Junto a ti
CLE : Gracias por el review, espero que te siga gustando.
Sara Eaton Everdeen: La verdad, a mi no me gusta la muerte, pero si el drama. Pronto descubrirás a lo que me refiero ;). Bueno, intentaré que te guste el final que tengo preparado xD y si quieres que te diga la verdad, no pienso matar a nadie. Besos!
holaminombreesdrama: Te doy toda la razón xD y en este capitulo he intentado que Sam participe algo más. Espero que te guste.
HeiMao.3: Espero que te siga pareciendo interesante. Besos!
Capítulo 7:
Aelita POV:
En este momento me encuentro comprando el vestido de novia que me tendré que poner dentro de once días. Yumi quiso ayudarme y me acompañó hasta la tienda. Paseábamos por los pasillos del establecimiento buscando un vestido digno para mí. Pese a nuestros esfuerzos, no hallábamos uno convincente.
-Menuda porquería-dije de repente. Me paré en medio del pasillo.
Yumi se detuvo y se giró hacia mí.
-Ya encontraremos alguno, todavía quedan unos cuantos-dijo señalando los que nos quedaban por ver.
Bufé y la seguí. Yumi agarró un traje y me lo enseñó.
-Este es bonito-Dijo mostrándome el vestido blanco.
-Sí, ya…es bonito si tienes cincuenta años-dije en un tono de ironía.
Yumi sonrió y lo dejó en su sitio.
-¿Entonces qué quieres?-preguntó volviendo conmigo.
-Quiero algo que no sea tradicional-dije dando entonación con las manos.
-¿Ah?-la japonesa me miraban sorprendida.
-Sí, no quiero uno blanco-dije tomando las manos a la asiática.- ¡Quiero uno rosa!-
-¿¡Qué!?-Yumi abrió los ojos tanto que parecía que se la iban a salir en cualquier momento.
-Sí Yumi, no quiero algo normal, quiero algo extravagante, fuera de lo común-dije dando vueltas sobre mí misma.
Yumi me miraba sorprendida. ¿Qué se esperaba? Yo no soy como los demás, me gusta hacer las cosas a mi estilo.
-Perdonar señoritas, ¿dijeron rosa?-un hombre rubio con el pelo largo se acercó a nosotras.
-A sí es- dije acercándome al extraño.
-¿Quién es usted?-dijo Yumi posicionándose a mi lado.
-Soy el jefe del establecimiento, acompañarme-dijo señalando una habitación.
Yo le seguí encantada y Yumi no tuvo más que acompañarme. Entramos en un cuarto donde había vestidos de extraños colores. Algo fuera de lo común. El hombre se acercó a una montaña de vestidos y agarró uno de rosa pastel.
-¡Yo quiero ese!-grité como una niña pequeña.
El hombre sonrió y se acercó a nosotras.
-Este es el único rosa que hay y cuesta 5.000€-dijo enseñando la etiqueta del traje.
Yumi y yo intercambiamos miradas.
-¿Cuánto tienes de límite?-me preguntó la japonesa.
-2.000€…-me desilusioné.
-Faltan 3.000€-dijo el hombre al escucharlo.
Yumi me miró y se acercó a mí. Me abrazó y me acarició la cabeza.
-No pasa nada Aelita, es qué normalmente los vestidos cuestan entre 1.000 y 2.000€-trató de animarme.-este es caro por el color-.
De repente en mi mete se encendió una bombilla. Apenas iba a decir a Yumi mi plan cuando vi al hombre llevándose el vestido.
-¡No!-dije deteniendo al hombre.-espere, conseguiré el dinero-.
Como una loca, comencé a marcar un número a toda velocidad.
-¿Qué vas a hacer?-dijo Yumi, pero no la hice caso.
Ulrich POV:
Estaba sentado en el mi despacho de la empresa. Estaba apuntando unos datos de una ficha que estaba rellenando cuando el sonido de mi móvil me sobresaltó. Miré la pantallita y vi una foto de una persona que reconocía.
-¿Sí?-contesté.
-¡Ulrich!-Aelita casi me deja sin oído.
-Aelita, estoy trabajando…-dije acariciándome la frente. A ver qué estupidez quiere…
-Verás, querría saber si ya tienes pensado que regalo de bodas nos harás a Jeremie y a mí-dijo en un tono más relajado.
-¿Para esto me llamas?-dije agarrando una botella de agua.-No, no lo he pensado… ¿Por qué?-.
Abrí la botella y comencé a beber.
-Pues deja de pensar, quiero que me des 3.000€-.
Mis ojos se abrieron como platos y no pude evitar escupir el agua que estaba bebiendo en ese momento.
-¿¡Qué!?-dije tras dejar de toser.
-Por favor Ulrich, es qué el vestido que me hará feliz cuesta más de lo que tengo-dijo en un tono triste.
