¡Buenas Noches! por fin es viernes! tuvieron una hermosa semana? espero que si!

en primer lugar les quiero agradecer de corazón, todos los bellos comentarios que esta historia a recibido y no sólo los comentarios, también los favoritos y seguimientos, muchísimas gracias!

sobre este capitulo debo decir que aprendí bastante de cafes y postres XDD

veamos las aclaraciones, el capitulo está dividido en dos partes, la segunda será publicada el proximo fin de semana como siempre XDD

Baileys es un tipo de licor crema (?) es una mezcla de whisky y crema de leche, bueno la cosa es que es Alcohol.

no, Rin no es alcohólico.

cuando la letra esté en cursiva es porque es un flash back, aunque será muy obvio de todos modos.

creo que es todo! ya no fastidio!

disfruten de su lectura!


Era una hermosa mañana de sábado, Rin y Makoto estaban sentados en una banca cerca del centro comercial, ambos miraban discretamente hacia otra banca que estaba a unos metros de ellos, en ella estaba sentada una chica de tez pálida y cabello anaranjado, al parecer, esperaba encontrarse con alguien. Makoto suspiró aburrido mientras que Rin no despegaba la vista de la adolescente, habían estado observándola desde hace treinta minutos y la muchacha no había hecho ningún movimiento sospechoso.

-¿Estás seguro que Gou tiene una cita?-preguntaba el chico de ojos esmeralda mientras miraba la hora en su reloj.

-Claro que sí, yo mismo la escuché-respondió el pelirrojo ahogando un bostezo.

-¿Y qué tal si sólo va a salir de compras con Chigusa?-Makoto creía que Rin estaba exagerando con todo el asunto de su hermana.

-Silencio, ahí viene-decía Rin mirando a lo lejos a su pequeña hermana, y no, no venía sola.

Mientras tanto, detrás de la banca en la que se encontraban los dos adolescentes, a una no tan corta distancia y escondidos tras unos árboles; estaban tres chicos observando a la pareja.

-Esto no es hermoso-se quejaba Rei ajustando sus gafas, su sagrado sábado donde hacía su ritual de belleza, había sido estropeado por culpa de los dos nadadores al lado suyo.

-Vamos Rei-chan ¿No te sientes cómo espía?-Nagisa tenía una hermosa sonrisa en su rostro angelical, llevaba en las manos una cámara para captar todas las cosas sucias que podrían hacer Rin y Makoto en su cita, después usaría las fotos para el comercio negro y el chantaje-Además, hiciste un buen trabajo siguiendo a Rin-chan la otra vez.

-Yo me di cuenta de inmediato-Habló Haruka sin apartar la vista de la asquerosa escena que tenía enfrente-No son muy buenos disimulando-por un microsegundo dirigió su mirada a ambos chicos.

-Lo que pasa es que tienes un sexto sentido Haru-chan-el chico rubio le devolvió la mirada pero el pelinegro ya la tenía puesta sobre los dos adolescentes otra vez-Y lo hicimos para que no te toparas con Rin-chan, ya sabes por la tensa y dramática relación de amor odio, que tenían.

-Así es Haruka-senpai, cómo estaba deprimido pensamos que el festival era buena forma de distraerlo y encontrándose con Rin-san no iba a ayudar mucho-agregó el peliazul.

-Yo no estaba deprimido-alegó el mayor-Estaba feliz, porque Makoto estaba conmigo.

-¡Sí lo estabas Haru-chan! perdiste el rumbo cuando te enteraste de que no ibas a volver a Nadar con él-decía Nagisa con un deje de dramatismo en su voz.

-Estuvo a punto de llorar, Haruka-senpai-Rei y Nagisa sabían que estaban exagerando sobre el asunto pero, al rubio le encantaba molestar y aunque el chico de lentes no lo admitiera en voz alta, le gustaba seguirle el juego a su casi novio.

-¡Caíste a las drogas y el alcohol!-el pingüino sonreía mentalmente mientras miraba al pelinegro.

-¡Haruka-senpai! ¿Cómo pudo?-tal vez estaban exagerando demasiado.

-¡Eso no es cierto!-Haruka había caído en el pequeño juego de los menores-además, ¿Quién querría nadar con el idiota de Rin?

-Mako-chan si querría nadar con él-Nagisa le guiñó el ojo a su amigo de ojos oceánicos, dándole a entender, que le dio otro significado a la palabra nadar.

