Disclaimer: ni la historia ni PJ me pertenecen son de Kris-Grace y rick riordan yosolo continuo la historia

Resumen:Cuando las cazadoras llegan al campamento mestizo muchas cosas ocurren ,una busqueda,thalico ,percabeth y por supuesto afrodita


Punto de vista Nico

Miramos a Percy que estaba contando con los dedos de la mano toda la gente que le odiaba o a la que había matado.

-... las Telekhines y cualquiera de su especie, Ares y todos sus hijos o hijas, el Minotauro, la Equidna, cualquier Titán o descendiente de uno, Medusa, las empusas...

Percy tenía intención de seguir con su kilométrica lista de sospechosos, pero, Thalia le interrumpió con los ojos muy abiertos.

-¡Percy! ¡Claro! Las empusas, en la televisión habían dicho que había sido que parecían vampiros quien lo había hecho. Aunque te debe de tener bastante asco como para ir matando sin más.- Dijo ella.

Busco con la mirada algo hasta que se paro en un hombre mayor que tenía un periódico. Se paro delante de él, chasqueo los dedos y él hombre le miro embobado.

-De nada, ahora devuélvame mi periódico.- El hombre asintió confuso y Thalia volvió con el periódico de aquel hombre. Annabeth le lanzo una mirada de reproche y Percy se cruzo de hombros.

-Yo también sé.- Dijo como un niño pequeño, Thalia puso los ojos en blanco.

-Claro que si, Percy.- Dijo ya con la vista en el periódico. Estuvo unos min

utos buscando pasando paginas hasta que se paro y cogió un bolígrafo con el que subrayo el nombre de una calle.

-Hay que ir aquí, en el periódico dice que sospechan que podría estar por aquí. También dice que es barrio de mala muerte, ya lo veremos.

Dio un último sorbo a su bebida y se levanto. Los demás también lo hicimos y la seguimos, a base de las indicaciones del periódico y a unos buses urbanos llegamos. Llegamos a un barrio que supuse que era de la parte baja, la mayoría de los edificios o estaban llenos de pintadas horribles o se caían a cachos. Los chavales que había por la calle nos miraban con una expresión hostil. Vimos como una chica que llevaba una minifalda y una camiseta de tirantes mientras mascaba chicle.

-Perdona, ¿Usted sabe algo sobre lo del cadáver que apareció aquí?- Dijo Annabeth con educación, la chica la miro de arriba abajo.

-La información cuesta dinero,-Dijo sin rodeos e indirectas, Percy saco un billete de 20 pavos y se los dio de mala gana,- ahora que lo dices, mi jefa quizá sabe algo. Seguidme.

Nos llevo a través de las calles hasta que se paro en un edificio cutre con un rotulo de neón "Club Vamp". Nos indico que esperáramos fuera, que tenía que hablar antes con su jefa. Todos acercamos la oreja a la puerta para oír lo que decían.

-... se lo digo yo, son ellos. Tienen un aura ¡Ag! Estoy segura.- Se le oía decir a la voz de antes, entonces una vez de mujer, pero, más profunda.

-Sí, yo también lo notó, son ellos, no hay duda. Por cierto, no estarán...- Oímos pasos que venían hacia nosotros y los cuatro dimos unos pasos atrás, Percy no se le ocurre nada mejor que besar a Annabeth para disimular, Thalia y nos miramos un segundo incómodos y después miramos al suelo.

Lo último que oímos a la mujer de voz profunda fue decir a la otra: "Vete a llamar a E" Entonces salió la mujer desconocida, llevaba el pelo moreno oscuro en un moño alto gigante y tenía una severa mirada. Vimos como se pasaba la lengua por lo dientes y nos miraba calculadoramente.

-Bueno, una de mis chicas me ha dicho que queríais hablar conmigo, ¿cierto?- Dijo ella mirando a Percy, él puso una cara series y asintió con la cabeza.

-Sí, queríamos preguntarle si usted sabía algo sobre el accidente ocurrido aquí.- Dijo con decisión, ella le miro con desdén.

