El albino no hace nada para defenserse y no sabe que pasa, solo que con el pasar del rato se ve como si el "Devil Trigger" en su interior estuviese por explotar. Wolverine en cambio se relamía al imaginar la sangre del joven derramada en el suelo y arremetió velozmente hacia Dante, pero alguien hizo su entrada y le detuvo en el preciso momento en que el chico de ojos violeta se disponía apretar el gatillo.
-¡Logan! ¿Qué estás haciendo? ¡Detente ahora mismo! -Habló Nick Fury acercándose al revoltoso par.
-¡Pero éste desgraciado intentó atacarme! -Miró a Dante y luego se volvió a ver al moreno. -Él intentó arrebatarme el adamantium de mis huesos tal como si hubiese hecho en un pasado el desgraciado de Magneto. -Y antes de seguir hablando, sintió una poderosa patada en su espalda que lo hizo caer de rodillas en el suelo.
-Tsk, lo que digas, perro. -Dijo Dante pasando de largo y mirando con desprecio a Nick. -Oye tuerto, ¿Tú que te traes?
El moreno de abrigo oscuro tosió mientras una gota de sudor bajaba por su cara.
-Primero que todo, señor Dante, quiero pedirle disculpas por el comportamiento de Logan, pierde el control con mucha facilidad. Temo que te ha confundido. -Le dijo Fury con serenidad.
-No me importa lo que le ocurra a ése cara de perro, ¿Por qué ella tiene a Amaterasu? -Le dijo mirando a la rubia que sostenía a Amy de una de las manos. Nick le explicó que ella era Jill Valentine, una mujer que ha sobrevivido a miles de catástrofes y que fue reclutada en S.H.I.E.L.D. por su espíritu guerrero y su fortaleza. El mismo motivo por el que también había reclutado a aquel musculoso hombre llamado Chris Redfield y a aquella muchachita asíatica conocida como Chun-Li.
Ésta vez el que habló fue Capitán América; le explicó con paciencia que ellos se habían propuesto a tenerlos a él y Amaterasu bajo su custodia con el fin de que aquellos malhechores más buscados no pudiesen encontrarlos hasta tener en claro como ponerles fin a sus ruines propósitos para acabar con el mundo.
-¿Estás bien, pequeña? -Le habló la rubia a la peliblanca que miraba a todos lados curiosa, moviendo sus orejas.
-S-Si. -Respondió una Amy observando el lugar de donde provenía esa dulce voz femenina que le hablaba con un dejo maternal. -D-Dante...
El nombrado la miró y sonrió al verla tan tranquila al lado de la más alta, si ella estaba contenta eso quería decir que aquella mujer tenía buenas intenciones para con su persona, pero quedaba Wolverine. Aún molesto por el ataque anterior, hizo caso omiso de las palabras de Fury y caminó hasta el hombre que vestía de amarillo con una sonrisa de mofa para incitarlo nuevamente a que perdiera los cabales; pero ahora lo haría con otra intención.
-Dime tú, ¿No me habrás confundido, aliento de perro? -Preguntó la semilla de Sparda observando satisfecho como Wolverine se le acercaba una vez más para intentar darle una zurra, pero Chris lo sostuvo fuertemente del brazo izquierdo y le pidió al joven que continuara. -Yo nunca te había visto en mi vida.
-Tiene razón, Logan. -Dijo el ex-miembro de S.T.A.R.S. mirando fijamente a Dante a los ojos. -Él no luce como aquella noche, en su mirada se ve que no es ni la sombra de lo que nos atacó aquella vez en New York. A demás si hubiese querido arrancar el adamantium de tu persona ahora, nos hubiese matado a todos en un instante.
Wolverine gimoteó molesto mirando a Dante el cual no borraba esa molesta sonrisa, Chris tenía un buen punto.
-Entonces, ¿Qué ocurrirá ahora? Señor Fury, no puedo entender por qué estando ahora todos nosotros unidos no nos dejó atacar a Akuma. -Se quejó Chun-Li una vez el momento de tensión hubo terminado.
