SasuHina.

Tercer capítulo.

Disclaimer: Los personajes de Naruto le pertenecen al glorioso y trolleador Masashi Kishimoto… Ya ni sé qué rayos pasa por la mente de ese loco Mangaka al que tanto quiero. Ah y los nombres raritos los he sacado yo. ¿Vale?

-Me inspiré mucho en las películas "Aeon Flux", "Violleta", "Sky Blue".

Advertencias del capítulo: UA/ OOC (creo que tengo ciertas aficiones al OOC xD)/ Armas/ Violencia. (El Lemon vendrá después).

bla bla bla— /hablan/

—"bla bla bla"— /piensan/

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(Mejorándome de la pinche gripe).

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Hinata caminaba con lentitud mientras observaba la femenina espalda que iba delante de ella. Estaba nerviosa, y expectante de lo que podría aprender. Y realmente no quería ser un problema para esa mujer que había aceptado enseñarla. La ojiperla paró al ver a la mujer hacer lo mismo. Observó el lugar, y era un espacio grande y vacío, excepto por varios instrumentos de entrenamiento tanto de técnicas de cuerpo a cuerpo, como de tiro al blanco.

—Hinata, este será nuestro lugar de entrenamiento. Quiero que dejes de pensar que estás en tu antiguo ambiente. Esto no es la Ciudad Alta. Estos son los suburbios, y ahora formas parte de la organización de rebeldes que quieren derrocar a todas esas personas con las que te criaste. ¿Estás segura de que quieres seguir?

—Kurenai-Sensei… yo estoy segura. Etto… sé que t-todos están equivocados. Que no se debería h-hacer lo que ellos hacen. Haré lo que esté en mis manos.

—Ahora debo preguntarte, ¿no haces esto sólo por vengarte de que te hayan dejado como si no valieras?

—N-no… no es eso —Los ojos perla de Hinata por un momento se llenaron de lágrimas que ella misma obligó a desaparecer, y levantó su mirada de nuevo hacia su Sensei, con más fuerza y determinación que antes— Eso no es mi motivación. Y-yo quiero hacer lo que pueda por el bien de la gente que sufre por el maltrato de Danzou-san.

—Bien dicho… entonces te enseñaré lo fundamental. Aquí dormirás, aquí comerás, aquí harás todo. Este espacio está provisto de lo necesario para eso. Harás de este gran cuarto tu vida hasta que aprendas lo que te enseñaré.

Hinata asintió, sabía que no sería nada fácil pero lo lograría. Lo haría, le demostraría a todo el mundo de lo que era capaz. Aunque hacía un momento había informado que la venganza no era su motivo, por un momento pensó en cómo se sentiría su padre, y todo el consejo cuando la viesen con los rebeldes y no pudo evitar sentir en su pecho algo parecido a una insana mezcla de culpa y motivación. Y sin pensar mucho en eso se preparó mentalmente para el arduo entrenamiento que vendría y que pensó sería como un intensivo.

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Sasuke se removía en la cama en una pequeña habitación que proclamaba como suya. Su mente le daba vueltas, y todas comenzaban y terminaban su ciclo en esa peliazul de ojos perlados. ¿Quizás su hermano mayor tenía razón y se había equivocado al traer a esa pequeña?

Pasó su mano por su cabello y luego la dejó reposando en su frente, suspiró y pasó su delgada sábana por encima de su desnudo cuerpo. El calor a veces se daba paso por esos lados, hoy era una de esas noches calurosas y la maldijo internamente. Le gustaba las noches de frío. En ellas podía dormir plácidamente.

Entrecerró sus ojos, ya había pasado más de una semana desde que Kurenai se había llevado a Hinata a la habitación de entrenamiento, y no la había visto desde entonces. No era como que la extrañara o quisiera verla, o estupideces de esas. Sólo quería saber si había avanzado o no. No quería darle el gusto a Itachi de haberse equivocado al reclutar a una niña consentida que no podía cuidarse a sí misma sólo por un estúpido intento de protegerla.

—No me defraudes Hyuuga —Se dijo a sí mismo en voz alta para infundirse confianza— Aprende lo que puedas de Kurenai.

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Las fuertes manos de una pelirrosa acariciaban el cabello dorado de un ojiazul que reposaba su cabeza en sus piernas desnudas, ambos estaban acostados en una cama un tanto pequeña en la habitación del rubio. Estaban juntos desde hacía mucho tiempo, cuando Sakura había llegado a la resistencia Naruto había quedado prendado de ella y no se rindió hasta no conquistarla. Aunque ella en un principio sólo tenía ojos para Sasuke, a la final el hiperactivo rubio se fue colando de a poco en sus pensamientos y sentimientos que le fue imposible luego no aceptar que sentía algo más que amistad por Naruto y fue cuando lo aceptó. Y desde entonces han estado el uno con el otro, apoyándose y amándose en estos tiempos que se antojaban difíciles.

