¡buenas nooocheees! es un alivio que sea viernes XDD ¿cómo estuvo su semana? yo estoy resfriada en pleno verano U.U (bueno es primavera pero parece verano D:) y también estoy triste porque termino the walking dead y la muerte de unos de sus personajes me dolió hasta el alma. bien dejo de hablar cosas sin importancia, vamos a lo que nos concierne!

aquí está la segunda parte! (aplaude emocionadamente) debo decir que este capitulo me salió más largo de lo común, no me di cuenta hasta cuando terminé de escribirlo XDD también lo estoy subiendo sin editar y nada, me da pereza (cierto, que irresponsable) después lo revisare y arreglaré todos los errores. bieeeen! no molesto más! les dejo leer! aparte de que se me están cayendo los mocos, safjiafjasfadj lo sé, es asqueroso.

disfruten de su lectura!

se me olvidaba! muuuuuchiiiisiiiimaaas gracias por todos los comentarios! este fic ya tiene 110 0 112 (no lo recuerdo) comentarios! en mi vida pense que tendría tantos! yay! son todos unas personas preciosas por eso! ahora si me voy.

disfruten nuevamente de su lectura!


Mikoshiba y Nitori siguieron de cerca a sus amadas personas, por una parte, Seijuurou no paraba de sentir celos por el adolescente que acompañaba a su preciosa niña; el muchacho de pelo castaño tenía verdadera suerte de poder estar al lado de una chica como Gou, por otro lado estaba Aiichiro; deseos incontenibles de estar ahí y ocupar el lugar de Makoto, lo abrumaban pero, él nunca podría arruinarle una cita a su superior y mucho menos cuando veía que la estaba pasando tan bien. Haruka, Nagisa y Rei estaban a unos metros más atrás, los dos últimos dando un firme agarre a los brazos del mayor o si no el pelinegro hubiera salido corriendo a golpear al depredador que sostenía felizmente la mano de su hombre perfecto, una acción que con tan sólo mirarla, enfermaba al delfín de una forma voraz. Esta desgracia no iba a terminar hasta que fuera el final del día y Haruka sabía que tendría que tener bastante estómago para aguantarlo.

Makoto suspiró avergonzado, Rin lo tenía tomado de la mano y no lo soltaba, el día iba a ser largo, no la estaba pasando mal pero, desde hace un tiempo que sentía una mirada encima de él y lo hacía sentirse algo incómodo, cada vez que se volteaba a mirar no había nadie y eso lo hacía sentirse peor; corrían los rumores de que si sientes que alguien te mira y no hay nadie alrededor tuyo, tenías que mirar hacia el cielo, así lograrías ver al fantasma que te observa. Odiaba a Nagisa por haberle contado esa estúpida historia.

-¿Estás bien?-preguntó el pelirrojo sin quitar la vista de la pequeña Matsuoka.

-Claro ¿Por qué lo preguntas?-contestó el chico de brillantes ojos esmeraldas.

-Porque empezaste a apretar mi mano-Rin dirigió su mirada a sus manos unidas, Makoto estaba fuertemente aferrado a él.

-¡Lo siento!-aflojó el agarre-Es sólo que… Siento como si nos estuvieran observando.

-¿Observando?-levantó una ceja incrédulo y se volteó a mirar a todos lados-¿Quién?

-Olvídalo-tiró del tiburón para que siguiera caminando-Es sólo mi imaginación.

-Como digas-el adolescente de furiosos ojos carmesí posó su mirada en su amigo, Makoto se veía incómodo, se fijó en las manos enlazadas, tal vez era por esto que el chico orca se apreciaba tan nervioso, así que suavemente se soltó del aprisionamiento del más joven.

-¿Rin?-Makoto lo miró confundido al perder el contacto físico.

-No es necesario que nos tomemos las manos-dijo el depredador desviando la mirada algo avergonzado-Si no quieres hacerlo, está bien, a mí me da igual.

