Cap. VIII
El amor no es un cuento de hadas
Mientras que una joven pareja se despedía en un aeropuerto lejano.
En Tokio una mujer de fríos sentimientos preparaba el inicio de su destructivo plan.
Apartamento de Enju por la noche en la cocina…
Kikyo: (por celular) ¿ya terminaste con lo que te pedí?
Enju: (frente a su lap top) si señora Tendo, ya edité por completo los videos y fotografías que me pidió.
Estoy a punto de enviarlos por correo a sus respectivos destinatarios ¿hay algo que le gustaría que le agregue o quite?
Kikyo: solo haz lo que te pedí y asegúrate que lleguen a su destino. Quiero que ese par se enteren de una buena vez lo que sus respetivas parejas están haciendo a sus espaldas
Enju: como usted ordene señora.
La información ya fue enviada
Kikyo: ¡perfecto! Te espero mañana por la mañana en mi oficina para nuevas órdenes (colgó)
Enju: (pensó en voz alta) ¡hay veces que odio mi trabajo! (dio enter y envió el archivo a un destinatario y cuando estaba a punto de mandárselo al otro. Algo le hizo dudar)
Setzuna: (al verla afligida, sintió curiosidad) ¿Qué sucede porque esa cara?
Enju: llegas justo a tiempo
Setzuna: no te comprendo ¿a tiempo para qué?
Enju: tengo pruebas contundentes de la infidelidad de tu jefe con su prima y mi odiosa jefa quiere que envié dicha información a sus respectivas parejas.
Ya envié el archivo al tal Bankotsu. Siento pena por él, porque no parece un mal sujeto, pero… no sé si deba enviarle dicho archivo a tu protegida
Setzuna: (miró al pantalla de la lap top) uhm… déjame ver el archivo antes que lo envíes (Enju se lo mostró. Contenía alrededor de 150 fotografías muy comprometedoras y 3 videos sumamente reveladores)
Setzuna: ¡si que hiciste un gran trabajo como de costumbre!, infiltrar video cámaras en un hotel como el de los Taisho debe haber sido muy difícil
Enju: ¿acaso dudas de mis capacidades?
Setzuna: definitivamente eres la mejor haciendo lo tuyo. Pero volviendo al tema, lo mejor será que no le envíes dicha información a Kagura. No sé como tomará la noticia, por lo que prefiero ser yo quien se lo diga y le muestre las pruebas
Enju: (sacó el chip SD de la computadora) muy bien, ten el chip, ten mucho cuidado con perderlo, es la única prueba que hay aparte del correo que ya envié.
Si cae en manos equivocadas, no sé que perjuicios podría ocasionar
Setzuna: (miró su reloj) en breve Kagura debe estar saliendo del Imperial teen (era la chef ejecutiva) lo mejor será que le dé el encuentro y le cuente todo de una vez
Enju: ¿estás seguro de querer informárselo? Lo digo porque podrías ocultárselo
Setzuna: tu dueña… perdón tu jefa, es una mujer astuta y se dará cuenta de inmediato si es que Kagura se enteró o no. Así que mejor por ayudarte a ti y por Kagura le diré la verdad
Enju: ¿solo por ayudarme a mí? O ¿también lo haces para que tu amada tenga la excusa perfecta para divorciarse y ser libre?
Setzuna: sabes que no ganaría nada con ello. Aunque ella se divorcie yo soy criminal buscado por la justicia, así que de nada me serviría que ella se divorcie o no.
Si estoy dispuesto a enseñarle dichas pruebas es porque prometimos que no habrían mentiras ni engaños entre nosotros
Enju: (¬¬) ¡uy que sincero eres! ¿Acaso ya le contaste lo que hubo entre nosotros?
Setzuna: (tomó su chaqueta como alistándose para salir) lo de nosotros sabes de sobra que no fue nada serio ya que solo unimos nuestras soledades (le dio un fugaz beso en los labios) no sé cuanto tardare así que no me esperes despierta (se acercó a la puerta)
Enju: ¿de cuándo aquí yo te espero? Anda ve a cumplir con tu misión y no me despiertes cuando llegues (él, le sonrió y se fue)
Mientras manejaba con dirección al Imperial teen, pensaba en si de verdad mostrarle la información que Enju había recaudado durante meses o simplemente callarse.
¿En qué ayudaría que ella supiese la verdad? Su mente se debatía entre sí ser sincero o evitarle un posible dolor muy grande.
Una vez cerca al hotel, la llamó para infórmale que tenía algo muy importante que decirle y que no podía esperar.
Ella sin tener la más mínima idea de que se trataba le dio el encuentro en la parte más alejada y oscura del estacionamiento.
Kagura: (se subió al auto de él) ¿Qué es aquello que no puede esperar?
Setzuna: (antes de decirle nada le dio un cálido beso) sabes que te amo y no quisiera lastimarte, pero hay algo muy importante que debes saber
Kagura: ¡me asustas! ¿Qué ha ocurrido? ¿Las autoridades descubrieron que estás vivo? ¿Te sucede algo malo? ¿Estás bien? ¡Por favor dime lo que sea pero no me alarmes!
Setzuna: (le acarició el cabello) yo estoy bien, nadie me está persiguiendo, ni me va a pasar nada malo.
Lo que tengo que decirte tiene que ver con tu esposo y con su… pri… (Fue interrumpido)
Kagura: (con poco interés) ¡ah, con él! No me digas… tiene que ver con él y su prima ¿no es así?- ¿Qué pasó esta vez?
Setzuna: (se sorprendió ante su reacción) ¿en verdad no te importa?
Kagura: si me vienes a decir que Sesshomaru y su prima tienen un romance ¡bah! Eso para mí ya no sería nuevo.
Desde hace algunos meses él sale muy tarde del trabajo, se la pasa viajando por todo el país o bien no va dormir a la casa, así que si me dices que efectivamente el mantiene un romance con Midoriko, no me sorprendería en lo más mínimo
Setzuna: ¿y por qué crees que es precisamente con ella?
Kagura: soy la mejora amiga de su esposo y a él le pasa lo mismo que a mí.
Midoriko casualmente también sale muy tarde de trabajar o bien dice que se queda en hotel y en algunas ocasiones ha viajado con Sesshomaru a los demás hoteles, bajó la fachada de abogada… ¡jah! Si claro, mucho que ayuda a su primo como abogada
Setzuna: … ¿entonces si yo te diera pruebas, de que tus sospechas son ciertas, que harías?
Kagura: las usaría para pedirle el divorcio en el acto, pero está vez si reclamaría lo que es mío por derecho. No en vano ha trabajado duro en ese hotel por años
Setzuna: comprendo… pero ¿Qué hay de tu hijo? ¿Cómo le explicarías que ya no quieres permanecer más al lado de su padre?
Kagura: (respiró hondo) Akago es un niño bastante maduro para su edad… pero a su vez solitario, él casi no disfruta de la compañía de su padre y casi nunca lo puedo ver por el montón de trabajo que tengo. Por él es que no le he pedido el divorcio a Sesshomaru, pero… creo que si se llegase a dar el caso, él lo comprendería.
El hecho que nos divorciemos, no quiere decir que dejaremos de ser sus padres, aunque honestamente, en el fondo tampoco quiero divorciarme.
Cuando me casé creí que sería para siempre, sin embargo mi matrimonio parece más una farsa que una realidad (se puso algo triste)
Setzuna: lamento mucho lo que te voy a decir… pero tengo pruebas contundentes de que tu esposo y su prima son amantes desde hace mucho.
Mi compañera por ordenes de su jefa los estuvo siguiendo durante buen tiempo y ha recaudado muy buena información, es más ya le envió dichas pruebas al esposo de Midoriko
Kagura: (se alarmó y abrió los ojos como espantada) ¿Qué Enju hizo qué?... no, no… me digas ¿que le mandó dichas pruebas a Bankotsu? ¡Por favor dime que no lo hizo!
Setzuna: ¿Cuál es el problema con ello?
Kagura: ¡yo puedo tolerar que Sesshomaru sea un condenado infiel, porque lo nuestro ya no existe! ¡Sin embargo Bankotsu vive perdidamente enamorado de Midoriko y se ha cerrado completamente a la idea de que ella le pueda ser infiel! ¡Si él ve dichas pruebas… se moriría de la pena! ¿¡Tienes las pruebas contigo!?
Setzuna: sí (le mostró el chip) hace unos minutos Enju casi te envía un mail a ti también, pero le pedí que no lo hiciera
Kagura: ¡déjame ver el contenido de ese chip! ¡Quizá las pruebas no senn tan graves!
Setzuna: (tomó su Ipad y le mostró parte del contenido) son muchísimas fotos altamente comprometedoras y hay 3 videos que te sugiero que no veas (las fotos iban de la más inocente a la más candente. En Las primeras se les veía conversando en la puerta de alguna habitación o bebiendo algo dentro de esta y en las más intensas se les podía apreciar haciendo el amor y los videos… dos de ellos parecían una película para adultos y el ultimo era el del la suit imperial)
Kagura: (miró a groso modo algunas de las fotos y los videos con solo los primeros segundos le bastó) ¡esto es demasiado! De ninguna manera puedo permitir que Ban, mire el dichoso mail o su mundo se vendrá abajo. ¡Pídele a Enju que recupere ese mail!
Setzuna: imposible, hacerlo le tomaría algunas horas o hasta días, hackear un correo sin tener la más mínima información es algo difícil
Kagura: ¿¡puede infiltrar cámaras en la habitación de un hotel de lujo!? ¿¡Pero no puede hackear un simple correo!? ¡Ay por favor!... en ese caso deberé hacer algo de inmediato (tomó el chip y se bajó del auto)
Setzuna: ¿Qué planeas hacer?
