Disclaimer: ni la historia ni PJ me pertenecen son de Kris-Grace y rick riordan yosolo continuo la historia
Resumen:Cuando las cazadoras llegan al campamento mestizo muchas cosas ocurren ,una busqueda,thalico ,percabeth y por supuesto afrodita
Punto de vista de Thalia
Después de hablar con Nico me fui a mi habitación a descansar. Vale, es verdad, estuve con Nico toda la noche y parte del día, pero, no podía reconocerlo quedaría demasiado cursi. Me tumbe sobre mi cama sin deshacerla. A decir verdad no sé cuánto tiempo estuve durmiendo, solo sé que cuando me levante ya era de noche y como no me diese prisa no conseguiría llegar para la cena.
Me levante y salí corriendo en dirección al comedor que estaba iluminado por una enorme fogata. Cuando me pare a mirar vi a Annabeth, como no, en la mesa de Poseidón con Percy más acaramelados que nunca, al verme Annabeth salió a verme y alce una ceja.
-¿Donde te habías metido?- Pregunto aunque ya sabía la respuesta, solo lo hacía para oírlo de mis labios.
-Durmiendo la siesta. Si, listilla, me quede con él la anterior noche, me escabullí de mi cabaña y esquive a las furias.- Dije resoplando.
-¡Ja! Lo...
-No me lo digas... lo sabías.- Dije interrumpiéndola.
-Ya bueno, ¿a qué no sabes qué?-Me pregunto muy emocionada sin dejar de mirar a Percy estúpidamente.
-¿En serio?- Pregunte con sorna, Annabeth asentía con una sonrisa de oreja a oreja.- ¿Y quién dio el primer paso?
-Fui yo, estábamos en la playa, salíamos de bañarnos y no sé... fue extraño, sentí como un pronto y le bese delante de los Stolls, Katie Gardner y Nico que pasaba por ahí. Ya es oficial.- Dijo emocionada, no sabía que decirle.
-Bueno, pues... ¿Felicidades?- Dije dubitativa, salir con Percy no creo fuese un motivo de felicidad pero bueno...- Dile a Percy que voy a tener unas palabritas con él.
-Ni se te ocurra asustarle.- Dijo Annabeth, justo llegaba Percy que se había levantado de la mesa y rodeaba a Annabeth con un brazo su cintura.
-¿Asustar a quien?- Pregunto extrañado.
-A nadie...- Dijo Annabeth nerviosamente, Percy no pareció darle demasiada importancia.
-Bueno... ¿Y de donde está el hijo predilecto de Hades?- Pregunto con sorna Percy mirándome.
-¿Por qué debería saberlo?- Pregunte y me di cuenta de que no debí haber dicho eso, mientras Percy me miraba con una cara "Ya sabes tú porque".- Muérete Percy, y no, no lo sé. Ni siquiera te voy a amenazar, si le haces algo Annabeth, ella sola te pateara el culo si lo haces y con el plan mas enrevesado posible.
Dije mientras me alejaba a coger la comida y sentarme en mi mesa. Sacrifique algo de mi comida y empecé a comer. Note como alguien se sentaba a mi lado mientras bebía un vaso de agua.
-¿Los viste?- Me pregunto Nico que se había traído su comida a mi mesa. Ahora que Dionisio estaba en el consejo de los dioses y ya no había nadie para decir dónde ponernos, era un descontrol. Tenía una sonrisilla culpable.
-¡Fuiste tú! ¿Cómo? La flecha estaba en mi cabaña y yo estaba...- Me calle antes de decir durmiendo.
-No fui a tu habitación, de repente sentí que ese era el momento y de la nada apareció la flecha, yo ya traía un arco porque venía de tiro con arco con Quirón.- Me explico y yo suspire aliviada, no me hace mucha gracia que entren en mi cabaña mientras estoy durmiendo.
¿Ni siquiera Nico? Ni siquiera Nico, Afrodita.
-Bueno, entonces... misión cumplida.- Sonreímos y chocamos las manos, mientras hablábamos de las posibles bromas que podríamos hacerles comimos.
Entonces cuando acabamos de comer apareció Rachel, los ojos le brillaban de una forma siniestra, como si estuviese en trance y con una voz tenebrosa empezó a recitar:
Los hijos de los tres grandes y de Atenea en busca del Cinturón de Afrodita irán,
A la Ciudad de Oropel se dirigirán ni por aire ni por mar,
Al llegar a dicha ciudad al hogar de las estrellas partirán,
Si unidos van prevalecerán ante lo que les aguarda,
Y al acabar su tarea el señor de los cielos enfurecerá.
