Perdón por haber tardado tanto con este capítulo chicas… gracias a todas las que siguieron esta historia y les gustó aunque sea un poco.

CAPÍTULO 8

SEVERUS SNAPE

La sala seguía igual llena de magos, muchos de ellos descansando en sillas, pude ver a una mujer sangrando de la nariz y a un mago de raza negra desmayado, mi madre acomodaba algunas cosas sobre la cabeza de Hermione, sentía mis piernas temblar y avanzaba lentamente, mi madre me volteó a ver y me indicó que me acercara.

- "¿Madre?"

- "Tranquilo hijo, puedes acercarte"

- "¿Funcionó?" – le pregunté temeroso.

- "Eso aún no lo sabemos, necesitamos que despierte, hacerle estudios y ver si las pociones reconstruyeron lo que la enfermedad dañó"

Hermione estaba pálida, tan cual cómo llegó, sus manos descansaban sobre su vientre, y su cabello había perdido el color radiante que tenía, estaba muy delgada y daba miedo tocarla, por temor a lastimarla; pero me acerqué sigiloso y acaricié sus mejillas sintiendo una corta y difícil respiración.

- "¿Cuánto tardará en despertar?"

- "Hijo esta enfermedad es nueva para nosotros, no sabemos el efecto que tenga el tratamiento"

- "¿Qué le pasó a tu equipo?"

- "Estarán bien, fue mucha magia la que hicieron y algunos se debilitaron demasiado, pero con unas buenas pociones estarán mejor, ¿sabes? No quieren regresar a sus países hasta que sepamos como esta Hermione" – me confiesa emocionada de que mi esposa sin saber nada si hubiese ganado el cariño de tantos magos.

- "No me separaré de ella"

- "Sólo un momento hijo, ella debe descansar en una habitación especial, el área de visitas estará por fuera a través de unas ventanillas de cristal, sólo podremos entrar nosotros pero cuando despierte prometo que serás el primero en verla"

- "Madre"

Sabía que si me iba a poner a discutir saldría satisfactoriamente derrotado, esperé en esa sala días… era un asco de hombre con la misma ropa, con algo de barba y casi nada en el estómago… todo se convirtió en semanas, que se tornaban desesperantes y angustiosas, el semblante de Hermione no cambiaba y la cara de mi madre no decía mucho, ni yo tampoco, tenía miedo que ella rompiera con la única esperanza que tenía.

- "Severus ve a la casa, báñate y descansa un poco"

- "No, quiero estar aquí para cuando despierte"

- "Y vea que su esposo es un andrajoso… va a pedir el divorcio en cuanto te vea, anda, ve a hacer lo que te digo" – mire indeciso a mi madre y luego a Hermione, pero ella tenía razón así que me puse la túnica dándole un beso.

- "Sé sincero conmigo madre, ¿ella no despertará verdad?"

- "Severus su enfermedad es muy compleja, me tocó años entenderla, ella llegó aquí muriéndose, cada órgano de ella dejó de funcionar, todo su cuerpo estaba infestado del virus, su cuerpo está muy débil y las pociones van reconstruyendo poco a poco lo que el virus daño en años, debes ser paciente"

- "¿Qué dijeron los estudios?"

- "Han bajado los niveles del virus en su sangre, tenemos más esperanzas, cree en mí"

- "Gracias mamá…"

Tomé un baño y una siesta, ordené a los elfos que tuvieran lista nuestra habitación y las cosas tal como ella le gustaba, me puse ropa limpia y salí de nuevo hacia San Mungo, ya no se encontraba en la sala sino en una habitación particular, en los pasillos estaban sus amigos que habían ido a visitarla, vi muy angustiada a la señorita Weasley y corrí hacia su habitación sin que me permitieran la entrada.

- "¿Qué fue lo que le sucedió?"

- "La trasladaron a la habitación porque consideraron que no habría riesgos pero de pronto ella dejo de respirar y ahora la atienden pero dicen que quizás la regresen a la sala" – sin importarme abrí la habitación y la vi calmada con dos medimagos a su alrededor y a mi madre.

- "Tranquilo, esa fue una buena señal que hay que bajarle la dosis de ciertas pociones" – asentí regresando mi alma al cuerpo.

