Disclaimer: VK no me pertenece.
Resumen: Zero y Kaname han hecho una promesa…podrán cumplirla? Vk yaoi, algunas otras parejas. En mi historia Zero es humano, sin angustias de su pasado y por ser vampiro, así que puede ser un poquito diferente al Zero al que estamos acostumbrados.
Gracias a las chicas que me dejan reviews, incluso desde un hospital, y aunque no reciban las alerts de la historia pero que están pendientes. Por cierto perdón pero me gusta hacer sufrir a los VK's pero que le hago por eso puse romance, hurt/comfort en el tema estaban advertidos...jijiji pero gracias miles por leer, espero que estén allí until the end! Pd: me tarde pero que difícil es escribir yaoi..jajaja es increíble como otras grandes autoras logran hacerlo tan fácilmente, las envidio!. Sus comentarios son bienvenidos, espero les guste.
Un pesado ambiente se había formado sobre el dormitorio de la Luna, era sombrío y triste…Kaname había informado de la difícil decisión a sus compañeros y amigos.
-….finalmente, esta orden deberá ser consumada a mas tardar en 3 días, mi Tío Rido Kuran vendrá a confirmar que se ha hecho…también les pediré que partir de hoy se muden a las habitaciones respectivas de sus compañeros de vinculo, después de haberlo realizado les aseguro que será muy difícil permanecer separados, por ello es mejor que de una vez estén juntos y busque el momento para hacer el lazo de sangre…Seiren por favor organiza y encárgate de que se hagan los cambios de habitaciones, incluso la mía…- dijo Kaname, la chica asintió obedientemente, el sangre pura sabia que tenia que poner el ejemplo, pero esperaría hasta el ultimo momento, hasta haber agotado toda esperanza, toda opción para unirse a Ruka. La rubia por su parte sonreía de lo más feliz. "Kaname serás mío" se decía regocijada en su triunfo.
- Pueden retirarse- dijo mirando a todos brevemente, el sangre pura sentía haberles fallado, podía ver su sorpresa, tristeza y aflicción.
Todos los demás abandonaron la sala, algunos de ellos estaban de acuerdo en acatar las órdenes del consejo y con las parejas que les habían seleccionado, pero otros no, como los del circulo mas cercano al líder del dormitorio de la Luna… Aidou, Kain, Shiki e Ichijo, esperaron a quedar solos con Kaname.
- Kaname-sama…y si no cumplimos? – pregunto Aidou acercándose a el intempestivamente.
- El Consejo determino que el que no cumpla estará siendo considerado como parte del complot, será ejecutado con su familia – dijo el sangre pura.
- Kaname-sama que podemos hacer entonces? Yo no quiero tener un vinculo con nadie mas que no sea Ichijo – dijo Shiki a su líder, el joven de ojos verdes le miro con ternura, sabia que el enojo ya había pasado, se sintió nuevamente seguro de lo que sentían el uno por el otro.
- Lo se Shiki…pero por el momento no tengo una respuesta, lo siento, no quiero obligar a nadie a cumplir con esto, pero así será si no encuentro una solución, tenemos poco tiempo pero crean me que estoy pensando que hacer para evitarlo, les pido su paciencia y que cumplan con mudarse a las habitaciones de sus compañeros de lazo de sangre…-respondió el sangre pura sabia que podía contar con ellos, a pesar de lo difícil que seria obedecer. Todos confiaban en Kaname y esperaban que el pudiera evitar este destino impuesto.
Ichijo y Shiki se encontraban en su habitación, solo querían estar un momento a solas pero no fue posible, ya que Seiren llego cabalmente a darle las instrucciones para trasladarse.
- Ichijo-san por favor lleva tus cosas al cuarto de Shirabuki, me indicaron que Aidou estaba ya instalado en tu habitación con Shiki-kun, el resto de tus pertenencias el personal de limpieza podrá ayudarte a pasarlas – dijo ella revisando el listado en sus manos para luego dirigirse para trasladar a Rima Toya para la habitación de Kain.