-¡Llevas 2.000€ encima!, ¿Cuánto cuesta ese vestido?-dije aún alterado.
-Porfa Ulrich, venga, estás forrado-Aelita comenzó a sollozar.
Gruñí un poco.
-Vale, lo aré por ti-dije ya relajado.
-¿Si?-dijo incrédula.-Recuérdame que te bese en cuanto te vea-.
Aelita me colgó. Soy un blando…
Aelita POV:
Guardé el móvil en mi bolso. Me giré hacia Yumi, esta me miraba extraña.
-Ya está-dije sonriendo a la japonesa.
-¿Le pediste el dinero a Ulrich?-preguntó incrédula.
-Sí, ¿algún problema?-dije tras notar que estaba molesta.
-Qué cara tienes…-Yumi se arrascó la cabeza.
Me giré hacia el hombre que aún sostenía en sus manos el vestido rosa pastel.
-Aquí tiene-entregué al hombre 2.000€.
-Faltan 3.000-dijo tras comprobar el montón de billetes.
-Cárguelos a la cuenta de Ulrich Stern-dije agarrando el vestido.
El hombre apuntó los datos del alemán en el ordenador y me entregó el vestido. Yumi y yo salimos del recinto. Yo sonreía. Ulrich me había salvado el cuello y pienso ir a verle ahora mismo.
Yumi y yo nos dirigimos hacia la parada del autobús. Estuvimos sentadas esperando a que el auto hiciera su aparición. Tras subir en el vehículo, nos sentamos en dos asientos que había al fondo del todo. Yumi y yo nos pasamos casi todo el viaje hablando sobre mi boda o cosas similares.
Miré por la ventanilla y vi un edificio alto. Lo reconocía. Era una empresa alemana llamada "Stern Unternehmen (elektronischen)". Ulrich ahora es el nuevo dueño de la famosa empresa. Me giré hacia el asiento de Yumi.
-Nos bajamos aquí-dije poniéndome en pie.
-¿Ah?-Yumi me miraba confundida. Miró a la ventanilla y luego se giró para mirarme.-Pero si nos queda un poco de viaje aún-.
-No, vamos a ver a Ulrich-Pulsé con mi dedo el botón que se hallaba en una de las barras rojas del auto.
Me dirigí hacia la puerta seguida de la japonesa. El conductor detuvo el auto en la parada siguiente. Yumi y yo bajamos del autobús y nos dirigimos hacia la empresa alemana. Antes de entrar, Yumi me detuvo con la mano.
-Espera, estará trabajando-.
Puse los ojos en blanco tras soltar un bufido.
-Yumi, es el jefe de la empresa, ¿Qué le pueden decir?-dije entrando al edificio.
Yumi accedió a entrar a regañadientes. Yo me quedé perpleja. Sabía que la empresa era grande, pero… ¿tanto?...Nos acercamos a un pequeña oficina que había al lado de la entrada. Dentro estaba sentada una mujer que aparentaba treinta años. Tenía el pelo de color marrón oscuro qué estaba recogido con un moño. Estaba leyendo una revista.
-Hola, buenas-dije tras situarme al frente de ella.
La chica alzó la mirada y nos observó detenidamente.
-Lo siento, el centro comercial está al otro lado-la muchacha bajó la mirada hacia la revista y prosiguió a leerla.
Yumi y yo nos lanzamos unas miradas interrogantes.
-Disculpa-Yumi se dispuso a hablar.-no vamos al centro comercial-.
-Venimos a ver a Ulrich Stern-proseguí a hablar.
La mujer agarró el teléfono que se hallaba a su derecha, marcó un número y nos hizo un ademán de espera.
-Siento la molestia Sr. Stern, hay dos personas que desean mujer comenzó a hablar por el teléfono.
-…-
La mujer colgó el teléfono y nos devolvió la mirada.
-Lo siento, el Sr. Stern está ocupado en estos momentos- volvió a fijarse en su revista.
Yumi y yo nos volvimos a mirar.
-¿Ves? Te lo dije-dijo Yumi.
-Todavía no me doy por vencida-dije volviendo a mirar a la mujer.
Carraspeé para llamar su atención. Cuando lo conseguí, proseguí a hablar.
-Perdone, ¿puede decirle a Ulrich que somos Yumi y Aelita?-.
La mujer bufó y descolgó el teléfono. Marcó el mismo número y desvió la mirada de nosotras.
-Siento otra vez molestarle Sr. Stern, pero unas chicas llamadas Aelita y Yumi insisten en verle-la mujer me miró con enfado.
-…-
La mujer colgó el teléfono con brusquedad. Yo la miré con duda y Yumi se acercó para ver lo que pasaba.
-Antepenúltima planta a la izquierda-dijo con un tono de enfado.
