SasuHina

Capítulo 4

Disclaimer: todos los personajes que aquí aparecen le pertenecen a nuestro amado y bello y desquiciado Masashi Kishimoto-Sensei. Salvo aquellos nombres extraños que los he inventado yo.

La historia es mía, pero me he inspirado en Aeon Flux, Violleta, etc.

En este capi habrá violencia, sangre, y cosas locas.

Recuerden que la historia se da en el "futuro" por así decirlo. Hay tecnología de punta, tanto en armas, aparatos electrónicos como en vehículos y otros.

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Anteriormente en Konoha's New World: "—Bienvenida Hinata-san, el Buen Chico la extrañó —era increíble cómo él podía cambiar de personalidad tan rápido— Se ve muy bien por cierto.

—G-gracias T-Tobi-san.

—Mmm… Hyuuga-san, dígame ¿cuál es la manera? —Itachi no iba a estar con rodeos, dejando a un lado la impresión que se llevó, debía proseguir la reunión.

—R-Rob… Rob… —esa palabra se le hacía ridículamente difícil de pronunciar— R-Robar los almacenes que están en Ciudad Alta. S-Supongo que nunca creerán q-que atacarán en la propia M-Metrópoli."

Un silencio sepulcral reinó en el salón. Todos miraban a Hinata de manera sorprendida e incrédula. Sasuke soltó una pequeña risa, en serio no se había equivocado al traerla, empezaba a creer que le gustaba haberla reclutado.

—Esa es la actitud, joder. —Hidan reía a carcajadas cortando la tensión o aumentándola— Creo que me caes bien pequeña Hyuuga. Vayamos y ofrezcamos en sacrificio a Jasshin los pocos guardias que estén en ese almacén.

—Hinata-san —Itachi estaba todavía un poco aturdido, pero quería escuchar la propuesta de la chiquilla— ¿Estás diciendo que entremos a la propia ciudad? ¿Así sin más?

—Sí. ¿Es que… y-ya lo han hecho antes Uchiha-san? —Refiriéndose a Itachi.

—La verdad —Sasori se levantó de su puesto y caminó pausadamente hasta quedar frente a la ojiperla, mirándola fijamente— Es que nunca lo hemos intentado. No es nada personal Itachi, pero creo que es una buena idea la de la chica.

—Sasori-san…

—Hinata-san —Kisame acarició un poco su gran espada que parecía tener vida propia, o al menos eso creyó Hinata al verla— Quisiera escuchar cómo pretende hacer eso.

—B-bueno… ya que nunca han ent-entrado a Ciudad Alta de ese modo… ellos n-no se lo esperarán. Y los tomaremos por sorpresa.

—Hmph… entonces Hyuuga, conoces una manera de entrar y salir de allí, ¿no? —Sasuke tomó un poco de agua sin quitarle la mirada a los perlados ojos de Hinata.

—Sí Uchiha-san. —La peliazul tragó grueso, el nerviosismo que le infundía ese pelinegro le daba escalofríos y no sabía por qué. Pero no podía huir de esto. Y daba gracias a su Padre por haberla enseñado el arte de la estrategia, ahora sabía en qué le era útil. — Hay una entrada oculta… es algo c-complicado llegar hasta ahí… p-pero luego se p-puede entrar a Ciudad Alta sin ser notados por los sensores de movimiento.

—Eh… podría mostrarlo en el mapa, así todos sabríamos a qué se refiere Hinata-san —Sakura le sonrió cálidamente haciendo que Hinata se sintiera un poco confiada.

Hinata asintió haciéndole una reverencia al pelirrojo que estaba frente a ella y que le respondió con una mueca de sonrisa que la ojiperla no supo entender si era para darle confianza o para qué. Llegó con pequeños pasos hasta la gran mesa donde Zetsu le extendió un mapa de toda Konoha.

—Yo siempre he visto este mapa, nunca creí que hubiera un camino que evade los sensores "Ni que lo vieras todo… además es algo secreto."

Hinata miró con extrañeza como Zetsu hablaba consigo mismo, se sorprendió pero decidió pasar de ello. Suspiró hondo y señaló con su tembloroso dedo el lugar donde estaba el pasaje secreto del que hablaba. Mordió su labio y alzó su vista encontrándose con que Sasuke la miraba detenidamente, ella le sostuvo la mirada lo más que pudo, pero desistió al sentirse demasiado nerviosa. ¿Por qué estaba así? Quizás se debía a que todo era nuevo para ella.

—Es a-aquí. C-como no habrán muchos g-guardias en esa parte de la ciudad, pasaremos sin que lo n-noten y p-podremos abastecernos. T-También creo que p-podríamos c-cr… —Hinata quedó en silencio al ver que todos estaban viéndola, Itachi la detallaba, Sasuke y el resto le sonreían a sus distintas maneras.