Entonces se monto mucho revuelo, hacía mucho tiempo que no había búsquedas me contó Annabeth. Rachel se desmayo y cuando despertó dijo que le dolía cabeza.
Quirón hizo un consejo de cabañas, nos reunimos en la Casa Grande, estábamos: Percy, en representación de Poseidón; Annabeth, de Atenea; Nico, de Hades; John, (No sé quien es) de Hefesto; Drew, de Afrodita; Clarisse, de Ares; los Stolls, de Hermes; Katie Gardner, de Deméter; Will Solace, de Apolo; Pollux, de Dionisio; Yo misma, de Zeus.
-No hay nada que discutir, tienen que ir Jackson, di Angelo, Annabeth y Thalia. Lo decía muy claro en ella profecía.- Sentencio Clarisse, que no quería perder el tiempo.
-Ya lo sé, pero no sé si deberían ir.- Dijo Quirón pensativo.
-¿Por qué?- Preguntamos Nico, Percy, Annabeth y yo a la vez.
-Porque pondrías en peligro un montón de vidas. ¿A caso no recordáis lo que paso esta semana? Habéis estado juntos tres días y mirad lo que habéis hecho, dejaros ir a una búsqueda es sentenciar el fin del mundo.- Dijo Katie.
-Pero, hay que hacer caso de la voluntad de los dioses.- Dijo Will, claro, su padre era el dios de las profecías.
-Quirón tendremos el máximo cuidado ya me ocupo yo de ellos.- Dijo Annabeth hablando por los tres.
-¡Eh!- Replicamos Percy, Nico y yo.
-Bueno, Annabeth, si prometes qué vais a tener cuidado os dejare ir. Es oficial, se da permiso para continuar esta búsqueda. Partiréis mañana a primera hora, se os proporcionaran las dracmas y el dinero mortal que sea necesario para vuestra búsqueda. Ahora id a descansar.- Dijo Quirón mientras nos levantábamos, al salir Percy se me acerco.
-¡Cara pino!, nos vemos en mi cabaña dentro de media hora para hablar sobre la búsqueda, ya se lo dije a Nico.- Dijo Percy, pero cuando iba a irse se giro y yo le di en la coronilla un tortazo. Se volvió hacia mi contrariado.- ¡Au!
-¡Que no me llames cara pino!- Le grite antes de irme a mi cabaña a preparar mi mochila.
Llegue a mi cabaña y cogí una mochila azul pequeña, no sabía exactamente qué era eso de la "Ciudad de Oropel" pero no me parecía que quedase especialmente cerca, decidí ir a la cabaña de Hécate para ver si podían conseguir usar algo de su magia para ampliar un poco el interior de mi mochila.
Me acerque hasta su cabaña y le pedí a un chico llamado Mike (creo que se llamaba así, me hablo de él Annabeth) que si podía y él me dijo que creía que si, le deje hacer sus cosas mientras yo me senté y me estire, bostece. Mire mi reloj, las doce y media. Contando que no había dormido y que solo tuve una mini-siesta.
-Hey, Thalia, ya esta, espero que te funcione bien.-Me dije Mike.
-Gracias, Mike.- Dije cogiendo la mochila, el me miro extrañado.
-Me llamo Mitch.- Me colgué la mochila al hombro antes de que me dijese que se la devolviese.
-Oh, sí, perdón, Mitch.- Mire mi reloj indiscretamente y exclame.- ¡Ui, que tarde! Ya nos veremos
Salí corriendo hacia mi cabaña y deje la mochila encima de la cama. Empecé a sacar ropa y a meterla en la mochila que de repente tenía mucha más capacidad. Tuve cuidado de meter toda la ropa necesaria y algo de dinero de repuesto. Mire la hora y me di cuenta de que tenía que ir a ver a Percy, salí corriendo y al abrir la puerta vi a Percy y Annabeth besándose y a Nico en una esquina metiéndose los dedos en la boca como si fuese a vomitar.
-¡Thalia, llegas tarde!- Dijo Percy, como si lo hubiese pasado mal mientras tanto. Annabeth me saludo con la mano y Nico me sonrió.
-Bueno, ya se ve que no perdéis el tiempo...- Dije mirándolos acusadoramente, Annabeth se sonrojo y Percy sonrió estúpidamente, como de costumbre.- Bueno para poder estar en la misma habitación vamos a poner medidas.
Y señale Percy y luego a Nico queriendo decir que se pusiese con él. Percy le hizo un puchero a Annabeth y mientras se separaban no se soltaban la mano.
