Nubes negras


El profesor Samuel Oak, se encontraba trabajando tranquilamente en sus investigaciones con respecto a…, está bien, estaba tomando el té sin muchas preocupaciones ¿para qué mentir? Eso fue, claro, hasta que una serpiente marina gigante se estrello por la puerta de su casa, tirando abajo la puerta, permitiendo que el masivo Gyarados metiera su monumental cabeza.

Él, naturalmente, se disparo de su sofá en estado de shock, gritando tan fuerte como podía "¡¿Pero qué demo…?!"

Una vos femenina, claramente infantil, grito tan fuerte como podía, bajando de la masiva criatura. "¡Profesor! Necesito su ayuda"

"Zurril!"

La atención del profesor Oak paso del tipo agua/volador, a la forma inconsciente que llevaba sobre su cabeza. "¿Delia?"

(N.A.: si no descubrieron quien es la chica del gyarados, tenemos un serio problema aquí y no me refiero a mí)


Pueblo Paleta: 6 años atrás.

Riley miro de reojo a su compañero, un pequeño riolu, muy enérgico la mayoría de las veces para su gusto. Lo que causo que en una de sus visitas turísticas, en el que participo en una batalla por mera diversión, su riolu fue secuestrado.

Una sirvienta del palacio, le informo que el responsable pudo ser un mew que vivía en algo llamado el árbol del comienzo, gimió internamente al recordar la dura travesía y el empeño de todos esos pokemon en evitar que siguiera avanzando, después de considerar el hecho de abandonar a su amigo y desechar la idea casi de inmediato, logro llegar al corazón del árbol, donde un riolu y un mew lo esperaban sonrientes.

Desde ese día hace 4 años, había comenzado su travesía para convertirse en un Aura Guardián. Riolu le había "explicado" por decirlo así, ya que su comunicación había cambiado mucho últimamente, y no era simplemente entender las palabras de riolu, sino el significado de las mismas.

Sacudió la cabeza para despejar un dolor de que avecinaba, explicar eso era tan complicado. Al final, había sido llamado para que iniciara su viaje y cuando estuviera listo, el árbol lo llamaría de nuevo.

"Rio…"

La voz de su compañero lo trajo de regreso a la realidad, parpadeo cambiando su mirada en él. Viéndolo mirar hacia un grupo de arboles, no sabía porque estaba en este lugar exactamente. Pero como decía su amigo "Los caminos del aura son confusos, sigue a tu corazón, nunca se equivoca"

Sacudió nuevamente esos pensamientos, centrando su atención en riolu. "¿Pasa algo?"

"Rio"

La misma respuesta, estaba por preguntar nuevamente, pero riolu decidió dejar de esperar, corriendo hacia el pequeño grupo de arboles en la distancia. Riley suspiro. "Aquí vamos de nuevo"

En cuestión de segundos, logro alcanzar a su amigo, quedando claramente impresionado por lo que estaba viendo. Más adelante, su riolu se encontraba de rodillas frente a un niño, de cabello negro azabache, con una camisa blanca y shorts azules, sentado en el suelo, con una sonrisa en el rostro dedicada a su amigo y un pequeño rattata, aparentemente inconsciente, en sus brazos.

No es que su riolu tuviera tendencias a ser antisocial, pero en estos 4 años, lo conocía lo suficiente como para saber que siempre mantenía la distancia de extraños, estudiando sus auras con mucho detenimiento. Pero ahí estaba, frente a ese niño que lo miraba con mucho interés, como si lo conociera de toda la vida.

Tosió un par de veces para llamar la atención tanto de riolu como del niño, Riley se detuvo unos pasos, sintió como la mirada del niño clavaba en lo profundo de su alma, sacudió esa sensación, regresándole la sonrisa que el niño le entregaba. "¿Esto es lo que buscas, Riolu?"

"¿Ese pokemon es suyo?"

Riley centro su atención en el niño asintiendo antes de posarse sobre una rodilla para estar a la altura del mismo. "¿Qué hace un niño tan pequeño como tú, solo en el bosque?"

