Disclaimer: ni la historia ni PJ me pertenecen son de Kris-Grace y rick riordan yosolo continuo la historia
Resumen:Cuando las cazadoras llegan al campamento mestizo muchas cosas ocurren ,una busqueda,thalico ,percabeth y por supuesto afrodita
Baje las escaleras con entereza, tenia cierto miedo y incertidumbre por saber quién era. ¿Además como sabia donde estábamos si habíamos llegado esa mañana y eran las 5 de la tarde?
Vi a un hombre de treinta años con unas pintas un poco chungas, pelo cortado en plan militar y ropa de motero, ¿Quién era?
-Ya me ocupo yo, muchas gracias.- Le dije y la mujer se fue del lugar casi corriendo. Me gire hacia el hombre que me hizo una seña para que saliésemos afuera.
Salimos al prado de delante de la casa. El hombre se quedo en silencio, esperando, como si esperase a que dijese algo evidente.
-¿Perdón, pero quien eres?- Le pregunte, él se puso furioso ante semejante pregunta, sus ojos parecían a punto de lanzarse contra mí y acuchillarme.
-Aunque me duele mucho decirlo, soy tu primo, mocoso.-Dijo él y solo conocía a un dios que adoptase tal forma y fuese tan altivo. Ares, dios de la guerra. Le hice una señal a Percy, Annabeth y Thalia en señal de que no era peligroso, por ahora.
-Ares. Siento mucho no haberte reconocido, pero, ¿Qué haces aquí?- Él me miro y después hizo una señal a la ventana donde estaban los otros.
-Por ella, me envía su padre.- Yo deseaba que se refiriese a Percy, pero, como no era una chica sabia a quien se refería. Esto se estaba empezando a poner violento.
-¿Por qué?- Pregunte haciéndome el loco. Ares se lo tomo con gracia.
-Oh, ya lo sabes tú bien, bueno, lo sabes tú, su padre, tu padre y cualquiera que pueda ver Hefesto TV. Por no hablar que mi amante es la diosa del amor.- Suspire, odio que no se respete mi intimidad y que los dioses se tomen la justicia por su mano.
-Y... ¿Qué quiere el Sr. Zeus?- Pregunte aun ya sabiendo la respuesta.
-Esta algo descontento con esos encuentros tan decorosos que tienes con su hija.- Dijo sarcásticamente Ares, intente no sonrojarme y mirar a otro lado.- Ahora en serio, no la toques, no la mires, ni siquiera pienses en ella. De no ser así, más te vale esconderte bien en el palacio subterráneo de tu padre.
-¿A qué viene tanto amor fraternal?- Le pregunte cansándome de tener que recibir siempre ordenes, soy un hijo de los tres grandes ¡De algo servirá!
-Es la única hija mestiza que le queda, no quiere tonterías. ¿Y qué te crees que por ser hijo de Hades ya puedes hacer lo que te dé la gana?- Dijo mirándome desafiante, la sangre me hervía. Le mire furioso, yo no lo decía de esa manera.
-No, ¿Y tú te crees que por ser el dios de la guerra y llevar pintas chungas todos te vean a tener miedo?- Le dije frunciendo el ceño, él soltó una carcajada arrogante.
-Pues claro, mocoso. Ares no le teme a nada.- Dijo haciendo que apretase los puños.
-Yo no diría eso, alguien me conto alguna vez que Percy Jackson hirió al dios de la guerra.- Dije haciendo que su mirada se fijase en mi intentando atemorizarme.
-Ese maldito hijo de Poseidón...-Gruño Ares, entonces Percy apareció por la puerta.
-¿Alguien dijo Percy Jackson?- Dijo Percy acercándose a nosotros.- Estaba arriba cuando me dije, huele a sangre mezclado con arrogancia. Era un cerdo o era Ares, una de dos.
-Yo no tengo el tiempo suficiente como para aguantar a estúpidos mocosos.- Dijo él, sacando una navaja que tenía en el pantalón.
-¿Es verdad, que se te ha perdido por aquí Ares?- Dijo Percy, se ve que se conocen de antes. Yo mire a Ares, ¿me delataría o se callaría?
-Nada que te incumba a ti. Antes de irme Dionisio me dijo que te diese esto.- Dijo subiéndose a su moto y lanzándole una carta con tinta morada.- Nos volveremos a ver, entonces no seré tan benevolente.
Vimos como la moto se deslizaba por la carretera y se iba por donde había venido. Percy me miro con una ceja alzada.
