Cap. IV

Conflictos pasionales segunda parte

Mientras que en Japón uno de los matrimonios Taisho se hacía cargo de darle la bienvenida a los invitados a la fiesta de primavera; El otro matrimonio se enrumbaba hacía al aeropuerto para poder cumplir con la misión de atender las peticiones del personal del hotel de Hawái.

Al día siguiente…

Luego de un largo viaje y pasar horas escuchando las múltiples peticione por parte del personal. El matrimonio Taisho pudo tener un respiro.

Estaban tan cansados que solo se refugiaron en su suit y se pasaron gran parte del día durmiendo, hasta que uno de ellos se despertó y decidió que sería bueno salir a pasear.

Inuyasha: (le daba besos a su dormida esposa por todos lados) despierta perezosa.

Vamos despierta (no quería despertar) vamos pequeña, abre tus bellos ojos y salgamos a pasear (como no reaccionaba) ¡Kagome, hay un insecto sobre la cama!

Kagome: (de un brinco se despertó) ¡kiahhh! ¿Dónde? ¿Donde está, donde está?

Inuyasha: (no paraba de reírse) ja,ja,ja… lo que tengo que hacer para que te despiertes

Kagome: (tomó una almohada y se la lanzó) malo ¿Por qué me asustas de esa manera?

Inuyasha: hice hasta lo imposible por despertarte dulcemente pero tú no reaccionabas

Kagome: (se pegó a él de forma coqueta) ¿ah sí? Y ¿cómo es que estabas intentando despertarme?

Inuyasha: así (le dio pequeños y juguetones besos por su rostro, orejas y cuello). Uhm…creo que sigues algo dormida, por lo que tendré que seguir intentado despertarte

Kagome: si, creo que no sé, como que, todavía tengo sueño ¿Por qué mejor, no, nos acostamos de nuevo y dormimos otro poquito? (se recostó y efectivamente se durmió)

Inuyasha: (creyó que iba a pasar algo más. Por lo que le sorprendió que se quedara dormida) ¡ey Kagome! ¡Vamos despiértate, ya son casi las 7:00 p.m! (la sacudió ligeramente) vamos perezosa, levántate, vayamos a dar una vuelta

Kagome: no quiero, ve tú a caminar si deseas, yo prefiero seguir durmiendo

Inuyasha: ok, como quieras (salió de la habitación y la dejo descansar)

Salió del hotel y se puso a caminar por una de las playas cercanas. La brisa del mar era algo relajante y el sonido producido por el vaivén de las olas, lo adormecía. Era exactamente lo que estaba buscando - un poco de paz.

La playa estaba solicitaría por lo que sentía que el lugar entero era para él, se sentó sobre la arena para contemplar el paisaje. Estaba totalmente relajado cuando sintió como unas delicadas manos le cubrieron los ojos, por detrás. De inmediato supo de quien se trataba y se dejo llevar.

Sin quitarle una de las manos de los ojos, la fémina en cuestión se acercó a sus labios y lo beso con cariño, delicadeza y dulzura. Esta hábilmente lo tumbó sobre la arena y se colocó encima suyo (él pensaba: ¡que osada es kagome! No quiso que hiciéramos el amor en el hotel, pero en la playa si)

Sentía como su esposa lo besaba con más intensidad queriendo despertar el deseo en él, pero grande fue su sorpresa cuando ella le vendó los ojos y lo tomó de la mano como indicándole que se pare.

Inuyasha: ¿Qué te traes entre manos pequeña?

Mujer: shhh… (En voz muy baja, casi inaudible y más aun con la bulla de las olas) solo sígueme

Él hizo lo solicitado y caminó tomado de la mano de aquella mujer que estaba seguro era Kagome.

Caminaron unos metros y sintió que estaba subiendo unos cuantos peldaños, luego escuchó como una puerta se abrió y guiado por ella, se topó con lo que parecía ser una cama.

Ella lo tumbó sobre esta y en cuanto el intentó quitarse la venda de los ojos, ella le dijo con voz suave y muy bajita: no lo hagas

Se posiciono sobre él y lo besó.

Cada beso para él era una delicia, algo distintos a los que estaba acostumbrado pero aún así le seguía la corriente a su esposa.

Ella hábilmente lo fue desvistiendo de a pocos y le dio a entender que ella también estaba casi denuda, puesto que le colocó una de sus manos sobre sus pecho.

Él estaba fascinado con esa desconocida faceta de su amada esposa, estaba tan encantado, que no intentó volver a quitarse la venda y quiso seguir con el juego.

Como él no podía ver, fue ella quien llevó las riendas de la situación.

Se colocó encima de él, cogió con una de sus manos el eréctil miembro de su compañero y se lo fue introduciendo en su húmeda vagina.

Poco a poco se fue deslizando hasta hacer que él estuviera totalmente dentro de ella. Intentaba contenerse para no gritar de placer por lo que se quedo quieta unos segundos. Sin embargo él estaba tan excitado que no le permitió estar inmóvil. La tomó de los iliacos y la comenzó a mover de arriba hacia abajo.

Ella se contenía lo más que podía, estaba disfrutando tanto que quería gritar de placer, quería gritar su nombre, quería comérselo a besos cargados de pasión. Pero no debía hacerlo.

Se recostó sobre su pecho, se le acercó al oído y dejo escapar algunos leves gemidos, los cuales hizo que él se emocionara de sobre manera y se girara quedando sobre ella.

Se sentía excitadísimo. Aquel juego y faceta desconocida de su esposa lo tenía hechizado. Estaba como sometido en un trance y lo que más deseaba era escucharla gritar, por lo que se acercó al rostro de ella y le dijo: ¡grita, grita para mí! ¡Quiero que grites de placer solo para mis oídos!

Ella en respuesta, atrapó los labios de él y lo besó con furia, con fuerza, con muchísima pasión, haría lo que fuera posible para que no la escuchara gritar.

Aquel comportamiento rebelde le gustaba aún más. Ya que por lo general ella siempre hacía lo que él le pedía, así que supuso que eso era parte de su actuación.

Se sentía tan a gusto, que la palpo con sus manos para ubicar sus caderas y jalándola de estas le dio vuelta, haciéndola quedar apoyada sobre sus cuatro extremidades.

La tomó por los hombros y se introdujo lo más que pudo en su intimidad, la sentía tan húmeda, tan caliente por dentro, que no pudo más y llegó al orgasmo, soltando un sonoro grito de placer.

Aún estando dentro de ella, se dejo caer sobre su espalda y al sentir su rostro la besó.

Inuyasha: estuviste maravilla pequeña, me tomaste totalmente por sorpresa (solo escuchó jadeos por parte de ella) ¿Qué ocurre? ¿No vas a decir nada? (se quitó la venda y casi se muere del susto al descubrir de quien se trataba) ¿¡pero, qué demonios, haces tú acá!?

Kikyo: pensé que estaba dándote una sorpresa mi amor ¿Qué acaso no te gustó?

Inuyasha: (se apartó en el acto de ella) ¿tú de nuevo? ¿Qué no te cansas de perseguirme?

Kikyo: ¿perseguirte? Yo no te estoy persiguiendo, fuiste tú el que vino voluntariamente hacia mí. Yo solo te guie hasta este lugar y tú viniste por tu propia voluntad (estaban en un bungaló frente al mar)

Inuyasha: ¡maldita! ¡Eres una desgraciada! Me engañaste para que cayera en tu sucio juego. Me hiciste creer que eras Kagome y te seguí

Kikyo: yo no te pedí nada, ni te hice nada, fuiste tú solito el que interpretó la situación como quiso… yo solo te cubrí los ojos para darte una sorpresa y tú hiciste lo demás

Inuyasha: (empezó a vestirse lo más rápido que pudo) ¡eres un ser de lo más despreciable!

Kikyo: (se le acercó seductoramente) ¡ohh! Eso no decías hace unos momentos, si no mal recuerdo tus palabras… me pedías que grite de placer solo para ti ¡si deseas puedo gritar todo lo que quieras para ti ahora! (sujetó su entre pierna y lo miró lascivamente)

Inuyasha: ¡suéltame despreciable mujer! (la alejó con brusquedad de él) ¡me largo!, no tengo porque quedarme un solo segundo más acá

Kikyo: ¿ah no? Pues yo creo que ahora tendrás que hacer lo que yo te pida o tu querida esposita se enterara de lo que acaba de ocurrir (le mostró un video en su celular)

Inuyasha: ¡no puede ser! ¡Eres tan vil, que lo grabaste!

Kikyo: de principio a fin tesoro, así que o te sometes a mi voluntad o tu esposa se entera

Inuyasha: ¡jah! Si te atreves a mostrarle tal cosa, te juro que tu esposo también se enterara

Kikyo: ¡uy, que miedo! Onigumo está perdidamente enamorado de mí así que no creería ni por un segundo que la del video soy yo. Pon atención Inuyasha, fíjate bien en los detalles (ella llevaba puesto una máscara de mardi gras, por lo no se sabía quién era)

Inuyasha: ¡Eres un súcubo, una chantajista! Eres la peor mujer que he conocido en mi vida

Kikyo: ¡ay Inuyasha! cargándome de insultos, no lograras nada. Mejor haz lo que te pido y tu querida esposa no se enterara de nada y por si crees que este video es la única copia, te equivocas, ya lo mande por internet a un lugar seguro, que ni tú ni nadie podrá descubrir.

Lo digo por si pensabas que borrándolo o destruyendo mi celular te librabas del problema.

Así que decide ¿te sometes a mi voluntad? O ¡acabo con tu matrimonio!

Inuyasha: tú planeaste todo esto ¿verdad?