El niño cambio su mirada en el rattata entre sus brazos. "Necesitaba ayuda" Riley bajo la mirada para ver al pequeño pokemon. "¿Es tuyo?" El niño negó con la cabeza, poniéndose en pie. Riley y Riolu imitaron sus acciones, sacudiendo el polvo de sus ropas.

Riley parpadeo al ver los ojos color chocolate del niño, centrarse en los suyos. El niño le regalo una sonrisa tranquilizadora antes de acariciar a riolu en la cabeza, extrañamente, este se dejo acariciar. "No se preocupe, pronto lo llamara. Aun no es el momento, tiene mucho que aprender" Riley permaneció en silencio por largos segundos, claramente confundido ¿De qué hablaba este niño? ¿Del árbol? No, eso no podía ser. Este niño tendría unos 4 años como máximo, pero había algo tan familiar en él.

"¿No comprende, maestro?"

Se estremeció al oír los pensamientos de riolu, cambio su mirada en el. "¿Mmmh, nop?" Riolu dejo escapar un suspiro de desilusión. "A veces, podemos ver la verdad cerrando los ojos, maestro" Continuo el pequeño pokemon aura.

Riley tomo un momento para pensar en esas palabras, cambio su mirada en el niño quien seguía susurrando palabras tranquilizadoras al rattata en sus brazos. Su visión aura, no estaba completamente desarrollada, aun tenía mucho camino por delante, pero no perdía nada con intentar.

Cerró los ojos centrándose en su entorno, poco a poco, la oscuridad fue desplazándose, llevando el mundo con un brillo blanco en torno a todo, pudo ver la forma de riolu, a diferencia del resto de los pokemon, el brillo flameante en torno a él era azulado. Entonces cambio su mirada al niño, jadeo al ver el mismo brillo, pero a diferencia del de riolu, este era mucho más grande, meciéndose como llamas furiosas en torno a un diminuto cuerpo, entre los brazos azulados, visible una forma blanca que reconoció como el rattata. No podía ser, esa aura, la conocía, pero era imposible ¿oh no lo era?

"El mundo nos tiene reservadas sorpresas inesperadas, maestro"

Riley abrió los ojos lentamente, el brillo en sus ojos desapareció rápidamente pero su expresión era de clara sorpresa "N-no puede ser…, es…, es la misma aura del árbol… ¿C-como?"

"Las respuestas vendrán a nosotros cuando sea el momento, maestro"

"Oh tal vez, ustedes vayan a ellas"

Riley y Riolu cambiaron su mirada en el niño. "Dime…" Comenzó Riley apoyándose en una rodilla para estar a la altura del niño. "¿Cuál es tu nombre?"

El niño sonrió en respuesta. "Soy A…" Se detuvo a media frase, cambiando su mirada en la distancia, nubes negras en la distancia, anunciaban un descanso del caluroso día gracias a una posible lluvia. El niño se inclino frente a Riley antes de mirarlo una vez más. "Lo siento, tengo que irme. Fue un gusto conocerlos, guardianes"

Riley permaneció en silencio, incapaz de encontrar las palabras correctas, solo pudo ver al niño desaparecer en la distancia con la ratita en sus brazos.


Isla hierro; actualidad.

Riley suspiro mirando en la distancia, el sonido de las olas golpeando contra las rocas junto con la respiración tranquila de su viejo amigo, eran sus únicas compañías en ese momento. "De nuevo fui un tonto descuidado ¿No es así? Viejo amigo"

Lucario simplemente se cruzo de brazos con una media sonrisa. "Hmp ¿tengo que responder a esa pregunta, maestro?" Riley negó con la cabeza, eran los mejores amigos, pero a veces, Lucario era difícil de tratar, aunque tenía que admitirlo, estaba tan concentrado en otras cosas que simplemente no había notado que ya conocía a ese niño. "Creo que es momento de una visita a unos conocidos"


Giovanni gruño para sus adentros "¡Fuera! ¡Ahora!" Rugió el líder del Equipo Rocket, los soldados presentes, temblaron ligeramente antes de saludar a su líder y salir de la oficina del mismo. Giovanni se dejo caer detrás de su escritorio, entrelazando los dedos con molestia.