—Naruto… ¿crees que Sasuke haya hecho bien en traer a esa chica con nosotros? —El rubio la observó con cara de no entender mucho por qué había iniciado esa conversación con ese tema. —No lo digo por cosas malas, o porque ella me caiga mal. Simplemente viste la cara que puso Itachi-san cuando llegamos. Y aunque dijo que era bienvenida y que la iban a entrenar, sus expresiones eran de desacuerdo total.

—Mmm… tienes razón con lo de Itachi-Niisan —Naruto se levantó quedando sentado en la cama para poder prestarle total atención a la pelirrosa— Pero confío en Sasuke 'Ttebayo. Y si él decidió reclutarla fue porque de seguro vio algo en ella que lo motivó a hacerlo.

—Tienes razón Naruto. Supongo que sólo nos toca esperar a que el entrenamiento termine.

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Un pelilargo caminaba de un lado a otro en su habitación, debía pensar en cómo hacer su próximo ataque a Ciudad Alta. No quería sólo explotar cosas, eso se lo dejaría a Deidara. Él quería algo más que eso. Quería otro tipo de desestabilización, una que le doliera al consejo y que los beneficiara a ellos y obviamente al pueblo de las Ciudades Obreras. Doragonzu Bakuyaku haría que Danzou y toda su gente vivieran atemorizados por ellos, y se arrepintieran de todo el mal que habían creado. Pero ¿cómo hacerlo? ¿Cómo hacer que Danzou y el Consejo se hicieran en sus pantalones? Eso lo decidiría con los días, debía crear un plan perfecto, no por nada era un genio. Pero por ahora debían ir allá y robar dinero o comida suficiente para repartir a la gente, por lo menos a los más necesitados.

Miró una gran pantalla en la pared de su cuarto —si bien era una gran tecnología, ya estaba algo pasada de tiempo, y definitivamente en Ciudad Alta ya habían creado mejores en todos los sentidos— Caminó hasta quedar frente a ella y con sus dedos buscó la aplicación del calendario. La última vez que habían robado fue el día que llegó Sasuke y esa pequeña niña Hyuuga, y de eso hacía ya un mes. Las provisiones ya escaseaban. Si en la guarida ya casi estaban fragmentando demasiado la comida, y eran sólo como unas 25 personas incluyendo a los trabajadores de las armas, no quería ni imaginar lo que las familias estaban sufriendo allá afuera.

Ahora que lo pensaba, esa tal Hinata tenía ya un mes encerrada y aún no daba avisos de salir. Sabía que Kurenai la entrenaría de manera dura, y que haya resistido todo un mes, le hizo pensar que quizás, tal vez quizás, un mínimo quizás… ok debía ser sincero consigo mismo, quizás Sasuke no se había equivocado al reclutarla.

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—Bien Hinata… —la mujer se levantó del suelo, respirando agitada y limpiando un poco su ropa del polvo. Pasó su mano por la mejilla, con la misión de limpiarla y al sentir algo líquido en su mano, notó que la chiquilla frente a ella había logrado herirla y sacarle sangre, algo que nadie había logrado desde hacía tiempo, y esto la sorprendió en gran Manera— …

—Kurenai-Sensei… —Hinata trataba de acompasar su respiración, cosa que se le hacía difícil y más aún al notar la sangre que corría por la mejilla de su Sensei, y no la tranquilizó el pensar que había sido ella quien se lo había hecho — ¿E-Está bien Kurenai-Sensei?

—No te preocupes por mí Hinata. Sólo estoy sorprendida.

¿Sorprendida? Ella era quien estaba sorprendida. Nunca se creyó capaz de sacarle sangre a nadie. Y bueno, aunque en este último mes, a ella sí que se la habían sacado y a montones, acompañada de certeros golpes, de filos de espadas, de disparos, poniendo su vida en riesgo para sobrevivir, quedando como un desastre, sucia y despeinada y con heridas por todos lados, ella aún no se podía creer que lo había hecho. Y casi como si lo acabara de comprender se puso totalmente roja, estaba avergonzada con la mujer que la había estado entrenando. Que confió en ella para enseñarle. ¿Cómo podía pedir disculpas?

—Sensei… y-yo… y-yo l-lo s-siento… y-yo…

—No me pidas disculpas Hinata. Este era nuestro cometido desde un principio ¿no? —La hermosa mujer le sonrió amablemente, pero luego sus facciones cambiaron a unas muy serias— Cuando te toque luchar contra el enemigo, ¿también le pedirás disculpas Hinata? —Kurenai paró un momento al ver el rostro impresionado de su alumna, pero se dispuso a continuar— No puedes, no debes mostrar compasión con ellos Hinata. Ellos no la tendrán contigo. Recuerda eso. Sé que eres una chica muy dulce y amable, pero en la batalla esos sentimientos deben quedar atrás, son ellos o todas las vidas de la gente que merece vivir bien. Hay que decidir. ¿Está claro?

