Hola! Rena al habla! ;)
Después de una semana volvemos a estar por aquí y traemos este nuevo capítulo ^^ Como siempre agradecer todos los reviews, followers y favoritos! :DD ¡MUCHAS GRACIAS!
Kamirin-chan: Okey entonces os apuntamos en la lista del ejercito (que, ahora que lo vemos, empieza a tener un tamaño considerable xD) Nos alegra volverte a ver por aquí y agradecemos mucho tu review!
klaudia14: Que bueno volverte a ver por aquí! :D Hahahaha se ve que Dinamarca no logra tomarse las cosas en serio ¿Lo hará más adelante? :P Muchas gracias por tu review y esperamos verte pronto
XeliaNoctus: Hahaha, tú también quedas apuntada en el ejercito entonces ;) Al final podremos contra ese ejercito misterioso hahahaha Nos alegra mucho que te guste el fic, esperamos que te guste este capítulo nuevo y a ver si te volvemos a ver pronto por aquí! ;)
Dazaru Kimchibun: Si que es cierto que es una pena que las coreas no aparezcan en el anime (si tienen mucho que ofrecer xD) pero bueno, siempre podemos reclamárselo al gobierno de corea del sur, a ver si así quita el veto (?) xDD Muchas gracias por comentar y esperamos verte por aquí de nuevo! ;)
DemonBlackStar: Apuntada al ejercito ;) Cuanto tengamos todo el plan preparado ya contactaremos contigo xDD ¡Qué bueno volverte a ver por aquí! Gracias por dejar tu comentario y a ver si te vemos por aquí de nuevo ;)
Saiai-Kirkland: Hahaha, un nuevo miembro, la legendaria Saiai xDD Este ejercito promete y mucho hahahaha Que bueno volverte a ver por aquí (Y) Si, Toño debería haber hecho caso a Madrid pero ya sabes como es, Romano se va a mosquear por esto… ¿Tal vez? ;) Gracias por el reviews y esperamos verte de nuevo por aquí
Mane: Creo que es espíritu vikingo se ha esfumado por ahora xD ¿Quién sabe si después…? Contamos contigo en el ejercito ;) Bueno, nos irá bien tener algún miembro de la marina xD ¿Quién sabe? Hahahaha Gracias por dejar tu review y esperamos verte pronto por aquí! ;)
carlac94: Nuevas teorías sobre lo que significa la cursiva! Esto es interesante! ;) Entonces tu teoría es que es Inglaterra…. That's interesting my friend xD No se, con el paso de los capítulos se vera. Si tienes alguna teoría más no dudes en decirla ;) Gracias por tu review (y tu teoría xD) y esperamos verte de nuevo por aquí! ;)
Y hasta aquí la contestación de los reviews. Ya sabéis quien se quiera unir al ejercito solo tiene que decirlo! Ahahahaha Dejo de enrollarme y os dejó con el capítulo
¡Esperamos que os guste!
Pero cuando iba a lanzarlo al suelo, la música de repente cambió. Era otra canción, una de muy vieja que hacía años que no escuchaba y sin embargo, recordaba perfectamente.
Cada nota, cada palabra, cada momento… Le resultaba tan doloroso recordarlo… y sin embargo no quería que parase de sonar. Quería que se repitiese una y otra vez, para siempre, recordándole ese momento perfecto de la vida que había tenido anteriormente a esa locura.
Las lágrimas le empezaron a bajar por la cara otra vez, esta vez en silencio, dejando que se le escapara un pequeño sollozo de vez en cuando.
Por una vez, el sonido del reloj quedó eclipsado por la música.
Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac.
Capítulo 18
- ¡Señor! ¡Señor!
Islandia despertó de repente. Lo primero en lo que pensó fue de matar a quien le había interrumpido el sueño a esas horas de la madrugada. Pero acto seguido, supo que si un soldado le despertaba a esas horas era que no podía ser nada bueno.
- ¿Qué ocurre? – preguntó alarmado.
- ¡Nos están invadiendo! ¡Son demasiados! – dijo el soldado mientras lo hacia levantarse de la cama y lo arrastraba por el pasillo - ¡Debe irse de inmediato!
El peliplateado no estaba entendiendo nada. ¿Una invasión? ¿En Islandia? ¿Qué podía querer ese ejército desconocido de su casa? ¿ Por qué lo atacaban si él no estaba participando en esa guerra? Aunque después de las muertes de Austria y Liechtenstein suponía que era inútil preguntarse eso último.