-Sí, ese hombre ¿Cómo se llamaba?... Ya me acuerdo, Tyler, Tyler Jackson. No era demasiado mayor tendría 18 o 20. Solia frecuentar la compañía de mis chicas.-Dijo ella pensativa, entonces, Thalia, que no se ansaba con rodeos dio un paso adelante.

-Dejémonos de tonterías, sé perfectamente que eres una empusa, la pregunta es ¿Por qué buscas a Percy?- Dijo ella sin titubear, pero, me fije en que tocaba nerviosamente su pulsera, la mujer abrió la boca y al fin pude ver dos protuberantes colmillos.

-Semidioses, que poco pacientes sois, más bien la pregunta seria quien no busca a Percy Jackson y, si además, viene con otros dos poderosos semidioses y una que tampoco lo es tanto pero se ve que es más paciente y calculadora que vosotros.- Annabeth se ruborizo y la mujer prosiguió.- En efecto, soy una empusa, pero, yo no tenía la intención de encontrar Percy Jackson, mas bien, me ordenaron buscarlo. Alguien que está por encima de mí.

-¿Quién?- Pregunte sin poder callarme más tiempo, ella me miro de arriba abajo.

-Tú supongo que serás Nico di Angelo, hijo de Hades. Aquí también llegaron las noticias de que convenciste a tu padre para que luchase con los Olímpicos.- Yo me ruborice y la mujer se me quedo mirando hasta que Thalia volvió a hablar otra vez, esta vez con cierta irritación.

-¿Quiere dejar de eludir la pregunta. ¿Quién está buscando a Percy?- La mujer se giro hacia Thalia con calma.

-Tú eres Thalia Grace, hija de Zeus. Se nota, tan altiva y temperamental como su padre. Aunque a mis oídos llego cierta información de que te habías unido a las cazadoras de Artemisa, ¿Qué haces entonces aquí en compañía de tus primos?

-Algo que a usted no le importa, y ahora, si no quieres que te arranque tus ridículos colmillos y los ponga como trofeo en mi collar de cuentas más te vale decirnos quien está buscando a Percy.- Aunque la situación de por si era bastante hostil sonreí para mí mismo, así era Thalia, como no tuvieses cuidado pagarías las consecuencias. A ti de hecho, te encantaría pagar esas consecuencias ¿eh?

-¿No podéis adivinarlo vosotros? ¿O qué pasa, Percy Jackson tiene demasiado enemigos como para poder averiguarlo?- Percy se rasco la cabeza y miro para otro lado. La mujer nos dio la espalda y se dirigió a la puerta.- Yo no tengo que soportar a semidioses impertinentes, Ellegara ahora y sabréis su identidad.

Pero, antes de que entrase a la casa un cuchillo diminuto pero afilado se clavo en la marco de la puerta, a unos pocos centímetros de su cara una flecha. Me gire y vi a Annabeth a Annabeth con otros tres en la mano. La mujer se giro hacia nosotros furiosa.

-Estúpida hija de Atenea.- Percy puso la cara de "no debería de haber dicho eso", pero, antes de que nadie reaccionase Annabeth ya había derribado a la empusa y tenia puesto en un punto estratégico su daga. Annabeth le miraba furibunda.

-Nunca, nunca te atrevas a insultar la inteligencia de una hija de Atenea. Con un solo movimiento puedo desde atravesarte limpiamente el corazón,- Giro la daga sobre su corazón y después hizo un movimiento en su cuello como si la estuviese degollando.- o también degollarte, eso sí, sin cortar del todo tu respiración para que pases los minutos más agonizantes de tu vida como monstruo.

En ese momento me dio miedo Annabeth, mucho miedo. Las caras de Percy y Thalia parecían indicar lo mismo. Mire atónito como la empusa le aguantaba la mirada a Annabeth. Entonces, la empusa soltó una carcajada, todos excepto Annabeth le miramos atónitos.

