¡buenas noches! lamento mucho la tardanza, fue completamente mi culpa U.U

gracias a todas las personas que comentan y dejan su voto! este es el último capitulo en el que pueden hacerlo! así que hay oportunidades de que su pareja salga ganadora XDD

puede que el capitulo esté algo incoherente, es que el calor insoportable no me deja pensar bien, de seguro tiene errores, perdón por eso.

es todo, no aburriré más.

disfruten de su lectura!


Haruka cerró los ojos tratando de armonizar su tormenta de pensamientos, ¿Qué había pasado exactamente para que las cosas dieran un vuelco así? Prácticamente el mundo estaba al revés. Eran los mejores amigos, se entendían mutuamente sin ser necesarias las palabras, sólo había comodidad y dulzura entre ellos ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué de un día para otro, una muralla apareció separándolos? Todo esto era tan raro, Makoto ya no era cómo antes, el precioso chico que era su amigo ya no estaba, sólo estaba ese niño… que no confiaba en él. Suspiró frustrado ¿cómo podía calmarse cuando las palabras de su mejor amigo lo apuñalaban de una forma tan sádica? Aprovecharse, jugar con él… Qué mentiras… Pero qué mentiras tan dañinas; jamás se le pasó por la cabeza tales barbaridades, nunca le haría daño a Makoto, prefería mil veces hacerse daño él mismo antes que al adolescente de orbes esmeralda y a pesar de esto, no le creía ¿por qué? Era la principal pregunta ¿por qué no podía decirle en simples palabras lo que sentía? Tal vez era por la intensidad de los sentimientos o sencillamente por la poca costumbre de no hablar, daba igual el motivo, estaba perdiendo a Makoto y no estaba haciendo nada para evitarlo, es más, le estaba haciendo el camino fácil a aquel depredador que por los crueles caprichos del destino, también era su amigo; muy distinto hubiera sido si una persona ajena a él habría tomado el papel que Rin estaba ocupando en esta tragicomedia, era una obra trágica por todo el dolor y los sentimientos catastróficos que se sentían, también era cómica porque si se pensaba fríamente, todo lo ocurrido era por un estúpido malentendido ¿Cómo saber si reír o llorar ante estos desastrosos actos de mala calidad? Haruka no optó por ninguno de los dos, estaba demasiado perdido para poder tomar una decisión clara, no le hubiera importado pasar por encima de la persona que le estaba quitando a la orca de sus brazos si se trataba de alguien cualquiera, pero Rin no era cualquiera, ya lo había lastimado una vez y no quería volver hacerlo pero… Si quería a su Makoto de vuelta… parecía que sí era necesario. Dios, todo esto era tan difícil, era una verdadera encrucijada, hizo un trato con el tiburón para jugar limpio pero sentía que tenía que jugar sucio para poder capturar a su lindo chico, aunque daba igual de qué forma jugara si el adolescente de cabellos oliva lo odiaba, necesitaba arreglar esto, antes de hacer cualquier movimiento. Fue un idiota al no darse cuenta de los sentimientos de Makoto antes, y fue un doble idiota por tampoco darse cuenta de sus mismísimos sentimientos, tal vez nada de esto podría no haber ocurrido si se hubieran sincerado a tiempo, lástima… Ya era muy tarde, tenía que decirle que lo amaba, porque así era. Makoto siempre estuvo a su lado sin moverse un centímetro, ni siquiera cuando todos lo habían dejado, fue su único amigo y ahora el mejor de todos ¿Cómo vivir sin él a su lado, si toda su vida dependió de su presencia? Quizás no se percató de que lo amaba porque estaba seguro de que lo tendría junto a él eternamente, sin nadie que se lo arrebate; se confío mucho al parecer. Ahora que estaba enfrentando el horrible temor de perderlo, fue que comprendió, el hecho de que sin Makoto, él era un completo desastre. Pudo entender que, quería al menor sólo para él, cuando se enteró de que estaba supuestamente saliendo con Rin, logró descifrar que, él deseaba ser el dueño de sus labios en el momento en que enfrentó la asquerosa escena de Rin besando al chico y consiguió captar en su totalidad, el instante en el que Makoto le sonrío al depredador de una forma que él jamás había visto, Haruka anhelaba con toda su alma, ser la persona que pudiera hacer sonreír así al chico de sus sueños, en pocas palabras, si no fuera por Rin, tal vez nunca se hubiera dado cuenta de que estaba enamorado de su mejor amigo.