- ¡Hemos preparado un avión! – dijo el soldado - ¡Partirá en una hora hacia Noruega!
- Un momento – dijo deteniéndose - ¡¿Qué?! ¡No puedo abandonar el país! ¡Soy vuestra nación!
El soldado se le acercó.
- ¡No hay tiempo para discutir! ¡Su hermano ya ha sido informado de la situación!
- ¡Yo no me voy a ningún sitio!
- ¡Por favor, señor! – dijo el soldado - ¡Comprenda que si usted está a salvo el resto del país puede estarlo si nos rendimos!
- ¡Tenemos que devolverlos el ataque!
- ¡Es imposible! – contestó el soldado - ¡Son demasiados! ¡Nuestro ejército es pequeño y la ayuda no llegará a tiempo! ¡En dos horas han conquistado la mitad del país!
A Islandia se le cayó el alma a los pies al oír eso. Era cierto que era una nación con demasiados pocos habitantes como para tener un ejército de gran magnitud, pero pensaba que podría hacer algo si lo atacaban. Pero ahora veía que era inútil.
Se enfrentaba a un enemigo que mantenía dos grandes invasiones, una en España y otra en Grecia y que al mismo tiempo habían matado a tres naciones y bombardeaba al resto. Nunca podría hacer frente a eso.
Se dejó llevar por los pasillos de su casa hasta la calle, que era lo suficientemente ancha para un avión militar. Le obligaron a sentarse y entonces el piloto arrancó. En pocas horas, Reikiavik habría caído y él estaría junto a su hermano a salvo. A lo lejos pudo ver donde se encontraba la línea de combate, más cerca de lo que había pensado. Derramó unas lágrimas de rabia. Se sentía tan inútil…
Pero no tuvo tiempo de pensar mucho tiempo en eso. Porque en ese momento, el piloto empezó a hacer unos movimientos raros, haciendo que el avión girara casi al completo.
No tuvo tiempo ni de preguntar lo que ocurría que vio como les acechaban sus enemigos. Lo habían descubierto y les estaban disparando, pero ellos no podían devolverles los ataques.
Intentaron huir lo más lejos que pudieron, sin embargo, no pasaron ni diez minutos cuando empezó a salir humo de una ala, luego de la otra. La temperatura en el avión empezó a subir también de una forma preocupante y el piloto confirmó que no había nada que hacer, que o se estallarían o el avión explotaría. Daba igual, en los dos casos suponía la muerte. Al menos la primera sería más rápida.
- Perdóname, Onii-chan – murmuró Islandia -. Parece que no voy a llegar…
El avión explotó.
No pasaron muchas horas antes de que todo el mundo supiera que había muerto otra nación y que en esa pequeña isla en el norte de Europa no quedaba nadie con vida.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
-Y si…
-No-negó Inglaterra calmadamente-.
-Pero no sabes si…
-Repito. No.
Y así llevaban todo el día. Diciendo ideas que, conforme pasaban las horas, eran más y más surrealistas. Habían dicho, incluso, pedirle a Romania que resucitara al conde Drácula a ver si servía de algo. Ya no sabían que hacer. Parecía que la situación no hacía más que escaparse de sus manos.
-Se me han acabado las ideas-declaró Estados Unidos definitivamente-.
-No eres el único. Bielorrusia, Austria, Liechtenstein y ahora España esta cautivo-Inglaterra frunció el ceño, impotente, ante aquella situación- Cualquiera puede ser el próximo
-Iggy…
-Admite que es verdad, incluso tu…-el inglés bajó la mirada y volvió a sumergir su mente en un montón de ideas tratando de buscar una solución-.
Estados Unidos lo miró ¿Por qué lo podía ver distinto? Parecía que el Inglaterra, sarcástico, quejica e incluso gritón que conocía se había esfumado dejando paso a ese otro Inglaterra más centrado, preocupado y, esto es algo que él jamás reconocería, asustado.
Estados Unidos se levantó y se acercó hasta donde Inglaterra estaba, recostado sobre su escritorio, cubierto de papeles. Como sospecho, estaba tan sumergido en su mente que ni se percató de que estaba en frente suyo.
Desvió la mirada. Él se preocupaba mucho por todo Europa pero en ningún momento pensó en él mismo. Siempre anteponía a todas las demás naciones a él ¿Estaba loco? Él no era una excepción, él también estaba en Europa, también podría recibir un ataque en cualquier momento y aún así no había desplegado, ni siquiera, un tercio de sus defensas totales.