Kagura: iré, hasta la casa de Bankotsu y lo convenceré de que me deje ver su correo y de ser necesario no sé, robaré su computadora o le cortare el internet ¡ay no sé, algo se me ocurrirá! Te veo luego (se fue corriendo en busca de su auto, mientras intentaba localizar a su amigo mediante celular, pero no tenía éxito)
Sin si siquiera pensarlo, ni fijarse en la hora, condujo lo más rápido que pudo hasta las casa de la familia Yatsura. En cuanto llegó estacionó su auto donde pudo, se bajó a toda prisa de este y se dirigió a la puerta. Sabía la clave de acceso, pero no le pareció prudente ingresar sin haber avisado.
Tocó varias veces el timbre, hasta que por fin alguien le abrió.
Kaede: (con casi 91 años encima, su salud se había deteriorado bastante y a pesar de los múltiples esfuerzos del matrimonio Taisho de llevarla con los mejores médicos del mundo, el Alzheimer, la estaba consumiendo rápidamente) ¡hola mi niña! ¡Cuánto tiempo que no te veía! Si buscas a mi niño Sesshomaru, él hace horas que se fue, vino a ver a la pequeña Rin y se fue
Kagura: ¿Cómo estas nana? (le siguió la corriente) si sé que Sessh se fue hace mucho, pero a quien vengo a ver a Bankotsu ¿él se encuentra en casa?
Kaede: ¿Quién es Bankotsu? A ese no lo conozco
Kagura: es el tío de Rin ¿lo recuerdas?
Kaede: ¡ah sí!, un joven muy apuesto ¿él es el médico de mi niña Sara verdad? Por cierto ¿dónde se habrá metido mi niña?, hace ya un buen rato que no la veo
Soten: (al escuchar voces salió de su habitación y se acercó a ambas) Kagura ¡que sorpresa verte por acá!
Kagura: perdóname que viniera tan tarde y sin anunciarme, estuve tratando de ubicar a tu papá y no me contestó el celular
Soten: debe ser por lo que está encerrado en la biblioteca estudiando
Kagura: ¿puedo subir a verlo? Es de vital importancia que hable con él
Soten: por su puesto ve. Dijo que no quería ser molestado, pero si te urge verlo solo sube
Kagura: gracias. Hasta luego nana Kaede (subió las escaleras tan rápido como pudo)
Kaede: (refiriéndose a Soten) ¿otra vez te pusiste lentes de contacto? ¿Qué ocurre mi niña? ¿No te gustan tus ojos color ámbar? (creía que ella era Rin)
Soten: (le sonrió) no es eso nanita, lo que sucede es que estoy haciendo un cosplay de mi personaje favorito y sus ojos con de color turquesa
Kaede: ¿Qué cosas dices Soten? Claro que sé que tus ojos son turquesas al igual que los de tu padre. Siempre he dicho que te pareces más a mi niño Bankotsu que a mi niña Midoriko (por ratos recuperaba la lucidez)
Soten: ya es tarde nanita, ¿por qué mejor no, nos vamos dormir?
Kaede: si mi niña ¿quieres que te lea un cuento? Ese que te gusta tanto (pensaba que era Rin a los 6 años)
Soten: (roló los ojos) si nana está bien léeme lo que tú quieras (sujetándola para que no se caiga, la llevó hasta su habitación)
Mientras tanto Kagura intentaba contener su nerviosismo, no dejaba de pensar en el contenido del mail y peor aún no dejaba de pensar si su amigo ya lo había visto.
Se serenó lo más rápido que pudo, despejó su mente y tocó la puerta de la biblioteca un par de veces. Como no hubo respuesta ingresó y se percató que su amigo estaba totalmente concentrado viendo algo en el monitor de su lap top.
Un sudor frío corrió por su frente y pensó ¿estará viendo las fotos o peor aún los videos?
Kagura: (lo interrumpió) hola ¿Qué es lo que estás viendo tan concentrado?
Bankotsu: (apartó su vista del monitor en cuanto la escuchó) Kagura, no te sentí ingresar
Kagura: (se acercó lo más que pudo, para quitarse la curiosidad de encima y sintió como le volvía el alma al cuerpo cuando se percató que él estaba leyendo algo) disculpa, toqué varias veces pero como no obtuve respuesta de tu parte decidí ingresar ¿te… interrumpí?
Bankotsu: (se quitó las gafas que usaba para leer) estaba estudiando acerca del caso de Kaede, su Alzheimer es uno de los más invasivos y por más que he consultado con varios colegas y yo mismo he examinado su caso a fondo… todos coincidimos en que apenas le quedan unos pocos meses de vida.
Es algo realmente lamentable pero nuestra querida nana, nos abandonara pronto
Kagura: hace un momento cuando la vi, me dio la impresión que su mente se ha detenido en el tiempo. Cree que Soten es Rin y que Sara aún está viva
Bankotsu: sus momentos de lucidez son muy escasos, su mente está retrocediendo cada vez más. El otro día cuando llegué se puso a gritar porque no sabía quién era yo y creyó que la iba a atacar (suspiró) como doctor estoy acostumbrado a tratar ese tipo de cosas pero como su nieto (la consideraba su abuela) me es muy difícil verla partir
Kagura: lo sé a todos nos cuesta verla tan enferma, pero todos algún día deberemos partir.
(El silencio se apoderó del lugar por unos segundos) disculpa que te cambie abruptamente de tema, pero si vine hasta aquí tan tarde fue para pedirte que me permitas revisar tu correo
Bankotsu: si claro, no tengo nada que ocultar (se paró de su asiento y se lo cedió)
Kagura: (se sentó y digito el correo de él) etto… perdona que sea tan atrevida, pero si lo hago es porque sin querer te envié un virus altamente destructivo hace una hora aproximadamente y como sé que guardas información valiosa quise avisarte. ¿Me brindarías tu contraseña?
Bankotsu: fierecilla, esa es. Tómate tu tiempo y busca con calma, todos los días me llegan montones de correos de reportes de mis diferentes negocios y sobre todo de la clínica de España, por lo que es probable que no encuentres tu correo de inmediato
Kagura: (ingresó y efectivamente habían como 300 correos sin leer enviados ese día) veo que siempre tienes presente a Midoriko ¿no es así? (lo decía por la contraseña)
Bankotsu: no he de sorprenderte, sabes que la amo y es natural que la tenga presente en casi todo lo que hago (miró su reloj) por cierto, hoy también debe tener mucho trabajo porque todavía no ha llegado (era casi media noche)
Kagura: (mintió) sí últimamente hay muchos huéspedes en los hoteles y por ello la cocina es una de las áreas más pesadas, imagino que debe estará apoyando a Koga (en lo que hablaba buscaba el correo y no lo encontraba. Sacó su celular del bolsillo de su abrigo para hacer una llamada y sin percatarse dejó caer el chip en la alfombra)
Setzuna: (al celular) ¿qué ocurrió? ¿Lograste borrar el correo?
Kagura: no lo encuentro, no sé cual es
Setzuna: busca alguno que diga urgente
Kagura: (suspiró con pesadez y pensó, estoy revisando el correo de un doctor y la mayoría dice urgente) ¿algún otro dato? Ese título no me sirve
Bankotsu: ¿lograste encontrar el correo?
Kagura: lo que sucede es que lleva de titulo urgente y veo que la mayoría dice lo mismo
Setzuna: el correo se llama: tema urgente a tratar
Kagura: ¡lo encontré! (colgó)
¡Listo Ban! Toda tu información está a salvo
Bankotsu: gracias por tu preocupación (le sonrió amicalmente) tomarte la molestia de venir hasta aquí solo porque temías que la información de mi computadora se borrara, demuestra que eres una gran amiga
Kagura: sabes que te tengo un cariño muy grande y moriría de la pena si por mi culpa perdieras algo tan valioso como los archivos de tu computadora.
Bueno ya cumplí con mi cometido, creo que lo mejor será que me vaya a casa, ya es un poco tarde y supongo que quieres descansar
Bankotsu: en realidad me quedare esperando a Miko, la llame unas cuantas veces y tiene el celular apagado. Llamé al hotel y Goshinki me dijo que ella salió a su hora por lo que mejor la espero, no vaya a ser que le haya pasado algo y me necesite
Kagura: (pensó: esa mujer no te merece, de seguro se está revolcando con Sesshomaru y tú estás preocupado por ella) no creo que nada malo le haya pasado, lo más probable es que este en el otro hotel, cuando me fui había un gran grupo de jovencitos en el restaurant y es posible que mi personal le haya solicitado ayuda.
Me retiro ya. Akago debe estar esperándome despierto ya que no le he visto en todo el día
Bankotsu: déjame que te acompañe hasta la salida
Kagura: no es necesario, tú continúa con lo tuyo (le dio un beso en la mejilla y se dirigió a la salida. En cuánto salió se topó con Midoriko que estaba a punto de ingresar)
Midoriko: ¡Kagura! ¿Qué haces por acá tan tarde?
Kagura: (la miró con desprecio) la pregunta es… ¿disfrutaste de mi esposo también está noche?
Midoriko: (se quedó fría ante el comentario, pero disimuló) ¿de que hablas? ¿A que viene tan mordaz pregunta?
Kagura: lo sé todo, tengo pruebas de sus repugnantes encuentros… ustedes dos son tal para cual. Pero descuida, por mí no se detengan, sigan revolcándose en cuantas habitaciones y hoteles de la cadena quieran, a mí lo único que me importa es que mi amigo no salga lastimado.
