¡Perdónenme! D: Iba a publicar la continuación más temprano pero no pude porque me fui a la playa y me quemé terriblemente, ¡me arde todo el cuerpo! O: Pero tengo que ser profesional. Así que decidí escribir la historia, algo tarde pero… Por lo menos lo hice. u.u

Disclaimer: Ice Age/La Era de Hielo no me pertenece, derechos a su respectivo autor.


Capítulo 2: "Conociendo a la chica nueva"

Diego POV'S

Estaba dirigiéndome a mi habitación, ya iban a ser las 10 y a esa hora todos los alumnos deben estar en sus habitaciones o los auxiliares nos castigan si nos ven afuera del edificio. No dejo de pensar en la nueva…

¿Qué se creía? Hablarme de esa manera… Qué bueno que fue una chica, sino…

- Oye, Diego, si sigues en el pasadizo los auxiliares te dirán algo. –me advirtió Manny.

- Sí, ya voy.

Me dirigí a hacia él. Manny era un gran compañero, no éramos amigos puesto que teníamos diferentes bandos.


Shira POV's

Estaba en mi habitación. Estaba agotada, recién termine de guardar todas mis cosas ordenadamente en el armario y en mi escritorio, mi compañera era una chica agradable, se llamaba Ellie, se ofreció a mostrarme todo el internado mañana, y como teníamos algunos horarios compartidos podría estar conmigo.

Eso es muy amable, dudo que yo haga eso con una compañera nueva.

- Shira, ¿quién se bañará primero mañana? Si quieres yo, ya que me despierto muy temprano usualmente. Pero si no te parece… –me sonrió nerviosa intentando evitarme problemas.

- Mejor tú, me levantas cuando terminas de bañarte, por favor. –le agradecí.

- Sí, duerme bien.

- Gracias…Tú igual.


Al día siguiente, una hermosa joven de ojos esmeraldas y cabello castaño hasta los hombros, salía del baño envuelta en una toalla, dirigiéndose a su compañera para despertarla.

- Shira, ya termine de bañarme. –la movió un poco

- Hn... Ok… —susurró cansada la joven de cabellos azabaches semidormida.

Después de unos veinte minutos, la joven salió envuelta en una toalla, vio a su compañera: estaba vestida con una falda larga hasta el suelo, una blusa y ¿unas zapatillas? No, tendría que ayudarla, no dejaría que su amiga salga así.

- Ellie… ¿Siempre te vistes así? —preguntó intentando no soltar todo de golpe.

- Uhm si, ¿Por qué? —alzó una ceja extrañada.

- Pues… Ya sabes, hace mucho calor y…

- ¿No te agrada como estoy vestida?

- No, no es eso, sólo… déjame ayudarte, ¿sí?

- Mmm ok. —confió en su amiga.

Shira sonrió. —Quedarás como una diosa.


Ya eran las 9 de la mañana, hoy era viernes por lo que entraban más tarde de lo normal, en la primera hora les tocaba matemáticas, para algunos, era tortura y para otros, entretenido.

Estaban casi todos, pero faltaban los alumnos problema: Diego, Soto y Raz. Soto y Raz estaban en los corredores besándose mientras que Diego se encontraba en camino a la clase, no estaba el profesor, a lo mejor tuvo un inconveniente.

Entró al salón y se dirigió a su sitio, para entonces Soto Y Raz ya estaban en sus respectivos asientos.

A todos se les cayó la mandíbula hasta el suelo al ver entrar a dos hermosas chicas: una tenía el cabello negro lacio totalmente hasta su pequeña cintura, sus ojos eran de color zafiro intenso, estaba vestida con unos shorts jean, una blusa blanca holgada pero era de seda, usaba unos tacones de plataforma color beige y su diseño era de rayas blancas y azules y un collar de un corazón color negro aparte de su brazalete que brillaba de lejos y sus aretes igualmente haciendo conjunto a su brazalete.

La otra chica tenía el pelo ondulado en las puntas y lacio por la raíz, le llegaba al hombro, era un color marrón claro, sus ojos eran color verde esmeralda. Estaba vestida con un vestido, cinco dedos más arriba de la rodilla era negro por arriba y por abajo tenía diseño floreado, tenía un collar de oro que de dije tenía un osito, usaba sandalias chatas que se amarraban formando un lazo.

