No merezco ni asomar la nariz por estos rumbos, lo se…
pero les jurito que no había inspiración para este fic, y cuando la había, me venían cosas que me deprimían muchísimo, de echo, me pase mas de la mitad de el tiempo que tarde en escribir la conti con depresión… ¿la razón?... digamos que un sueño frustrado, pero mi querida hija Antifashion 19 fue quien estuvo conmigo al pie del cañón para que escribiera la conti (hasta saco su látigo y todo… eso fue terrorífico) lo bueno es que aquí ya esta por fin la conti lista para que sus lindos ojitos la lean…
Recuerden que este fic contiene violencia y mucha… pero mucha sangre muajajajaja.
¡LEANLO SIN TEMOR!
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CAP. 4 ····· REPTIL ·····
NARUTO POV.
¿Dónde estoy?... ¿que paso?... estoy confundido, mi cabeza de vueltas, tengo una extraña sensación de que algo ocurrió ya que me siento fatigado… trato de aclarar mi vista pero me es imposible, por alguna razón no veo con claridad y mi corazón late aceleradamente… ¡rayos! mi estomago esta a punto de vomitar el ramen que cene… el ramen… ¿que demonios sucedió aquí?… ¿como es que termine amarrado en esta cama?
Toso en repetidas ocasiones por la desagradable sensación en mi estomago, me siento mareado en extremo, pero no puedo moverme en lo absoluto, giro mi cabeza tratando de enfocar que es lo que me mantiene inmóvil y después de unos segundos puedo ver que mis muñecas se encuentran sujetas a la cabecera, todo esta oscuro, a excepción de una tenue luz que me brinda una pequeña lámpara sobre un mueble… cielos, me siento muy mal, creo que voy a morir.
No puedo entender que es lo que hago aquí, solo recuerdo que Hinat… -¡Hinata!- Abro de sobremanera mis ojos y grito a todo lo que puedo mientras me revuelvo entre las sabanas que cubren mi desnudo cuerpo tratando de escapar de ahí, pero un peso inusual sobre mi hace que detenga mi esfuerzo y tiemble de miedo al pensar lo que creo que esta sucediendo…
-Naruto kun, por fin despertaste- Mi sorpresa es inimaginable al darme cuenta que ese peso sobre mi cuerpo es por que Hinata se encuentra sobre mi, en iguales condiciones que yo, puedo notar por la escaza luz que ella también se encuentra desnuda , ambos cubiertos solo por una fina sabana y que esa voz tan melosa que uso hace un momento solo es indicio de una cosa que espero en Kami no sea cierta… mi boca trata de decir algo, pero ella me interrumpe siquiera antes de hablar… -Estuviste fantástico… etto… yo siempre creí que eras demasiado bueno en la cama y…- Puedo notar como se sonroja antes de continuar. –gracias a Kami que escucho mis suplicas… ahora lo he comprobado- Dicho esto me besa en el pecho y lame juguetonamente con su lengua mi pezón, se que debería estar muriendo de miedo por todo esto, pero… esa sensación es en extremo agradable, tanto que siento como mi pene esta mas despierto que yo y casi cobra vida por si solo, ella sigue su juego de seducción y yo, aunque trato de no sentir, me es imposible, mi razón esta bloqueada y comienzo a suspirar disimuladamente para que ella no lo note, pero mi esfuerzo se va al carajo cuando su suave mano baja desde mi pecho hasta mi pene y comienza a masajearlo como si fuera una experta en eso…
-Hin…Hinata, no hagas eso… tu no… déjame ir- Trato de suplicar por mi libertad, pero ella me ignora y como toda respuesta acelera mas sus caricias en mi pene. –Vamos Naruto kun, solo déjate llevar, se que debes estar cansado, pero ya hicimos el amor toda la noche, así que una vez mas no hará daño…- Ante esas palabras siento como mi cerebro despierta de golpe y me hace dar cuenta de la realidad.
-¡No es verdad lo que estas diciendo, yo no puedo haberlo echo contigo… yo no!… yo amo a Sakura… ¿Qué rayos me hiciste maldita loca?...- Como si de un flashazo se tratara, mi mente se remonta horas atrás cuando aun estaba lucido.
FIN NARUTO POV.
xxxFLASH BACKxxx
-Veo que ya lo recordaste amor… por fin recordaste el bello día en que nos conocimos- Hinata estaba muy emocionada ya que por fin su rubio se había dado cuenta que ella no mentía al decir que ya se conocían desde años atrás.
-Yo… yo, yo te recuerdo… pero solo fue una vez que nos vimos…- Naruto consternado no podía dar crédito a lo que estaba sucediéndole. –solo una vez y… no cruzamos mas que unas cuantas palabras… ¿como es que tu?…- Pero para su desgracia no pudo seguir hablando el rubio ya que Hinata solo hizo un ademan extraño como si poco le importara las conclusiones que Naruto y su mente estaban sacando y salió de la habitación para regresar unos minutos después con dos boles de ramen y una jarra de agua con dos vasos de vidrio, todo perfectamente acomodado en una charola.
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-Vamos Naruto kun, come un poco, no creerás que voy a matarte ¿o si?- Hinata quien había regresado de la cocina hace unos minutos, se encontraba rogándole a Naruto para que probara siquiera un bocado del ramen que ella con tanto cariño había preparado para el… ella sostenía los palillos con un poco de fideos en ellos, trataba de convencerlo de que probara al menos un poco o si no se moriría de hambre y eso es lo que menos quería, jamás permitiría que la alejaran de el… ni siquiera la propia muerte.