—Termina lo que ibas a decir Hyuuga... —Sasuke se levantó de su silla, su ropa negra ajustada demarcaba cada músculo de su cuerpo al caminar, su sobretodo reposaba en la silla de la que se había levantado —Estoy esperando lo que dirás.

Se posó al lado de la peliazul, había notado lo nerviosa que ella estaba al llegar y que de igual forma estaba dando lo mejor de sí al tratar de dar esa explicación tan significativa. No sabía por qué, pero tenía esas ganas de apoyarla y ver lo que era capaz de hacer esa chica. De un momento a otro se había convertido en su protegida.

—Mmm Etto, quiero decir, —Hinata se perdió por un momento en esos oscuros ojos del azabache que estaba a su lado. Sintió cómo sin previo aviso su corazón daba un vuelco. Lo suprimió, no sabía el origen de eso y tampoco quería saberlo. Bajó su mirada de nuevo al mapa. —Creo que podríamos c-crear una d-distracción en las afueras de Ciudad Alta. Entre m-menos guardias hayan, mejor.

—Ttebayo… yo me ofrezco. Soy bueno llamando la atención, ¿verdad Sakura-chan?

—Naruto… —Sakura lo miró con una mirada aterradora.

—Sakura-chan… pero ¿qué hice?

—Itachi-san aún no ha aceptado la oferta de Hinata-san —Konan suspiró al ver al rubio entendiendo el enojo de Sakura.

—Y… Uchiha… ¿qué esperas para aceptarlo? Uhn… ¿Por qué espera tanto este Uchiha, Danna?

—Creo que cierto Uchiha es un miedoso, Dei.

—Joder... No creí que fueras de esos, Uchiha.

—En momentos como estos te das cuenta que en el dinero es el único en quien puedes contar.

—Mi hermano no es un miedoso… es sólo que aún está sorprendido por la actitud de la Hyuuga. ¿Verdad Itachi?

Itachi fulminó con la mirada a su hermano menor y al resto que lo miraba con ese pensamiento en sus cabezas. Maldición, él no era ningún cobarde. Y… bueno quizás sí estaba un poco sorprendido por esa chiquilla… pero no le daría el crédito a su hermano de hacerle saber que lo conocía tan bien.

—Creo que es un buen plan Itachi… además ya Naruto se ofreció para llamar la atención.

—Gracias por recordarlo Pain. Está bien Hinata-san. Espero entonces que nos guíe por ese lugar. Tobi, Deidara, Naruto-kun, Sakura-san, Hidan y Kakuzu serán los que se encargarán de llamar la atención. Konan-san, Sasori-san y Zetsu se quedarán en la entrada a la que entraremos Sasuke, Pain, Kisame-san y yo guiados por Hinata-san. ¿Entendido? Partiremos esta noche. Ahora vayan a prepararse.

Todo el mundo asintió. Tobi se acercó a Hinata y la felicitó por su apoyo. Hidan le sonrió dándole un "golpe amistoso" en la espalda dándole la bienvenida al grupo. Konan le sonrió, Pain le estrechó la mano. Kisame le sonrió con sus afilados dientes. Zetsu le dio las gracias por darle información de esa entrada que ya no era secreta. Naruto le mostró el pulgar en señal de aprobación, Sakura le mostró una reverencia a modo de despedida. Kakuzu sólo le dijo algo sobre robar el dinero también. Hinata estaba sonrojada hasta más no poder, no le gustaba tanta atención, y anheló profundamente que esto sólo fuera parte del principio. Pero esto parecía no terminar todavía. Al frente tenía a un rubio de lacios y largos cabellos parado junto a un chico de menor tamaño y de hermosos cabellos rojos, ambos mirándola con expectación en sus ojos.

—Hinata es tu nombre ¿no?

—Hai.

—Soy Akasuna no Sasori, él es Namikaze Deidara.

—Soy el hermano mayor de Naruto. Uhn. Eres bienvenida a Doragonzu Bakuyaku, esa última parte del nombre fue mi idea… me gustan los explosivos Uhn.

—Ya Deidara… no tienes que decirle tus ideas locas sobre el arte "explosivo".

—Danna… ¿pero de qué hablas? El arte es una explosión… hermosamente efímera. Uhn. ¿Verdad Hinata?

—No… el arte es una belleza eterna. Hyuuga-san… ¿qué opina del arte?

Hinata quedó en silencio… nunca había visto el arte desde ninguno de esos dos puntos de vista… pero le estaban pidiendo su opinión, y con el mayor respeto del mundo la daría.