Esa noche me quede dormido sobre su cama sentado en una incómoda silla, la sentí moverse y me incorporé de inmediato; poco a poco abría sus ojos acoplándose a la fuerte luz que había en la habitación, miro algo confundida viéndome a penas lograba simular una sonrisa.

- "¿Nena?"

- "Sev…"

- "Expecto patrumun… avísale a mi madre que venga, ¿amor cómo te sientes?"

- "Cansada… ¿cuánto llevo así?"

- "Unas cuatro semanas casi… el tratamiento está funcionando" – su mirada cansada se ilumina con la misma esperanza que tenía yo en todo eso.

- "¿En serio?"

- "Severus, déjame revisarla" – entró mi madre apartándome – "¿Hermione? ¿Linda, ¿qué te duele?"

- "Nada en sí, pero estoy cómo cansada, cómo si hubiese corrido un maratón"

- "¿Cuál es tu último recuerdo?"

- "Use el giratiempos para volver a casa y Severus me trajo a… una sala, San Mungo, había mucha gente… creí que iba a morir" – confesó mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

- "Muy bien, tengo que revisarte y hacer de nuevo todos los estudios, Severus necesito que salgas"

- "Es mi esposa"

- "Y yo tu madre, sal" – furioso le azoté la puerta y esperé en la sala.

Pasaron un par de horas y ya habían realizado todos los estudios y estaba un poco más tranquila, se encontraba sentada y sus mejillas estaban rosadas, me veía cómo la observaba y ella se sonrojaba haciendo que me enamorara más de ella.

- "Te ves más hermosa"

- "Basta… aquí está tu madre" – mi mamá sonrío mientras cerraba los sobres y sonreía.

- "Hermione son muy pocos los índices de virus en tu organismo, ya no recibirás más tratamiento por magia ni hechizos, sólo algunas pociones y quizás en un par de semanas si nada se atraviesa podrás irte a casa"

- "Eileen… no puedo creer todo esto, los doctores dijeron que no había cura"

- "Nena en cuanto te fuiste mi madre se puso a estudiar Medimagia, se especializó en varias cosas en distintos países, tomó algunas muestras de tu sangre y estudios que te realizó mientras estabas inconsciente, ella tuvo años para entender tu enfermedad, se hizo de los mejores medimagos del mundo, aurores, ella misma preparó las pociones, yo ayudaba en lo que podía… pero nunca se rindió, tú fuiste la prueba y ahora se tiene la cura para tu enfermedad"

- "¿Cómo voy a pagarte Eileen?"

- "Ya lo hiciste, hace años en la sala de La Hilandera" – ambas lloraban y sonreían de ver por fin los frutos de tanto esfuerzo.

HERMIONE

Ver a mis amigos fue hermoso, me sentía de nuevo con vida, aún no me dejaban levantarme pero podía recibir más visitas, el vientre abultado de Ginny me produjo melancolía pero no debía ser malagradecida, tenía vida y un futuro con Severus, quizás podríamos adoptar más adelante.

Ron regresaba de un largo viaje y me contaba todo lo que había visto en él y Harry contaba los planes que tenía con Ginny después de tener a su hijo, esperaba que le cuidara a los niños y acepté gustosa, Severus nada me negaba y él me amaba igual o con mayor intensidad. Lo vi entrar sonriéndome a la habitación de una manera especial, si la noticia era que podíamos irnos a casa sería la mujer más feliz del mundo.

- "Muy bien el tiempo de visitas terminó, mi esposa aún tiene afuera alguien que quiere verla" – me extraño un poco ya que muchos de mis amigos habían ido a verme, mis amigos asintieron y se despidieron mientras entraba Eileen.

- "Muy bien Hermione ¿cómo te has sentido hoy?"

- "De maravilla" – cuando se abrió la puerta casi me desmayo, la mujer de cabello castaño se acercó a mi dándome un abrazo.

- "¿Mamá?" – la estruje tan fuerte que seguro le hice daño – "¿Mamá? ¿Cómo… estás aquí?" – miré a Eileen quien tenía una sonrisa en su rostro.

- "¿Eileen qué le pasa a mi hija?"

- "Ha estado muy medicada, quizás sufre de algún tipo de confusión"

- "¿A mí no me darás un abrazo?"

