Capitulo 10
Empieza la masacre, se escuchan los gritos de los primeros muertos, yo no supe que hacer, no sé que me ocurrió mejor estrategia que tumbarme en el piso y hacerme el muerto, en esta oscuridad quien iba a notar que no lo estaba. Escucho a otros más seguros de sus habilidades se aventuraron a ir por provisiones y encontraron una trágica muerte. Rápidamente escucho que los Tributos profesionales crean un sistema para no asesinarse entre ellos, dicen repetidamente sus nombres, así se lograran identificar por sus nombres o el sonido de sus voces, me hela la sangre escuchar un grito muy familiar, era Tracy, ojala este bien, pero en esta oscuridad quien podría tener algo seguro.
El baño de sangre dura uno cuatro minutos, luego de eso todo quedo en silencio. Tuve suerte de que nadie me encontrara en esta oscuridad, escucho ya a los tributos profesionales hablar.
— ¿Estamos todos? —Pregunta Ruby, reconocí su voz de inmediato.
—Creo que sí, lo mejor será salir— Contesta Adam, también reconocí su voz. No sabía que en este lugar había una salida, no la había visto, aunque era lógico pensarlo, serian unos juegos muy aburridos si encierran a todos en un lugar pequeño hasta que se maten, no duraría mucho el espectáculo.
—Primero tratemos de buscar más armas— Siguiere una voz, creo que debe ser el chico del Distrito 1, Jade.
—En esta mochila hay una linterna— Dice una voz femenina y acto seguido enciende la linterna que ilumina su rostro, era Shelt, la chica del Distrito 2
—Sí todos tenemos armas lo mejor será salir de este lugar—Ordena Jade, el del Distrito 1
— ¿No sería mejor quedarnos aquí a esperar que los otros tributos vuelvan por armas? — Dice una voz que no reconocí.
—Nadie volverá aquí en el primer día, los que sobrevivieron debieron salir corriendo y no deben estar muy lejos, debemos aprovechar— Contesta Jade.
Shelt empieza a caminar con la linterna y se dirige hacia dónde yo estoy, me ilumina la cara, mi corazón se detiene por un instante, siento su mirada en mi, hago un esfuerzo para no moverme pero mis nervios no me lo dejan fácil, ya habrán notado que no estoy muerto.
—Miren chicos, este ni siquiera alcanzo a ir muy lejos de su plataforma—Dice Shelt con una risa burlona— Creo que es el del Distrito 5, si no estoy mal mate a su compañera de primeras, estaba justo al lado mío cuando tome mi arma.
Tracy había muerto, entonces el grito que escuche sí fue el de ella, será lo último que escuche de ella, no lo podía creer, ella había sido una de las que se aventuro a tomar armas y sufrió un trágico final, sentí un dolor fuerte en el corazón, pero no podía moverme, el dolor ya se estaba combinando con mis nervios, quedar como muerto se estaba poniendo más difícil y más ahora que tendría que aguantar el llanto, hasta el momento también creían que yo estaba muerto, no lo podía arruinar.
—No creí que fueran tan fuertes como para sobrevivir—Dice Adam— En el entrenamiento se la pasaron haciendo nada.
—Y tú estabas con ellos así que no digas nada—Dice Ruby.
—No es momento de pelear, ya podremos hacerlo con los otros tributos. —Dice Shelt— Bueno, la salida está detrás de este, vámonos.
La salida estaba justo detrás de mí, por eso no la vi cuando comenzó el juego. Salieron todos los tributos, por las voces que hablaron Ruby, Jade, Shelt y Adam habían sobrevivido, y cuando todos pasaron alrededor mío o sobre mí para salir sentí a 3 personas más, en total 7, hasta el momento sabía que habíamos sobrevivió 8 personas sin contar quienes si vieron la salida y lograron huir.
Cuando siento que ya estoy solo en la cueva me levanto. No sabía qué hacer ahora, ya había muerto Tracy, y me siento culpable, fui yo quien le dijo que podía sobrevivir y por eso debió de ir en busca de provisiones. No puedo evitar que se me derrame una lágrima. Finalmente decido que debo vengar su muerte, ya sabía que Shelt la había asesinado, yo no era un asesino, pero ahora antes de morir la última cosa que haga será matar a Shelt, vengar a Tracy e intentar enmendar la promesa rota.