- Gracias Seiren, lo hare ahora – respondió el vicepresidente de la clase nocturna, Shiki bajo la mirada y luego ambos arreglaron la maleta de Ichijo en silencio.
En la habitacion de Kain...el rubio buscaba refugio en los brazos de su amor…
- Akatsuki…lo harás….harás el vínculo? – pregunto Aidou con un sollozo ahogado.
- No podría alejarme de ti otra vez... - dijo el pelirrojo levantando con su mano la barbilla de Aidou para ver sus ojos azules…
- Yo tampoco lo haría Akatsuki, pero cuando pienso en mi familia…yo no puedo dejar que les maten por mi culpa- respondió el joven noble con tristeza aferrándose a Kain.
- Lo se, yo tampoco quiero eso…solo nos queda esperar – respondió el pelirrojo tratando de tranquilizar a Aidou y abrazándole fuertemente.
Ruka estaba lista para cambiarse de cuarto, pero Seiren le indico que aun no podría ya que tenía que acomodar otra cama más en el dormitorio de su líder. Ella dijo que no le importaba dormir en el misma cama que Kaname, Seiren solo levanto un ceja, contestándole que talvez a ella no le importaba pero a Kaname-sama si y que tendría que esperar hasta el día siguiente, lo que hizo enfurecer a la rubia.
Zero había regresado a la Academia Cross, estaba realmente contento consigo mismo por el éxito de la misión, su primera, Yagari-sensei le felicito dándole unas palmadas en la espalda y diciéndole "bien hecho" que era mucho pedirle a su maestro, quien siempre actúa sin tanta emoción.
Kaito fue recibido por Cross, estaba contento de tener un nuevo prefecto e igualmente le presento a Yuuki, la chica lo miro realmente interesada, era mayor y le gusto instantáneamente, Zero pudo darse cuenta ya que al hablar con el, Yuuki se sonrojaba levemente y no sabia que hacer con sus manos y al contrario de siempre hablar y hablar parecia que no podia articular un par de frases frente al chico mayor.
Ese mismo día se le asigno una habitación a Kaito que compartiría por el momento con Yagari-sensei, este lamento no poder elegir a Zero como su compañero, pero mientras tuviera la oportunidad de conocerle mejor y estar cerca del joven cazador aceptaría lo que fuese. Zero prometio mostrarle toda la Academia en cuanto tuvieran un tiempo libre, cosa que alegro al cazador.
Dejando caer su mochila en el piso, Zero se sentó en su escritorio, de pronto alguien pasó un sobre bajo su puerta, el se acerco a ver quien había sido pero no lo suficientemente rápido para ver a alguien en el corredor…cerró de nuevo la puerta y levanto el sobre con una nota en su interior que decía:
"Estoy de vuelta, quiero verte, mismo lugar, 10:00 pm - Te extraño"
Sabia de quien era la nota, el prefecto observo su reloj a penas 15 minutos para poder darse una ducha rápida y llegar, se sintió muy entusiasmado, quería contarle a Kaname de su misión, estaba deseoso de verle, de poder estar junto a el de nuevo, aunque fuera a escondidas no le importaba, se arreglo y salio lo mas rápido que pudo a encontrarse con el sangre pura.
Kaname estaba muy nervioso, cansado y presionado por todos los eventos recientes, como podría explicarle esto a Zero, como lo tomaría? Es que mas que nunca necesitaba hablar con el y que el otro comprendiera…segundo después escucho la voz de Zero.
- Kaname! – dijo el prefecto, la luz de la luna brillaba sobre el cabello plateado de Zero y el viento lo agitaba suavemente, se veía simplemente encantador. El se acerco y Kaname sin mas le beso impaciente, Zero pudo darse cuenta de que el sangre pura estaba muy feliz de verle, pero claro el también lo estaba.
- Zero…–musito mirándole con inmensa dulzura y acariciando su mejilla.