Hinata asintió aunque no pudo evitar las lágrimas que salían de sus lagrimales y recorrían sus mugrientas mejillas. Entonces sintió cómo unos brazos la rodeaban, miró hacia arriba, y vio una hermosa sonrisa de parte de su Sensei, y sintió una enorme gratitud hacia esa mujer, cerró sus ojos y se dejó acurrucar en el pecho de la pelinegra. Y lloró, lloró amargamente, todo lo que había retenido desde que Sasuke la había llevado a ese lugar, y mucho antes, desde que era niña. Y se sintió bien, imaginó que seguramente así se sentirían los abrazos de una madre.

—Tranquila, ahora ya no eres una niña indefensa. Ve a darte un baño, y a cambiarte esos harapos y salgamos de aquí. Quiero ver qué cara pone Itachi-san cuando le digamos tus avances en tan sólo un mes.

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Sus delicadas y ahora magulladas manos aferraban fuertemente la esponja húmeda que pasaba por su cuerpo sucio con restos de sangre y tierra tratando de quitarlos completamente. Se lamentaba con pequeños sonidos que hacía con su boca al pasar la esponja por lugares donde las heridas estaban muy abiertas aún, pero ya el dolor lo estaba aprendiendo a soportar después de un mes de sentirlo a diario. El agua le cubría parte de sus piernas y abdomen gracias a la posición en la que estaba, sentada con las piernas dobladas pegándolas de su pecho. El mediano bote de metal le servía de bañera, y no se quejaba, un buen baño siempre la relajaba. Salió de allí cubierta por un paño, y al entrar en el pequeño cuarto que se le había dejado como habitación en el salón de entrenamiento, no pudo dejar de sonrojarse al notar la ropa que Kurenai Sensei le había elegido. Debía ser una broma. Nunca le dijeron que debía vestirse así. No, no y no. Ella prefería mil veces algo más holgado y cómodo. No… ¡eso! Está bien, debía admitir, que era muy bonito, pero iba totalmente en contra de ella en sí.

Pasó de ese atuendo y levantó la almohada tratando de encontrar la ropa con la que había llegado. Pero no estaba. No sabía cómo, pero al parecer Kurenai-Sensei había llegado a conocerla muy bien. Bufó algo molesta y avergonzada y tomó entre sus manos aquella prenda, y una expresión de resignación se dibujó en su rostro. No había más opción, era "eso" o salir en toallas… obviamente la segunda opción era un atentado.

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Todos estaban en la sala de juntas, debían trazar de manera concreta la forma de hacerse de provisiones, tanto para ellos como para las familias que más lo necesitaran.

—Bien, quiero escuchar ideas productivas —Itachi estaba decidido a actuar pronto, era una necesidad hacerlo. Acercó su silla un poco más a la mesa y apoyó en ella sus codos— Debemos hacer algo con la escasez.

—Es obvio que debemos atacar Ciudad Alta para robar la comida. —Tobi en esos momentos hablaba con toda la seriedad posible, dejando entrever que en esos momentos la personalidad que hablaba era la que se hacía llamar "Obito"— El problema es cómo.

—Eh… "Obito" tiene razón —Deidara suspiró— Además creo que ya descubrieron que robábamos el almacén de una de las Urbanizaciones prestigiosas que rodean a Ciudad Alta, Uhn.

—Sí, Han aumentado considerablemente la seguridad en cada almacén —esta vez Sasori era quien ponía su pensamiento a público.

—No podemos darnos el lujo de tener bajas, Itachi.

—Eso lo sé Pain.

—Ni bajas de personal, ni de dinero.

—Maldito Kakuzu, siempre con el dinero. Hay que buscar una solución ¡Joder! Lancémonos de nuevo al Almacén. No hay de otra.

—Cálmate Hidan, así no logras nada. Aunque es cierto, Itachi-san, debe haber alguna manera, debes saber de alguna manera.

—Kisame, ¿crees que si mi hermano no la tuviera ya no la hubiera llevado a cabo?

—Teme, cálmate. Todos estamos algo nerviosos 'Ttebayo, pero debemos pensar bien las cosas.

—Creo que Naruto-kun tiene razón —Konan estaba exhausta de esta reunión que no estaba teniendo un desenlace muy bueno— No podemos lanzarnos así. Debemos ser más inteligentes que ellos.

—Itachi-san, debe haber algún almacén en donde haya menos seguridad.

—No lo creo Sakura-san. Ellos no son unos tontos. Además Zetsu ha buscado bien, y la seguridad en todos los Almacenes es elevada. Debe haber alguna manera.