-No… No es eso-volvió a capturar la mano del pelirrojo-Además, este tipo de cosas hacen los novios ¿verdad?-la realidad era que, a Makoto le angustiaba la idea de tener un fantasma encima de su cabeza y sostener la mano del tiburón lo hacía sentirse seguro, aunque fuera sólo un poco, ya que Rin también era un peligro andante.

-Por supuesto-le dio una sonrisa depredadora, los novios no sólo se tomaban de la mano, también hacían muchas otras cosas, cosas donde la inocencia se ensuciaba, la pureza era asesinada por la lujuria y el único gobernante era la satisfacción de los dos amantes. Al chico orca le faltaba diversión a su vida y Rin se encargaría de dársela, o eso trataría de hacer porque, Tachibana Makoto no era una presa fácil de cazar.

Haruka estaba a punto de llorar de felicidad cuando vio que el idiota de Rin soltó la mano de su futuro esposo, pero su felicidad fue apuñalada rápidamente por el mismísimo amor de su vida, en cuanto volvió a atrapar su mano con la del maldito depredador. Esta hermosa maniobra no pasó desapercibida por ninguno de los ojos que estaban acosando a la pareja; en los preciosos labios de Nagisa, que ya tenían dueño y era cierto chico sexy de pelo azul, apareció una sonrisa burlesca mientras sacaba fotos una tras otra, tendría tanto material para fastidiar a sus tres amigos, que estaban involucrados en este drama romántico.

-¿Acabas de ver eso Haru-chan?-lo miró sonriente el rubio-Parece que Mako-chan no quiere separarse de Rin-el pelinegro por primera vez pensó en golpear a Nagisa.

-No molestes a Haruka-senpai-lo regañó el adolescente de lentes-Debe ser difícil saber que la persona que amas, quién también es tu mejor amigo de la infancia y que siempre ha estado a tu lado, haya preferido a tu rival antes que a ti-bien… Ahora también estaba pensando en golpear a Rei. Definitivamente fue mala idea el haberles pedido que lo acompañaran.

Aiichiro no quería ver aquella escena tan cruel de los dos adolescentes juntos pero, tampoco podía evitar mirar con gloriosa apreciación, la majestuosa sonrisa que adornaba el rostro de su amor platónico; si tan sólo… Él pudiera provocar ese solemne gesto en los labios del carnívoro, daría su vida por hecha. Suspiró cuando se dio cuenta de que eso jamás pasaría, porque Rin y Makoto habían caído en el juego del amor, y como todo buen juego debe tener un ganador y un perdedor; a él le tocó ser el perdedor de aquel daño. Tal vez ahora podía entender cómo se sintió el tiburón todo este tiempo, al saborear la amargura de la derrota pero, había que dejar algo en claro, cuando la derrota se trataba sobre el terreno del amor, esta era mucho más amarga y dolorosa.

-No te desanimes Nitori-Seijuurou le dio suaves golpes en la espalda a su pequeño compañero. Se le había quedado mirando por un buen tiempo y nunca lo había visto tan afligido-Puede que aún tengas oportunidad con Matsuoka-sonrió.

-¿A qué se refiere?-el muchacho de sedosas hebras plateadas lo miró con un poco de esperanza en sus bellos ojos.

-Lo único que tienes que hacer es conquistarlo-dijo el capitán del club de natación de Samezuka-Enamóralo de una vez por todas.

-¡¿Qué?!-Aiichiro no sabía si podría lograr hacer eso, la verdad es que era una tarea difícil de realizar, mucho más para él-¿cómo voy a poder enamorar a Rin-senpai?

-No me preguntes a mí-soltó una pequeña risa-Sólo puedo decirte que, Matsuoka es débil a la carne dócil y tú puedes ser su mayor debilidad- le guiñó el ojo.

-Pero… Capitán-Nitori se sentía algo ofendido por ser comparado con carne, pero dejando eso de lado, Mikoshiba le había dicho que podría ser la mayor debilidad del depredador, el problema era que no tenía ni la más remota idea de cómo hacerlo; sin duda pensaría a fondo todo este asunto.

