Disclaimer:Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. Esta historia esta hecha con el fin de entretener y divertir a los lectores.
Summary: El orgullo y el amor es algo de lo que no puedes escapar. Sakura es rechazada por el chico popular del instituto, Uchiha Sasuke. Sin embargo por cosas del destino es obligada a vivir en la mansión Uchiha. Donde conoce a Itachi Obito, Shisui y Sai Uchiha-.¿Dime Sakura, desde cuando te volviste el objetivo de los Uchiha? - Desde el momento en que me convertí en un trofeo para ellos.
¿Podrá el amor traspasar las barreras del orgullo?
Advertencia: Lenguaje fuerte, escenas sexuales.
Episodio IV
Rumores
Podía notar se el brillo chispeante y amenazador en sus pupilas. El sabor del veneno qué se acumulaba en su boca era tan dulce y placentero, listo para inyectarlo en su víctima.
En cuanto sintió como su cuerpo se relajó tras el orgasmo causado hace unos momentos, se apartó de él suavemente. Sin decir nada se levantó de la cama, aún desnuda con la vista de Neji fija en ella.
-¿A dónde vas? - pregunto.
Ella tomo su bata de seda negra y se la coloco dando le la espalda.
-Bajare a desayunar - susurro sin mirar lo.
Y sin decir más o esperar respuesta salió de la habitación. Sin importar le si la veían o no, se encamino entre el pasillo de los dormitorio de los varones.
La planta donde descansaban los cinco dormitorios de los Uchiha era el último, y como siempre ella había pedido uno ahí.
Cuando el ascensor fue abierto se topó frente a frente con unos orbes negros que la miraron hostiles.
Ella sonrió de lado.
-Itachi - murmuro, relamiendo se la comisura de los labios.
-No dormiste en tu habitación - afirmo. Su voz salió como un murmullo, hosco y amenazador. Y ella pudo notarlo.
-¿Te interesa? – pregunto, sin borrar la sonrisa e ignorando los leves temblores de rabia que se formaban en su cuerpo.
Sin quitar su sonrisa falsa emprendió su paso, decidiendo pasar de largo a Itachi.
Pero los fuertes brazos de él la rodearon de la cintura, empujando la contra la pared más cercana. Akira gruño de dolor e Itachi de placer al sentir su cuerpo desnudo bajo la tela de la bata.
-Haz dormido con alguien - dijo él Uchiha, inhalando el aroma varonil qué emanaba el cuello de la chica. Gruño como un perro rabioso peleando una hembra.
Akira suspiro al sentir el aliento del chico en su cuello y de un movimiento veloz hizo que su parte baja rozara con la anatomía de él, qué a pesar de estar bajo la tela del pantalón sintió la caricia.
Itachi gruño y la apretó más contra la pared. Ella sonrió arrogante.
-¿Desde cuándo te importan mis aventuras Itachi-kun? – pregunto, conviertiendo su voz en un susurro abrazador, seductor… venenoso.
Pero Itachi no respondió.
De forma brusca devoro su boca, sin importarle si le hacía daño con aquella forma violenta qué tomaba sus labios. Con su mano derecha adentro una mano bajo la bata de seda negra recorriendo su suave piel hasta llegar a sus muslos qué apretó de forma posesiva. Ella gimió entre su boca, ante la sorpresa y el placer de aquellas caricias.
Pero así como empezó de sorpresivo, Itachi se alejó de ella, como si su solo contacto le quemara.
-Debiste quedarte donde estabas - soltó tajante -. Tu regreso no ara más que traer problemas.
La peli-negra aún aturdida por las caricias del Uchiha lo miro con rencor. Sintió las oleadas de rabia sacudir su cuerpo, su orgullo Uchiha ser herido.
-No he regresado por ti, Itachi - dijo llevando una mano a sus labios -. Tengo mis motivos... además, fuiste tú quien termino todo. Yo no tengo razones para buscarte y no lo hago.
Itachi se acercó a ella de forma violenta, tomo su cuello entre sus manos apretando lo suavemente casi dejando la sin aire.
Akira sintió la mano fría de Itachi deslizarse por su cuello, sus dedos largos y fuertes hacer presión sobre su blanco y delicado cuello, hundiéndose en la piel, acortando su respiración.
-Tú siempre supiste qué eso jamás debió pasar – susurro, de pronto la voz de Itachi contenía rencor y rabia.
-Pero… aún… así… me buscaste - respondió dificultosamente.
-Jamás me alejaste - dijo tajante, su aliento choco contra su boca -. Después de todo siempre has sido una perra bastarda.
Akira sintió su mismo orgullo estremecerse mientras que una rabia crecía en su interior.