-Sería muy peligroso, primero debemos asegurarnos de escoltar a la diosa al templo del sol donde podrá recuperar el poder perdido sin correr ningún riesgo y así poner todo en orden en nuestra tierra, la que ahora está sumida un complejo dilema. -El hombre del parche miró hacia el exterior por una de las ventanas con sus manos cruzadas tras su espalda. -Queridos amigos, mucho me temo que el futuro del mundo que conocemos y amamos es incierto. -Se volvió para observar a todos y a cada uno de ellos, notando el desconcierto en sus rostros, incluyendo al antes desinteresado Dante. -Dormamu, Víctor von Doom, el experto en artes marciales y demonio Akuma, y otros villanos más descansando preparados para atacar en el momento exacto como si fuesen garrapatas...Todos ellos dispuestos a sumir el planeta en caos a costa del descendiente de Sparda y de la Diosa del Sol.
Ésa vez, Capitán América se paró a un costado de Nick Fury para hablarles a los chicos como antes había hecho el moreno, manteniendo un tono de seguridad e incitando a no perder las esperanzas.
-Confiamos mucho en ustedes muchachos. -Caminó delante de ellos. -Logan, Redfield, Valentine, Chun-Li y los demás héroes a los que hemos recurrido deben recordar bien su misión, la de cuidar a ambos seres...Aunque a algunos no les guste mucho la idea. -Dijo al ver la tensión que había entre Wolverine y Dante. -Una vez hayamos arribado en Japón, Dante y Amaterasu deberán descender hasta el templo y así lograr sellar sus poderes de una forma segura para acabar de una vez con nuestros enemigos y enviarlos lejos donde no puedan ocasionar más daño...Y cuando el momento llegue...
-¡Wow! Detente ahí mismo musculitos. -Era obvio quién había tomado la palabra, ¿No? -No es tan fácil hacer ésto... -Miró preocupado a Amaterasu, sentía una honda culpa por haberla dejado a merced de un abominable demonio y por haberla visto al borde de la muerte. Su mente ocupaba el bienestar de la diosa, los demás podían irse a la reverenda mierda, pero si dejaba que eso ocurriera lo más probable es que la expusiera a cosas peores, mucho peores...-Amy, es decir, Amaterasu necesita un largo descanso, sus poderes están sellados y usar el mínimo de energía agota al extremo su cuerpo.
-Dante...-Habló Amy con sus oscuras orbes brillando.
-Y...¿Cómo saben todo ésto de todas formas? -Se adelantó para encarar al super soldado, pero luego comenzó a pensarlo todo. Era verdad, no había duda, hace tiempo estaba sintiendo que se aproximaba un momento como éste en la historia de su vida, pero ahora le preocupaba el bienestar de la chica de blanca cabellera, así que sin más, le dio la espalda y volvió a sonreír. -Pero por otro lado, nunca he rechazado la invitación a una buena fiesta, hace tiempo no tenía diversión. Espero que los invitados sepan como divertirse, Nick. -Miró al mencionado.
-¡Más respeto! -Le dijo Jill mirándole fijamente y con el seño fruncido.
-Pff, mujeres. -Dante rascó su nuca.
Fury, tomando eso como un si, envió a Jill a hacerse cargo de la pequeña Amy en compañía de Chris para cuidar sus heridas y ofrecerle cobijo para el viaje. La loba abrazó a la rubia a los pocos instantes diciendo que olía muy bien y que su corazón era puro al igual que su aura. Lo mismo le dijo al hermano de Claire repitiendo que se sentía a gusto con unas personas tan buenas como notaba que eran ellos. Desaparecieron por un pasillo, Chun-Li y Logan hicieron lo mismo, éste último le dirijió una última mirada de soberbia contra el peliblanco mientras gruñía.
Dante la vio alejarse con una mirada de culpa; se sentía impotente y miserable por haber rozado la sensación de haberla perdido. Puede que no lo demostrara, pero por dentro su orgullo y su seguridad se habían visto fieramente aplastados por el enfrentamiento contra el maligno Akuma. Nuevamente hubiese estado condenado a permanecer en soledad, si aquella dulce chica desaparecía de su vida...No quería imaginarlo. No podía vivir sin oír su voz, sin ver su sonrisa, sin el calor de uno de sus abrazos. Y todo eso estuvo a punto de ser arrebatado por uno de esos mugrientos engendros de Satanás.
Apretó sus ojos y sus puños con furia, su cuerpo temblaba de rabia y un nudo en la garganta hizo su aparición al recordar la terrible escena en la que la chica era víctima de la estrangulación de la cual fue presa.