—Yo… mmm creo que el arte, sea efímero o eterno, es r-realmente hermoso y g-gratificante para los artistas. Así… que d-diría que el arte es perfecto en todas sus ramas y maneras de hacerse y crearse.

Ambos artistas se quedaron pensativos por un momento, ambos sonrieron. Sintieron que esta chiquilla era una buena persona con la que hablar de arte. Al parecer la única en toda esta organización. Hinata les sonrió de vuelta. De verdad todos en ese lugar eran distintos, y extraños quizás, pero eran un gran equipo. Miró a su alrededor, creía estar sola pero se encontró con ambos Uchiha y Kurenai mirándola.

—Entonces… Hinata-san… dime ¿cómo es que una chica de la familia Hyuuga conoce una entrada que da al exterior y no es notada por los sensores de movimiento de la ciudad? Es algo que no me quedó muy claro, pero quise preguntártelo en privado.

—P-pues yo solía s-salir p-por ahí.

—Entonces no eras una niña muy buena que digamos Hyuuga. ¿Te escapabas de casa? —Sasuke mostró una sonrisa socarrona.

—N-no. Yo sólo… s-salía a jugar con mis amigos. Y-ya que dentro no podía jugar p-por ser la hija del Concejal.

—Pero Hinata —Kurenai trataba de calmar los aires de desconfianza con una voz algo más suave— ¿cuándo fue la última vez que lo usaste?

—Una semana antes de ser des-desterrada.

—Entiendo… entonces prepara todo para que seas una buena guía esta noche. Iré a descansar. Ven conmigo Kurenai-san… debemos hablar.

Itachi salió acompañado de Kurenai dejando a una nerviosa ojiperla con un observador Sasuke.

—Lo has hecho bien Hyuuga… —Sasuke se acercó a ella dándole un vaso con agua adivinando que después de un momento así lo necesitaría.

—G-gracias Uchiha-san. —Dando un largo trago al líquido.

—Sabes… esta noche será una muy larga. Ya veo que escogiste una buena espada, pero y ¿las armas de fuego?

—Aún no las he escogido.

—Hmph… Kurenai no hizo su trabajo completo… Ven, sígueme Hyuuga… te mostraré dónde está el cuarto de las armas y te ayudaré a escoger algunas. Si vas a ir al frente necesitarás unas muy buenas.

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—Dime Kurenai-san… ¿cómo estuvo el entrenamiento?

—Es una caja de sorpresas Itachi-san —Kurenai se sentó en uno de los sillones magullados que estaban en el cuarto del pelilargo y lo vio a él hacer lo mismo— Al principio estaba como tú, no creí que siquiera hubiera podido aguantar el entrenamiento, pero hizo más que eso.

—Habla específicamente, por favor Kurenai-san.

—Aprende rápido. En tan sólo un mes logró aprender muchas técnicas, y no sólo eso. Ella misma poseía la mejor técnica del clan Hyuuga que he visto usar en alguien de su edad. Es una niña prodigio… pero al parecer no le gusta mostrar esa parte de ella misma.

—Mmm… ¿Debido a su personalidad?

—Exactamente… pero logró herirme y hacérmela pasar mal en el entrenamiento. Espero que hoy puedas ver su capacidad.

—Igual yo. Por el bien de todos.

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—Creo que ésta también —Sasuke hablaba consigo mismo en voz baja mientras colocaba arma tras arma en una pequeña mesa frente a la peliazul que lo miraba tratando de no sentirse tan nerviosa al estar al lado de él. Aunque su personalidad era parecida a la de su primo Neji, la de Sasuke irradiaba peligro y atracción al mismo tiempo. —Bien, Hyuuga… escoge dos de todas estas. Recuerda que debes sentirte bien con las que escojas. Pruébalas, justo ahí está una parte de práctica.

Hinata asintió, llevándose consigo todas las armas que Sasuke escogió para ella. Las armó como Kurenai-Sensei le había enseñado y disparó con cada una, escogiendo las dos con las que mejor se sintió. Sólo esperaba no tener que usarlas esta noche. Si todo se daba en silencio le estaría totalmente agradecida a Kami.

Sasuke no dejó de observarla en ningún momento. Sus brazos firmes al jalar el gatillo, su delicadeza al cargar las armas. Sus piernas bien formadas, su cuerpo esbelto que rozaba la perfección en ese traje…

—Hey Hyuuga, ven.

Hinata le obedeció sin rechistar llevando con ella las dos armas que había escogido una con el cañón corto y la otra con uno largo, Mágnum. Ambas hermosas, de un flamante color negro y adornos rojos que dibujaban llamas de fuego en sus cañones. Tomó las municiones adecuadas y las guardó en un pequeño bolsito que colgaba en su cintura. Caminó pausadamente hasta llegar al lado del pelinegro que sacó una pequeña caja de uno de los gabinetes de la pequeña mesa.