Pero su esfuerzos eran en vano, Naruto la miraba con rencor y con miedo al mismo tiempo ya que el tenerlo amarrado no era algo que lo hiciera muy feliz… eso no podía soportarlo el pobre corazón de la Hyuga, así que comenzó a derramar unas cuantas lágrimas cosa que no paso inadvertido para el rubio, detestaba que alguna chica llorara por su culpa, eso lo hacia sentirse miserable, por esa razón Naruto suspiro resignado y con algo de desconfianza la miro y le dijo…
-Mira Hinata, sabes que esto que haces esta mal, yo tengo que salir de aquí, tarde o temprano me encontraran y tu iras a la cárcel por secuestro, pero no quiero que pase eso, se que tu eres buena y que lo único que necesitas es que te trate un buen medico, así podrás llevar una vida normal y tarde o temprano encontraras a alguien que si te ame como te mereces…- En ese momento fue interrumpido por la ojiperla. –¡Jamás! Óyelo bien Naruto ¡yo jamás me separare de ti, he luchado demasiado por nuestro amor y nada ni nadie hará que me olvide de ti! ¿Entendiste?- Naruto trago saliva pesadamente, no esperaba que -Hinata estuviera tan loca, ¿Cómo demonios una chica tan linda como ella podía estar tan mal de la cabeza?
-¡Déjame ir maldita sea! ¿Que no entiendes que yo amo a Sakura chan y que por ese gran amor que nos tenemos nos hemos hecho novios? – Hinata palideció ante esas palabras, sabia que la pelirosa era una buena amiga de la infancia de el rubio, pero solo eso, sabia que Naruto sentía algo por ella, pero jamás pensó que ella le correspondiera a su amado, ¿como rayos fue que Sakura dejo de estar tras el Uchiha y comenzó a robarle a su Naruto?... el semblante de la chica cambio a uno de resignación y bajo la mirada, sabia que tenia que hacer algo pronto o si no perdería a su amado rubio por culpa de esa maldita…
-Es…esta bien, yo, no… no lo sabia Naruto kun… creo que tienes razón debo dejarte ir y…- Sus ojos perlas comenzaron a ponerse tranquilos y a reflejar cierta dulzura en ellos, mientras que Naruto suspiraba, no cavia de alegría y mucho menos se creía que al fin había convencido a la chica de dejarlo ir, su sonrisa se dibujo nuevamente en su varonil rostro y casi llora de la emoción, pero también le dolía en cierta forma que ella llorara por el, pero definitivamente no se quedaría un minuto mas en ese lugar, ya después vería la forma de ayudar a Hinata a superar ese "problema"
-Gracias Hinata, veras que podemos ser muy buenos amigos, ahora desátame para poder ir a mi casa ¿si?- Hinata se jugaba el todo por el todo y decidió obedecer a su amado, dejo uno de los boles de ramen a un lado y comenzó a desatarlo…confiaba en que su plan saliera a la perfección… una vez que Naruto se hayo libre de sus ataduras se levanto de golpe dispuesto a irse, pero por la falta de comida durante dos días que es el tiempo que había estado inconsciente su cuerpo estaba débil y cayo sin fuerzas al piso…
-¡Maldición! Me siento mareado- El rubio se encontraba de rodillas y se agarraba la cabeza con ambas manos.
-Es que estas débil… Naruto kun, etto… deberías de comer algo… mira, al menos come un poco del ramen que te prepare…- Hinata tomo entre sus manos el bol de comida y se la ofreció al rubio, noto claramente la desconfianza en los azules ojos de el, así que le dedico una dulce sonrisa y le dijo… -Si desconfías probare el ramen antes que tu, así veras que no le he puesto veneno o algo parecido ¿si?... además así podrás ir rápidamente a encontrarte con Sakura San, se que debe estar muy preocupada por ti ¿no lo crees?
A Naruto le pareció buena idea, así se quitaría la duda al ver que a ella no le pasaría nada al probar los alimentos antes que el y asintió con la cabeza, fue entonces que Hinata tomo de nueva cuenta los palillos y se comió dos grandes bocados de fideos, mastico, trago y le sonrió de nueva cuenta al ojiazul, este espero a ver si no le sucedía nada y durante unos segundos se mantuvieron en silencio, hasta que Hinata tomo la palabra.
– Lo ves Naruto kun, estoy viva, te juro que no le puse nada a la comida… jamás podría hacer algo que pudiera lastimarte- Dicho esto le ofreció el bol y Naruto mas calmado lo tomo en sus manos y comenzó a comer rápidamente, necesitaba recobrar fuerzas para correr a los brazos de su amada Sakura y explicarle el por que de su desaparición.
Pero la prisa al comer nunca es buena y Naruto no fue la excepción, al llevarse grandes bocados de ramen a la boca, era lógico que se atragantara con ellos, así que comenzó a ahogarse y dejando a un lado el bol, comenzó a golpearse suavemente el pecho para que la comida bajara y así poder respirar mejor, Hinata al ver esto sonrió y se levanto para servir un vaso de agua y ayudar al rubio.
-Toma Naruto kun, bebe esto, así la comida bajara rápido- Hinata le ofreció el vaso de agua y el ojiazul sin dudarlo se lo bebió todo de un solo golpe, el agua ayudo bastante para que el rubio recuperara que el aliento nuevamente, así que después de ese incidente y ya pudiendo hablar le agradeció a Hinata su amabilidad.
Cinco minutos después Naruto se levanto de su lugar y agradeció a Hinata por la comida, sin embargo cuando estaba a punto de marcharse, sintió como el suelo se movía bajo sus pies y comenzó a ver todo borroso, rápidamente se recargo en la pared mas próxima y puso una de sus manos en su rostro, se estaba sintiendo mal… realmente mal.
