Junto a ti

*Sara Eaton Everdeen: Muchas gracias n.n, vi lo que me dijiste, es cierto. No hace falta que ponga "pm" si pongo 22:00 porque se sobreentiende que son las 10:00 pm xD

PD: me leí tu historia, ya te dejé comentario ;)

*HeiMao.3: Gracias :) y espero que te siga gustando.

*holaminombreesdrama: Al principio pensé en poner a Ulrich como el que ayuda a Yumi, pero decidí que fuera Odd y no sé qué me hizo cambiar de opinión xD espero que te guste mi historia y mi hermana se llama "Fant Art histories" ahorita no tiene nada de code lyoko pero lo está haciendo, ya te avisare ;)

Capítulo 3:

Yumi POV:

"Corría y corría. Me están persiguiendo, lo sé. Oigo como unos pasos retumban en el suelo tras de mí. Llegué hasta un edificio alto. Me detuve un instante para respirar pero, nada más detenerme, vi una sombra al otro lado de la calle que se acercaba despacio. Retomé mi carrera y me adentré dentro del edificio.

Lo extraño es que el edificio me resultaba muy familiar. No me detuve a comprobar de qué lugar se trataba. Cerré la puerta y la bloqueé con una silla.

Di media vuelta y vi unas escaleras. Fui corriendo hasta ellas y escuché como aquel extraño golpeaba la puerta intentando entrar. Sin pensármelo, subí lo más deprisa que pude.
Ya iría por el 4º piso cuando escuché como la puerta del vestíbulo principal, la que yo había bloqueado, cedía tras un último golpe asentado por aquel extraño.

Me escondí en una sala donde había muchos ordenadores. Estuve temblando y era incapaz de moverme.

De pronto, Oigo como alguien entra a paso lento. Yo estaba debajo de una mesa y veía unas botas negras y manchadas de tierra dirigiéndose hacia mí.

Cerré los ojos y apreté los párpados. Noté como una gota de sudor resbalaba por mi frente. En ese momento, pude notar que aquel extraño se detuvo al lado de donde yo me encontraba.
Sentí como una mano tiraba de mí hacia fuera. Vi a un hombre, un hombre que yo desconocía. Me separó unos metros de él y me apunto con un arma. Me quedé paralizada. Oí como apretó el gatillo y yo cerré los ojos esperando a recibir la bala…"

-¡Aaaaah!- Desperté empapada de sudor y envuelta por las sábanas.

Respiraba con fuerza, estaba asustada. No era la primera vez que tenía esa pesadilla. Toqué mi frente todavía empapada. Me levanté de la cama y me dirigí hacia el cuarto de baño. Abrí el grifo y mojé mis manos en él. Me llevé las manos a la cara pero esta vez para mojar mi cabeza, la cual chorreaba de sudor.

Alcé la vista y me miré en el espejo. Parecía una Zombie. Tenía bolsas en los ojos y mi cara estaba de color rojo.

Me fui a la cocina. Alcancé un vaso de la estantería y lo llené de agua. Lo bebí de un trago. Miré la hora.

-05:12-.

Me fui a la cama y me tumbé boca arriba. No paraba de pensar en esa pesadilla. Llevaba unas noches teniéndola y, por más que lo pensaba, no lograba entender el por qué yo era perseguida y por qué quería matarme.

Cerré los ojos e intenté dormirme. Poco a poco, me fui introduciendo en un sueño, un sueño algo más bonito que el anterior.

William POV:

Los constantes pitidos de mí despertador me estaban poniendo nervioso. Lo apagué de mala gana. Me senté en el borde de mi cama y busqué con la mirada mis zapatillas de paño. Las hallé cerca de la cama.

Me las puse y me encaminé hasta la ducha. Cerré la puerta del cuarto de baño y me quité la ropa. Me introduje en la ducha y abrí el grifo. Note como el agua resbalaba por mi piel, estaba fría. Regulé el agua para que saliera más caliente. A mí me gusta más el agua caliente, no importa la estación yo siempre me ducho con esa temperatura.

