Hola! gracias por sus reviews, es un honor para mi que lean mi fic. VK no me pertenece es de Hino-san.


Todos los alumnos de la clase nocturna se encontraban dentro de la casa, en la sala principal algunos se reunieron para hablar sobre los particularidades de la fiesta…solamente faltaba uno de ellos…

Aidou aunque odiaba hacerlo tuvo que preguntarle a Ruka por el paradero de Kain, esta le dijo que a ella no le interesaba donde el estuviera y que además no lo sabia, la chica no pudo ocultar que estaba enojada contra el pelirrojo.

*** Flashback****

- No, no puedo Ruka…no le haré daño a Kiryuu – dijo Kain alejándose de la chica muy a su pesar

- Ofrezco entregarme a ti y me rechazas, acaso no es lo que siempre has deseado? – reclamo ella enfurecida

- Si era lo que deseaba, pero no así, queria que lo hicieras por que sientes algo por mi, además no soy tonto, se que haces esto por celos – respondió el

- Como te atreves! Eres un estupido y un cobarde! – dicho esto le acertó una bofetada en el rostro

- Me doy cuenta que no vale la pena meterme en problemas por ti, no eres como pensé –dijo decepcionado y dolido.

- Lo que tu pienses no me importa, yo quiero solo a Kaname, el es para mi y si tu no me ayudas, alguien lo hará –respondió ella marchándose.

***fin flashback***

- Pero era tu pareja para la fiesta? - le hizo ver Aidou

- Ya te dije que no se donde esta! – dijo ella apartando al rubio.

- Que grosera – dijo Aidou haciendo un gesto.

El chico se estaba preocupando ya que faltaba poco para que amaneciera y todos fueran a dormir, sin señales de su compañero y amigo Aidou subió a su habitación.

Unas horas después cuando casi lo vencía el sueño después de su espera, escucho el click de la cerradura y vio entro Kain…

- Akatsuki? Que paso por que regresas a esta hora? El sol ya ha salido – dijo preocupado sentándose en su cama.

- Duérmete Aidou, déjame- dijo Kain, pero Aidou se levanto y se acerco a el, pudo notar el fuerte olor a licor que traía el mayor.

- Estas ebrio? – pregunto Aidou asombrado, el chico alto se tambaleo un poco y empezó a desvestirse

- Que me dejes! – contesto bruscamente bajo los efectos del licor, quiso sacarse los zapatos y trastrabillo.

- A donde fuiste? Como conseguiste el licor? –

- En el pueblo…fui en mi motocicleta, para que te digo! – dijo Kain

- Nunca debiste manejar así, pudiste sufrir un accidente – le decía Aidou preocupado

- No soy un niño Hanabusa y deja de actuar como mi madre – replico Kain

- Que te pasa? Por que has bebido Akatsuki? Tú no eres así? – contesto el otro con un tono de afecto.

- No te importa…a nadie le importa lo que yo haga! – replico apartando al menor.

- No digas eso, a mi me importa –

- En serio Aidou? Te importa? Por que? Que yo sepa estos días tu ni me hablas – reclamo el otro quitándose la camisa, Aiodu se alejo y busco una pijama para Kain.

- Toma Akatsuki…- dijo el ofreciendo la pijama pero no contesto a su pregunta. El pelirrojo se acerco y trato de tomar la pijama, pero la dejo caer, en realidad estaba bastante aturdido, Aidou iba a recogerla pero entonces el chico más alto le dijo que no lo hiciera.

- No necesito tu ayuda…estoy bien! Muy bien! Que no lo ves! – contesto sarcásticamente, Kain se sentía miserable, la chica de la que siempre estuvo enamorado lo había decepcionado totalmente, necesita dejar de pensar en ella…solo quería olvidar sus palabras.

- Akatsuki…-susurro su nombre con tristeza, el mayor iba a dar un paso pero sus piernas cedieron y se desvaneció, Aidou lo sostuvo a tiempo para que no cayera al piso, pero Kain era mas pesado y alto que el, le acerco a su cama pero al quererlo acostar Kain cayo encima de el, dejándolo atrapado bajo su cuerpo.

- Grandioso! – musito el rubio - Akatsuki…reacciona? Cielos…no puedo respirar – dijo Aidou tratando de moverlo y moverse.

Akatsuki recobro conciencia, levantando su cara para ver a Aidou, entonces el rubio se dio cuenta de lo cerca que estaba de el…haciéndolo estremecer.