Él definitivamente es mucho hombre para ti (pasó del lado de Midoriko y ella la sostuvo del brazo, se le acercó al oído y le susurró de manera amenazante)
Midoriko: si Bankotsu se llega a enterar media palabra de lo que estás diciendo… le cuento a Sesshomaru que te estás viendo de nuevo con Takemaru (Kagura abrió los ojos de par en par)
Kagura: ¿de que estás hablando? Él está muerto desde hace mucho
Midoriko: tengo pruebas de lo que digo ¿con que crees que te estaba alumbrado aquel día del apagón en casa de Kannon? (Kagura puso cara de espanto) sí… era la luz de la cámara de mi celular con la que estaba filmando el preciso instante en que ustedes se estaban besando. Así que si no quieres que refunda en la cárcel de por vida a tu amante… mantente bien calladita y ni una palabra a Bankotsu ¿entendiste?
Kagura: (jaló su brazo con rudeza) yo no quiero verlo lastimado… así que si se entera será por otros medios, de mi boca no saldrá una palabra y en cuanto a mi esposo ¡te lo regalo! Haz lo que quieras con él, pero si te advierto ¡le tocas un cabello a Setzuna y le cuento todo con lujo detalles a Bankotsu. Así que estas advertida Midoriko
Midoriko: tú también… querida prima
Kagura: me voy, no quiero estar un solo segundo más cerca tuyo… primita (le dio la espalda y caminó como si nada hasta su auto. Por fuera aparentaba serenidad, pero por dentro se sentía acorralada. El hecho que fuera la amante de su esposo no le importaba, pero el que supiera que su verdadero amor estaba vivo sí y mucho)
Al llegar a su domicilio, estaba dispuesta a enfrentar a su esposo y pedirle de una buena vez el divorcio. No quería seguir atada a él legalmente, la rabia y fastidio era lo único que radicaba en su corazón y mente aunque también la preocupación, temía que él en reproche por solicitarle el divorcio, tomara represalias contra su amante.
¿Qué debo hacer? se decía mentalmente.
Caminó por un largo corredor hasta llegar a la habitación de su hijo y se percató que él no estaba sólo. Estaba recostado en su cama y sosteniendo una conversación con su padre.
Sin que ninguno de los dos se percatara de su presencia, se escondió detrás de la puerta y se puso a escuchar la conversación entre ambos.
Akago: papá ¿tú y mamá en verdad me quieren? Ambos me dan la impresión que están más preocupados por hacer dinero que en pasar tiempo conmigo
Sesshomaru: (acarició la mejilla de su hijo) claro que te queremos, pero nuestras responsabilidades son muchas y es por ello que no disponemos de mucho tiempo
Akago: desde que enviaste a mi hermana al extranjero has estado menos tiempo en casa y más metido en tu hotel o de viaje. Cuando Rin estaba acá, parabas más al pendiente de ella que de mí, por eso creo que tú no me quieres
Sesshomaru: (tragó duro, esas palabras eran realmente hirientes) a los dos los quiero por igual, pero desde que Rin ya no está, mis preocupaciones son dobles. Ahora debo mantenerme al pendiente de ella a lo lejos y como a ti te tengo cerca… (Hizo una pausa para ordenar sus ideas) tienes razón hijo, te he tenido muy desatendido últimamente. Hare un espacio en mi apretada agenda especialmente para ti, no es justo que le dedique más atenciones a tu hermana y a ti te deje de lado.
Discúlpame por no haberme detenido a pensar en cómo te sentías, te prometo que desde hoy ello va a cambiar (le dio un beso en la frente) hasta mañana hijo, descansa que mañana será un día diferente (caminó hacia la puerta y Kagura a hurtadillas se dirigió a su habitación, antes de que la viera)
En la habitación matrimonial…
Kagura se estaba dando una ducha y mientras pensaba en que hacer. Ya no sabía que sentir por Sesshomaru después de haberlo escuchado conversar con Akago, era evidente que mal padre no era, ya que siempre estaba al pendiente de Rin y por su hijo sentía un profundo amor, pero como hombre… le dejaba mucho que desear.
¿Sería posible que si hablaba con él, las cosas podrían mejorar en su matrimonio e impedir que su familia se desglosara?
Se sentía confusa. Por un lado lo seguía queriendo, pero por otro estaba el hecho de que a quien amaba no era a él sino a Setzuna, pero también tenía que admitir que no había sido la esposa perfecta, había descuidado mucho su matrimonio por ser más madre que esposa.
Días de días lo había dejado sólo y hasta lo había hecho completamente a un lado por estar siempre cerca de su hijo y paulatinamente él se fue enfrascando cada vez más y más en su trabajo.
Los problemas en su relación no eran recientes ya tenían al menos unos cuantos años de distanciamiento, quizá era momento de hablar las cosas de frente y no seguir callando.
Terminó de ducharse, se cubrió con una bata, se puso un pijama cómodo y salió del cuarto de baño. Al salir vio que Sesshomaru estaba sentado al filo de la cama tocándose el rostro mirando hacia el suelo, se le veía algo afligido.
Kagura: (se sentó a su lado y le dio un medio abrazo) ¿Qué sucede? ¿Te ocurre algo?
Sesshomaru: (la miró con ojos tristes, una mirada muy poco usual en él) acabo de estar en la habitación de Akago y sus reproches me han hecho darme cuenta que no estoy siendo un buen padre con él. Inconscientemente me he estado preocupando más por Rin y lo he estado dejando de lado. La demanda laboral en el hotel cada vez está más fuerte y es por ello que no he podido brindarle la atención que merece
Kagura: (pensó: ¿el trabajo? O ¿¡el hecho que te revuelcas con tu amante!?) ¿Por qué no contratas un asesor para que te ayude? ¡No comprendo! ¿Por qué insistes en llevar la presidencia de la cadena tú sólo? Para algo están Totosai, tu padre y tu hermano ¡siempre quieres ser tú quien lleve el control de todo y eso está comenzando a afectar a nuestra familia!
Sesshomaru: tienes razón, debería solicitar ayuda, sin embargo tú no estás dispuesta a hacerte cargo de la presidencia del Imperial teen y por ello debo ser yo quien asuma también ese rol
Kagura: (se sintió algo presionada) ¡ya te dije que ese puesto es demasiada carga para mí! ¡No sé para que le regalaste un hotel a Rin, si sabías que no se iba hacer cargo! ¡En lugar de reprocharme a mí, repróchale a ella!
Sesshomaru: tenía la vaga esperanza de que desistiera de la idea de ser actriz y cantante y dedicarse al negocio familiar, pero claro como no cuento con el apoyo de mi propia esposa debo hacerme cargo de todo yo sólo
Kagura: (se molestó con el comentario) ¡esposa a la cual ni respetas! ¿Qué crees que no sé que tienes un amorío con Midoriko desde hace meses? ¿¡Crees que soy tan ciega como para no darme cuenta que tu supuesto montón de trabajo extra tiene nombre y cuerpo de mujer!?
Sesshomaru: (sin inmutarse) ¿de que estás hablando? ¿Otra vez estas con tu celos absurdos por ella? Ya te he dicho que he tenido muchos pendientes y es por eso que no he podido volver a casa en muchas ocasiones (no mentía muchas veces se quedaba hasta muy tarde en el hotel y su último encuentro con su prima había sido en la suit imperial, después de semanas)
Kagura: ¡mientes! Sé que has estado sosteniendo un sórdido romance con ella y tengo pruebas de lo que digo (buscó en el bolsillo de su sacó y no encontró el chip, maldijo para sus adentros y continuó con la discusión) tienes suerte que no encuentre el chip con las pruebas de tu infidelidad, pero en cuanto lo encuentre recurriré al mejor juez del país ¡para que me divorcie de ti en el acto y me otorgue lo que me corresponde por derecho!
Sesshomaru: (sin tomarle importancia) haz lo que te plazca, no tengo intenciones de detenerte.
Esta ocasión es distinta a la otra, esta vez si quieres divorciarte de mí por el motivo que sea, puedes hacerlo
En lo que ellos discutían acaloradamente un pequeño que no podía conciliar el sueño, se dirigió a la cocina por un vaso con leche y cuando pasó por la habitación de sus padres pudo escuchar fragmentos de la conversación, pero lo único que entendió claro fue la palabra divorcio.
Hecho un mar de lágrimas irrumpió en la habitación y se puso a gritar
Akago: ¿se van a divorciar? ¿Por qué? ¿Qué pasara conmigo? ¿Acaso deberé escoger con cuál de los dos quedarme?... yo quiero vivir con los dos por algo son mis padres, aunque no los vea a menudo igual ¡yo si los quiero! (salió corriendo y llorando de la habitación)
Kagura: (se le hizo un nudo en la garganta) Akago hijo, por favor espera (fue tras él, pero su esposo la detuvo)
Sesshomaru: déjalo, seré yo quien hable con él. Después de todo es mi culpa que las cosas estén como están ahora. (La miró de forma abatida) luego te aclarare todo (la dejo en la habitación y se dirigió a la de su hijo)
Tocó varias veces a la puerta pero su hijo se negaba a abrirle.
Akago le gritaba una y otra vez que se fuera, que a la única que quería ver era a su niñera (Wacana) que ella era la única que lo en verdad lo quería y entendía.
Sin embargo su padre le insistió que lo dejara entrar y como no lo conseguía, fue por su esposa para que lo convenciera.
Entre los dos lograron convencerlo de abrir la puerta (la había trabado de tal manera por dentro que no podían abrirla)
Kagura: (intentó acariciarlo, pero él se escondió bajo las sabanas de su cama) hijo por favor no te pongas así, sabes de sobra que tu padre y yo te amamos, pero hay veces que las cosas se nos salen de control y discutimos
Akago: no soy ningún tonto mamá, escuche perfectamente cuando le decías a papá que querías el divorcio y él te dijo que estaba bien
Sesshomaru: hijo, escucha lo que te está diciendo tu madre, lo que oíste hace un momento fue un mal entendido. Estábamos algo ofuscados por la discusión y dijimos cosas sin saber, pero la verdad es que tu mamá y yo no nos vamos a divorciar, solo fue una mala reacción del momento
Akago: (descubrió parte de su lloroso rostro) ¿lo dices en serio? ¿Entonces no tendré que escoger con cuál de los dos quedarme?
