Juegos mentales

Disclaimer: Todos los personajes de Los Juegos del Hambre son pura y exclusivamente de Suzanne Collins. Porque si fueran míos, Gale terminaría con alguien y no solito y Beete no tendría que andar en silla de ruedas.

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Parte dos: juguemos

- ¡Ay¡ - me asome de entre las ramas y vi a un muchacho, decir que era adonis era quedarse corto, su belleza era exuberante, las mejores esculturas y obras de arte de todo el mundo no lograrían alcanzar la belleza de este chico. Ojos azules que brillaban aun que estuviera nublado, enmarcados en unas largas pestañas – ¿qué es esto? – dijo y desperté de mi ensoñación, corrí unas cuantas ramas para ver que hacía y logre observar justo cuando estaba recogiendo el mango de mi paraguas.

El fue el que profirió el grito, de seguro no me hubiera tardado tanto en sacar esta simple conclusión si él no me distrajera con su rostro y su figura.

En un ágil salto me baje del árbol y caí frente al joven, el dio un pequeño salto hacia atrás asombrado de que alguien cayera de la nada.

- Lo siento – pronuncie, mientras que con cuidado le quitaba el paraguas de la mano, toque apenas el torso de sus manos con mis dedos, pero un calor electrizante recorrió todo mi brazo se inmediato.
No sé, no sé por qué no me di cuenta en ese momento, pero su sonrisa era falsa, se notaba por lo ladeada que estaba y por lo sutil que era, además no había brillo de alegría en sus ojos. Digamos que mas era una mueca, que una demostración de alegría, Se parecía mucho a las que yo usaba. Pero, seamos sinceros en ese momento no me hubiera dado cuenta, la lluvia me ponía tonta y contándoles la verdad aunque volviera a vivir esa escena mil veces más, todo sería igual; yo caería de nuevo confiando en su sonrisa torcida y el …. Ni idea que carajo haría el, pero yo haría lo mismo solo por el hecho que me apetecía, me apetecía hasta el extremo de lo preocupante, como quien busca a la muerte o a un sentimiento dañino. En cierta forma todo se podía resumir a estas palabras "yo era un mosquito y en estos instantes él, era mi sol personal"

- ¿No tienes frió? – Me dijo cuando ya estaba por encaramarme en mi árbol de nuevo- estando así te vas a resfriar.

Ya tenía claro que era una trampa, incluso yo debí usarla una vez o dos, pero a pesar de eso le dije.

- Si - ¿Por qué caía? – Pero arriba – dije apuntando el árbol – está más cálido – me encarame en una rama baja, estire el brazo y la dije - ¿subes?

Por supuesto sabía muy bien lo que estaba haciendo, cada gesto fue meticulosamente pensado y ejecutado, nada se dejaba a la ligera, pues quería ganar, como siempre, hacerle ver que yo era mejor jugando que el. Porque seamos sinceros, competir es una gran tentación.

- Está bien – acepto mi mano – siempre que el juego sea bueno- ambos sabíamos que nos mentíamos, solo que nadie lo iba aceptar.

Al llegar al a cima ambos teníamos dos cosas claras:
1. Alguien ganaba si o si
2. Yo corría con desventaja, por que en algún momento fui verdadera.

- ¿Así es como coqueteas con las chicas? – le pregunte mientras me sentada en el borde rama.

- No, aunque usualmente no me encuentro chicas tan lindas en el medio de la lluvia – apoyo la espalda en el tronco y las piernas las estiro sobre la rama en que yo estaba sentada.

- No, yo me refería a preguntarles si tienen frio – continúe antes de que pudiera contestar – esperar una respuesta común, pasarle el poleron o la chaqueta que andes trayendo y luego conseguir un nuevo número telefónico – vi como su seño se fruncía levemente, pero luego se relajo y me respondió con total desenvoltura.

- siento arruinar tu hipótesis, preciosa – me miro con fiereza y seducción – pero no traigo poleron, ni nada parecido – se puso serio y agrego – además yo no soy ese tipo de chicos.

Ambos callamos y se genero el silencio, pero no era como los habituales silencios que incomodan y generan un mal ambiente, era agradable, tranquilo.

Mientras estábamos así me dedique a mirar hacia abajo, no había gente ni autos, las luces de algunas casas estaban encendidas y pequeñas charcas empezaban a formarse, balancee los piernas de un lado para otro, estire los brazos, sonreí, me sentía libre.

- ¿Por qué estás aquí? –rompió el silencio, pero a pesar de sentirme libre no cabía en mis planes decirle la verdad.

- Porque me gusta la lluvia, pero no tanto como para mojarme – ahora que lo pienso fue una respuesta muy estúpida y vacía.

- No, enserio ¿Por qué estás aquí? – no quería responder, decir la verdad me costaba bastante, en especial cuando había pasado tanto tiempo fingiendo, que a veces me costaba reconocer quien era en realidad. Pero algo en sus ojos me izo responderle de todos modos.

