Junto a ti

*Holaminombreesdrama: La historia que estoy haciendo no es un universo alternativo, si no la continuación de lo que se supone que es la serie. Aquí, digamos que los personajes después de hacerse adultos, algunos se separan (Odd y Ulrich) por motivos de trabajo, pero verás que poco a poco van a ir juntándose de nuevo ;)


Capítulo 2:

William POV:

Bien, Yumi se fue dejándome todo el trabajo a mí. Accedí a ayudarla por el mero hecho de que estoy colado por ella. Busque mi agenda y la hallé encima de la mesa. La abrí por el día de hoy y apunté lo que Yumi me había pedido:

"Ir al desfile de moda y sacar unas fotos buenas para la revista."

Dejé la agenda dentro de mi maleta y salí a tomarme un café. Pensé en darle uno a Yumi, si me portara bien con ella, a lo mejor acababa por fijarse en mí. En secundaria lo intenté todo, regalos, citas… pero no me hizo caso, si no fuera por ese fantasma de Ulrich… que por cierto me alegro que desapareciera, al igual que su inseparable amigo Odd. Odd tenía la misma gracia que un profesor explicando matemáticas.

Odd y Ulrich eran las personas a las que yo más odiaba en todo el planeta. A Odd por llamarme siempre "Will", estuve a un paso de pegarle. Y a Ulrich por hacerme la vida imposible con Yumi. Todavía no entiendo por qué Yumi estaba enamorada de él. Era un año menor que ella y yo, sin duda, era de la misma edad que Yumi.
Saqué el café y compré un bollo que, creo, le gustará a Yumi. Me dirigí hacia su oficina pero no la encontré, ni a ella ni a nadie.

-¿Dónde se han metido todos?-dije en voz alta por si alguien me escuchaba.

No obtuve respuesta, pero vi como Emilie salía corriendo de la sala de informática.

-¡Emilie!-la detuve.- ¿Viste a Ishiyama?-.

Emilie me miró pensativa. Después señalo a la sala de informática.

-Si no está aquí, es que estará con los demás allí dentro-.

-Gracias-la dije guiñado el ojo.

Emilie se fue hacia las máquinas de refrescos y yo entré dentro de la sala. Allí estaba toda la gente.

-¿Pero qué pasa aquí?-pregunté consiguiendo que todos se giraran para mirarme.

-¡Los "ensteins" se van a casar!- dijo Yumi.

Yo dejé que el vaso que llevaba en la mano resbalara hasta caer al suelo.

-¿Qué?-pregunté atónito.

Sabíamos todos de sobra que Aelita y Jeremie estaban enamorados y salían juntos desde
secundaria, pero ¿casarse? Con lo cortados que son jamás me lo hubiese imaginado.

Borré la cara de estúpido que tenía en ese momento y me acerqué aplaudiéndoles.

-Enhorabuena, ¿cuándo es la boda?- pregunté dejando de aplaudir.

-Dentro de dos meses-dijo Jeremie tomando la mano de su novia.

Aelita se ruborizo por esto. Yo los miraba con un poco de recelo, ¿Por qué ellos pueden estar con la persona a la que aman y yo ni siquiera puedo decir "hola" a la que yo amo?

Yumi apoyó su codo en mi hombro.

-Hey, me han dicho que me andabas buscando, ¿qué pasa?-.

Parece ser que la noticia que Aelita había dado a Yumi acerca de su boda, había tranquilizado a la japonesa y me hablaba como si nunca se hubiese peleado conmigo.

-Venía decirte que si…bueno…que si quieres venir a cenar conmigo y…-Fui interrumpido por Aelita.

-¡Buena idea William!-.

-¿A si?-le miraba con duda.

-Podemos ir los cuatro a cenar para celebrarlo-Aelita me miraba sonriente.

-¿Los cuatro?-preguntó Yumi.

-Sí, Jeremie, William, tú y yo-dijo Aelita señalando a los nombrados.

-¿Yo puedo ir?-pregunté sorprendido al escuchar que Aelita me nombró.

-Claro, además eres nuestro amigo William-dijo Jeremie dándome un golpecito suave en el hombro.

-Ha…pues…hasta luego-dije saliendo por la puerta.

Vale, he de reconocerlo. Esto ha sido un tanto extraño. Por primera vez me reconocen que soy parte del grupo, eso me sube la moral. Me fui con una sonrisa tranquila, miré la hora y vi que ya era el turno de comer y me fui abajo dispuesto a invitar a Yumi cuando esta bajase.

Yumi POV:

Aelita me pilló por sorpresa, ¿a William?, ¿Invitarle a cenar? Si hubiera estado de peor humor hubiese contestado que no. No es que odie a William tanto como para no poderlo ni ver, pero su rollo de casanova me está hartando.

No repliqué y me dirigí hacia la futura señora Belpois.

