Avatar the legend of Korra no me pertenece.
Capitulo 9
Mako no podía dejar de observar a la joven. Después de su confesión, no aparto la mirada de ella. No sabía por qué. Un parte de él, aún no lo creía y buscaba en ella algún rastro, algo que le indique que estaba mintiendo.
Todo estaba muy calmo, a pesar del hecho de estar secuestrados. El silencio inundaba la celda.
-¿Terminaste de analizarme? - dijo algo molesta la morena. Era una situación incómoda para ella.
-Si... No... Eh... Yo - Mako no sabía cómo explicarse - Disculpa, es que me parece difícil creer que-
-¿Alguien como yo sea el Avatar? - dijo rápidamente la morena mirando lo fijamente, dispuesta a empezar una pelea.
"Genial, ahora está molesta", pensó el morocho, para luego hablar y arreglar la situación.
-No es eso. Es solo que... Se supone que cuando se descubre al nuevo Avatar se lo protege y empieza su entrenamiento.
-Eso es cierto - respondió más calmada Korra - pero nadie sabe acerca de mí. Supongo que nunca fui descubierta... No por las personas correctas.
Hubiera seguido la conversación, pero no era el momento más indicado para hacerlo. Debían salir de allí.
De repente, la puerta de la celda se abrió dando paso a uno de los hombres de la mafia.
-Veo que ya despertaron. - dijo observándolos. Luego, se acerco a Mako.- lo siento chico, pero tú no me sirves.
El hombre saco un pequeño cuchillo. Se coloco detrás del muchacho, dispuesto a cortar le el cuello.
Mako cerró los ojos. Era todo. Su hora había llegado. Lo único que paso por su mente fue la morena. Sintió impotencia al saber que una vez que el no este, harían lo que quieran con la joven.
Pasaban los segundos y no sentía dolor. ¿Acaso ya había muerto? No. Era imposible. Al no notar nada, el joven abrió sus ojos y descubrió porque el hombre aún no lo mataba. Korra estaba peleando con él. Estaba en estado Avatar. Quiso ayudar, pero la joven no tardo en derribarlo.
-Vamos - dijo ella una vez que volvió a la normalidad.
No paso mucho tiempo para que el resto de la mafia les haga frente.
Parecía que estaban en desventaja. Eran cinco contra dos.
El joven trataba de derribar a dos de los miembros. Los otros tres, se dirigieron a la morena.
Mako enviaba llamaradas de fuego a sus oponentes, pero uno de ellos era un maestro agua y lograba que sus ataques no surgieran efecto.
La morena logro hacer una enorme muralla, que lo separo de la mafia. Aprovecharon ese tiempo para intentar buscar la salida. Atravesaron la puerta y encontraron unas escaleras, las cuales los dirigieron hacia un segundo piso.
-Mira - dijo la joven de ojos azules señalando algo. Mako siguió con la mirada su dedo y observó una puerta de salida. Estaba al otro lado del cuarto. Un puente pequeño los separaba.
El joven tomo de la mano a Korra y ambos comenzaron a correr. Antes de que pudiera llegar un hombre apareció de la nada frente a él, impidiendo que avance. Inmediatamente, dos más aparecieron detrás de la morena, quien comenzó a atacarlos.
Mako se centro en el hombre que tenia frente a él, quien lo tomo por el hombro y le dio una patada en el estomago, dejándolo sin aire. Cuando estaba tratando de recuperarse, el hombre tomo a Mako y lo colocó sobre la baranda del pequeño puente. El joven intentaba luchar, pero cada vez perdía mas fuerza. Pronto acabaría en el suelo.
De repente, el hombre cayó desde el puente. Mako se dio media vuelta y observo a la morena. Había logrado empujarlo con aire control. También logro vencer a un hombre más. Solo quedaba uno.
Mako y Korra se miraron. El hombre estaba en medio de ellos dos. Sonrieron ante el ajuste de cuentas. Ambos jóvenes, cada uno desde sus perspectivos lados, lanzaron una llamarada. No tenía escapatoria. El hombre observó sus posibilidades y decidió dejarse caer desde el puente.
El joven y la morena observaron cuando el hombre salió sano y salvo de tal situación. Antes de caer contra el suelo, creo una pequeña plataforma que lo salvo. Era un maestro tierra. Rápidamente escapo.
Korra intento seguirlo, pero el joven la detuvo. Debían escapar. Ambos cruzaron la puerta y salieron al exterior. Ninguno tenía alguna idea acerca de donde estaba. Estaba claro que era un lugar muy alejado de la ciudad. Solo había unas pocas casas, muy pobres y desoladas.
Era de noche y toda la acción comenzó a tener efecto. Ambos jóvenes estaban exhaustos. Se alegraron cuando a lo lejos observaron un pequeño hotel.
Entraron allí y una señora los recibió.
-Lo siento, no nos quedan habitaciones.