-Mantente lejos de Sakura, es una advertencia – la voz de Itachi sonó neutra-. No dejare qué ocurra lo de la última vez, Akira.
Ella sonrió venenosa con la ira reflejada en sus ojos.
-Sabes muy bien la clase de serpiente qué soy, Itachi - murmuro hostil -. No vas a jugar solo este juego, voy a verte de rodillas y si es posible muerto, Uchiha.
Akira se soltó del agarre de forma brusca y con una sonrisa ladina dejo caer la bata dejando al descubierto su desnudez.
Itachi no pudo evitar recorrerla con la mirada, gruño lujurioso.
Ella sonrió victoriosa.
-Aparta te de mi camino, Itachi – soltó indiferente, mirando amenazante a Itachi -. Nunca ha sido bueno tener a muchos Uchihas en el mismo ruedo.
Pero antes de marcharse, Itachi la tomo bruscamente.
-Lo mismo digo - susurro tajante -. Vas arrepentirte de a ver vuelto Akira.
Y entonces la empujo de forma brusca haciendo que cayera de rodillas, Itachi sonrió complacido marchando se del lugar, dejando a una Akira mirando la nada.
Itachi se detuvo frente al ascensor y levanto su rostro sobre su hombro, mirándola una última vez.
Fue en fracción de segundos en los cuales Itachi se sorprendió, ella tenía la mirada cristalina a causa de unas lágrimas retenidas, pero su mirada. Ella tenía una mirada que nunca había visto en ella.
Entonces Akira le sonrió.
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El sonido de sus taconeos al caminar se oía por todo el pasillo. Quince minutos tarde, era lo que llevaba para el desayuno. Pero esa era su costumbre, después de todo era una Uchiha y era costumbre qué todos la miraran al llegar y al marcharse.
Sonrió complacida cuando un grupo de primer año se ruborizo al ver la y de inmediato bajaron la mirada intimidados.
Abrió las grandes puertas del comedor, y discreta mente recorrió con su vista las grandes hileras de mesas repletas de estudiantes, notó al fondo la mesa particular de los Uchiha.
Uchiha Karin era la reina del lugar, así había sido desde hace más de dos años y nadie ni siquiera Uchiha Akira por más poder de sangre qué tuviese podría impedirlo. Ella se había ganado a pulso lo que tenía y esa estúpida vaga desinteresada no era nada más que un estorbo en esos instantes. Ya había pasado más de dos semanas de la llegada de la peli-negra y para su fortuna no habían tenido otra discusión como la de aquella noche en la cena, más los comentarios hostiles y llenos de veneno qué se lanzaban cada vez que se encontraban no podrían faltar
Y como si la hubiese invocado choco hombro con hombro con la peli-negra. Qué por lo que pudo notar también venía ingresando al comedor.
Una bandeja de comida cayó al suelo haciendo un ruido sonoro.
De pronto todos los estudiantes las observaban.
Karin se quedó en su lugar con la postura firme y fijo su vista en la estudiante de segundo grado qué se había puesto de rodillas a levantar su desayuno. Karin pudo notar que la chica temblaba. ¿Y quién no lo haría? había chocado con las dos mujeres Uchiha en medio del gran comedor del colegio. Y nadie, nunca nadie había interrumpido el caminar de Karin o mucho menos interponerse en su camino, nadie lo había hecho nunca. Y aunque la reina del instituto quería arrancar le la cabeza en esos instantes, tenía una imagen que mantener.
Pero al parecer a otra persona eso no le interesaba.
La chica chillo de dolor cuando una bota negra piso su mano un poco antes de poder tocar su manzana. Karin levanto la vista y pudo notar como Akira hacía presión a su pie tratando de lastimar más a la rubia.
Pudo notar en ese momento que algo pasaba, tenía poco conociendo a la morena pero sin duda lo suficiente como para conocer sus expresiones. Y lo noto de inmediato, sus ojos contenían una rabia que al parecer quería descargar con esa chica de primer año.
-Akira, creo que es suficiente - dijo Karin, con voz apacible.
Akira se quedó quieta y la encuadriño con sus ojos negros fríos. ¿A qué se debía el cambio de actitud de Karin?
-¿Suficiente? - preguntó Akira con veneno destilando en los labios.
Karin levanto el mentón. Todos en el comedor las miraban, incluso Sasuke qué ya llevaba rato sentado en la mesa con sus ojos firmes en ellas.
-Fue un accidente - volvió hablar Karin.
-Sí, a… así es Ka-karin-sa-sa…ama, solo fue un accidente no volverá a pasar - dijo la chiquilla levantando la voz y mirando a ambas con lágrimas en sus ojos.
-Te has atrevido a levantarme la voz - dijo la peli-negra girando se a la rubia mientras levantaba su mano derecha.