-¿Bajamos a comer?, me muero de hambre-dije señalando la hora.

-De acuerdo, ¿Te vienes Jeremie?-preguntó la peli rosa a su futuro marido.

-Sí, ya terminé lo que quería hacer asique me voy con vosotras-Jeremie agarro su maletín y se bajó con nosotras al restaurante que había al lado del edificio.

Según íbamos caminando hacia el restaurante, veía como Aelita y Jeremie jugaban entre ellos y se daban tímido besos. Al principio les miraba sonriéndoles, pero poco a poco mi sonrisa se fue desvaneciendo. En mi mente se formó una única pregunta.

-¿Por qué?-dije con un suspiro.

Aelita y Jeremie no tardaron en darse cuenta de aquella pregunta que, inconscientemente, deje escapar con un suspiro.

-¿Te ocurre algo Yumi?-preguntó el rubio.

Yo volví a la realidad tras notar que Aelita me agarraba mis manos.

-¿Ocurre algo?-pregunto la que desde siempre será mi amiga.

Yo levanté la cabeza, la miré a los ojos y dije:

-No, solo estaba pensando-solté una sonrisa, pero Aelita se dio cuenta de su falsedad.

-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea- Aelita acarició mi mejilla.

-Lo sé, no hace falta que me lo recuerdes-dije en un tono amigable.

Aelita y Jeremie me sonrieron y me llevaron hacia adentro. Y, como no, William estaba esperándonos, bueno más bien esperándome.

-Hey Yumi, te invito a comer-William era agradable, tal vez si….

-De acuerdo William-dije sonriéndole.

William me miró con atónito, como si lo que le hube contestado le sorprendiese.
Nos sentamos en una mesa que había al lado del cristal. Allí un camarero se nos acercó y nos preguntó acerca de lo que íbamos a comer.

El camarero se marchó y al rato volvió con lo que le habíamos pedido. Cuando acabamos de comer, volvimos al trabajo. La tarde pasó rápida y cuando dieron las siete de la tarde, todos nos dirigimos a la salida.

-¡Yumi!-Aelita me llamaba.

Me giré y la vi correr tras de mí.

-Dime-la dije.

-Nosotros te llevamos a casa-Aelita señalo el coche de Jeremie.

Aelita y Jeremie siempre eran muy amables conmigo. Miré el cielo y vi que se empezaba a nublar. Me di la vuelta y me encontré con los ojos verdes de Aelita. Sé que a Jeremie y a Aelita no les importaba llevarme, y que lo hacían siempre con una sonrisa pero no podía abusar siempre de su amabilidad.

-Muchas gracias chicos, pero quiero estirar un poco las piernas-dije.

Aelita me miró con disgusto. Suspiró y me dijo:

-¿Estas segura?-.

Asentí mientras me despedí de ella y Jeremie. Después me dirigí a paso lento hasta la parada de autobús.

Vi como Aelita y Jeremie montaban en su auto y se marchaban de allí. Suspiré y miré al cielo. En el restaurante pensé en salir con William, darle una oportunidad a él y darme una oportunidad a mí. No podía seguir así. Vivo en el pasado y olvido por completo el presente.
Pasaban los minutos y el autobús no llegaba. Miré a la pantallita y leí, junto a mi sorpresa:

"Transporte parado o fuera de servicio, perdonen las molestias."

Leí una y otra vez esa frase. Maldije entre dientes. Ahora que lo pienso, hubiera sido mejor haber aceptado la proposición de Aelita y Jeremie. Me levanté del banco, y me dirigí hacia el semáforo. Me iría a casa andando, visto lo visto, no es mi día.

Tenía que llegar pronto, porque a las 22:30 pm quedé con todos para irnos a cenar. El semáforo cambió su luz a verde. Crucé al otro lado y seguí mi camino. Anduve como unos diez minutos y todavía me quedaba un largo camino que recorrer. Los tacones me estaban matando. Un trueno me sacó de mis pensamientos.

-Va a llover-gruñí.

Aceleré el paso, sabía que si me mojaba, pillaría un constipado y no quería estar tomando medicinas. Me faltaba todavía camino por recorrer.
Comenzó a llover de una manera brutal.

-Mierda-gruñí.

Me quité el abrigo y me lo puse encima de la cabeza. Me puse a correr, pero resbalé en una alcantarilla y el tacón del pie izquierdo se partió. Caí de boca al suelo.

-Mierda-volví a gruñir.

Me dolía mucho la rodilla izquierda, intenté levantarme pero no tenía fuerzas. Una persona que había visto mi caída se acercó para ayudarme. Me agarró de la mano y tiró con fuerza de mí. Me levante de un salto.

-Gracias…-pude decir.

-De nada…eh… ¿Yumi?-.