El tiburón le entregó la lata fría de refresco al menor y se sentó a su lado en una banca solitaria, era mediodía y el sol estaba alto y radiante, la brisa que se podía sentir del mar, los ayudaba a calmar los ataques de los rayos de aquella estrella de fuego, un silencio los invadía, Makoto estaba calmado pero no estaba bien, Rin lo sabía y le molestaba.

-Ah-suspiró-No puedo creer esto-alegó el pelirrojo frunciendo el ceño.

-¿Qué cosa?-lo miró confundido el nadador de ojos esmeralda.

-Tienes a un chico ultra sexy a tu lado y con suerte le tomas atención-la verdad es que no tenía mucha idea de qué hacer cuando la gente está deprimida por algo.

-Lo siento Rin-comenzó a jugar con la lata en sus manos-debe ser molesto todo esto.

-Sí, lo es-contestó de forma sincera-Realmente estás enamorado de Haru-de alguna forma, el tiburón percibía su derrota, los sentimientos de Makoto a Haruka eran demasiado fuertes y llevaban mucho tiempo retenidos, él llegó después sólo a confundirlo, como siempre… Haruka estaba un paso más adelante que él, siendo eternamente el ganador de todo.

-Yo…-Makoto estaba desesperado, todo era tan enredado-Sé que me quieres y…

-Yo no te quiero Makoto-lo interrumpió de golpe el mayor.

-¿Eh?-esto debería ser una broma, ahora que estaba teniendo sentimientos por el depredador venía a decirle esto. Rin tomó la barbilla del menor e hizo que lo mirara directamente a los ojos.

-Te amo y eso es muy distinto a querer-y ahí estaban, esos infernarles escarlata que lo consumían, lo dejaban inmóvil y hacían que su corazón latiera a mil por hora.

-Rin… ¿Por qué insistes tanto si sabes lo que siento por Haru?-Makoto se alejó del tiburón rompiendo todo contacto visual con él.

-Cuando me has visto darme por vencido-Rin volvió a acercar a la orca a él y ahora sus narices se rozaban.

-¿No te molesta que ame a Haru?-el adolescente sentía que en cualquier momento se le iba a ir el aire.

-Por supuesto, pero nada pierdo con intentarlo-besó al chico de orbes esmeralda y no importaba cuanto se alejara de los labios acosadores de Rin, estos volvían a juntarse con los suyos.

-¡Rin basta!-se zafó del agarre que tenía el tiburón sobre él. Estaba totalmente sonrojado por los actos atrevidos del muchacho. El pelirrojo sólo le dio una sonrisa depredadora, le encantaba poner nervioso a la orca.

-Tranquilo y deja de agobiarte tanto-le dio un sorbo a su bebida.

-Estoy en una crisis emocional y tú haces que me altere más-mierda, ¿por qué siempre le gustaban los besos de Rin?

-Le estás dando muchas vueltas al asunto-dijo desinteresado, quería relajar un poco el ambiente-Deja de pensar tanto.

-No puedo hacerlo, es la primera vez que peleo con Haru-abrió la lata que tenía en sus manos y bebió del frío líquido-le dije cosas que no debí haber dicho.

-Todos hacemos cosas de las que después nos arrepentimos-Rin lo sabía por excelencia. Terminó de beber su bebida y con una puntería increíble la lanzó al cesto de la basura que estaba frente a él-Bien, desde este momento está prohibido hablar de Haru y este tema-se levantó ofreciéndole la mano al menor, sí, estaba algo cansado de que el protagonista en la vida de Makoto sea siempre Haruka-Estás en una cita conmigo, recuerda eso.

-Bien-aceptó la mano del pelirrojo-No hablaré más de esto.

-Mucho mejor-Rin prácticamente arrastró al menor con él. Makoto estaba más tranquilo, puede que el tiburón tenga razón y le estaba dando muchas vueltas al asunto.

Haruka salió de su habitación después de tres horas navegando en el mar de su mente. Estaba listo, le diría a Makoto sus sentimientos, le diría que lo amaba y tal vez después… Lo besaría, definitivamente quería volver a sentir los labios de aquel chico que le quitaba el aliento. Lo buscó por todos lados y no lo encontró, tampoco estaba Rin, ese idiota… Tal vez lo estaba violando en algún rincón oscuro y sucio. Sabía que no debía confiar en el depredador, este se aprovechó de él en su momento de debilidad, muy bien, ahora estaba enojado.

