Capitulo 8
Al otro día me despiertan muy temprano, y al igual que el día del desfile vuelvo a hacer tratado como un muñeco en el "embellecimiento". Después de una larga sesión de lavados y peinados me reúno con Shaira mi estilista, y Sundel en la misma habitación de la primera vez. Imagino que Camyl y Christopher deben estar preparando a Tracy.
—Bueno, está noche es nuestra última oportunidad de hacerte agradar con el público—Comenta Shaira— De la entrevista de hoy depende cuantos patrocinadores Camyl o Sundel te podrán conseguir así que tienes que causar una gran impresión.
—Como ya habíamos dicho, interpretaras el papel del chico gracioso—Dice Sundel— Todos los años ha funcionado.
Imagino que ha funcionado porque son buenos actores, yo no tengo ni la menor idea de qué tipo de cosas haría "un chico gracioso". Sólo asiento, no quisiera desilusionarnos, y menos en este punto.
—Nuestro equipo de maquillaje ya te ha dejado increíblemente guapo—Dice Shaira — Ahora vamos a ver cómo te queda la ropa que usaras esta noche.
Me visten con un pantalón blanco algo apretado y una camisa azul eléctrico muy ligera y cómoda. Cuando me veo al espejo estoy sorprendido de lo que veo, en realidad si estaba increíblemente guapo como decían. Les debió costar un montón y más con alguien como yo. Llevaba poco maquillaje, lo único que sobresalía era un delineado de ojos amarillo que extrañamente se veía muy bien.
—Pero que bien luces, vas a dejar a todas las chicas del capitolio boquiabiertas—Comenta Shaira orgullosa de su trabajo.
—Bien con esto creo que si podremos hacer un buen trabajo consiguiéndote patrocinadores—Dice Sundel— Ahora vámonos, el programa ya casi empieza y los otros tributos ya deben estar allá.
Tras el escenario estaban todos los tributos. Todos los diseñadores habían hecho un gran trabajo, todos lucían muy bien. Rápidamente encontré a Tracy que estaba con Christopher y Camyl. Lucia un hermoso vestido azul del mismo tono de mi camisa y varios detalles en color dorado.
El programa acababa de empezar. El presentador era un hombre llamado Caesar Flickerman, el capitolio lo había puesto a entrevistar a los tributos de vasallaje de los 25 hace 2 años y desde entonces lo dejaron como el Entrevistador oficial. Caesar era muy carismático y hacia reir mucho al público, tal vez no me fuera difícil hacer mi papel. La primera en pasar fue Ruby del distrito 1, llevaba un vestido rojo corto con un cinturón de diamantes. Hizo el papel de coqueta, sin duda ya tendría varios hombres tras de ella para patrocinarla. Luego fue su compañero y así hasta llegar al Distrito 5. Primero fue Tracy, entro muy sonriente, era la primera vez que le veía sonreír. Él presentador la saludo muy amistoso y le hizo varias preguntas que ella respondió muy tímida pero alegre, se veía adorable, mientras jugaba con su cabello oscuro. Luego llego mi turno, entro al escenario y Caesar me saluda. Estaba muy nervioso, pero logre calmar los nervios, sólo era algo que tenía que hacer, no había preocupación al final no me importaba conseguir o no patrocinadores.
—Bien Jack, vienes del Distrito 5, el año pasado tu mentora ganó, ¿crees que tengas su misma suerte?— Pregunta el entrevistador.
—Eso espero—, Respondo, tenía que pensar algo ingenioso rápido—pero si no al menos habré comido un montón mientras toda esta maravilla duro. Espero que no se me note— Y me pongo la mano en el estomago. Era un chiste espantosamente malo, e incluso cruel, pero no importa, el público ríe.
—Pues si ganas habrá mucha más que esa— Comenta Caesar. —¿ y aparte de la comida, qué más te ha gustado del Capitolio?
—Me ha fascinado mi equipo de maquillaje, en general todo mi equipo. Han sido todos muy amables— Mentí, aunque a su manera si han sido amables, no me agradaban, los únicos que me agradaban son Tracy y Sundil y ni siquiera son del capitolio. —Sus atuendos y colores son… ¿Llamativos?
—Ya lo creo, pues qué bien que te valla tan bien con tú equipo. Se nota que han hecho un buen trabajo, luces muy bien con ese azul tan "Llamativo". — Agrego Caesar.
Así fueron pasando una que otras preguntas, me costó hacerme el gracioso pero lo logré o al menos eso creo yo. Esa entrevista era lo ultimo antes de que nos pusieran a todos en la arena. Así fueron pasando los otros tributos uno a uno, cada uno actuando una personalidad diferente, presentándose al público, unos actuando más que otros porque creían que tenían una posibilidad de sobrevivir y necesitarían de algunos patrocinadores. Quería que esa noche fuera eterna, en realidad estaba muy asustado de estar tan cerca de mi muerte, era todo un horror cada segundo que pasaba.
