Ni ouat ni sus personajes me pertenecen, por el contrario la historia es mía.

Este fic va dedicado a Natalia, a todas mis chicas del grupo de whatsapp swanqueen, a mi petita, a mi morena, a mi manager que es genial, a amanda que es la cofundadora del grupo ex locas, quien se quiera apuntar que nos avise xD

En fin me dejo de tonterías, disfrutad de un capítulo más de este fic.

Como siempre os recuerdo que tenéis que leer a franchiulla, my dark queen y estefhy bautista, no pararé de ponerlo porque son muy buenas y las admiro mucho.

Sin más leed y disfrutad, muchas gracias a todos los que se paran a dejarme un mensajito, se agradece saber la opinión de los lectores. Besos.

CAPÍTULO 7 CICATRICES PASADAS.

El sonido de las olas acariciando el casco del navío, despertó a Regina que, con los ojos cerrados, disfrutaba enormemente de la sensación de libertad que le invadía cada mañana, sentirse rodeada de mar, de luz, de sol y de vida le parecía lo más hermoso del mundo, más valioso que el dinero pues, por mucho caudal que poseas, jamás podrás comprar una puesta de sol en alta mar, era magnífico.

Perdida en sus propios pensamientos de pronto notó que no estaba sola en la cama y, como un rio de emociones recordó que hacía solo unas horas Emma y ella habían hecho el amor por primera vez, se estremeció y una sonrisa surcó su rostro al notar los brazos de su rubia alrededor de su cintura. Despertar abrazada a la persona que amas era otra sensación nueva para ella y completamente adorable. Sin abrir aun los ojos se dejó envolver por la sensación de bienestar que sentía al notar el corazón de la rubia latiendo contra su espalda, al notar su piel desnuda, cálida y suave en contacto con su propia desnudez. Sonrió completamente feliz, si le hubiesen dicho en Sevilla que iniciar ese viaje la llevaría a amanecer desnuda en brazos de una mujer se habría reído de semejante locura mas ahí estaba y sentía que era exactamente donde tenía que estar. Ya no tenía miedo, las dudas se habían esfumado, amaba a una mujer pirata y eso le hacía completamente feliz.

Poco a poco fue abriendo los ojos, acostumbrándose a la luz que se filtraba en el camarote, preguntándose cuánto tiempo habría dormido y sintiendo muchísima paz y serenidad, como si no despertara solo de un sueño reparador sino que despertara de una vida vacía y gris, como si viese la luz por primera vez en su vida. Había vuelto a nacer en las manos de su rubia y se sentía completamente feliz.

Lentamente se giró, con temor a despertarla y se quedó observando sus rasgos, llenos de paz y serenidad. Sin deshacer su abrazo, le apartó del rostro el cabello, dejando a la vista su cara, tostada por el sol y llena de pequeñas manchas adorables, sus labios rosados entreabiertos la incitaban a besarla mas en lugar de eso se dedicó a observar, con una sonrisa en el rostro su desnudez.

Los nervios le habían impedido fijarse bien en la joven capitana, tenía los brazos fuertes y musculosos, los pechos pequeños y graciosos, la piel suave y tersa, su cabello dorado siempre alborotado y sedoso, en conjunto toda ella era perfecta, hermosa, sencilla y única, Regina se dio cuenta de que quería amanecer así siempre, con su rubia desnuda en sus brazos.

Fue dibujando suavemente con las yemas de sus dedos la figura de la capitana, con veneración y respeto, como si no terminara de creerse que realmente estuviera ahí, con miedo a despertar de un sueño y no verla a su lado.

Cuando llegó a su espalda, la suave sonrisa que tenía desapareció al notar unas marcas demasiado características. Se deshizo delicadamente de su abrazo con temor a despertarla mas la joven capitana simplemente murmuro palabras incomprensibles y se giró para seguir durmiendo. Al darle la espalda a la morena, esta apartó con suavidad la cabellera rubia de Emma y se quedó helada ante su descubrimiento.

