es viernes por la noche y con él les traigo un nuevo capitulo! tienen planes para esta noche? yo me quedare en casa viendo películas de terror XD hablando de otra cosa, celebraron halloween? yo y mi mejor amiga nos disfrazamos a pesar de que ya no tenemos la edad para eso XDD y tuvimos una pijamada en su casa! bien dejo de hablar de mi y voy a lo que me concierne.

sobre este capitulo no tengo mucho que decir, sólo que me entretuve mucho escribiéndolo.

¡muchísimas gracias a todas las personas que han comentado! jamás pensé que tendría tantos comentarios, eso me hace feliz.

disfruten de su lectura!


Makoto soltó un gran suspiro mientras miraba su almuerzo a medio comer, se encontraba en la azotea de la escuela junto a los otros tres chicos. Nagisa le robaba comida a Rei mientras que el adolescente de lentes le regañaba por sólo comer pan en vez de un almuerzo perfectamente equilibrado con los nutrientes suficientes que necesitaba su cuerpo. Por otro lado se encontraba Haruka al lado del más alto, este comía silenciosamente su comida que era nada más ni nada menos que caballa; aunque cabía destacar que esta vez se dignó a ponerle arroz como acompañamiento.

-¿le ocurre algo Makoto-senpai?-preguntó Rei al notar que su capitán apenas había comido y ni siquiera había hablado en todo el rato del almuerzo-lo noto extraño.

-no me pasa nada-sonrió dulcemente al chico de ojos purpura pero, el problema era que si le pasaba algo y ese algo era Matsuoka Rin. Después de aceptar ser el "novio del tiburón" su mente no lo dejó tranquilo recordando que, esto tal vez no era buena idea y podía traer consecuencias, pero el problema es que ya había aceptado y se lo había prometido a Rin.

Makoto saltó asustado al sentir su teléfono vibrar en su bolsillo y al sacarlo se sorprendió un poco cuando vio que se trataba de un mensaje de Rin. El chico de cabello verde oliva abrió el mensaje y un leve sonrojo apareció en sus mejillas.

"Iré a buscarte a la escuela después de la práctica, no te vayas sin mí". Es lo que decía el mensaje a lo que Makoto sólo le respondió con un "ok"

-¿a quién le escribes Mako-chan?-preguntó Nagisa curioso mientras se inclinaba hacía el chico más alto.

-a-a nadie-contestó guardando su celular rápidamente.

-¡vamos Mako-chan! vi que te sonrojaste-lo miró entrecerrando los ojos.

-¡no es cierto!-el mayor se levantó para huir del acoso del rubio pero este fue más rápido y le sacó el celular del bolsillo-¡Nagisa devuélvemelo!

-tranquilo, sólo quiero ver a quién le escribes-decía el menor esquivando con facilidad los intentos de Makoto por recuperar su teléfono. Ese maldito chico era como un gato escurridizo.

-¡Nagisa-kun, ya deja de molestarlo!-lo regañó Rei.

-¿tú también Rei-chan? ¿Por qué son tan aburridos?-hizo un puchero el más bajo; dirigió nuevamente su vista a la pantalla del celular para comprobar quien era la persona que le escribió a Makoto-vaya así que la persona que te manda mensajes es…-Nagisa no logró decir de quién se trataba porque otro mensaje fue recibido, el chico sonrió de forma malvada mientras abría el mensaje y se sorprendió por lo que este decía. El rubio sin decir nada y algo sonrojado le entregó el teléfono a su dueño, guiñándole el ojo.

-¿q-que pasa?-preguntó el de ojos esmeralda nervioso por como Nagisa lo miraba.

-nada…-el rubio estaba sorprendido, jamás se le pasó por la cabeza que Makoto y Rin…

-¿de quién era el mensaje?-Haruka interrumpió los pensamientos del menor, el pelinegro no pudo evitar sentir curiosidad al ver que sus dos amigos actuaban algo extraño.

-nadie de importancia-sonrió nervioso mientras veía el mensaje que le habían mandado y que el pingüino había visto, al leerlo; la cara del más alto no podía estar más roja. Por supuesto, este gesto lo notó el chico de ojos oceánicos, que más que intrigado se acercó a su amigo para ver que decía dicho mensaje pero, no lo logró ya que el de cabello oliva se apartó rápidamente de su lado haciendo que Haruka se molestara por su acción ¿desde cuándo Makoto se alejaba de él?