A ciegas voy en busca de una mochila, cuando mis manos logran llegar a ella busco en su interior una linterna, había tenido suerte, había una, rápidamente la enciendo y me acerco más a la Cornucopia, entre más cercanos los objetos a la ella más valiosos eran, no habían casi armas, los otros ya se las habían llevado, sólo hay un par de Cuchillos así que los tomo, y junto a ellos hay otra mochila, los objetos en ella deben de ser más valiosos. Que descuidados habían sido los profesionales al dejar todo esto aquí.
Me dirijo a la salida cuando noto que no estaba solo porque escuche un grito, rápidamente me volteé y encendí la linterna, otro chico había tenido la misma estrategia que yo, y ahora iba a asesinarme con un hacha. Creo que era el chico del Distrito 10, iba a salir a correr pero de repente veo que el chico queda paralizado y luego cae al suelo, cuando subo más la linterna veo que lo que lo ataco fue una manada de Cuervuelagos, eran unos mutos creados por el Capitolio hace años. El Capitolio había cruzado varios animales para la guerra, y uno de los resultados fueron los Cuervuelagos, que eran mitad Cuervos y mitad Murciélagos, cuando picaban a alguien le inyectaban un veneno letal, y ahora que no había nadie más en el lugar su siguiente objetivo era yo.
Rápidamente me acerque al cadáver del chico del Distrito 10 y le quite el Hacha, luego salí corriendo del lugar lo más rápido que pude. Los Cuervuelagos me siguieron hasta la salida pero no dejaron la cueva, era porque el sol los cegaba. Me detuve por un momento y mire bien el lugar, la Cornucopia estaba ubicada en una cueva dentro de una gran montaña, pero no era la única montaña, toda la arena era una gran cordillera.
Rápidamente bajé lo que más pude de la inmensa montaña toda rocosa, cuando creí que ya estaba lo bastante lejos de los otros tributos descanse a ver que tenia las mochilas que había tomado. La primera sólo tenía la linterna que use en la cueva, una botella de agua vacía, y un cobertor. Pero la segunda tenía mejores cosas, venia con dos termos de agua caliente, un cubre cuello, unas gafas para ver en la oscuridad, y un gorro.
No me había podido ir mejor, tenía un Hacha, un par de cuchillos y dos mochilas con objetos muy útiles. Quise buscar una cueva dónde quedarme pero tenía miedo de que todas estuvieran llenas de mutos. Empezó a oscurecer y el frio empeoro, a lo lejos, debajo de la montaña veía una especia de bosque, un lugar perfecto para acampar, pero no ahora, todos los tributos debieron haber corrido hacía allá, decido quedarme dónde estoy, esconderme entre unas rocas en las montañas que forma un pequeño techo, me puse el cubre cuello y me arrope con el cobertor, quise tomar un poco del agua caliente pero era mejor guardarla para después. Por fin sonó el gong que anunciaba los caídos del primer día. En total conté 10, eso quiere decir que aún quedan 14 Tributos, y la mitad de ellos eran los profesionales.
Cuando ya estaba bien de noche, sonó el himno de Panem y el escudo aparece en el cielo, cuando el himno acaba muestran la fotografía de los caídos. Primero salen la chica del Distrito 4, eso quiere decir que todos los Tributos del 1, 2 y 3 han sobrevivió. Me sorprende ver su rostro, ella era una profesional, imagino que en la cueva la asesinaron antes de que pudiera dar la señal de quien era. La segunda fotografía es la de Tracy, duele mirarla, de nuevo no puedo evitar llorar, luego salen los dos del Distrito 6, la chica de ese Distrito tenia la misma edad de Tracy y también había muerto, en estos momentos sus cuerpos deben de estar siendo llevados a cada distrito para que los entierren. Luego la chica del Distrito 7, la compañera de Adam, seguido la chica del Distrito 8, también había muerto, eso quería decir que su compañero que también era muy pequeño había sobrevivido. Del Distrito 9 ninguno murió, Lily aun seguía viva. La fotografía del chico que vi morir en la cueva, el que me iba a matar, sale en el cielo, se llamaba Brent y sí era del Distrito 10, finalmente sale el chico del Distrito 11 y la chica del Distrito 12.
Después se apaga la imagen y todo vuelve a estar iluminado por la estrellas, quisiera dormir pero no puedo, los profesionales deben estar muy enojados por haberme dejado sólo en la cornucopia con todas las provisiones creyéndome muerto, deben de estarme buscando. Otra cosa que no me deja dormir es el hambre, y eso es un grave problema porque no sé como cazar ni de dónde voy a sacar la comida. Por esta noche podía pasar así, pero dentro de poco el hambre me matara. De todo lo que tome de la cornucopia no se me ocurrió tomar lo más importante, comida, y ahora iba a sufrir las consecuencias.