Hinata sin dudarlo corrió en su ayuda y lo abrazo. –Ven Naruto kun, seguro aun estas débil, siéntate aquí en la cama, espera unos minutos a que la comida te de energía y así puedas irte- Hinata aprovechándose de la situación del rubio, comenzó a desabrocharle la camisa y a besarlo sutilmente en el cuello mientras que Naruto sentía que su corazón comenzaba a palpitar aceleradamente y tras las caricias que la chica le brindaba comenzó a sentir una enorme excitación y sintió como comenzaba a dolerle la entrepierna al tener una erección por ver como Hinata se despojaba de su blusa y después del sujetador quedando desnuda de la parte de arriba, la vista de esos pechos sumamente generosos cerca de su rostro lo hicieron perder el control y sin mas se lanzo sobre Hinata tumbándola en la cama y casi arrancándole la ropa mientras la besaba salvajemente…
xxxFIN FLASH BACKxxx
-¿Me drogaste?… ¡tu me drogaste! – Naruto veía con tremendo rencor a la chica que yacía sobre su pecho desnudo mientras que esta seguía besándolo y acariciándolo como si nada pasara. -¿Qué demonios me diste para ponerme así?
-Nada… fue tu puro instinto el que te hizo reaccionar así, yo solo ayude un poco y me deje llevar ya que eso es lo que siempre quise, que tu me hicieras el amor… que tu fueras el primer hombre en mi vida Naruto- Hinata había dejado de acariciar el pecho de su amado y drásticamente cambio su voz a una de tremendo rencor y, con demasiado odio comenzó a enterrar fuertemente sus uñas donde antes había acariciado… -Además… no hicimos nada que no hayas echo antes con esa maldita de Anko… ¿o que no lo recuerdas? ¡YO VI COMO TE REVOLCABAS CON ESA MALDITA ZORRA!
El Namikaze sintió un escalofrió recorrer su espina dorsal al sentirse descubierto, ni siquiera se percato de que su pecho sangraba por el daño que hacían las uñas de Hinata en el…el saber que esa loca lo había estado siguiendo desde mucho tiempo atrás sin que el se hubiera dado cuenta lo estaba matando de terror… -Fue por eso que tuve que desaparecerla, ¡ella era una puta, a miles de leguas se le notaba que le gustaba revolcarse con cualquiera! Pero fue cuando ella te sedujo que no lo soporte, nadie se entromete en nuestro amor sin que pague las consecuencias, lo oíste Naruto kun… nadie.
El rubio recordó tras las palabras de la ojiperla el romance que vivo con su maestra y la cruel muerte que tuvo esta y con horror le dijo… -¡Tu fuiste… tu la mataste!
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Los meses pasaban y no había ninguna pista del asesino de Shion… el ambiente ya se había calmado un poco y para los estudiantes de la preparatoria ese echo estaba quedando en un simple recuerdo, ningún otro asesinato de esa índole se había suscitado en los últimos dos meses, desde entonces la policía y principalmente el Coronel Egami quien estaba a cargo de ese caso, había decidido no dar mas declaraciones a la prensa mientras se seguía con la investigación por homicidio… lo que no sabían es que pronto aparecería una victima mas…
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Dos meses habían pasado desde que Hinata era alumna nueva en el salón de Naruto y por ende había dejado de ser la atracción de la mayoría de los chicos, aunque, solo uno estaba aun aferrado a la idea de estar con Hinata y por que no, quizás sacarle un buen acoston y después votarla, era mas su ego el que hablaba que su corazón… Inuzuka Kiba estaba aun molesto por que Naruto Namikaze le había arrebatado su diversión al inicio de clases…
Los chicos de la preparatoria de Konoha City estaban listos para un día mas de clases, aunque unos mas entusiasmados que otros y sin duda entre los entusiastas se encontraba el rubio Namikaze, por que para el, cada día que comenzaba, era una nueva oportunidad de conquistar a su amada Sakura… el Namikaze estaba feliz sentado en su pupitre esperando a que sus demás compañeros llegaran a clases, entre ellos a su querida Sakura, era raro, pero ella aun no había llegado y ya casi faltaban cinco minutos para comenzar las clases, solo que la chica Haruno no llegaría, pues había contraído un resfriado que la mantendría en cama por unos días…
-No debe tardar- Naruto dijo en suspiro un poco preocupado ya que la pelirosa no faltaba a clases a menos que estuviera enferma, cosa que era muy cierta y el ignoraba.
Sasuke, que se encontraba en el asiento de junto se encontraba en las mismas condiciones que su amigo, solo que el si sabia disimular su preocupación por la ausencia de cierta chica de ojos extraños pero hechizantes al mismo tiempo, si… Sasuke Uchiha estaba enamorándose de la timidez e inocencia de Hinata Hyuga y poco a poco estaba tratando de conquistarla muy a su manera claro esta. El azabache miraba detenidamente por la ventana que se encontraba en su costado derecho observando con detenimiento si entre aquellos chicos que llegaban casi barriéndose al colegio estaría su "Hime" como el secretamente le llamaba…
-Buen día Sasuke san, Ohayo Naruto kun- El ojinegro volteo sorprendido hacia donde provenía la voz, no la sintió llegar, aunque en el fondo estaba contento que ya estuviera ahí y con alegría que no demostraba su rostro, saludo a Hinata que tomaba asiento justo detrás de el.
-Mph, hola- El azabache saludaba fríamente sin dejar de lado su preocupación y curiosidad por la tardanza de la Hyuga. – ¿tarde Hyuga?
-Ohayo Hina chan- Naruto miraba a su amiga con curiosidad mientras se giraba en su asiento para ver mejor a su amigo y a la ojiperla. –el Teme tiene razón, tu jamás llegas tarde, ¿te paso algo?
Hinata se sentía sumamente alegre por la preocupación que Naruto tenia para con ella, así que con una dulce sonrisa se excuso diciendo que se había quedado viendo una película de terror hasta muy tarde y que por eso le costo demasiado trabajo levantarse a tiempo para el colegio… Ambos chicos se sorprendieron al imaginarse a la débil y frágil Hinata metida bajo sus sabanas y con todas las luces de su casa prendidas muerta de miedo, sin embargo no fue así, muy diferente a lo que los chicos pensaron, para Hinata esa película solo fue como si hubiera visto una comedia y no otra cosa, ella se encontraba recostada en su cama con un bote de palomitas en su regazo y con un vaso de soda en su mano derecha mientras reía a carcajadas por la torpeza de las victimas al no predecir lo que les sucedería, al tiempo que se imaginaba a ella en la misma situación y en como reaccionaria para no ser asesinada tan fácilmente… Sin duda, más ideas para su loca cabeza.