-¡Por Zeus!- Y me interpuse entre ellos separándolos, me senté al lado de Annabeth y Percy con Nico, Nico miro de reojo a Percy cuando se sentaba junto a él.
-A mi no me beses, te estoy vigilando.- Dijo sin perderle le vista.
-Lo siento no me van los punks.- Replico Percy.- Aunque a Tha...
-Bueno lo primero es descifrar la profecía.- Dije cortando a Percy, él sonrió malévolamente.
-Es verdad, por cierto, ¿Qué Hades es la "ciudad de Oropel"?- Yo tampoco lo sabía y ni siquiera mi gire para mirar a Percy, los tres nos giramos hacia Annabeth.
-¿Pues qué va a ser?- Dijo como si fuésemos tontos.- Los Angeles.
Los tres hicimos un coro de "Ah, claro" sin ni siquiera imaginárnoslo. Buah, Los Angeles, ni siquiera con las cazadoras fuimos ahí. Quedaba bastante lejos.
-Muy bien, ¿y cómo llegamos hasta ahí?- Pregunto Nico.
-En barco es imposible y en avión tampoco porque Zeus os freiría.-Dijo Annabeth pensativa, hasta que dijo.- ¿En tren? Es rápido y vamos por tierra.
-Tengo un método más rápido, pero, solo nos dejaría mitad de camino y seria por Colorado y no sé exactamente donde.- Dijo Nico.
-¿Cómo?- Pregunto Annabeth tachando la idea de imposible.
-Viaje sombra.- Dijo Nico como si resultase evidente.
-¡Cierto! Y el resto del viaje lo podríamos hacer en tren mientras Nico descansa.- Todos asentimos a la idea que planteaba Annabeth.
-Muy bien, pues lo del viaje está cubierto. Lo de él "hogar de las estrellas" está muy claro ahora que sabemos que tenemos que ir a L. A.- Deje una pausa de tensión y exclame.- ¡Hollywood!
La idea de ir a Hollywood se acogió con entusiasmo. A mí en cierto modo también me hacía ilusión, de vez en cuando siempre está bien algo de lujo.
-Bueno, pero no hay que olvidar que vamos a recuperar el cinturón de Afrodita.- Dijo Annabeth, aguafiestas.
-Por cierto, ¿Qué tiene de especial ese cinturón?- Pregunto Percy.
-Pues todo empieza cuando Afrodita se casa con Hefesto y su insatisfactorio matrimonio por la falta de...
-Vamos, que Hefesto le hizo un cesto a Afrodita, con el que se supone que si lo llevas te ven más atractivo, pero, Afrodita le dijo que estaban de moda los cinturones y lo convirtió en uno.- Dije cortando a Annabeth porque ya me estaba durmiendo. Hubo un incomodo silencio en el que nadie supo que decir, pero, como siempre hablo Percy.
-Bueno... entonces... ¿cita doble?- Dijo riéndose, secundado por Annabeth, a cambio le lance un cojín.
-Bueno, creo que es hora ir de ir a dormir, nos vemos mañana.- Dijo Nico saliendo por la puerta.
-¿Por qué se ha ido así?- Pregunte por su ruda salida.
-Por el último verso.- Dijo Annabeth.
-¿Qué pasa con el último verso?- A decir verdad ya no me acordaba de él.
-"Y al acabar su tarea el señor de los cielos enfurecerá". Ese es tu padre, ¿no ves lo que puede suceder en esa búsqueda?- Pregunto Percy con una sonrisa estúpida.
-Sois muy pesados ¿lo sabéis?- Dije mirándolos a los mientras me levantaba. Le dirige una última mirada fulminante a Percy.- Vosotros dos, tortolitos, como estéis conspirando contra mi... convertiré a Percy en una sardina frita. Hasta mañana.
Salí de la cabaña 3 y me dirigí a mi cabaña, pero, antes de que pudiese dar más de tres pasos alguien me cogió del brazo y me tapo la boca con la mano. Me giro y estuvimos muy cerca, era más alto que yo y tuve que levantar un poco la vista para verlo. Nico.
Me puso en dedo en la boca en señal para que me callara y después me soltó. Estaba a punto de darme un ataque al corazón, joder, que susto. ¿A quién se le ocurre agarrarte en medio de la oscuridad sin avisar? A Nico.
-Vamos a tenderles una broma a Percy y Annabeth.- Me susurro al oído, me reí en bajito y me explico su plan.
Consistía en que él diría a una furia de las que vigilan por el campamento que había dos campistas solos y en horas prohibidas en la cabaña de Poseidón. La furia avisaría a Quirón y él iría a su cabaña. Mientras tanto los dos nos camuflaríamos entre las sombras viendo la embarazosa escena.