-Por supuesto que no-el delfín estaba perdiendo la paciencia, pero él no era de las personas que se alteraba-Makoto sólo puede nadar conmigo.

-Haruka-senpai ¿Por qué se empeña tanto en negar la relación de Makoto-senpai y Rin-san?-preguntaba el chico mariposa.

-Cierto Haru-chan, no es como si estuvieses enamorado de Mako-chan-el silencio del muchacho que sufre de hidrofilia y su leve sonrojo lo traicionaban. Nagisa y Rei compartieron una mirada cómplice, para el rubio, esto iba a ser más divertido de lo que pensaba.

En ese mismo lugar pero, detrás de la banca donde estaba Chigusa, se encontraban otros dos adolescentes con la misma intención que todos los demás.

-Capitán ¿Por qué estamos aquí?-preguntó el chico de hebras plateadas.

-Ya lo dije Nitori, mi preciosa Gou tendrá una cita y no soy yo-decía Seijuurou mirando expectante la llegada de la hermana pequeña del tiburón.

-¿Cómo supo que iba a tener una cita?-Aiichiro no quería estar ahí pero tampoco tenía algo mejor que hacer, después de todo su amado senpai no estaba, ya que había salido con su espectacular novio, no es que le cayera mal Makoto ni nada por el estilo, ese chico era perfecto y eso es lo que le molestaba de él, porque comparado consigo mismo, el muchacho de hermosos ojos azules tenía muchos defectos, al menos eso era lo que creía Ai.

-Tengo mis contactos-el capitán del club de natación de Samezuka frunció el ceño cuando vio a su hermosa chica siendo acompañada por un lindo adolescente de cabello castaño oscuro, algo desordenado, preciosos y profundos ojos almendrados, tenía la piel como porcelana y era más alto que las dos chicas que estaban con él, por último, se vestía malditamente bien.

Makoto estaba tratando de calmar a Rin y que no arruinara todo su estúpido plan de espiar a Gou, en cuanto vio el pelirrojo al chico que estaba con su pequeña hermanita, quería tirarse sobre él y recriminarle el hecho de que a su valiosa hermana, no se le acercaba nadie.

-¿Quién mierda es ese idiota casi tan súper sexy como yo?-preguntaba Rin entrecerrando los ojos.

-Es Watanabe-san-decía el chico orca agarrando a su amigo del brazo para evitar que este saliera corriendo hacia donde estaba Gou-Es el increíble, perfecto, talentoso e híper sexy presidente del consejo estudiantil.

-¿Qué? ¿Es enserio?-el tiburón lo miró incrédulo, ¿tan genial era el muchacho con el que estaba saliendo la pelirroja?

-Bueno, todos en la escuela le dicen así-soltó una pequeña risa-Es muy popular y más entre las chicas.

-Puede ser muy popular pero no saldrá con Gou-Rin se volteó para mirar hacia los adolescentes pero estos ya no estaban-¿Dónde fueron?-se paró de la banca mirando a todos lados.

-Relájate, entraron a aquella cafetería-apuntó el local que estaba al frente de ellos, la cafetería era bastante conocida entre los adolescentes y también las parejas, esto era por su ambiente romántico, deliciosos cafés y sus exquisitos postres franceses. Era el lugar indicado para tener una bella cita.

-Vamos, entremos también-el depredador tomó al chico de pelo oliva de la mano y lo arrastró junto a él.

-¡Espera Rin! ¿Qué pasa si nos ven?-decía nervioso el adolescentes de ojos esmeralda.

-Nada-se encogió de hombros-Estamos en una cita.

-Ah-suspiró-Está bien- y los dos nadadores se dirigieron hacia la cafetería.

Y detrás de los arboles…

-Los objetivos se están moviendo-dijo el pingüino mientras sacaba muchas fotos a la pareja-Rei-chan, Haru-chan, hay que seguirlos.

-bien-contestó Rei. Los menores empezaron a seguir al par de muchachos pero, se detuvieron cuando se dieron cuenta de que Haruka se había quedado en el mismo lugar. El pelinegro hace un tiempo dejó de observar a los dos adolescentes y se perdió en sus pensamientos, lo único que ocupaba su cabeza eran los recuerdos de la noche que quedó atrás, unos impulsos incontenibles de poseer los labios de su mejor amigo, lo habían invadido de la nada; y él era un mamífero que a veces, se dejaba llevar por sus instintos.