Kikyo: (se alzó de hombros) no sé a que te refieres con "todo esto", yo estoy por acá desde hace 2 semanas y casualmente te vi sólo en la playa y se me ocurrió traerte hasta acá, eso fue todo. Si quieres culpar a alguien… culpa al destino que te volvió a poner en mis manos

Inuyasha: (no sabía que hacer, lo tenía en jacke. Si Kagome veía ese video era obvio que le pediría el divorcio, puesto que él era inconfundible ¿o, no? Se le ocurrió un desesperado plan, pero quisiera o no debería someterse a la voluntad de aquella mujer por un rato) está bien… tú ganas, me tienes en tus manos ¿Qué es lo que deseas que haga?

Kikyo: lo primero que quiero es que pases la noche conmigo

Inuyasha: no puedo, Kagome me espera en el hotel

Kikyo: muy bien, desobedece mi orden e iré en este instante a enseñarle el video

Inuyasha: (necesitaba algo de tiempo para llevar a cabo su plan, no le agradaba la idea de serle infiel a su esposa, pero debía hacerlo) de acuerdo, me quedare un rato más contigo, pero solo un par de horas, ya que debo volver al lado de Kagome

Kikyo: está bien, para que veas que soy benevolente contigo, te retendré hasta la media noche y luego te dejare ir. Pero eso sí, primero debes dejarme plenamente satisfecha o de lo contrario ¡no te irás! ¿Entendiste?

Inuyasha: (empezó a poner su plan en marcha. Se acercó a ella y aguantándose el asco la beso con pasión) si, entendí

Kikyo: entonces empecemos, quiero que me hagas gritar desenfrenadamente de placer. Quiero que me hagas el amor como nunca antes lo has hecho con ninguna otra

Inuyasha: (pensaba ¡que suplicio!) de acuerdo será como tu desees, pero antes apaga tu celular y lánzalo lejos para asegurarme que no grabaras nada más (ella hizo lo solicitado)

Kikyo: ya cumplí con mi parte, ahora cumple tú con la tuya

Inuyasha: muy bien, solo quiero que sepas que tú no significas nada para mí y lo hago por mantener a salvo mi matrimonio.

Kikyo: si, si, lo que digas, solo cumple con lo que te he pedido y cállate

La situación se tornó algo incomoda, puesto que intimar con la mujer que más le desagrada no era para nada sencillo, por lo que tuvo que hacer uso de su imaginación y pensar que Kikyo en realidad era su amada Kagome, pero a su vez debía mantener el control de sus pensamientos para no decir su nombre en pleno acto.

Al principio se le hizo difícil engañarse a sí mismo, sin embargo una vez que cerró los ojos e imaginó que era su esposa a quien estaba amando, no se le hizo tan difícil… aunque tampoco le fue muy grato.

Kikyo por su parte no se sentía conforme con la poca entrega de pasión que estaba sintiendo, por lo que le exigía que lo hiciera mejor.

Él con tal de no oír sus reproches la besaba intentando ahogar sus palabras.

Se concentró lo más que pudo al punto en que comenzó a creer que a quien le estaba haciendo el amor era en verdad a su esposa.

Su libido empezó a incrementarse y logró cumplir con su cometido, la amó y la hizo sentir tal y como ella se lo había solicitado. Aunque cuando terminó, volvió a su triste realidad y se sintió un ser despreciable por lo que acabada de hacer.

Inuyasha: (en un extremo de la cama) ya cumplí con lo pactado, ahora me largo de aquí

Kikyo: no estuviste mal, te desenvolviste lo suficiente como para poder dejarte ir por hoy.

Mañana te espero acá a la misma hora, no te demores ni intentes fallarme porque sino ya sabes lo que sucederá (Inuyasha se vistió y no dijo nada. Simplemente la dejó sola)

Volvió lo más rápido que pudo al hotel y le pidió al encargado del personal que los reuniera a todos. Absolutamente a todos los empleados en el gran salón mahina (luna) sin importar, cual fuera el puesto que desempeñaban, que estuvieran haciendo o que atuendos llevaran puestos.

El encargado se tardó 1 hora aproximadamente en reunir a todo el personal.

Cuando finalmente estuvieron todos, se lo comunicó a Inuyasha.

Este de inmediato les ordeno a todos que se separan en un grupo de mujeres y otro de hombres del más alto al más bajo.

Empezó por las mujeres (ya que sería más fácil) encontró unas cuantas candidatas y al resto les pidió que se retiren. Lo mismo hizo con los hombres.

Al final se quedó con un pequeño grupo de ocho personas; Cinco hombres y tres mujeres.

Le pidió al encargado que le consiguiera en el acto una máscara de mardi gras femenina y una peluca del mismo color y largo de su cabello.

Como ahí también contaban con una oficina de eventos y utilería, el encargado de inmediato buscó lo solicitado.

A los pocos minutos le dio el encuentro a su jefe y le entregó ambas cosas.

Inuyasha le pidió a cada una de las mujeres que se probara dicha mascara, hasta que finalmente se quedó con unas sola candidata y en cuanto a los hombres hubieron 2 candidatos que le hacían dudar y a su vez le causaba asombro, porque ambos podían hacerse pasar fácilmente por él y su hermano y engañar al personal del hotel.

Después de analizarlo bien, se quedó con uno de los candidatos.

Acto seguido les pidió a los jóvenes seleccionados que lo acompañaran a su oficina un momento para que pudieran hablar en privado.

Su plan era, hacer pasar a ambos jóvenes por Kikyo y él (para eso la máscara y la peluca).

Además dar a entender a todo aquel que los viera que ellos eran una pareja.

Les explicó brevemente que es lo que debían hacer.

Solo debían ser los anfitriones del hotel durante 5 días (tiempo que duraría su estadía).

El rol de cada uno era acercarse a cuanto huésped pudieran y preguntarles si estaban a gusto con el servicio que les brindaba el personal o si tenían alguna sugerencia para hacer su estadía más placentera. Pero tenían que hacerlo juntos, todo el tiempo.

Los jóvenes no entendían porque tenían que desempeñar dicho rol durante los siguientes 5 días y mucho menos por qué prácticamente disfrazados, pero como eran órdenes del dueño, no lo cuestionaron y aceptaron el trabajo.

Estando un poco más tranquilo se dirigió a su suit y se dio con la sorpresa de que su esposa estaba acompañada de una indeseable visitante.

Kagome: hola amor ¡mira quien nos vino a visitar!- ¡Hacía mucho tiempo que no, la veíamos!

Kikyo: ¿Qué tal Inu? ¿Cómo has estado durante todos estos años?

Inuyasha: (totalmente tranquilo) que sorpresa verte por acá. Que gran casualidad encontrarnos justo ahora y en este lugar

Kikyo: Si, es extraño como el destino nos ha puesto de nuevo a todos en el mismo sitio

Kagome: por cierto ¿estás sola por acá o con tu esposo?

Kikyo: Onigumo está en Francia viendo un tema de negocios. En cuanto termine, vendrá para reunirse conmigo. Mientras, estoy disfrutando plenamente de mi soltería (lo miró de reojo)

Kagome: nosotros llegamos ayer por un tema laboral y estamos aprovechando para tomarnos unas vacaciones

Kikyo: en ese caso ¿por qué no salimos a divertirnos? Las vacaciones son para pasarla fuera del hotel, no para estar todo el día encerrados

Kagome: en realidad fui yo la que se quedó prácticamente todo el día en la suit y sí, tienes razón deberíamos irnos a divertir. ¿Qué dices amor? ¿Salimos los tres?

Inuyasha: estoy algo cansado por algunos asuntos que tuve que atender. Sal tú a divertirte si deseas

Kikyo: (fingiendo simpatía) ¡en ese caso salgamos juntas! Será una lady night ¿Qué dices?

Kagome: ¡sí! ¡Sería una grandiosa idea! Nunca hemos tenido la oportunidad de estar solas

Kikyo: entonces que no se diga más. Conozco muchos clubes nocturnos donde la podemos pasar de maravilla

Kagome: voy por mi bolso y salimos (se dirigió a otro ambiente de la suit, dejándolos a solas)

Kikyo: pero que ingenua esposa tienes, salir a pasear precisamente conmigo que soy tu amante ¡jah! mira que es tonta

Inuyasha: ¡tú no eres mi amante!, simplemente fuiste el error de esta noche

Kikyo: oh, no querido. Ningún error, desde hoy serás mío hasta que yo me canse, así que considérate de mi propiedad o para que suene más grato… mi amante (le dio un lascivo beso)

Inuyasha: (se limpió con repulsión los labios) ¿estás loca o qué? Tenemos un trato y no permitiré que lo violes ¿¡entendiste!? Me someteré a tu voluntad solo en privado y por cierto si se te ocurre mostrarle a Kagome el repulsivo video que tienes, te demando por difamación

Kikyo: (sacó el celular de su bolso) ¿de que video hablas? ¿De este? (lo puso a todo volumen)

Inuyasha: no te fíes tanto de tu suerte condenada arpía, porque te juro que se te acabara pronto

Kikyo: tú no me puedes demandar porque acá todo es legítimo, en ese video estamos tú y yo amándonos con pasión y desbordante deseo

Inuyasha: ¡cállate! (le dio un lapo en la mano haciendo que ella soltara el celular y esté callera a unos metros con el video activo)

Kagome: (estaba cerca a ellos, con su bolso en mano. Vio el celular en el piso y lo recogió) uhm ¿Qué esto? (se quedó viendo el video por unos segundos) vaya… ¿Qué clase de…? (volteó el rostro para no seguir viendo) yo lo lamento creo que no debí mirar (se lo entregó a su dueña)

Kikyo: (fingiendo estar avergonzada) ¡oh, cuanto lo siento! Este celular es nuevo y aun no sé cómo usarlo. Al parecer me baje un video equivocado de internet

Kagome: (algo sonrojada) descuida, en la red hay muchas cosas indeseables que a veces se filtran sin que uno lo desee

Kikyo: (apagó el celular) veo que ya estas lista ¿nos vamos?