-Hanabusa…- susurro su nombre, mirándole con una expresión desconocida para Aidou, el menor sentía sus mejillas encendidas, ni dudar que si hubieran tenido mas iluminación hubiera visto lo rojo de su cara.

- Tu piel es….es tan suave como se ve... – dijo con vos sedosa acariciando su mejilla y luego tocando los labios del rubio con sus dedos…- Dime por que te importo? – le pregunto de nuevo…

- Akatsuki…que hace…- trato de decir y de pronto sintió los labios de Kain sobre los suyos, Aidou se quedo inmóvil quería moverse pero su cuerpo no obedecía sus ordenes, Kain presiono solicitando acceso a su boca, el beso se ponía cada vez mas intenso "Que haces Akatsuki…no hagas esto? Yo ya había renunciado a ti" se decía.

Aidou no pudo luchar mas y acepto el beso, respondiendo apasionadamente, una sensación calida le llenaba, apretaba los ojos sentía que si los abría despertaría de un sueño y no quería hacerlo. Abrazo a Kain sintiendo las líneas de su dorso y músculos marcados...su cuerpo era perfecto…tenerlo tan cerca era abrumador…

"Me importas, porque Te quiero Akatsuki…te quiero"

Kain también tenia los ojos cerrados, bajo por el cuello del rubio, no sabia que hacia, solo le gustaba la respuesta del cuerpo bajo de el, los labios y el sabor de la piel que besaba…todo era borroso e intoxicante, relajando su cuerpo se desvaneció de nuevo sobre el otro chico. Aidou abrió los ojos al sentir que después de un momento Kain se había detenido. Respiraba agitado y avergonzado, poco a poco logro quitarse debajo del pelirrojo, quien ya no despertó. Trato de acostarle lo más cómodo que pudo en la cama y le cubrió con una cobija. Se acerco a el y lo beso en los labios dulcemente, sin decir palabra, se acostó en su cama sin querer pensar en como serian las cosas de ahora en adelante, solo quería grabar el beso de Akatsuki en su recuerdos y corazón.


9:00 AM Yagari fue por Zero como acordado

- Sensei, buenos días – le saludo el joven subiendo al lugar del pasajero.

- Buen día muchacho – contesto arrancando el automóvil

- A donde iremos sensei? – pregunto curioso

- a poner a prueba todo lo que te he enseñado – dijo Yagari sonriendo y Zero sonrio extrañado nada mas.

Aquel edificio de ladrillos se erguía imponentemente delante de ellos, Zero observo el lugar, al entrar Yagari presento una identificación y ambos pasaron, el guardia en la puerta observo al peculiar chico de cabellos plateados. En la entrada habia un gran salón Zero observo una pintura que ocupaba toda la pared, la imagen de Diana la Diosa Cazadora y en latín rezaba "Lamia Venatores", no entendió que significa pero hizo una nota mental de buscarlo luego.

Subieron unas escaleras al segundo nivel donde había otra enorme sala, había otros jóvenes como el y hombres mayores como Yagari, había mujeres también, era una especie de sala de espera. Al fondo podía observar varias oficinas. Todos saludaban con una reverencia a Yagari, le conocían al parecer. Un hombre bastante mayor salio de una oficina grande a recibirlos, a pesar de su aparente edad, de unos 65 años, su condición física era muy buena, como de alguien que había pertenecido al ejercito, además de tener una cicatriz a un costado de la cara que le hacia ver un poco intimidante.

- Miyamoto-sama – dijo Yagari haciendo una reverencia y Zero hizo lo mismo

- Yagari bienvenido…este es el joven Kiryuu, Zero, verdad? – dijo el hombre amablemente

- Si Sensei – respondió Yagari en profundo respeto cuando hablaba con el.

- Finalmente esta listo? –

- Así es Sensei…-dijo Yagari mirándole orgulloso

- Bien Kiryuu-kun se que todo esto te parece un poco extraño, pero antes que sepas quienes somos, tenemos que saber quien eres tu y de lo que eres capaz, te pediré que vayas a la habitación al final del pasillo, allí encontraras ropa para la prueba de tus artes marciales, por favor ve y te esperamos- dijo el hombre.

Zero obedeció, quería preguntar sobre todo aquello pero el hombre le había dicho que primero tenía que demostrar lo que había aprendido primero.