Kagura: sin importar lo que suceda, siempre seremos tus padres y nunca te pondríamos a escoger con cuál de los dos quedarte. Lo que le dije a tu papá de divorciarnos fue porque estaba molesta, pero ahora que ya estoy más tranquila te puedo decir que no era verdad
Akago: (se limpió el rostro y sonrió) ya no discutan por favor (se paró sobre la cama y los abrazó a ambos) yo los amo por igual y no quisiera que se separen
Sesshomaru: descuida hijo, te aseguro que ello no ocurrirá (lo arropó y le pidió que se durmiera)
Kagura: hasta mañana hijo, descansa y no te preocupes por nada, te prometo que todo estará bien (le dio un dulce beso y salió de la habitación junto con Sesshomaru)
Ambos retornaron a su habitación y ninguno se dirigió la palabra.
Él simplemente se dio un rápido baño y luego se recostó en la cama al lado de su disgustada esposa.
Sesshomaru: por el bien de Akago creo que será mejor que pospongamos nuestros planes de divorcio
Kagura: (sarcásticamente) hasta que por fin estamos de acuerdo en algo Taisho.
Te diré que no importa cuánto intentes negar tu infidelidad con tu prima, tengo pruebas que cercioran lo que digo y es más la misma Midoriko ya aceptó que lo que lo que digo es verdad
Sesshomaru: (pensó: condenada Miko ¿no podía quedarse callada?) ¿Qué es lo que quieres? Dímelo sin rodeos de una buena vez para terminar con esto
Kagura: simple, quiero que admitas que sostienes un romance con tu prima y quiero que cumplas con tu promesa de estar más tiempo al lado de nuestro hijo
Sesshomaru: ok, tu ganas Kagura, admito que si he estado manteniendo un amorío con Miko. Si tienes pruebas como dices, entonces haz con ellas lo que desees, a mí déjame en paz con ese tema y en cuanto a Akago no hace falta que me digas que debo hacer
Kagura: ahora que has admitido que eres un adultero. Desde hoy dejaremos de ser marido y mujer, desde este preciso instante nosotros solo seremos un matrimonio de apariencia, fingiremos ante la sociedad y nuestros conocidos que somos la pareja más feliz y unida del mundo, pero entre nos… no será así
Sesshomaru: estoy de acuerdo, con tal de me dejes tranquilo, hare lo que me pides y por cierto en cuanto a la presidencia del imperial teen, se la otorgare a Kagome, estoy segura que ella si podrá con ese puesto que tú rechazaste más de una vez
Kagura: si crees que eso me incomoda, descuida, estoy más que complacida con saberme libre de esa tediosa responsabilidad, de por si soportarte como mi pareja ya es suficiente como para tener que aguantarte como mi profesor. Pobre Kagome la compadezco, no tiene ni idea como eres cuando quieres capacitar a alguien (se dio media vuelta) hasta mañana falso esposo (él no le respondió y simplemente apagó las luces)
A la mañana siguiente en la casa de la familia Yatsura…
El personal a cargo de la limpieza encontró diversos objetos regados por toda la residencia, entre ellos un chip SD, por lo que simplemente lo depositaron en la canastilla de objetos encontrados que se hallaba a la entrada de la casa.
Unas horas más tarde llegó Soten de la escuela y revisó dicha canastilla. Encontró algunas de sus pertenecías las cuales había dejado olvida por toda la casa y vio el chip, pero como no era de la marca que ella solía utilizar lo dejo en su sitio.
Siendo ya de noche, retornó el dueño de casa junto con su paciente más querida. (La había llevado a su clínica para que recibiera su tratamiento)
Miró la canastilla, tomó el chip y le preguntó a su hija si era de ella, pero su respuesta fue negativa.
Pensó que podría ser de su esposa y lo conservó con él.
Le dio sus medicamentos a Kaede, la dejó en su habitación y se dirigió a la biblioteca para seguir estudiando su caso de cerca.
Ya era bastante tarde cuando de pronto Midoriko lo llamó informándole que se quedaría en el refugio para animales junto con Shimma e Izumo para hacerse cargo de los recién llegados.
Le deseo lo mejor y continuó con lo suyo, cuando de pronto se acordó del chip que llevaba en su bolsillo.
Le entró curiosidad y se puso a revisar su contenido.
Cuando empezó a ver las primeras fotografías no sintió nada extraño, pero cuando fue viendo las más intensas, sus ojos se abrieron de par en par y su corazón empezó a latir aceleradamente.
No podía creer lo que estaba observando, sin saber muy bien el porqué continuo mirando, hasta que llegó al primer video, el cual tenía la fecha de su noveno aniversario.
Al ver el apasionado encuentro que su esposa había sostenido con su primo empezó a recordar que aquella noche él la había ido a buscar para celebrar su aniversario y los había visto en actitud sospechosa a ambos.
Se sintió fatal, sintió que el mundo se le venía encima, no podía creer que su bien amada esposa le estuviera engañando nuevamente con su primo y peor aún, no solo había sido en una ocasión o dos sino durante meses (las fotos y videos estaban fechados)
Se sentía sumamente dolido, sentía que todo el amor que le había entregado a aquella mujer había sido totalmente en vano.
¿Por qué? Era la pregunta que rondaba su mente ¿en que le había fallado, para lo traicionase de tal manera? Sin proponérselo, las lágrimas de dolor, frustración, rabia, fastidio e indignación comenzaron a recorrer sus mejillas.
Solo había algo que deseaba hacer en ese momento y era refugiarse en la persona que más confiaba (su hermano) tomó su celular y lo llamó
Jakotsu: (al celular) ¡ey Ban! ¿A que se debe tu repentina llamada?
Bankotsu: (muy serio) ¿Dónde estás y con quién?
Jakotsu: ¡caray hombre! me asustas, pareces policía y me haces sentir como un criminal
Bankotsu: déjate de bromas y respóndeme
Jakotsu: (sintió que su hermano hablaba en serio) estoy en mi casa con Hari ¿ocurre algo?
Bankotsu: pídele a Hari que se vaya, quiero hablar contigo a solas ¡ya! (colgó)
Jakotsu: moshi – moshi ¿Ban estás ahí? uhm, que extraño me colgó (bajó del 6to piso al 3ro para buscar a su novia)
Hari: (estaba en el estudio de danza practicando una coreografía, cuando vio la imagen de su novio através de los enormes espejos) ¡ey picarón! ¿Me estas espiando? (sin dejar de danzar)
Jakotsu: que más quisiera yo poder observarte bailar por horas, pero si bajé hasta aquí es para pedirte que por favor por nada de este mundo subas al 6to piso.
No sé porque, pero Ban me acaba de llamar pidiéndome que hablemos totalmente a solas
Hari: (se detuvo) ¿le ocurrió algo malo?
Jakotsu: (suspiró hondo) por su timbre de voz diría que fue algo muy malo o muy serio, él no suele pedirme que hablemos a solas a menos que se trate de algo sumamente importante
Hari: descuida daor (querido), te prometo que no los interrumpiré. Ahora si me disculpas seguiré ensayando (él se retiró y subió al 6to piso para esperar a su hermano)
Una hora después aproximadamente llegó.
Su semblante no era para nada bueno, estaba terriblemente triste y muy serio, tan serio que su mirada era cortante y su timbre de voz era de lo más seria.
Bankotsu: ¿estás sólo verdad?
Jakotsu: (se espantó al verlo tan serio) sí, claro, le pedí a Hari que no, nos interrumpiera y está en el estudio de baile
Bankotsu: (se sentó en el enorme sofá de la sala) sírveme una copa del licor más fuerte que tengas
Jakotsu: ¿de cuándo aquí tú bebes?
Bankotsu: desde ahora, tú solo haz lo que te pido.
Recién ahora comprendo porque la gente bebe cuando se siente mal… siento que si me embriago tendré la oportunidad de aliviar esto que siento en estos momentos
Jakotsu: (se dirigió al bar que estaba cerca y le preparó un screwdriver y se lo ofreció) ten… es vodka con jugo de naranja, no es un trago tan fuerte por lo que no te subirá muy rápido
Bankotsu: (dio un par de sorbos y no le supo mal) tú también deberías beber conmigo, para que así estemos en igualdad de condiciones
Jakotsu: si hiciera tal cosa, no podría estar en mis cinco cávales para entender que te pasa, prefiero mantenerme sobrio. Tú no sueles beber y no sé que te pasara cuando el alcohol se te suba
Bankotsu: (se tomó la copa de golpe) sírveme más, está noche quiero quedar inconsciente, quiero olvidar por completo a esa mala mujer, a esa pérfida que lo único que hizo fue burlarse de mi cariño por ella y prefirió al imbécil de su primo
Jakotsu: (empezó a entender que ocurría, le sirvió otra copa y se sirvió una copa de vino blanco para él) ¿Qué fue lo que pasó con mi bella hada del bosque? ¿Qué te hizo para que estés tan deprimido?
Bankotsu: (se tomó la 2da copa de golpe) tu muy querida hada… ¡me engaño con un maldito duende!, un miserable ser que debí ¡extinguir del planeta con mis propias manos hace mucho tiempo atrás! (se sirvió vino y dio un par de sorbos)
Jakotsu: deja de estar bebiendo tanto y tan rápido, ¡te vas a poner mal! Y dime ¿de dónde sacas que Midoriko te fue infiel?