-Buen plan.- Le susurre y aguarde a que volviese de hablar con la furia debajo de la ventana de la cabaña de Percy. Oí que se dijeron cosas que nadie debería oír. Pero cuando al fin volvió me dijo que todo iba según lo planeado.
-La furia iba a avisar a Quirón.- Nos asomamos a ver qué hacían Percy y Annabeth, pero, rápidamente apartamos la mirada.
-Me dan escalofríos de solo verlos.- Susurro en mi oído y yo sí que tuve un escalofrío. Visto desde otro punto de vista quedaba un poco raro: Estábamos acurrucados uno junto al otro; hablábamos entre susurros y estábamos muy cerca.
Él también lo notó, nuestras miradas se cruzaron, pero, él rápidamente apartó la suya.
-Tú padre... la búsqueda... yo no...- Balbuceaba en voz baja. Entonces oímos unos cascos de caballo y pasos. ¿Pasos? Esto se pone interesante.
-... y así, fue como nos engaño ese malvado sátiro para que me levantásemos en medio de la noche y fuésemos a buscar chocolate.- Explico Connor seguido de su hermano.
-En verdad, era un sátiro muy malvado...- Siguió Travis.
-¡Callaros de una vez! ¡Me da igual! Seréis castigados, aunque no sé cuando ya tenéis todos los días cogidos. Ya lo miraremos... ahora me acaba de comunicar una furia que hay unos alumnos fuera de hora solos en una cabaña, vosotros quedaros detrás de mí y no molestéis.- Les corto Quirón que estaba bastante irritado, a pesar de su carácter afable. Me hubiese gustado escucharla explicación de los Stolls.
Quirón se puso delante de la puerta, la abrió sigilosamente y se topó con una escena que no era precisamente para todos los públicos. Nico y yo intentábamos aguantar la risa, aunque, con la cara que ponía Quirón era muy difícil. Entonces, Travis y Connor se asomaron para ver qué pasaba, Travis se llevo la mano a la boca.
-Ui, que porno...- Dijo Travis, entonces Quirón los empujo hacia atrás. Mientras Percy se levantaba y se ponía su camiseta y Annabeth también.
-Bueno, chicos, creó que Annabeth debería de volver a su cabaña.- Ver la cara de Annabeth roja a más no poder valió la pena. Cuando Annabeth salía de la cabaña, no pude aguantar más la risa. Se giro hacia nosotros pero antes de que nos pudiese ver Nico nos tele transportó a mi cabaña.
-Porque poco...-Entonces mire a por la ventana y vi a Annabeth dirigiéndose directamente hacia mi cabaña, me gire hacia Nico.- Mierda, viene para acá, haz viaje sombra hasta tu cabaña.
-No funciona así, no puede hacerlo cada dos segundos, aunque sean distancias corta. ¿No tienes la sensación de que esto es un "Déjà vu"?
-La verdad que sí, pero, yo tengo una ventana que se abre.- Dije abriendo la ventana de habitación. Nico salto y cayó sobre la hierba.- Que tengas un buen viaje. Nos vemos mañana, chico muerte.
-Hasta mañana, Pikachu.- Y con eso salió corriendo hacia su cabaña, mientras veía como se fundía uno con la noche.
Me puse un pijama rápidamente, me despeine un poco, como si me acabase de levantarme y puse cara somnolienta. Le abrí la puerta a Annabeth que casi se me tira encima.
-¿Qué te pasa?- Pregunte bostezando.
-No finjas, reconocería tu risa en cualquier parte. Qué sepas, que, juro por el Estigia que me vengare de ti Thalia Grace.- Vale me había pillado ya no había nada que hacer.- ¿Dónde está él? nadie que no fuese un hijo de Hades podría hablar con una Furia sin que se le tirase a la yugular.
-Salió por la ventana, pero, como siempre tú lo sabes todo.- Annabeth bostezo de cansancio, pero antes de irse a la puerta me miro muy fijamente.
-No te creas que te vas a ir de rositas, en esta búsqueda te vas a enterar de lo que cabrona que es Afrodita, y ¡Por los dioses, que me uniré a ella si hace falta!- Exclamo mientras se marchaba, dio una portazo. Procure meter todo lo que necesitaba para la búsqueda en mi mochila y fui a dormir.
Intente no pensar en la "terrible venganza" de Annabeth e intente dormir. Las imágenes de venganza y de, como de costumbre, Afrodita con sus intereses asolaban mis sueños.