Kagome: discúlpame, pero me ha comenzado a doler la cabeza, ha de haber sido por el sol

Inuyasha: si te sientes mal lo mejor será que te quedes a descansar, no vaya a ser que te pongas peor en el establecimiento al que vayan a ir

Kagome: si, es mejor que me quede, además creo que ya es un poco tarde para ir a algún lugar

Kikyo: descuida hay cientos de establecimientos que abren las 24 horas

Kagome: mejor por hoy no, gracias. En otra ocasión saldremos

Kikyo: de acuerdo. Estaremos en contacto (se despidió y dejó la suit)

Inuyasha: ¿Qué tan mal te sientes pequeña?

Kagome: (lo fulminó con la mirada) ¡QUIERO EL DIVORCIO INUYASHA TAISHO!

Inuyasha: (tragó duro) ¿Qué te sucede pequeña? ¿Tan mal te sientes?

Kagome: ¡sí, me siento fatal, por haber descubierto que mi esposo, en el cual creía ciegamente!… ¡me fue infiel y para colmo filma su aventura sexual con su amante! ¡Dime!

¿¡Cuánto tiempo pretendían mantenerme engañada tú y la estúpida de Kikyo!?

Inuyasha: (intentaba acariciarla, pero ella lo rechazaba rotundamente) no sé de que hablas pequeña ¿de dónde sacas una idea tan absurda como esa?

Kagome: ¡jah! Todavía tienes el cinismo de negarlo ¿Qué? ¿Creías que no te reconocería en aquel asqueroso video que tenía Kikyo en su celular? ¿Pensaste que era tan ingenua que no me daría cuenta que eran ustedes? No Inuyasha, de estúpida no tengo nada

Inuyasha: ¡ah, era por ese video! Te equivocas pequeña. Ese video se filtró no hace mucho entre los empleados del hotel, poco antes de que tú lo vieras y Kikyo me lo estaba enseñando. Es un video privado de los anfitriones ¡ay por favor pequeña! ¿Cómo crees que yo sería capaz de engañarte? si sabes que te amo

Kagome: ¡uhm! ¿Con que los empleados del hotel eh? (tomó la mano de él y la elevó a la altura de su rostro) ¿y dime? ¿Los empleados del hotel usan aros de matrimonios de modelo exclusivo como nosotros? (su aro era de oro de 18k con una K en letra script de oro blanco y el aro de ella tenía una I. Ambos aros representaban el uno al otro)

Si Inuyasha, ¡te descubrí! ¿Qué pensaste que me detuve a mirar la morbosidad de ese video? ¡No, querido, no! ¡Lo que me quede viendo era el descaro que tienes para serme infiel y ni siquiera tener el tino de quitarte el aro que nos representa como matrimonio!

Inuyasha: (intentó calmarla) pequeña, estás viendo cosas donde no hay, nada de lo que dices es real. Ya te explique que es un video que se filtró entre los empleados del hotel

Kagome: ah los empleados ¡pues ahora mismo revisaremos detenidamente el video! ¿Qué dices?

Inuyasha: ¿de que hablas?

Kagome: mientras ustedes discutían acerca de lo que había pasado durante la noche (era de madrugada). Aproveche que no se habían percatado de mi presencia y tomé el celular de cuando se cayó al suelo, luego simplemente envié dicho video al mío mediante bluetooth (abrió su bolso y lo sacó) así que Inuyasha. Tenemos toda la madrugada para revisarlo y sobre todo, ¡tengo la prueba que de que cometiste adulterio, para poder divorciarme en el acto de ti!

Inuyasha: (no pudo ocultar más la verdad) por favor Kagome, déjame explicarte cómo sucedieron las cosas. Dame al menos una oportunidad de demostrarte mi inocencia

Kagome: (activo el video) ¿Qué me vas a decir? ¡Que, esté de acá no eres tú! (señalando la pantalla) y que mas ¿también, me vas a decir que esa no es Kikyo?

¡Estás perdido Inuyasha! No hay nada que me puedas decir que me haga desistir de querer el divorcio en el acto

Inuyasha: solo dame una oportunidad de explicarte cómo sucedieron las cosas por favor

Kagome: (se sentó en un sofá con una postura desafiante) adelante ¡defiéndete como puedas! Será lo último que te permita decirme. Luego solo sabrás de mí através de mi abogado

Le explicó lo mejor que pudo el cómo se dieron las cosas. Obvió algunos detalles e inventó otros a su favor, para poder convencerla de que él era inocente.

Sin embargo de nada le sirvió ya que por más explicación que le otorgó, ella insistió con el tema del divorcio.

Inuyasha: por favor Kagome, recapacita. No fue jamás mi intención lastimarte, comprende que yo solo fui una víctima de las circunstancias

Kagome: (empacaba su maleta) no Inuyasha, esta vez Kikyo no te amenazó con meter preso a tu padre o te chantajeó de ninguna manera, esta vez fuiste tú el único culpable.

¡No puedo creer que después de más de 8 años juntos, no puedas distinguir mis caricias de las de esa mujer! Así que digas lo que digas, si te acóstate con ella fue porque quisiste y no porque creías que era yo, ya que es evidente que lo disfrutaste por todas las cosas pervertidas que le dijiste.

Pero mira el lado positivo Inuyasha, te dejo el camino totalmente libre ¡para que te revuelques con cuanta amante quieras! (tomó su equipaje e intentó salir de la suit)

Inuyasha: (la abrazó de la cintura por detrás) por favor Kagome créeme. Yo te amo, tú eres el amor de mi vida. Tú y nuestros hijos, son lo más valiosos que tengo. Si decides dejarme preferiría la muerte antes que vivir sin ti

Kagome: (contenía las ganas de llorar, quería creerle, quería perdonarlo, quería decirle que lo amaba. Pero estaba extremadamente dolida por su engaño) ¡suéltame Inuyasha! tú y yo, no tenemos más nada de que hablar

Inuyasha: (no la soltaba) no te vayas… te lo suplico (aunque quería irse con ella, no podía. Había asuntos de suma urgencia que debía tratar en el hotel)

Kagome: solo te diré una última cosa Inuyasha (se quitó el aro de matrimonio y lo dejó caer) yo… ya no confío en ti y por ende… ya no te amo.

Así que… ¡déjame ir antes de que termine odiándote! (sus palabras fueron de un tono tan rudo y duras que a él no le quedó otra opción que soltarla)

Ella avanzó por el pasillo sin mirar hacia atrás. Ingresó al elevador y se puso a llorar cuanto pudo.

Como no quería que ningún empleado se diera cuenta de sus lágrimas, se colocó unas enormes gafas oscuras y buscó un taxi fuera del hotel (no quiso usar ningún auto del mismo).

Llegó al aeropuerto y compró un pasaje a cualquier destino, solo quería salir lo más pronto de aquel lugar.

Su primer vuelo fue hasta Nueva York, luego compró otro pasaje hasta Tokio y al llegar a la ciudad lo primero que hizo fue ir al hotel y presentar su renuncia irrevocable.

Mientras tanto Inuyasha intentaba por todos los medios deshacerse de todo el trabajo que tenía pendiente.

Había pasado 2 días enteros trabajando sin parar con tal de ser libre de sus obligaciones y poder ir tras de su amada; A la que por supuesto había intentado contactar por todos los medios y le fue imposible.

En casa de la familia Taisho…

A penas terminó de hacer el papeleo de su renuncia en el hotel, se dirigió a su casa para reencontrarse con sus hijos y hablar con ellos.

Estacionó su auto fuera de su hogar y se sintió extremadamente nerviosa, no tenía ni idea de cómo decirle a sus hijos que le había planteado el divorcio a su padre y que ya no deseaba que continuaran viviendo en esa casa.

Tomó una gran bocanada de aire, bajó de su auto, se dirigió a la entrada de su hogar… cuando una masculina voz la detuvo.

Inuyasha: ¡Kagome! No sé cuáles sean precisamente tus intenciones, pero por favor, no le digas nada a nuestros hijos de tu idea de divorcio

Kagome: (se quedó atónita al verlo) ¿Cómo llegaste tan pronto?

Inuyasha: (se acercó un poco a ella) tomé el jet privado del hotel y derivé todo mi trabajo al gerente de allá.

Por favor pequeña, hablemos antes de tomar una decisión precipitada

Kagome: (pasó por su lado y subió a su auto) tú y yo no tenemos más nada de que hablar (aceleró a toda prisa)

Inuyasha hizo lo mismo. Intentó seguirla, pero al momento en que ella cruzó por las vías del tren, esté se interpuso en su camino y le perdió el rastro.

La llamó reiteradas veces a su celular, pero lo llevaba apagado.

Condujo hasta la casa de sus familiares, con la esperanza de encontrarla ahí, pero al llegar se dio cuenta que su auto no estaba. La esperó durante un par de horas y nunca apareció.

Fue a la casa de campo, la que le regalo en su cumpleaños y tampoco la halló.

Se dirigió a su antiguo trabajo y nada, fue a la casa de cada una de sus amigas y corrió con la misma suerte. Era como si la tierra se la hubiese devorado.

Cansado y afligido por el largo día, retornó a su casa, con la ilusión de ver a sus hijos y refugiarse en ellos. Pero una de las mucamas le informó que Shippo estaba en Osaka con sus amigos y Shiori estaba en casa de la familia Yatsura.

Por primera vez en su vida se sintió completamente solo y sin saber que hacer. No sabía donde más buscarla, ni tampoco sabía cuando la volvería a ver.

Durante 2 días se refugió en su hogar y no salía, pero ni por asomo, tenía la esperanza de que ella volvería y aclararían las cosas.

Sin embargo al tercer día tuvo que ir a trabajar puesto que se suponía que su viaje de placer por Hawái había llegado a su fin.

Hotel Imperio Taisho, piso 20…

Era de mañana y sentía que los minutos se volvían horas. No tenía ánimos ni ganas de estar metido en su oficina, sin embargo la responsabilidad era una virtud que sus padres le habían inculcado desde pequeño, por lo que sentía que debía cumplir con sus obligaciones.

Intentó ocultar su pesadez y mostrarse relajado, puesto que había estado supuestamente de vacaciones.