—Creo que Kurenai te hizo difícil el entrenamiento —El pelinegro no posó sus oscuras orbes en ella, sólo le lanzó la caja de medicinas y giró su cuerpo en dirección a la puerta de salida —Tus manos… las necesitas protegidas para esta noche. Imagino que partiremos de aquí a las 12:00 am… no nos hagas esperar Hyuuga.

—N-No lo haré Uchiha-san… y … arigato.

—Hmph… lo que digas.

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Los hermosos y largos cabellos de la ojiperla se movían de un lado a otro por el viento que los rozaba con fuerza y rapidez. Era su primera misión y no quería echar todo a perder. Por suerte Kurenai le había dado consejos sobre cómo tratar a cada uno de los miembros de esta organización anárquica. Y ella rogaba hacer un buen trabajo en equipo con ellos.

Miró al frente y no pudo evitar sentirse mareada. Había dejado de desmayarse por los nervios cuando había pasado los 16 años, pero ahora tenía la sensación de querer retroceder en el tiempo. Estaban justo ahí, en frente del oscuro y angosto camino que llevaría a Doragonzu Bakuyaku a Ciudad Alta sin ser notados. Miró sus manos, temblorosas y perladas por el sudor del nerviosismo.

—Hyuuga —Sasuke se acercó hasta ella con su mirada penetrante— Ve adelante… nosotros te seguiremos de cerca.

—Hai —Hinata sonrió tímidamente… sabía que debía hacerlo bien y mordiendo su labio inferior se acercó a unos matorrales perfectamente colocados que tapaban la entrada exitosamente, los apartó a un lado y se dejó entrever una enorme cueva oscura— Es u-un —carraspeó un poco al sentir las miradas sobre ella— u-un antiguo e-extractor.

—Bien, entonces vayamos Hyuuga-san —el chico que tenía afición a los tiburones la alentó a entrar con un ademán de sus manos.

La ojiperla asintió, volteó su cuerpo y se perdió en la inminente oscuridad del frío túnel. Sasuke ajustó su ropa, y entró siguiendo a la ojiperla acompañado del pelinaranja. Kisame suspiró, esperaba que esa chiquilla no los estuviera llevando a la muerte. Itachi observó al resto, dio las órdenes a cada quien y entró al túnel con Kisame.

Hinata tragaba fuerte cada cinco segundos, la garganta la sentía reseca en exceso. ¿Y si todo salía mal? ¿Y si en ese mes habían cerrado la salida del túnel? No debía seguir pensando en eso, sus piernas le estaban comenzando a temblar y no era precisamente por el frío y el ambiente húmedo que enfrascaba ese túnel de duro acero.

Luego de unos minutos de dura caminata gracias a la poca visibilidad que ofrecía el túnel, una tenue luz nocturna se logró apreciar en el extremo, dejando pasar una fría brisa. Hinata sintió que su corazón se calmaba un poco, al menos no habían bloqueado el túnel.

—Aquí es… —saliendo siendo seguida de cerca por el resto— a-ahora —amarró su largo cabello en una alta coleta y se arrodillo al suelo tomando su espada y haciendo un pequeño dibujo en la tierra del plano de los lugares cercanos— justo ahora estamos a-aquí —señaló un punto en la tierra— el almacén está j-justo aquí… —señalando en otra parte no tan alejada de donde estaban ellos— Mmm si Uchiha-san me lo p-permite —mirando a Itachi con una nerviosa mirada.

—Adelante Hyuuga-san… diga todo lo que deba decir.

—Mmm… Etto… deberíamos dividirnos en 3 g-grupos… a-así… le llegaremos por sorpresa en tres puntos distintos —en esos momentos agradeció a su padre haberla hecho estudiar tantos libros de estrategia— en este almacén no hay tanta seguridad… y-ya que en realidad… en C-Ciudad Alta creen que están s-seguros de t-todo.

—Ja —Kisame sonrió con burla— son unos tontos…

—Hmph… —Sasuke se colocó sus guantes negros con una sonrisa extravagante— hoy les enseñaremos que deben temernos a nosotros más que al mismo Diablo.

Itachi miró a su hermano con su inexpresivo rostro, pero pudo sentir que ellos tanto Sasuke, como Kisame y hasta él mismo estaban con la adrenalina en crescendo, nunca antes habían intentado entrar a Ciudad Alta, y ahora lo habían hecho gracias a la Ojiperla, que sólo mordía su labio inferior con repetición y nerviosismo. Itachi debía aceptar que esa pequeña chica era adorable, aún más con ese sonrojo que le otorgaba el nerviosismo.