Sus excusas se vieron interrumpidas gracias a la presencia de una bella mujer la cual entro abruptamente en el salón de clases, los silbidos y frases indecorosas no se hicieron esperar de parte de los demás alumnos y de el grupo de amigos de Kiba, aquella mujer era una belleza sin duda, no era mas grande que ellos, quizás solo por un par de años, pero se notaba que no era alumna de la institución, mas bien iba vestida formalmente, un conjunto de saco y falda color gris y una blusa semitransparente color blanco que hacia resaltar su muy pronunciado escote mostrando sugerentemente sus pechos. Su negra y penetrante mirada se poso sobre el alumnado de todo el salón y sin mas azoto su portafolio en el escritorio provocando que este hiciera un ruido sordo al chocar contra la madera del mueble escolar, todos sin excepción de nadie se callaron automáticamente y aquellos que estaban de pie llegaron rápidamente a sus lugares y mas rápido que un rayo se sentaron.
-Mi nombre es Mitarashi Anko y esta semana seré su maestra de Biología, supliré al Orochimaru sensei ya que esta hospitalizado debido a su deteriorada salud, pero esperemos que en la siguiente semana ya este de regreso, así que comencemos la clase- La sexy profesora se giro para anotar algo en la pizarra, pero antes de hacerlo se giro nuevamente hacia sus alumnos y les dijo. -¡Ah! Y por favor… desde ahora les digo, guárdense sus invitaciones a salir, a tomar un café o peor aun… ir al cine, no me gustan los niños como ustedes ¿entendido?- Dicho esto comenzó con la clase acompañada del silencio sepulcral de todos los jóvenes de ese salón y de la mirada de intriga y sorpresa de las chicas.
-¡Mph! Ni que estuviera tan buena- Sasuke dijo en voz baja haciendo que Naruto que ya estaba escribiendo en su cuaderno lo que la profesora les estaba dictando comenzara a reírse, desgraciadamente para el rubio, su risa no era discreta y resonó en todo el salón debido al silencio que la maestra había conseguido minutos atrás.
-Namikaze Naruto ¿no es así?- Anko desde el frente del salón estaba viendo fijamente donde la risa se había producido, sabia que había un alumno sumamente revoltoso y el cual su Sensei Orochimaru le había recomendado tenerlo en constante vigilancia.
Naruto sintió un pinchazo en el cuerpo y levantando la vista de su cuaderno, miro a su amigo con furia en sus ojos azules y después miro a su profesora. –S… si, mi nombre es Naruto Namikaze profesora Anko- El rubio se puso de pie para que la profesora lo mirara mejor, el era un Namikaze, así que no se dejaría intimidar por nadie, aunque ese nadie, fuera una sexy profesora.
La pelinegra se acerco a el viéndolo fijamente a sus azules ojos, Naruto sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo entero, pero no se dejaría intimidar, así que le sostuvo aquella mirada, pero, algo en esos ojos negros le hicieron estremecer, aun mas cuando la pelinegra se paro junto a el y mirándolo de arriba a bajo como estudiando su anatomía, cosa que no paso desapercibido ante los furiosos ojos de la Hyuga le dijo. –Te quedaras después de clases- Y antes de que pudiera siquiera protestar el ojiazul, Anko firme completo su oración… -¡Es una orden y no hay nada mas que discutir!
Sasuke al ver que habían castigado a su amigo por su culpa solo sonrió de medio lado y continuo "anotando" lo que estaba escrito en la pizarra, Naruto después del regaño se sentó inmediatamente y con mirada asesina le extendió un pequeño papel a Sasuke el cual decía… "Maldito Teme, pero esta me las pagas"… el azabache para enfurecer aun mas a su amigo, leyó el papel y acto seguido lo hizo pedazos como no importándole la amenaza, después de eso ambos chicos pusieron atención a las clases sin darse cuenta que alguien había roto su lápiz por la rabia de saber que a su ser amado lo habían castigado sin ser culpable de nada y peor aun, había sido castigado por la mas sexy maestra que había llegado a ese colegio.
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La hora de salida ya había llegado y la escuela estaba vaciándose rápidamente, solo quedaban en las demas aulas los alumnos revoltosos que habían sido castigados por cometer alguna travesura o falta, entre ellos en su salón de clases se encontraba solamente el rubio Namikaze, solo que a excepción de los demás, el se había quedado por mero capricho de la susodicha profesora suplente. El aun se encontraba sentado en su pupitre mientras con los ojos llorosos veía como tanto Sasuke como Hinata tomaban sus cosas para marcharse a sus casas, en serio los envidiaba.
-Suerte que Sakura chan no vino hoy… o si no, me estaría golpeando por haber sido castigado- El ojiazul dejo caer su cabeza con resignación en su banca, ahora solo esperaba que la tal Anko no fuera tan ruda con el castigo, a fin de cuentas, solo fue una pequeña risa, ¿Qué consecuencias le podía traer?
-No exageres Dobe, solo es un castigo, se pasara rápido… al menos a mi me beneficio- Tanto Naruto como Hinata se extrañaron de las palabras del azabache y se miraron confundidos entre si. –Si que eres un completo Baka… me beneficia por que así puedo irme solo a mi casa y descansar de tu presencia por un día.
-¡Eres malo Teme!- El Namikaze hizo un gracioso puchero y miro suplicante a Hinata.
-Si quieres puedo… etto… puedo esperar a que salgas de tu castigo Naruto kun… y así… irnos juntos después… digo, solo si tu quieres- Hinata miraba hacia el piso con un claro sonrojo en su rostro y apretaba fuertemente su portafolio, pero no por la pena, mas bien estaba aun enojada por que Naruto se quedaría y ella no podría hacer nada al respecto, solo esperar a que accediera a su ofrecimiento.
