Capitulo 3

Tal como lo sugirió Sundel apenas acabamos de comer nos dirigimos a la cama. Durante la cena hablamos de nuestros gustos, y cosas así. No le veo sentido a eso, lo más seguro es que nunca nos volvamos a ver, porque insistir en conocernos. Durante la charla no hable sobre denunciar lo que pasa en el Distrito, y nadie pregunto porque yo, que pertenecía a la parte alta de la ciudad era tributo este año. No sé sí ya sabían lo que había pasado o simplemente no lo creían importante, tal vez piensan que simplemente no pague el dinero por mi libertad y corrí con mala suerte.

A la mañana siguiente Nyriam nos despertó muy temprano, dijo que iba a ser el día de la inauguración de los juegos que teníamos que estar listos para el desfile de la ceremonia de apertura. Conoceríamos a nuestros estilistas y sabríamos con que locos trajes nos van a vestir este año.

Luego del desayuno fuimos a la sala a ver una repetición de las cosechas, para conocer a nuestros rivales. Del Distrit se ofrecieron los tributos, a diferencia del resto de tributos estos tenían una cara más bien de ansiosos por llegar a la arena. Llegamos a la cosecha del Distrito 5, grabaron justo cuando mi madre se desmayo, que bajó caen las personas del capitolio por mantener a sus ciudadanos entretenidos, un dolor me invadió, esa imagen de mi madre sería la última que me llevaría de ella. Este año los únicos niños eran Tracy de mi Distrito, la chica del Distrito 6 y un muchacho del Distrito 8, de resto los otros tributos tenían alrededor de 15 y 18 años, lo que sólo significaba una cosa, la competencia este año sería más dura, eso reducía mi mínima oportunidad a ninguna oportunidad.

Después de haber llegado al Capitolio fuimos dirigidos con nuestros estilistas que nos arreglaron, moldearon y toquetearon por todos lados a su antojo, me sentía como un muñeco, como un juguete para los del Capitolio. Luego conocí a Shaira, quien era la que estaba a cargo de diseñar mi traje para el desfile. Al igual que el resto del capitolio llevaba una ropa que por encima se veía que le incomodaba, tenía el cabello pintado de un amarillo tan fuerte que casi dolía mirarlo, y llevaba su piel pintada de un azul pálido. Me miro de arriba abajo, ya estaba acostumbrándome a que todos me vieran.

—Bueno, al menos eres medio guapo, con algo de maquillaje podríamos dejarte deseable por todos los del capitolio— Dijó un tono de voz algo chillón. —Había estado pensando que tu compañera y tú fueran vestidos iguales, disfrazados como átomos.

No se le había podido ocurrir nada más creativo, todos los años habían usado eso mismo y tal parece este año no iba a ser la excepción.

—Está bien, creo que funcionará— Dije casi sin ganas. Al menos no me pintarían la piel de colores extraños como ellos que era mi mayor temor. Además sólo tendría que lucir un ridículo traje, no es que quisiera ganar patrocinadores para esto, ni siquiera quiero ganar.

Tal como lo había dicho Shaira, Tracy y yo estábamos vestidos con unos trajes apretados negros, y a nuestro alrededor flotaban unas esferas. Lo único que me asombro del traje fue la tecnología que usaron para que las esferas giraran y dieran la imagen de átomo. Nos levantaron el cabello, parecíamos como electrocutados y llevábamos pintados unos rayos en las mejillas.

No éramos los únicos con trajes ridículos, los del Distrito 7 iban disfrazados como arboles, los del Distrito 4 iban vestidos como peces. Pero el peor de todos fue el traje del Distrito 10, iban desnudos y pintados con manchas de vacas. Aunque el traje era perfecto porque todos éramos como vacas que se dirigen al matadero. No me imagino la vergüenza que ellos debieron haber sentido, me sentía afortunado de tener este ridículo traje, ridículo, pero al fin traje, no fuimos muy aclamados por el Capitolio en cuanto nuestra carrosa salió, pero nunca nadie del Distrito 5 ha sido muy aclamado.

Entre los trajes más queridos por el público estaba la chica del Distrito 1, llevaba un corcel carmesí adornado con muchas brillantinas y su falda daba la imagen de un diamante rojo como que el color de su cabello, sin duda su estilista si logro dar imagen a su Distrito y homenajear su nombre, Ruby, ya que lucía y brillaba como un rubí. El otro traje que también llamo la atención fue el de la pareja del Distrito 9, ambos llevaban unos trajes amarillos que aparentemente eran muy simples, pero en tanto salieron de la sombra y les dio el sol, el traje empezó a hacer sonidos como de expoliciones y finalmente convirtiéndose en unos hermosos trajes blancos. Sin duda homenajeaba a su distrito, de los cereales, explotaron como el maíz que cosechan. Sí a mi me había parecido muy creativo a las personas del capitolio les había encantado. Si los Tributos del distrito 9 logran pasar la entrevista definitivamente serán los que más patrocinadores tengan.

En cuanto bajamos de las carrosas y pudimos quitarnos nuestros trajes para descansar. Note como Ruby miraba a los Tributos del Distrito 9, estaba tan roja de ira como su cabello, no le había gustado haber perdido algo de atención, aunque a su compañero no le importo ni un poco, el tenia confianza en sí, y como no tenerlo, ellos eran tributos profesionales, es decir que habían practicado toda su vida para este momento, ellos desde pequeños han crecido entrenados para ser unos asesinos, han crecido para ser las figuras de acción del Capitolio.