Sumergido en sus pensamientos, Inglaterra trataba de buscar alguna solución. Había considerado lo de revivir a Merlín, aun recordaba como podía acceder a su tumba. También pedirles a los seres mágicos alguna que otra ayuda pero, sabiendo que él era el único que podía verlos… No resultaba una muy buena idea. Si tan solo pudiese mandar sus defensas hacía España, Italia o Grecia, eso les ayudaría pero a cambio él estaría en una perfecta posición para ser la próxima nación eliminada… ¿Qué debía de hacer?
En ese momento algo lo sacó de sus pensamientos. Algo que lo rodeó cálidamente y lo alejó de aquel mar de dudas y oscuridad.
-América…-murmuró cerca del oído del otro al percibir un abrazo de la otra nación-.
-Dime los países que componen Europa-pidió Estados Unidos-.
-¿Qué?
-Hazlo-pidió suavemente-.
Inglaterra se extraño de aquella pregunta pero, uno por uno, citó a todos los países que estaban en Europa, incluyó también a Bielorrusia, Austria y Liechtenstein ya que, aún y después de su muerte, ellos siempre pertenecieron a Europa hasta el final de sus vidas. Tras terminar la enumeración se produjo un breve silencio interrumpió por una leve risa de Estados Unidos que desconcertó a Inglaterra.
-¡¿Qué es tan gracioso?!
-¿No te has dejado ningún país?-Inglaterra negó- ¿Seguro?
-N-No… No me he olvidado de nadie-trató de asegurar Inglaterra no muy seguro de aquella afirmación-.
Estados Unidos se separó ligeramente de él y lo miró a los ojos.
-Se te ha olvidado, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte-sentenció el americano-.
-P-Pero que dices idiota, y-yo ya no me cuento y-ya se q-que soy un país de la Unión Europea
-No lo eres-le interrumpió Estados Unidos- Tú mismo antepones a todos los demás a ti ¡Tú también puedes morir!
-¡Yo no…!
-¡Si, Inglaterra! ¡Tú también eres un país! ¡También puedes morir igual que Austria y los demás!
-América…
-También puedes ser capturado, herido y sepultado. No eres distinto a las otras naciones. Además eres el país con menos protección de todos y…
-¡Tú tampoco tienes apenas protección!
-¡Toda mi vida he estado luchando en guerras! ¡No es lo mismo!
-¡¿Cómo que no?!
-¡Tú ya lo sabes! Voy de una guerra en otra, tú no… Además, yo no estoy en Europa ¿Recuerdas? En América no hemos recibido un simple bombardeo. Es por eso que puedo permitirme tener las defensas a mínimos, a mis mínimos. Pero tú, tú deberías tenerlas al máximo
-Eso…-desvió la mirada- No es necesario
-¡Inglaterra!
Aquel gritó de Estados Unidos sorprendió a Inglaterra. Nunca lo llamaba por su nombre sino por Iggy. Si él le llamaba por Inglaterra… Estaba hablando en serio y además, aquel nombre denotaba una cierta preocupación.
-¿Qué quieres que haga?
-Tú también formas parte de Europa… Quiero que tengas eso en cuenta
-Pero yo…
-¿De nuevo vas a salir con la misma excusa?
-¡No es ninguna excusa!
-¡Si que lo es! ¡Admite que tengo razón! A pesar de cómo puedas compórtate entregarías tu vida un millón de veces si con eso salvaras a Europa entera
-¿Qué tendrá eso que ver con…?
-No has pensado que pasaría conmigo si tú te fueses. Solo piensas en Europa y en los países que están siendo atacado pero ¿Y tú? ¿Y yo? ¿No has pensado en eso un solo segundo?
-No es momento de ser egoísta América
-No es ser egoísta, solo quiero-lo abrazó y le besó en la frente- Que estés conmigo
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
El mundo de Romano se derrumbó tras escuchar aquella noticia ¡¿En que estaba pensando para dejarse capturar?! ¡¿Que tenía ese idiota en la cabeza?! ¡¿Qué?! De la rabia golpeó la pared y luego se recortó levemente sobre esta.