-¡Nagisa, Rei!-llamó a ambos nadadores que habían salido de una habitación algo sospechosa.

-¡Ah, Haru-chan!-se volteó a verlo el sonriente pingüino, los dos adolescentes parecían agitados y tenían levemente las mejillas sonrojadas.

-¿Han visto a Makoto?-Haruka entrecerró los ojos observando a los menores, obviamente no estaban haciendo cosas inocentes en aquella habitación.

-Lo único que he visto y bien de cerca es…

-La última vez que lo vimos estaba con usted en los vestidores-Rei tapó la boca del más bajo antes que dijera cualquier estupidez-¿Le sucedió algo?

-No… Nada-suspiró-Sigan con lo que estaban haciendo-sin más que decir, el delfín dejó a los adolescentes, uno estaba bastante avergonzado y el otro sonreía descaradamente. El chico de ojos oceánicos se estaba desesperando ¿Dónde había ido ese par de tontos? Se estaba perdiendo el almuerzo pero no le importaba, tenía que encontrar a la orca y ponerle fin a todos estos problemas. Continuó con su búsqueda sin resultados, ya se estaba cansando, dio la vuelta por un pasillo y chocó con un chico que venía corriendo por este, la colisión provocó que ambos cayeran al suelo.

-¡Lo siento mucho Nanase-san!-se disculpaba el precioso niño de ojos turquesa mientras se levantaba rápidamente para tenderle la mano al mayor.

-¿Quién eres?-el pelinegro se levantó ignorando la mano que se le ofrecía, si no era la mano de Makoto, entonces no la aceptaría.

-Soy Nitori Aiichiro, el compañero de Rin-senpai-el pequeño Ai se sentía intimidado ante la mirada tan seria que le daba el más alto-Disculpe… ¿Lo ha visto?

-No, también estoy buscando a ese imbécil-el delfín miraba de arriba abajo al menor frente a él, parecía un polluelo recién salido del cascarón.

-Me pregunto dónde habrá ido-murmuraba Nitori para sí mismo. Haruka lo siguió mirando por unos segundos y luego siguió con su camino pero, el chico de Samezuka lo detuvo-Espere, podemos buscarlo juntos-sugirió. El pelinegro no iba a aceptar, prefería hacer las cosas solo pero, de alguna extraña forma, no podía decirle que no a aquel adolescente. Después de buscarlos un poco más, el hambre atacó al adolescente que sufre de hidrofilia, se dirigieron al comedor para poder alimentarse.

-Vaya Nitori-Seijuurou pasó sus brazos por los hombros de ambos chicos-Veo que seguiste mi consejo.

-¿De qué habla?-Aiichiro lo miró confundido mientras que Haruka observaba indiferente y algo molesto por el brazo ajeno sobre sus hombros.

-Sobre enamorar a Matsuoka-el muchacho de hebras plateadas se volvió completamente rojo, el delfín lo miró con algo de sorpresa y Mikoshiba se dio cuenta de que había cometido un error-Lo siento… Creí que ya lo sabía… ehm… Bueno… Debo irme-y rápidamente huyó de la situación dejando al pequeño a su suerte.

-¡Por favor olvide todo esto!-pidió el menor con sus suaves mejillas infectadas del color rosa.

-Te gusta Rin-el pelinegro confirmó más que preguntar.

-¡Sí! ¡Digo no! Bueno…-Nitori era un enredo de palabras-Sé que Tachibana-san es su amigo…

-Está bien-lo calló el adolescente de ojos oceánicos.

-¿Eh?-miró confundido al más alto.

-Te ayudaré-Haruka sonrió mentalmente, esto era algo bueno, si el niño que estaba frente de él, conseguía enamorar a Rin, podría estar con Makoto sin provocarle daño al tiburón.

-¡¿Eh?!-Ai estaba sorprendido, no podía creer que un chico cómo Haruka lo ayudaría en la conquista de su superior-¿Habla enserio Nanase-san?-el delfín asintió, no entendía porque estaba tan incrédulo de su ayuda, aquel chiquillo.

Aiichiro con una sincera felicidad, le sonrió al mayor, ¿Esto podría significarse, que no todo estaba perdido? Eso esperaba de corazón, poder recuperar a Rin y darle a entender, que de él también se puede enamorar, aunque debía decir que se sentía algo mal por Makoto, prácticamente le iba a robar el novio.