Se acercó a su secretaria para que le informara acerca de los pendientes y sobre que acontecimientos se habían suscitado en el hotel en su ausencia.

Inuyasha: buenos días Ayame ¿Qué pendientes hay para hoy?

Ayame: (algo afligida) en realidad no hay mucho que hacer el día de hoy (guardo silencio)

Inuyasha: ¿Qué sucede? ¿Por qué estas baja de ánimos?

Ayame: ¿no lo sabes aún verdad?

Inuyasha: no estoy para adivinanzas, así que por favor dime de que se trata

Ayame: Kagome renunció hace 4 días y desde ese entonces nadie ha sabido nada de ella

Inuyasha: (pensó en voz alta) ¡no puede ser! Tenía la vaga esperanza de encontrarla acá

Ayame: ¿ocurrió, algo entre ustedes?

Inuyasha: pasa a mi oficina para contártelo en confidencia, no quiero que por accidente se sepa en todo el hotel

Ayame: de acuerdo (lo siguió hasta su oficina y ahí conversaron un buen rato).

Mientras tanto en Osaka…

Tres amigos caminaban con dirección al estadio Koshien, para ver un juego de béisbol de los Orix Buffaloes.

Shippo: (emocionadísimo) ¡he esperado meses para poder el gran juego de hoy!, estoy seguro que los Orix Buffalos les ganaran a los Hokkaido Nippon Ham Fighters hoy si o si y lo mejor de todo es que tenemos ¡asientos de primera fila!

Hakudoshi: sería increíble que una de las bolas bateadas por Kazuo Matsui, callera justo en nuestros asientos (empezó a soñar) ¡wuo, sería lo máximo!

Shippo: de pasar algo así yo me lanzaría al campo para pedirle que me la autografíe

Hakudoshi: cuando llegue a ser realmente muy famoso, organizare una gran fiesta e invitare a todos los jugadores del equipo ¡si, será grandioso!

Shippo: ¡ey! espero que para ese entonces, no te vuelvas un egocéntrico de lo peor y te olvides de los amigos fans de los Orix Buffalos como yo

Hakudoshi: (bromeándole) -.- ¿y tú quien eres? ¿Te conozco?

Mientras que ellos soñaban despiertos con el gran juego de béisbol, el otro chico del grupo hablaba con su novia por celular.

Kohaku: ¿entonces es definitivo que te quedaras unos días más por Nueva York?

Rin: si, lo que sucede es que la escuela New York Film Academy, está realizando audiciones para adolescentes que estén interesados en seguir un curso de actuación durante un año y como yo postulé hace unos días estoy esperando los resultados

Kohaku: ¿de quedar clasificada, que harías?

Rin: aún no lo sé, ya que tendría que decidir entre venirme a vivir un año acá y hacer a la par el high school o quedarme por allá y seguir en el instituto y estudiar a la par el curso de actuación, ya que por suerte cuentan con una sede en Tokio

Kohaku: sea cual sea la decisión que tomes te estaré apoyando. No te niego que me entristecería no verte durante un año, pero si es por seguir tus sueños yo estaré feliz por ti

Rin: tú siempre eres tan comprensivo conmigo ¡por eso te amo tanto!

Kohaku: (se sonrojó) yo también te amo chiquita

Rin: debo dejarte, están a punto de publicar los resultados de la audición. Divierte mucho el juego de béisbol, un beso enorme (colgó)

Kohaku: (suspiró con pesar) ¡como me gustaría haber pasado estas vacaciones con ella!

Shippo: ¡ay vamos hombre! Ya tendrás otras vacaciones para poder pasarla con ella. Por ahora solo concéntrate en el juego de hoy ¡mira, ya estamos muy cerca al estadio!

Hakudoshi: ¡vamos anímate! Novias podrás tener a montones por lo que dure tu vida ¡en cambio un juego de béisbol como el de hoy! ¡No habrá otro nunca más!

Kohaku: eso lo dices porque preferiste venirte a Osaka con nosotros en lugar de quedarte en Tokio con Asuka

Hakudoshi: las vacaciones son muy cortas, como para desperdiciarlas en compañía de una novia. Prefiero salir con ustedes y disfrutar de un buen juego de béisbol

Shippo: es cierto. Por eso termine con Satzuki, ella quería que me pasara todas las vacaciones con ella y se oponía a que viniera para acá por temor a que le fuera infiel.

Además no dejaba de repetirme una y otra vez que como vamos a estar en institutos diferentes ya no tendríamos tiempo de vernos y era posible que conociera a alguien que si quisiera estar a su lado todo el tiempo.

Hakudoshi: hay veces que no entiendo a las chicas. Cuando quieren que seas su novio, son encantadoras, dulces, atentas, comprensivas. Pero una vez que mantienes una relación con ellas, se vuelven celosas, posesivas e inseguras

Kohaku: eso lo dirán por sus novias. Porque Rin es una dulzura en todo sentido y siempre nos comprendemos. Hasta ahora no hemos tenido ni una sola discusión y ya llevamos casi un año

Hakudoshi: ella es un espécimen raro de mujer. Es todo lo que un chico quisiera. Es bonita, inteligente, graciosa, segura de sí misma, tiene un carácter indómito y sobre todo es comprensiva. Con una novia como ella yo si estaría feliz

Shippo: uhm… de la manera como la describes cualquier pensaría que estas enamorado de ella

Hakudoshi: ¡ni muerto! Es verdad que tiene cualidades que me gustarían encontrar en una chica pero definitivamente ella no es mi tipo ¡no tengo tan mal gusto!

Kohaku: ja,ja,ja se ven realmente chistosos hablando acerca de chicas.

Mejor concentrémonos en el juego (estaban haciendo cola para ingresar al estadio)

2 días después en el instituto Bokuseno…

El nuevo año escolar estaba dando inicio y gran parte del alumnado estaba reunido en el patio del instituto para ver en que aulas les tocaba clases.

Asuka: (muy entusiasmada) ¡que alegría este año estaremos en el mismo salón, amor mío!

Hakudoshi: ¡que extraño!, este año Kanna y yo estaremos separados

Rin: yo estaré con Koucho y Kanna, uhmm al menos no estaré sola

Kanna: será raro no estudiar contigo hermano, pero ni modo son las normas del colegio

Kohaku: me toco el aula "D" de tercer año, ay… (Suspiró) el profesor que está a cargo es algo estricto y muy exigente con las tareas, creo que este año tendré que esforzarme el doble

Shippo: salón "A" de primer año, que bueno (algo desganado)

Rin: ¿Qué ocurre? ¿Por qué esos ánimos? ¿No te gusta estar entre los mejores? (dependiendo las calificaciones los alumnos son ubicados desde la A a la F)

Shippo: no es por ello, es por mi mamá.

Hace como una semana que se fue de viaje a Nueva Zelanda por un proyecto muy importante y anoche me dijo que no sabía cuando iba a volver y que lo más probable es que nos lleve a Shiori y a mí con ella… para quedarnos a vivir por allá

Rin: ¿solamente ustedes tres? ¿Qué hay de mi tío Inu?

Shippo: al parecer ella no quiere saber nada de él por un tiempo. Al menos eso fue lo que me dijo anoche que hablamos

Rin: (dándole ánimos) no te deprimas primo, estoy segura que a tía Kagome se le pasará pronto el enojo con mi tío y volverá a Tokio

Shippo: no lo creo. Renunció a su trabajo en el hotel y le cedió su parte del mismo a mi papá

Kanna: (estaba con ellos) no te angusties, debe ser que están pasando por una crisis matrimonial al igual como la que pasaron mi hermana y tío Sessh

Rin: (no sabía nada de ello) ¿Qué mis papás, qué? ¿Cuándo sucedió eso?

Kanna: ¿no sabías, que ellos estuvieron al borde del divorcio hace unos años atrás?

Rin: ¡jamás, nadie me dijo nada de algo así!

Kanna: bueno es una larga historia y como ya pasó hace mucho tiempo no tiene caso que te la cuente. Lo único importante es que no se divorciaron y punto.

Por eso te digo Shippo que no te aflijas, los matrimonios pasan por conflictos y luego se arreglan

Rin: mis tíos se adoran y sea lo que sea que esté pasando estoy segura que lo sabrán resolver (su celular empezó a sonar) ¡chicos por favor cúbranme, es mi abuela y debo contestar! Si el director me ve, me suspenderá (entre sus amigos la resguardaron)

Moshi – moshi: dime tita ¿que sucede?

Izayoi: sé que no debería llamarte a esta hora, cielo. Pero estoy segura que si te suspenden valdrá la pena

Rin: por favor tita, dime de que se trata, antes que el director me vea

Izayoi: de acuerdo. Llegó un sobre para ti de la New York Film Academy y dice que fuiste aprobada para estudiar la carrera de actuación durante un año y además la podrás estudiar desde su cede de acá

Rin: (no pudo contener su emoción) ¡kiahhhhh! ¡Gracias, gracias, gracias tita! ¡Es la mejor noticia de todas! (el director al oír sus gritos la sancionó) te dejo tita, el director ya me descubrió (colgó)

Director: ¿Qué gritos son esos señorita Taisho?

Rin: (agachando la cabeza) lo siento, señor director, es solo que no puede contener mi emoción

Director: en ese caso, parece frente a todo el alumnado y comparta aquello tan importante

Rin: si, señor director (intentaba no gritar de felicidad).

Estimados compañeros, me dirijo a ustedes para comunicarles ¡que fui aceptada como alumna de actuación en la prestigiosa New York Film AcademY!

Los alumnos gritaron de emoción, puesto que muchos de ellos eran sus conocidos y sabían lo mucho que ella deseaba ser actriz.

Director: muy bien señorita Taisho. Ahora diríjase a su aula y mantenga la compostura

Rin: si señor director (no podía dejar de sonreír, a pesar que estaba siendo sancionada)

Kohaku: (caminaba al lado de ella) ¡felicidades! Tu sueño comienza a hacerse realidad (algo temeroso) entonces… ¿vas a mudarte a Nueva York?