Bankotsu: ¡déjame! Lo único que quiero… es ahogar mis penas en alcohol.
Ese par se burlaron de mí… nuevamente… no sé cómo diablos llegó un chip con pruebas de su infidelidad hasta mi casa, pero llegó.
¡Aisf! debí dejarla a la primera oportunidad que tuve… pero no… no lo quise hacerlo porque creí en ella… porque la amaba… o mejor dicho… la amo.
¡Maldición Jako! ¿¡En que le falle!? ¿Qué hice mal? ¿Por qué demonios tuvo que, serme infiel nuevamente? ¿Por qué? dime ¿por qué? Yo… (las copas ya se le estaban subiendo) debí dejarla, debí olvidarme… de ella… cuando se enredó por primera vez con el imbécil de Sesshomaru… cuando tuvo la osadía de no saber dé ¿Cuál de los dos… era la hija esperaba? (su hermano puso cara de sorpresa) sí… Jako, entérate… Midoriko me fue infiel ¡hace muuuchoo! Mientras yo estaba en España… pensando a cada instante en ella… acelerando los tramites de la clínica para poder… estar a su lado por siempre… ella… ella… se encamó con su primo y no supo de cuál de los dos había quedado embarazada… y yo… haciendo el papel de imbécil… la fui a buscar hasta Inglaterra… cuando la muy… (Quería insultarla pero no podía) tú me entiendes… la fui a buscar porque la extrañaba… porque sentía que mi vida sin ella no valía nada ¿¡por qué!? Dime hermano… ¿por qué me va tan mal con las mujeres?
Primero fue Sara… otra que vivió perdidamente enamorada del idiota ese… le ofrecí mi vida… ¡pero no! Ella prefirió acelerar su muerte por… estar lado del Taisho ese y ahora Miko… mi muy amada Miko, también lo prefirió a él… ¡no entiendo nada!
Jakotsu: ello sin contar a Kaguya, ella no conoció a Sesshomaru, pero también te lastimó
Bankotsu: ¡Jako! ¡No agregues más pesar a mis penas!... esa mujer… esa mujer… me arrebató de las manos la posibilidad de ser padre... definitivamente… algo está mal conmigo ¿por qué todas las mujeres de las cuales me he enamorado?... ¿me han fallado?
Sírveme otra copa, quiero borrar de mi mente por… completo a esa maldita mujer
Jakotsu: bebiendo no resolverás nada, solo te pondrás peor
Bankotsu: quizá debería hacer lo mismo que tú… debería fingir que soy guay, para que así… ninguna mujer me pudiese lastimar… ¡ey…sí, eso voy hacer! Así ¡ya ninguna arpía se me acercara de nuevo!
Jakotsu: no te burles de mí. Tú bien sabes que si lo hice fue porque también fue lastimado muchas veces al igual que tú. Mujer en la que me fijaba, me tomaba por un idiota. Les entregaba mi corazón, las trataba como reinas y ellas simplemente se buscaban a un patán que las tratara mal e hiciera llorar, ¿para qué? Para que luego regresaran a mí y solo me usaran de paño de lágrimas (suspiró) no hermano, nosotros definitivamente no hemos tenido suerte en el amor
Bankotsu: (con otra copa de vino en la mano) ¿y Hari qué? No me vas… a salir con ella es igual a las otras
Jakotsu: ella es única, ella supo ver dentro y no fuera de mí, es por eso que me robó el corazón, pero aún así no me siento seguro. Es decir, es tan bella, famosa y tiene una personalidad avasalladora, que ¡quién sabe! En cualquier momento podría aburrirse de mí e irse con otro. Por ello me mantengo alerta y no deposito todo mi cariño en ella, para que si algún día decide irse el dolor no me consuma
Bankotsu: ¡brindemos! Por esas mujeres que mal nos han pagado… yo… no puedo dejar de amar a Miko, pero desde ahora… me alejare de ella.
Hermano, ¡vámonos a España y alejémonos de todos y de todo lo que hay aquí!, hagamos realidad el sueño de nuestros padres de hacernos cargo de la clínica infantil y…
Jakotsu: y… no digas tonterías.
Por una decepción amorosa no vas a dejar de lado todo lo que has logrado y sobre todo ¡no me vas arrastrar contigo! Yo estoy bien acá, por fin tengo amigos de verdad, estoy a gusto con mi empleo aunque no lo necesite y vivo al lado de una mujer que me hace sentir especial
Bankotsu: comprendo… en ese caso… deberemos acostumbrarnos a estar separados
Jakotsu: ¿Qué quieres decir con ello?
Bankotsu: no pienso quedarme en el país, dejaré mi puesto como director general de la clínica de acá y me haré cargo de la de allá… empezare una vida lejos de Midoriko y todo lo que me recuerde a ella
Jakotsu: ¿te olvidas de Soten? ¿Qué pasará con ella? ¡Ella te adora y no soportaría estar lejos de ti!
Bankotsu: ni yo de ella, mi hija es la única mujer… que estoy seguro… jamás me traicionara, por ello me la llevaré conmigo (lo miró fijamente) así es hermano… hare una vida nueva… solo con mi hija, sin ninguna mujer… adultera a mi lado
Jakotsu: no puedes decidir por Soten, al menos deberías preguntarle ¿Qué es lo que quiere?
Bankotsu: ella me ama, como yo a ella… y si no quiere seguirme… entonces… me iré sólo… ya tome una decisión y… desde mañana… organizaré todo para mi partida… pero sobre todo… (Empezó a lagrimear) le pediré el divorcio a… la mujer que aún amo… ¿¡por qué Miko!? ¿¡Por qué me traicionaste!?
Jakotsu: ya deja de culparte, no fue tu culpa, ella tomó su propia decisión
Bankotsu: la traté como reina… fui siempre atento y cariñoso con ella… nunca peleamos… pero sabes algo… hay algo en lo que si fallé y fue… haber puesto mis ojos en ella… sí, ese fue mi error. Mi error fue haberme enamorado de ella, sabiendo que ella estaba enamorada de su primo… ¡sí!... ¡ese fue mi error! ¡jah! Pero que estúpido fui… (Comenzó a reírse como demente) fui un reverendo imbécil desde el principio.
Aquella noche que ella se puso a llorar en mis brazos porque su primo la había rechazado, debí darme cuenta… pero claro, como perdí la cabeza por ella… creí que podría llegar a conquistarla (lloró con fuerza, cual niño) ¡me engaño! ¡Me hizo creer que me amaba y… nunca fue así! ¡Mikoooo! ¿Por qué lo hiciste Miko? (cayó de rodillas empapado en lagrimas y lamentándose)
Jakotsu: (lo abrazaba e intentaba consolar) componte hermano, quizá solo fue un mal entendido y has exagerado las cosas
Bankotsu: ¡exageré las cosas! ¿Crees que estaría en este lamentable estado por nada?... ¡no Jako! ¡Esa mujer… es una condenada adultera! ¡No sé como demonios llegó ese chip a mi casa!, pero gracias al contenido del mismo… me enteré de toda la verdad.
Ella y el… ¡maldito de su primo! Me estuvieron viendo la cara del más grande imbécil, durante meses… incluso… durante nuestro aniversario… ella se revolcó con él y… luego… luego… pasó la moche conmigo.
¿Entiendes como me siento? ¿Entiendes lo que es amar como un loco a una mujer y que está simplemente te traicione una y otra vez? ¿¡Me entiendes acaso!?
Jakotsu: en parte si te entiendo, recuerda que hace algunos años atrás yo estuve en tu misma situación. Me enamoré locamente y ella me dejó por mi mejor amigo, ¿para qué? Para que luego él, la traicionara y la dejara de lado y aún así intenté reconquistarla y ella se fue tras de él.
Creo que lo que está mal en nosotros es que entregamos demasiado, sin pedir nada a cambio
Bankotsu: se acabó… nunca más, volveré a ser el juguete de esa… de esa… (Había llorado tanto y bebido de igual manera, que se estaba comenzando a quedar inconsciente) de esa… pérfida mujer… (Cayó rendido sobre el sofá)
Jakotsu: (lo acomodó como pudo) pobre Ban, sí que ha sido muy duro para él (el celular de su hermano empezó a sonar) uhm… Midoriko ¿Qué sucede?
Midoriko: ¿Jakotsu, eres tú?
Jakotsu: si llamas para saber de mi hermano, te diré que está en mi casa, lo llamé hace unas horas para que nos reunamos y se acaba de quedar profundamente dormido
Midoriko: cuando despierte dile que lo llamé. Estaba preocupada por él.
Hasta pronto Jako (colgó)
Jakotsu: (llamó a su novia) banphrionsa (princesa) la reunión con mi hermano llegó a su fin ¿puedes venir a hacerme compañia por favor? Te necesito
Hari: (al celular ya medio dormida) ok speír (cielo) ya me habá quedado dormida en el auditorio (bostezó) pero si me necesitas ire enseguida.
En cuanto ella subió, Jakotsu le explicó todo lo acontecido.
Se sintió muy triste por Bankotsu, sentía que no merecía que Midoriko le hubiese engañado de la manera como lo hizo. Sin embargo desde su punto de vista medico, no le pareció congruente que él perdiera el control refugiandose en el alcohol, por lo que le sugirió a Jakotsu que le pidiera a su hermano que la fuera a visitar al día siguiente a su consultorio.
Entre los dos cargaron con todo el peso muerto de él y lo llevarón, hasta la habitación de huespedes, lo colocaron sobre la cama y lo dejaron descansar hasta el día siguiente que fue cuando se despertó con un fuerte dolor de cabeza y se dirigió hasta la cocina donde lo esperaba su hermano para conversar.