Había pensado en torturar un poco a Delia, hasta que confesara la ubicación del niño y después matarla. Porque no importa cuando buscara, el mocoso no aparecía en ningún lugar, era un entrenador pokemon, de eso estaba seguro debido a sus investigaciones, pero no podría ubicarlo, tenía que darle las gracias al viejo Oak por ello, estaba seguro que él estaba detrás de esto.

Y luego, la aparición de aquella maldita mocosa, no esperaba que alguien tan joven tuviera un pokemon tan poderoso, claro, no era nada para él, pero se vio obligado a abandonar la lucha para evitar llamar la atención de personas indeseadas, y ahora, se encontraba como en un principio. Dejo escapar un suspiro de exasperación, hasta que una vos llego a sus oídos.

"¿Señor?"

Giovanni gruño presionando un botón en su, antes de que la imagen de una mujer con gafas y de cabellos purpuras apareciera en un monitor que se desplazo desde abajo del escritorio. "Más vale que sean buenas noticias" Su vos parecía tranquila, pero la mujer sabia de la amenaza latente detrás de las mismas. Trago saliva antes de responder tan calmadamente como le era posible. "No tenemos ubicada su ubicación exacta, señor…" Hizo una mueca al ver la expresión de Giovanni, pero antes de que este hiciera una pregunta o bien, ordenara su sentencia de muerte, agrego. "Sin embargo, sabemos que se encuentra viajando por la región Sinnoh"

Los labios de Giovanni se curvaron en una sonrisa. "Envíen a nuestros mejores agentes, no se atrevan a regresar sin él" La mujer asintió mientras desaparecía de la pantalla y esta parpadeaba a blanco. Giovanni se reclino sobre su asiento, permitiéndose unos segundos de relajación, el persa al notar el cambio en el humor de su amo, se aproximo, apoyando la cabeza sobre las rodillas del mismo, para que este lo acariciara.


"¡Esto es tu culpa, Samuel!"

Samuel Oak suspiro, discutir con esa mujer cuando estaba molesta, era un caso perdido. De hecho, llevaba gritando, desde que recupero la conciencia, ignorando por completo a ambos jóvenes sentados en un sofá sin comprender que ocurría, unas vendas aquí y allá cubrían las heridas que Delia había sufrido en ese ataque.

"Delia, cálmate. Si vino hasta aquí, es porque aun no sabe donde se encuentra"

"¿Disculpen…?"

¡¿Calmarme?! ¿Cómo quieres que me calme? ¡Ese loco esta tras mi hijo!"

"Pero gritando no ganaras nada, siéntate y pensemos esto con más calma"

"Profesor…, señora ketchum…" Un tic nervioso en el ojo izquierdo de la jovencita, por ser ignorada, causo que Tracey se alejara unos pasos por mayor seguridad.

"¡Sentarme mangos! ¡Quiero a Ash seguro en un bunker si es necesario! ¡No me importa si tienes que enviar a todo el alto mando! ¡El ejercito! ¡O un legendario!"

"¡SUFICIENTE!"

Una vos llena de rabia y que dejaría sordo a cualquiera, causo que ambos adulos se callaran, cambiando su mirada en la pelirroja cuyo rostro estaba totalmente rojo, tal vez por el grito o por la vergüenza de haberle gritado a alguien mayor. "¡Ahora mismo quiero que me expliquen qué rayos está pasando!" Ok, olviden la verguenza solo esta molesta.


N.A.: yey el primer capítulo, más o menos, estaba planeando subirlo en viernes peeeeero cierto amigo mío, me envió un desafío que decidí aceptar por tonta (antes de que me diera las reglas) y ahora estoy en la elaboración de otro fic : S te matare apenas tenga oportunidad Ray! Espera me venganza! ¬¬ en fic, gracias a los que leen la historia y a soldado dragon por darme mi primer review

Ash está metido en un problema MUY grande…, porque voy a secuestrarlo para que me diga su secreto de la juventud eterna! Wahahahaha!