Yo sonreí triunfante. Yumi me seguía. Ambas íbamos al ascensor. Cuando entramos vimos con horror la cantidad de plantas. Busqué la antepenúltima planta y pulsé con delicadeza el botón gris que se iluminó con una luz naranja. El ascensor se elevó hasta la planta marcada. Salimos del ascensor y nos dirigimos hacia la izquierda. Pronto vimos una puerta con un letrero donde ponía: "Sr. Stern".
Yumi se disponía a llamar a la puerta pero yo la detuve abriendo esta con brusquedad.
-Ulrich-dije la mar de contenta.
Ulrich estaba sentado en la mesa esperándonos. Yo me colgué del cuello del alemán y le di unos cuantos besos.
-Gracias-dije cuando me separé de él.
-De nada…-Ulrich bufó.- ¿No podríais haber venido luego?-.
-No-dije tajante.
Yumi se acercó y saludo al alemán con la mano. Este le sonrió en modo de respuesta.
Yumi POV:
Bien, Aelita entró así de repente. Será maja, pero es un poco maleducada. Entré tras ella y vi que ya estaba colgada de Ulrich. Estos dos estaban hablando pero no les hacía caso. Observaba detenidamente toda la sala. Volví a mirar a mis dos amigos y vi que ya no hablaban. Vi que Ulrich me miró y le saludé con la mano. Este, me respondió en forma de sonrisa. Aelita se sentó en la silla de color negro que había detrás de la mesa.
-¿Esto gira?-preguntó divertida.
-Sí, ¿Por qué?-respondió Ulrich.
Aelita comenzó a dar vueltas con la silla. Se comportaba como una autentica lunática. Yo creo que serán las hormonas, va a ser madre y…bueno…estará estresada, eso hace que se comporte así. Vi que Ulrich se acercaba a mí. Este agarró mi barbilla.
-Detente Ulrich, Aelita…-dije deteniendo al alemán.
Ambos nos giramos y miramos a la susodicha. Esta estaba con los pies en el respaldo y con la cabeza colgada mientras daba vueltas como una autentica lunática. A Ulrich y a mí se nos arqueó una de nuestras cejas. Ulrich se giró mirándome a mí de nuevo.
-Esa no se entera-tras decir eso, Ulrich me besó.
Me aparté lentamente y le miré a los ojos.
-Solo somos amigos y…-Ulrich me cortó.
-No creo que, después de lo que pasó, vallamos a ser solo amigos-dijo volviéndome a besar.
No le detuve, tenía razón. Nos estuvimos besando un rato. Cuando nos separamos, miramos a la peli rosa.
Aelita estaba bien sentada, con los codos apoyados en la mesa tenía los dedos entrelazados y se sujetaba con ellos la cabeza. Nos miraba pícaramente.
Ulrich y yo nos separamos rápidamente.
-¿Todo bien?-comentó la peli rosa divertida.
Ambos nos sonrojamos. Aelita reía por esto.
-Tranquilos que no muerdo-dijo levantándose.-Por cierto Ulrich, este es el vestido que me he comprado. Aelita llevaba cargando con el vestido metido en una bolsa todo el rato.
La peli rosa lo sacó, mostrando el vestido de boda color rosa pastel. Ulrich arqueó las cejas y miró el vestido interrogante.
-¿Y bien?-dijo la chica de ojos verdes.
Ulrich dudó un rato y se arrascó la cabeza.
-¿Me quedé daltónico?-.
-No, ¿por qué?-Aelita contestó enfadada.
Yo reí por esto.
-En serio, el vestido es… ¿rosa?-dijo Ulrich aún incrédulo.
-Sí, ¿algún problema?-dijo Aelita con la mayor cara de enfado que pudo poner.
-No, no, es…original…-dijo Ulrich. Lo sé, un vestido rosa…entraño, ¿no?
Aelita guardó el vestido en la bolsa. Unos golpecitos en la puerta nos alertó a todos. La puerta se abrió, mostrando a un muchacho que llevaba una carpeta negra.
-Sr. Stern, la reunión…-dijo el hombre.
Ulrich se dirigió a su mesa, recogió un par de cosas y nos agarró de las manos.
-Largaos ya, no me puedo entretener más-Ulrich se despidió de nosotras y se marchó con el otro chico.
Odd POV:
Samanta y yo nos encontramos en el centro comercial escogiendo un regalo a la futura familia Belpois. No sabíamos que regalarles. ¿Camisetas? No, muy común. ¿Comida? Tampoco, eso me lo comería yo. ¿Un marco de fotos con ellos dos? Ni pensarlo, eso es muy cursi. Esto está siendo muy difícil…
-¿Una colonia?-Sam agarró el bote. Esparció la fragancia por el aire para comprobar como olía.