-¿Puedo besarte?-Haruka decidió por no esperar respuesta alguna del menor, se acercó lentamente a él y su mirada se destinó a los anhelados labios frente suyo. Se detuvo a pocos centímetros de aquella boca que tanto quería probar, podía sentir los rápidos latidos del corazón ajeno, sería un gran mentiroso si negara que su propio corazón latía igual o más rápido que el de Makoto. Tan sólo unos segundos esperó, a que el chico de magníficos orbes esmeralda diera algún indicio o hiciera un movimiento para detenerlo; sabía que no lo haría, Makoto estaba en pánico y él, al igual que un animal hambriento, se aprovechó del miedo de su presa; porque Nanase Haruka también podía ser un depredador. Se inclinó hasta que sus labios se rozaron, cerró lentamente sus ojos y esperó a que su cuerpo hiciera el resto.

-¡Haru!-Makoto se sentó abruptamente, no hubo beso, sólo aquel roce que no alcanzó a ser nada-¡No… no puedes hacer eso!

-¿Por qué no?-Haruka le volvió a dar la espalda a su mejor amigo, amaba la oscuridad que reinaba la habitación de Makoto, así el chico orca no se daría cuenta del sonrojo que había infectado sus mejillas-Rin te besó.

-Eso es diferente… Además, Rin me tomó por sorpresa-desvió la mirada incómodo.

-Da igual. Rin no iba a enterarse de todos modos-el delfín ocultó su rostro en la almohada.

-¿Qué estas tratando decir?-Makoto no quería sacar conclusiones apresuradas pero ¿Acaso el chico de ojos oceánicos le estaba proponiendo serle infiel a Rin? Bueno, no es como si le fuera infiel ya que él y el depredador no tenían nada pero aun así, no podría hacerlo; y menos si era solamente para que su amigo se vengara del tiburón.

-Nada, ya cállate y duérmete-Haruka se cubrió por completo y cerró los ojos tratando de dormir y de paso, intentar no tener sueños indebidos con el chico a su lado. Makoto se acostó de espaldas y fijó su mirada al techo, su corazón aún seguía latiendo rápidamente, definitivamente Haruka y Rin harían que se enfermara de los nervios; ahogó un suspiro y miró de reojo a su amigo de la infancia, al sentir el compás de su respiración dedujo que el nadador de estilo libre había caído a los brazos de Morfeo, suerte para él, ya que el chico de cabello verde oliva, no dormiría esa noche.

Makoto ocultó un bostezo mientras miraba el menú y a la vez a Rin quien veía con recelo la mesa en la que estaba sentada Gou. Cuando entraron a la cafetería, el chico orca no se había dado cuenta de que el tiburón, aún lo tenía tomado de la mano; ahora entendía el sonrojo de la chica que los había recibido, ya que no era tan común ver entrar a dos hombres tomados de la mano. El nadador de espalda se detuvo a mirar a su amigo quién parecía como si estuviera acechando a su presa; Rin sintió la mirada de Makoto así que desvió su vista del objetivo hasta encontrarse con las bellas esmeraldas, le dio una sonrisa afilada haciendo que el adolescente de cabello oliva se sonrojara levemente, el tiburón fijó su mirada en los labios que había profanado, como le gustaría poder probarlos otra vez, pero el pelirrojo no sólo quería un inocente y casto beso, oh no, él quería llegar a algo más profundo que un sólo toque de labios, quería probar la boca de Makoto en su totalidad, saborear su lengua y hacer que se estremeciera bajo su control, quería ver al amable, dulce, bueno y perfecto chico, ser seducido por el placer.

-Rin ¿Me estás escuchando?-Makoto movía su mano frente al chico de ojos carmín.

-¿Qué decías?-el depredador volvió a la realidad, no debía tener esos pensamientos de su amigo pero, le eran inevitables, se preguntaba ¿Cómo podía Haruka ser tan cercano a Makoto y no sentir una pizca de deseo por él? Y es que el chico orca era toda una bomba sexy.

-¿Vas a pedir algo?-decía el nadador de espalda distraídamente-si vamos a estar sentados aquí deberemos hacerlo.

-Ah-suspiró-Está bien-dio un último vistazo a la mesa en la que estaba su hermana para luego concentrarse en lo que la cafetería le ofrecía.