La chiquilla cerró ambos ojos esperando el golpe, un golpe que jamás llego.
Karin sostenía la mano de Akira y está en vez de mirar la sonreía con odio. Mientras que Karin ni siquiera le devolvió la mirada.
-Basta, Akira - dijo la peli-roja -. Esta chiquilla ni siquiera se merece nuestra atención, además a sido un accidente.
-Debería admirarme tu actitud Karin - susurro Akira -. Esta finta de amabilidad no te queda.
Karin sonrió sarcástica.
-No me hables de moral ahora, Akira - susurro.
De pronto un sonido sorno se oyó por todo el gran comedor.
Sakura se había caído. Al parecer la peli-rosa había entrado al gran comedor con su desayuno en mano, pero algún estudiante le metió el pie haciendo que cayera de lleno al suelo, embarrando se toda la cara y el uniforme.
Las estruendosas risas y carcajadas de los alumnos se oyeron sobre el murmullo de voces que se alzaban en el comedor. De pronto ambas Uchiha pasaron del centro de atención a ser ignoradas.
Karin levanto el mentón altanera.
-Anda Akira, ve ayudar a tu cachorro - soltó tajante -. Da tanta pena de como hace el ridículo.
Pero la Uchiha no se movió. Permaneció en su lugar observando como Sakura se levantaba lenta mente con los ojos aguados y la mirada clavada en el suelo. Unas estudiantes de tercero pasaron junto a ella empujando la una vez más al suelo, Sakura piso una banana haciendo qué cayera sentada.
Una vez más las burlas resonaron con las carcajadas.
Akira la observo, sintió una rabia en aquellos momentos, una rabia que no fue por las burlas, era por algo más grande, dio un paso al frente para intervenir pero se detuvo al ver como una chica de tercero la cual no conocía se arrodillaba junto a Sakura ayudando la a poner se de pie y por alguna extraña razón miro a Akira amenazante.
En cuanto la Haruno salió junto a la peli-morada Akira quedo de pie en medio del gran comedor. Las miradas de los estudiantes se posaron en ella, pero la peli-negra seguía absorta en sus pensamientos como para notarlo.
Había visto el incidente de Sakura hace unos instantes, como los estudiantes se burlaban y reían. Como Karin quería pasar le por encima portando una corona que no merecía. Como los populares ya hacían sentados en sus respectivas mesas observando todo a su al rededor como si de reyes se tratase y más qué nada levanto su vista a la mesa principal del comedor.
En una mesa larga y rectangular posada en el lugar principal del comedor se hallaban cinco peli-negros y una peli-roja mirando la con altanería,Karin ya había ido a sentarse, y todos en sucesivo orden: Shisui, Sai, Itachi, Sasuke, Kariny Obito.
De ahí recorrió su vista a las mesas de los populares. Todo el colegio la observaba.
Entonces regreso su vista al frente y sonrió.
Una sonrisa retadora. Que para muchos se les hizo familiar y extraño. La morena estaba de pie con el porte firme y altanero, sonriendo de medio lado y el mentón en alto.
De una a una la sonrisa de los varones Uchihas se fue borrando al notar el mensaje de Akira.
Todo Uchiha Gakuen conocería a Akira Uchiha.
Por qué ella portaba la Corona original y no era nada más y nada menos que la sucesora legitima del viejo Madara y esos estúpidos bastardos frente a ella tendrían qué aprender lo. Por qué había sido criada para ello, por qué la más puras de las sangres corría por sus venas, por qué ni idiotas bastardos, ni zorras interesadas tomarían lo que era de ella.
Y sin borrar la sonrisa dio media vuelta abandonando el lugar.
Dejando en claro su mensaje.
Por qué Akira destruía, rompía y hacía trizas cualquier objeto, persona o sentimiento que tocara. Por qué su presencia era solo dolor y traición..
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Sakura se hallaba en una escalera junto a una estantería de libros en la biblioteca.
Leía las portadas de los tomos de la pila de libros frente a ella y suspiro frustrada al no encontrar el que necesitaba. Levanto la vista notando como un poco más arriba relucía un libro de pasta verde, el libro qué necesitaba. Subió un poco más en la escalera y refunfuño al aun así no poder al cansarlo.
La escalera se tambaleo unos instantes, la peli-rosa se aferró fuerte al mango de la escalera mientras se ponía de puntillas.
-Tranquila Sakura, tranquila - murmuro estirando su brazo un poco más, rozando con las yemas de sus dedos el libro -. Vamos, ya casi… un poco más… ya… casi… ¡Ya!
De un segundo a otro, Sakura se desplomaba por las estanterías. ¡Mierda! Solo pudo pensar en lo peor y cerró los ojos esperando lo inevitable…
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Sasuke entro a la biblioteca y examino el lugar.
