Avatar the legend of Korra no me pertenece.

Capitulo 8

El joven despertó con los primeros rayos solares de la mañana. Perezosamente estiro sus extremidades, cuando se percato de algo. Ya no sentía un peso sobre él. Korra no estaba.
Se levantó de inmediato y antes de que pudiera dar dos pasos, la morena apareció junto a él.
-Creí que te habías ido - dijo el joven ocultando su preocupación.
-Desperté temprano y decidí explorar un poco. No quise despertarte.
-¿Como te curaste tan rápido? - preguntó el joven observándola. Todos los raspones y heridas estaban en perfecto estado, como si nunca le hubiera sucedido.
-Simplemente sanaron. No eran tan graves. Debemos irnos de aquí. - dijo cambiando de tema.
-Tienes razón.
Mako se levanto y comenzó a caminar fuera del bosque, cuando la morena lo interrumpió.
-Si le dices a alguien lo de anoche, te matare.
-No te preocupes.- dijo el morocho dándole la espalda a Korra, la cual no noto la gran sonrisa que había en su cara.


Luego de un par de horas, los jóvenes llegaron a la estación.
El panorama no era muy alentador. Una cuarta parte de la estación estaba en ruinas. Había agentes intentando reparar el daño, pero les llevaría semanas. Lin, quien se encontraba ayudando se dirigió de inmediato a ellos.
-Me alegra saber que estas bien Mako.
Inmediatamente uno de los guardias se puso detrás de la morena e intento esposarla.
-¡Espera! - grito el joven - ella está de nuestro lado ahora. Es una víctima más.
Lin ordeno al guardia que se retirara.
-¿Capturaron a los hombres? - se atrevió a preguntar la joven de ojos azules.
-No, lastimaron a un par de guardias, pero luego quedaron en desventaja y se retiraron.
-Yo, lo siento mucho.- dijo la joven.
-Esta bien. No es tu culpa.- trato de consolarla Mako.
-Si lo es, todo esto sucedió porque yo - la morena se detuvo de repente. Como si hubiera hablado más de lo permitido.
-Porque tu ¿Qué? - preguntó Lin.
-Porque yo los estafe. Hace un par de meses les robe. No tenía idea de quienes eran. Están buscando venganza.
-Debemos idear un plan para atraparlos. - dijo el joven.
-Korra, si no te importa necesito que vengas conmigo. Necesito hacerte un par de preguntas acerca de lo que sabes de estos hombres.
-Esta bien.- dijo para luego mirar al joven maestro fuego - creo que deberías volver a tu departamento. Todos deben estar preocupados.


El joven abrió la puerta de su departamento y se encontró con su novia.
-¿Asami? ¿Qué haces aquí?
-Mako - dijo ella mientras lo abrazaba - ¿Dónde estabas?
-En la estación - mintió el separando la rápidamente.
-No me mientas. Fui allí apenas me entere del ataque y Lin me dijo que tuviste que irte para proteger a un prisionero.
-Asami, en verdad no estoy de humor. Hablamos luego.
-¿Tienes alguna idea de lo preocupada que estaba? Despareces de un día para el otro - dijo la joven. Unas lágrimas comenzaron a brotar de sus mejillas.
Mako abrazo a su novia para consolarla. Recordó como abrazo a la morena la noche anterior. Nada se comparaba a eso.
-Esta bien. Lo siento. Escucha, debo volver a la estación. Todo irá bien.
-Cuídate ¿Si?
El joven le dio un rápido beso a su novia y se dirigió a la estación.


Mako entro a la estación de policías y Lin lo recibió.
-Acabo de hablar con Korra. Hemos ideado un plan. Esta noche se reunirá con la mafia.
-Eso es muy peligroso - contestó rápidamente el joven.
-No te preocupes. Nosotros estaremos cerca para ayudarla. Ella quiere hablar contigo.

El joven entró al cuarto donde estaba la morena sentada escuchando la radio. Se sentó junto a ella.
-Oí que me buscabas.
-Quería agradecerte todo lo que has hecho por mí.- dijo la joven de ojos azules con una sonrisa.
-No hay problema.
Ambos quedaron en silencio y el sonido de la radio inundo la habitación.

"Estamos aquí una vez más para informar todo acerca de la semifinal del pro-control. Recordemos que en un par de días se enfrentan los hurones de fuego contra los tigredilos del templo dorado. Esta es una pelea definitiva, quien la gane pasara directamente a la gran final. Seguiremos informando acerca del potencial de ambos equipos."

El joven se paró de inmediato de su silla. Pronto seria la semi final. ¿Como lo había olvidado? Debía estar en la arena para entrenar. Sus compañeros definitivamente iban a arrancarle la cabeza.
-Debo irme Korra.
El joven se estaba marchando cuando la morena lo detuvo.
-¡Espera! Esta noche será nuestro plan. Necesito que estés cerca. Confió en ti - dijo mirándolo a los ojos.
-Tranquila - le respondió el, apoyando su mano en si hombro - prometo que estaré allí. No te pasara nada.