Mikoshiba frunció el ceño, desde donde estaba no podía ver a su amada y eso le irritaba. Aiichiro sólo suspiraba aburrido, extrañaba a su superior, por lo general, los sábados eran días en los que el pequeño adolescente y el tiburón, pasaban más tiempo juntos; a pesar de dormir en la misma habitación, no estaban las veinticuatro horas del día pegados uno al lado del otro, tenían que ir a clases después de todo y eran en estos horarios donde Nitori se sentía solo.

-Vamos Nitori, entraremos a la cafetería-Seijuurou salió de los arbustos donde se estaba escondiendo.

-¡¿Entrar?!-siguió a su capitán-Pero si lo hacemos llamaremos mucho la atención y nos descubrirán.

-Tranquilo muchacho-acarició las hebras plateadas-no tienen por qué descubrirnos-y el adolescente de ojos dorados se encaminó al lugar nombrado.

-Tal vez debería haberme quedado a ordenar mi escritorio-se quejaba el chico de preciosos ojos color azul.

Con los novios falsos.

La orca miraba fascinado los platos con postres que adornaban la mesa, al no poder decidirse que pedir, Rin le ordenó casi todos los pasteles y postres que habían en el menú, el pelirrojo tenía que hacer bien el papel de novio al final.

-¡Todos se ven tan deliciosos!-Makoto sonreía cómo un niño pequeño ante tanto dulce que tenía frente a él. El depredador sonrió al ver la linda imagen que le estaba regalando el nadador, la otra imagen que no era tan linda, fue la de su hermana sonriéndole coquetamente a ese tal Watanabe.

-¿Vas a mirarlos todo el día o los vas a comer?-Rin tomó un sorbo de su café bombón. Era un café expreso endulzado con leche condensada y un poco de Baileys, esto último por preferencia del tiburón.

-No puedo comer todo yo solo, tendrás que ayudarme-el chico de ojos esmeralda optó por un café frío de coco, este consistía en un café bien cargado con leche condensada, jarabe de coco, leche desnatada y hielo picado. Todo esto era un elixir para los paladares de ambos muchachos, fue buena idea haber seguido a Gou hasta aquí.

-Bien pero, no soy muy adicto al dulce-el depredador probó de un postre al azar, se sorprendió un poco por el sabor de este, estaba realmente delicioso y podía distinguir un poco de licor en él-No sé qué es esto pero, está muy bueno-decía el pelirrojo mientras sacaba otro pedazo del pastel.

-Es un Fraisier-Makoto leyó el pequeño papel que estaba en el plato del postre, todos los dulces tenía un pequeño papel de diferente color en los que ponían los nombres y de lo que estaban hechos-Es un bizcocho con crema pastelera, frutillas, licor de frambuesa, crema de almendras y Kirsch.

-¿Qué mierda es Kirsch?-Rin no dejaba de comer del Fraisier, era un dulce muy adictivo.

-Aquí dice que es un licor alemán de cereza con alto grado de alcohol-el chico de cabello oliva se rio ante esto-Vaya Rin más te vale no embriagarte con tanto alcohol que estás consumiendo.

-Yo jamás me he embriagado-contestó arrogante el pelirrojo-¿No quieres probar un poco?-le ofreció.

-Está bien-el adolescente de ojos esmeralda tomó su tenedor y sacó un pequeño pedazo de aquel exquisito postre-Es realmente delicioso-se lamió los labios, el carnívoro miró cada movimiento de su amigo en cámara lenta, era como una película que no se cansaría de ver-Amo los dulces ¿A ti qué te gusta, Rin?

-A mí me encanta-el chico de infernales ojos escarlata le dio una sonrisa depredadora-La carne-y en especial si era fresca.

Haruka no soportaba más ver la nauseabunda escena que tenía en frente de él, Makoto y Rin estaban sentados al lado del gran ventanal de la cafetería así que el pelinegro podía ver exactamente todo lo que hacían. Estuvo a punto de entrar a arruinarles la inmunda cita como cuatro veces de no haber sido por sus dos amigos que lo detuvieron; sino Makoto ya estaría en su cam…casa.

-Qué envidia, yo también quiero comer-Se quejaba Nagisa sin parar de sacar fotos-Rei-chan llévame ahí, todos esos dulces se ven espectaculares-hizo un puchero.

-Esa cantidad de azúcar no es saludable-el chico mariposa ignoraba los ojos de cachorro demacrado del rubio-Además, si consumes tanta azúcar te volverás más molesto de lo que eres.