Se encontraban sentados en la arena, mirando el vasto mar, un gigante monstruo durmiente que en cualquier momento, podía despertar. Makoto cerró los ojos escuchando el ruidoso silencio de las olas romperse, aún tenía miedo y tal vez siempre lo tendría pero, había días en los que sólo necesitaba pararse frente a él, entender por qué, algo tan tranquilo, tan sereno, podía volverse en una bestia tan cruel y aterradora.

-¿Estás bien?-preguntó el tiburón tomando la mano de la orca entre la suya. Sí, estaba preocupado y no tenía motivos para ocultarlo.

-Estoy bien-tal vez algo ansioso pero estaba bien, suspiró para luego sonreír-¿Realmente crees que Gou tiene novio?

-Yo… No estoy seguro-cierto, su pequeña hermana, tenía que descubrir la verdad tras esos rumores, por eso fue que empezó a fingir que salía con Makoto, el problema es que con el adolescente de orbes esmeralda, se había desviado de su objetivo principal; pobre tiburón, se había convertido en la presa del amor.

-Parece que ya no te importa-dijo divertido el menor al ver el sonrojo que se asomaba en sus mejillas.

-¡Claro que me importa!-alegó más avergonzado que molesto-¡Es tu culpa que me haya olvidado un poco!-admitió.

-¿Mi culpa?-Makoto preguntó sin entender.

-Es… Porque… Eres muy lindo-contestó tratando de no mirar la sonrisa boba que tenía el adolescente de cabello oliva.

-Ah-suspiró-¿Me acompañas?-se levantó ofreciéndole la mano-Quiero mojarme un poco.

-Pero…-Rin no pudo objetar, el menor ya lo estaba arrastrando a la orilla-Espera ¿Estás seguro?-lo detuvo antes de que el agua alcanzara sus pies.

-Sí, mientras no esté solo-le dio una sonrisa sincera, el depredador resopló molesto.

-De acuerdo pero, sólo por un rato-no le gustaba estar preocupado por alguien, pero no podía evitarlo con Makoto. Estuvieron ahí en el mar, disfrutando del momento hasta que la luz empezó a extinguirse, fue entonces cuando decidieron volver, obviamente se ganaron una gran reprimenda en cuanto llegaron. Rin iba a asumir toda la culpa pero el chico de ojos esmeralda no lo dejó, al final terminaron los dos castigados, ninguno podía salir y como el tiburón no respetó su castigo, ahora le dieron uno doble; no sólo tenía prohibido salir, también tenía que lavar toda la vajilla que se ocuparía en estos días de campamento.

Cuando Makoto entró a su habitación fue recibido por los preocupantes ojos oceánicos de Haruka, el chico orca le sonrío con dulzura.

-Hola-lo saludó tranquilamente.

-¿Dónde estabas?-Haruka frunció el ceño, estaba muy preocupado por él y este parecía no percatarse-Sé que estabas con Rin pero ¿Dónde?

-Salimos de aquí y fuimos a muchas partes-se sentó en el borde de su cama y el pelinegro se sentó junto a él-Ahora estamos castigados por eso.

-¿Te sientes mejor? Makoto escucha, sobre lo que pasó…

-Tengo que decirte algo muy importante-lo interrumpió el más alto, el delfín lo miró expectante-Perdóname-se inclinó y apoyo su cabeza en el pecho del mayor-Perdóname por todo lo que dije hoy, por alejarte, por lastimarte-suspiró-Tú nunca te aprovecharías de mí y menos jugarías con mis sentimientos, lo sé… Creo que lo dije sólo para desquitarme y lo malo es que lo hice contigo-se movió para mirarlo de frente, Haruka estaba sorprendido y a la vez aliviado-No es necesario que me perdones, pero no podría dormir si no me disculpaba por mis errores.

-Makoto…-realmente Haruka no sabía que decir, se supone que él iba a disculparse pero terminó haciéndolo el chico orca.

-Sé que lo estás pasando mal pero, todo esto es tan confuso-se acostó de espalda y fijo su mirada en el techo, cerró por unos segundos los ojos pero los abrió cuando sintió un peso encima de él. Cuando los abrió ya no estaba mirando el techo, sus ojos estaban atrapados en los mares del delfín-No peleemos más-susurró acariciando la mejilla del pelinegro.