Rin: lo mejor de todo esto es que me quedare aquí en Tokio, así que podremos seguir estando juntos ¿¡no te parece eso grandioso!?

Kohaku: (la tomó de la mano a riesgo de ser sancionado por algún profesor) me parece maravilloso, que puedas seguir tus sueños y podamos seguir estando juntos

Unos metros más atrás caminaban a paso lento dos de las amigas de Rin.

Koucho: vaya al parecer la fortuna está del lado de Rin. No solo tiene un novio que la ama, sino que también va alcanzar su sueño de ser actriz

Kanna: es verdad, sin embargo nada dura para siempre. Estoy segura que en algún momento Kohaku se aburrirá de ella y yo estaré ahí para conquistarlo

Koucho: ¿aún te sigue gustando?

Kanna: más que nunca

2 meses después en la oficina de Inuyasha…

El día de por si se le estaba haciendo largo y más largo se le haría aún luego de recibir 2 indeseables noticias.

Ayame ingresó a su oficina para dejarle unos documentos y al revisarlos se percató que uno de ellos era la solicitud de divorcio por parte de Kagome.

Había intentado convencerla en vano que desistiera de dicha idea, pero cada vez que se comunicaba con ella por teléfono o internet, ella siempre le colgaba o se desconectaba sin querer escucharlo.

Se encontraba leyendo las clausulas de dicha solicitud, cuando sin previo aviso alguien ingresó a su oficina, acabando de arruinar su día.

Inuyasha: ¿Qué haces tú aquí?

Kikyo: ¡uy! ¿De esa manera tratas a tus invitados?

Inuyasha: yo no te invite a venir, así que no eres tal cosa. Lo único que eres es una molestia

Kikyo: (se acercó a él como queriendo seducirlo) uhm, Inu, Inu, Inu ¿por qué siempre me tratas con tanta rudeza? Después de todo nosotros fuimos novios y hubo un tiempo en que me amaste locamente

Inuyasha: tú lo has dicho. Estaba loco, no sé que te pude ver para pedirte que fueras mi novia (lo tenía sujeto de la corbata y estaba a punto de besarlo, cuando alguien más ingresó)

Sesshomaru: (al ver aquel espectáculo, hizo caso omiso) si desean estar en privado podrían disponer de alguna de las habitaciones.

Inuyasha: (empujando a Kikyo) ¡no seas gracioso! Sabes perfectamente que está mujer no me interesa en lo más mínimo

Sesshomaru: tu vida privada no es de mi incumbencia.

Yo vine hasta acá para discutir temas de trabajo, no para ser espectador de tan bochornoso espectáculo

Kikyo: ¿Qué tal mi querido ex – cuñadito? Dime ¿que habitación me recomendarías para pasar un buen rato en privado con Inuyasha?... imagino que tú conoces muy bien cada una, sobre todo la 578 ¿no es así? Puesto que se de buena fuente que la has estado reservando mucho últimamente y no solo eso, sé también que has estado muy bien acompañado de tu… uhm… ¿amante?

Sesshomaru: (la miró fríamente) tan ponzoñosa como siempre, no has cambiado ni un ápice.

En cuanto termines con tu invitada, regresaré Inuyasha, no tengo deseos de seguir escuchando tanta estupidez junta por parte de una víbora como ella (se retiró)

Kikyo: ¡uy! veo que tu querido hermanito no soporta que le digan la verdad de frente

Inuyasha: no sea cizañosa y ¡lárgate de una buena vez!

Kikyo: no me voy, hasta que escuches todo lo que sé y me des todo lo que deseo

Inuyasha: no hay nada que tú me puedas decir que me interese y sobre todo, ¡no obtendrás nada de mí!

Kikyo: te equivocas cariño. Yo sé perfectamente que tu hermano y tu prima Midoriko tienen un romance y es precisamente en este hotel donde lo llevan a cabo

Inuyasha: no puedo creer lo baja que puedes llegar a ser con tal de hacer daño

Kikyo: yo no miento. Te digo la pura verdad, no tengo pruebas de lo que digo porque no me interesan. Pero si las puedo conseguir y de pasó arruinar otro matrimonio, como ya lo hice contigo

Inuyasha: tú lo único que arruinas es mi vida ¡lárgate de una buena vez!

Kikyo: no, sin que antes me des lo que quiero a cambio de decirte ¡donde está realmente tu esposa!... ya sé que ella te ha dicho que está en Nueva Zelanda pero yo sé que no es así

Inuyasha: no cederé a tus chantajes nuevamente ¡así que largo de una vez!

Kikyo: piénsalo bien Inuyasha, tú no sabes donde esta Kagome realmente, mientras que yo sí. Por lo que puedo hacerle el mayor de los daños si me lo propongo

Inuyasha: mi paciencia tienen un límite y ¡tú ya lo colmaste! Haz lo que desees, no creeré ni volver a caer en uno de tus chantajes y de una vez te advierto Kikyo. Si algo le llega a pasar a Kagome ten por seguro que me las pagaras y muy caro (a empujones la sacó de su oficina)

Kikyo: (mientras era empujada) esto no se acaba acá Inuyasha. ¡Te juro que algún día pagaras por todo lo que me has hecho!

Una vez sólo. Llamó a su esposa para asegurarse de que estuviera bien.

Inuyasha: (al celular) por favor kagome. Dime donde estas en verdad.

Ya sé que no estás en Nueva Zelanda, así que no me sigas ocultando tu verdadero paradero

Kagome: no tengo por qué decirte nada. Entiende que lo único que deseo es estar lejos de ti.

Solo nos veremos al momento de firmar el divorcio, antes no y ¡ya deja de estarme llamando!

Ella en realidad estaba más cerca de lo que él se podía imaginar.

En el patio de juegos de un pre-kinder de Tokio…

Ayumi: ¿otra vez te volvió a llamar?

Kagome: (suspiró con pesar) si, ya descubrió que no estoy fuera del país

Ayumi: ¿por qué no lo perdonas? Es notorio que él te ama y está sufriendo con tu desaparición

Kagome: no puedo perdonar tan deliberadamente lo que me hizo

Ayumi: ya te explicó montones de veces que él solo fue una víctima de los engaños de aquella mujer

Kagome: eso lo puedo excusar, pero lo que no puedo comprender es ¿Cómo pudo confundirme con ella? ¿Qué acaso no me conoce en verdad?

Ayumi: uhm… yo creo que como estaba convencido de que eras tú, no se detuvo a analizar las caricias de aquella mujer

Kagome: ¡Ayumi! ¡No me estas ayudando!

Ayumi: lo digo por el hecho de que como él está enamorado de ti, no dudó ni un segundo que fueras tú. Además tu misma me comentaste que él estaba vendado

Kagome: si es verdad que no podía ver, pero aún así, mi olor, mi piel, toda yo soy diferente ¿Cómo no pudo darse cuenta?

Ayumi: quien sabe y esa tal Kikyo te copio lo mejor que pudo para parecerse a ti

Kagome: ¿tú lo vas a seguir defendiendo a toda costa, no es así?

Ayumi: yo solo trato de ser razonable e intento ponerme del lado del amor.

Ustedes dos se aman y no es justo que por un error estén separados.

Para mis ojos el fue una víctima de aquella mujer y ambos están sufriendo por su culpa. Por qué no me vas a negar que tú también sufres y mucho desde que no estás con él

Kagome: (agachó la mirada) es cierto, lo extraño mucho, quisiera verlo y decirle cuanto lo amo, cuanto me hace falta… ¡pero no! ¡debo ser fuerte y olvidarme de ese mal hombre!

Ayumi: ¡ay, Kagome! Ni tú te crees esa mentira

Kagome: si es verdad ¿pero que hago? Ya le plantee el divorcio y los documentos ya deben estar en su poder

Ayumi: fácil, ve a buscarlo y olvídate del divorcio

Kagome: ¡eso nunca!, si él quiere que lo perdone, que al menos se dé el trabajo de encontrarme, si lo logra lo perdonaré, de otro modo continuaré con los trámites de divorcio

Unas horas más tarde en un centro comercial…

Kagura se paseaba por diversas tiendas, buscando utensilios que le fueran de utilidad para la pastelería de su padre.

Estaba ojeando un libro de cocina, cuando de pronto levantó la mirada y vio algo casi imposible de concebir.

No perdió un solo segundo y dejó caer el libro sobre al suelo, al igual que las bolsas de compras que llevaba en las manos.

Salió corriendo del establecimiento, haciendo caso omiso a los gritos del agente de seguridad que intentaba alcanzarle sus bolsas.

Corrió y corrió tan rápido como pudo esquivando a las personas que se le cruzaban en su camino.

Estaba convencida que aquel hombre de cabello corto negro y gabardina café era Takemaru, podía lucir algo diferente, pero ella estaba convencida de que era él.

Llegó a la salida del centro comercial y pudo ver como aquel hombre se subía a un auto negro, con lunas polarizadas.

Intentó alcanzarlo pero no pudo. Por lo que paró el primer taxi que encontró y le pidió que siguiera aquel auto negro.

El taxista condujo lo más rápido que le fue posible y Kagura no le perdía de visita al auto negro.

Ella desde el asiento trasero le iba indicando al conductor porque calles meterse para poder interceptar aquel auto.

Finalmente se detuvo en un edificio de apartamentos.

Tomó cuánto dinero encontró en su bolso, se lo entregó al taxista e ingresó a aquel edificio.

Miró a todos lados pero aquel hombre ya no estaba.

Se acercó al portero y le brindó una vaga descripción del sujeto y esté le respondió que posiblemente se trataba del señor Takemura Saiten del apartamento 723.

Sin pensarlo dos veces tomo el ascensor hasta dicho piso y al estar frente a la puerta, se puso excesivamente nerviosa y ansiosa. Tocó un par de veces y al abrirse la puerta, casi se muere de la impresión.