Bankotsu: (sujetándose la cabeza) ¡ay que dolor! ¿Me pregunto cuantas neuronas abre matado ayer con el alcohol? ¡Que inconsciencia la mía para beber de esa manera!
Jakotsu: lo mismo opinó Hari y es por ello que quiere que la vayas a ver a su consultorio (ella trabajaba en la clínica de Bankotsu como psicoanalista)
Bankotsu: tiene razón en preocuparse, pero no considero que necesario ser psicoanalizado
Jakotsu: ¿Cómo te explicas que siendo tú doctor neuro cirujano, te embriagues a conciencia?
Bankotsu: soy un ser humano y como tal, también tengo momentos de debilidad
Jakotsu: (le ofreció un vaso con jugo de frutas) bébetelo todo para que te sientas mejor
Bankotsu: (bebió un poco e hizo una pausa) Jako, hay algo que quiero pedirte que hagas por mí y espero que no te niegues
Jakotsu: ¿si me vas a volver a pedir que me mude a España contigo?, mi respuesta es ¡no! Bankotsu: no es exactamente eso.
Lo que quiero es traspasarte mi parte del hotel de allá
Jakotsu: ¿estás seguro de ello? Ese hotel te genera muy buenas ganancias
Bankotsu: (lo miró de mala gana) sabes de sobra que el dinero jamás me ha interesado. Si pierdo o no un gran ingresó me importa poco.
Si te quiero ceder mi parte del hotel es porque no quiero tener nexo alguno con los Taisho.
Quiero verme libre de cualquier compromiso con ellos
Jakotsu: ¿con ellos? O ¿uno en específico?
Bankotsu: ¡no empieces Jako! Creo que ya te deje las cosas bastantes claras anoche
Jakotsu: ¡uy, sí! ¡Tan claras como un cristal! Lo que no comprendo es ¿porqué sufres tanto por Miko? Con lo billonario que eres, podrías conseguir a la mujer que desees con solo un chasquido de tus dedos y tenerla por completo a tus pies, sin embargo esa mujer te pagó mal desde el principio y tú le has soportado todo
Bankotsu: una cosa nada tiene que ver con la otra. No importa que tanto dinero posea, sabes que si eso se supiera las únicas mujeres que se me acercarían serían locas ambiciosas, caza fortunas o codiciosas hambrientas de poder.
En cambio esa pérfida mujer, me conquistó desde un principio, con su carácter indómito, su alegría desbordante, su manera amorosa de ser… (Se perdió en sus pensamientos por un par de segundos) pero no, ¡todo ello se acabó! A partir de hoy ya no seré más ni complaciente, ni amoroso con ella y es más para mí las mujeres solo se volverán un objeto de usar y botar, no pienso volver a enamorarme jamás en lo que me quede de vida
Jakotsu: (lo miraba poco convencido) ¡aja! Y yo te creo cada palabra… ¡bah!, sabes de sobra que lo que dices no es cierto, tú eres de los que se enamoran fácilmente y da todo, sin esperar nada a cambio
Bankotsu: suficiente de este tema. Me iré a dar un baño y… ¿Qué te parece si pasamos el día juntos divirtiéndonos? Tu casa es tan grande que tiene infinidad de cosas para mantenernos entretenidos todo el día
Jakotsu: (se le iluminó el rostro) ¿lo dices en serio? ¡Hace años que no pasamos un día los dos solos!
Bankotsu: (-.-) ¡neh!… lo haces sonar tan guay que se me escarapela la piel
Jakotsu: (:s) que hermano tan cruel tengo, primero me entusiasmas y luego me rechazas
Bankotsu: (le sonrió amenamente) no seas bobo, solo te estoy bromeando. Será divertido recordar viejos tiempos y divertirnos como hace mucho no lo hacemos
Jakotsu: en ese caso llamaré a Byakuya para que me reemplace, después de todo no hay mucho que hace en el hotel por estos días
Bankotsu: bien, haz lo que tengas que hacer, por mi parte le avisare a Izumo (era el 2do al mando) que no me apareceré por la clínica el día de hoy
El día se les fue rápido a ambos. Se entretuvieron jugando básquet, viendo películas en la sala de cine, jugando video juegos, disfrutando del sauna, la piscina y hasta cocinaron.
La noche ya había llegado y por más que no deseaba regresar a su hogar debía hacerlo.
Muy a su pesar se despidió de su hermano y se dirigió a su domicilio.
Al llegar a este, el silencio era total; Creyó que no había nadie por lo que se dirigió al jardín, le colocó la correa Koriu y lo sacó a dar una vuelta.
Mientras caminaba veía a su alrededor parejas de lo más enamoradas, soltando suspiros al aire y sonriendo amenamente y algunos hasta se juraban amor eterno.
Él simplemente quiso hacer caso omiso a aquella incomoda atmosfera.
Retornó a su hogar junto con su compañero canino, lo dejo en el jardín y se dirigió a su habitación.
La puerta estaba semi abierta y por debajo se filtraba una brillante la luz artificial. Sabía que ella estaba dentro, no quería verla, pero no podía huir por siempre.
Empujó la puerta y la vio recostada boca abajo sobre un sofá, leyendo un libro.
Se le veía preciosa con su coqueto pijama de satén rosa el cual dejaba al descubierto sus largas y bien torneadas piernas. Verla era un verdadero espectáculo visual, le entraron unas ganas infinitas de acercársele, acariciar y olfatear su sedoso cabello y besarla dulcemente desde sus deliciosos labios, hasta su espalda, solo para detenerse al final de esta.
Definitivamente esa mujer lo volvía loco, tan demente que era capaz de perdonarla, pero… los recuerdos de su infidelidad infraganti llegaron a su mente de golpe y simplemente pasó por su lado sin siquiera dirigirle el saludo.
Mudo cual tumba, se metió en walking closet, se colocó el pijama y con las mismas se metió en la cama.
Ella al verlo, dejó su libro de lado y se le acercó coquetamente, gateando sobre las sabanas de la enorme cama.
Quiso darle un beso y él simplemente le volteó el rostro, le preguntó si ya no iba a leer y como ella le contestó que no, se dio media vuelta dio un par de aplausos para que se apagasen las luces y fingió que se dormía.
Midoriko: ¿estás bien? ¿Sucedió algo en la clínica o… te peleaste con tu hermano?
Bankotsu: estoy cansado eso es todo, mañana me espera un día muy largo y quiero descansar
Ella sintió que algo más le pasaba, por lo general él siempre era muy cariñoso y demostrativo con ella. No importaba que tan duro hubiese sido su día él siempre la trataba igual.
Supuso que estaba estresado, por lo que no le dio más vueltas al asunto. Se metió entre las sabanas, se abrazó a él y este inmediatamente la rechazó, lo cual le sorprendió mucho.
Midoriko: (extrañada) ¿Qué sucede? ¿Estás molesto por algo? Tú no sueles ser frio conmigo
Bankotsu: ya te explique que mañana tengo un día muy ocupado y quiero descansar… por cierto ¿Dónde están Soten y Kaede? No las sentí cuando llegué
Midoriko: ambas están en la mansión. Mañana mis tíos se llevaran a Kaede a Alemania para que un especialista la vea
Bankotsu: entiendo. Hasta mañana (fingió que se quedó dormido por segunda vez y no le volvió a hablar por más que ella le insistió)
A la mañana siguientes parecían un par de extraños bajo un mismo techo.
Ella le hablaba con naturalidad muy sonriente y él simplemente se limitaba a responderle de manera seca y cortantemente.
Midoriko: ¿qué te sucede? Desde ayer estas muy parco conmigo ¿estás molesto por algo que te hice? Si es así dímelo, ¡porque no sé que fue lo que te pude haber hecho para enojarte!
Bankotsu: (se estaba alistando para ir a la clínica) en unos días me iré a Nueva york para ver a Rin y luego me iré a España por tiempo indefinido
Midoriko: (se quedó fría) ¿Cómo que te vas a España?... eso quiere decir… ¿Qué nos mudaremos por allá?
Bankotsu: (sin mirarla y dirigiéndose a la salida) no, eso quiere decir que si mi hija está dispuesta a irse a vivir conmigo es bienvenida, tú ¡no! Tú… estas ¡fuera de mi vida!
Midoriko: (le cerró la puerta para que no saliese) ¿¡de que estás hablando!? ¿¡Qué te ocurre!? ¿Por qué actúas tan raro conmigo?
Bankotsu: no tengo tiempo para darte explicaciones, pero si quieres saber (sacó el chip del bolsillo de su bata) ten (lo puso en su mano) puedes tomarte todo el tiempo del mundo para comprender el ¿por qué estas fuera?
¡Se acabo!, es notorio que a ti yo jamás te importe y por ello tú no tienes porque seguir importándome. Ahora si me permites debo irme a la clínica, tengo pacientes que atender (la hizo a un lado con suavidad y se fue)
Midoriko se quedó en una sola pieza imaginando lo que podía contener dicho chip. Quería creer que todo era una broma de mal gusto por parte de su esposo.
Se dirigió a su habitación, prendió la lap top y esperó impacientemente a que cargara la información del chip.
Cuando vio su contenido, quiso morirse ¡no podía dar credibilidad a lo que estaba viendo!
Sintió que el mundo se le venía encima estaba a punto o ya había perdido al hombre que amaba ¿Cómo iba a hacer para recuperarlo? Era la gran pregunta en su mente.
Se alistó tan rápido como pudo y se dirigió al trabajó de la responsable de dichas pruebas.
Manejó hecha una fiera, hasta llegar a su destino.
En la entrada del lugar, los de seguridad no le permitían el pasó, por lo que se las ingenió para fingir que era una de las nuevas modelos e ingresar por otro lado.