—L-la hay.

Toda la sala de juntas quedó en silencio total…Sasuke fue el primero en quedar en completo mutismo seguido quizá sólo en igual de condiciones por su hermano mayor. El menor de los Uchiha estaba un poco perdido. Mirar ahí a Hinata, entrar acompañada de Kurenai, e interrumpir en la reunión y más vestida así: Llevaba un traje a cuerpo completo especial adherido al cuerpo, de color lila. Sus piernas eran envueltas por unas correas negras donde reposaban dos estuches para dos pistolas, sus pies eran protegidos por unas largas botas que si bien se adherían a la pierna, en la punta gozaban de una gran masa de hierro que causaría un gran dolor a quien recibiera una patada; y en su baja espalda reposaba una espada corta con un estuche que mostraba una llama de un fuego roja e intensa. Miró entonces su cabello amarrado en una coleta alta, lo hubiera preferido suelto, pero así le quedaba bien también. Su hermoso y definido cuerpo quedaba a la perfección en ese traje. Pero le gustó que aún con ese porte de fiereza, siguiera mostrando un rostro totalmente sonrojado, pero decidido a hablar y formar parte de la reunión. Y lo hizo sentir un poco orgulloso de su elección al reclutarla, y no pudo evitar que una pequeña mueca-sonrisa se dibujara en sus labios. Ahora más que antes debía admitir que esa niña Hyuuga era muy hermosa. Esperaba que fuera también fuerte en las mismas cantidades.

Itachi la observó detalladamente, él era un observador nato. Podría decirse que se equiparaba o superaba a aquel personaje de los "Siglos" —así era como llamaban a las épocas pasadas— llamado "Sherlock Holmes" en eso de observar. Así que hoy haría honor a esa habilidad o cualidad.

Esa pequeña Hyuuga que su tonto hermano menor había traído con él, debía admitir que la había menospreciado y subestimado. Primero, se enfrenta a su Padre y al Consejo, Danzou Incluido. Luego trata de subsistir en una pocilga de una Ciudad Obrera; soportaba un largo y, aseguraba, arduo entrenamiento por parte de Kurenai Yuhi, la mejor guerrera con la que contaba en su división; aparecía en su reunión, con eso podía deducir que había pasado todas las pruebas con Kurenai, y hasta lo interrumpió. Definitivamente Sasuke no se equivocó al traerla. Pero eso no se lo diría jamás. Jamás. Percató de que en verdad era hermosa, y que Kurenai escogió muy bien el traje para ella. Entonces vio su rostro totalmente sonrojado, seguro le había dado mucha vergüenza el haber interrumpido y más aún vestida así.

—Bienvenida Hinata-san, el Buen Chico la extrañó —era increíble cómo él podía cambiar de personalidad tan rápido— Se ve muy bien por cierto.

—G-gracias T-Tobi-san.

—Mmm… Hyuuga-san, dígame ¿cuál es la manera? —Itachi no iba a estar con rodeos, dejando a un lado la impresión que se llevó, debía proseguir la reunión.

—R-Rob… Rob… —esa palabra se le hacía ridículamente difícil de pronunciar— R-Robar los almacenes que están en Ciudad Alta. S-Supongo que nunca creerán q-que atacarán en la propia M-Metrópoli.

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Notas Finales:

La inspiración al Parecer volvió por hoy, y a unas horas -_-

Pido enormes disculpas.

Pero los amo.

¿Qué les ha parecido?

Merezco sus reviews?

Se aceptan sugerencias, críticas, Sasukes, Itachis, Sasoris, Oppas lindos. xD

Muchos Besos Gracias a Sus reviews.

Larareshiram97: Kouhai Gracias por leerme siempre. Ojalá pudiera enviarte una placa en reconocimiento por la fidelidad besoooooos. Espero tu opinión en este capi. A mí también me gusta mucho Tobi, creo que él será el amigo de Hinata aquí xD

Axter: Muchas gracias por tu apoyo y review. Siii ya verás en el siguiente capítulo, demostrará lo que aprendió en ese mes de entrenamiento. Espero leas este capi, y que te guste. Ahhh pues amo a Akatsuki. Tanto que hago cosplay de Sasori xDDD cómo no incluirlos en mis historias locas? :p Besos. Espero seguir leyéndote.

EyesGray-sama: Liiiiiddddeeeeerrrr xD Dime que este capi también te ha gustado Porfiiiis. Gracias por tu apoyo, En serio. Muchas grrraaaciiiias :D Ya sabes, cualquier crítica, y eso, es bien recibida. Sí? Besos Lider-sama! N°6? Trataré de buscarlo, sí va? Me encanta esta temática. Y amo Akatsuki xDDD

Gracias por sus reviews y apoyo. Los Amo. Besos!