altaír, debí haberte preguntado y no... No debí haberme puesto... Celoso por ello
"¿Celoso?" Pensó Draco, sintiendo su corazón correr acelerado.
-y luego lo de Kiefer... Yo no quería, es decir, él no... yo no…-balbuceo, torpe, sonrojándose
-¿tú no que, Harry?-cuestiono
-Draco-Harry lo miro, determinado-me gustas, no-corrigió-estoy enamorado de ti, te quiero y te deseo junto a mí como no te imaginas
El corazón del rubio dio un brinco y sintió la necesidad de abrazar al moreno, pero se contuvo, escéptico.
-¿estás bromeando?-pregunto, indeciso
-no, Draco-dijo dulcemente el moreno
Se puso en pie, observando a un inseguro Malfoy, que no sabía si pegarle o besarle. Harry decidió por él.
Paso un brazo por su cintura, pegándolo a su pecho y con la mano libre acaricio su mejilla.
-te quiero-susurro, posando sus labios sobre los del otro
Draco pestañeo sorprendido, pero de inmediato enredo sus brazos alrededor del cuello de Harry, profundizando el beso.
Harry sonrio, y el beso que empezó dulce fue subiendo de nivel, hasta el punto en que ambos se acariciaban por encima de la ropa.
Pero el desgraciado oxigeno (muy importante para nosotros, claro) los obligo a separarse.
Draco estaba sonrojado y respiraba entrecortadamente. Harry no podía despegar los ojos de sus labios, rojos e hinchados.
-Harry no creo que...
-te invito a cenar-corto el chico, sonriendo-me gustaría hacer esto formal... Y con todas las de la ley
Draco alzo una ceja.
-¿le pedirás la bendición a mi madre y todo?-bromeo
-si te dijera que ya me la dio, ¿me creerías?-respondió
Draco abrió los ojos, sorprendido. Su madre era un caso.
-bien, pasa por mí a las 8-dijo, se separo a duras penas de los brazos del moreno, garabateo su dirección en un papel y se la dio-si llegas tarde, la regaste, ahora descansa
-sí, señor-Harry rio y volvió a tumbarse a la cama
Draco negó y salió de la habitación. Fuera se encontró con Ginny y le regalo una sonrisa triunfante. La peli roja lo miro con odio.
A las 8 menos 10 Harry apareció por chimenea en la nueva casa de Draco. Al principio se sorprendió de que fuera en un barrio muggle, pero lo atribuyo a que, por desgracia, en el mundo mágico no iba a conseguir mucho.
Vestía una hermosa túnica negra azulada, con bordados plateados, que Hermione le había regalado para su cumple años el año pasado.
La escena que se encontró al llegar fue... Bastante interesante.
Narcissa estaba sentada en el sofá, peinando a Altaír, mientras el chico le hacía divertidas morisquetas a Draco y Narcissa, que estaban recostados en el suelo, sobre una gruesa colcha, y agitaban con sus manitas unos peluches. Draco tenía un pequeño dragón plateado y Narcissa una serpiente verde con motas violáceas.
Lo divertido estaba en que cada vez que Narcissa estaba por terminar, Altaír se echaba hacia delante para alcanzarle el peluche a alguno de los gemelos, que parecían tirarlos a posta, porque se reían como cosa loca cuando esto sucedía.
-Altaír, deja de moverte-dijo Narcissa fastidiada-¿por qué heredaste los enredados rizos de Bella y no los de Rodolphus? Al menos esos eran más sumisos
-buenas noches-saludo Harry
-¡señor Potter!-Altaír se levanto y corrió hasta el, abrazándolo
-¡Altaír!-regaño la rubia, pero sus ojos desbordaban dulzura-buenas noches, señor Potter
-¿como esta, señora Malfoy?-Harry revolvió el pelo de Altaír-hola pequeño
-bien, ¿y usted?
-igual-Harry observo a los gemelos, que parecían a punto de llorar, ahora que sus motivos de diversión no les prestaban atención-¿como están los gemelos?