Sin importarle nada ni nadie ingresó hecha una fiera hasta a la oficina de Kikyo.
Ella estaba ocupada hablando por teléfono con alguien pero Midoriko le importo un bledo y se le abalanzó encima sin previo aviso.
La tomó de los cabellos, la abofeteo reiteradas veces y no paraba de gritarle lo desgraciada que era.
Kikyo sin saber muy bien que estaba ocurriendo ni quien la estaba agrediendo gritaba desesperada pidiendo ayuda.
Pero en cuanto tomó conciencia de quien era… se puso a la par y se enfrascaron en una feroz pelea verbal y física.
Ambas se tiraban de los cabellos y se gritaban cuanto improperio podían, ninguna de las dos estaba dispuesta rendirse ni dar su brazo a torcer.
Por su parte Tsubaki llamaba reiteradas veces al personal de seguridad y se le hacía eterno cada segundo que pasaba.
La feroz discusión solo llevaba un par de minutos y ya ambas se habían hecho daño suficiente.
Midoriko tenía marcas de arañazos de uñas por todo el rostro y Kikyo tenía el labio partido.
Finalmente el personal de seguridad se hizo cargo y las separaron.
Midoriko valiéndose de sus conocimientos en artes marciales logró quitarse de encima a los dos hombres que intentaban sacarla del lugar.
Una vez habiéndose librado de ambos, se fue nuevamente contra Kikyo, la estampó rudamente contra la pared y la interrogó.
Midoriko: (despeinada, rasguñada y jadeando) ¿por qué? ¿Dime por qué demonios me pusiste al descubierto con mi esposo? ¡Responde maldita zorra
Kikyo: (tenía la pulsación acelerada y la respiración entre cortada) porque… porque… tú me echaste de la oficina de Inuyasha a empujones y no me dejaste continuar con lo mio ¡por eso y porque te mereces sufrir! ¡Porque te detesto!
Midoriko: (la abofeteo con fuerza) ¡desgraciada! ¡Cómo no pudiste acabar con el matrimonio de Inuyasha, quieres arruinar el mío!… pues no te voy a dar gusto ¡perra asquerosa!
Kikyo: dime lo que quieras. El mail que le mande prueba lo sucia y zorra promiscua que puedes ser ¡acostarte con tu propio primo! ¡jah! ¡Que bajó caíste Midoriko! (quiso golpearla pero otros miembros de seguridad la detuvieron y la sacaron del lugar a rastras; Mientras era sacada gritaba ¡maldita te juro que me las vas a pagar!)
Los miembros de seguridad la echaron a la calle como si fuese cualquier cosa y ella hecha una furia se subió a su auto y se quedó pensando en lo que Kikyo le había dicho ¿mail? ¿Cuál mail? Sí Bankotsu se enteró por medio de un chip… pensó por un rato y llegó a una conclusión.
No solo había sido Kikyo sino alguien más que le entregó las pruebas.
Se acomodó el cabello, cubrió con maquillaje los rasguños y se dirigió al Imperial teen.
Mientras en la oficina de Kikyo…
Tsubaki la ayudaba a ponerse de pie.
Midoriko le había propiciado menuda paliza y se estaba bastante adolorida pero feliz. Su plan había dado resultado.
Kikyo: (rió maliciosamente) si esa estúpida ¿cree que me voy a asustar por lo que me hizo? O ¿cree que me voy a quedar de brazos cruzados? ¡jeh! se equivoca, esto apenas comienza
Tsubaki: no entiendo que es lo que pretendes ¿Qué tiene que ver en tus planes Midoriko o Sesshomaru o no se quienes más?
Kikyo: simple. Lo hago para vengarme de todos aquellos que alguna vez me humillaron.
De mí nadie se burla y eso tú lo sabes bien
Tsubaki: ¿Qué crees que piense o haga Inuyasha cuando se entere de lo que le estás haciendo a sus parientes?
Kikyo: no sé, ni me importa, en un inicio lo hice con la finalidad que él viniera a suplicarme que no les hiciera más daño y someterlo a mi voluntad, pero como veo que es poco probable que ello suceda… uhm… arruinare la felicidad de todos aquellos que me impidieron acercarme a él
Tsubaki: estas demente ¿lo sabías?
Kikyo: (la miró muy fijamente) entonces tenme mucho cuidado, que si me haces algo tú también formaras parte de mi lista negra y ya sabes de lo que soy capaz
En la cocina del Imperial teen…
Todo iba bien en la cocina. Cada quien estaba realizando sus labores bajó la dirección de la chef ejecutiva, nada parecía estar fuera de lugar, todo marchaba a la perfección… hasta que de pronto una enfurecida mujer ingresó de golpe al lugar, tomó de la mano a Kagura y sin decir media palabra se la llevó al vestidor de damas.
Midoriko: (lanzó con brusquedad a Kagura contra el piso) ¡te advertí, que si le decías algo, refundiría en la cárcel a tu amante! ¿Qué pensaste que solo vociferaba y no hablaba en serio? (le acercó el rostro enseñándole los dientes cual perro rabioso) ¡pues te fregaste! ¡Desde este instante me encargare de hundir a tu amadísimo Takemaru! (tomó su celular, marcó unos números y el aparato cayó al suelo ya que Kagura de un manotazo lo botó)
Kagura: ¿qué te sucede? ¿Estás loca? ¿De que demonios me estas acusando? yo no le he dicho absolutamente nada a Bankotsu, ya que a diferencia tuya ¡él si me importa! Y lo que menos quiero es verlo sufrir y mucho menos por tu causa.
Midoriko: ¿¡entonces como explicas que él ya sepa todo!? Las únicas que sabemos la verdad somos tu y yo y él hace un par de horas me entregó un maldito chip con pruebas contundentes dé… (La voz se le entrecortaba y cayó al suelo de rodillas llorando) ¡Maldición! ¡Si tan solo pudiera retroceder el tiempo! impediría todo esto
Kagura: (sintió un nudo en la garganta, no por Midoriko, sino por su amigo; Por su descuido él se había enterado de la verdad) ¡no seas hipócrita! Todo lo que tú y Sesshomaru hicieron fue porque así lo quisieron ¡a ninguno de los dos les importó los sentimientos de los demás! ¡Solo se dejaron llevar por sus bajas pasiones! Pero… poco me importa ahora lo que tú y él hayan hecho o piensen seguir haciendo. Lo único que me interesa en estos momentos es mi amigo (se arrodilló para mirarla de frente y reprocharle con cólera) ¡dime! ¿Cómo esta él? ¿Qué fue lo que le dijiste? ¿Qué explicación le diste? ¿Por qué Midoriko? ¿Por qué fuiste capaz de fallarle a él que en nada te ha fallado?
Midoriko: (entre lágrimas) tú no eres quien para reprocharme nada, tú eres igual que yo, eres igual de pérfida
Kagura: (sonrió) no Midoriko, no me compares contigo, yo siempre fui una buena esposa… hasta que tú y el condenado de Sesshomaru me hicieron daño… fue por su traición que yo me refugie en brazos de otro, porque a mí, mi propio esposo y prima en la que confiaba ciegamente me engañaron ¡yo si fui una víctima de ustedes dos! En cambio Bankotsu jamás te ha fallado, por eso es que tú y yo ¡no somos iguales!
Midoriko: ¿Qué tanto defiendes a Bankotsu? (se paró del suelo y limpió sus lagrimas) ¿Qué… acaso también estas enamorada de él y lo ocultas bajó la fachada de una disque amistad?
Kagura: veo que la inteligencia se te bajó a los talones. Si defiendo a mi amigo de una mujer como tú, es porque él ¡jamás te falló! y lo sé bien porque aunque a ti se te hace difícil concebir que lo de nosotros es amistad real, él siempre pero lo que es siempre te mantuvo en alto y lo sé bien ya que me comentó muchas veces lo mucho que te amaba y lo feliz que quería hacerte ¡por eso lo defiendo, por ello me preocupo por él!
Midoriko: (levantó su celular del suelo) por esta vez te dejare tranquila, pero si descubro que fuiste tú la que le entregó el condenado chip con las pruebas… ya sabes lo que ocurrirá.
Los días transcurrieron y a Midoriko se le acaban las ideas para poder recuperar el amor de su esposo.
Había intentado de todo, desde ponerse extremadamente cariñosa, hasta pedirle perdón de rodillas, pero nada, absolutamente nada le resultaba. Él estaba decidido a dar fin a su matrimonio y le había dicho que si no le mostraba las pruebas que tenía en su poder a un juez era por respeto a su hija. Así que lo mejor era que accediera a darle el divorcio voluntariamente.
En la puerta de entrada del instituto Bokuseno…
Ya era la hora de salida y mejor aún el inicio del fin de semana.
Muchos jovencitos estaban conversando entre sí de los muchos planes que tenían para divertirse y aprovechar al máximo cada minuto del breve receso.
Mientras tanto dos jóvenes enamorados se comunicaban vía video llamada telefónica.
Rin: ¡que emoción! ¡Por fin mañana me quitan el yeso! Y lo mejor de todo es que recibiré la visita de mi tío y mi papá.
Ya los comenzaba a extrañar a ambos
Kohaku: (con tono juguetón) uhm… ¿solo a ellos?
Rin: tontito… obvio que a ti te extraño más que a nadie en el mundo. Me muero de ganas de volver a abrazarte, llenarte de besos, tomarnos de las manos y… sobre todo dormir juntos
Kohaku: te tengo una noticia. La Banda tiene toda una semana libre durante las vacaciones de invierno, por lo que podre ir a verte
Rin: ¡kiahhh! ¡Que alegría! Solo faltan 2 meses… ¡ay contare cada día para verte de nuevo! ¡Gracias por la noticia, me has hecho muy feliz! (alguien escuchó parte de la conversación y se les unió)
Shippo: (pasaba por ahí) ¡ey! ¿Escuche bien? ¿Te vas a Nueva York a ver a Rin?