-Mas te valdría reservar tus fuerzas y tus técnicas de combate para cuando llegue E. Entonces, ya no estarás tan crecida.- Annabeth se fue levantando muy despacio sin dejar de apuntar su daga en dirección a alguna parte vital de su cuerpo. Entonces la otra chica que había ido a por E, llego corriendo hacia su jefa.

-Madonna, E ha dicho que ya vendrían los semidioses a por ella sin necesidad que ella fuera a por ellos, he intentado decirle que los tenía más fáciles ahora pero no me escuchaba. Me dijo que le dijera a los críos donde los encontraría.- Le dijo y después se giro hacía nosotros.- En unas calles más para el norte hay una calle que se diferencia de las demás porque tiene una pintada hecha con sangre, así la reconoceréis.

-Muchas gracias.- Dijo Percy sarcásticamente y les dio la espalda caminan en la dirección que nos había indicado. Se giro hacia Annabeth.- Me has dado miedo.

Annabeth se rio y le beso. Thalia y yo suspiramos ya que de cualquier situación podían sacar un momento para besuquearse. Seguimos caminando por las tristes calles sin que Percy y Annabeth dejasen de comerse el uno a otro en cada momento. Al fin, encontramos una calle donde se hallaba la pintada, nos paramos delante para ver lo que ponía y nos dimos cuenta de que estaba escrita en griego antiguo, ponía "Jackson, te encontrare", nos estremecimos y seguimos caminando. Nos paramos a mirar detenidamente a toda la gente que estaba en la calle, notaba como alguien nos miraba, pero, no sabría decir dónde.

Note como si alguien intentase entrar en mi mente, conocer mis secretos, quien era, que hacia allí... Mire frenéticamente a los demás para saber si les pasaba lo mismo, entonces vi a Annabeth mirarme y no sé como ocurrió, ni por qué, pero, Annabeth me beso. Percy y Thalia nos miraron atónitos, yo puse las manos en alto para que se pudiese ver que yo no hacía nada. A ver no es que no me gustase el beso, es que... simplemente no era lo mismo. ¿Lo mismo que besar a Thalia? Dejémoslo en que no era lo mismo.

-¿Qué, coño, ha pasado?- Pregunto mirándonos, Percy enrojecía furiosamente mirándome a mí, yo me encogí de hombros con las manos en alto.

-A sido eso, E, esto ya es algo personal.- Miro furioso a nuestro alrededor hasta que al fin encontró a una mujer el triple que todos nosotros juntos riéndose indiscretamente. Percy se acerco a ella blandiendo su espada en alto.- ¿Quién eres y como te atreves a molestar a Percy Jackson?

-Es que me gusta jugar con mi presa antes de cazarla, esa espada tuya será un gran trofeo. Soy Esteno, la Gorgona, hermana de Medusa, la cual murió a manos de Perseus Jackson.- Dijo quitándose la gorra que llevaba puesta mostrando un montón de serpientes que se abarrotaban saliendo de su cabeza, su piel era de un tono grisáceo verdoso y tenía una nariz que parecía una patata.

Percy no se ando con rodeos, levanto su espada y lanzo un tajo a Esteno, pero, en vez de cortarle la cabeza la espada se quedo parada en él aire, como si una fuerza invisible la hubiese parado.

-¡Percy! Ten cuidado, Esteno puede controlarte tan solo con mirarte...- Dijo Annabeth, pero, no pudo seguir hablando cuando Esteno le lanzo una mirada a Percy y este se quedo tirado en el suelo.

-¿Qué paso? ¿El gran Perseus Jackson no se puede levantar? ¿El que mato a mi hermana Medusa, el que derroto a Cronos, el salvador del Olimpo? Crio ingrato, ¿ser el hijo de Poseidón te hace creerte el mejor cierto?

Yo mientras tanto, contemplaba paralizado a Percy en el suelo sin poder moverse y a Annabeth en una situación parecida. Entonces vi como a Thalia le entraba un ataque de furia, con Egida desplegado y su espada de plata celestial se lanzo contra Esteno. Ella le fulmino con la mirada y vi como Thalia se caía de narices.