Salí de la ducha y me puse una toalla a modo de falda. Me dirigí hacia mi cuarto y me vestí. Me puse una camiseta de color negra con unas letras blancas y rojas en el pecho. Sobre esta, me puse una chaqueta de cuero también negra. Sobre mis piernas me puse unos pantalones largos y vaqueros de color azul oscuro y unas zapatillas de color negro.

Salí de mi habitación y me fui a la cocina. Preparé un poco de café para desayunar, con alguna tostada.

Vi mi agenda en la mesa y la agarré. La abrí por el día de ayer y miré lo que estaba escrito.

"Ir al desfile de moda y sacar unas fotos buenas para la revista."

Recordé las palabras de Yumi tras decirme eso, "No me vallas a fallar". Claro que no la iba a fallar. Acabé de desayunar y tome mi cámara. Salí por la puerta y me dirigí hacia mi coche.

Jeremie POV:

Hacía un rato que me había levantado, estaba preparando el desayuno. Aelita seguí dormida y quería darle una sorpresa cuando se levantase. Una vez preparado el desayuno, lo puse en una bandeja, la cual agarré, y me fui hasta mi cuarto.

-Ya verás que cara pone-Pensé.

Aelita estaba tumbada boca abajo y respiraba tranquila. Al oírme entrar, abrió los ojos y sonrió al verme.

-Buenos días- La dije poniéndola el desayuno en la cama.

Aelita me miró sorprendida.

-¿Y esto?-me preguntó.

-Un detalle pequeño, nada más-la dije dándola un tímido beso.

Aelita me sonrió y comenzó a desayunar. Cuando acabó, tomé la bandeja y la llevé a la cocina. Cuando fregaba, pude escuchar como Aelita entraba a la ducha.

Terminé de fregar y me fui a mi cuarto a vestirme. Esta vez me puse un jersey de color blanco y unos pantalones de pana grises con unos zapatos marrones.

Aelita salió de la ducha envuelta por una toalla azul. Yo salí del cuarto dejándola intimidad para que se vistiera. Me senté en el sofá y leí el periódico.

Odd POV:

Estaba feliz, ayer me lo pase genial con mis antiguos amigos. Estaba en el restaurante que había al lado de mi casa desayunando. Ya llevaba mi quinto croissant.

Terminé de un trago la leche y dejé el dinero junto a la taza. Salí de allí a paso lento. Era 18 de diciembre y hacía frio pero, me encantaba mirar cómo la gente adornaba sus balcones. Llevaba un rato caminando sin rumbo fijo. Empecé a tiritar y decidí irme a casa. Caminaba por la acera cuando me percaté de que dos personas me estaban siguiendo.

Aceleré el paso y aquellas personas hicieron lo mismo. Les miré de reojo y pude comprobar que eran dos hombres. Sin pensármelo, me eché a correr como un loco.

Las dos personas que me seguían también se pusieron a correr tras de mí. Yo corrí lo más rápido que pude, miré hacia atrás y vi con horror que estaban más cerca. Cuando volví a mirar al frente, me choqué con algo, cayendo de culo al frio suelo.

Aelita POV:

Jeremie y yo ya estábamos en el coche yendo a trabajar. Yo iba mirando por la ventanilla la calle. Comprobé que se había puesto a nevar suavemente y sonreí, me encantaba la nieve.

Mi móvil comenzó a vibrar seguido de un tono de música que puse tiempo atrás para recibir mensajes. Tomé mi móvil y miré de qué se trataba.

-Yumi: Aelita, necesito hablar contigo, ha vuelto a pasar, esa horrible pesadilla otra vez :(

-Aelita: ¿Otra vez? :o

-Yumi: Si, pero esta vez me disparaban. :/

-Aelita: ¿Dónde estás?

-Yumi: En el autobús camino del trabajo.

-Aelita: Hablamos allí.