—Bien… —habló poniéndose de pie— comencemos con esto. Kisame-san irá conmigo por la parte delantera, Sasuke irá con Hyuuga-san… por la parte trasera y Pain irá por el este u oeste… como quieras… —ayudó a la ojiperla a ponerse de pie, cosa que Sasuke notó y no supo por qué, pero no le agradó— no olviden encender sus comunicadores. Vamos Kisame-san.

Sasuke vio a su hermano irse con Kisame, a Pain tomar el lado este. Suspiró… esperaba poder encontrarse con algunos guardias y acabar con sus miserables vidas. Vio a la ojiperla de reojo, y notó que tenía las vendas en sus manos. Esperaba que lo hiciera bien… aunque dudaba de eso. Pero al menos él la protegería… era su protegida después de todo.

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—Uhn… ojalá el Danna estuviera aquí… —el rubio de larga cabellera sonrió con satisfacción, viendo cómo terminaba su "hermosa obra de arte" como él llamaba a sus explosivos.

—Es cierto… Senpai es un artista completo.

—Bien, bien… vamos Nii-san… coloca ese c4 de una vez Dattebayo…

—Cálmate Naruto —la chica de cabellos rosados rodó los ojos… estaban trabajando con explosivos debían ser cuidadosos.

—Pero Sakura-chan…

—Bien… pequeño Otouto… Uhn… iré, además tengo una sorpresa para Danna… pero recuerden… en cuanto lo ponga tenemos que huir… porque si eso nos alcanza… seremos convertidos en arte… Uhn…

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Konan suspiró como por décima vez… estar con Sasori no se le hacía gracia… el chico se quejaba cada 5 segundos de Deidara… y Zetsu sólo se había colocado en un lugar donde pudiera ver sin ser visto… y ella aún ni sabía por qué se había quedado con el pelirrojo… hubiera preferido ir con su amado Pain… ese Itachi se las pagaría luego.

—Pero demonios, —bufó con sus párpados caídos, mientras se revolvía el rojo y rebelde cabello— ese maldito idiota de Deidara… aún no escucho la explosión… seguro está jugando queriendo hacer "arte"… con lo que sabe que odio esperar.

De pronto una explosión se oyó a lo lejos… y ciertos fuegos artificiales subían al oscuro cielo… dándole forma de letras a las luces…

"El arte es un bang, Danna"

—Maldito Niñato…

—Debemos admitir —susurró Konan— que, sea arte o no, lo ha hecho muy bien.

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Hinata respingó al escuchar la explosión, Sasuke la observó riendo para sus adentros. Su protegida parecía una pequeña ratoncita nerviosa. Desde que habían comenzado a caminar hacia el almacén ella no había dicho palabra. Y para ser sinceros… Sasuke casi nunca iniciaba la conversación con chicas, siempre eran ellas que daban el primer paso. Claro, que con su protegida era distinta. Él sabía que era tímida en exceso y al parecer su sola presencia la intimidaba mucho.

Caminaron un poco más hasta llegar unos pocos metros detrás del enorme almacén. El pelinegro presionó un pequeño botón en el transmisor que tenía en su cuello, mientras no despegaba la vista de su acompañante… quería ver la reacción de ella al escuchar lo que él quería decir… a veces Sasuke Uchiha era un poco bromeador.

—Aquí Halcón y la Ratoncita… estamos en posición… cambio.

Hinata frunció el ceño mientras analizaba las palabras dichas por su acompañante y antiguo salvador. Había dicho Halcón… seguro era él… pues si lo mirabas a los ojos podías sentir como si estabas a la merced de un Halcón… uno enorme y muy imponente. Luego… estaba la "Ratoncita"… y cayó en cuenta… claro… siempre tan nerviosa como un roedor… Alzó su perlada mirada hacia la oscura que la miraba con algo de gracia. Boqueó tratando de hablar… pero prefirió guardar silencio…

—Phoenix en posición junto a Tiburón —habló Itachi.

—Kami en posición… esperamos tus órdenes Phoenix…

—Esperemos un poco más… Acaban de entrar, es mejor tomarlos afuera. ¿Copiado?

—Copiado —respondieron todos.

—Mmm… Etto… Uchiha-san… —Sasuke la miró por completo a lo que la opaca luz de la luna le iluminaba el rostro de la chica arrodillada a su lado.

—Llámame Sasuke… después de todo yo fui quien te trajo hasta aquí.

—Mmm… Hai… S-Sasuke-kun… Etto… N-no… no lo defraudaré…

Sasuke quedó en silencio… ¿por qué le había agradado esa frase proveniente de esos rosados y temblorosos labios? No lo sabía… pero por primera vez en su vida —después de que su madre muriera— sentía la enorme necesidad de cuidar de alguien que no fuera él mismo.