-Otra estúpida mocosa, ¿sabes que he visto cuando me he parado a mirar en tu mente? A tu madre alcohólica, al crio que utilizo Cronos como cuerpo mortal, como tuviste que enfrentarte a él y ni siquiera tuvo piedad de ti. Eres orgullosa, propio de una hija de Zeus...

Entonces no se si fuera la furia, si fueron mis hormonas... pero algo estallo en mi interior. Con mi espada en alto me lance contra Esteso, ella me miro aun más furiosa. No solo me paralizo en el suelo, sino que notaba como si estuviesen fundiendo mis huesos, en esos momentos solo me apeteció morir, peor que eso no podría ser. Mientras me retorcía gritando de dolor Esteno se acerco a mí.

-Lo que faltaba, un hijo de Hades. He visto tu interior también, tu pasado está lleno de dolor muertes: la de tu madre, cuando tú apenas podías pensar por ti mismo, la de tu hermana, cuando más la necesitabas para adaptarte a tu nueva vida te abandono. Desde aquello parece que te ha ido yendo mejor. También conozco a tu enemigo oculto, se que como no tengas cuidado el señor de los cielos no tendrá piedad de ti...-

Yo me retorcía de dolor en el suelo intentando no escucharla, como si no tuviese ya suficiente. De repente, un rayo que podría haber destrozado un rascacielos cayó sobre Esteno. Vi como Thalia respiraba con dificultad debido al cansancio. Sin embargo, Esteno parecía no haberle afectado el rayo en absoluto. Sin dejar de torturarme volvió a mirar a Thalia.

-Insolente, no deberías de haber hecho eso, aunque, de poco te ha servido igualmente. No te gusta verle sufrir, ¿cierto? Veo que además te cuesta reconocer ese simple hecho. Si dijese todas las cosas que veo en tu mente...- El ruido de otro rayo la volvió a interrumpir y juraría que por un momento Thalia no podía respirar. Esteno opto por reírse de su intento.

Al usar gran parte de su energía en mantener a raya a Thalia, Esteno, note como ya no me dolía a tanto, intente ver como estaba Percy, pero seguía parado sin intención de moverse, pero, también note que Annabeth ya no estaba. Sonreí para mí mismo. Unos segundos después, Esteno se dio demasiado tarde cuenta de ello ya que Annabeth ya le había convertido en polvo.

Vi borrosamente como Annabeth y Percy se abrazaban, luego Annabeth me dio algo de ambrosia, me sentí mejor, notando como si algo se regenerase por dentro. Me apoye en una pintarrajeada pared, poco a poco mi vista fue volviendo a ser lo que era. Vi a Percy y Annabeth dando ambrosia a Thalia, aun así, no abría los ojos. Con las pocas fuerzas que tenia me levante y me acerque a ellos, mire a Thalia sintiéndome inútil.

-Ya no podemos hacer más, darle más ambrosia sería peligroso. Vamos a encontrar un sitio en el que quedarnos, desde ahí contactaremos con Quirón.- Yo camine con dificultad y Percy llevaba a Thalia en brazos.

Hubo un momento en el que Percy parecía no ser él, caminaba casi con los ojos cerrados, como si hubiese estado mil veces en esa ciudad. Finalmente llegamos a un hotel de cinco estrellas y súper lujo. Annabeth y yo miramos a Percy como si estuviese loco.

-¿Percy? Aquí creo que no admitirán los dracmas, así que mejor nos vamos a un sitio más...- Pero Percy ya había entrado por la puerta giratoria murmurando "sé lo que hago". Nos encogimos de hombros y le seguimos.

Llegamos a un gran vestíbulo, Percy dejo a Thalia en uno de los sofás que había y se fue a hablar con la recepcionista que se espanto de verlo con la ropa sucia y rota, pero, él le dedico una de sus medias sonrisas y ya empezó a cambiar su actitud.