-Entraron a esa tienda, Vamos-y el más alto se dirigió a la tienda de ropa donde había entrado la muchacha que amaba, el único infortunio de estar enamorado de Gou era que, en un futuro no tan lejano, cuando ellos dos se conviertan en la pareja perfecta, tendría a Rin como cuñado; no le caía mal pero, si se trataba de Gou, podía ser muy molesto. El depredador podía ser muy posesivo con su pequeña hermana, pero él también podía serlo con su hermosa chica.

Gou con sus dos acompañantes se encontraban mirando la ropa, de vez en cuando las dos chicas le preguntaban al adolescente que las escoltaba, sobre que prenda les quedaba mejor, esto hacía enfurecer más al tiburón quién observaba con recelo la escena.

-Rin-suspiró el chico de ojos esmeralda-¿Puedes al menos fingir que estás aquí para ver la ropa o algo así?-la verdad era que el pelirrojo no estaba siendo muy discreto.

-¿Por qué le piden consejos a él sobre la ropa?-dijo el depredador ignorando la petición de su amigo.

-Bueno, yo también le pediría consejos-decía la orca sonriendo, le causaba gracia ver a Rin actuando de esa forma-se viste bastante bien.

-Yo me visto mejor-entrecerró los ojos.

-Rin hablo enserio, si seguimos aquí se darán cuenta de nosotros-insistió con lo anterior el más alto.

-Está bien-dijo resignado el chico de dentadura afilada-Finjamos que vamos a buscarte algo de ropa-se volteó para mirar las montoneras de prendas que habían en esa tienda que era conocida por estar siempre a la moda.

-¿Vas a buscarme ropa en la sección de chicas?-lo miró divertido el adolescente de ojos esmeralda a lo que Rin se sonrojó furiosamente.

-Yo… No…-bien, se había equivocado pero no lo admitiría en voz alta.

-Vamos, la sección de hombres está al frente, podremos ver a tu hermana desde allí también-arrastró a Rin con él.

-Es fácil para ti decirlo, eres más alto que yo-decía el depredador sin dejar de mirar hacia donde se encontraba su pequeña niña.

-Sólo soy unos centímetros más alto que tú-Contestó el adolescente de cabello oliva-¡Y ya deja de mirar hacia atrás! ¡Estás siendo muy evidente!-lo regañó.

-Bien, Bien, Como tú digas… Mamá-bromeó el mayor.

Con el trío de espías.

-¿Por qué Rin-san estaba viendo la ropa de mujer?-se preguntaba Rei más para sí mismo que para los demás.

-He leído sobre estos fetiches en internet-decía Nagisa más sonriente que nunca.

-¿Fetiches? ¿Te refieres a las personas que aman demasiado a un objeto?-preguntó Haruka de forma… se podría decir que inocente.

-No me refiero a ese fetichismo Haru-chan- lo miró con brillos en los ojos-Me refiero al fetichismo sexu…

-Es suficiente-el chico mariposa tapó la boca de su "amigo" antes de que empezara a hablar de temas que no eran apropiados para unos menores de edad-¿Por qué no entramos para ver de más cerca?-le sugirió al pelinegro quién sólo asintió.

-Tal vez a Rin le guste vestirse de mujer-soltó el mayor pensativo.

-Haruka-senpai no saque conclusiones tan a la ligera-lo reprendió.

-Tal vez a Rin le exci…-Nagisa se había quitado la mano de Rei pero, nuevamente este le volvió a tapar la boca.

-He dicho que ya es suficiente-El adolescente se lamentaba de que a veces, sus compañeros de natación no fueran muy hermosos.

Makoto miraba detenidamente a su acompañante, Rin no dejaba de vigilar a su hermana quién aún se estaba probando ropa, el chico podría tener un lado tierno detrás de toda la frialdad a la que se habían acostumbrado a ver. Sonrió ante aquel pensamiento.