Kagura: (temblorosa y con los ojos abiertos de par en par por la sorpresa) e…e… eres tú realmente… eres tú (estiró su mano para palpar su rostro) estas viv… (Se desmayó cayendo en brazos de aquel sujeto)

Él de inmediato la sostuvo y la llevó hasta el interior del apartamento, la recostó sobre un sillón de la sala y se sentó a su lado a esperar que despertara.

A los pocos segundos la puerta se abrió dejando ver la silueta de una mujer, la cual era la dueña del lugar y se sorprendió al ver a Kagura tendida sobre el sofá.

Enju: (en voz baja) ¿Qué hace ella acá? ¿No me digas que la trajiste tú mismo?

Setzuna: ¡claro que no! Al parecer ella me siguió y al verme se desmayó de la impresión

Enju: ¿¡Cómo diablos fue que te descubrió!?

Setzuna: no tengo idea. Yo solo la seguí hasta el centro comercial y como no note ningún tipo de peligro me regresé. Ni bien llegué tocaron a la puerta y creí que eras tú, por eso abrí

Enju: ¡torpe! ¿¡Que no sabes perfectamente que sé más de un método para abrir una simple puerta!? Eres un descuidado ¿ahora que piensas hacer?

Setzuna: tendré que contarle toda la verdad

Enju: ¡estas demente! Si lo haces te irás preso

Setzuna: confió en su discreción. Además ya no puedo mantenerme lejos de ella.

La última vez que fue al cementerio a visitar mi tumba, lloró tanto que me vi tentado a decirle que estaba vivo

Enju: ¡ay Takemaru! La mente se te ha nublado por culpa de ese amor prohibido

Setzuna: lo sé, pero a cambio de no verla llorar nunca más, estoy dispuesto a sacrificar mi libertad

Enju: sabes que si rompes el pacto que tienes con su esposo, él de inmediato te meterá preso. Piensa las cosas antes de actuar impulsivamente (su celular empezó a vibrar) es la bruja de mi jefa.

Debo irme, solo vine por mis cosas. Estaré de vuelta en una semana, ten mucho cuidado ok.

Setzuna: de acuerdo, te prometo que a tu regreso seguiré acá (se dieron un ligero beso en los labios. Ella tomó sus cosas y se marchó)

Desde su supuesta muerte, Setzuna había estado viviendo en casa de Enju. Puesto que el apartamento de él fue incautado por las autoridades militares.

Durante los 8 años que vivía con ella la amistad entre ambos se había vuelto más estrecha, al punto que se volvieron amigos sentimentales.

Ambos tenían un amor imposible por lo que para ahogar las penas decidieron unirse sentimentalmente de una manera libre. Se querían pero no se amaban, mantenían una vida de pareja, pero no lo eran y entre los dos se cuidaban mutuamente.

Kagura se comenzó a despertar y Setzuna se preparó mental y psicológicamente para lo que le iba a decir.

Kagura: (abrió lentamente los ojos y no reconoció el lugar) ¿Dónde estoy? ¿Qué me ocurrió?

Setzuna: estas a salvo no te preocupes

Kagura: (al oír aquella voz empezó a llorar y se abalanzó encima de él) ¡estás vivo! ¡Realmente estas vivo! ¡No estoy soñando como en otras ocasiones! (lo miró fijamente y se percató que se veía diferente, su cabello ya no era largo y castaño rojizo. Era corto y negro azabache pero seguía siendo ondeado. Sus ojos eran azules y no castaños, era obvio que eran lente de contacto y también estaba algo robusto) ¿por qué luces diferente? ¿Por qué si estás vivo, fingiste tu muerte? ¿Por qué me dejaste sola todos estos años? (se empezó a enfurecer) ¿por qué permitiste que te extrañara hasta el punto de desear morir para estar a tu lado? ¿Por qué? ¿Por qué? (le empezó a dar leves puñetazos en el pecho a la par que sus lagrimas brotaban sin cesar)

Setzuna: (la estrechó entre sus brazos) perdóname, por favor perdóname, por todo el tiempo que hice sufrir. Solo te puedo decir que lo hice por ti, para que pudieras ser feliz (la miró a los ojos) pero nunca me aleje de ti. Siempre estado velando por ti desde las sombras, siempre me he mantenido a tu lado alrededor de estos 8 infernales años que tuve que conformarme con solo mirarte de lejos y no poder decirte ni una sola vez lo mucho que te he extrañado y cuanto te amo

No se pudieron contener más y se besaron.

Se dieron un beso tal como queriendo recuperar el tiempo perdido. Aquel beso estaba cargado de añoranza, tristeza y alegría por volverse a reencontrar. Pero también cargado de miedo por no saber que ocurriría en adelante.

Unas horas más tarde en el apartamento de Ayumi…

Kagome: ¿te vas, ya?

Ayumi: si, hoy es cumpleaños de una de las maestras, por lo que nos vamos a ir a celebrar hasta muy tarde.

No hace falta que me esperes despierta, si te da sueño ve a descansar. Te estoy dejando comida preparada en la nevera y también alquilé algunas películas de horror para verlas juntas, pero creo que no tendré tiempo, así que si deseas puedes irlas viendo y de ahí me cuentas

Kagome: veré las que pueda y te diré cuales son las mejores

Ayumi: ok, no grites mucho porque sino los vecinos se quejan

Kagome: sabes que lo único que me asusta son los insectos, por lo que es difícil que alguna de las películas me de miedo

Ayumi: ok, como digas, ya me voy o no llegaré a tiempo (se fue dejando a su amiga sola)

Kagome se puso el pijama, preparó pop corn, apagó todas las luces y se acomodó sobre un sillón de la pequeña sala para disfrutar de su maratón de películas.

La película estaba en la parte más crítica, con esa música de fondo de suspenso, cuando de pronto sintió como una mano se posó sobre su hombro.

Dio un brinco tal que casi se pega al techo, los pop corns salieron disparados por todo el sofá y con mucho temor se giró para saber a quien pertenecía aquella mano.

Kagome: ¿tú? ¿Cómo me encontraste?

Inuyasha: Ayumi me llamó esta tarde y me dijo que todo este tiempo te estuviste quedando con ella

Kagome: ¡Ayumi! Mala amiga, en cuanto la vea le voy a decir un par de cosas…

Inuyasha: (suspiró) he venido por ti y no aceptaré un no por respuesta

Kagome: en ese caso, te diré ¡ni muerta me voy contigo a ningún lado!

Inuyasha: por favor ya perdóname ¿Qué tengo que hacer para que vuelvas a creer en mí?

Kagome: nada, no hay nada que puedas hacer que me haga volver a tenerte confianza

Inuyasha: por favor pequeña, ya no me guardes rencor. Sabes que soy sincero contigo cuando digo que te amo y que lo que ocurrió en Hawái fue solo un error

Kagome: claro para ti es fácil decir cometí un error y ya ¿no es así? ¿Qué ocurriría si por accidente yo cometiera el mismo error?

Inuyasha: eso nunca sucedería, porque confió demasiado en ti

Kagome: ah, sí y ¿qué dirías, si te digo que en este tiempo estuve con otro hombre, porque tú ya no me importas?

Inuyasha: sé que me estarías mintiendo, porque tú me amas al igual que yo te amo

Kagome: ¿cómo puedes estar tan seguro de ello?

Inuyasha: por esto (la tomó de la cintura y la beso sorpresivamente. Ella intentó rechazarlo, pero al sentir sus suaves labios y aquel dulce beso, no pudo resistirse y cedió)

Kagome: (estaba alunada) ok, tienes razón, no te odio, te sigo amando, pero eso tampoco quiere decir que te voy a perdonar

Inuyasha: por favor, regresa a mi lado, no puedo permanecer un solo día más lejos de ti. Me haces falta, te extraño, cada instante que estas lejos te pienso, te busco en mis sueños y al despertar me estrello con la realidad. ¡Por favor pequeña, ya no me tortures con tu ausencia!

Kagome: (no pudo más, ella sentía exactamente lo mismo) está bien, aceptare volver contigo pero bajo 2 condiciones

Inuyasha: ¿Cuáles?

Kagome: no, dormiré en la misma habitación que tú y seguiré con los planes de divorcio

Inuyasha: no estoy de acuerdo con ninguna de tus condiciones, pero si es lo que debo hacer para convencerte que te amo, está bien. Sin embargo no te daré el divorcio bajo ningún punto de vista. La demanda de divorcio seguirá existiendo porque tú lo quieres, pero yo no te lo daré y en cuanto a no dormir en la misma habitación, está bien.

Por las noches sin que me sientas me pasare a la tuya

Kagome: ¡hablo en serio! No pienso compartir habitación contigo

Inuyasha: (la tomó de la cintura y mirándola fijamente a los ojos) yo también hablo muy en serio cuando te digo que te amo y estoy totalmente arrepentido por haberte hecho sufrir (la volvió a besar y esta vez los besos entre ambos estuvieron cargados de sentimientos, al punto que terminaron haciendo el amor en la alfombra de la sala).

En el hotel/habitación 480…

Una pareja de amantes se habían pasado horas amándose al punto que sus cuerpos ya se encontraban al límite del cansancio por lo que se mantuvieron desnudos, recostados sobre la cama, cubiertos por las sabanas.

Sin embargo se sentían algo temerosos por la posibilidad de ser descubiertos.

Sesshomaru: de alguna manera Kikyo sabe de lo nuestro

Midoriko: esa mujer es una víbora ¿Cómo fue que se entero?

Sesshomaru: no tengo idea, pero por precaución, será mejor que suspendamos nuestros encuentros clandestinos

Midoriko: si, creo que es lo mejor, después de todo si Bankotsu se entera de lo nuestro no dudara un segundo en pedirme el divorcio

Sesshomaru: si Kagura me volviese a plantear el divorcio, creo que esta vez si se lo daría

Midoriko: ¿Por qué en está ocasión si?

Sesshomaru: nuestra relación últimamente se está volviendo aburrida y hasta monótona, ya no existe pasión, ni hay desafíos, no hay nada nuevo que descubrir entre nosotros.