-Makoto-senpai está rojo, ¿de verdad se encuentra bien?-Rei aún seguía con su preocupación por el mayor, de alguna manera, todavía se sentía culpable por lo que había pasado en el campamento. A pesar de que ya han pasado semanas de lo ocurrido.

-estoy bien Rei, debe ser el ca…

-¿Qué es lo que dice el mensaje?-continuó su interrogatorio el mayor de todos-¿Por qué te sonrojaste así?

-no decía nada-Makoto estaba tratando de no perder la calma pero con las insistentes preguntas de Haruka, la mirada de preocupación de Rei y la estúpida sonrisa que Nagisa le daba, era algo difícil-Haru ya déjalo…

-Makoto-senpai creo que debería ir a la enfermería-aquí iba de nuevo el chico de lentes.

-¿Por qué simplemente no me dices quién te escribe?-el pelinegro estaba perdiendo el tono monótono de su voz.

-tal vez algo de descanso le haga bien-continuaba Rei.

-¿vas a decirme o no?-el enfado en la voz de Haruka ya era notable.

-¡era su mamá!-acudió Nagisa a la ayuda de su amigo. Bien no era la mejor respuesta del mundo pero era mejor que nada-y Rei-chan, Mako-chan está bien, sólo está un poco cansado ¿verdad Mako-chan?

-así es…-Makoto se sintió un poco aliviado por la intervención del rubio.

-jamás te has sonrojado por un mensaje de tu madre-el pelinegro miró al más alto de forma sospechosa, Makoto definitivamente estaba mintiendo, tal vez los demás no se daban cuenta de ello pero Haruka sí, para él, Makoto era el peor mentiroso del mundo.

-bueno… es que…

-se trataba de un mensaje vergonzoso, ya sabes cómo son las madres, Haru-chan… bueno no sabes mucho en realidad-esto último lo dijo en un susurro refiriéndose a la ausencia de los padres del chico. Pero claro, Haruka lo había escuchado ganándose una mirada molesta por parte de él-perdón-se disculpó.

Mientras tanto en la fabulosa academia Samezuka…

-oye Nitori ¿has visto mi…

-¡¿Nitori?!-el chico de cabello plateado se alteró al escuchar a su amado senpai llamarlo así-¿acaso hice algo que le molestara?

-no ¿qué te hace pensarlo?-Rin levantó una ceja extrañado.

-bueno…-un leve sonrojo apareció en las pálidas mejillas del chico-como me había empezado a llamar Ai yo pensé que…-se detuvo a mirar al pelirrojo que lo observaba con poco interés-¿debo volver a llamarlo Matsuoka-senpai?

-…ya entiendo-sonrió mostrando su afilada dentadura y acercándose peligrosamente al menor-perdóname Ai, sólo que a veces se me olvida llamarte por tu nombre y no te preocupes sigue llamándome por el mío-le revolvió los suaves cabellos de su compañero de cuarto. Los cabellos de ese chico eran casi tan suaves como la seda, el depredador podría estar todo un día acariciando esas hebras plateadas.

-¡está bien, Rin-senpai!-sus ojos brillaban de felicidad-¿Qué es lo que me quería decir?

-cierto, ¿has visto mi cargador del celular? Está a punto de morir-decía el pelirrojo mientras veía el último mensaje que le había enviado a Makoto, le hubiese gustado ver su reacción en el momento en que lo leyó pero daba igual, tendría muchas oportunidades de ahora en adelante.

El día no transcurrió más calmado para el de cabello oliva, en las horas de clases Haruka no le había dirigido la mirada ni por un segundo, en realidad nunca le dirigía la mirada cuando estaban en clases, siempre se quedaba mirando por la ventana como si fuera la cosa más importante del mundo pero esta vez, era porque estaba molesto. Haruka se había enojado con él por un estúpido mensaje de texto, él no tenía la culpa, la tenía Rin por haberle mandado mensajes en el momento menos adecuado; bien… era tonto echarle la culpa al pelirrojo ¿Cómo sabría el chico tiburón en que instante mandarle mensajes? ¡Esto no tenía sentido!, que Haruka se enojara por algo tan trivial no tenía absolutamente nada de sentido. A parte de lidiar con el enfado del pelinegro, tuvo que aguantar las insistencias de que fuera a la enfermería por parte de Rei y ahora Nagisa sabía cosas de las que no debería tener conocimiento. Al parecer este no era su día.

