Lamento haberme demorado tanto en editar, pero estuve con problemas de salud bastante serios ¡Pero aquí vuelvo! A Rebeca18 y Bella, ¡cómo las extrañé! Un agradecimiento a Nami Scarlet por agregar mis fics a sus favoritos, por desgracia, no hay modo de que la conexión me haya dejado agradecerle por mensaje.

XXXV

"Que van a decir todos

los que a ti bruja te llaman

si saben que lloras, besas, te enamoras

y me haces la cama". J.S

Nami cargó a Rouge y cedió la mayorcita a Luffy para que Nojiko quedara con Roger Edward. La peliceleste no estaba en condiciones de hablar esa mañana y era mejor que su atención la centrara en los cuidados de un solo niño.

—Juro que mataré a tu hermano cuando regrese —la mirada de odio que le lanzó a Luffy no tenía descripción—. Eso, si Nojiko no termina castrándolo.

—Oi, Nami ¿crees que tu hermana haga algo así? —el moreno la miró asustado— Digo, tiene los hijos que quería, así que no le harán falta...

—Es lo menos que se merece —gruñó la pelirroja— ¡Dejar a Nojiko abandonada, con tres niños a cuestas!

—Naaaami —Luffy ladeó la cabeza al mirarla— ¿Estás molesta porque tienes que cuidar a los bebés?

—¡Lo que me molesta es tu hermano! —pateó el suelo furiosa y Rouge inició el llanto. Por supuesto, la culpa la cargó el moreno— ¿Ves lo que hiciste? ¡Ahora no sé cómo lograr que se duerma otra vez!

—Ace no se iría sin un buen motivooo —Anne le tiró del cachete, gorjeando divertida—, apuesto a que tuvo muy buenas razones para hacerlo y si dijo que va a regresar, lo hará.

—¡Sí, imagino las "buenas razones"! —Nami enderezó su figura, haciendo notar aún más el tamaño del busto. Rouge continuaba la perreta y ella estaba a punto de estallar— Lo que todavía no me creo es que no te haya dicho nada.

—Nada. Ace es reservado con sus cosas, bien lo sabes. ¿Crees que lo de Impel Down iba a cambiar su forma de ser? —Increíblemente a Luffy le iba mejor con Anne, que se entretenía en babearlo a gusto— Pero a Nojiko no le faltan "razones" como para que Ace quiera ir a buscar más.

—Acompáñalas con poder estar cómodo, sin responsabilidades de ningún tipo, y verás... —la pelirroja alzó a Rouge, la había cargado de mil maneras sin lograr calmarla, e intentó sacudirla a ver si dejaba de gritar— ¡Ya basta, niña!

—¡No te atrevas a hacerle eso a mi bisnieta, bruja anaranjada! —el viejo Garp se lanzó con una agilidad impropia de sus años a quitársela de las manos. Siempre que podía, visitaba Cocoyashi para ver a los niños— Qué poco instinto maternal... ¡Bruja desnaturalizada! ¡Solo por eso mereces que te entregue al Gobierno! —tomó a la bebita y la lanzó al aire para después capturarla. Nami dio un grito. Rouge pareció asustarse en un principio, pero después gorjeó alegre abriéndole los brazos para que repitiera el juego.

—Niña traidora —musitó la navegante. Hasta entonces, Rouge la había preferido.

—¡Bwaa ha ha ha! ¡La nena reconoce al abuelo Garp!

La mayorcita había comenzado a llorar ante las atenciones que el ex vicealmirante prodigaba a su hermana.

—Oh, Anne, no te pongas así... —Garp imitó los pucheros de la bebé— ¡Ven también con abuelo! ¡Las llevaré a entrenar como es debido, apenas cumplan el año!

—¡Ni de coña! —Luffy se había quitado el sombrero y buscaba ocultar a la niña detrás— ¡Ace y yo nos encargamos!

—¿Dónde están él y la otra bruja? —Garp devolvió a Rouge a los brazos de Nami y observó con extrañeza la casa— Creí que esos dos estaban vigilándolos de cerca ¡Vaya par de irresponsables!

—Oh, si. Cuán responsable es su querido nieto. —Nami derramó en sus palabras toda la ironía posible— Tanto, que le ha importado muy poco dejar atrás a su familia.