Ambas estaban maquilladas pero no exageradamente, solo con brillo labial y se rizaron las pestañas.

Ellie caminó a su asiento y vio a Manny que la veía sonrojado y aún con la boca abierta, lo cual hizo que ella esbozara una sonrisa tierna y una pequeña risa para sus adentros.

- "Le debo una a Shira" —pensó agradecida totalmente con su amiga.

Volteó buscando a Shira con la mirada, ella permanecía parada en la entrada esperando al profesor, el cuál llego a los segundos.

- Uff, llegué. —estaba cansado, eso era notable, su mirada se dirigió a la alumna nueva. — Oh, tú debes ser Shira… —iba a decir su apellido pero ella le interrumpió.

- Profesor, sé que en su registro dice que mi apellido es Files pero ya nadie me dice así ya que fallecieron mis padres… ¿Así que podría corregirlo a White, que es mi apellido actual? —mintió.

Sus padres si habían fallecido, pero su padre se apellidaba White. Gutt se apellida Files.

Verán, Shira no deseaba tener el apellido de Gutt, porque siempre recibía un "trato especial" puesto que era famosa, era sobrina de uno de los millonarios del país, y los millonarios eran muy pocos. Todos normalmente se acercaban a ella por su dinero, y no por lo que ella era. Por eso quería recibir el apellido de sus padres que el de Gutt, claro, aparte de que no quería nada que ver con ese hombre.

- Ah, lamento tu pérdida, Shira. Claro que puedo cambiar el registro. –le sonrió dulcemente.

- Gracias.

- Bien. —el profesor vio a la clase y se adentró junto con Shira. — Alumnos, ella es Shira White, será su compañera así que denle una calurosa bienvenida.

- Claro que se lo daré. —susurró con malicia Soto causando risa en algunos, hasta que Raz lo miró acusadoramente y le dio un codazo.

- Cuida lo que dices, Soto —le advirtió.

- Shira, puedes sentarte al lado de Diego. —le dijo el profesor a Shira.

- Yo no soy adivina, ¿quién rayos es Diego? —preguntó irritada.

- Soy yo. —la miró entrecerrando los ojos respondiéndole de igual manera.

- Ah, cuidado chicas, este chico es un grosero. —les advirtió a las chicas las cuales bajaron la mirada, algunas sonrojadas y otras que habían sido un 'juguete' de Diego dándoles la razón. Sin más, Shira fue a su lugar y vio que Diego la fulminaba con la mirada, ella encogió los hombros sin darle importancia—. Si te hirieron mis palabras yo no tengo la culpa, querido.

Diego bufó y miró al profesor, el cual los miraba con gesto des-aprobatorio, pero no les dijo nada.


Ya era hora del almuerzo, Shira y Diego se la habían pasado dándose miradas de odio, lo que provocaba riñas de parte del profesor. Diego y "su grupo" estaban sentados en una mesa conversando hasta que su "grandísimo amigo" Soto dijo:

- Hey, Diego, buena con la nueva, debo decir que no está nada mal.

- ¡Que horribles gustos tienes, Soto! —exclamó Raz celosa.

- Con razón está contigo, Raz… —susurró Silas, haciendo que sus compañeros rían a carcajadas.

- Para tu información, Silas, soy una de las más… ¡Qué digo una! ¡Soy la más hermosa de este maldito internado! –respondió.

- Yo creo que Shira es más bonita. —comentó Buck.

- ¡¿Qué dijiste?! –chilló la pelinegra de mechas moradas, o sea Raz.

- Raz, ¿quisieras dejar de gritar? —Diego no toleraba sus escándalos—. Y bueno, Soto, no me agrada para nada la nueva, es muy…

- ¿Cómo tú? —preguntó divertido. La verdad Diego y Shira tenían un carácter muy similar, y eso lo habían notado todos.

- ¿Qué dices? ¡Ella es mandona, fastidiosa y una engreída total!

- Igual que tú.

- Tonterías. —bufó terminando de comer para salir de la cafetería.

- Se me ocurre algo… —sonrió de lado Soto viendo a Diego retirarse.