La espalda de la joven capitana estaba marcada por demasiadas cicatrices. Cicatrices que la morena reconoció como producto de un látigo. Tragando saliva y aguantando las lágrimas que amenazaban con salir, la morena siguió escrutando a su amada hasta que por fin descubrió lo que buscaba, perdiendo la capacidad de respirar y estallando en llanto en ese mismo momento. Sobre el omóplato derecho de Emma había una marca, un grabado a fuego con un único significado. Emma Swan había sido esclava.

Su llanto desconsolado ante dicho descubrimiento, consiguió despertar a la joven capitana, que entre maldiciones se sentó en el lecho completamente desorientada.

Al darse cuenta de dónde estaba y recordar porqué estaba en el lecho de Regina sonrió y sus mejillas se tornaron rosadas, mas cuando posó su mirada en la morena y la vio llorando, se le formó inmediatamente un nudo en la garganta. Cuando se durmieron todo estaba bien, no se había arrepentido de nada, entonces ¿Por qué estaba llorando?

-"Hey, amor tranquila, ¿Qué tienes, hice algo mal? No me digas que es porque ronco"

El sentido del humor de la rubia hizo reír a Regina, que se encontró a si misma riendo y llorando al mismo tiempo.

-No es eso, Emma, ¿Por qué no me lo dijiste?

-"¿El qué no te dije?

-¿Por qué no me dijiste que eras esclava?

-"Tampoco preguntaste"

-Emma, tú lo sabes todo sobre mi vida, no te oculté nada, en cambio me he dado cuenta de que yo no sé nada sobre ti, no te conozco. ¿No confías en mí?

-"Claro que confío en ti, es solo que mi vida no ha sido fácil y tampoco quería que me mirases de forma diferente al conocerme."

-Te quiero Emma, eres la primera persona a la que quiero de verdad, quiero saber todo de ti.

"¿Por eso estás llorando?"

-No, estoy llorando porque me di cuenta de que has sufrido muchísimo y aun así siempre estas feliz, estoy llorando por no haberte conocido antes,, por no haber podido evitar que sufrieras.

-"Regina, todo lo que he sufrido me ha llevado a ser quién soy ahora, me ha llevado a este barco y me ha llevado hasta ti. Si te cuento mi historia ¿Dejarás de llora?, quiero verte sonreír y no llorando, no después de lo de anoche, me has asustado."

Regina comprendió la preocupación de Emma y se sintió estúpida por haber estallado en llanto, se secó las lágrimas sonriendo, atrajo a su capitana para besarla con todo el amor que sentía en ese momento y se acomodó en su pecho, dejando que la rubia jugueteara con sus cabellos.

-Cuéntame tu historia Emma.

La joven capitana se abrazó a su morena, su mano se perdió entre su sedoso cabello y con la otra empezó a dibujar círculos en la suave piel de su amada, mirándola a los ojos le regaló una sonrisa para que se relajara, le dio un casto beso y se dispuso a narrarle como Emma Swan pasó de ser esclava a ser capitana.

Emma era hija de uno de los muchos virreyes que tuvo Mar de la Plata, pero no era su hija legítima, sino producto de un acto de violencia del señor contra una de sus esclavas. La tomó por la fuerza y la joven muchacha quedó embarazada viniendo Emma al mundo nueve meses después.

Su madre pensó que al ser hija del señor de la casa, su pequeña tendría algún privilegio mas nunca fue así, Emma no fue nunca reconocida y se quedó como la bastarda de una esclava y, por lo tanto, esclava también. Con solo tres años la marcaron a fuego para que no olvidara nunca quien era ella. Su propio padre la odiaba pues la consideraba un castigo de Dios a su lujuria. No podía soportar mirarla y ver el parecido que tenían así que decidió venderla a los cinco años de edad, apartarla de su vista para siempre, separándola de su madre a quién jamás volvió a ver.