-Makoto-Haruka tomó la mano que tenía sobre la mejilla, habló de forma fría y le dio una mirada seria. El adolescente de cabello oliva se inquietó un poco por esto.

Rin ahogó un bostezo mientras entraba a la habitación, estaba cansado y quería dormir.

-¡Rin-senpai!-gritó alegre el lindo niño de joyas turquesas-¡¿Dónde estuvo?!-su semblante alegre cambió a uno preocupado-¡¿Rompió las reglas otra vez, verdad?!

-Hola, también te extrañé-Bromeó el mayor ignorando la mirada que le daba el pequeño y sacando una toalla de su bolso.

-¡Pero Rin-senpai, sí sigue así terminarán por expulsarlo!-insistió el adolescente de hebras plateadas.

-Ya relájate, pareces mi mamá-Rin le lanzó una almohada-Voy a tomarme un baño-y cuando el depredador iba a salir, Nitori se abrazó bruscamente a él provocando que cayeran al suelo-¿Qué te pasa?

-No quiero que lo expulsen o se vaya-decía con los ojos llorosos sorprendiendo al tiburón-No quiero que se aleje de mi lado-ni siquiera un segundo esperó para besar los labios de aquel carnívoro, Rin estaba más que sorprendido ¿quién diría que ese pequeño niño, terminaría haciendo algo como esto?

Haruka se acercó un poco más deteniéndose a una distancia prudente, el ambiente era totalmente serio y Makoto no le gustaba, tenía el profundo miedo de que su mejor amigo no lo perdonara.

-Te amo-dijo rompiendo el incómodo silencio, la voz de Haruka parecía hielo y su rostro estoico no ayudaba mucho, pero sus ojos tenían un brillo único. Esperó paciente la respuesta de Makoto, el menor se tapó su rostro con sus brazos, el delfín se estaba desesperando al no tener nada de parte de la orca; de repente sintió el cuerpo bajo suyo temblar, muy bien Nanase, lo hiciste llorar otra vez-Makoto-iba a apartar los brazos para ver su hermoso rostro pero…

-¡Jajajaja!-comenzó a reír sin poder contenerse-¡Jajajaja!-Haruka pestañeó varias veces sin poder entender que le ocurría a su amigo.

-¿Por qué te ríes?-lo miró molesto, acaba de confesarse y a la orca le dio un ataque de risa.

-Jaja… Es que…-Makoto no podía parar-Jajajaja… Lo dijiste de una forma tan seria… Jajaja.

-No le veo el chiste-Haruka estaba indignado y también totalmente rojo-No tienes idea de cómo me costó decirte esto y tú te ríes.

-Lo siento-el menor trató de calmar su agitada respiración-De verdad lo siento, pero prefiero reír antes que llorar-suspiró-No te mentiré, estoy feliz-le sonrío y pasó sus brazos por el cuello para atraerlo a él, envolviéndolo en un abrazo.

-Entonces… ¿Qué harás ahora?-preguntó Haruka respirando el exquisito aroma del chico de preciosos orbes esmeralda.

-No lo sé-suspiró, esta era la pregunta que probablemente le provocaría dolores de cabeza-Creo que… Estoy metido en un gran problema.

La vida de Makoto era un lío, no tenía idea de qué hacer con esto y no tenía mucho tiempo, debía tomar una decisión antes de que las cosas se compliquen más, sólo esperaría un poco, a que todo se calme y después, tendría que decidir qué hacer, sin importar a que estas fueran decisiones desesperadas.


jsajkfhakjfjakf no me golpeen! XDD

a sus preguntas!

sobre cuantos capitulos quedan... no tengo idea XD no muchos supongo. Los capitulos me salen de forma espontánea, cuando empiezo a escribirlos ni siquiera sé como será la mitad de estos, muchos menos como terminarán, eso mismo pasa con mis historias! creo que eso es malo n.ñ. Muchos me preguntaron por esto, ¿Por qué? ¿Ya quieren que acabe? D:

Gou tiene novio? tiempo al tiempo, preciosas.

hacer un trío? ajknajkdn lo siento no me gustan, tengo un trauma con ellos desde que leí un fic , que debo tirarle flores al autor por su maestría al escribir, el único problema fue que era demasiado explicito para mi. De ahí mi trauma .

creo que es todo.

perdonen lo horribles errores, ¿les dije que son personas hermosas por comentar y que las amo?

nos vemos!

hasta entonces, se despide su servidora.

Airi.

¡muchos kissus llenos de amor virtual!