Por fin había llegado la hora de la práctica, después de esto, los muchachos volverían a sus casas y eso aliviaba a Makoto, este había sido un día agotador. El adolescente de ojos esmeralda fue el último en cambiarse, no tenía ganas de nadar; suspiró por enésima vez mientras se desabotonaba la camisa sin muchos ánimos, se encontraba solo en los vestidores cuando de repente una respiración en su nuca le provocó un escalofrío que recorrió toda su espina dorsal.

-hola Makoto-el aliento contra su cuello le hizo estremecerse, retrocedió un paso y se giró lentamente para enfrentarse a lo que él creía, era un fantasma. Mayor fue su sorpresa al encontrarse con Rin quien lo miraba con una ceja levantada-¿te pasa algo? Pareciera como si hubieras visto a un muerto-decía el de ojos carmín.

-e-es que apareciste de la nada detrás de mí… espera, ¿Por qué estás aquí? Se supone que vendrías después de la práctica-Makoto lo miró en confusión.

-bueno, pude salir antes-Rin miraba al chico frente suyo de arriba abajo, Makoto se encontraba con la camisa abierta y los pantalones desabrochados mostrando parte de su ropa interior. Era una escena bastante sexy para el tiburón-¿hay algo de malo en querer pasar a buscar a mi novio más temprano?-bromeó el depredador, disfrutando del sonrojo que aparecía en las mejillas del más alto.

-da igual…-desvió la mirada avergonzado pero luego recordó-¿Por qué me mandaste ese mensaje?

-¿Qué mensaje?-sabía perfectamente a que se refería Makoto pero, quería jugar un poco.

-¡sabes de lo que hablo!-alegó el muchacho de mirada tierna-Nagisa lo leyó.

-¿Cuál, el que dice que vendré a buscarte?-a Rin le daba igual de que Nagisa se enterara, todos deberían enterarse.

-no, el que pusiste "te amo mucho, bebé"-Makoto estaba demasiado avergonzado por esto.

Rin estaba tratando de no reírse en la cara de su amigo, había mandado ese mensaje sólo para molestarlo un poco, era divertido hacer sonrojar a Makoto, al chico perfecto. Un ruido resonó en todo el lugar interrumpiendo la conversación de los adolescentes, ambos se voltearon a ver el origen del ruido y vieron a Rei que los miraba incrédulo.

-¡siento la interrupción!-decía algo nervioso el menor-vine a dejar mis lentes y se me cayó el bolso y…-se excusaba.

-R-Rei…¿escuchaste todo?-preguntó con pánico la orca.

-bueno yo…-el chico peliazul bajó la mirada apenado, había entrado a dejar sus gafas cuando vio a Rin hablar con Makoto, se iba a acercar para saludarlo pero se detuvo cuando oyó que el de sonrisa afilada le decía a su senpai sobre venir a buscar a su novio temprano, no creía lo que estaba oyendo así que esperó a escuchar más para no sacar conclusiones apresuradas y el resultado fue este-ustedes dos… ¿están saliendo?

-así es-dijo Rin antes de que Makoto negara cualquier cosa, Rei miró a al de ojos esmeralda para ver si confirmaba lo que decía el pelirrojo y así lo hizo. El muchacho de lentes nunca se imaginó que los dos adolescentes frente a él terminarían juntos, no es que no lo encontraba hermoso pero, era algo totalmente inesperado, ni en sus mejores cálculos se había esperado este resultado.

-ya veo…-el peliazul se preguntaba si los demás sabían de esto, aunque cuando vio lo sorprendido que estaba Makoto supuso que nadie lo sabía excepto por Nagisa-volveré a la práctica, con permiso-esto definitivamente va ir en el libro autobiográfico que está escribiendo, titulado "los problemas de ser una belleza en vida".

-¡oh no, ahora Rei lo sabe!-se dirigió al pelirrojo.

-¿acaso eso no es bueno?-miró a Makoto con una sonrisa-sólo quedaría decirles a Haru y Gou, vamos ponte luego tu traje de baño, no puedo esperar a ver sus reacciones cuando lo sepan.

-¿estas disfrutando de todo esto verdad?-decía el más alto tratando de cambiarse frente la atenta mirada de Rin.

El chico tiburón no sabía a qué se refería esa pregunta; si a la situación de ser su novio falso o a la vista que estaba teniendo en este momento pero, daba igual, ambas cosas la estaba disfrutando-sí…-respondió con total descaro a lo que el otro adolescente sólo suspiró-¿quieres que te ayude a cambiarte?

-no-contestó secamente el de cabello verde oliva mientras intentaba no sonrojarse más de lo que estaba.