—Bueno… Hmph… —vio hacia el frente, saber eso… lo hacía sentir… vulnerable y no quería ser tan obvio— no lo has hecho hasta ahora Hyuuga…

—Llámeme Hinata… Yo… ya no soy una Hyuuga… —su rostro se oscureció un poco.

—Bien… Hinata… —No diría sufijos honoríficos… no lo hacía con nadie… no lo haría con ella.

—En 5 segundos entramos en acción —la voz de Itachi los interrumpió— traten de acabar con ellos con poco ruido. Imagino que dentro debe haber más. 5… 4… 3… 2… 1…

Todos salieron como auténticos ninjas. Los guardias se percataron de ellos cuando ya era demasiado tarde…

Itachi saltó sobre uno muy corpulento derribándolo con una patada doble. Para luego con sus propias manos ahorcarlo con tanta rapidez que seguramente un Shinigami lo envidió.

Kisame por su parte había descuartizado sin demora a un guardia aún más robusto que el de Itachi, con su enorme espada llamada Samehada. Pain, atravesó a dos con sus tubos puntiagudos. Pero Sasuke y Hinata estaban por algo un poco distinto.

El pelinegro luchaba con un hombre que, según su análisis, era bueno en las artes marciales… pero Hinata se había quedado algo estática cuando vio que un enorme hombre con ropas algo metálicas se acercaba a ella con una mirada aterradora.

—¡Hinata Reacciona! —No gritó, pero habló lo suficientemente fuerte para que ella lo escuchara— Dijiste que no me defraudarías… ¿no?

Hinata reaccionó justo a tiempo para bloquear con sus manos el fuerte puño que le lanzaba el guardia. Por instinto, un instinto cultivado desde niña en sus clases de artes marciales, y desde hacía un mes con Kurenai, devolvió un fuerte golpe con la palma de su mano en el estómago del guardia, dejándolo por un momento sin aire.

Sasuke, por su parte, golpeó al cuello del hombre con su pie, en una patada alta y aprovechando el desequilibrio de su contrincante lo decapitó con un rápido movimiento de su espada Chokuto. Cuando limpió la sangre salpicada en su rostro, miró a Hinata, dispuesto a ayudarla, pero al parecer no necesitaba su ayuda… además, él como su protector debía dejar que ella creciera y aprendiera cosas por ella misma.

Hinata tomó impulso dando dos pasos atrás… por un instante la viva imagen de aquel enorme Guardia queriendo abusar de ella le llegó a la mente… y por una extraña razón… su sangre comenzó a hervirle. Saltó con fuerza haciendo un giro en el aire que a los ojos de Sasuke, era como una danzarina de ballet haciendo su tan esperado performance. Cosa que lo llenó de orgullo y satisfacción… obviamente él no le había enseñado… pero ¿qué más daba? No habían explicaciones, ni quería buscarlas tampoco… sólo se sentía orgulloso y ya.

La vio golpear al hombre con fuerzas, con muchas fuerzas. El hombre, ni Sasuke, se esperaban que una chiquilla como esa, reaccionara de esa manera. Pero el guardia lo sintió en su cara, y en todo su cuerpo al caer de lleno contra el suelo.

Hinata cayó de pie, sus manos y piernas le temblaban y ni hablar de sus labios. Su pecho subía y bajaba por el nerviosismo y la adrenalina. Nunca había tenido que luchar en una situación como esta. Adivinó que todo se debía al entrenamiento con Kurenai.

Sasuke la observó caer de rodillas al suelo, tapando su boca con sus temblorosas y pálidas manos. Él se acercó. Sacó su espada y de un solo movimiento dejó al guardia sin vida atravesando su pecho con su espada.

Se arrodilló también justo frente a ella. Y con un movimiento suave le tomó el mentón con sus dedos… logrando con ello que Hinata lo viera completamente a través de esos perlados y ahora humedecidos ojos, que a Sasuke comenzaban a gustarle un poco.

—¿Ves? No me defraudaste… —Hinata abrió los ojos un poco sorprendida— Ahora levántate, debemos terminar esto…

—H-Hai… S-Sasuke-kun —Secándose las lágrimas con el dorso de sus manos. Hizo ademán de levantarse cuando vio la gran mano del pelinegro frente a ella.

Sasuke la miró sin expresión… no importaba si Itachi lo había hecho primero… él también podía ser un caballero… y más con su protegida… La vio dudar un poco, pero luego sonrió dulcemente cosa que hizo que Sasuke se sintiera un poco extraño… hasta incómodo… pero no le dio mucha importancia. Hinata había puesto su pequeña, delicada y vendada mano sobre él, quien la tomó con fuerza y la ayudó a ponerse de pie, para luego girar su cuerpo y darle la espalda a ella.

