Dala - Parte I.

La gran búsqueda de dragones de Drago había dejado secuelas, no solo en Berk sino en gran parte del Archipiélago. Hiccup no solo se encontraba en una posición sumamente difícil para él; encontrarse a cargo de su gente después de la devastadora muerte de su padre sino que sentía, no, que debía procurar por el bienestar de otros. Es por eso que había decidido, una vez terminada la aldea, de buscar otras que hayan sufrido el mismo destino. –Muy bien.- dijo el castaño mientras se detenía en el medio del aire encima de Toothless, asegurándose que nada iba a atacarlos, desde el "ataque" de Eret, quien ahora era su brazo derecho en su nuevo trabajo de líder, debía asegurarse de que nadie saldría herido de alguna forma. Bajando de su mejor amigo hasta el suelo miro a ambos lados, aquella villa estaba desierta. –Busquemos sobrevivientes o rastros de donde podrían estar, a juzgar por lo que paso aquí, el estrago fue malo- observó las ruinas de lo que era el Gran Salón del lugar.

Había decidido separarse uno por uno de distintos lados, la isla era pequeña pero nunca se debe dejar espacios vacíos cuando se puede tratar de personas en problemas. Los gemelos habían decidido, a base de peleas, dirigirse al norte. Snotlout al oeste, Fishlegs al sur mientras que Hiccup y Astrid revisaban las casas más importantes. El chico entró en las casas más dañadas pero por mala suerte parecía no haber nada allí, revisando todos los lugares se encontraba de todo; ropas quemadas, platos rotos, juguetes abandonados. Una escena bastante triste. Cuanto más veía más se preguntaba: ¿Cómo las personas podrían hacer eso? ¿Y por qué? Sabía que la guerra era "necesaria" no obstante era la última instancia.

Astrid por otro lado estaba con su hacha en mano, uno nunca sabe con qué puede encontrase. Entró a una de las casas que parecía igualmente dañada, reviso la cocina: nada. Subió las escaleras de a poco, tratando de no hacer ruido. En ese momento una tabla se rompió debajo de ella, estaba suelta, pero aparentaba haber sido a mano; un ruido agudo fue emitido como si viniera desde dentro. Era uno bajo. Apretó con más fuerza el mango de su hacha, agudizo su oído, se detuvo unos minutos esperando que cualquier cosa saltara de ahí. Espero hasta que finalmente dio el primer paso. El sonido pareció más fuerte sin embargo no se acercaba a ella. ¿Lo que sea que fuera la atacaría? Bien, el elemento sorpresa había sido claramente arruinado, ella esperaba algo allí. De la nada sintió un llanto ahogado, era el momento. Lo que sea que este ahí dentro estaría herido, así que aprovecho la situación para entrar pero no se esperaba lo que encontraría entre una pequeña cuna hecha de madera, entre mantas y suciedad; una bebe. Sintió una punzada en el corazón, una bebe, envuelta fuertemente entre gruesos paños de piel de oso; casi sin poder moverse en el medio de aquel caos. Sola.

Por puro instinto tomó entre sus brazos a la niña, soltó un suspiro de alivio cuando la escuchó llorar. Eso significaba que estaba viva aun así podría estar hambrienta. –Hiccup…- gritó moviéndola en sus brazos. Fuera de la casa, el chico escucho los gritos, de quien sabía que era, no tenía problemas en distinguir la voz de Astrid a kilómetros de distancia. Aunque raramente ella gritará por ayuda. Pensó lo peor, un mal hábito de él. Corriendo hacia el pequeño hogar siguió la voz, escuchándola otra vez, pero más alto. -¡HICCUP!- aquello fue suficiente, ya tenía su espada en mano.

-¿Astrid?- la buscó, venía del piso de arriba. Otra escena que él tampoco esperaba ver; Astrid sostenía en brazos a una bebe, meciéndola para callar sus llantos. Unos llantos que eran débiles. La expresión de la chica era simplemente de preocupación. El castaño se acercó, su gesto era vacío y blanco. De todas las cosas que podría esperarse, eso no se le cruzó por la mente. Una bebe, que no parecía tener más de unos pocos meses de vida, allí, en los brazos de Astrid. Abrió la boca. -¿Ella…? ¿Ella…?- fue todo lo que salió.

Ella negó la cabeza rápidamente. –No, está hambrienta, ¿qué hago?- su voz sonaba desesperada.

Hiccup aún estaba en shock, no estaba esperando esto, ¿una bebe? ¿Aquí? ¿Sola? ¿Cuántos días estuvo allí? Era por si solo un milagro estar viva. Las preguntas llenaban su cabeza, ella aun parecía muy pequeña como para comer cualquier cosa que no fuera leche. –Tómala, llama a Stormfly, nos vamos a casa y la alimentamos. Es mejor opción que dejarla aquí. Los demás nos seguirán después, ¿vale?

La rubia asintió, bajó velozmente las escaleras y salió de la casa. Pegó un silbido llamando a Stormfly, quien apareció. Subió en su lomo. -Vámonos, chica. El dragón no se demoró en partir, luego el nuevo líder se puso a seguirla. Nope. No iba a dejarla sola. Pronto llegaron a Berk, Valka se acercó a ellos algo extrañada de que regresaran tan pronto; además de solo fueran su hijo y su novia. -¿Cuál es el problema?- ahora estaba más cerca para apreciar a la criatura. –Oh Thor.- la tomó deprisa. –Ahora mismo vuelvo.- y así se perdió dentro de su casa.

-¿Dónde la encontraste?- mismo durante el viaje los nervios los dos los dejo hablar mucho.

-En una cuna, donde tú me hallaste.

-Por Thor.- observó adonde su madre se fue.- Debía estar allí por los menos dos días.

-O más.- ella estaba jugando con sus manos. Puso la mano sobre el hombro de ella, sabía que estaba angustiada. Nada la calmaría aunque ella sabía que él estaría a su lado fuera lo que fuera. Inmediatamente, Valka estaba afuera con la niña; ella no lloraba más y, por un momento, pensaron que podría haber pasado a mejor vida. Pero no fue así. –Bueno, digamos que estaba muy hambrienta…- sonrío dulcemente. –Nada que un poco de leche de Yack no pueda calmar, claro, cuando despierte seguirá más hambrienta. Hiccup miró a la pequeña tomándola delicadamente, tan diminuta y ya sola en este mundo. –No podemos dejarla… no tiene a nadie y nada…- la cubrió, ahora su madre la había envuelto en una manta limpia. Ella lucia tan inocente. Que Odín la mantenga así.

-Yo la cuidaré.- ambos se sorprendieron al escuchar a la vikinga.


Entonces está es la primera parte de la historia que les estaba contando en el drabble anterior; estaba pensado en hacerlo todo en uno pero con mi mejor amiga habíamos alcanzado las 1697 palabras y creí que sera demasiado. Pronto subiré la segunda parte de "Dala", seguramente hoy mismo. Lo siento por los problemas de ortografía, espero sepan entender.