Levanté la vista ese chico era rubio con una mecha morada en el centro. Tenía los ojos marrones oscuros y una corta barba rubia. Vestía con colores morados y zapatillas rojas.

-¿Odd?-pregunté.- ¡Odd!-

Me lancé a los brazos del chico y le empecé a besar la mejilla. Él se empezó a reír y me dio un fuerte abrazo.

¿Cuánto hacía que no veía a Odd?, desde que se fue a Australia a seguir con su carrera de artista. Era y sigue siendo la persona más baja en estatura que he visto en mi vida. Se nota que había crecido pero no lo suficiente, seguía siendo el tipo flacucho aunque ahora tenía mejor cuerpo que cuando tenía 15 años. Si mi memoria no me falla, el habría cumplido los 23 hace unos meses.

-¿Dónde has estado todo este tiempo?-pregunté después de despegarme de él.

Odd miró al cielo y después me miró a mí.

-Sube a mi coche y hablamos-Odd señaló su auto.

Le seguí a su auto y me senté en el asiento del copiloto, Odd entro y se sentó a mi lado. Estábamos empapados, seguro que él iba conduciendo y me vio caer y se ofreció a ayudarme.

-Verás, después de intentar convertirme en una estrella, decidí que lo mejor sería venir a Francia y empezar de cero-dijo mientras ponía el coche en marcha.

-No lo conseguiste, ¿verdad?-le miré con disgusto.

-¡Nah!-dijo en tono de burla.-No saben apreciar mi estilo-.

-¿Y cuánto tiempo llevas aquí?-pregunté con curiosidad.

-Unos cuantos años, jamás tuve pista alguna de vosotros-dijo encogiéndose de hombros.

-Pues veras, yo jamás perdí contacto con Aelita y Jeremie, hasta William está con nosotros-dije tocándome la punta de la nariz, estaba helada.

-¿Will?-preguntó Odd en un torno burlón.

Solté una carcajada, William y Odd solía discutir cuando éramos pequeños. William no soportaba las bromas de Odd y menos cuando lo llamaba "Will".

-¿Y Ulrich?-preguntó Odd.

Me quedé callada, la verdad, no sabía nada de Ulrich. Odd me miraba como si deseara que el alemán siguiera aquí, aunque no me extraña, Odd y Ulrich fueron los mejores amigos desde que se conocieron.

-Lo siento Odd, de los únicos que no sabía nada eran de ti y de Ulrich-dije por fin.-Solo te puedo decir que, después de que tú te fueras a Australia, él regresó a Alemania para continuar con la empresa de su padre-.

Vi como a Odd se le borraba el entusiasmo de la cara.
-Bueno, cosas que pasan-Odd arrancó el coche.- ¿Dónde vives?-.

Le di la dirección de mi casa y Odd me llevó allí en un santiamén. Cuando bajé del auto, había parado de llover.

-Bueno Yumi, cuídate-Dijo Odd despidiéndose con la mano.

-¡Odd!-lo llamé.- ¿Quieres venirte a cenar con nosotros hoy?-

-¿Estás de broma?-Dijo Odd. Siempre se me olvida lo mucho que le encanta comer a Odd.

-Vamos a estar Aelita, Jeremie, William y Yo-señalé.

-De acuerdo-dijo Odd.

-Te quiero aquí a las 22:15 pm-avisé.

-Vale pero, ¿Qué se celebra?-preguntó curioso.

Es verdad, no le he dicho a Odd que el señor y la señora "enstein" se iban a casar.

-Veras, hoy Jeremie ha pedido a Aelita que se case con él-dije con una sonrisa.

Odd me miró intentando adivinar si era una broma o si se lo decía realmente en serio. Después de mirarme detenidamente a los ojos, en su rostro pude encontrar alegría, una alegría inmensa.

-¡Se atrevió al final!-.

Asentí con la cabeza y me dirigí hacia el portal de mi casa. Odd se despidió de mí con un "hasta luego" y se marchó montado en su coche. Yo metí la llave en el cerrojo del picaporte y la giré con suavidad. Subí las escaleras hasta el piso 3º y me dirigí hacia la puerta que había a la izquierda.

Introduje una llave distinta en la cerradura y gire con más brusquedad, a veces esa puerta se quedaba atascada. Cuando entré, dejé el abrigo húmedo en la lavadora, tiré los tacones en la basura y me dirigí directa a la ducha.

Aelita POV:

Estaba sentada enfrente de mi tocador, me estaba maquillando un poco. Hacía una hora que Jeremie y yo habíamos llegado a casa. Había estado lloviendo desde que bajamos del auto y ahora parecía que había cesado.

Yumi se fue a casa sola, no quería que la acompañáramos. Según la TV, los transportes públicos se habían visto suspendidos por una huelga. De seguro que Yumi se había mojado, cuando la vea luego la diré un "ya te lo dije".