—Listo Phoenix… ¿qué hay de ti?

—Listo…

—Ven… Hinata… Itachi está esperándonos…

—Hai… Sasuke-kun.

Al llegar al frente, Itachi les hizo una mueca para hacer su combinación de equipo para entrar al almacén. Sasuke se colocó frente a la puerta e Itachi justo detrás de él. El menor abrió la puerta de un solo tirón e Itachi entró seguido de cerca de Kisame y Pain. Desde afuera Hinata escuchó todos los disparos que se hicieron dentro… llevó una mano a su pecho y tragó grueso. Tenía miedo… pero era necesario hacer eso. Lo sabía… por muy difícil que fuera… era lo que tenían que hacer… así como dijo Kurenai… no tener piedad de ellos.

Sasuke la miró… desde hacía unas cuantas horas… no podía dejar de mirarla… era algo que quizás podía tomar como costumbre… pero es que no se explicaba cómo una mujer podía llegar a ser tan perfecta. Dulce, recatada, hermosa, con un cuerpo de infarto que en ese traje se lo mostraba a la perfección… y además de todo eso… una gran habilidad para crear estrategias, y excelente luchadora, pero sin llegar a ser sádica, o sangrienta. Y así estaba bien… ella luchaba y él fácilmente podía encargarse de la parte sangrienta y sádica en dónde él era un experto.

Sonrió para sí al verla acercarse un poco más a él… sabía que estaba asustada y no era para menos… Pero le gratificó que lo viera como escudo…

—"Hmph… me estoy volviendo un debilucho" —Tranquila… Itachi, Kisame y Pain debieron haber terminado con ellos ya… Entremos…

Sasuke la vio asentir, y volvió a abrir la puerta. Entró, pero no le dio tiempo de parar que ella entrara. La escena ahí dentro no era muy grata. La sangre estaba regada por todo el lugar… ahí dentro aún quedaban varios guardias… la radio sonaba… parecía que habían intentado comunicarse con la otra base… pero esa era la que había sido incinerada por Deidara. Todos los demás guardias cercanos estaban en aquella dirección.

Hinata al entrar soltó un pequeño gritillo… Itachi volteó a verla y se percató de cómo Sasuke se interpuso entre ella y la sangrienta vista del almacén…

—Hinata… es mejor que esperes afuera… hazle saber a Konan y a Sasori que todo está listo. Necesitamos toda la ayuda disponible para llevarnos todo esto.

Itachi miró a Sasuke algo confundido… de un momento a otro… el "Hyuuga" había sido cambiado por "Hinata"… ¿Qué era eso?

—H-Hai… Sasuke-kun… Etto… Arigato.

El pelilargo frunció el ceño… parecía que el asunto era mutuo… del "Uchiha-san" ahora sólo era "Sasuke-kun"… definitivamente tendría que hablar con su hermano menor sobre esto.

La ojiperla se giró por completo saliendo del almacén de prisa… aspiró el aire fresco, tratando de no mirar al suelo, ya que afuera también estaba la estela de sangre que habían dejado. Caminó con rapidez llegando hasta le entrada del enorme tubo y presionó el botón en la cinta que estaba amarrada a su cuello.

—Kona… perdón… Etto… Pa-Papyro-san… Escorpión-san… Xilo-san —por suerte recordaba los nombres clave de sus compañeros— Entren al tubo… estoy esperándolos… hemos… hemos terminado todo… necesitamos a-ayuda.

—Copiado —respondieron los 3.

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Habían terminado de acomodar todo en los enormes Jeeps súper potentes y silenciosos que tenían escondidos entre unas ramas. Todos los paquetes de comida y botellas de agua potable estaban empaquetados y guardados en los tres jeeps. Deidara, Naruto, Tobi Y Sakura ya habían regresado las cosas se le dieron algo fáciles… con otras simples explosiones y unos cuantos golpes habían acabado con una enorme cantidad de los guardias que habían llegado hasta esa trampa. Ahora a ellos les tocaba llevarse los jeeps hasta su escondite. Se montaron en ellos, Deidara y Tobi en uno y Naruto y Sakura en el otro.

—Bien chicos —Itachi habló a los hermanos Namikaze - Uzumaki— vayan con rapidez y cuidado… no queremos ser descubiertos después de tan difícil trabajo… Hablaremos allá.