-Yumi: Ok, hasta luego.

-Aelita: Adiós :)

Apagué el móvil. Yumi me empezaba a preocupar. Esa pesadilla acabaría por volverla loca. Si no estuviera tan estresada y se relajara… A lo mejor si Yumi encontraba pareja…

-Jeremie-llamé al chico.

-Dime-Jeremie no apartaba la mirada de la carretera.

-Yumi volvió a soñar con aquel hombre que la perseguía-dije.

-¿Otra vez?-Jeremie levantó un poco el volumen de voz.

-Sí, oye, ¿Crees que sueña eso porque está sola y se estresa por eso?-pregunté al rubio.

-Puede ser-me respondió.

De repente, una bombilla en mí se encendió, tuve una idea, una idea brillante… más o menos…

¡Encontraré novio a Yumi!

William POV:

Allí estaba yo, en un desfile de moda. Qué horror, esta gente no sabe diseñar. Aun así yo seguía haciendo fotos como si aquello me entusiasmara.

Yumi pensaba en poner de entradilla:

"La mejor moda de invierno del siglo XXI"

Si, la mejor moda ni en sueños. Aquello era un sinfín de tetas y culos al aire. ¡Por favor, que estamos en invierno!

Acabó el desfile y yo almacenaba en la cámara como unas 400 fotos. Salí del lugar dirigiéndome a mi coche. Recibí un mensaje de Aelita.

"Ven aquí corriendo, estoy eligiendo al novio de Yumi"

-¿Qué?-Aelita estaba loca.

-¿Cómo se atreve a elegir un novio sin contar conmigo?-monté en mi auto y me dirigí hacia la empresa.

Ulrich POV:

Estaba andando tranquilamente cuando algo chocó contra mi espalada. Me giré y vi a un muchacho tumbado en el suelo con los ojos cerrados.

Antes de que pudiera decir nada, ese chico se levantó y se puso de tras mía abrazándose a mi espalda.

Miré hacia el frente y vi dos hombres que, parecía que seguían al chico.
-¡Hey tú aparta!-dijo uno de ellos.

El chico temblaba en mi espalda, de frío o de miedo, no sé.

-¿Puedo ayudarles?-les pregunté.

-Sí, aparta-dijo el otro.

No me moví, de seguro que quería robar al muchacho que, tendría mi edad pero era tan bajito…

Aquellos hombres se habían detenido al frente nuestro. Golpeaban sus puños intentando intimidarme. Yo me crucé de brazos y no me moví, sabía que cometían un error al intentar robar al chico delante de tanta gente.

Más personas vieron el espectáculo y se acercaron en defensa del chico que se había pegado en mi espalda.

Los dos hombres vieron que no podría hacer nada en un sitio tan abierto y decidieron marcharse de allí.

-¡Esto no acaba aquí!-pude Oír.

Una vez comprobado que se habían ido, me giré y hablé al chico.

-Ya está, tranquilo-.

El chico abrió los ojos y me miró.

-Gracias, siento el choque-me dijo.

Me quede mirando al chico, bajito, viste de morado y es rubio con una graciosa mecha morada en el centro.

-¿Odd?-pregunté tímidamente.

El chaval se quedó mirándome un rato con duda.

-¿Ulrich?-dijo por fin.

Ambos nos abrazamos, ¿Nos abrazamos? Si es así, no duró mucho.

-¡Cuánto tiempo tío!-dijo él.

-¿Cuándo has vuelto?-pregunté.

-Hace dos años-respondió.- ¿y tú?-

-Hace 5 meses-le respondí.

Ambos estuvimos hablando de cómo fue nuestra vida. Odd me contó su penosa vida de artista y que ahora trabajaba en un taller de coches.

-¿Y tú?, desapareciste-dijo Odd.

-Mi padre me llamó y me dijo que era hora que me hiciera con su empresa pero, antes de eso, quería que estudiase un poco el tema y me mandó a Alemania a estudiar durante 4 años- le contesté.