-Menuda mierda – se dijo así mismo empezando a caminar entre las mesas de alumnos. Varios estudiantes levantaron la vista sorprendidos por ver al gran Evil-Uchiha en ese lugar, Sasuke no frecuentaba lugares así.
¿Por qué carajo estaba en ese maldito lugar? Ah, sí. Si mal no recordaba estaba detrás de las faldas de Karin, menuda tía que no quería soltarle el paquete y un buen polvo y menudo idiota que era el por andar tras de ella como perro en brama, pero que se podía decir, él amaba lo prohibido, lo difícil.
Movió la cabeza entre las estanterías de libros buscando a Karin, pero encontró algo más.
Y su sonrisa retorcida tomo forma entre sus labios.
Camino entre las estanterías más alejadas, cerca de los ventanales y ahí la vio.
Sakura Haruno estaba sobre una escalera tratando de alcanzar un estúpido libro a simple vista de Sasuke. El Uchicha la observo, y no pudo evitar reírse ante lo estúpida y patética que la encontraba.
Pero Sasuke pudo notar algo más, los movimientos de Sakura y la posición en la que se encontraba daban un ángulo perfecto a la vista del Uchiha. Unas bragas de encaje rosa.
-Menuda sorpresa – murmuro para si mismo sin borrar su sonrisa.
Pero entonces todo pasó tan rápido.
Sasuke solo pudo observar como ella empezaba a caer.
Gracias a Kami, él tenía buenos reflejos y logro evitar el gran golpe que ella se hubiese dado, si él no hubiera estado para evitarlo.
Sakura que hasta ese momento se había aferrado a su salvador, abrió los ojos sorprendida y confundida al sentir unos fuertes brazos cargándola y maldijo por lo bajo al ver la identidad de su salvador. ¡Joder!
-¡Tú! – susurro frunciendo el ceño.
-¿Así es como me agradeces ratón de biblioteca? – dijo soltándola de golpe, casi provocando que ella cayera al suelo.
No supo por qué, pero empezó a sentir un gran enojo al solo tener a Sakura entre sus brazos. Tal vez se debía a que la presencia de ella le molestara, su inocencia, su torpeza, su ingenuidad, todo en ella le causaba asco, dolor de cabeza… ¿Por qué en el mundo habrían personas como ella?
Sasuke no pudo evitar poner una mueca de desdén.
Y Sakura lo noto, noto como él se molestaba con la sola presencia de ella. Como rápidamente su expresión cambiaba cuando ella llegaba al mismo lugar que él, como él ponía esa mueca de desdén e indiferencia.
Sintió una opresión en el pecho. Y decidió dar media vuelta y marcharse, nada ganaría estando ahí más que una rabieta causada por él.
-¿A dónde crees qué vas? – oyó decirle. Pero ella no se detuvo, adentrándose más a las estanterías.
-Lejos de ti, por supuesto.
-Nadie me deja hablando solo, Haruno.
-Mira como yo lo hago.
Sasuke gruño molesto. Logró tomar la de la muñeca haciendo que ella se girara sorprendida por el agarre.
-¿Qué estás haciendo?- pregunto, molesta y sorprendida.
Pero el no contesto. Por qué sinceramente él no sabía el por qué la había seguido ni el por qué la había sujetado. Pero de lo que si estaba seguro es que estaba molesto, sin razón alguna se sentía molestó con ella.
-Suéltame, Uchicha – soltó ella al ver qué él no tenía intenciones de soltar la.
-Cierra la boca, Haruno – dijo él con el ceño fruncido -. Eres escandalosa.
-Te he dicho que me sueltes pedazo de…
-¿De qué? – gruño él.
Sakura dudo en responderle, sin embargo lo miro retadora. No se doblegaría nueva mente por el Uchiha, y mucho menos dejarse humillar una vez más.
-Pedazo de imbécil – soltó al fin -. ¡Argg!
Sakura soltó un jadeo sorpresivo cuando su espalda choco con una estantería, Sasuke rápidamente tomo ambas manos de ella con un solo brazo mientras que con su mano libre la tomo del mentón de forma violenta obligando a ver lo a los ojos. Sakura sintió su cuerpo estremecerse. La mirada de Sasuke destellaba rabia.
-Voy a dejarte unas cosas clara, Haruno… primera y última vez que decides insultarme… o para la próxima no respondo.
-No me hagas reír – mascullo, la presión que la mano de Sasuke hacía sobre su mandíbula le dolía -. Idiota…
Sasuke gruño rabioso.
-Yo no so...