-¿Qué sucede?-el tiburón se dio cuenta de que el menor lo estaba mirando.

-Nada es sólo que…-Makoto se estaba sintiendo algo apenado por lo que estaba pensando-Bueno… Pensaba que eras tierno.

-¡Jajajaja!-el depredador soltó una carcajada que se logró escuchar en toda la tienda, el chico orca inmediatamente se ocultó junto con Rin, detrás de unas de las estantería de ropa.

-No hagas tanto ruido-se quejó el más alto pero el pelirrojo seguía riéndose, sólo que trataba de contenerse cubriéndose la boca con ambas manos.

-Jaja, lo siento, no pude evitarlo-se secó las pequeñas lagrimas que se habían asomado a sus infiernos escarlata-Realmente eres un idiota ¿En qué mundo yo soy tierno?

-Bien, no volveré a decirte algo lindo nunca más-se molestó el adolescente de orbes verdes.

-No te enojes-puso una mano sobre su hombro y le dio un ligero apretón-Pero es verdad, Además el único tierno aquí eres tú. Eres un chico muy lindo, Makoto…-pasaron unos eternos segundos para que el depredador se diera cuenta de lo que acababa de decir, y más avergonzado que nunca se volteó para darle la espalda a su amigo-Olvida lo que dije.

-De…Acuerdo-el adolescente de cabello verde oliva estaba algo sorprendido por las palabras de su amigo, no sabía que Rin lo encontraba lindo.

El muchacho de hebras plateadas aún se encontraba pensativo sobre lo que le había dicho su capitán. Si realmente quería enamorar al tiburón, tendría que esforzarse mucho pero, nunca en su vida había hecho algo así, jamás había seducido a alguien ¿Qué pasaría si no lo lograba? ¿Y si Rin en vez de enamorarse de él, termina odiándolo? Hasta ahora, Nitori estaba conforme con la relación que tenía con el pelirrojo pero, desde que se enteró de que Rin salía con Makoto sintió que su preciada amistad estaba siendo amenazada y su senpai acabaría por olvidarse de él, secretamente rezaba todas las noches para que eso no sucediera. Aiichiro sabía que debía hacer algo para que el depredador no se alejara de su lado, el problema estaba en que, no tenía idea de cómo lo haría.

-No importa que ropa se ponga, Gou se verá siempre hermosa-decía Seijuurou prácticamente babeando-¿No lo crees, Nitori?

-Capitán…sobre lo de antes-contestó el más pequeño ignorando las palabras del más alto.

-¿Sigues con eso?-lo miró con poco interés-Ya te dije que no me preguntes a mí, no conozco bien a Matsuoka, así que no podría darte buenos consejos.

-Lo sé pero, no tengo a quién preguntarle-dijo cabizbajo.

-¿Por qué no le pides ayuda a los amigos de Matsuoka? Ellos lo conocen mejor-le sugirió el adolescente de ojos dorados.

-Yo… No podría-cada vez que Aiichiro estaba alrededor de los chicos de Iwatobi no podía evitar sentirse nervioso, en especial por aquel chico rubio que era más o menos de su estatura, era como si un aura maligna lo rodeara, al único que le hubiera podido pedir ayuda era a Makoto. Lástima que este tenía que ser el novio de Rin; siempre pensó que sería Haruka el que le arrebatara al tiburón de sus brazos pero, ahora sabía que siempre estuvo equivocado.

Rin y Makoto se habían distraído lo bastante como para perder de vista a su objetivo, el depredador le echó la culpa a su amigo por distraerlo, la orca se defendió y le indicó que no era su culpa el hecho de que su belleza lo distrajera; obviamente Rin negó que esa fuera la causa de su distracción, pero Makoto le restregó en la cara el suceso de cuando el tiburón lo había llamado lindo, entonces el carnívoro contraatacó recordándole al adolescente de cabello oliva que le había dicho tierno en primer lugar. La verdad es que era una discusión sin sentido y muy estúpida.