-Por favor. Necesitamos descansar. Podemos pagar. - dijo el joven sacando el dinero de sus pantalones. Era lo único que tenia, pero le alcanzaría para por lo menos dos noches.
-Me gustaría aceptar su dinero, pero estamos llenos. No hay nada qu-
En ese momento, por obra de los espíritus, uno de los hombres que se hospedaba allí, se retiro. No sabían porque. Salió muy apresurado.
-Ahora hay una habitación disponible. Es la 4.
Mako y Korra se dirigieron a la habitación. El joven abrió la puerta y dejo que la morena entrara primero. Cerró la puerta dándole la espalda a la joven.
-¿Mako?- dijo la joven.
-Dime - le respondió el dando media vuelta para mirarla. Allí descubrió lo que sucedía. Solo había una cama.
Ambos jóvenes se miraron. Era una situación incómoda.
-Duerme tú en la cama. Yo dormiré en el suelo - dijo la morena.
-No puedo permitirlo - la detuvo el - tu dormirás en la cama.
Se genero un largo debate. Ninguno estaba dispuesto a dejar que el otro duerma en el suelo.
-Esta bien - dijo finalmente la morena - ¿Qué tal si ambos dormimos en la cama?
Mako se paralizo. Ya habían dormido juntos, pero era una situación totalmente diferente. Recordó cómo se sintió aquella vez en el bosque. Tenía miedo de experimentar lo mismo. Tal vez Korra se estaba convirtiendo en algo mas para él.
-¿Acaso me tienes miedo? - preguntó ella al notar que se quedo quieto.
-No, claro que no - dijo el tratando de recuperar su orgullo.
Se metió en la cama con la morena.
Cada joven estaba en el extremo opuesto. Había un espacio entre ellos. Ninguno se atrevía a acercarse. Había un silencio incomodo.
-¿Puedo preguntarte algo? - dijo finalmente Mako.
-Esta bien.
-¿Por qué no le dices a nadie que eres el Avatar? ¿Nadie en ciudad Republica noto que eras el Avatar?
-Mako, no soy de aquí. Soy de la tribu agua del sur. Debes imaginarlo por mis rasgos.
-Si, pero aquella vez que Hasook te pregunto le dijiste que-
-Ya sé lo que le dije.
La joven se callo y una vez más el silencio invadió la habitación.
-Siempre me sentí diferente a los demás de la tribu agua. Recuerdo que un día me enoje con uno de los niños y logre hacer un poco de fuego control. Como ya dominaba el agua control, el rumor no tardo en llegar a toda la tribu. Un día estaba durmiendo cuando mi padre me despertó diciéndome que debíamos irnos de allí. Un grupo de personas se había enterado que el Avatar vivía en la tribu agua del sur y venían a buscarme. Mientras el preparaba un poco de equipaje mi hermano mayor, Hasook me consolaba. El me defendía mucho, siempre acudía a él cuando estaba triste. Por desgracia, estas personas llegaron cuando estábamos a punto de salir. Mi hermano me tomo y me empujo debajo de la mesa, junto con él. Mis padres no lograron ocultarse y los asesinaron frente a mí y Hasook. Estaban decididos a encontrarme así que Hasook aprovecho un momento de distracción y logro llevarme fuera de nuestro hogar. Me pidió que corriera y no mirara hacia atrás. Yo tenía tan solo siete años y el era mi hermano mayor, por lo que lo obedecí. El volvió a nuestro hogar, haciéndose pasar por mí. Nunca más lo volví a ver.- la morena termino de hablar y el joven pudo notar varias lagrimas en su rostro.
-Korra yo-
-Quede a cargo de una vecina, amiga de mi madre, pero murió cuando tenía catorce, así que decidí venir a Ciudad Republica para comenzar de nuevo. Estaba decidida a seguir utilizando mi control, pero debía escoger uno solo, para que las personas no sospecharan. El agua y fuego fueron los primeros que logre dominar. Escogí el fuego, ya que el agua me recordaba todo mi pasado.
Korra comenzó a llorar un poco más alto. Esto hizo que Mako reaccionara y, finalmente, rompió esa distancia que los separaba con un abrazo. La morena apoyo su cara en su pecho y se descargo. El no dejaba de abrazarla, después de todo sabia lo duro que era perder a tus padres de esa forma.
Cuando el silencio se presento de nuevo, el joven observo a Korra y noto que se había quedado dormida.
Lentamente y sin despegarse de ella, el también cerró sus ojos.
Hola. Lamento el atraso pero en verdad no tuve tiempo para escribir. Quería hacer lo mejor posible este capitulo, ya que se revela todo el pasado de Korra. Agradezco su apoyo y mensajes, me animan a seguir con esta historia.
Le dedico este capitulo a mi amiga Jrosass y le agradezco ya que le prometi subir este capitulo ayer y no lo cumpli :( ¡Espero que te guste!
Aun no hay besos ni nada, pero de forma sutil voy incorporando MAKORRA