Creo que estoy empezando a dejar de quererla como mujer y respetándola más como madre de nuestros hijos

Midoriko: ¿en ese caso porque no le planteas el divorcio de una vez?

Sesshomaru: no ha hecho nada malo, como para planteárselo. En si ella es una buena esposa, una excelente madre y muy buena profesional, pero como mujer no me llena mis expectativas del todo y sino le planteo el divorcio por ahora es básicamente por no lastimar a Akago. Él es muy apegado a nosotros y no quisiera hacerlo sufrir dándole a escoger con ¿Cuál de nosotros prefiere quedarse?

Midoriko: comprendo, Soten también es muy apegada a su padre y si nosotros nos separáramos estoy segura que se iría con él.

A diferencia tuya, yo si amo a Bankotsu, es solo que no sé que me atrae tanto de ti que no puedo dejar de desearte

Sesshomaru: chiquilla traviesa, no intentes buscar respuesta a todas tus preguntas, simplemente disfruta el ahora y el momento, eso es todo

Midoriko: (le dio un sutil beso) lo sé, es solo que no puedo dejar de pensar en que otro hubiese sido nuestro destino si nuestros sentimientos hubieran estado en la misma frecuencia tiempo atrás

Sesshomaru: por algo ocurren las cosas (su celular que se encontraba sobre una mesa de noche empezó a sonar) Es Rin, guarda silencio ok.

Dime hija ¿Qué sucede?

Rin: papá ya pensé para cuando quiero ir a ver a mi mamá. Quiero que vayamos para tu cumpleaños ¿puedes para esa fecha?

Sesshomaru: claro que puedo ¿pero estas segura de ello? solo faltan 3 semanas

Rin: si estoy completamente segura, quiero que los tres celebremos juntos tu cumpleaños

Sesshomaru: de acuerdo hija, tendré todo listo para esa fecha

Rin: gracias papi, eres un amor

Sesshomaru: (dejó escapar un pequeño suspiro) cada vez se parece más a Sara en todos los aspectos, es como si día con día se fuera convirtiendo en ella

Midoriko: ¿aún la extrañas verdad?

Sesshomaru: (con gran sentimiento) cada día de mi vida

Midoriko: es una verdadera lástima que muriera tan joven y que no pudieran estar juntos

Sesshomaru: si lo es, si estuviera viva, no cometería los errores que cometí. Lástima que eso no es posible (el celular de Midoriko empezó a sonar).

¿No piensas contestar?

Midoriko: si, el problema es que no lo encuentro

Sesshomaru: ¡ay chiquilla traviesa!, sigues siendo tan desordenada como te recuerdo

Midoriko: deja de sermonearme y a ayúdame a encontrarlo

Entre los dos empezaron a buscar el ruidoso aparato, pero no lo hallaban, quien fuere que estuviese llamando realmente tenía interés en contactarse con ella ya que estaba llamando por tercera vez consecutiva.

Midoriko: (sintió que piso algo) ¿uh? Creo que lo encontré

Sesshomaru: ¿Dónde está?

Midoriko: no sé, sentí algo bajo mi pie y creí que era mi celular

Sesshomaru: ¡ay! ¿Por qué serás tan distraída? Siempre te digo que lo dejes en algún lugar visible y lo terminas perdiendo

Midoriko: se debe haber caído con el movimiento de la cama ¡lo encontré! (lo miró y decía llamada en curso desde hacía al menos 20 segundos. Un escalofrío recorrió su cuerpo, era Bankotsu quien la estaba llamando y si había escuchado lo último de que dijo sobre lo de cama y peor aún la voz de su primo, estaría muerta).

Hola cielo, disculpa que no te contestara a tiempo, lo que sucede es que no encontraba mi celular

Bankotsu: (se mantuvo mudo un par de segundo, puesto que había escuchado la voz de Sesshomaru y a ella contestarle, pero no había entendido nada) ¿sigues en el hotel?

Midoriko: (algo nerviosa) si cielo, sucede que hoy hubo mucho trabajo y me quede apoyando Bankotsu: te escuche hablar algo con Sesshomaru ¿estás con él?

Midoriko: (no sabía que responder, por lo que le hacía señas a su primo y él le hacía señas, de que se tranquilice) si, cielo estoy en su oficina ¿por qué?

Bankotsu: por lo que es un poco tarde (10:50 p.m) para que aún estés trabajando

Midoriko: como ya te dije ha habido mucho trabajo hoy y es por eso que la mayoría estamos haciendo horas extras

Bankotsu: en ese caso voy para allá

Midoriko: (tomó como pudo su ropa al oír eso) ¿Cómo que vienes para acá?

Bankotsu: estoy en el lobby, vine para llevarte a dar una vuelta por la bahía… uhm ya sé. Otra vez olvidaste que día es hoy ¿no es así?

Midoriko: si, lo olvide ¿que día es hoy? (se estaba vistiendo tan rápido como podía al igual que su primo)

Bankotsu: es nuestro aniversario 9 mi amada fierecilla

Midoriko: ¡ay lo olvide por completo! ¿Cómo es que siempre tú lo recuerdas y yo lo olvido?

Bankotsu: será porque yo siempre estoy pensando en ti

Midoriko: y yo en ti mi cielo, es solo que con tanto trabajo a veces se me olvida

Bankotsu: ya estoy por ingresar al elevador y sabes que ahí la comunicación se corta. Un beso preciosa, en unos segundos te veré.

Midoriko: ¿Qué hago? Ban está en el ascensor y cree que estamos en tu oficina

Sesshomaru: termina de arreglarte con calma y yo lo distraigo (ya estaba vestido)

Midoriko: ok, ok. Sal tú primero que yo enseguida te alcanzo

Antes de salir de la habitación se aseguró de que no hubiera nadie en el corredor. Se acercó a uno de los ascensores y esperó a que las puertas de este se abrieran.

Al abrirse estuvo frente a frente con el esposo de su prima.

Bankotsu: (algo extrañado) ¿Qué haces tú acá? no se suponía que estabas con Miko

Sesshomaru: si así es (por la rabadilla del ojo, pudo ver que ella estaba saliendo de la habitación, por lo que se paro frente a Bankotsu, para bloquearle la visión) solo bajé por unos documentos que necesitaba

Bankotsu: ¿y donde están? (se percató que no llevaba nada en las manos)

Sesshomaru: le encargué a la recepcionista que me los enviara (no hubo más comentarios)

Por su parte Midoriko intentaba tomar algún ascensor, pero ninguno se abría, por lo que decidió bajar y quedarse en el lobby.

Cuando el ascensor se detuvo en el piso 20, Sesshomaru de inmediato intentó tomarle la delantera a su acompañante.

Abrió la puerta de su oficina y se percató de que no había nadie.

Sesshomaru: al parecer Miko, se cansó de esperar y se fue

Bankotsu: que extraño, entre el lapso que la llame y entre el que nos encontramos no hay mucho tiempo de distancia ¿Cómo pudiste estar tan rápido en el cuarto piso y donde está Miko? De haber bajado, nos la hubiéramos topado en el elevador

Sesshomaru: hay 4 ascensores, pudo tomar cualquier otro

Bankotsu: en el que estuvimos nosotros era el único que estaba disponible, lo sé porque tuve que esperar buen rato (su celular empezó a sonar).

¡Miko! ¿Dónde estas?

Midoriko: estoy en el lobby cielo ¿bajas o prefieres que suba?

Bankotsu: yo bajare, descuida (sospechaba que algo había pasado entre esos dos). Me retiro, ya nos estaremos viendo en otra ocasión (tomó nuevamente el ascensor y calculó el tiempo que este tardó en llegar al primer piso. Al llegar al lobby, buscó a su esposa y se preguntó mentalmente ¿Cómo hizo para bajar tan rápido?) dime Miko ¿Cómo hiciste para bajar tan rápido desde la oficina de tu primo?

Midoriko: (en lo que él bajaba Sesshomaru, le había llamado y le dio la coartada perfecta) sencillo, tome el elevador del personal, esos casi siempre están vacios a esta hora y son un poco más rápido

Bankotsu: (quiso a fuerza hacerse el crédulo y ya no pensar más) ahora comprendo. ¿estás lista para ir a celebrar nuestro aniversario?

Midoriko: por supuesto cielo.

Mientras tanto en el apartamento de Enju…

Dos almas enamoradas, recuperaban el tiempo perdido, contándose una y otra vez lo mucho que se habían extrañado, añorado y anhelado volver a verse.

Kagura: no comprendo ¿por qué no pudiste decirme que estabas vivo? Tú bien sabes que yo nunca te denunciaría a las autoridades

Setzuna: lo sé a la perfección. Sin embargo debía mantenerme oculto por varios motivos.

Primero porque el día de tu secuestro maté a tres hombres, segundo porque yo no debía portar un arma de fuego sin tener licencia para usarlo y tercero pero no menos importante porque a cambio de salvar mi vida tu esposo me pidió que continuara siendo tu guardaespaldas pero nunca más me acercara a ti

Kagura: ¿Por qué le hiciste esa promesa? ¿Qué tiene que ver con que estés vivo?

Setzuna: para que me puedas comprender debo contarte todo lo que pasó desde que la policía te rescató

Kagura: no me iré hasta que me hayas contado todo, no importar que tan larga sea la historia

Setzuna: de acuerdo.

Luego que la policía llegó y los paramédicos se hicieron cargo de ti, mi amigo y ex-compañero de armas me encontró tendido sobre el suelo, envuelto en un charco de sangre.

Al igual que la policía, él creyó que yo estaba muerto. Pero se dio cuenta que aún tenía pulso.

Para nuestra buena o mala suerte el hermano médico de Gatenmaru, apareció y fue entonces que mi amigo le exigió que me salvara la vida. Pero este se negó rotundamente.

Lo único que a él le importaba era cerciorarse que su hermano efectivamente estuviera muerto para apoderarse de sus bienes.