-como quieras…

Makoto se acercó a la piscina seguido por Rin quien fijó su mirada en Gou la cual estaba tomando el tiempo de Rei, jamás perdonaría al chico que se atreviera a salir con ella.

-Mako-chan ¿Por qué te tomó tanto tiem…-Nagisa se calló al ver a Rin y su silencio fue reemplazado por una sonrisa pícara-¡vaya Rinrin! ¿Qué te trae por aquí?

-¿Por qué mierda sigues llamándome así?-no odiaba a Nagisa, era imposible odiarlo pero, si le dieran a elegir entre salvar la vida del rubio y un helado, elegía el helado-y a tu pregunta vine a buscar a mi…

-¡hermano!-fue interrumpido por la chica que se acercó a él.

-hola Gou-la saludó con su sonrisa afilada.

-¿Qué haces aquí? Hoy no tenemos practica en conjunto-ladeó la cabeza un poco extrañada por la visita de su hermano.

-bueno… vine a buscar a…

-¡Kou-chan!-Chigusa llamó a su amiga.

-¡Hana-chan!-se giró a ver a la chica de pelo castaño anaranjado-vuelvo enseguida-se disculpó con el pelirrojo y se dirigió hacia donde estaba la otra chica. Rin se preguntaba de que estaban hablando así que se acercó sigilosamente hasta donde ellas para poder escuchar su conversación. Era un acercamiento sutil, un acercamiento ligero sin ánimos de provocar recelos, uno que…

-¿hermano?-Gou lo miró confundida-¿necesitas algo?-al parecer Rin se había acercado mucho ya que estaba a unos dos centímetros de la chica.

-no, nada-se alejó a una distancia prudente y se quedó escuchando.

Makoto le tendió la mano a Haruka para ayudarlo a salir de la piscina, le estaba tomando el tiempo y debía decir que había mejorado bastante.

-cada vez eres más rápido Haru-lo felicitó el de ojos esmeralda.

-cómo digas…-Haruka aún seguía molesto por el asunto del mensaje pero aun así aceptó la ayuda de Makoto.

-oye Haru, para la próxima tengamos una competencia para ver quién es más rápido-decía Rin acercándose al par, ya había escuchado suficiente de la conversación de su hermana y ahora tenía información interesante-yo también he mejorado en mis tiempos.

-bien pero, ¿por qué viniste hoy?-preguntó el pelinegro sin soltar la mano de su amigo. Rin sonrió y de forma orgullosa dijo.

-estoy aquí por mi novio-se sintió bien al ver que nadie lo interrumpió esta vez.

-¿tu novio?-muy por dentro a Haruka le dieron ganas de reír, nunca se había imaginado a Rin con un novio o novia.

-¡¿Qué?!-se acercó Gou sorprendida-¡¿tienes novio?!-a la chica le emocionaba mucho más que su hermano estuviera saliendo con un chico en vez de una chica-¿y quién es?

-Makoto-sentenció el pelirrojo.

-¡¿Qué?!-ahora el turno del delfín para sorprenderse, Makoto pudo sentir como se tensó su agarre, el chico de ojos esmeralda jamás había escuchado a Haruka levantar la voz así-debe ser una broma-parece que la notica no le cayó nada de bien al adolescente con gusto obsesivo por el agua.

-e-es cierto… Haru-confirmó el más alto en un susurro, Haruka soltó la mano de Makoto y lo miró incrédulo, el chico orca dirigió su mirada a la del pelinegro y vio como los mares tranquilos se iban convirtiendo poco a poco en una terrible tormenta. Haruka no estaba molesto, estaba furioso.

Y la situación era la siguiente; Gou sorprendida a no más poder, Nagisa siendo el espectador con más disfrute, Rei desviando la mirada avergonzado por el momento no hermoso que estaba presenciando, Rin disfrutando de la reacción y del rostro sorprendido del pelinegro, Haruka dejando de ser el mamífero tranquilo que era y por último, Makoto, que lo único que quería era ir a llorar a su casa. Definitivamente este no era su día.


espero les haya gustado! perdón por todos mis errores. ¿tienen ideas para este fic? ¡me encantaría leerlas! (había escrito oírlas pero eso no es posible)

vuelvo a agradecer a todos los comentarios, me divierto mucho leyéndolos, los amo!

nos leemos el próximo fin de semana! así que esperen con ansias XD

hasta entonces, se despide su servidora.

Airi.

¡muchos kissus llenos de amor virtual!