-Maldición ¿Dónde fueron?-se quejaba el chico de ojos carmín mirando hacia todos lados.

-¿Rin?-le llamó Makoto tirando de la camisa de su amigo.

-¿Qué pasa?-el tiburón se dio la vuelta para enfrentar a su novio falso pero se encontró con los bellos ojos de su hermana-¡Gou!

-Hola-le sonrió a ambos chicos-¿Qué hacen aquí?-Gou encontraba que esto estaba siendo una extraña coincidencia, primero vio a su hermano en la misma cafetería que ella y ahora en la tienda, no quería pensar mal de él pero, parecía como si la estuviera siguiendo.

-Sólo estamos mirando-le devolvió la sonrisa el chico más alto.

-¿Están en una cita?-preguntó con algo de emoción en su suave voz.

-Así es-confirmó el mayor tomando nuevamente la mano del otro adolescente-¿Qué hay de ti? ¿Qué estás haciendo acá? ¿Estás con alguien?-Makoto le dio un pequeño apretón para que se detuviera.

-Vine con Hana-chan a pasar el rato-la Matsuoka pequeña mintió, no podría decirle a su hermano que también había venido con un chico, no quería ni imaginar lo celoso y posesivo que se pondría Rin, además no quería pasar vergüenza por culpa del tiburón.

-¿Y en dónde está?-el muchacho de infernales ojos escarlatas la miró con recelo.

-Me está esperando afuera de la tienda-sonrió nerviosa-Estábamos saliendo cuando te vi, así que le dije que se adelantara y yo vine a saludarte.

-Ya veo…-entrecerró los ojos. El adolescente más alto pudo sentir la incomodidad de la muchacha y se sintió mal por ella.

-Bueno Gou-chan-dijo dulcemente-No te interrumpimos más-tiró suavemente de Rin para que entendiera el mensaje y dejara a su hermana en paz.

-Está bien-le agradeció internamente al nadador-Makoto-senpai, realmente lo admiro por tener tanta paciencia con mi hermano, él no es muy fácil de tratar.

-¿Qué estás tratando de decir?-alegó el pelirrojo.

-Bueno, es que te alteras muy rápido-se defendió la hermosa chica. Makoto se rio ante esto, Gou tenía toda la razón con respecto a Rin.

-Makoto no te rías, no es cierto-dijo molesto el depredador.

-Bien debo irme, nos vemos-se despidió de ambos adolescentes.

-¡Que te vaya bien!-decía el nadador de espalda despidiéndose de la chica.

-Sólo ten cuidado-Rin aún estaba molesto, su hermana le había mentido-¿Por qué no me dijo que estaba con ese chico?

-La verdad es que, yo tampoco te lo hubiera dicho-contestó el chico orca-la invadiste de preguntas.

-Me preocupo por mi hermana-se cruzó de brazos-eso es todo.

-Como quieras, Rin-le sonrió dulcemente haciendo que al carnívoro le diera un escalofrío.

-Vamos, no quiero perderla de vista otra vez-bien hecho Tachibana, conseguiste que al tiburón le dieran enormes ganas de besarte nuevamente. Y así los dos adolescentes salieron de la tienda.

Siguieron sigilosamente a Gou, ahora el depredador estaba siendo más discreto que antes y eso aliviaba al menor, los tres adolescentes habían hecho varias paradas, una de esas fue en una tienda de mascotas, habían muchos tipos de animales pero de lo que más estaba repleto era de pequeños gatitos; Rin tuvo prácticamente que forzar a su amigo a salir de la tienda, o si no Makoto se hubiera robado a todos los felinos que estaban ahí. La última parada fue el cine y es donde se encontraban ahora no tan sólo la pareja de novios falsos, también el trio de espías y el dúo de nadadores pertenecientes a Samezuka. Todos en un mismo lugar y todos ignorando la presencia de los demás. Esto hubiera sido una gran y hermosa coincidencia si no fuera porque los muchachos presentes, estaban ahí de forma intencional y no para disfrutar de una película.