El joven llego a la habitación, se cambio pero cuando quiso volver a abrir la puerta por donde entro estaba cerrada, había otra puerta en la habitación y al tratar esta se abrió, noto que ese lugar era enorme, casi no había luz, era como una bodega, llena de cosas viejas, cajas, muebles pero no se veía donde terminaba, solo podía ver hasta donde la luz de la otra habitación le ayudaba, de pronto la puerta tras de el se cerro, trato de abrirla pero no pudo. Acomodando su visión a la oscuridad, atenuada por pequeños rayos de sol que se filtraban por el techo, de pronto vio una sombra saltar sobre algunas cajas, se movió tan rápido "que demonios fue eso" se pregunto, moviéndose con cautela, de pronto algo le golpeo sacándole el aire, cayo al suelo, pero reacciono a pesar del golpe y se puso de pie rápidamente, la sombra se movió pero esta vez pudo seguirla con la vista. Unas cajas cayeron distrayéndole y recibió otro golpe en la espalda…

-Maldición!– exclamo volviendo a ponerse de pie – asi que esta es mi prueba– dijo tomando aire, la sombra se acerco por su lado derecho pero esta vez Zero reacciono antes y pudo defenderse del golpe, luego le ataco otra vez, esquivo ese golpe también y el joven acertó un golpe a su oponente. Se movía veloz, así que Zero tenia que improvisar, se movió debajo de una pila de cosas, su atacante nuevamente golpeó a Zero pero este le tomo del brazo y con su misma fuerza lo lanzo contra la torre de cosas cayéndole algunas encima, aun así no logro hacerle mucho daño. Se acerco y nuevamente intercambiaron varios golpes, se daba cuenta que su adversario no estaba jugando a ser amable, realmente era como que quisiera acabar con el, a ese ritmo Zero sabia que seria mas lastimado que su oponente que era mas fuerte y rápido, decidió alejarse y ocultarse entre las sombras, las usaría a su favor, era como un cazador asechando a su presa, se hizo de una barra metálica, le distrajo atrayéndolo hacia un lugar un poco mas despejado de cosas y manejando con extraordinaria habilidad la barra metálica logro acertarle varios golpes a su contrincante, lo había derrotado y estaba inconciente en el piso. Zero vio que tenía un traje negro como de Ninja, se alegro que no tuviera ninguna de esas armas por las que son conocidos.

Otra puerta se abrió brevemente y Zero se dirigió a ella, la luz era fuerte y no pudo acomodar su ojos, la puerta se cerraba y lo que hizo fue correr hacia ella, no se dio cuenta cayendo en una especie de poso lleno de agua, al susto inicial Zero se impulso para salir a la superficie, estaba atrapado, la puerta de donde vino se cerro también, observo el lugar dándose cuenta que obviamente la salida no era hacia el arriba, el agua no era tan clara pero podía ver que había varias especies de agujeros o túneles en el fondo.

Su traje realmente no le ayudaba a poder sumergirse, así que se quito la parte de arriba de su karategi, Tomo aire y se sumergió en primer túnel estaba cerrado por una escotilla pesada y tuvo que volver a subir por aire. El segundo intento, el siguiente túnel igualmente estaba cubierto, tenia que pensar no podía estar gastando sus energías en sumergirse una y otra vez, así que decidió detenerse a pensar un momento, se le ocurrió que si algún túnel llegaba a algún lugar seria aquel que tuviera algún tipo de corriente, además que el agua se sentiría un poco mas fría que la del lugar donde estaba, se sumergía un poco nada mas colocando sus pies lo mas cerca del agujero esperando poder sentir la corriente. "Este es" se dijo, tomo aire profundamente no sabia hasta donde tendría que llegar para poder respirar de nuevo, en ese momento agradeció las competencias con sus compañeros en la piscina para ver quien aguantaba mas la respiración, recordó entonces como su maestro Yagari siempre lo alentaba a hacer ese tipo de competencias, llevando al limite las situaciones.

Zero nado por varios metros, su corazón latía rápidamente, pero aun le quedaba aire, tenia que ir rápido, no podía desesperar, tenia que tranquilizarse finalmente vio la claridad del oscuro túnel y rápidamente se impulso a la superficie, el joven jadeaba por aire…se hizo para atrás dándose cuenta que estaba en una piscina interior, salio de la misma. Se dio cuenta que su ropa se encontraba en una silla frente a el, se quito los pantalones y rápidamente se puso su jeans, la playera y la chaqueta.