Pero no pudo completar su frase. Sakura tenía abierto los ojos de par en par, congelada ante la escena. Sasuke se había abalanzado a su boca besándola, la estaba besando.
¿Qué diablos estaba pasando? Uchicha la estaba besando, ahí en ese instante, en la biblioteca, entre la pila de libros, en un rincón apartado… Sintió su cuerpo estremecerse ante el beso salvaje y violento.
Tiempo atrás hubiese soñado con ese momento, con ese instante. Pero ahora no, no era así. No era así, no como se lo imagino. Sintió las lágrimas al borde de sus ojos, apunto de salir. Le dolía, Sasuke la estaba lastimando con ese beso, podía sentir la ira, el enojo, el desprecio, la furia que ese beso contenía… lo que Sasuke le expresaba.
Sasuke se a parto de ella poco después y la observo, observo las lágrimas caer por sus mejillas rojas, perdiéndose por su mentón. Ella ni siquiera lo observo. Tenía la mirada en otro lado, confundida, dolida, herida y una vez más humillada.
-Que te quede claro cuál es tu papel aquí, Sakura – susurro, la sonrisa retorcida empezó a descomponer su mueca. Pero Sakura guardo silencio.
Y Sasuke sé marcho con una sonrisa arrogante, pero más enfadado que antes, sin saber las razón.
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Karin salió disgustada por el pasillo que conducía al campo de futbol, había tenido otro encuentro con Akira y nuevamente la rivalidad entre ambas relució.
Maldijo una y otra vez a la morena mientras recorría los pasillos con gran furia.
Iba altiva y decidida a la biblioteca donde esperaba encontrase con Sasuke. Quizás lo sedujera un poco, quizá lo mortificara una vez más. Le encantaba saber que el Uchicha no la podía tener, le encantaba jugar con él. Eso le daba una cierta superioridad insospechada, tan solo unos años atrás cuando Sasuke pudo tenerla cuando quisiese, cuando la tomo y la trato como a una más del montón.
Pero ahora las cosas habían cambiado y eso a ella le gustaba.
La peli-roja iba sumida en sus pensamientos, cuando al doblar la esquina algo la detuvo. Francamente le importaba una mierda los demás alumnos del instituto, nunca se detenía a mirar a los demás al menos que estuviesen a su altura o qué se hubiesen metido en su camino.
Pero esa vez se detuvo, cuando oyó aquél sollozo.
Busco con la mirada a la criatura que emitía ese sonido.
Y lo que vio la descoloco.
Era Kurai, la hermana menor de Konan, la reconoció de las tantas veces que la vio con la Haruno.
Pero lo qué le sorprendió fue ver la llorando. Mientras que aún lado Itachi la miraba indiferente con un cigarro entre sus dedos.
Karin dio unos paso atrás, ocultándose entre el pasillo.
-¿Debería ser mi problema? – oyó decir a Itachi, su voz sonó seca e indiferente.
-Sí, él es tu so…
-Cierra la boca, Kaeda – la corto Itachi, clara mente fastidiado.
-No entiendes nada, Itachi… esto no es un juego ni nada que se tome a la ligera – sollozo Kurai.
Karin entrecerró los ojos. ¿De qué diablos estaban hablando esos dos? ¿Qué era ese motivo por el cual Kurai lloraba? ¿Qué tenía que ver Itachi en todo aquello? Karin mordió su labio inferior fastidiada e intrigada.
-No, tu eres la que no entiende. No es mi problema, sabes – soltó Itachi esta vez Karin pudo notar irritación y enfado -. Arregla eso con él y busca como solucionarlo.
El timbre de clases sonó.
Y Karin maldijo para sus adentros, empezando a caminar en dirección contraria. Sin antes echar un vistazo hacía atrás y ver como Itachi daba media vuelta perdiéndose por el pasillo y Kurai se limpiaba los rastros de lágrima.
¿Qué era ese asunto del que la Kaeda hablaba?
La sonrisa de lado de Karin se formó. Ella iba averiguarlo.
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El timbre había sonado. En el aula algunos pupitres estaban vacíos, los alumnos entraban despreocupados, otros platicaban entretenidos en grupitos por el aula y otro mientras leían u oían música en asiento.
Sakura se hallaba en su pupitre de dos con un libro de Matemáticas abierto. Gaara aún no había ingresado al aula por lo cual su lugar junto a la Haruno estaba vacío.
-Sakura-chan – saludo Hinata acercándose.
Después de todo lo que había ocurrido en las últimas semanas, Hinata era de las únicas y sinceras que le hablaba a la peli-rosa, sin insultos, ni burlas… solo le hablaba sinceramente, como si fuesen amigas de años, y eso Sakura lo agradecía.
Sakura le sonrió animada al ver la llegar junto a ella.