Acabé de maquillarme y me fui a ver cómo iba Jeremie. Fue hasta el baño y llame a la puerta, pude escuchar la voz de Jeremie mezclada con el agua de la ducha.

-¿Si?-.

-¿Te falta mucho?-le pregunté.

-No, ya salgo-Oí como Jeremie apagaba el grifo

-Pues no tardes, son las 21:23 pm y tenemos que estar allí a las 22:30 pm-le advertí.

-No te preocupes Aelita-dijo Jeremie.

Me dirigí a la cocina. No era muy grande pero tampoco tan pequeña. En el centro había una mesa cuadrada de color blanca que utilizábamos para comer, tenía dos sillas alrededor de cada lado. Al lado de la ventana estaba la nevera y al lado de esta, lo demás.

Me fui directa a la nevera y saqué un bote de Coca-Cola. Lavé la parte superior del bote con agua y me fui al salón.

Me senté en el sofá y encendí de nuevo la TV. Estuve viéndola mucho rato. Tome el móvil y vi la hora.

-21:52 pm-dije en voz baja.

Me levanté del sofá y me dirigí a la cocina para arrojar el bote de Coca-Cola vacío a la basura. Me dispuse a ir en busca de Jeremie pero vi como este salía de nuestra alcoba.

-¿Ya estás?-pregunté.

-Sí, ¿vamos?-dijo mientras se dirigía a la puerta. Tome mi bolso rosa y salí tras de Jeremie.

Jeremie POV:

Nos montamos en el coche. Yo conducía, así que, Aelita se sentó en el asiento del copiloto.
Vi como mi prometida sacaba su móvil del bolso rosa que la regale hace tiempo.

-Un mensaje de Yumi-la oí decir.

-¿Y qué dice?-la pregunté mientras ponía el coche en marcha.

-Espera, es de hace 1 hora-Aelita me hizo un ademán para que esperase.-Dice que traerá a un amigo a cenar-.

-¿Un amigo?-pregunté a la peli rosa.

-Eso pone-Vi como Aelita escribía algo a toda velocidad. Seguro que preguntaría a la japonesa por ese supuesto amigo.

Arranqué el coche y me dirigí al restaurante, no estaba lejos pero tampoco cerca. Aelita fue la que eligió el establecimiento.

Puse la dirección que me dio Aelita en el GPS y seguí el camino que esa voz repipi decía.

Yumi POV:

Me desperté gracias a los insistentes golpes que Odd daba en mi puerta. Miré el reloj, eran las 21:17 pm. Desde luego lo mío no tiene perdón. Ya me he dormido dos veces seguidas. Me preparé en un santiamén y abrí la puerta.

-¡Yumi!, ya iba a llamar al FBI-dijo Odd cuando abrí la puerta.

-Perdón Odd, me quede traspuesta en el sofá-me excusé.

Los dos nos dirigimos hacía la calle. Odd apretó un botón que había en sus llaves y el coche pitó.

-Monta-me ordenó Odd.

Me senté en el asiento del copiloto. Odd arrancó el coche.

-¿Dónde está el restaurante?-me preguntó Odd.

-Creo que Aelita me dijo que está en el centro-dije pensativa.

Odd puso rumbo al centro. Yo miraba por la ventanilla, estaba alucinando con las luces que se veían. Era casi navidad y había decoraciones de esta por todos lados.

Odd aparcó al lado de un restaurante llamado "Sonrisa".

-¿Es aquí?-pregunté.

-Sí-Odd señaló a una chica peli rosa que hablaba con otro chico.

Salí del auto y me dirigí hacia la chica.

-¡Aelita!-la llamé.

Aelita se giró y me saludo. Vi como en su cara se formaba una mueca de duda que, poco a poco, se transformaba en alegría.

-¡Odd!- la escuché decir.

Aelita se colgó del cuello de Odd. Ambos se abrazaban y daban vueltas. Los supuestos primos no paraban de gritar el nombre del otro.

Odd dejó a Aelita en el suelo. Poco después vi llegar a Jeremie y William, que salían del establecimiento.

-Aelita ya hemos reservado mesa… -Jeremie enmudeció tras ver quien se hallaba al lado de su prometida.

-¡Odd!-Jeremie se acercó al chico.

Odd y Jeremie se saludaron con un choque de puños.

-¿Della robia?-preguntó William.

-¡Will!-exclamó Odd tras ver al inglés.

En el rostro de William pude ver enfado. Parece ser que aún odiaba el mote que Odd le había puesto años atrás.

Entramos a cenar. La noche fue muy graciosa, Odd no paraba de hacer chistes que, hasta William se reía.

Cuando acabamos nos fuimos a casa, a mí me acompaño Odd. Una vez dentro de mi departamento, me quite la ropa y me fui directa a la cama.

Pero esa noche no logré dormir muy bien. Tuve un sueño, un sueño bastante extraño.


Continuara…