Mas la respuesta del rubio nunca llego ya que la profesora Anko había llegado al salón y con voz clara y fuerte les exigió a ambos pelinegros que salieran del lugar… ella se quedo parada, recargada en el escritorio con una mano, mientras que con la otra se tomaba de la cintura, ese ademan solo hacia notar que ella no era para nada paciente y que esperaba que ellos desaparecieran en el acto de ese lugar, así que Sasuke tomo del brazo a Hinata y la saco del lugar antes de que a ellos también los castigara la susodicha.
Hinata odiaba que la agarraran del brazo, le recordaba aquellas palizas que Hiashi le daba y que justamente comenzaban cuando el hombre la tomaba del brazo para asegurarse que no escapara de su ira… después llegaban como lluvia los golpes, por esa razón estuvo a punto de golpear a Sasuke por su atrevimiento, mas no lo hizo por que sintió una fría y negra mirada posarse sobre ella cuando paso junto a la profesora, ella sin darse cuenta, estaba también retando a la mujer con su perlada mirada, había odio en ese par de ojos, solo que, el azabache no se dio cuenta de ello por ir delante de Hinata aun jalándola del brazo, Hinata no cedía en su mirada y la profesora tampoco, solo fueron unos cuantos segundos lo que duro ese duelo de miradas, pero esos escasos segundos bastaron para que la profesora se diera cuenta que la ojiplata estaba enamorada del rubio, una burlona sonrisa se formo en los labios de la ojinegra y en un susurro solo audible para la Hyuga, la profesora le dijo… -Yo te lo cuido- cosa que enfureció a Hinata, quería soltarse de ese estúpido que la jaloneaba e irse sobre aquella zorra disfrazada de mujer decente, pero en lugar de eso, sonrió de forma dulce e hizo una rápida reverencia en forma respetuosa antes de salir por completo de aquel lugar… ya habría tiempo suficiente para darle su merecido… y pensando esto se fue mas tranquila, con una sonrisa aterradora en sus labios y dejándose llevar por el azabache.
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-¡Ahh! Así… así, sigue… no pares Naruto… eres increíble…
Aquellos gemidos se podían escuchar claramente dentro de ese salón de clases, solo que no había nadie en los alrededores para poder escucharlos, exactamente habían pasado 5 días desde que aquellos encuentros íntimos se suscitaban en aquel lugar, justo después de clases… Una profesora rompiendo con la ética profesional y un alumno que hacia lo que cualquiera de sus compañeros pudiera siquiera imaginar, "tirarse a la maestra" de una forma descomunal durante esos 5 días seguidos.
El Namikaze se encontraba totalmente desnudo de pie junto al escritorio, embistiendo de forma constante y rítmica a la pelinegra que se encontraba en iguales situaciones que su "alumno", desnuda y subida sobre aquel escritorio en cuatro, gozando de las vigorosas penetraciones que le brindaba aquel rubio, gritando y gimiendo de forma frenética, sin duda había elegido bien a su nuevo amante, no se había equivocado al pensar que el revoltoso del salón, seria un chico excelente en los placeres del sexo… en su mente agradecía infinitamente a su maestro y también amante Orochimaru por haberse enfermado, eso le estaba permitiendo disfrutar de lo que hace tiempo su sensei ya no le brindaba… placer puro, total lujuria y pasión desenfrenada.
Por su parte Naruto tenia totalmente claro que lo que hacia estaba completamente mal, sabia que si alguien los sorprendía, quien llevaría la peor parte seria el, ya que lo expulsarían de la escuela y seguramente eso llegaría a oídos de Sakura, sin duda eso nunca se lo perdonaría la pelirosa y jamás llegaría a ser su novia, pero a pesar de saber que no debía, no podía parar, Anko era sumamente hechizante, logro convencerlo de ser su amante en solo unos minutos cuando sin rodeos después de que se fueran Hinata y Sasuke el primer día de su castigo, la pelinegra le acaricio la entrepierna mientras lo besaba con demasiada lujuria, subiendo de intensidad ese beso introduciendo su legua en la boca de el… lo demás se dio solo, unas caricias llevaron a otras y sin darse cuenta, las ropas ya no existían para ellos. Así había sido desde ese día, y para fortuna de Anko, su sensei aun estaba en observación por lo que tendría que dar clases un par de semanas mas, sin duda todo era perfecto… hasta ese momento.
Las gotas de sudor resbalaban por la frente, cuello y pecho de Naruto, las embestidas que le daba a Anko eran sumamente fuertes y placenteras, con una mano apretaba fuertemente la fina cintura y con la otra, acariciaba el seno derecho de la mujer, esta por su parte pedía mas, clamaba por mas, hasta que un grito ahogado hizo eco en el salón, la bella mujer había llegado al climax mientras que Naruto seguía embistiéndola sin misericordia… minutos mas tarde un gruñido salió de la garganta del Namikaze dando a conocer a su amante que estaba llegando a su limite, el chico apretó las caderas femeninas tan fuertemente, que sin duda al dia siguiente serian unos moretones en el cuerpo de la profesora, pero no importo en lo mas mínimo, solo pensaba la chica en seguir con su faena y aprovechar al máximo a su rubio amante.
-Valla que esto estuvo bueno ¿no, mi querido Naruto?- Anko que estaba recobrando el aliento, se sentó sobre el escritorio y abrazo de la cintura con ambos brazos a Naruto, el igualmente la abrazo y le dio un pequeñísimo y fugaz beso sobre su cabeza…
-Valla que si Anko… eres fabulosa, solo, espero que nadie nos descubra- El rubio decía a su amante con claro signo de preocupación, preocupación que logro olvidar cuando sintió que las mando de la chica comenzaron a frotar su miembro haciendo que este inmediatamente se pusiera duro y listo para continuar. Ajenos a todo, comenzaron con sus caricias y besos, solo que esta vez, no estaban solos.