-¿Qué hacia él aquí?- Pregunto Percy, tenía que contárselo, había venido a ayudarme por si tenia problemas.
-Viene de mensajero de Zeus, para decirme que no me atreva a tocar a su hija. Textualmente me ha dicho: "no la toques, no la mires, ni pienses en ella"- Dije mientras Percy soltaba una carcajada, le mire con enfado.- Como se ve que a ti no te ha amenazado el señor de los cielos enviando aun motero muy chungo.
-¿Bromeas?- Dijo el alzando las cejas.- Me rio porque a mí me paso lo mismo. Tuve a Atenea vigilando cada paso que daba durante años, además de incontables amenazas.
-Puf, ¿y lo siguiente qué será? ¿Apolo de parte de Artemisa?- Dije pasándome una mano por el pelo.
¿En qué momento paso esto? Yo era el típico hijo de Hades amargado que me solía reír de Percy y Annabeth, pero, en qué momento paso esto... ¡Te has enamorado! Y todo gracias a mí, no hace falta que me des las gracias. ¿Gracias por hacer que Zeus me mate? Creo que no.Ya lo me lo agradecerás, ya verás.
-¡Percy!- Grito Annabeth corriendo hacia él y abrazándolo.- Que miedo he pasado cuando a sacado ese hombre una navaja.
Mientras tanto Thalia que venía detrás de ella caminando con paso tranquilo, como si tampoco fuese para tanto. Puso los ojos en blanco y le dio una mirada cansada a Annabeth.
-¡Por Zeus, Annabeth! Como hay que decírtelo, tu novio es invencible. Lo máximo que hubiese ocurrido hubiese sido que le rebotara en la piel, ya está.
-Como te gusta fastidiar nuestros momentos románticos.- Dijo Annabeth besando a Percy, él simplemente se dejaba hacer, Thalia se volvió hacia mí.
-¿Bueno, y quien era?- Pregunto Thalia, yo mire a Percy.
No iba a decirle "Ah, pues era tu medio hermano Ares, me dijo que me alejara de ti, en plan charla hermano mayor. Pero que además le envió tu padre. Lo de siempre."
-Eh...- Balbucee, Percy se volvió en mi ayuda.
-Era un enviado de Dionisio, para darnos esto.- Dijo Percy enseñando la carta que nos había dado Ares, Thalia levanto las cejas.
-Y para eso envía a un motero con malas pintas.- Dijo Thalia sarcásticamente, Percy pensó rápido, para ser él.
-Ya sabes como es. Abridla si queréis.- Dijo Percy tendiéndonos la carta.
Odiado Peter Johnson,
¡Como osas a irte de MI Campamento sin MI consentimiento! Además, sé que has arrastrado a tu estúpida novieta Annie Bell, al chico emo y a la hija de Zeus, también emo. Ahora ya que te has ido te rogaría que no volvieses. En el caso de que vayas a volver, bueno, mejor no lo hagas.
Vuestro perfecto director,
Dionisio
PD: Tu padre dijo que debías saber que "Lo que hiciste en un pasado te perseguirá en un futuro" Si, sé que significa, pero no te lo voy a decir. Ja.
Thalia y yo nos miramos atónitos después de leer la carta en voz alta.
-Vamos, que ni siquiera se ha inventado un nombre para mí. Soy "el chico emo"- Dije con indignación, Thalia se volvió hacia mí.
-¿Perdona? Yo soy la "hija de Zeus, también emo".- Dijo Thalia, Percy se rio de nuestra conversación de quien lo tenía peor. Thalia se giro hacia él.- Cállate, Peter.
-¡Hey! No te metas con él.- Dijo Annabeth, a la defensa de su novio.- Por qué no sepa el nombre de la gran Thalia no significa que te tengas que poner así.
-Oh, es mejor que lo dejes, Annie.- Replico Thalia, Percy y yo nos miramos sin saber si debíamos de meternos en una guerra de chicas, era peligroso.
-Tranquilas chicas...- Dijo Percy conciliador, ellas le fulminaron con la mirada y él se echo atrás. Son cosas que dan miedo.
-¿Estas diciéndome que tengo ego?- Pregunto Thalia a Annabeth, yo miraba la escena intentando pasar de desapercibido.
-Una cosa es el ego, lo tuyo es el egocentrismo.- Le dijo Annabeth, Thalia se llevo la mano a la cara y soltó un "ah".
Entonces las dos se empezaron reír, como si todo el tiempo hubiesen estado de broma, le lance una mirada a Percy, él quizá sabía que había pasado. Percy me lanzo una mirada igual de confusa y los dos nos encogimos de hombros.