-no muy felices, hoy le hicieron nuevas pruebas y están irritados-Narcissa bufo-Draco dice que no los dejaran en paz, y menos después de que se enfermaron la semana pasada
-¿enfermaron?-Harry se agacho y cargo a Draco, que se arrebujo en su pecho
Harry noto que la piel cremosa de Draco estaba roja, y parecía un poco molesto por esto.
-Draco dice que, por alguna extraña razón, les falta magia-Narcissa suspiro-oh, pero tu vienes a buscar a Draco, ¿no?-pregunto
Y sin esperar la respuesta, se puso en pie y fue a buscar a su hijo.
Harry miro a los pequeños, cuestionándose si el favor que le hizo a Pansy tenía algo que ver.
-puntual, raro en ti, Potter-alzo la vista para encontrarse con un guapísimo Draco Malfoy, vestido con una preciosa túnica color plomo, con bordados violáceos
Dejo delicadamente al pequeño castaño junto a Narcissa y se puso de pie, sonriendo. Le ofreció una mano al rubio que la tomo y ambos desaparecieron.
La cena fue bastante bien. En realidad, fue maravillosa.
Harry llevo al rubio a un restaurante mágico exclusivo, en un barrio muggle... ¡En Italia!
Y luego, con un traslador, fueron a pasear por los canales de Venecia en góndola.
Hubiera sido empalagosamente romántico si no fuera porque el moreno no se puso meloso.
Si, hablaron de todo un poco, y si, se coquetearon mutuamente con obviedad, pero nada empalagoso.
Cerca de la medianoche, o tal vez mas tarde, Draco los apareció frente a su nueva casa.
-no tienes tan mal gusto, Harry-comento, sonriendo de medio lado
-me alegra que te gustara-el moreno le sonrio encantadoramente, arrancándole un sonrojo.
-bueno, nos vemos... Cuando nos veamos-Draco se dio la vuelta, dudoso, dispuesto a entrar en la silenciosa casa
-Draco-Harry se adelanto y lo giro suavemente-lo que dije hoy en San Mungo, iba enserio
-¿perdón?-pregunto confundido, frunciendo el ceño, tratando de descubrir a que se refería el moreno
-que te quiero, Draco-Harry envolvió su cintura, pegándolo a su cuerpo-te amo con locura y quiero que seas solamente mío-susurro, acercando su rostro al contrario peligrosamente
-Harry...-Draco suspiro, envuelto en el aroma del moreno-y... ¿Y Kiefer?
-lo de Kiefer fue la idiotez más grande que he cometido
-y el creer que Altaír era un hombre y no un niño-agrego, divertido, el de ojos grises
-bueno, luego de eso-Harry sonrio y se apodero de los labios del rubio
Draco se sorprendió, pero la sorpresa le duro unos segundos. Envolvió el cuello del moreno y se pego aun más a él.
El oji verde acaricio los labios del platinado con su lengua, pidiendo permiso para entrar; permiso que fue concedido y una traviesa lengua le salió al encuentro, iniciando una pequeña guerra, que volvió el beso más, y más intenso.
La lengua de Harry gano por el momento, mas no sometió por completo la de Draco.
Sus manos empezaron a vagar por el cuerpo ajeno, acariciando la espalda del otro por encima de sus túnicas.
Aunque claro, siempre había algo que arruinaba el momento y esto fue el bendito oxigeno, tan necesario para vivir.
Draco, sonrojado y con la respiración agitada, apoyo su frente en la de Harry. ¡Ese fue el beso más candente que le habían dado jamás!
Harry, por su parte, tambien estaba sonrojado y bastante acalorado, con una semi erección bajo la túnica, que no tuvo vergüenza de restregar contra la de Draco, que gimió suavemente, mordiendo sus labios.