¿Por qué ocurrió? ¡Maldita sea! Golpeó nuevamente la pared pero con más fuerza. Del golpe un libro mal colocado en una de las estanterías cayó al suelo abriéndose por una de las páginas del centro. Lo ignoró. Ahora mismo le preocupaba más saber como podía ser tan idiota. Siempre le llamaba idiota pero, sin duda, el más idiota de los dos era él ¡¿Por qué le hizo caso y se regreso a casa como si nada?! ¡¿Por qué no se quedó allí ayudándolo?! ¡Si él hubiese estado allí…!
La pared recibió otro golpe. Ahora mismo, a Lovino, no le importaba si con los golpes se cargaba la pared, no le importaba que sus superiores pensasen que estaba loco, no le importaba que si Feliciano se ponía a llorar de miedo por los golpes ¡Qué más daba eso! Él estaba cautivo, eso era lo más importante ahora mismo. Volteó y empezó a correr hacía el escritorio pero, a su desgracia tropezó con la realidad y cayó al suelo, justo delante del libro que se había caído.
Romano alzó la mirada y contempló la página abierta de aquel libro, más que libro, álbum de fotografías ¿Cómo podía el destino ser tan cruel? Poco a poco, y sin que se diese cuenta, las lágrimas empezaban a salir de sus ojos. Mientras, su mente, estaba concentrada en aquella nostálgica fotografía en la que Antonio lo abrazaba.
-I… Idiota…-logró murmurar al silencio que había en aquella sala-.
.-.-.-.-.-.-.-.-.
Movió un poco las muñecas para ver si encontraba una posición más cómoda, pero solo consiguió arañárselas más y que más sangre le bajara por ambos brazos.
¿Cuánto tiempo llevaba allí colgado? ¿Días? ¿Semanas? ¿Meses? Estaba convencido de que menos tiempo del que le había parecido, aunque ya le daba igual. Su fuerza de voluntad se había ido abajo tras las diez primeras torturas.
Las primeras habían sido suaves, dentro de lo que cabía. Básicamente habían consistido en ir golpeándolo con un hierro ardiente en un costado mientras le preguntaban si tenía ganas de hablar, golpearlo hasta que se habían quedado a gusto e ir hundiendo su cara en agua hasta dejarlo casi sin aire. Pero eso no les había servido de nada, había sido prisionero antes, en los tiempos en que él e Inglaterra eran piratas y lo que le había llegado a hacer la otra nación dejaba a esos torturadores como unos principiantes. La diferencia es que siempre, por un motivo u otro, el inglés siempre lo acababa soltando, España sabía que de allí no saldría con vida.
Después, todo cambió. Una vez cuando comprobaron que las torturas normales no funcionaban, empezaron a endurecerlas una por una. Comenzaron con los químicos, el fuego, los animales… Dios, nunca había pensado que llegaría odiar de esa forma a los animales.
Querían una información que no estaba en su posesión, sobre Europa y la disposición de las tropas en su casa. Pero no la tenía. Por seguridad habían acordado que cada una de las naciones de Europa, incluyendo las que no eran un país, solo parte de la información ocurrida exceptuando a las que se habían autonombrado jefes, como Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. Él solo tenía parte de ella. Sino, ya podía asegurar que habría cantado hacía unas veinte torturas.
El día y la noche habían dejado de existir para él. Estaba encerrado en una habitación oscura y fría donde unos soldados hacían lo que quería con su cuerpo. De vez en cuando, uno que parecía superior a ellos entraba y les gritaba por no estar haciendo bien su trabajo. Pero era inútil, nunca hablaría porque no había nada de que hablar. Y quería que siguiese de esa forma, ya que sabía que sino lo hacía, se desharían de él rápidamente.
Cada vez que lo dejaban solo, se tenía que recordar a él mismo el porqué debía seguir vivo. El porque no podía morir y dejar atrás todo ese dolor. Pensaba una y otra vez en sus ciudadanos, que estaban siendo masacrados uno tras otro por ese ejército. Si seguía con vida, aún algunos lograrían llegar a Francia y conseguir la ciudadanía de allí, entonces, no estarían en peligro…
Francis, Feliciano, Gilbert, Castilla, Madrid, Bélgica, Holanda… Eran nombres que cruzaban constantemente por su cabeza. Pero el que se repetía una y otra vez tras cada minuto era el de Romano y los momentos que había pasado junto a él…
La puerta se abrió de nuevo. La pesadilla volvía otra vez.
¿Y bien? ¿Qué os ha parecido? ¿Nos veremos obligadas a buscar una servicio de protección?... Tal vez xD
No olvidéis dejar vuestro review y hasta la semana que viene!