- Te extrañe también…Kaname – dijo el joven prefecto – tengo que contarte! tuve mi primera misión! Todo salio excelente! Y tengo un nuevo compañero se llama Kaito al principio estaba nervioso pero el me aconsejo que me tranquilizara y que todo estaría bien, el sensei me felicito bueno algo así- dijo el prefecto animado pero pronto se dio cuenta de la expresión preocupada del mayor.
- Te felicito Zero, eres un gran cazador – respondió el joven vampiro volviendo a besarle y luego abrazándolo.
- Gracias Kaname…pero dime que te pasa? Te siento raro? – pregunto el joven sin entender el por que de la mirada triste del sangre pura.
- Pasaron muchas cosas y no se como…- quedo en silencio sin poder proseguir
- Cuéntame Kaname, estoy aquí para ti siempre…- respondió el prefecto con una ternura que hizo al sangre pura sentirse indigno de tal cariño.
- Perdóname… Zero, tenemos que hablar pero saber lo único que quiero es estar cerca de ti…-dijo el sangre pura con voz profunda…le beso apasionadamente, el tumulto en el interior de Kaname le hacia aferrar a Zero con fuerza, dejando al prefecto sin aire, el joven alejo sus labios un breve momento
- Vamos a otro lugar- susurro con las mejillas ruborizadas -Mi habitación…-respondió el joven cazador.
- Estas seguro? -dijo en voz baja Kaname con gran anticipación y deseo.
- Si…- respondió apenas, ya con todo el rostro enrojecido.
Unos minutos después sin problema llegaron a su habitación, fue sorprendente la velocidad de Kaname y un poco vergonzoso para Zero ya que este le subió a su espalda sin previo aviso, el joven prefecto no tuvo mas que aferrarse a sus hombros para no caer, realmente los vampiros eran seres muy poderosos, el jamás podría correr a esa velocidad, lo hacia bastante rápido pero nunca de esa manera.
Zero cerro la puerta detrás de ellos, aun no podía ver a Kaname a los ojos, sabia que este era un gran paso en su relación, también sabia que tarde o temprano iba a suceder, por que lo deseaba con la misma intensidad que Kaname, "estar cerca de ti" le había dicho, El prefecto no tuvo tiempo de replicarle nada, en el fondo se alegro de estar en un lugar mas privado, su cuarto convenientemente estaba lejos de Cross y Yuuki, de Kaito y Yagari-san, evitando así que sintieran la presencia de Kaname, nadie los molestaría...
- Zero…-pronuncio su nombre exhalando profundamente, le beso nuevamente demostrándole lo mucho que ansiaba tenerle en sus brazos. El joven cazador retorno sus besos con igual impulso.
Kaname se alejo un poco, se quito la chaqueta de su uniforme y el chaleco debajo en un rápido movimiento y luego su camisa, Zero le observaba atrapado por la figura esplendida de Kaname, el chico se sentó a la orilla de la cama y antes que Kaname se aproximara hacia el, Zero removió su playera descubriendo también su pecho y abdomen esculpidos por el entrenamiento de cazador, Kaname coloco sus manos en la cintura del chico atrayéndole a el mientras le besaba. La temperatura de ambos se incrementaba, anhelando un contacto mayor, Kaname se inclino mas sobre el y Zero permitió que el otro se acostara encima.
- Kaname- gimió en voz baja, el sangre pura repasaba los contornos de su pecho con sus labios. Cada una de sus caricias estremecía al joven cazador. Bajo más allá de su estómago, deteniéndose para proceder a la eliminación de los pantalones y la ropa interior del menor y la suya propia. Era un momento de total entrega, Zero sintió como Kaname nuevamente retomo los besos dirigiéndose a su intimidad, el joven cazador no podía controlar temblar ante la avalancha de sensaciones que hacían aferrara las sabanas debajo de el al sentir el calor húmedo de la boca de Kaname.