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Alrededor de las 10 p.m. Anko Mitarashi llegaba a su apartamento cansada, sin duda por haber tenido sexo casi toda la tarde con su alumno favorito, pesadamente saco las llaves de su bolso deseosa de abrir rápidamente y meterse a la ducha para seguir soñando con las fuertes y masculinas manos del joven Namikaze recorriendo su cuerpo una y otra vez, el click del sonido de la puerta la saco de su ensoñación y rápidamente se metió a su casa, dejo su bolso y sus llaves en la mesita que se encontraba junto a la puerta, dando unos cuantos pasos se saco los zapatos sin dejar de caminar sintiendo alivio al tocar el suelo frio con sus pies desnudos, a medida que avanzaba por la sala, una sonrisa mas cariñosa se formaba en su bello rostro, y no fue hasta que llego a una esquina de la sala que sonrió por completo y con suma ternura comenzó a hablar a algo que se encontraba en una vitrina de tamaño considerable…
-Hola mi lindo Kabuto… ya vino mami de trabajar- Anko le hablaba a su fiel mascota, una Cobra Real que era muy especial para ella dado que su Sensei Orochimaru se la había obsequiado un par de años atrás después de graduarse de la universidad, ella en realidad amaba a esos reptiles, pero en especial a esa cobra, la trataba como a un hijo y tanto era el cariño que le tenia, que le había puesto el nombre de su difunto novio, un alumno al igual que ella de Orochimaru y que en un experimento fallido con ese tipo de cobras, perdió la vida al ser mordido por dos especímenes. La pelinegra la tomo con ambas manos y con sumo cariño se la puso en su cuello, sobra decir que su fiel mascota sabia que ella la amaba, por esa razón era muy sumisa solamente con ella, tanto, que se dejaba cargar y besar por su dueña. –Ven con mamá mi lindo Kabuto, ¿me extrañaste?...- La chica decidió que antes de ducharse se sentaría a ver un poco de televisión en la sala para relajarse antes del baño y así poder convivir mas tiempo con su amada Cobra. –ven, veamos un poco de tele, así te dormirás temprano y dejaras a mami dormir bien… ¿sabes? Hoy fue un buen día, estuve nuevamente con ese chico tan guapo, si… exacto, con Naruto- La Cobra miraba fijamente a su dueña como si pudiera entender de lo que le estaba hablando, increíblemente, parecía que en realidad le estaba poniendo atención. –es excelente en la cama, quizás, después de que deje de dar clases, lo seguiré viendo, no quisiera perderme de esa virilidad y esa forma de amarme, seria una tonta si lo dejara ir
¿no crees?- Dicho esto prendió el televisor y comenzó a verlo.
Una hora después, se podía apreciar que Anko se había quedado profundamente dormida con la Cobra sobre sus hombros, esta se había enroscado alrededor de su cuello sin apretarlo, ambas parecían demasiado tranquilas, mientras ella dormía, su mascota se paseaba por todo el cuerpo de su ama, sin lograr despertarla claro, para Anko, eso era como un arrullo, sentir la piel escamosa sobre si, era en exceso placentero para ella.
El sonido del timbre la hizo despertar sobresaltada y rápidamente se puso de pie, con mucho cuidado regreso a su fiel Kabuto a la enorme vitrina y después de tallarse un poco los ojos abrió la puerta…
Una persona con ropas deportivas oscuras y una gorra sobre su cabeza cubriendo el cabello, fue lo que encontró detrás de su puerta. - Buenas noches Anko sensei- Su sorpresa fue mayor cuando reconoció a aquella chica que se encontraba del otro lado, esa chica era la misma que había estado el primer día que decidió "castigar" al rubio, sin duda era la misma con la que tuvo ese reto de miradas y la misma que había notado que se enfurecía cada vez que ella ponía en detención después de clases a su joven amante.
-Buenas noches Hyuga, ¿Qué haces aquí?- Sin duda la sonrisa dulce que le mostraba la peliazul a ella le daba escalofríos, sabia que algo tramaba, su dulce sonrisa no pudo engañarla y justo al darse cuenta de ello, cerro inmediatamente la puerta, cosa que la Hyuga logro evitar al empujar fuertemente haciendo que la pelinegra cayera al suelo por la fuerza del empujón.
Hinata se introdujo y cerro la puerta, afortunadamente para ella vio que las llaves se encontraban en la mesita de junto y con demasiada rapidez cerro la puerta con seguro, una sonrisa sádica se dibujo en su rostro mientras que se dirigía a paso lento mirando hacia donde se encontraba Anko sentada aun en el piso con el miedo reflejado en sus negros ojos, ese miedo sin duda era una dulce y placentera sensación de poder que inmediatamente nublo el juicio de la ojiplata…
-Mi querida profesora, solo vengo a hacerle una visita de cortesía, no es para que me trate así, o… es que solo trata bien a los hombres?- Hinata había llegado hasta donde su profesora se encontraba, así que le extendió la mano en señal de querer ayudarla a incorporarse, después de unos segundos de duda, Anko acepto la ayuda y se puso de pie rápidamente quedando frente a frente con su alumna, ambas eran de la misma estatura, así que se podían ver directo a los ojos.
-No… no se a lo que te refieres Hyuga… mejor te pido que te vallas de mi casa, lo que quieras arreglar, lo hablaremos en… en clases el lunes- La azabache dijo eso retrocediendo unos pasos de la Hyuga, pero sin dejar de mirarla a los ojos, no quería que la chica sintiera que ejercía cierto miedo sobre ella, así que dio dos pasos a un lado y le señalo la salida, pero la peliazul no se movió ni un centímetro.
-No me iré- Fue la fría respuesta de la chica Hyuga.