-¿Si? ¿Qué querías?- Percy pareció pensárselo unos segundo y después reacciono.

-Tengo... una reserva.- Volvió a quedarse en las nubes y dijo.- A nombre de... P.A.

La recepcionista se quedo unos segundos mirando los papeles que tenía tirados por la mesa, hasta que lo busco en el ordenador.

-Sí, tenéis dos suites con cama de matrimonio, la 203 y la 205. Aquí tenéis estas tarjetas con las que se abre la puerta, no las perdáis y se ruega que no se roba toallas.- Percy cogió una tarjeta y me lanzo a mí la otra, pero, la recepcionista miro a Thalia que se seguía inconsciente en el sofá.- Vuestra amiga... ¿está bien?

-Sí, sí, ha tenido una bajada de tensión.- Dijo cogiéndola de nuevo con la tarjeta de la habitación en la boca.- Muchas gracias, hasta luego.

Nos subimos al ascensor, dos pisos más arriba encontramos nuestras suites. Antes de entrar en la que me había dado Percy me quede mirándolo.

-Percy, ¿De dónde ha salido esa reserva P.A.?- Se rio y me miro con su sonrisa estúpida.

-No te va a hacer gracia, pero, bueno... P.A es Proyecto Afrodita.- Annabeth también se rio y me di cuenta. Dos habitaciones con cama de matrimonio. Gruñí como repuesta y abrí la puerta.

La habitación era lo más lujoso que había visto en mi vida, tenía una tele de plasma que, bueno, pedazo tele, había una mesa de madera con unas revistas encima y una tarjeta. La cama era gigantesca, por no decir inmensa.

Percy dejo a Thalia encima de la cama y fuimos al baño, que no era menos impresionante, en la bañera-jacuzzi improvisamos cutremente un mensaje Iris. Lanzamos un dracma y poco a poco apareció la imagen de Quirón intentando razonar con el señor D.

-...yo ya sé que son molestos, irrespetuosos, un incordio... pero, no puede amenazar a los campistas con convertirlos en una botella de vino y dejarlos fermentar en una bodega, incluyendo a los Stolls.- El Señor D resoplo y se percato de nuestra presencia. Vio a Percy lo señalo con una mano y con la otra se tapaba las ojos.

-¡Oh, no! Dime que ese no es Perry Johansson.- Quirón le miro extrañado y nos vio.

-¡Percy! ¡Annabeth! ¡Nico! ¿Qué tal estáis? ¿Os ha pasado algo?- Pero Dionisio que se tapaba los ojos como si no estuviéramos delante le interrumpió.

-Es lo que me imaginaba... es él... ¡Déjame vivir, Peter Johnson!- Dijo desapareciendo con una estela purpura. Quirón suspiro exasperado y Percy se encogió de hombros.

-Bueno, entonces... ¿Qué os ha pasado? ¿Dónde está Thalia?- Los tres nos miramos y le contamos a Quirón lo ocurrido con Esteno y que Thalia estaba inconsciente. Quirón asentía pensativo con la mirada perdida.

-A eso se refería... Hermes vino hace un rato a decirme que recurrirías a mí, me dijo que os dijese que hace rezaseis a Zeus, él os ayudara.- Todos asentimos, le preguntamos cómo iba el campamento y se encogió de hombros-Bien, bueno, todo lo bien que te puede ir con los Stolls al cargo de la cabaña de Hermes.

Nos dijo que tenía que irse mientras la imagen se difuminaba. Volvimos a la habitación y hicimos lo que nos dijo, bueno, yo me abstuve de ello, solo por si acaso. Unos minutos después un rayo de luz surgió de la nada iluminando a Thalia, en plan película, elevándola en el aire. Al segundo el rayo de luz se fue tan rápido como vino, aunque, a Thalia se veía como su cara cobraba un mejor color y respiraba con más fluidez.