Kohaku: sí, aprovechare que la banda no tiene nada programado por una semana
Shippo: ¡genial! ¡Entonces ya sé que hare en mis vacaciones de invierno! (le dio una palmadita en el hombro, le sonrió a Rin y dijo) ¡nos vemos pronto prima! ¡Yo también voy a ir por allá!
Rin: (estaba muy contenta) ¡que bueno Shippo! Ya comenzaba a extrañarte a ti también
Hakudoshi: (se unió al grupo) ¿escuche la voz de Rin?
Rin: si aquí estoy (lo saludó con la mano)
Hakudoshi: ¿qué tanto es lo que estaban planeando? Escuché algo de volverse a ver
Rin: Kohaku y Shippo vendrán a Nueva York durante las vacaciones de invierno
Hakudoshi: en ese caso yo también voy. Mientras los Shitoshin no tengan nada planificado estoy libre
Rin: ¡estupendo! Entonces también trae e Kanna, para que estemos todos juntos
Hakudoshi: uhm… no sé, si ella quiera ir. Últimamente anda muy ocupada con Jûra. Tanto que casi no la veo (le cayó un lapo en la nuca)
Kanna: (estaba tras de él escuchando todo) ¿Cómo que ando muy ocupada con Jûra? Solo lo he estado viendo algunas veces eso es todo
Rin: ¡ey Kanna! ¿No me digas que ya aceptaste ser su novia?
Kanna: (se sonrojó ligeramente y sonrió) algo así, por ahora solo estamos saliendo
Kohaku: hablando del diablo (escuchó gritos de emoción de muchas jovencitas) creo que ya llegó por ti. Los gritos de sus fans se escuchan hasta acá (estaban a varios metros del estacionamiento donde se cuadraban los autos para recoger a los estudiantes)
Kanna: (sintió su celular vibrar) si es él, ya me está llamando.
Bueno muchachos los veo el lunes, este fin me iré a Okinawa junto con Jûra
Hakudoshi: (algo asombrado) ¿papá ya lo sabe?
Kanna: ¡dah! Pues claro ¿Quién crees que me dio permiso?
Descuida hermanito, me iré junto con sus padres. Quiere presentarme como su… (Se sonrojó y casi en murmullo) novia oficial
Todos: uyyy…
Rin: ¡te deseo lo mejor! ¡Cuando llegues llámame y cuéntame todo con lujo de detalles!
Kanna: (su celular volvió a vibrar) los dejo chicos, Jûra se impacienta porque las fans no lo dejan tranquilo (se fue corriendo a darle el encuentro)
Rin: yo también los dejo chicos. Son las 2:10 a.m y ya no aguanto el sueño. Un beso para todos, en especial para ti cariño (cortó la comunicación)
En la camioneta de Jûra…
El chofer de la misma llevaba a sus pasajeros hasta el aeropuerto, mientras ellos iban conversando en el parte de atrás.
Jûra: mi bella doncella, por fin tendré el placer de tenerte solo para mí durante todo un fin de semana completo
Kanna: siempre y cuando cumplas con tu parte del trato todo estará bien, de lo contrario tomare el primer vuelo y regresare
Jûra: descuida, hare lo que me pides, aunque no estoy del todo convencido
Kanna: tú solo limítate a cumplir con mi capricho y yo a cambio… accederé a decir públicamente que somos novios
Jûra: (fiel a su estilo, le tomó la mano y la besó) seré el hombre más feliz del mundo cuando pueda gritar a los cuatro vientos que eres mi novia
Kanna: si, si lo que digas. ¿Estas seguro que tendremos la mansión para nosotros solos?
Jûra: en realidad mis padres están allá, pero descuida, no tenemos que llegar precisamente a la mansión. Podemos ir a mi casa, ahí podremos estar tan solos como desees
Kanna: está bien, me parece perfecto. Quiero que este fin de semana sea inolvidable
Jûra: (intentó besarla en los labios, pero ella no se lo permitió) te aseguro que lo pasaremos de maravilla, pero hay algo que aún no comprendo ¿Cómo pretendes tener intimidad conmigo, si ni siquiera permites que te bese?
Kanna: (se puso a mirar el paisaje por la ventana para que no se percatara de su sonrojo) te escogí a ti para mi primera vez… por… por… porque se que tienes experiencia y además porque confió en ti
Jûra: (se dio cuenta de su nerviosismo y la abrazo por detrás) tú primera vez debería ser con alguien que ames de verdad. No solo deberías hacerlo por estar a la par de tu hermano
Kanna: (estaba roja a más no poder) si no puedes o no quieres hacerlo conmigo, entonces será mejor que lo dejemos aquí.
Chofer por favor déjeme en la estación del tren, ya no pienso viajar
Jûra: no se detenga, llévenos hasta el aeropuerto
Kanna: eso quiere decir…
Jûra: eso quiere decir que cumpliré con mi promesa y espero que tú con la tuya
Kanna: la cumpliré bajo ciertas condiciones: la primera es que solo fingiremos ser novios frente a tus fans o quienes nos conocen y la segunda es que no quiero que me celes por nada de este mundo y comprendas que yo solo siento atracción por ti más nada ¿estás de acuerdo?
Jûra: (le sonrió, la tomó del mentón y la beso cariñosamente en los labios) si mi ama y señora comprendo a la perfección
Kanna: (abrió los ojo de par en par, no se esperaba algo así y mucho menos esperaba que aquel beso le gustara tanto) bien… ahora que las cosas ya quedaron claras… mantén tu distancia
Jûra: (la estrujó entre sus brazos) ¿Por qué debería mantenerme lejos de ti, si después de todo serás mi novia? (le susurró al oído) porque yo te gusto ¿no es así?
La volvió a besar. Ella forcejeo fingiendo que no quería ser besada, pero luego cedió ante el sentimiento extraño que estaba sintiendo.
Inconscientemente se había realmente empezado a enamorar de él.
Por la noche en casa de la familia Yatsura…
Ya todo estaba listo para su largo viaje. Era más el equipaje emocional que cargaba en su corazón que el que llevaba.
No deseaba separarse de las dos mujeres que más amaba, sin embargo quería mantenerse lejos de su esposa por un tiempo prudente para poder pensar las cosas y hallar una solución ecuánime.
Soten: (ya estaba recostada en su cama, lista para dormir) ¿Por cuánto tiempo te irás?
Bankotsu: no lo sé aún, solo sé que serán varios meses. Hay muchas cosas que debo hacer
Soten: ¿meses? ¿Eso quiere decir que no te veré en mucho, mucho tiempo? ¡No papá! ¡Por favor no te vayas por tanto! Te voy a extrañar muchísimo
Bankotsu: (le acarició la mejilla que se empezaba a humedecer por las lágrimas) no te pongas triste hijita, sabes que puedes ir a verme cuantas veces desees. Tú solo llámame o escríbeme un mail y yo de inmediato le pediré a tu tío que te lleve
Soten: ¿puedo ir con mi mamá también?
Bankotsu: (se le hizo difícil responder) mejor ve solo con tu tío, tu mamá tiene mucho trabajo en el hotel y no creo que pueda
Soten: pero mi tío también trabaja en el hotel ¿Cómo es que él si tiene tiempo y mi mamá no?
Bankotsu: si tu tío no pudiese, entonces le pediré a tu tía o a Shimma que te lleven, tú descuida que siempre hallare a alguien para que te haga llegar a mí
Soten: yo quiero ir con mi mamá
Bankotsu: (le dio un beso en la frente y acarició su cabello) si deseas ir con ella está bien, no me opondré (la abrazó con mucho cariño) ya debo irme, te prometo que en cuanto te despiertes te llamare. Te amo muchísimo hija
Soten: (lo abrazó fuerte) yo también te amo muchísimo papá (lo soltó para dejarlo ir)
Salió de la habitación, se dirigió a la salida y Midoriko intentó persuadirlo para que no se fuera.
Midoriko: ¡por favor recapacita! No te vayas así por así, sin haber conversado o intentado arreglar las cosas, yo estoy segura que si lo analizamos con calma podremos solucionarlo
Bankotsu: solo te diré que si no me sedes voluntariamente el divorcio, recurriré a tu padre y mostrare las pruebas para que nos divorcie, así que elige ¿o buscas un colega que nos separe legalmente o se le pido a mi suegro?
Midoriko: te conozco y sé que en el fondo tú no quieres separarte de mí
Bankotsu: yo también creí que te conocía y me equivoqué, así que no pretendas conocerme.
Se me hace tarde y no estoy para perder el tiempo contigo (sonó el timbre) ese debe ser mi chofer.
Adiós Midoriko, desde ahora eres libre de hacer lo que quieras con quien quieras, excepto seguirme, porque si te apareces por mi vida nuevamente te aseguro que no te aceptare (abrió la puerta le dio algunas indicaciones al chofer y sin voltear a mirarla salió de la casa)
Por fuera aparentaba estar muy disgustado y distante, pero por dentro seguía profundamente dolido y confundido.
En el aeropuerto…
Al llegar, su hermano lo estaba esperando en la zona de embarque.
Jakotsu: ¡ey! ¿Qué ocurrió? Un poco más y no llegas
Bankotsu: lo siento, algunas despedidas son más largas y difíciles que otras
Jakotsu: si deseas podemos cancelar todo
Bankotsu: ¡no! Estoy dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias
Jakotsu: en ese caso abordemos nuestro avión
Bankotsu soltó un profundo suspiro y abordó al avión junto a su hermano. Sabía que su vida iba a cambiar por completo desde ese momento.