-Draco, te amo-dijo nuevamente el moreno-desde hace más tiempo del que puedo recordar, y sé que sientes lo mismo
-Pansy-suspiro el rubio, escondiendo su rostro en el espacio que había entre el cuello y el hombro de Harry, aspirando su aroma
-si-Harry sonrio, sintiendo un cosquilleo agradable allí donde la nariz del chico pasaba, cosquilleo que fue directo a su entrepierna cuando Draco lo beso con suavidad-Draco-gimió con suavidad
-debería irse, Auror Potter, a descansar-susurro en su oreja, mordiendo el lóbulo de esta
-me iré cuando usted, Medimago Malfoy, me diga lo que quiero saber
-¿y eso sería...?-Draco estaba muy entretenido con el cuello de Harry, le encantaba su olor a hombre… a hombre que se esforzaba bastante y que podría morir en cualquier momento
-Draco, ¿quieres ser mi novio?-pregunto Harry, sintiéndose estúpido de repente
Draco se alejo un poco de él, sin romper el abrazo, mirándolo al rostro. Buscando algún indicio de broma... Nada.
-Harry yo no...-dijo, repentina mente nervioso.
¿Y si al final todo era un sueño?
¿Y si despertaba y Harry había decidido quedarse con Ivanish o Weasley?
¿Y si el moreno lo hacía sufrir de nuevo?
Harry vio la duda grabada en los ojos plateados, por lo que le sonrio con dulzura y acaricio su mejilla.
-piénsalo, Draco-beso su respingona nariz-te esperare lo necesario, como lo he hecho estos años-beso su frente
Se separo del rubio, dio media vuelta y desapareció.
Draco suspiro, llamándose tonto por su forma de actuar.
Resignado a que había sido él esta vez que había arruinado la situación, entro en la casa. Cerró la puerta y dirigió sus pasos a la escalera.
Cuando paso por la sala, vio a su madre sentada junto a la chimenea, arrullando a la pequeña Narcissa.
-buenas noches, madre-saludo, sonriendo con desgana
La mujer alzo la vista de su nieta y le sonrio suavemente.
-buenas noches, ¿qué tal te fue?
-genial, creo-Draco suspiro de nuevo
-deberías aceptar su proposición, Draco-dijo Narcissa, poniéndose en pie y caminando hacia él
El rubio observo a su madre, sorprendido.
-¿cómo...?
-Severus no era el único que dominaba excelentemente el arte de la Legeremancia-contesto sonriendo
Para no admitir que escucho la conversación, claro. Las damas no hacen eso.
-madre, yo no sé si...
-Draco, Harry te ama de verdad, pero si lo dejas a la deriva mucho tiempo, llegara alguien que te lo quitara-Narcissa beso la mejilla de su hijo-piénsalo
-pero padre...
-de Lucius me encargo yo-le sonrio y dirigió sus delicados pasos a la escalera-buenas noches, hijo-se giro un poco y le guiño un ojo-no dejes escapar esta oportunidad-y siguió su camino, desapareciendo por un pasillo.
Draco suspiro por enésima vez en el día.
¿Por qué las cosas tenían que ser tan complicadas?
Continuara...
*w* sois felices? su relacion se concreta formalmente en el proximo capitulo! lo juro! *w*
y... Luc hace su entrada estelar!
RR:
Gabriela Cruz : sorry, tardo por falta de tiempo, no por que quiera, lo siento w
lisicarmela: xD sacto, las prisas no son buenas
Moontsee VR: ciertamente :3 el cap anterior fue bien emotivo u.u si yo llore al momento de ''enterrar'' a Pansy... y eso que aun falta cierta escena deprimente en el Epilogo
Haqueval Di Vongola: ummm, perdon por la tardanza? XD Cissa es genial!
Aqui, un pequeño adelanto del cap 19
[...]-ah, y Lucius-el hombre miro a su esposa, que había lanzado los polvos y sonreía de una forma que conocía muy bien-Draco es homosexual y cabe la probabilidad de que tenga novio
-¿qué?-chillo, importándole muy poco las miradas de los demás
-si-Narcissa amplió su sonrisa-Harry Potter
Esto fue lo último que escucho el hombre, antes de ser empujado por su mujer dentro de las llamas verdes.
¿En qué demonios estaba pensando Draco? [...]
No, Luc NO se metera entre estos dos XD
Nos leemos Creaturas!