-¡¿Estás loco?! Yo no entraré a ver eso-decía Makoto mientras miraba horrorizado el título de la película que tenían que ver. El nombre era "Masacre brutal, violenta y sangrienta"

-Pero Gou verá esta película y ya compré las entradas-dijo Rin frunciendo el ceño.

-Lo siento, tendrás que entrar solo-se disculpó el adolescente de orbes esmeraldas-No me iré, esperaré aquí.

-No te dejaré solo-el depredador se negó rotundamente a separarse de su amigo-¿Qué pasa si te secuestran?

-¿Secuestrar?-Makoto lo miró confundido-¿Por qué piensas eso?

-Tengo mis motivos-desvió la mirada a cierto punto-Vamos Makoto, es sólo una película, nada malo va a pasar y además-Rin lo atrajo hacia él-Estaré yo para protegerte-le sonrió de forma seductora.

-Está bien- se separó rápidamente del tiburón-Pero prométeme que no harás nada raro cuando estemos dentro de la sala.

-Lo siento no puedo prometer cosas que no sé si voy a cumplir-dijo Rin en un tono serio.

-¡Rin!-lo regañó el más alto.

-Bien, te pediré permiso antes-realmente al carnívoro le gustaba molestar un poco a Makoto.

-¡Rin hablo enserio!-alegaba el hermoso adolescente de ojos esmeralda.

-De acuerdo, relájate-lo tranquilizó el mayor.

-Iré a comprar algo de beber-suspiró-¿Qué quieres que te traiga?

-Lo que tú quieras traerme estará bien-Rin miró su celular desinteresado. Soltó un suspiro y lo vio alejarse, ahora podía enfrentar algo que lo estaba molestando de hace tiempo-No es necesario que se sigan escondiendo-se volteó para enfrentar a los adolescentes-Nos han seguido todo este tiempo ¿Verdad?

-Tanto tiempo RinRin-lo saludó Nagisa saliendo de su espectacular escondite que era detrás de un macetero-¿También vienes a ver una película?

-Es obvio, estamos en un cine-le contestó de forma severa-Ya no mientan, ¿Por qué nos están siguiendo?

-¿De dónde ha sacado eso Rin-san?-rio nervioso Rei al ser descubierto. Haruka sólo lo miraba con enojo.

-¿Creen que soy estúpido?-alzó una ceja aburrido-Les hice una pregunta-los miró con recelo.

-¡Rei-chan!-agarró del brazo a su amigo-¿Me acompañas a hacer la fila?-y antes de abandonar el lugar, Nagisa miró a Haruka disculpándose por dejarle toda la responsabilidad a él.

-Entonces Rin ¿Te has divertido mucho?-le preguntó el delfín.

-Claro, ha sido un buen día-se apoyó en la pared-Espero que la película no me decepcione.

-Sabes que no me refiero a eso-se acercó más a él-Deja de aprovecharte de Makoto, déjalo en paz.

-No me estoy aprovechando de él-la tensión se había apoderado del ambiente-Y no lo voy a dejar en paz, te recuerdo que soy su novio.

-No te creo-la molestia del chico de ojos oceánicos era evidente en su voz.

-Ese es tu problema-espetó el tiburón pero después se relajó-¿Por qué te molesta tanto que salga con Makoto?

-Porque no te lo mereces-dijo cortante el delfín-Él es demasiado bueno para ti-esto último lo decía con un leve sonrojo en las mejillas.

-¿Desde cuando estás enamorado de Makoto?-preguntó sin descaro-¿Ya te declaraste? ¿Te rechazó? ¿O sólo te diste cuenta ahora que lo amas?

-Eso a ti no te importa-los preciosos mares tranquilos del pelinegro eran ahora una tortuosa tormenta.