Creció sola como una mercancía, la compraban y la vendían hasta que, con quince años de edad, ella misma sufrió el mismo destino que su madre y quedó en estado, portando en su vientre al hijo de su señor.

Con intención de interrumpir ese embarazo, la visitó la señora de la casa, al corriente de lo que había pasado y sabiendo que si daba a luz a su hijo sería esclavo como ella le ofreció una salida, que entregara el niño nada más nacer y ella lo reconocería como su hijo y legítimo heredero de los negocios de la familia ya que, la señora de la casa no podía concebir. EL trato incluía que Emma debía marcharse pues se negaba que el muchacho supiera de donde procedía. Ella aceptó sabiendo que su hijo tendría una oportunidad mejor, que no sería esclavo y que tendría la vida que ella jamás podría darle así que, poco después de dar a luz, fue vendida nuevamente y se marchó, quedando su corazón destrozado.

Su nuevo dueño decidió embarcarse y volver al viejo mundo así que Emma se encontró a bordo de una fragata de camino a España cuando le vino la liberación, en forma de barco pirata, el mismo barco donde se encontraban. Capitaneado en esos momentos por el famoso pirata Jones. El capitán la liberó, le ofreció un puesto en su tripulación y le enseñó todo cuánto necesitaba saber, en pocos meses se había enamorado de él como nunca se había enamorado de nadie. Kilian Jones fue su primer gran amor, le enseño a amar la vida, a vivirla intensamente, a amar el mar. Le entregó su corazón, llegando incluso a prometerse a él en matrimonio.

Pero el destino es caprichoso y, en una de las mil batallas que emprendieron juntos, vio caer a Jones mortalmente herido y su mundo se paró. Murió en sus brazos legándole el Libertad y nombrándola capitana, dejándola sola y con el corazón destrozado, hasta que en una de sus aventuras encontró a Regina y se permitió amar otra vez, al fin y al cabo las cicatrices estaban cerradas y solo pertenecían al pasado.

Tras oír la historia de su rubia, Regina no lloraba mas sentía su corazón latir desenfrenado, su rubia había sufrido lo inimaginable y ella se sentía poca cosa a su lado, sabía que su pasado no podía borrarlo mas si podía darle un futuro feliz, ese era su máxima prioridad.

-¿Nunca pensaste en ir a buscar a tu hijo?

-"Muchas veces, mas no fui porque yo no puedo ofrecerle nada."

-Eso no es cierto Emma, yo lo tenía todo y sin embargo lo dejo con gusto por vivir aquí contigo.

-"Bueno, supongo que esa puede ser nuestra primera gran aventura juntas, ir a buscar a mi hijo, secuestrarlo de una casa burguesa y llevárnoslo a alta mar."

-Dicho así no suena muy convincente.

-"No te preocupes amor, dejémonos llevar por el viento ¿Sí? El pasado queda atrás, lo que importa es el ahora."

-Y ¿Qué hacemos ahora?

-"Pues estaba pensando que es un momento perfecto para volver a hacer el amor"

Regina se echó a reír ante esa frase que consiguió sacarle los colores una vez más, Emma tenía la manía de convertir cualquier momento serio en un juego, de dar la vuelta a las cosas para convertirlas en bromas, la besó intensamente sintiendo como las manos de su capitana se perdían por su cuerpo. Se separó de ella sonriendo y mirándola fijamente le dijo.

-¿Me enseñarás?

"¿A usar el sable? Si no me lo vuelves a tirar sí."

-No tonta, eso no.

"¿Entonces qué quieres que te enseñe?

-A hacerte el amor.

Emma sonrió completamente enamorada, sin duda la marquesita había desaparecido, Regina se había liberado y eso le encantaba, veía un mundo de infinitas posibilidades con ella.

-"Puede que sí, quizás mañana, ahora quiero tenerte yo."