Apenas llego a la arena control, el joven recibió muchos insultos por parte de sus compañeros. No los culpaba. El hubiera reaccionado peor en esa situación. Explico que la estación había sido atacada y se disculpo con ellos, quienes lo entendieron. Inmediatamente se pusieron a practicar. Era lo más importante en ese momento.
Luego de terminar el entrenamiento, pudieron descansar. Hasook decidió seguir practicando para estar más preparado, mientras que los hermanos fueron al vestuario.
-Te noto algo nervioso. ¿Estas bien?- le pregunto Bolin a su hermano.
-Si, es solo que estoy preocupado.
-¿Por qué?
-Por Korra – dijo el joven después de meditarlo durante unos segundos. Bolin era se hermano, podía confiar en él. Debía hablar con alguien. – tengo que confesarte un par de cosas hermano.
Mako llevo a su hermano a un lugar apartado para que nadie pudiera escuchar, y allí le revelo todo. Como conoció a Korra, su situación legal y el golpe que planeaban dar esa noche.
-Hermano eso es peligroso. ¿Por qué no me contaste antes sobre esto?
-No lo hice porque nadie podía saber sobre ella. Creímos que era parte de una nueva mafia, pero ahora vemos que solo es una víctima más. Debes prometerme que no le dirás a nadie.
-Esta bien, lo prometo.
-Debo irme Bolin.
-Ten cuidado.


Luego de que el joven se despidiera de su hermano, se reunió con Korra, Lin y un equipo de oficiales. Se dirigieron a una casa abandonada, lugar donde se iban a reunir la mafia.
-Voy a entrar – dijo la morena mientras caminaba hacia allí.
-Yo iré contigo – dijo reteniéndola Mako. El joven observo a su jefa, quien le dio su aprobación.
Ambos jóvenes estaban escondidos detrás de unos escombros. La mafia aun no había llegado.

Cuando el integrante más joven de la mafia intento entrar en la casa, rápidamente fue reducido por Korra y Mako. El maestro fuego tomo al joven por el cuello y lo estampo contra la pared. Levanto su puño en señal de amenaza.
-Te lo advierto, deja en paz a Korra.
-No es algo que pueda decidir yo.- le respondió algo asustado.
-Déjala en paz, lo único que hizo fue robarles. Ustedes ganan mucho más de lo que les habrá robado.
Para sorpresa de Mako, el joven comenzó a reír.
-¿Eso te dijo? ¿Crees que la perseguimos por un simple robo? Por favor, no perdemos el tiempo con eso.
Inmediatamente Korra golpeo y noqueo al joven.
Mako se acerco a ella.
-¿Qué quiso decir con eso?
-Oh vamos, no me digas que le crees a él.- dijo la morena caminando de nuevo hacia el escondite. Mako fue más rápido que ella y logro aprisionarla contra la pared. Puso ambos brazos al lado de ella para que no tuviera escapatoria.
-Habla Korra. ¿Por qué te buscan?
-No te interesa eso.
-Por supuesto que sí, estoy arriesgando mi vida para protegerte, merezco la verdad, a no ser que en verdad seas uno de ellos.
-¡Basta! – Grito la morena separándose de él – está bien, no es verdad que les robe. Pero tampoco soy una de ellos.
-Parece que llegamos en mal momento – dijo una voz. Ambos jóvenes miraron y observaron a los hombres de la mafia – pero eso no importa.
Un par de hombres aparecieron detrás de ellos, golpeando y noqueando a la morena. Cuando Mako quiso socorrerla recibió un corte profundo en su brazo, producto de una piedra filosa que le arrojo uno de los maestros tierra de la mafia. No paso mucho tiempo para que lograran derribarlo a él también. Antes de que se desmayara el joven observo a lo lejos, como Lin y los policías intentaban escapar de ellos. Estaba claro que los superaban en número.


El morocho despertó con mucho dolor. Ahogo un grito cuando intento mover su brazo. Los recuerdos vinieron a su memoria y abrió rápidamente los ojos. Estaba en una celda, la cual era algo pequeña. Había un plato con un poco de agua y comida allí, probablemente sobras de otros prisioneros. Junto a él estaba Korra, quien también estaba despertando como él.
-Mako – dijo la morena mirándolo - ¿Qué sucedió?
-Nos capturaron.
La morena miraba la celda por todos lados, buscando la manera de salir de ella.
-Korra – dijo el joven. Era hora de que supiera la verdad – dime lo que sucede, ahora.
-Mako, yo-
-No. Debes decirme la verdad.
-Tu brazo – dijo la morena observando al joven. Mako bajo su vista y observo que su brazo estaba sangrando a causa del corte que le habían hecho. –Déjame verlo – dijo la morena intentando agarrarlo.
-No, debes decirme que está pasando. No cambies el tema.
-Mako déjame ver tu brazo, está sangrando mucho. Vas a empeorar si no lo curas.
-No – dijo en voz alta el joven – quiero saber que está pasando aquí, además no hay nada que puedas hacer para cur-
El joven dejo de hablar cuando observo a la joven hacer agua control para curar su brazo. Utilizo el poco líquido que quedaba en el recipiente que tenían a su lado. Cuando la morena termino Mako observo su brazo. Había sanado totalmente. Recordó el episodio que había vivido en el bosque, en el cual las heridas de la joven habían sanado igual de rápido.
-Hiciste agua control, pero eres una maestro fuego, lo recuerdo por nuestro primer enfrentamiento.- dijo el joven intentando acomodar su ideas – Eso es imposible…. A menos que..
-Ahora sabes porque me buscan – lo interrumpió la joven. Dio un pequeño suspiro antes de seguir hablando – soy el Avatar.


¡Hola! He vuelto. Lamento la espera, pero esta semana ha sido muy cargada para mi. Ademas cada vez que quería escribir no tenia inspiración.
Como verán ya se van revelando algunas cosas.
Agradezco sus mensajes y espero que este capitulo les guste.
¡SALUDOS!