-Te veo muy cansada… ¿has terminado el proyecto de literatura?
-Si, a sido algo cansado.
-¿Te parece si hoy salimos por un helado a la ciudad? – Hinata sonrió mostrando su sonrisa resplandeciente -. Solo Ino, tú y yo.
-Pues…
-Vamos Sakura, será una tarde relajante. Es viernes.
Sakura frunció el ceño, no estaba segura. Claro que le gustaría salir a pasear un rato con Hinata e Ino, así olvidaría lo estresante de ese colegio, pero tenía pensado en irse directo a ver a Mikoto-san y pasar el fin de semana con ella, sabía que ningún Uchiha pasaría por la casa hasta el domingo en la tarde, por lo que tendría algo de tranquilidad…
-A sus lugares, mocosos – se oyó el saludo típico de Anko al ingresar al aura.
Todos regresaron a sus lugares incluyendo Hinata, quien le dirigió una mirada de piénsalo a Sakura.
Gaara tomo lugar junto a Sakura.
La peli-rosa como siempre miro en otra dirección algo intimidada.
Anko empezó con la clase, así los minutos empezaron a avanzar con una Sakura atenta a los apuntes que Anko anotaba en la pizarra.
-Hey Gaara – dijo Suigetsu echando la cabeza hacía atrás mirando a Gaara, ya que su pupitre se haya frente a ellos.
Gaara por otra parte miraba el frente indiferente pero miro a Suigetsu de reojo.
-Hoy todos iremos al Rasengan – dijo esta vez Kiba, sus pupilas brillaron con emoción.
-Las apuestas ya están hechas para esta noche – Kiba sonrió y por ultimo miro a Sakura -. Hey, Haruno – Sakura lo miro algo sonrojada. A lo que Kiba sonrió de lado -. ¿Te gustaría salir conmigo esta noche?
Gaara enarco una ceja y Suigetsu miro sorprendido y divertido a Kiba.
-¿S-sa-Salir? – Sakura tenía las mejillas rojas.
-Inuzuka, Hozuki, Haruno – grito Anko mirándolos fastidiada -. La vista al frente, mocosos.
Sakura bajo el rostro al sentir la mirada de todos en ellos y a pesar de eso oyó la risa baja de Suigetsu y las últimas palabras de Kiba.
-Lo hablaremos más tarde.
Sakura no pudo evitar sentirse nerviosa el resto de la clase. De vez en cuando sentía las miradas de Kiba que se giraba a verla un dos por tres, también sintió la mirada de Gaara que en un par de ocasiones la miro indiferente y por lo bajo podía oír la risa de Suigetsu.
Entonces el timbre sonó.
Sakura tomo de inmediato sus cosas y corrió a la salida, nerviosa y algo confundida.
Era el cambio de 10 minutos para la clase de Gimnasia. Iba tan rápido que ni siquiera noto el casillero abierto frente a ella. El impacto la hizo caer sentada.
-Arg – se quejó cuando sintió un dolor en su nariz. Oyó risas a su alrededor, y como no, si se encontraba en medio del pasillo.
-¿Estas bien? – oyó una voz ronca y varonil, una voz desconocida. Los jade de Sakura miraron al extraño que al parecer era el dueño del casillero, Sakura no pudo evitar sonrojarse.
-Si – susurro casi sin voz.
El chico soltó una risa floja.
-Deberías tener más cuidado, para la próxima podrías lastimarte. Lo bueno que no fue tan fuerte el golpe – el chico extendió una mano a Sakura y la ayudo a levantarse -. Me llamo Sasori.
-Sa-sakura – murmuro la peli-rosa. Sasori sonrió.
-Lo sé – dijo.
-Ah – Sasuke hizo un leve mohín, tenía se suponerlo, quien no iba a conocer al juguete y burla del colegio. Se sintió algo entristecida al suponer lo que el chico fuese a pensar de ella y Sasori pareció notarlo -. Tengo que irme.
Y salió corriendo.
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La clase de gimnasia había dado inicio. Sakura se hallaba sentada en el césped observando jugar voleibol a algunos de sus compañeros, mientras que el profesor de gimnasia Gai-sensei gritaba algo sobre la llama de la juventud.
-¿Puedo sentarme? – oyó a sus espaldas. Sakura levanto la vista de nuevo al chico peli-rojo.
-Por supuesto – sonrió amigable. Sakura pudo observar que el chico vestía el uniforme normal, por lo que se preguntó que hacía ahí.
-Tengo hora libre – dijo Sasori adivinando sus pensamientos, Sakura se sonrojo.