-¿Y ahora?-preguntó.

-La empresa es mía desde hace 5 meses-le respondí.

Yumi POV:

Llegué al edificio donde yo trabajaba, subí arriba y me encaminé hacia mi oficina. Cuando llegué sentí que me había perdido algo.

-¿Qué es esto?-pregunté.

Aelita estaba en mi oficina rodeada de un montón de chicos. Entre ellos William

-Verás Yumi, se cómo curarte de tus pesadillas así que, ¡VAMOS A ESCOGERTE UN NOVIO!-Dijo con entusiasmo.

-¿¡Qué!? No pienso escoger a ninguno-dije mirando a todos los chicos.

-Que sí que sí, veras mujer las pesadillas son por un estrés que produces al estar sola que…-Aelita ya estaba con una de sus tonterías.

-Aelita, entiendo que me quieras ayudar pero no me gustan ninguno de los que hay aquí presentes-dije señalándoles a todos.

Vi como a Aelita se mostraba desilusionada.

-De acuerdo… Venga marchaos todos-Aelita comenzó a echar a los pretendientes.

-Gracias-la dije.

Todos se fueron con cara de desilusionados.

-¿A mí tampoco me quieres?-preguntó William.

-William, te aprecio pero como amigo, nada más-le respondí con una sonrisa.

William se marchó de allí dejándonos a Aelita y a mí solas. Miré mal a Aelita y esta se intimidó por unos segundos.

-Aelita, sé que me quieres ver felizmente "casada" con algún hombre, pero esto fue pasarse un poco-la regañe suavemente.

-Lo sé pero es que no puedes seguir así-dijo la peli rosa.

Miré a mi amiga, tenía razón. Fui a hablar pero un gritó irrumpió en la sala.

-¡AELITA, YUMI, JEREMIE!-esa voz es de Odd.

Los tres nombrados nos asomamos y vimos como Odd entraba tirando del brazo de otro chico.

Aelita POV:

Odd me asustó, ¿Quién se cree que es para irrumpir en horas de trabajo? Vi como arrastraba a un chico. Salimos todos y nos pusimos enfrente de Odd.

-Odd, ¿Qué mosca te picó?-dijo Jeremie.

Odd no dijo nada y empujó al otro chaval hacia nosotros. Le miré a la cara, no me lo puedo creer.

Pegué un chillido y salté a los brazos del chico. Acto seguido le comencé a besar la mejilla.

Yumi y Jeremie me miraban extraños. No lo habían reconocido. Yo jamás podría olvidar aquel flequillo tan peculiar suyo.

Bajé de sus hombros y me giré hacia Yumi y Jeremie.

-¡Es que no reconocéis a Ulrich!-dije.

Miré divertida como Jeremie y Yumi palidecían. Jeremie fue el primero en reaccionar.

-Ulrich, cuanto tiempo-Dijo con un saludo de manos.

-Lo mismo digo Jeremie-dijo Ulrich respondiendo al saludo.

Yumi seguía quieta, como una estatua. No mostraba señales de vida. Ni siquiera la oía respirar. Fui a hablar con ella pero esta me interrumpió. Yumi ahogó un chillido y saltó, al igual que yo hice, a los brazos del chaval. Ulrich la abrazó y Yumi se colgó de su cuerpo. Los pies de Yumi no tocaban el suelo.

Vi como Yumi dejaba escapar alguna que otra lágrima de felicidad.

-¿Dios Ulrich, donde te habías metido?-Oí decir a Yumi cuando Ulrich la dejó en el suelo.

Ambos estaban hablando y los demás les mirábamos sonriéndoles. ¿Será posible el hecho de que Ulrich no haya olvidado a Yumi después de tanto tiempo?

William POV:

Estaba en la impresora sacando las fotos que le tenía que dar a Yumi cuando escuché risas y gritos. Me fui hasta la sala de donde venía el ruido.