—Naaaami... —Luffy intentó salir en defensa de Ace, pero esa vez ni él mismo podía inmolarse por su causa, desconociendo los motivos— Aún no sabemos...

—¡¿Qué?! —el ex vicealmirante pareció transformarse en un umi resha, destilando vapor— ¿Abandonó a mis bisnietos y a la bruja?

—Uhhhmmm, niá… —Luffy dejó a un lado su defensa para mirarlo de pies a cabeza, sorprendido— Misterioso Gear Secando del abuelo.

—¡No habrá muerto en Marine Ford, —los puños cerrados de Garp presagiaron muy poco de bueno y por vez primera Nami estuvo de acuerdo con él— pero no tendrá igual suerte si lo atrapan estas manos!

/

En su habitación, Nojiko intentaba levantar el ánimo jugando con Edward. Le mostró un sonajero, que el niño intentó capturar.

—Aguuuu woooo agu —el gracioso balbuceo, acompañado de un frenético movimiento de los pequeños brazos y piernas hizo sonreír a la madre.

Por primera vez, la puerta se abrió con lentitud para dar paso al instructor de marines.

—Llegó el abuelo Garp... —puso el puño sobre su boca y carraspeó. Nojiko se volvió por un instante— Ya sé lo que hizo el sinvergüenza. Lo traeré de vuelta en menos de un día y no me importa lo que hagas con él después, pero al menos te debe una explicación —se cruzó de brazos—. Eres la madre de sus hijos, no una bruja cualquiera.

—Déjelo a su aire —respondió seca—, si regresa ya buscará explicarse... y yo lo escucharé, si mi humor lo permite. De lo contrario, puede esperar en el recibidor a que me sienta dispuesta a hacerlo. No me molesta que duerma en el diván.

—Muy bien, bruja. —el ex vicealmirante le dio la espalda, salió un instante y volvió con dos lecheras, que colocó sobre una mesita— No está bien que vayas a perder el apetito ahora, tienes críos que alimentar. Viene de la Marine, pero será la mejor leche de cabra que habrás probado en tu vida ¡Sengoku tiene bien alimentado a ese animal! ¡Bwaa ha ha ha! —caminó hacia ella y le oprimió el hombro con aprecio— Tu madre estaría de acuerdo en que no te dejara sola.

—Sí, Bellemere siempre me envía a alguien en los momentos más críticos. —Nojiko no pudo esconder su sorpresa ante el gesto— Le agradezco la atención, los niños están a punto de dejarme vacía.

—¡Llámame abuelo Garp! ¡Bwaa ha ha ha! —rió cruzándose de brazos— ¡Hagamos las paces de una vez, bruja! Me caes demasiado bien. Ace es un verdadero idiota.

Edward llamó la atención del marine con sus gorjeos.

—Me parece estarlo viendo, son como gotas de agua... Así me recibía él a la puerta de la cabaña de Dadan. —Garp alzó al niño, mirándolo a los ojos— Espero que no haga las mismas locuras ¡Por la Justicia Gubernamental, ya estoy viejo para tantos corretajes!

—Awooo agu ¡Auaou awuu! —Edward tironeó de los galones en su chaqueta, que le habían llamado poderosamente la atención.

—¡Bwa ha ha ha, excelente señal! Este quiere llegar lejos. —el viejo rió complacido— ¡Abuelo Garp te dará el puesto de Kizaru!

—No quisiera verlo ni en la Marine, —Nojiko doblaba sobre el lecho una loma de pañales retirados del tendero, la vista fija en su labor— ni sobre un barco pirata. Cualquiera de los dos ha traído bastantes desgracias a mi vida como para desearlo.

Varios goterones cayeron sobre las piezas infantiles, Garp hizo un gesto negativo con la cabeza.

—Conozco lo suficiente a Ace como para decirte que no es otra bruja la causa de su marcha.

—En estos momentos, —Nojiko limpió sus lágrimas con el dorso de la mano y lo observó iracunda— casi preferiría que fuera ese el motivo y no que ha ido a provocar a la muerte —Suspiró, recuperando a Edward—. Lo primero tiene solución, lo segundo, no.