Capitulo 4
Después del agitado día de la inauguración de los juegos, fuimos llevados a dónde pasaríamos el resto de nuestros días antes de entrar en la arena, El Centro de Entrenamiento, en el cada Distrito tendía una planta entera para que descansara. Ese mismo día a la hora de la cena habíamos quedado de reunirnos con nuestros mentores y con Shaira, Christopher, el estilista de Tracy, y el resto del equipo.
La cantidad de comida era impresionante, nunca había visto tanta comida que se viera tan deliciosa. En el Distrito aunque no viviéramos mal, o al menos la parte alta, nuestras comidas no se veían tan bien como ese gran banquete.
Estábamos ya todos reunidos en la mesa, aun no me acostumbraba a comer con extraños, la única familiar era Tracy y ni siquiera me sentía cómodo, no la conocía ni un poco, desde que salimos del Distrito no ha dicho nada, es como sí se hubiera quedado muda, parece uno de nuestros nuevos sirvientes, aquí en el capitolio los llaman Avox, son mudos porque les cortan las lenguas, es la pena que deben pagar por haber cometido algún delito.
—He escuchado que no hemos sido muy reconocidos en el Distrito— Dijó Sundel iniciando la conversación.
—Por ahora, toda la atención se la robaron esos chicos de Distrito 9, he escuchado hablar ya mucho de ellos—Siguió Nyriam—, Pero igual he hablado con muchos conocidos sobre ustedes— Nos regalo una mirada y una sonrisa a Tracy y a mí.
—Pues como haber llamado atención, si es que usaron los mismo trajes ridículos de siempre. — Comentó Camyl con ese tono engreído de ella. Aunque el comentario pudo ser algo ofensivo no pude estar más de acuerdo.
—Pues sí se te ocurrió una mejor idea ¿por qué no nos la dijiste?— Respondió Christopher algo herido e histérico por el comentario. Nunca lo había escuchado hablar, de él sólo sabía que era el estilista de Tracy. Era un hombre casi igual de alto a mí, de cabello verde cosa típica en el capitolio, y lo más peculiar, unos tatuajes en forma de espiral en sus mejillas.
—Por favor, no es momento de pelear—Dijo Sundel lanzándole una mirada a Camyl—, Ahora mejor hablemos de sus habilidades, de cómo planean sobrevivir en la arena.
—Muy bien, ¿qué tal si empezamos por ti Jack?, escuche que en El Distrito tú eras guardia, debes ser bueno en el combate cuerpo a cuerpo—Dijo Camyl mirándome con sus ojos negros sin brillo.
—Bueno, pues es cierto que fui guardia, pero la verdad que nunca recibí algún tipo de entrenamiento— Respondí, parecía haber desilusionado a todos, pero era cierto, mi trabajo se limitaba a asegurarme de que nadie en la Central Eléctrica se infiltrara o algo así. Aunque el trabajo podía ser fácilmente ocupado por un agente de la paz, el anterior alcalde había creado el puesto para ayudar a algunas familias, pero nunca nos especializo en eso, sí algo malo ocurría sólo teníamos que llamar a un agente de la paz y ya.
—Pero buen golpe que le sentaste al hermano del Alcalde—Dijo Camyl sonriendo, no esperaba volver a hablar del tema, aunque fue el pequeño incidente el que me trajo aquí.
—Está bien, pero al menos en los entrenamientos podrías intentar practicar en combate. — Dijo Sundel— ¿Y tú pequeña, sabes hacer algo?
—La verdad que no señor—Dijo Tracy sin levantar la mirada. Tampoco la había escuchado hablar, su voz era tan dulce y un tanto relajante.
—Creo que debes ser buena escabulléndote, los de la parte baja tenemos que aprender a serlo para poder comer—Dijo Camyl.
—Pues sí, mi madre dice que soy como un fantasma, pero la verdad no me siento así—Agrego Tracy.
—Pues ya ven, alguien útil aquí en el equipo—Dijo Camyl, a veces podía llegar a ser tan despiadada, es evidente porque gano los juegos el año pasado. —Bueno, ahora hablemos de las entrevistas, cómo van a actuar y que van a decir.
—Estuve pensado en ello—Dijo Shaira, que no había dicho nada hasta el momento—, ¿Qué tal si decimos que son hermanos?, ¿Se imaginan como se pondría el público?
—Yo creo que mejor no, la gente sabría de inmediato la mentira, es decir, ¿por qué no decir que son hermanos en la cosecha? Además, ni siquiera se parecen un poco. —Advirtió Sundel. Era cierto, Tracy no se parecía en nada a mí, su cabello era de un negro intenso y el mío era castaño claro, sus ojos eran azules y los míos eran cafés, su piel era blanca y la mía en comparación era más oscura.
—Es muy cierto, es mejor ver como ustedes dos se pueden ganar al público con su actuación. Tracy, tú sigue así de tierna, por lo que he oído al Capitolio le ha gustado—Sugirió Nryam. Sí, le había dicho tierna a Tracy después de que la ultima vez la había pillado viéndole con asco.
—Gran idea, y tú Jack, la gente no cree que seas feo, tal vez con algo de maquillaje podríamos hacerte irresistible para todas en el capitolio, sólo tendrías que poner de tu parte, no sé, hacerte el gracioso o algo, a la gente le gusta—Dijo Christopher, no sabía si tomarlo como un insulto o como un alago.
—Bien, creo que eso podría funcionar para conseguirles un par de patrocinadores, ahora vallan a descansar, mañana comienza su entrenamiento—Finalizó Sundel la conversación, no me había dado cuenta en qué momento habíamos acabado todo esa comida.
Nos dirigimos a la cama a descansar. Ahora tenía que hacer chistes frente a las cámaras y ser siempre bonito, no sé sí mi actuación iba a convencer, no me considero un bueno actor, pero nada perdía con intentarlo. Aunque mis planes no fueran ganar el juego, al menos tenía una promesa en pie, tenía que asegurarme de que Tracy no sufriera, no me había puesto a pensar en eso, ¿en realidad la madre de Tracy me había sugerido indiscretamente que matara a su hija para que no sufriera?, tal vez la tensión del momento no me había dejado pensar con claridad, es increíble que yo me haya comprometido a matar a Tracy, sí a eso se refería su madre. Y más yo, que no tenía ningún habilidad por lo que había dejado bien claro Camyl, al menos Tracy tenía una pequeña posibilidad, pequeña, pero al menos la tenia, y lo único que yo tengo es una promesa que probablemente no pueda cumplir. Traté de conciliar el sueño, pensando en chistes, pero ninguno era bueno, no sé cómo me las iba a arreglar.