- "¡Papá!" – intenté levantarme pero fui regresada con la varita de Eileen en negativa.

- "Aún no Hermione"

Lloré como una tonta mientras los abrazaba y me contaban cosas que yo debía haber sabido, una vez que se fueron prometí irlos a visitar en cuanto saliera de ahí.

- "Todo esto que has hecho por mí es mucho más de lo que yo hice por ti"

- "La vida de mi hijo y la tranquilidad que tuvo de niño no tiene precio Hermione, yo te quise mucho y no me cansé hasta tratar de corresponder un poco a ese cariño que me brindaste…"

- "Gracias por haber salvado a mis padres"

- "Gracias por haberme salvado a mí y a mí hijo"

- "¿De qué me salvaste exactamente Hermione? Fui un mortifago…"

- "De la oscuridad" – le susurré mientras lo besaba, sintiendo que todo ese esfuerzo tuvo algo más que la vida de Eileen y la felicidad de Severus de tener a su madre, fue la vida de mis padres y mi propia dicha al sentir a Eileen como mi mejor amiga, mi cómplice y mi compañera.

OooOooOooOooOooOooO

Lo prometido fue deuda, efectivamente Eileen me dejo salir poco antes de las dos semanas donde Severus tenía una gran fiesta de bienvenida esperándome, eran pocos invitados, realmente mis amigos más cercanos y mis padres, los sobrinos con los que nunca pude jugar por mi enfermedad y de ahora en adelante consentiría como hijos míos.

A pesar de que me encontraba bien Severus nunca me dejaba hacer nada, y con el año sabático que había pedido en el colegio lo tenía solo para mí, la vida era completamente distinta a lo que la recordaba, no más dolor, no más pociones, no mas molestias, no más nada, tenía una salud perfecta y la mirada de Severus no era ensombrecida como la recordaba sino llena de vida.

- "¿Qué tanto me ves eh?"

- "Tu mirada es distinta, te recordaba enojado y triste"

- "Bueno eso es el efecto que dejaste en mí cuando me enamoré de ti"

- "¿Y cuándo fue eso?"

- "Creo que… cuando estaba en sexto curso y fuiste a casa… siempre te espere, año por año, sabía que llegarías tarde o temprano, gracias por haber llegado"

La mejor noticia de todas fue en lo que todos creíamos era una recaída de la enfermedad, Severus estaba tan molesto sin embargo yo no lo estaba, había vivido feliz con él por casi un año cuando me desvanecí en la cocina, de inmediato me llevó a San Mungo donde Eileen hizo las pruebas necesarias.

- "¿Es el virus verdad?" – le pregunte con tristeza, ella sonrió y negó.

- "Estas embarazada"

- "¿Embarazada? Pero… ¿cómo?"

- "Las pociones arreglaron completamente todo en ti Hermione, puedes tener hijos, yo hay riesgo"

- "¿Y el bebe? ¿nacerá con el virus? No quiero perderlo"- le llore.

- "No te preocupes… ahora dejo entro a Severus o derribara la puerta" – mi esposo entra apresurado y callado pero cuando nos ve sonriendo todo mejora en su semblante preocupado.

- "Tendremos un bebé" – le dije poniendo su mano en mi vientre, él exhaló besándome.

- "¡Por Merlín...! Gracias hermosa, mil veces gracias"

SEVERUS SNAPE

La pequeña Eileen llego una noche a finales de abril, mi castaña decidió ponerle así a nuestra pequeña en honor a mi madre y a la oportunidad que nos dio ella de ser felices, un año y medio después llegó Rose que era idéntica a Hermione solo que con el cabello negro, Eileen era como yo… o eso decía mi madre… y hace un par de meses llegaron los gemelos Henry y John, ahora veía la casa llena de las cosas y juguetes de mis princesas pero eran preciosas y las adoraba, John dormía tranquilamente, esos cabellos castaños y lacios hacia arriba lo hacían ver muy gracioso, era muy tranquilo, en cambio Henry lloraba todo el tiempo y yo intentaba distraerlo con magia.