-Puede que no me merezca a Makoto-el depredador estaba perdiendo la paciencia-Pero tú tampoco te lo mereces Haru-esos eran los verdaderos pensamientos de Rin, estaba cansado de ver como el chico orca se desvivía por el pelinegro, haciendo lo imposible para hacerlo feliz, siempre estaba Haruka antes que él, Makoto dejó de lado su propia felicidad por la del delfín y eso, a Rin le molestaba. Ya era hora de que Nanase aprendiera a nadar sin que la mano de Makoto lo estuviera esperando para ayudarlo a salir-Él siempre está cuidando de ti, preocupándose, mimándote, haría cualquier cosa por ti, tratando de hacerte feliz todo el tiempo-suspiró-es molesto.

-Si te molesta tanto eso de él…

-No-lo interrumpió-Lo que me molesta es que tú nunca hagas nada por él.

-Makoto sabe que le estoy agradecido-Haruka desvió la mirada.

-A veces eso no es suficiente-se paró correctamente-Está bien Haru ¿Quieres a Makoto?-le dio una mirada desafiante-Entonces tendrás que pelear por él-Rin amaba la competencia no importaba si era en la natación o no, a él simplemente le encantaba competir-pero te dejaré algo en claro, yo ganaré-el delfín sólo lo miró entrecerrando los ojos-Debo irme, es mejor que Makoto no nos vea-se dirigió a la misma dirección en la que fue el muchacho de ojos esmeralda-Sería una lástima que se enterara de que su mejor amigo lo estuvo vigilando por no confiar en él.

-Yo si confío en Makoto-contestó aún molesto el pelinegro, si Rin quería guerra, él se la daría-No confío en ti.

-Y tienes mucha razón en no confiar-le dio una sonrisa depredadora antes de irse. Esto se estaba poniendo muy divertido para el tiburón.

Todos los adolescentes entraron a la sala de cine, Gou con sus dos acompañantes se sentaron en la fila del medio, Rin con Makoto se sentaron una dos filas más atrás, Haruka y los otros dos nadadores se sentaron en la última fila mientras que Mikoshiba y Nitori se encontraban una fila más abajo que el trio de nadadores; la sala estaba llena así que era difícil que pudieran encontrarse. Las luces se apagaron y todo el mundo quedó hundido en la amenazante oscuridad. Makoto trataba de controlar su agitada respiración pero realmente odiaba este tipo de cosas, Rin miró la incomodidad de su amigo y tomó su mano para tranquilizarlo.

-Relájate Makoto-le sonrío-Nada de esto es real-Después del último tráiler, la película empezó y las primeras palabras fueron, "esta película está basada en hecho reales". Makoto tragó seco ante esto y sintió que quería llorar-Sólo… lo dicen para asustar-decía Rin para relajar a la orca.

-Eso espero-soltó un suspiro tembloroso. La película avanzaba sin misericordia para el adolescente de hermosos ojos esmeralda, era bastante sanguinaria para su salud mental, cada minuto que pasaba, Makoto se abrazaba más al cuello de Rin dificultándole la respiración, esto realmente era una tortura. En cambio, Nagisa miraba con verdadera emoción cada escena de la película, Rei estaba fascinado por los hermosos efectos especiales, se demostraba que eran de buena calidad, Haruka sólo la veía a ratos, las únicas escenas en la que despegaba la vista de su precioso chico, eran en las de muerte y sangre, eran las más divertidas según él. Seijuurou no le interesaba la película, prefería ver a su amada que a veces abrazaba a su amiga cuando se asustaba, lo bueno es que abrazaba a la chica en vez del adolescente y eso lo relajaba, Aiichiro por su parte, estaba absorto en el filme, el terror y gore no eran sus géneros preferidos pero, tenía una debilidad por ellos.

La gota que rebalsó el vaso para Makoto, fue en una horrible, sádica, asquerosa y grotesca escena de mutilación, el chico orca sintió unas terribles ganas de vomitar y no podía seguir ahí.