El sangre pura, como le había dicho Ichijo, se dejaba guiar por sus sentimientos y lo que buscaba era hacer sentir bien a Zero, complacerlo, satisfacerlo. Se tomó su tiempo y aunque su propio cuerpo estaba lleno de deseo, Kaname sonrió feliz al escuchar los gemidos del joven prefecto, Zero sabia tan bien…
- Aaah ya no puedo mas…Kana...me- respondio el cazador sabiendo que pronto alcanzaría su climax, respirando agitado –No! Kaname no tienes…- exclamo para detenerlo…-No, pero quiero – dijo el mayor no dudando de tomarle nuevamente con su boca.
Kaname grababa cada pequeño sonido que el menor hacia, le torturaba el pensar que tal ves seria la ultima vez que podría tener a Zero para el, pronto se inclinó sobre el con una mano apoyada en el colchón para darle un beso y la otra acariciando su cabello.
- Zero… no permitiré que nada se interponga entre nosotros – dijo el sangre pura, el joven cazador lo miro sonriéndole dulcemente, besándole de nuevo…
- nada lo hará…Kaname – le confirmo el menor.
Con la humectación del cazador de su previa terminación, el Sangre pura procedió a prepararle, introduciendo su dedo con suavidad para empezar a estirar el cuerpo de Zero, que bueno que había preguntado como tenia que hacerlo, por que ambos eran vírgenes y por su inexperiencia no quería lastimar al poseedor de su total adoración. Introdujo otros dos dedos más ante los gemidos y temblores de Zero, el se movía hacia delante, trataba de que los dedos de Kaname fueran más profundamente dentro de sí. Kaname miraba sobrecogido la imagen del joven debajo de el, el color rosa en las mejillas y la forma en que se retorcía indefenso en la cama.
- Tómame!- dijo Zero con voz suplicante. Ansiaba la sensación del cuerpo de Kaname contra el suyo.
- Zero…te quiero - susurró Kaname deslizándose entre sus piernas, acarició sus muslos y le penetro haciéndoles gemir a ambos ante la sensación exquisita de su unión, el sangre pura movió sus caderas hacia delante y el joven cazador con los ojos cerrados puso sus brazos alrededor del cuello de la sangre pura, volviendo su rostro aun lado.
- Zero, estas bien, te duele?" –susurró sin moverse.
- No, todo esta bien- murmuró y tocó la mejilla de Kaname, el sangre pura coloco su mano encima de la del cazador y la beso.
Zero apretó sus piernas alrededor de la cintura de Kaname, el empujó sus caderas hacia arriba otra vez, Kaname parpadeó, reaccionando ante la indicación de que podía continuar, empezando a moverse, en un movimiento lento y oscilante que pronto aumentó velocidad. Él necesitaba tener a Zero tan cerca como fuera físicamente posible.
- aaah, Kaname…por favor…aaah ….no pares – le rogaba el menor
- no lo hare…eres…aah se siente increíble – le susurraba al oído mientras se movía dentro de el, alcanzado un punto especial dentro del joven prefecto varias veces, entre sus manos el cazador simplemente estaba perdido en el mar de deseo y pasión.
Después de unos momentos mas de aceleradas y profundas envestidas, con la erección de Zero atrapada entre sus cuerpos, nuevamente el joven cazador alcanzo el clímax y unos momentos después el sangre pura llenándole de su simiente. Ambos sentían su corazón latir agitadamente dentro de su pecho, el olor de sus terminaciones y el sudor que descendía por sus cuerpos llenaban la habitación, aquel momento era lo mas bello que ambos habían vivido y los mas excitante que habían sentido.
Kaname abrazo a Zero, aun dentro de el…
- Eres todo para mi…eres mío…yo soy tuyo – susurro sin soltarle
De pronto sus ojos brillaron rojo carmesí, no podía evitarlo su deseo por probar la sangre de su pareja, era algo mas fuerte que el, podía escuchar como esta corría por sus venas, como su corazón la bombeaba estrepitosamente a través de todo su cuerpo debido a los rápidos latidos de su corazón.