Comenzaron a hablar, platicaron sobre temas comunes pasando el tiempo. Sasuka podía ver que el chico era apuesto, tranquilo y caballeroso, tal vez podrían ser amigos. La verdad que desde el incidente eran muy pocos los que le hablaban, en su antigua clase lo9s amigos que había dejado la habían dejado por un lado dándole la espalda, es más sus antiguos compañeros la molestaban igual.
-Te vi esta mañana – dijo de repente Sasori -. Con él.
-¿Qué? – Sakura lo miro confundida, pero entonces giro su vista a donde Sasori observaba y pudo ver más allá de la cancha de voleibol, donde estaba la cancha de futbol, donde estaba Sasuke.
Y la peli-rosa no pudo evitar sonrojarse y mirar escandalizada al peli-rojo.
-¿Qué que viste? – pregunto colorada.
-Estaban manteniendo una plática, pase por ahí y los vi hablar – dijo el peli-rojo mirándola curioso al verla roja y Sakura suspiro al saber que no vio el beso.
-Oh.
-¿Tu y él se hablan? – pregunto.
-Algo así – respondió sincera.
-No me parece bien – dijo él.
-¿A qué te refieres? – Sakura lo miro.
-Me refiero a lo que te hizo – murmuro Sasori con el ceño fruncido -. De aquella vez en el comedor, después de eso mira lo qué has pasado por él.
-Lo sé – susurro Sakura -. Es una historia complicada.
-También te he visto con la Uchiha-pelinegra – dijo. Sakura lo miro al notar que Sasori la había estado observando -. Los Uchihas son malos, Sakura. Toda esa familia es mala.
-Sé que por Sasuke he pasado todo esto, pero la mayoría no es así, Akira me a trat…
-Deberías fiarte de los rumores, Sakura.
-¿Los rumores? – Sakura lo miro con la ceja alzada.
Había escuchado los rumores, de hecho sí. Todo mundo los había oído alguna vez. Decían que los Uchihas tenían nexos con la mafia, que tenían comprado el gobierno del país, que por eso eran tan poderosos. Pero al fin, rumores. Por la escuela era diferente, todo mundo sabía que ahí el tema de los uchiha no era cosa de decir fácilmente, todos ahí sabían que nadie debía meterse con ellos, pero pues Sakura siempre lo vio como rumores sin importancia, ignorando lo demás. Pero había probado la crueldad de Sasuke, si tal vez eran arrogantes y algo crueles, pero podría ser que era por el poder y estatus en el que se encontraban. Solo eso, además había conocido a Mikoto-san que le daba otra perspectiva.
-Son solo rumores, Sasori-san – dijo al fin.
-¿Dónde has estado todo este tiempo? – pregunto el Akasuna con la ceja alzada.
-¿De qué hablas? – preguntó Sakura más confundida que de costumbre.
-Sé que eres uno de los primeros lugares en este colegio, pero no creía que estuvieras tan metida en tus libros como para ignorar tu entorno Sakura.
Sasori miro al frente y Sakura lo siguió con la mirada.
Observo como Sasuke entrenaba con los demás en el campo y no pudo sentir una punzada de dolor en el pecho.
-El sharingan, el elixir y el rasengani son los clubes más visitados de la ciudad – dijo Sasori -. Son centros nocturnos muy influenciados en la zona, pero cada uno es diferente. ¿Habías oído hablar de ellos?
Sakura negó. Y Sasori sonrió.
-Eres muy inocente, Sakura… El sharingan es un centro nocturno donde venden bebidas ilegales a menores, drogas y de más. Es el más recurrido y popular de los tres. El elixir, un bar de stripe y bailes exóticos, muy transitado por cierto. De ahí esta el Rasengan, está a las afueras, este último es ilegal, es famoso por sus carreras clandestinas. Y ¿sabes una cosa?
Sakura lo miraba con la boca entre abierta.
-Esos tres centros nocturnos están bajo las influencias de los Uchiha – dijo al fin Sasori.
Sakura lo miro soprendida.
-¿Qué? – dijo llevando una mano a su boca -. ¿Cómo sabes eso?
-Por en un tiempo atrás fui amigo de Itachi. Solíamos reunirnos mucho en el Rasengan, Itachi nos daba alguna mercancía para vender. Las paredes de este colegio esconden mucho, pero ocurrieron muchas cosas.
Sakura cada vez tenía los ojos más abiertos, el corazón le latía frenético.
-Después tuve que marcharme – dijo Sasori -. Ahora que regrese veo que su hermano menor ingreso al colegio junto a dos más de sus primos. Supongo que las cosas siguieron avanzando en su curso.
-Pero… pero tú sigues juntándote con ellos – murmuro Sakura.
-Sí, lo sé dijo -. Pero en mi no hay nada por corromper. En cambio tu eres muy hermosa Sakura, tanto por fuera como por dentro sería una lástima que ellos te llevaran por un mal camino, te lo digo enserio. Los Uchiha son malos.