- ¿Por qué? Sinceramente – baje la vista – no lo sé – no entendía por qué hablaba, pero tampoco quería callarme – me parece… más seguro – dije y punto, luego cayó el silencio por un largo rato.

- ¿Más seguro? – se acerco peligrosamente a mi rosto – y ¿de qué te escondes? – su cara estaba a unos pocos centímetros, se había movido muy rápido el estaba al otro lado.

- De –apoye mis manos sobre las suyas- gen – acerque mi rostro – te – observe directamente su ojos – como – me aleje de golpe y la toque la punta de la nariz con el dedo índice – tu.

O de la gente en general, pensé para mí misma; si estaba lejos no me encariñaba, sino me encariñaba no sufría cuando se iban. Era simple y era lo que solía hacer.

- y que, ahora me vas a decir que te gusta tan poco la gente que no tienes amigos – pregunto haciéndose el sarcástico.

- no, no tengo ninguno – le respondí seria para ver que respondía (reírme de él un ratito no estaba mal ¿o sí?)

- yo – tartamudeo – lo siento, no sabía, perdón – dijo muy acelerado y yo me largue a reír – ¿era una broma? – asentí y el bufo.

- sí, tengo algunos.

- cuéntame de ellos – me dijo con una amplia sonrisa en el rostro.

- no son muchos, así que no esperes la gran historia. Bueno, primero esta Gale, lo conoce como a los 4 años, nunca le hable más que lo necesario de hecho pocas veces me preocupe de su existencia , hasta que hace como 5 años, cuando teníamos 12, un día como este en el que había mucha lluvia, llego un chico menudo y de ojos grises a la entrada de mi casa, completamente empapado y con un pequeño cuaderno azul marino entro lo brazos, lo reconocí de inmediato era el cuaderno donde hacia pequeñas notas de la vida, ese que no le había mostrado a nadie. Lo que sigue para adelante es historia, no nos hemos separado más.

- interesante, yo también tengo un amiga así – me dijo mientras miraba al vació, seguro recordándola tenia la misma mirada que tenía yo cuando hablaba de Gale.

- y amigas, alguna chica que ronde en tu vida – esto parecía conversación con un compañero nuevo en el colegio, era tan infantil pero me sentía tan bien.

- si esta Annie, está loca – me miro extraño – hey lo digo en el buen sentido, e un amor y sale con uno de mis amigos, Finnick causa siempre revuelo entre las chicas, pero en el fondo es el mejor chico que pudiera existir-

- ¿alguien más? -

- sí, esta Marvel, estoy segura que si va a un psicólogo le detectarían hiperactividad, es que ese chico nunca para, creo que nunca he tenido la suerte de verlo tranquilo sentado en una silla, excepto cuando esta con resaca y no creo que eso cuente – mi acompañante negó – esos son todos, ves, te fije que no eran las grandes historia.

- me parecen excelentes historias.

Nos callamos un rato y en ese momento me di cuenta de algo, había perdido. El sabia demasiadas cosas de mi mas de las que uno le debía contar a alguien cuando recién lo conoce ¿y yo? ¿Qué? Que tenía una amiga, por dios, eso se puede deducir de cualquier persona. No puedo creer que me dejara caer tan fácil por un simple extraño de ojos bonitos y una espalda de infarto, yo no era así, me pensaba las cosas con calma y media la más mínima reacción en cada persona ¿Qué me pasaba? No podía seguir así, tenía que volver a la frialdad y a comportarme como lo hacía habitualmente, no iba a dejar que me ganara un chico guapo, yo era mejor que eso.

Caí, K.O! Round 1 perdido, me quedaban dos para repuntar o morir en el intento.

notas de su humilde servidora: primero que todo, mis mas sinceras disculpas, planeaba subir un capitulo el miércoles de esta semana pero llegue tarde del colegio (estoy dando pruebas atrasadas, por salir de vacaciones a mitad de año) y el jueves iba a escribir pero la maravillosa Katniss Ainsworth me pidió ayuda con su fantástica traducción "inesperado". te acabo de publicitar (aun que pocos leerán esto) ¿se puede? díganme que no esta mal. y así se me fue la semana, por eso pido perdón a todos los que querían leer un nuevo capitulo.

bueno ahora mas disculpas, probablemente aya unos cuantos (ojala no sean muchos) errores ortográficos, peor es que son las 3:00 de la mañana y no quiero revisarlo. si, por si se lo pregunta yo escribo a esta hora, la hora mas común y corriente.

y por ultimo muchas gracias AndieDiggory por ser la primera en comentar y llenarme de alegría y ánimos, a Riley92 que es compañera chilena y supongo que los otros dos comentarios que dicen Riley son también tuyos, a Liz que me puso entre sus escritores favoritos, sus historias favoritas y me escribió un comentario, osea ni siquiera creo que me lo merezca ¡eres la mejor!. y a todos aquellos que quizás leyeron y no dejaron comentario y a las marravillosas personas que me pusieron dentro de sus alertas y de favoritos.

y como yo siempre me despido, ya algunos lo saben.

los sigo leyendo aquí, al otro lado de la pantalla

besos, adrix