Annabeth dijo que estaba bastante mejor, pero, que tardaría en despertar, quizás unas horas o quizá mañana. Suspire resignado y cuando nos quisimos dar cuenta llamaban a la puerta. Abrí la puerta y unos empleados del hotel empezaron a meter un montón de carritos con comida. Un hombre entro después de que dejasen todos los carritos, tenía el pelo rubio corto y llevaba traje de ejecutivo

-Esto es cortesía de mi madre, pueden quedarse en mi hotel todo el tiempo que quieran, o siempre vienen a este hotel famosos de la talla de Percy Jackson, Thalia Grace, Nico di Angelo o Annabeth Chase. Soy Tyler Moore, hijo de Afrodita.- Dijo dedicándonos una sonrisa amable, me parece que mi mirada dejo claro que parecía demasiado normal como para ser hijo de Afrodita, él soltó una carcajada.- Si, no todos los hijos de Afrodita somos afeminados o decimos "ósea" en cada frase, pero, tranquilo no me siento ofendido, es el estereotipo.

Le dimos las gracias y se fue porque tenía asuntos que atender, empezamos a comer todo tipo de comida de lujo, bogavante, foie de pato, una carne que era tan grande como mi cara. Después de hartarnos a comer nos quedamos unos segundos sentados digiriendo la comida.

-Bueno... ¿Y qué vamos a hacer?-Dije apartando mi plato de comida. Annabeth y Percy se miraron.

-Pues... esperar supongo. Yo creo que estará bien dentro de unas cuantas horas...-Yo me quedo mirando a Annabeth con ojos suplicantes, ella frunció el ceño sin entenderme.-¿Qué?

-Pues... por si podías dormir con Thalia.- dije mirando al suelo controlando el rubor que luchaba por salir. Annabeth se rio y Percy me dedico una sonrisa burlona.

-¿Qué pasa? ¿No quieres dormir con ella?-Dijo alzando las cejas, y Percy se rio por lo bajo, yo seguí con la mirada fijada en mis pies.

-Sí. Quiero decir, no. ¡No me líes! El caso es que...-Mire al techo.- ÉL está mirando.

Oh, que mono...-Dijo Annabeth mirándome con la cabeza inclinada, hasta que se abrazo a Percy.-Ni en broma, para una habitación que conseguimos para nosotros solos.

Se besaron apasionadamente (como casi siempre), resople, iba a ser una tarde muy larga. Nos la pasamos viendo la tele y hablando, bueno, cada 30 minutos iba a vigilar cómo evolucionaba Thalia, siempre con la mirada de Annabeth y Percy pegada a mí bromeando.

-¡Nico! Te estamos vigilando.

-No te aproveches de ella mientras esta inconsciente, eh.

Yo me limitaba a resoplar, gruñir y fulminarles con la mirada, parecía no ser efectivo. Me resigne y supe que ellos eran así. Llego la noche y le dirigí una última mirada suplicante a Percy.

-Por favor... ¿Y si se despierta? Quizá se asusta y me electrocuta...- Percy se encogió de hombros riéndose.

-Bueno, no pasa nada, si no te electrocuta ella lo hará su padre, tú por eso tranquilo.- Gruñí, fruncí el ceño y salí de su habitación. Entre en la mía, Thalia seguía inconsciente. Me sentía como un inútil sin poder hacer nada. Dale un beso, quizá despierte ¡Como la Bella Durmiente!

Resople y aparte a un lado de Afrodita en mi cabeza. Me puse la primer camiseta de manga corta que encontré y unos pantalones cortos. Me quede plantado frente a la cama rascándome la cabeza sin saber muy bien qué hacer. Aparte a Thalia cuidadosamente al lado contrario de la cama, yo me puse en una borde, lo más alejado posible.

Después de un rato sin poder dormir gire sobre mí mismo y me quede la espalda se Thalia, su pelo... de repente me vino un impulso y extendí la mano para intentar tocarlo. Una chispa que mi mano y una advertencia resonó en mi mente "No la toques" Volví a girar sobre mí mismo y agradecí a Morfeo que me dejase descansar al fin.