Hermione luchaba por querer arreglar a Rose para la fiesta que habían organizado los Potter y se veía tan feliz, era hermosa mi mujer tan llena de vida, y pensar que estuve a punto de perderla, un viaje al tiempo lo cambio todo, ella me dio la oportunidad de vivir bien al lado de mi madre y me salvo de algo que seguramente hubiese amargado mis días, no lograba entenderlo del todo pero creo que hubiese tenido más oscuridad y dolor del que tengo ahora. Ella viajo sin esperar nada a cambio, sólo lograr que mi madre dejara a Tobías y cuando regreso obtuvo una oportunidad de vida, y la obtuvo o la obtuvimos ambos, ya que si ese plan hubiera fallado yo me habría perdido en el dolor en busca de ella. Ahora veo todo lo que logramos, aquella casa que insistió en comprar, dijo que tenía que ser esa precisamente; nuestros hijos que habían iluminado no solo nuestras vidas sino las de mi madre, ella se había retirado de San Mungo después de todas las investigaciones que había hecho enriqueciendo a la medicina mágica, se dedicaba a disfrutar de su matrimonio y sus nietos. No podemos olvidar a los padres de Hermione que habían perdido las esperanzas de verla recuperada y cuando la vieron de nuevo caminar, como recuperó su peso y poco a poco su salud no pidieron nada más a cambio.

Llegamos a la casa de los Potter viendo a mis hijas correr hacía la más pequeña de las Potter, solía observar mucho a la pequeña Lily era identica a la madre de Harry pero con un carácter mucho más dulce, al llegar mi madre me quitó a los gemelos cargandolos uno en cada brazo mientras Hermione se sentaba agotada en uno de los sillones.

- "Y faltan un par Hermione, me prometiste más nietos" - miré horririzado a mi madre, no nos dabamos a basto pero Hermione sonrió viendo a todos sus pequeños. Ella sabía administrar bien su tiempo entre el consultorio en San Mungo y ser madre, pero con ayuda de ambas abuelas podíamos hacerlo bastante bien.

- "... Quizá Eileen... uno más" - hice el que no oí - " o un par... ¿no Sev?"

- "Tú quieres todo un equipo de Quidditch"

Eran las dos de la mañana y tuve que hacer dos vueltas a la casa, primero llevando a Eileen que pesaba ya demasiado, después a Rose, al final acompañe a mi esposa a la recamara de los gemelos y los recostamos sin hacer el mínimo de ruido. Al terminar de darme una ducha ella ya casi se quedaba dormida, la abracé de la cintura esparciendo besos en sus hombros hasta que se giro al verme, seguía enamorado de ella, como nunca...

- "¿En qué piensas?"

- "En la primera vez que te vi... cumpliste tu promesa en ser mi mejor amiga... antes de ser mi esposa y la madre de mis hijos has sido mi confidente, sabes todos mis secretos hasta los más oscuros y sigues aquí, has sido en verdad una amiga para mí"

- "Y lo seré siempre..."

- "¿Hablabas en serio con lo de tener más bebés" - la observo con miedo, con pena y con ilusión, mis hijos eran lo mejor en mi vida... me hacía ilusión ver crecer más mi familia y un temor sin igual...

- "Averigualo" - respondió con sensualidad, lo cual me hizo olvidar el cansancio y mi cuerpo respondió a sus labios, esa noche sería larga y muy interesante... tenía algo que averiguar...

Espero que les haya gustado... tengo tres fics pendientes, lo sé... hago lo que puedo

Janetoso1: listo! Te agrado? Me encanto a mí… así debería ser siempre, que después de mucho caminar y sufrir tengas una recompensa, sin embargo nunca es así… maldita vida cruel, por eso escribo fics.

YazmínSnape: Hola Yaz! Ya me cruciaron no te preocupes, de hecho por eso me tarde en actualizar, yo también me proyecto, creo que por eso escribo demasiado… todos deberían tener un final medianamente respetable no crees?

Yatsave: gracias guapa, espero te guste el final. Besos

Diosa Luna: sectusempra!

Samaria Reed: lo sientooooo y más lo siento por el retraso, pero ya llegué con el final, espero que compense un poco el tiempo de ausencia. Besos

Gabriela Cruz: Muchas gracias guapa, espero te haya gustado la historia. Besos y que tú también estes bien.

GRACIAS A TODAS