-¿A nadie le parece sospechoso que siendo cuatro semidioses, tres de ellos hijos de los Tres Grandes, no allá aparecido ningún monstruo?- Pregunto Percy, los tres nos giramos hacia él, tenía razón, en rara ocasión ocurría eso con Percy.
-Cierto, será porque al estar en una zona alejada de la ciudad, habrá menor cantidad de monstruos.- Dijo Annabeth, Thalia y yo nos encogimos de hombros, tampoco nos importaba mucho.
Percy cogió de la mano a Annabeth y nos hizo una seña para que le siguiéramos. Nos guio hasta el punto más alto de la pradera que antes se extendía ante nosotros. Ahí vimos como el sol se ponía. Percy y Annabeth se quedaron cogidos de las manos.
-Qué bonito Percy- Dijo Annabeth sin ni siquiera molestarse en mirar el paisaje, estaba demasiado ocupada mirando a Percy. Cómo no, Percy soltó su frase melosa de adolescente enamorado.
-Tus ojos son más bonitos que cualquier atardecer.- Dijo Percy, ahí definitivamente se lo gano y se besaron.
Thalia y yo miramos la escena evitando mirarnos a los ojos, y a cualquier otra cosa que no fuese la puesta de sol o el suelo. La tensión se hubiese podido palpar. Percy y Annabeth estaban demasiado ocupados metiéndose la lengua hasta la faringe como para poder notar nada.
Además, en el "maravilloso" plan de Percy, había otra laguna. ¿Cómo Hades se supone que voy a tener que "no mirarla, no tocarla, ni pensar en ella" si teníamos que dormir juntos? Ya hablaría con Percy.
Cuando al fin pareció que ya s había acabado su beso de película de esos que duraban 5 minutos y llegaba un momento en el que te aburrías.
-Bueno, creo que habría que ir a ver a Emma para decirle que el motero ya se ha ido y estamos bien.- Dijo Thalia se veía que quería irse de ahí.
Cuando llegamos a la casa olimos el delicioso olor de un filete con patatas. Era un poco pronto para cenar, pero, no íbamos a cambiarle los hábitos a esa gente. Me senté en la mesa al lado de Annabeth. Mientras devoraba mi filete note como un pie acariciaba mi pierna.
En un principio mire a Thalia, que estaba demasiado ocupada probando cuantas patatas le cabían pinchando con el tenedor. Aparte la mirada rápidamente, en cambio, Percy estaba mirando a Annabeth de forma bastante descarada. Era su pie.
-Percy.- Le susurre, él pareció salir de su embobamiento y se giro hacia mi.
-¿Qué?- Preguntó enfadado por haber interrumpido su sesión de miraditas.
-La pierna de Annabeth está más a la derecha.- Dije empujándole el pie en la dirección correcta. El se sonrojo pero rápidamente se volvió hacia lo que estaba haciendo.
Después de una deliciosa y silenciosa cena nos fuimos arriba. Percy nos dijo que esperáramos en su habitación.
Mientras Annabeth y Thalia hablaban me quede mirando la noche estrellada desde la ventana. Hasta que Percy había dicho que íbamos a jugar a un juego que necesitaba una cosa. Preferí no preguntar.
Al abrirse la puerta vimos a Percy con una botella rellana de un liquido verdoso en la mano y sujetando cuatro vasos de chupitos con otra.
-Mirad lo que he encontrado.- Dijo en voz baja para que no nos oyeran, mientras agitaba la botella en su mano.- Vamos a jugar a "yo nunca..."
-¿El qué?- Preguntamos Thalia y yo a la vez
Percy estaba colocando en cada lado de una mini mesita los vasos. Él y Annabeth resoplaron y nos miraron con los ojos en blanco. Como si fuese pecado no saberlo.
-A ver, alguien dice "yo nunca..." y si tu lo has hecho debes de beber.- Dijo Annabeth, estaba claro que debajo de esa tapadera de niña buena de Atenea había una fiestera alcohólica.
-¿Es obligatorio jugar?- Pregunto Thalia pidiendo compasión.
-Si.- Dijo Percy rellenando los pequeños vasos de una bebida verde.- Es licor casero, lo tenían abajo, es de manzana. Es un poco fuerte.
Cogí la botella y olí el interior. Arrugue la nariz ante el fuerte olor a alcohol. Cada uno nos pusimos delante de un vaso lleno de licor.
-Que comience el juego.- Dijo Percy con una mirada maliciosa.