- Te quiero…-le dijo Zero con calidez, inesperadamente descubriendo en la mirada de Kaname el brillo rojo del deseo de un vampiro por la sangre de un ser humano.
Pudo ver sus colmillos emergiendo tras de sus labios…sin previo aviso Kaname lamio su piel entre el espacio del cuello y su clavícula. Sus instintos de conservación se dispararon y Zero trato con sus manos de empujarlo para alejarlo. El sangre pura parecía perdido en el momento y sin intenciones de detenerse…
- Kaname? – le llamo - Espera…Kaname! – le dijo de nuevo, pero el joven vampiro abrazo mas al cazador, dándole una envestida mas consiguiendo una sollozo ahogado de Zero…estaba a punto de enterrar sus agudos colmillos en la blanca piel del cazador.
- No! – le grito Zero en pánico, el sangre pura entonces reacciono como despertando de un transe y se apartó del joven quien se coloco en un extremo de la cama, temblaba hasta cierto punto atemorizado y desconociendo a quien tenia enfrente.
- Zero…- le llamo queriendo volver a acercarse, pero él se sobresalto – perdóname…no puedo evitarlo es mi naturaleza, el desearte de esa manera también…-dijo tratando de justificarse.
- Tu dijiste…tu lo prometiste!-reclamo el menor airadamente.
- Sé lo que prometí, es que crees que no he luchado contra mi mismo para no hacerlo! Crees que soy solo un maldito chupasangre! –dijo intempestivamente fuera de proporción.
- No dije eso! Jamás te he considerado eso! A pesar de lo que me dice Yagari y lo que debería creer como cazador, yo siempre he confiado en ti! Pero… –
- Pero que Zero? Si no puedes aceptar esta parte de mi, entonces que? En tres días tengo que hacer un lazo de sangre con Ruka Souen, me uniré a ella para siempre, pero no quiero… por que es a ti a quien deseo….a quien necesito…a quien amo – dijo aceptando la verdad innegable de sus sentimientos por el joven.
- Un lazo de sangre? – pregunto Zero, en realidad no sabia a que se refería, aun Yagari no le había enseñado sobre esto, pero entendía que era algo serio.
- La unión de nuestras mentes, almas y eventualmente de nuestros cuerpos…pensaba decírtelo…mas bien pedirte que hagas ese lazo de sangre conmigo, pero para esto tu debes ser como yo – le dijo mirando hacia un lado…simplemente no quería ver la reacción de Zero ante sus palabras.
- Convertirme en un vampiro? – dijo estupefacto y moviendo la cabeza en negación – sabes lo que me estas pidiendo? Renunciar a mi vida? A mi familia? Dejar de ser un cazador? Ganarme el desprecio de todos, de mi maestro? - replicó contrariado por la petición de Kaname.
- Se que tendrías que renunciar a muchas cosas, pero acaso tu no me amas? Prometiste estar siempre junto a mi! Y Zero tu serias todo para mi! Ya lo eres!- contestó Kaname.
- Yo…no se que pensar- musito dudando, no de sus sentimientos por el sangre pura, sino por que su respuesta implicaba aceptar volverse un vampiro y era mucho para asimilar tan de repente, no pudo responderle…calidas lagrimas asomaron en sus ojos, pero se volvió para no ver al mayor y que este no le viera.
- Lo mejor será que me vaya…- le dijo Kaname herido por sus dudas, sabia que estaba pidiendo mucho al joven cazador, a cualquier ser humano, pero un sangre pura no rogaba, no simplemente tomaba para si lo que deseaba, pero el amor que sentía por Zero no le dejaba actuar de esa manera, quería que fuese su elección, pero temía que eligiera no hacerlo y condenarlo a la soledad al unirse a Ruka.
Tomo su ropa del suelo y se vistió parcialmente para poder irse. Un momento después desapareció del cuarto del joven prefecto, quien se quedo allí abrazándose así mismo, angustiado y con el corazón roto.