Entonces Sakura recordó las palabras de Sasuke.
-Solo eres una idiota más que cree que su príncipe azul la salvara – Sasuke se acercó a ella -. Tu no encajas en mi mundo, Haruno. Porque no te largas de una vez.
-No solo eso, todos ellos – eso último lo dijo Sasori señalando discretamente al grupo de varones que rodeaban a los Uchihas, entre ellos Hyuga, uzumaki, Inuzuka, Sabaku no, Hozuki, Nara, Aburame y Yamanaka -. Todos los que los rodean, están en ese mundo.
Y Sakura no pudo evitar mirar más haya en donde practicaban las porristas. Como Kurai caminaba hasta Suigetsu que le sonreía con los brazos detrás de la nuca, vio a Kurai sonreír y saludar a lo lejos a Hidan que le gritaba algo que Sakura no logro oír. Hinata lanzándole una botella de agua a Kiba e Ino gritándole a Shikamaru el cual le hizo un asentimiento de cabeza. Y entonces Sakura se preguntó, ¿ellas también pertenecían a ese mundo?
-Sasori, yo no creo eso – susurro.
El peli-rojo la miro.
-Tranquila Sakura, sé que tú no eres como ellos y eso me a gustado de ti – dijo él. Sakura no pudo evitar sentir sus mejillas enrojecer.
-¡Hey Sasori! – grito Kankuro a lo lejos. De pronto la mayoría de las miradas de dirigieron a ellos. Los jade de Sakura se clavaron con los negros de Sasuke, haciendo que sintiera un retorcijón en el estómago.
-Tengo que irme – dijo el peli-rojo -. Te veré luego, Sakura.
Sakura estaba inquieta en su sitio. Sorprendida y algo confundida, jamás llego a pensar que Sasuke y los demás Uchohas fueran esa clase de personas. Había escuchado los rumores, pero, al fin al cabo rumores ¿no? Durante años había observado a Sasuke, él tenía esa elegancia y porte arrogante, pero no aparentaba ser esa clase de persona… o eso había pensado ella.
Pero, ¿Sasori le había dicho la verdad? Además eso de que todos a su alrededor estaban en ese mundo… ¡No! Konan y Kurai estaban ahí, y ellas no eran así. Sakura fruncio el ceño, molesta y confundida, toda hecha un lio.
Se dirigió a los vestidores con las dudas en su cabeza todavía. ¿Rumores al fin al cabo?
-Andas muy pensativa – dijo Akira. Sakura se sobre salto a lo que esta sonrió.
-Akira – dijo Sakura sonrojada.
-¿Por qué cada vez que nos vemos te sonrojas? – la peli-negra vestía el uniforme habitual, desordenado y fuera del lugar -. Eres tan inocente.
-¿Qué haces por aquí? – pregunto la peli-rosa no evitando morder su labio inferir.
-¿Es tu ultima clase no? – dijo ignorando su pregunta -. Te he estado buscando, hoy saldremos tú y yo.
-¿Qué? – Sakura parpadeo confundida.
-No me agradan muchas personas por aquí, tu eres de las pocas -. Akira se recargo en un casillero sacando su cajetilla -. Desde que llegue no e salido, así que pensé que te gustaría acompñarme. ¿Te molesta?
-N-no, claro que no Akira-chan – susurro, Sakura. Y de pronto las dudas llegaron a su cabeza nuevamente. Pero no, no podría ser cierto, Akira tampoco aparentaba esa clase de persona.
-Bien, sabía que aceptarías – dijo dándole una calada a su cigarro.
-¿A dónde iremos Akira-chan? – pregunto Sakura con una sonrisa.
Akira sonrió soltando el humo por la boca.
-Tengo pensado ir a dar una vuelta por el Rasengan.
Y entonces Sakura jadeo sorprendida.
¡Hola! Si yo por aquí de nuevo.
Se que he olvidado mis historias demasiado, pero es comprensible, la separación de mis padre y el cambio de casa no me dejaban ni acercarme a la compu. Espero y puedan entenderme.
Bueno, bueno, bueno, en fin.
Aqui un capi mas...
¿Que les parecio?
Quiero decirles que tengo ya mas capitulos escritos, asi como en mis demás historias que actulizare esta semana.
Sin ebargo me gustaria recibir sus comentarios, para poder actualizar pronto y saber si mi trabajo les esta gustando o alguna sugerencia por ahí, respecto a mis faltas de ortografias mil disculpas, les prometo que en el siguiente capitulo que lo arreglare.
Bueno, muchas gracias por leerme.
Dejen un comentario por favor. :)
#Mery98