A mi amigo se le acaba el tiempo y la oportunidad de salvarme puesto que la policía aún estaba cerca y si se daban cuenta de que yo aún estaba vivo, me meterían preso por posesión ilegal de armas, homicidio y hasta por ser sospechoso de estar en complicidad con el mafioso de Gatenmaru para secuéstrate.

No sabiendo que hacer le ofreció una sustanciosa suma de dinero en efectivo a Garomaru (el hermano médico) sin saber de dónde sacaría semejante cantidad.

El ambicioso ese de inmediato accedió y entre los dos me sacaron a escondidas de la escena del crimen, me llevaron a un hospital clandestino y ahí fue operado.

Mientras tanto la policía se encontraba confusa por mi repentina desaparición y mi amigo al momento de declarar, les informó que el fue testigo de cómo los demás cómplices de Gatenmaru sacaron mi cuerpo de la escena del crimen y lo lanzaron al mar.

La policía buscó mi supuesto cadáver durante semanas, hasta que encontraron pedazos de un cuerpo que al parecer había muerto en la misma fecha que yo

Kagura: (asustada) ¿no me digas que tu amigo o tú acecinaron a alguien más para aculatarte?

Setzuna: no, no hicimos tal cosa. Simplemente mi amigo compró el cuerpo sin identificar de unos de los implicados aquel día, lo descuartizó y lo lanzó al mar para que la policía lo hallara y su coartada fuera creíble

Kagura: ¿Qué clase de amigo es…? ¿Cómo puede tener la sangre tan fría para hacer algo así?

Setzuna: nosotros somos ex-militares instruidos de la manera más estricta y ruda posible. Por lo que no podemos albergar dudas, debilidad, ni emociones frágiles en nosotros.

Kagura: ese amigo tuyo… es ¿Jaken?

Setzuna: nadie sabe la relación que hay entre nosotros, por lo que es un gran secreto y por favor ahora que lo has descubierto, te pido que lo calles

Kagura: (le acarició la mejilla) él te salvo la vida y le estaré agradecida eternamente por lo que callaré cuanto secreto me confieras

Setzuna: te lo agradezco enormemente

Kagura: pero aún no comprendo ¿Cómo es que Sesshomaru supo que estabas vivo?

Setzuna: una vez que estuve restablecido en aquel clandestino hospital, Garomaru quiso que se le otorgara su paga ya que de no hacerlo me denunciaría antes las autoridades.

Por ello a Jaken no se le ocurrió mejor idea que pedirle ayuda a tu esposo

Por ayudarlo a él, no a mí, fue que accedió a pagar la excesiva suma de dinero o de lo contrario ambos nos iríamos presos yo por lo que ya sabes y Jaken por brindar información falsa a la policía.

Tu esposo a cambio de no denunciarme me exigió que me alejara para siempre de tu vida, sin embargo me pidió que te siguiera protegiendo ya que solo para eso servo yo según él.

A cambio de someterme a sus condiciones osadamente le pedí que me facilitara un buen abogado que limpiara mi nombre y a cambio cumpliría con su petición al pie de la letra.

Me contactó con su prima y ella analizó a fondo mi caso, sin embargo me dijo que era un caso perdido por todas leyes que había infligido. Sin embargo consiguió que no se me señalara ni como el autor, ni cómplice de tu secuestro.

Luego que fui dado de alta, cambie de nombre, Enju me consiguió todo tipo de documentos falsos y me refugie acá en esta casa.

Desde ese entonces mi vida se volvió un infierno, puesto que perdí por completo mi libertad y lo que más me dolió es tener que estar lejos de ti.

Kagura: ya no importa nada, lo único que nos debe importar es que estamos nuevamente juntos y esta vez ni la misma muerte nos podrá separar (estaban a punto de besarse y su celular empezó a sonar) Dime amor ¿Qué ocurre?

Sesshomaru: (al celular) ¿Dónde estás?

Kagura: estoy en casa de una amiga

Sesshomaru: se puede saber ¿Cómo llegaste hasta ahí?

Kagura: (le extrañó la pregunta) si estas preocupado por la hora (1:10 a.m) descuida me quedare aquí con ella

Sesshomaru: dime la verdad ¿¡Dónde estás!?

Kagura: ya te dije

Sesshomaru: en ese caso dame la dirección para ir por ti

Kagura: no hace falta

Sesshomaru: (con tono enérgico) si hace falta, porque me llamaron del centro comercial informándome que tu auto fue llevado al depósito por hallarse abandonado en el estacionamiento más allá de las 11:00 p.m así que dime ¿Dónde demonios te has metido?

Kagura: debe haber una equivocación o fue una broma de mal gusto. Mañana hablamos (colgó)

¿Qué voy hacer mi auto fue llevado al depósito? Si Sesshomaru me descubre estaré perdida

Setzuna: yo te cubriré, me está llamando al celular y lo más probable es que pregunte por ti.

-Buenas noches señor Taisho- ¿en que lo puedo ayudar?

Sesshomaru: (al celular y muy molesto) ¿Dónde está mi esposa?

Setzuna: ella se encuentra en el domicilio de una dama, al parecer es su amiga

Sesshomaru: ¿en que momento dejo el centro comercial?

Setzuna: aproximadamente a las 9:00 p.m al parecer su auto sufrió un desperfecto, puesto que salió sin este

Sesshomaru: (más calmado) sigue cuidándola (colgó)

Setzuna: listo, estas a salvo del verdugo de tu esposo

Kagura: (lo abrazó con fuerza) gracias por ayudarme

Setzuna: (le acaricio el cabello) sabes que por ti daría hasta mi vida.

Lo mejor será que vaya al depósito a sacar tu auto y lo lleve a tu casa para que toda la historia coincida.

Kagura: no deseo volver a mi casa hoy ¿puedo quedarme contigo?

Setzuna: que más quisiera yo, pero lo más prudente por ahora es que te quedes en otra parte

Kagura: está bien, tienes razón. Me quedare realmente en casa de una amiga, para que nuestras historias coincidan en su totalidad.

3 semanas después…

Padre hija habían viajado durante varias horas para llegar a su destino.

Una vez instalados en un hotel de Klepp (Región Vestlandet, Noruega). Alquilaron un auto y se dirigieron a la playa de Brusand, donde en el muelle de esta, les esperaba un velero.

Navegaron durante aproximadamente 40 minutos y cuando estuvieron en medio del mar, el capitán detuvo la nave, para que sus tripulantes pudieran cumplir con su cometido.

Rin: (se sentó al borde del velero al punto que sus pies tocaban el agua) hola mamá ¿Cómo estás? Después de muchos años volvemos a estar juntos los tres ¿te gustó la sorpresa?

Sesshomaru: (estaba parado al lado de su hija) cuanto tiempo Sara. Perdona por no tener la iniciativa de venir a verte. Sino lo he hecho ha sido porque siempre te tengo presente en mi mente, sin embargo no cabe duda que nuestra hija heredó tu forma de ser y es por ella que estamos aquí (esbozó una sonrisa).

Ella y tú se parecen en muchos aspectos, tanto que me da la impresión que estuvieras viva

Rin: mamá, te extraño muchísimo y por más que he deseado que vuelvas a la vida sé que es un absurdo ¿verdad? Sé que hay cosas que por más que uno los desee no se cumplen, aún así (empezó a lagrimear) no dejare de seguir pidiendo lo mismo todos los días… mamá quiero verte una vez más… por favor… cúmpleme ese deseo (se abrazó a su padre pues no pudo contener su llanto)

Sesshomaru: no sufras hija mia, tu madre sabe lo mucho que piensas en ella y siempre está contigo aunque no la puedas ver

Rin: (se limpió las lágrimas) lo sé papá, pero aún así no dejo de extrañarla, me hace mucha falta. Más de lo que te puedas imaginar

Sesshomaru: lo sé hija mia, conozco a la perfección ese sentimiento

Capitán: señor, señorita, debemos retornar al muelle, se me ha comunicado por radio que se aproxima una tormenta y no es prudente estar en alta mar

Sesshomaru: prosiga capitán por favor

Mientras ellos retornaban al muelle.

En la orilla de la playa se encontraba una mujer de largos cabellos negros, contextura delgada, bastante alta, mirada meditabunda y ropajes sencillos.

Mujer: (le hablaba al mar) ¿como están amados padres? Hermana ¿Cómo te encuentras? Hace mucho que no venía a verlos, me disculpo por ello. Prometí visitarlos cada año y hace más de 6 que no lo hago, por favor no se enojen conmigo. Para compensar cada año que no he venido, los vendré a visitar todos los días durante mi estadía en este país ¿están de acuerdo?

A tan solo unos metros Rin y su padre estaban bajando del velero.

Rin: papá ¿Por qué no caminos un rato por la playa?

Sesshomaru: no creo que sea prudente, recuerda lo que dijo el capitán

Rin: ¡vamos papá, serán solo unos minutos! Dime que si, no seas malito shiiii

Sesshomaru: nunca puedo decirte que no, tienes el mismo don que tu madre para convencerme de hacer lo que tú quieres

Rin: (sonrió dulcemente y lo tomó del brazo) si mi mamá estuviera viva, estoy casi segura que entre las dos hubiéramos hecho con tu voluntad lo que quisiéramos (soltó un pequeña risita)

Sesshomaru: una cosa es que te consienta y otra muy distinta es que me deje manipu… (Se quedó mudo al ver una mujer que caminaba hacia ellos.

Era como ver un fantasma pero de carne y hueso. Soltó a su hija y sin siquiera pensarlo se apresuró a alcanzar a aquella mujer que estaba a pocos metros. Se paró frente a ella, la miró por 2 segundos y la abrazó con fuerza).

Eres tú, ¡estas viva! ¡estas viva! ¿Por qué fue que desapareciste todo este tiempo?

La mujer en cuestión estaba algo abrumada, no podía creer que él la había encontrado después de tantos años.

Su corazón latía a mil por segundo, una alegría infinita la invadía, pero a su vez el temor se apoderaba de ella.