-¿Disculpa?... ¡te dije que te fueras!- Anko reunió todas sus fuerzas y tomo del brazo a Hinata para llevarla hasta la puerta literalmente a empujones, lo que no sabia es que ese, precisamente ese, había sido su gran error… un simple jalón de brazo marco su destino.
-¡SUELTAME!- Hinata reacciono con furia ante lo que Anko estaba haciendo, le daba asco que la tocara, ODIABA QUE LA JALARAN DEL BRAZO… -¡No vuelvas a tocarme maldita cerda! No te atrevas a poner tus sucias manos sobre mí.
La reacción de Hinata fue impresionante, cuando sintió las manos de su profesora sobre ella, inmediatamente le dio una bofetada con tanta fuerza que la envió de nueva cuenta al piso y con el labio sangrando. – ¡Tu no eres nadie para tocarme
¿me oíste?... NO-VUELVAS-A-TOCARME… NI A MÍ ¡NI A NARUTO! No eres digna de el…- En ese momento Hinata comenzó a llorar, unas lagrimas adornaban sus bellos ojos mientras se daba media vuelta y ante la mirada asustada de su maestra, comenzó a balbucear cosas inentendibles para la ojinegra, mientras se acariciaba la mejilla adolorida, Anko aprovecho la distracción de la chica y buscando con la mirada pudo divisar un atizador que estaba junto a su chimenea, así que arrastrándose lentamente llego hasta el y con mano firme lo tomo, lentamente se levanto de su lugar y con el atizador empuñado corrió hacia la peliazul tratando de golpearla logrando su objetivo, le había dado un duro golpe en la cabeza a la Hyuga cosa que la hizo perder el equilibrio y caer pesadamente al suelo con la cabeza sangrando levemente, la gorra que cubría su cabeza voló por el golpe dejando suelto su hermoso cabello nergiazul, entonces la profesora aprovecho para empuñar su improvisada arma y con un grito fuerte le ordeno que se largara de su hogar.
-Esta bien sensei… lamento haberla golpeado, pero… pero es que yo… amo a Naruto kun y… no soportaría que se fijara en nadie mas- Hinata se incorporaba lentamente ya que el golpe la habia mareado bastante y las lagrimas que momentos antes se habían detenido, ahora regresaban a los ojos de la peliazul, su mirada ahora se notaba sincera y realmente arrepentida de aquel mal entendido, cosa que Mitarashi logro notar y bajando un poco la guardia se acercó a la Hyuga.
-Esta bien Hyuga, no llamare a la policía, pero te exijo que te vallas de mi casa… ahora mismo.
-Seguro que si sensei…- Fue entonces que Hinata en un rápido movimiento y aprovechando que su maestra había bajado la guardia le quito el atizador de las manos y en un giro inesperado, logro clavarlo completamente en el pie de su victima, haciendo que esta aullara del terrible dolor que sentía al haber sido atravesado su pie por completo y con tanta fuerza, que el atizador se quedo incrustado en el suelo. –¡Tu no mereces estar con mi Naruto estúpida zorra! Eso te enseñara que no debes meterte con tus alumnos maldita pedófila…
Mas por miedo que por ganas, la joven Anko logro zafar del suelo aquel metal logrando en el intento hacer sangrar abundantemente si pie, pero lo que le importaba en esos momentos era huir de ahí, no sabia hasta donde estaba dispuesta a llegar su alumna y por supuesto, no se quedaría para averiguarlo.
-¡Ya te dije que no se de lo que hablas maldita loca!- gritaba con todas sus fuerzas arrastrándose por el suelo, ya que su pie se había dormido ya por la perdida de sangre, pero era mejor escapar que quedarse ahí, no importaba que fuera arrastrándose.
-Lo sabes perfectamente Anko… sabes que hablo de… tus revolcones con Naruto… sabes que me refiero a que lo sedujiste con tus encantos y lo incitaste a cogerte cual puta barata… ¿o es que me lo vas a negar?- Dicho esto, Hinata se encontraba ya en cuclillas a un costado de la pelinegra mirándola a los ojos, la azabache estaba llorando muerta de miedo, los ojos de su alumna mostraban odio y locura juntos, inmediatamente agacho la mirada al saberse descubierta, pero la Hyuga la tomo fuertemente de la cara y la obligo a mirarla a sus ojos, esos ojos llenos de rencor hacia su profesora. -¡NIEGAMELO!
-Yo…yo lo siento Hinata... pero no puedo evitarlo, es algo mas grande que yo… en realidad me… me estoy enamorando de Naruto- Si hubiera meditado mejor sus palabras, Anko no hubiera dicho lo que dijo, pero en el corazón no se manda y ella en realidad se estaba enamorando de la calidez de el rubio Namikaze.
Hinata en ese momento la tomo por el cuello estrangulándola con ambas manos al mismo tiempo que la arrastraba por toda la casa repitiéndole una y otra vez que no le robaría a su Naruto jamás… Y justo cuando Anko estaba perdiendo el conocimiento, Hinata le incrusto la cara en el enorme vitral que era el hogar de Kabuto logrando estrellarlo, las astillas de cristal se incrustaron en el antes bello rostro de Mitarashi haciéndole cortadas por toda la cara y haciéndola sangrar considerablemente, en ese momento y por el escándalo la Cobra Real comenzó a agitarse serpenteando de un lado a otro como enojada por lo que le estaba pasando a su dueña, fue entonces que Hinata regreso hacia donde había quedado el atizador y lo tomo con una mano ya que la otra la tenia ocupada jalando pesadamente y con un poco de esfuerzo el cuerpo maltrecho de la pelinegra.
Una vez que llego de nuevo junto al vitral, miro detenidamente como la Cobra se movía de un lado a otro como esperando atacar y con una sonrisa sumamente escalofriante levanto nuevamente a Mitarashi y la azoto en la vitrina logrando que el vidrio se rompiera completamente, cosa que la Cobra aprovecho para atacar a la Hyuga, pero en su lugar, Hinata puso frente de ella a la azabache logrando que su mascota la mordiera justo en la cara, perforándole un ojo con un colmillo y con el otro parte de su nariz.