Ambos nos tapamos la nariz al instante. Por dios, eso olía peor que mis pies.
-Creo que mejor no-dije mientras nos alejábamos del lugar. Fuimos a un establecimiento de comida rápida.
-¿Qué les regalamos?-dijo Sam sentándose en una silla.
-No sé, comida no, colonia tampoco, ¿ropa? No, tienen un montón-dije sentándome al frente suya.
Sam abrió los ojos y esbozó una enorme sonrisa.
-¡Eso es!-se levantó agarrándome del brazo.
Sam me llevó a rastras hasta una zona de moda infantil.
-¿Qué hacemos aquí?-dije observando la sala.
-Compremos ropa para el bebé-dijo mientras se dirigía a los pijamas infantiles.
-¿Qué bebé?-dije extrañado.
Sam puso los ojos en blanco y me miró arqueando una de sus cejas.
-El que van a tener, tonto-dijo volviendo a la búsqueda de ropa.
Yo la ayudé a buscar algo "decente". Al final escogimos unos pijamas "unisex". Al no saber si iba a ser chico o chica, no tuvimos elección. También compramos algunos juguetes.
Nos dirigimos al restaurante de comida rápida otra vez. Sam llevaba la bolsa con el regalo en la mano. Nos sentamos y pedimos unas hamburguesas. Bueno, al menos ya tenemos el regalo.
Jeremie POV:
Estoy en mi casa viendo la TV. Aelita se fue a comprar su vestido y no quería que la acompañara. Sería una sorpresa. Yo ya tenía escogido el esmoquin que llevaría en nuestra boda. Era el de mi padre.
Eran las 16:07 y Aelita seguía sin aparecer. ¿Cuánto se tarda en escoger un vestido? Al rato, escuché el ruido de las llaves en la puerta. Me levanté y me dirigí hacia la entrada y vi aparecer a la japonesa y a la peli rosa con una bolsa. Será el vestido.
-¿Y bien?-dije tras besar a mi prometida y saludar a Yumi.
Aelita sacó el vestido de la bolsa y me lo mostró. Mis ojos se quedaron clavados en aquel vestido de boda, su color fue lo que me sorprendió.
-Es…-balbuceé.
-Rosa-Yumi acabó mi frase.
-Sí, rosa, no te importará, ¿verdad?-dijo mirándome con ternura.
-No, no me importa-dije mientras la abrazaba. Me da igual como quiera ir Aelita a la boda. Siempre estará hermosa.
-¿Por qué no te lo pruebas?-dijo Yumi de repente.
-No puedo-dijo la peli rosa.-El novio no puede ver a la novia con el traje antes de la boda, da mala suerte-.
Yumi sonrió. Seguro que lo que dijo Aelita la parecía estúpido.
Aelita POV:
Ya pasó un día. Solo faltan diez días para que me una en matrimonio con Jeremie y dos para noche vieja. Todos estábamos en mi casa comiendo.
-¿Ya tenéis las parejas?-dije mientras me limpiaba con la servilleta.
-¿Parejas?-preguntó Odd.
-Sí, para la boda-asentí.
Todos se miraron confusos. Eso me hizo gracia.
-Yo iré con Sam-Odd tomó la mano de la nombrada. Esta enrojeció.
-Tú, Ulrich, ¿irás con Yumi?-dije mirándole detenidamente.
Ulrich y Yumi se miraron.
-Eh…sí, no veo por qué no…-dijo mirándonos a todos.
Era evidente de que ambos salían juntos. Aunque no querían demostrarlo, no aún.
William POV:
A medida que se va acercando el día me ponía nervioso. Sabía que mi plan por conquistar a Yumi sobrepasaba lo "legal". Pero era la única manera de que no me ignore, que sepa que estoy ahí. Estaba recostado en mi cama con los cascos puestos. Escuchaba a los Subsonics, aunque ese grupo pasó de moda por los jóvenes, me seguían gustando. Mi mente seguía ocupada pensando en todas las fases de mi plan. Irrumpiríamos una fiesta de celebración para conseguir a Yumi. Todavía recordaba mis palabras, las palabras que dije a esos hombres que hicieran.
-"Matarla"- dije en voz alta, recordando cuales fueron las palabras exactas.
En realidad yo no pretendía matarla. La quería, pero no con Ulrich. Y sí, para evitar que otra persona se la lleve tengo que matarla, lo aré. Todo sea para que yo solo pueda tenerla. Además, amenazándola un poco conseguiría que aceptara.
-Lo siento Yumi, pero no me dejas alternativa-dije en un susurro.
Continuará…
Lo sé… Se queda corto, pero ya sabéis lo que dicen, "lo mejor viene en frascos pequeños". Intentaré que el siguiente sea más largo.
Nos vemos más tarde. Bye!