-Lo siento, debo ir a ver a Amaterasu, ella me necesita. -Pero antes de dar un paso, Steve lo sostuvo con firmeza del hombro.
-Aún no terminamos de hablar contigo. -Pero ésta vez fue Fury quien le interrumpió.
-Tranquilo, deja que vaya y descanse, después proseguiremos con la charla. -Le hizo un gesto al semi-demonio para que saliera de escena, y éste le sonrió agradeciéndole mientras le decía: "Me agradas, tuerto."
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Chun-Li y Wolverine caminaban por los eternos laberintos de pasillos en el interior del Helicarrier buscando a cierta persona que yacia en una de las múltiples habitaciones que la aeronave contenía en su interior. Unas dedicadas al trabajo e investigaciones, otras a los entrenamientos y otras cuantas para el relajo y para poder descansar un poco. Ser héroe no es nada de fácil.
-No puedo creer que te hayas amigado más con el cabeza hueca de Wade que conmigo. -Logan la miró molesto. -No sabes escoger gente divertida, chica.
-Puuf, no es fácil soportarlo, pero una vez que le concoces te es imposible odiarlo. -Sonrió ella mientra una gota de sudor bajaba por su sien.
-Yo lo odio. -Dijo el mayor avanzando un poco por delante de ella. -Por cierto, ¿Qué estás ocultando?
La castaña se detuvo en seco al escuchar esa pregunta.
-¿Que yo qué? ¿Ocultar algo? -Ella abrió sus ojos.
-Antes, con ese molesto mocoso. -La miró deteniéndose. -Pude percibir en tí cierta inquietud, tu mirada estaba esquiva cada vez que Fury hablaba. En ningún momento miraste a nadie a los ojos cuando nos alejamos de Akuma. -Se acercó a ella y la miró directamente a los ojos. -Si, algo estás ocultando.
-N-No es nada. -La muchacha bajó sus ojos color chocolate y los posó en el suelo. Hacía meses sin que ella supiera del paradero de Ryu y eso la tenía con preocupación. Con el corazón roto y una inquebrantable determinación se prometió a sí misma el poder ayudar a Ryu en su venganza contra Akuma, aun si ello le costaba la vida, no dejaría que las dolorosas palabras del guerrero la derrumbaran.
-No mientas. -Siguió Logan con su disensión para con la mujer asiática.
-Bueno, es cierto. -Le dio la espalda. -Acepté venir a S.H.I.E.L.D. para un propósito netamente egoísta aunque sin dejar de pensar en el bien de nuestro mundo, ´¿Contento? -Lo miró por el rabillo del ojo. -Dudo que alguien como tú entienda todo lo que hay de por medio. Lo único que anhelo es poder acabar con Akuma de una vez por todas.
"Y quizás así, sólo asi, poder tener la vida que anhelo a su lado"
Wolverine posó amablemente su mano derecha en uno de los hombros de Chun-Li.
-Eh, que esa no es la actitud de la mujer más fuerte del mundo. -La miró sonriendo de medio lado. -Sé que no eres mala persona y que has sufrido demasiado, aunque no lo creas puedo comprenderte a la perfección. Sabes que no estás sóla en ésto. -Miró hacia arriba y se cruzó de brazos. -No estás obligada a contarme lo que sucede, o qué tramas, pero no podrás hacerlo sin nuestra ayuda, y cuando el momento llegue ahí estaremos todos.
A la chica se le iluminó la mirada con un brillo de esperanza al oir esas palabras. Por un momento recordó al hijo de Akuma con esos ojos y esa actitud perseverante ante la vida. Se sintió tan a gusto con ese aire familiar que Logan le proporcionó que no pudo evitar esbozar una amplia sonrisa en busca de la tranquilidad. Y sin poderlo evitar le dio un abrazo al "lobito" colgándose de su cuello:
-¡Muchas gracias, Wolverine! ¡Necesitaba eso! -Gritó ella con entusiasmo.
-¡Oye! ¨-Gritó un aturdido Logan ante ése sorpresivo cambio de actitud de parte de Chun-Li. -¡No hagas eso tan de repente! ¡¿Me estás escuchando, niña?! ¡Oye!
Pero ella ya no lo escuchaba, siemplemente le agradecía en su mente el haberle dedicado esas alentadoras palabras para estimular su valor y su tenacidad.