-Rin…-lo llamó tratando de no vomitar todo ahí mismo.

-¿Qué pasa?-Lo miró preocupado, el dulce nadador no se veía muy bien.

-No me siento bi…-Makoto no pudo continuar, estuvo a punto de vomitar encima de Rin. El pelirrojo entendió a la perfección e inmediatamente llevó a su amigo al baño. Estaba vacío así que el menor pudo devolver todo tranquilamente, el depredador suspiró mientras oía las arcadas del chico de cabello oliva.

-¿Makoto estás bien?-se apoyó en la puerta del baño en el que estaba el adolescente, aunque no lo pareciera, Rin estaba muy preocupado por él.

-Sí, no te preocupes-abrió la puerta, se veía cansado.

-Pero, no puedo dejar de preocuparme por ti-el muchacho de ojos escarlata se sentía mal por el más alto. Makoto no paraba de tomar agua y hacer gárgaras, necesitaba sacarse ese sabor acido de su boca.

-Está bien Rin-se secó la boca con el dorso de la mano-Volvamos-se dirigió a la puerta pero el pelirrojo lo detuvo.

-No, iré a dejarte a tu casa-dijo serio.

-Pero ¿Qué hay de la cita de Gou?-lo miró confundido.

-No importa, estás enfermo y tienes que descansar-fijó su mirada en las manos temblorosas de Makoto.

-Lo siento… Creo que lo arruiné-se disculpó avergonzado.

-Descuida, vamos-abrió la puerta pero la dulce voz de Makoto lo paró en seco.

-Gracias Rin, puedes ser un buen novio-el pelirrojo se dio la vuelta y se encontró con la hermosa sonrisa que adornaba los preciosos labios que quería devorar, cerró la puerta y se acercó peligrosamente al menor hasta aprisionarlo con la pared, con un brazo rodeó la delgada cintura mientras que con el otro tomó la barbilla del chico de pelo oliva.

-Rin, prometiste que no ibas a hacer nada raro-dijo nervioso el muchacho.

-Perdóname-le sonrió acercándose cada vez más a los labios deseados-Te mentí-Y Rin lo besó, cometió el gran pecado de volver a besar a su amigo. Makoto cerró los ojos fuertemente, el depredador lo besaba con tal maestría que le era casi imposible no dejarse llevar; se relajó bajo su tacto y el carnívoro se apretó más a él, suspiró en el beso y quería más, quería probar mucho más del chico que tenía aprisionado. Mordió suavemente el labio inferior para luego lamerlo lentamente, estaba pidiendo permiso para entrar al paraíso que era la boca de Makoto, él adolescente de ojos esmeralda se lo permitió y cuando estuvo a punto de profundizar el beso, la puerta del baño fue abierta, provocando que se separaran rápidamente.

-Llegas en un mal momento-decía Rin lamiéndose los labios-Haru.

-¡¿Haru?!-Makoto dirigió su mirada al delfín pero, este sólo tenía sus ojos de tormentoso azul puestos en los infernales escarlatas del tiburón. La orca contuvo la respiración, esto no era bueno, absolutamente todo terminaría mal.


wou! que pasará? ni yo lo sé XD

para mis hermosas lectoras amantes del Makoharu! estoy escribiendo otro fic donde Makoto y Haru estarán bien juntitos (publicidad engañosa) lo hago a falta de esta pareja en este fic. no digo que no tendremos HaruMako en esta historia, si habrá pero se irá desencadenando de a poco, pero tampoco estoy diciendo que esa será la pareja que resulte al final! seré sincera, no tengo la más mínima idea de con quien va a terminar Makoto. bueno ahí veremos! tal vez el final sea todo un sueño de Nagisa y nada fue real. se imaginan un final así? sería devastador o.o

es todo! espero de corazón que les haya gustado, perdonen todos los errores!

nos vemos la próxima semana!

hasta entonces, se despide su servidora.

Airi.

¡muchos kissus llenos de amor virtual!