-¿Se puede saber que es este ruido?-vi a Yumi abrazada a un chico.

¿Será posible? Pero si es el tramposo de Ulrich Stern. El alemán acababa de llegar y ya estaba abrazando a Yumi.

Vi en el rostro de Yumi felicidad, felicidad de ver al alemán. Él se fue, estuvo desaparecido y yo en cambio me quedé aquí con Yumi. Pero aun así parece que él castaño tiene ventaja sobre mí.

-Ulrich, has vuelto… que alegría-mentí.

Parece ser que se me notó mucho mi rabia hacia el alemán porque me miraron mal, todos.

-Si William, yo tampoco me alegro de verte-me contestó.

-Wow, los dos enemigos enfrentados de nuevo-dijo Odd tras las palabras severas de Ulrich.
-¡Odd!-todos le regañaron.

Miraba fatal a Ulrich y el me devolvía la misma mirada. Tenía la mirada fija en la mía, el único movimiento que hacía era el parpadeo de sus ojos. Era difícil averiguar en qué estaba pensando el chico. Siempre tenía ese rostro sin expresión.

-¿Por qué volviste?-me atreví a preguntar.

-¿Por qué te quedaste?-Ulrich me devolvió la pregunta con un tono cortante.

Aelita se puso entre medias.

-Chicos, no querréis montarla aquí en la oficina, ¿verdad?-dijo la chiquilla mirándonos a los dos.

Miré a la peli rosa y luego miré a Ulrich. Me giré y me dirigí hasta mi oficina. Aunque tuviera año más que el alemán, sabía que si me peleaba con él acabaría perdiendo. Ulrich estuvo desde muy pequeño entrenado artes marciales y me podría derribar de un golpe.

Entré en mi oficina y cerré la puerta de un portazo. He estado mucho tiempo luchando por Yumi, así que no dejaré que venga Ulrich para robármela.

Saqué todas las fotos y las dejé colocadas dentro de una carpeta amarrilla. También metí una carta que escribí hace tiempo para Yumi. Es el momento de dársela.

Yumi POV:

William salió de allí hecho una furia. Tantos años sin verse y se ponen a discutir. Esos dos no cambiarán nunca.

Por otro lado, que alegría me dio el volver a ver a Ulrich. Hacía tanto tiempo que no sabía de él…Cuando Aelita dijo que era Ulrich mi corazón se paró o eso pensé yo. Había soñado tanto tiempo con volverle a tener que en ese momento no sabía qué hacer.

Solo sé que reaccioné como una loca tirándome a sus brazos.

Miré a Ulrich, estaba tan guapo…con ese pelo, esos ojos…esos ojos color miel que tanto me gustaba mirar años atrás, cuando solo éramos uno chiquillos, unos niños de 15 años.

Aelita me dio un codazo sacándome de mis pensamientos. Si me ha dado es que, seguro, me había quedado con mi mejor cara de boba mirando al tonto encantador este.

-¿Qué tal Yumi?, ¿Ocurre algo?-preguntó la peli rosa con un tono de burla.

-Sí, por supuesto, todo va genial-intenté ocultar lo evidente.

Aelita comenzó a reírse tras ver el cambio de color en mis mejillas. Yo intenté ignorarla. Miré a Ulrich y el me miró a mí.

Otra vez, como en aquella parada. Ambos quedamos confinados en un mundo en el que solo existimos los dos.

Ahora que lo pienso… aquel chico de la parada, el día que me quedé dormida o sea ayer…era él, era Ulrich. Entonces no fue un simple cliché lo que sentí. Fue algo más.

Seguía observando a Ulrich y él me observaba a mí. De pronto, la pesadilla que apenas unas horas antes había tenido volvió a mi mente. Pero esta vez solo eran imágenes que pasaban a una velocidad de vértigo en mi mente. Entre tantas imágenes casi no me enteré de lo que pasaba pero pude comprobar que, dos de los presentes salía en mi sueño. Aelita y Ulrich.

Continuará…