A pesar de estar a punto de entrar en shock por la perdida de sangre, Anko logo sentir la mordedura de su fiel mascota ya que su ojo había sido reventado y su nariz estaba perforada, la sensación de quemadura la hizo reaccionar y con las pocas fuerzas que le quedaban comenzó a forcejear con Hinata, sabia que si no se aplicaba rápidamente la antitoxina, moriría de una forma lenta y dolorosa, así que como pudo logro zafarse del agarre de su verdugo ya que esta se distrajo al ver que la Cobra estaba dispuesta a atacar nuevamente, pero al soltar a Anko, fue para enfrentar a la Cobra y precisamente el atizador que su ama había ocupado anteriormente como su arma de defensa, le sirvió a la joven Hyuga para acabar con la vida de su fiel mascota al incrustarle la punta justo en su cabeza al igual que lo hizo con el pie de Anko. La serpiente después de eso, siguió serpenteando hasta que poco a poco fue quedándose quieta…señal que mostraba que ya estaba muerta.
La desfigurada azabache logro arrastrarse hasta su habitación y llegando ahí, busco desesperadamente en los cajones la antitoxina, su rostro se ilumino cuando por fin tuvo entre sus manos el pequeño frasco, aun había esperanza de seguir con vida, pero justo cuando estaba por inyectarlo en su brazo, Hinata le arrebato de las manos la jeringa con el antídoto y la arrojo lejos…
-Tu no mereces vivir… ya no queda nada para ti en este mundo, así que mejor muérete arrastrándote como la maldita víbora rastrera que eres… ¡sufre por lo que le hiciste a Naruto!... ¡MUERE POR SER UNA MALDITA PUTA!- Dicho esto Hinata comenzó a reír frenéticamente, al ver que la azabache tosía sangre y vomitaba igual, la parálisis del veneno de la Cobra comenzó a surtir efecto en la joven maestra cosa que Hinata aprovecho para dar su última estocada…
Mientras desabrochaba la blusa de Anko, Hinata reía sin parar, estaba disfrutando enormemente ver el miedo en el ojo de Mitarashi, eso le indicaba que aun estaba consiente así que de un tirón arranco la prenda superior de la chica y de otro rasgo el sostén dejando al descubierto sus pechos, la joven Anko ya no podía moverse, solo le quedaba esperar su fin… vio con su ojo sano como la Hyuga se iba, pero la parálisis le impidió ver hacia donde, lo peor es que cuando la vio regresar, tenia fuertemente empuñado un cuchillo de cocina y con la misma sonrisa desquiciada que tuvo como cuando la estaba golpeando, vio y sintió como esta enterraba el cuchillo en su pecho, pero no profundamente, solo lo movía de un lado a otro como si estuviera escribiendo algo, su ojo derramo abundantes lagrimas de miedo desesperación, pero no pudo quejarse, aunque eso no le impidió que le doliera hasta morir.
Hinata veía contenta su obra de arte, el rojo de la sangre de Anko lo hacia aun mejor y guardando en sus bolsillos aquel cuchillo que poseía sus huellas digitales en un pañuelo, se retiro del lugar sin que nadie la viera, no sin antes patear el rostro ya sin vida de la que fuera su maestra por solo una semana… por una semana que jamás olvidara.
El cuerpo de Anko Mitarashi yace en el frio suelo de su hogar, la sangre escurre y mancha casi toda la casa, sin duda ese panorama era desgarrador y escalofriante, un terrible asesinato se había cometido nuevamente en el nombre del amor hacia Naruto Namikaze y Hinata se había encargado de que la policía se enterara del pecado de aquella maestra, por que cuando la encontraran…
"PUTA PEDOFILA" encontrarían escrito con sangre en cada uno de sus pechos desnudos…
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Notas finales:
Otra más a la lista de Hinata Hyuga… esta vez en cierta forma si fue culpa de la victima ¿no creen?
Miren que estarse tirando a un alumno… ¡que falta de profesionalismo! Jajajaja
Lo bueno es que Hinata supo ponerla en su lugar… en la morgue.
Haber que otras locuras pasara para que Hinata pueda estar con su Naruto… ¿ustedes que creen?
¿La atraparan?
¿La Hyuga conseguirá su objetivo y salirse con la suya?
Bueno espero de corazón que me perdonen, se que muchos pensaron que había dejado votado este proyecto, pero les aseguro que no, que mientras haya vida, hay Oyuky chan para rato jajajaja.
Les agradezco desde lo mas profundo de mi alma los mensajes de apoyo que me brindaron en esos momentos que pase al dudar sobre mi forma de escribir, leí todos y cada uno de los reviews que me mandaron y créanme que llore como una niña al ver el gran aprecio que me tienen… ¡MILLONES DE GRACIAS POR ESO… Y SEPAN QUE TAMBIEN LOS AMO MUCHISIMO!
Y bueno… al igual que en el otro fic, les digo que si tienen alguna duda, sugerencia o comentario, no duden en dejarme un review con sus inquietudes, créanme que serán muy útiles para seguir inspirándome… igual y si les gusto este capitulo, también déjenme un comentario, les prometo que será bienvenido y lo atesorare en mi corazoncito por el resto de mi vida, sus comentarios son el motor que me motiva a seguir con esta loca historia, así que… ¡VAMOS CHICOS, NO DEJEN QUE MI IMAGINACION MUERA COMO ANKO! Jajajaja …
Me despido no sin antes asegurar que la conti no tardara tanto como esta en ver la luz, esa es mi promesa, además de que mi cumple se aproxima y quiero festejar trayéndoles otro capitulo de este fic, asi que estare lista para soplarle a las velitas jajaja.
Bueno pues ahora si me voy, cuídense muchísimo y recuerden que Oyuky chan los quiere con toda su alma… feliz fin de semana, ¡sayo!