- Muy bien hecho- dijo una voz que salía de un altoparlante - Aun te falta una prueba, pero esta prueba no es de fuerza o astucia, en la puerta siguiente encontraras varias armas, una de ellas te elegirá como su portador, para ello solo tendrás una oportunidad, concéntrate, si el arma te rechaza tendrás que luchar para tu vida con lo que tienes – dijo la voz

"que? grandioso…el arma me elijé…eso es una locura" pensó Zero…camino a la siguiente habitación, había una mesa, como habían dicho, sobre ella estaba una escopeta corta (se parecía a la de Yagari), una katana samurai y una pistola tipo cold en color plateado.

- Bien y ahora que? Me presento? – dijo y sonrío pero no tenia ni idea que debia hacer. Las tres opciones eran muy buenas.

- Concentrarte…- se dijo y cerro los ojos puso su mano a unos centímetros de la Katana no sintió nada podría ser que lo estuviera aceptando, pero debía antes probar con las otras, hizo lo mismo con la escopeta y podría jurar sentir en los dedos una toque eléctrico poco agradable. Avanzo un poco hacia la pistola plateada, pero antes que pudiera concentrarse en ella, un compartimiento de la pared se abrió…el joven se alejo, de pronto de allí salio una persona, estaba agazapada como un animal, era una mujer o mas bien eso parecía, su cabello caía sobre la mayor parte de su cara, sus ojos estaban hundidos con enormes ojeras alrededor, sus manos eran delgadas, sus uñas largas y puntiagudas, Zero jamás había visto algo así, grandes comillos y la hilera de dientes puntiagudos, esa cosa le gruño, se saboreaba como si fuese a comerle.

Zero retrocedió hasta la topar con la mesa, vio rápidamente las armas sobre ella, sino era la correcta lo rechazaría y tendría que hacer lo que pudiera para salvar su vida…aquella creatura se preparaba para atacarle, fueron uno segundos, Zero tomo la pistola plateada, lo mas rápido que pudo y disparo contra la criatura. Jamás había disparado contra nadie, jamás… retrocedió abrumado, no había sido un tiro común, un extraño resplandor salio del arma hacia la criatura y la impacto volviendola ceniza al instante.

De pronto otra puerta se abrió, Zero apunto pero pronto se dio cuenta que era Yagari y el Sr. Miyamoto.

- Sensei que diablos era eso?- pregunto Zero

- Eso Zero, son las criaturas que nosotros cazamos, son vampiros- respondió Yagari

- Vampiros? No puede ser, los vampiros no existen!- objeto el joven

- Oh si existen muchacho, tu acabas de ver a uno de ellos, el nivel mas bajo de ellos, el nivel E –

- Sensei es una locura lo que me dice! –dijo con incredulidad.

- Todo este tiempo Zero te he entrenado para convertirte en un cazador de vampiros, como lo fueron tus padres y sus antepasados, el clan Kiryuu –

- Mis padres…cazadores de vampiros? – dijo aun mas sorprendido ante las palabras de su sensei.

- Kiryuu-kun has demostrado tus habilidades y tienes un arma, "Bloody Rose" te ha elegido, es un arma anti-vampiros muy poderosa, no dañara a los seres humanos, solo a los vampiros, les destruye convirtiéndoles en cenizas como pudiste ver, eres digno representante del clan Kiryuu…se que hay muchas cosas que no comprendes en este momento pero te seran explicadas por tu sensei, ahora eres parte de la Asociación de Cazadores de Vampiros – dijo Miyamoto sonriendo al joven, quien no podía salir de su sorpresa.

Zero escucho por un par de horas a su sensei, explicarle todo sobre el mundo de los cazadores y los vampiros. Que poco a poco lograría desarrollar totalmente su instinto de cazador y que esas sensaciones como escalofrios eran reacciones a la cercania de los vampiros con ella podría detectar a esos seres para poder exterminarlos. Le describió las clases de vampiros que habían y como vivían entre los humanos…como destruirles con armas como la que posee ahora, le dijo como convertían a otros y por que había algunos que enloquecían convirtiéndose en vampiros nivel E. Le hablo de los traicioneros que podían ser y su lucha por el poder dentro de su mismo mundo…todo lo escuchaba Zero con atención, pero sentía una angustia…que crecía cada vez mas…

- Lo mas importante es que nunca confíes en ningún chupa sangre, es una utopia que logre haber paz entre nuestras razas, aunque hay quienes aun sueñan con que eso es posible como el Director Cross y su academia por ejemplo – dijo Yagari encendiendo un cigarrillo.

- Sensei a que se refiere con eso? –pregunto Zero sintiendo un vacío en el estomago.

- La clase nocturna…Zero, todos ellos son vampiros – sentencio…