-¡Que cruel, Rei-chan!-Alegó el rubio-Haru-chan dile algo-miró a su amigo amante del agua.

-¿Hasta cuándo nos quedaremos aquí?-el adolescente de ojos oceánicos estaba impaciente, ha estado mucho tiempo sin Makoto, en cualquier momento le podría dar una crisis-Vamos a entrar o no.

-No podemos Haruka-senpai, no sería hermoso interrumpir su cita-dijo Rei.

-Así es Haru-chan, aparte, un buen espía no tiene que ser descubierto-añadió Nagisa mientras arreglaba el zoom de la cámara.

-Ah-suspiró-Bien-contestó molesto el muchacho que padece de hidrofilia.

Aiichiro no quería entrar a la cafetería, sabía que de alguna forma iban a ser descubiertos, en especial por su capitán, quién no era muy discreto; lo malo era que no podía hacer cambiar de opinión al chico de gloriosos ojos dorados, era bastante terco, en eso se parecía a Rin.

-Sigo diciendo que esta no es una buena idea, Capitán-Nitori caminaba sin ánimos.

-¿Por qué no?-Mikoshiba se detuvo justo al frente de la puerta de la cafetería.

-Bueno porque... En este lugar por lo general entran chicas y parejas…

-¿Qué hay de malo en eso?-levantó una ceja-Nosotros somos una pareja.

-¡¿Qué?!-Ai palideció ante lo que acababa de decir el mayor.

-De buenos compañeros que se respetan mutuamente-puso una mano sobre el hombro del más bajo-¿Cierto?

-Por… Por supuesto-suspiró aliviado el muchacho de cabello plateado.

-Bien entremos-ingresó al lugar arrastrando a Nitori con él.

-Bienvenidos-los recibió una linda chica vestida de Maid, era casi de la misma estatura de Ai, sólo que un poco más alta debido a los tacones-Espero que tengan una dulce experiencia aquí-sonrió con un leve sonrojo en sus mejillas.

-Gracias-Aiichiro le devolvió algo incómodo la sonrisa, no era muy bueno hablando con las chicas, con la única que podía hacerlo de forma normal, era con Gou.

Los dos adolescentes de la academia Samezuka se sentaron en una mesa que estaba justo detrás de la hermana pequeña del tiburón, así Seijuurou podría vigilar a su preciosa chica sin que se diera cuenta y también procurarse de que el enemigo no hiciera nada sospechoso. Se encontraban esperando su orden, el más alto había pedido un cappuccino mientras que él más joven un chocolate caliente con crema, ninguno de los dos traía mucho dinero encima como para pedir algo más. Nitori estaba mirando a los alrededores cuando vio al chico de sus sueños muy bien acompañado con el chico de sus pesadillas; no pudo evitar sentir celos, Makoto tenía toda la atención que él le hubiera gustado tener ¿Cuántas veces había soñado con tener una cita con su amado senpai? Ya tenía perdido el número de veces de las incontables noches de insomnio que pasaba planeando su futuro con el depredador.

-¿A quién miras tanto?-Seijuurou dirigió su vista hacía la dirección donde tenía puesto los ojos el adolescente más bajo-Vaya es Matsuoka, vamos a saludarlo-se levantó de su asiento pero Aiichiro lo detuvo en el acto-¿Te sucede algo?

-No debemos ir, Rin-senpai está en una cita así que…-dijo el menor cabizbajo.

-Es cierto que está saliendo con ese chico de Iwatobi-Miró a Makoto quien tenía una hermosa sonrisa en su rostro-Bueno no tiene mal gusto-a Mikoshiba no le gustaban los chicos pero debía admitir que el adolescente de ojos esmeralda era lindo.

-Tal vez…-Aiichiro desvió la mirada molesto. El capitán miró extrañado a su compañero, él nunca se enfadaba, dirigió su mirada nuevamente al pelirrojo y luego al chico frente suyo, el enfado de Nitori tenía que ver con Rin; de repente una luz iluminó la mente del nadador.

-Te gusta Matsuoka-dijo con una sonrisa brillante, Ai se sonrojó notoriamente-Como no me di cuenta antes-empezó a reír.

-No… No sé de qué habla-el menor miró hacia cualquier lado para no toparse con la mirada de su capitán-Aquí viene nuestra orden ¿Por qué no hablamos de esto después?-trató de cambiar el tema a lo que el más alto sólo sonrió divertido.