—Bien Uchiha… Uhn… vámonos hermano… el que llegue de último a la guarida es un rubio oxigenado por una semana Uhn

—Dattebayo… no te molestes cuando te lo diga Nii-san…

Ambos rubios salieron a toda prisa por una carretera que sólo ellos conocían y por donde los guardias no buscarían. Itachi suspiró… ser el líder a veces era algo agotador. Miró a Pain, Konan, a todos y de último a Hinata quien no le sostuvo la mirada porque simplemente se sentía más pequeña cuando Itachi la observaba de esa manera tan inquisidora.

—Como Sakura-san se fue con Naruto-kun… Hyuuga-san se irá con Sasori-san… —no le hacía gracia enviarla con su hermano que de inmediato lo miró de mala gana— Vayámonos… debemos volver lo más pronto posible… Zetsu encárgate de volver lo más rápido posible después de que limpies todo… debes dejar casi imperceptible esa entrada.

—Lo sé… yo me hago cargo —No soy idiota Uchiha… sé lo que debo hacer— No te preocupes… Itachi-san sólo quiere llevar todo en orden —Ja, pero es que no somos Inútiles… inútil…

—No hagan tanto ruido… me enferman —el pelirrojo suspiró montándose en su moto haciéndole saber a Hinata, con una mirada inexpresiva, que subiera en la moto también —Vámonos Hyuuga-san.

—Hai Akasuna no-San.

Sasuke miró en silencio cómo la ojiperla les hacía una pequeña reverencia y se subía con delicadeza y suavidad en la moto… cosa que a los ojos de Uchiha Sasuke y quizás Uchiha Itachi… era de una manera inocentemente sensual… esas torneadas piernas se veían muy bien en ese traje. Itachi Despejó su mente al ver la moto de Sasori avanzar rápido perdiéndose en la vía…

—Vayámonos también…

Kisame, Pain y Konan también se fueron. Itachi se montó en su moto, seguido de Sasuke que la movió hasta quedar a su lado.

—Hemos ganado… ¿por qué esa cara de molestia, hermanito?

—Hmph… Hablaremos de ello en la Guarida… Me he dado cuenta de algo que quiero me expliques… tonto Otouto.

Sasuke chasqueó la lengua viendo cómo su hermano se alejaba en su moto para luego él hacer lo mismo. Por suerte todo había salido bien… no quería que su hermano le dañara el comienzo de este día tan gratificante.

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Notas finales:

Aquí yo… volví… aunque no sé por cuanto tiempo… mmm tengo tareas hasta por los codos -_- no estudien Diseño Gráfico si no tienen plata ¬_¬ es horrible…

Weno, weno… el 20 de este mes cumplí 23 años miauuu regálenme a Sasuke… que cumplió 3 días después que yo jijijijijij Sasukeeeee estamos hechos el uno para el otroooooooooo.

Buehhhh los amoooooooooo C: Gracias por sus reviews, sus favorites y follows… Gracias por su apoyo….

Escribí 22 páginas… lol nunca lo había hecho… *_*

Reviewsssss

Kaname: Holaaaaa gracias por tu review… y por tu apoyo.. por leer el fic y por esperar actualización… espero sigas leyéndolo…

SaSuHiNa-EvAnZ: Jajajajaaja me encanta *O* gracias de verdad… significa mucho para mí tu apoyo… y lectura repetida xD jejejeje Bueno espero que esta conti haya sido de tu agrado… házmelo saber, si? Besitos…

Larareshiram97: Kouhaaaaaaiiiiii besitooooosssss… gracias por tu apoyo… es que hay que aprovechar esa musa cuando se aparece xD jijijijijijijijijiji bueno espero pronto subir otras dos o tres historias nuevas que estoy creando… SasuHinas… y el crossover de Naruto y Bleach e Inuyasha… es una mezcla loca xD Espero tu apoyo. Besoooss

Miku tQm: Holaaaa Miku-chan… bueh aquí está la conti… espero sea de tu agrado y me dejes reviewsito jijijijij besos

Ross Namikaze: Me alegra que sigas mis locos SasuHinas… de verdad muchas gracias… me tardé un poco pero aquí está la conti espero te siga gustando miauuu besoooos…

Ángel Perdido: Holaaaa mmmmm siiiii xD es que sé que es difícil para Hinata, pero en este nuevo mundo necesita ser confrontada y cambiar… de a poco… pero ahí le va… y sí, Sasuke se embobó… pero al parecer no fue el único xD Espero sigas leyendo este fic. Besos.

Weno Weno muchas gracias por su lectura y apoyo. Creo que ahora vendrán las partes semirománticas del fic… y escenas de posesividad. Espero tengan paciencia conmigo, a menos de que quieran apoyarme en mi vasto intento de incendiar la universidad o a mi profesora de técnicas de representación gráfica xD

Jajaja pobre profe katiuska xD

Buehhh Besos para todos… los amo.

Minna-san

Matta ne