Makoto estaba disfrutando de las delicias de sus postres cuando se dio cuenta de una mirada poco discreta, era Chigusa, quien los miraba de reojo.

-Oye Rin, parece que ya se dieron cuenta de que estamos aquí-decía el chico orca mientras comía tartaletas de chocolate y nata fresca-el pelirrojo dio una mirada rápida hacia donde estaba su hermana y comprobó lo dicho.

-Makoto ven, inclínate-se acercó al chico de ojos esmeralda.

-¿Qué vas a hacer?-lo miró sospechoso, últimamente no era seguro estar al lado de Rin.

-Tranquilízate, no haré nada-el depredador levantó ambas manos en señal de paz a lo que Makoto suspiró aliviado-Que no te guste-le dio una sonrisa afilada.

-¡Rin!-lo regañó el nadador de espalda.

-Está bien, está bien-el depredador rio-Al menos deja darte de comer.

-¿Qué? Pero…

-Tenemos que actuar todo acaramelados ¿No? Vamos, prueba un poco de-Rin leyó el papel de color rosa-Bavarois de Nueces-eran pequeños bizcochuelos hechos con leche condensada, gelatina, nata, nueces y salsa dulce de yogurt.

-Está bien-y el chico orca se dejó alimentar por su novio falso.

Gou miraba a la pareja de forma discreta, había regañado a su amiga por ser tan poco disimulada, esto era una coincidencia extraña porque nunca se imaginó ver a su hermano en un lugar como este y menos actuar tan amoroso, tal vez le estaba haciendo bien salir con Makoto, sonrió para sus adentros, sólo rogaba que no se diera cuenta de su presencia; no quería que su hermano le hiciera una escena de celos por culpa del adolescente de cabello castaño, quien la acompañaba.

Nanase Haruka no lo soportaba más, estaba hirviendo de celos y si no hacía algo para alejar a su hermoso amigo del maldito de Rin, iba a explotar. La gota que rebalsó el vaso fue cuando el tiburón limpió con las puntas de sus dedos la crema que había cerca de los labios del menor, podía haberlo hecho como una persona normal pero no, tenía que lamer la crema de sus dedos de forma tan jodidamente sensual.

-Es todo-Haruka se paró abruptamente de donde estaba, tenía que ir a salvar a su amor.

-¡Espera Haru-chan, ¿Qué haces?!-Nagisa se abalanzó encima de él para que no diera un paso más pero, le estaba costando detenerlo-¡Rei-chan ayúdame!

-¡Haruka-senpai por favor entienda!-se unió a Nagisa para detener a su amigo.

-Ya suéltenme-el pelinegro estaba perdiendo el control de su monótona voz- ¿Acaso no ven que, Mi Makoto está con un enfermo?

-¡Pero aun así no puedes!-el rubio se aferró a las piernas del delfín provocando que todos se cayeran-Lo siento-se rascó la cabeza. Haruka sólo suspiró frustrado, lo único que necesitaba era estar en el agua y a Makoto a su lado.

-Tenemos que ocultarnos, Makoto-senpai y Rin-san están saliendo-dijo Rei arrastrando a ambos chicos hacia un callejón.

El adolescente que sufre de hidrofilia entrecerró los ojos mientras observaba a la pareja marcharse, este iba a ser un día largo, pero no le importaba. Haruka no iba a permitir que Rin se aprovechara de Makoto.


Eso es todo! no hubo beso! espero no se enojen conmigo por eso pero, Makoto no es un chico facil y la verdad es que estoy cansada de verlo sufrir por Haru. así que le toca al delfín sufrir por su Mako-chan! le va a costar estar con su amado.

descuiden que Rin también sufrirá por Ai-chan pero será más adelante. me gustaría darles el gusto a tod s y poner MakoHaru (en este caso HaruMako) RinMako o MakoRin (lo siento pero no puedo imaginarme a Rin uke, aunque he leido bastantes fics donde el tiburón es el sumiso XDD) y Rintori pero no todo se puede en esta vida, aunque igual trato de hacerlo sin arruinar la trama del fic.

el Reigisa no lo disputo porque es canon XDD

espero con ansias que les haya gustado el capitulo! perdonen todos los errores cometidos y por cometer, nos vemos el próximo fin de semana! (afjkaf he escrito mucho ya, creo que los estoy aburriendo)

Hasta entonces, se despide su servidora.

Airi.

¡muchos kissus llenos de amor virtual!