Hola! este es el siguiente capitulo, siento haber tardado pero no habia podido escribir nada de nada, muy busy ultimamente en mi trabajo, bueno espero les guste! gracias por sus reviews. VK no me pertenece.

Resumen: Zero y Kaname han hecho una promesa, la cumpliran? los dejaran cumplirla?


Kaname no había podido descansar salio casi corriendo de su propia habitación y el estudio no era lo mas cómodo, pero no haber podido dormir bien era el menor de sus problemas, la insistencia de Ruka en que se concretara su lazo de sangre, la visita de su Tío, dos nobles que se habían unido sin autorización y el malestar de la mayoría de la clase nocturna y para rematarle Zero.

Nunca había creído que este amor que sentía por el chico de cabello plateado le causara tal angustia y felicidad a la vez, como era posible? Se preguntaba el sangre pura. Finalmente decidió regresar a su habitación, debía cambiarse de ropa y darse un baño, para su suerte Ruka ya no estaba, cerró la puerta con llave y abrió la ventana, la brisa de la noche entraba refrescándole. Encendió la ducha, el agua caía como lluvia sobre el, se quedo un momento apoyando su mano en sobre el frío azulejo, entonces sintió una presencia única para el, casi tropezando salio de la ducha tomando una toalla y poniendola alrededor de su cintura, al abrir la puerta vio al joven cazador sentado en su cama, su corazón se salto un latido y una sonrisa apareció en su rostro. Zero había vuelto.

El joven prefecto levanto la mirada observando a Kaname, sus mejillas se sonrojaron, su semi desnudes era tan provocativa, anhelaba tanto estar cerca de el.

- Zero…- dijo de pie junto a el, el menor impetuosamente le abrazo por la cintura besando su abdomen. Era suficiente para que Kaname se sintiera excitado y cerrara sus ojos disfrutando de los calidos labios sobre su piel.

- Kaname…lo que paso el otro día…perdóname – le pidió mirándole hacia arriba.

- No, Zero…perdóname tu a mi, falle en mi promesa y te asuste, iba a morder… - el prefecto se puso de pie y beso a Kaname en la boca sin dejar que terminara su explicación, fue un beso arrebatado y lleno de pasión. El sangre pura respondió igualmente, el pensar que podía perderlo, el estar lejos era como un castigo insoportable, el sangre pura un momento después se encontraba sobre el más joven, los besos continuaban sin decir palabras.

El joven prefecto estaba perdido en los brazos de Kaname, sus besos podían transportarlo a un lugar único donde se sentía seguro, feliz y extasiado.

- Kaname...– le llamo por su nombre mientras el mayor le desvestía besando su cuello, y dirigiéndose hacia el sur llenando de besos cada centímetro de la piel descubierta del cazador.

- Te deseo tanto…Zero, te extrañe tanto….unas horas fueron eternas…- dijo Kaname mientras deslizaba su ropa por los muslos del menor, Zero estaba estremeciéndose con la anticipación de poder sentir a Kaname tan cerca de el…

- También te extrañe, mucho…Kaname…- dijo el joven mirándole con los ojos temblorosos, dulcemente el sangre pura se acerco y le beso. Al calor del momento se habían disgustado pero no podían evitarlo ellos se pertenecían uno al otro, a penas tocarse y derretirse en los brazos del otro era algo que jamás sentirían con nadie mas.

- Ah...aaaah por favor…hazlo – dijo el prefecto con la respiración agitada, Kaname sonrío para si, en su mesa de noche había un tubo de lubricante, había pensando en esta preparado desde su conversación con Takuma, debía hacer las cosas bien para no lastimar a Zero y disfrutarlo, unto sus dedos preparando la estrechez del cuerpo del joven prefecto, quien ansiaba recibirle, Kaname estaba listo y sintió que no podría esperar tampoco, debía reclamar a Zero para si. Mientras tanto el joven se movía debajo de el aferrando las sabanas y gimiendo sin control ante las caricias y besos del sangre pura.

- Zero…ahora – dijo Kaname colocándose entre sus piernas, Zero alzo un poco sus caderas y el sangre pura le penetro, ambos gimieron sin poder contener el éxtasis de su unión, casi inmediatamente Kaname se movió envistiendo a Zero, fuera y dentro, pujando avasallante, la expresión de su rostro y su mirada eran de adoración por el menor, sintiendo la calidez del interior de Zero "se siente tan delicioso…estoy loco por ti, Zero" pensaba o le decía en voz alta ya no lo sabia…sus latidos rápidos y fuertes retumbaban dentro de su pecho…sin necesidad de hacer un lazo de sangre sus almas estaban unidas como y desde siempre.

Zero por su parte estaba perdido en la sensación eléctrica que iba por todo su cuerpo, el calor hacia hervir la sangre en sus venas, dirigiéndose estrepitosamente a lo bajo de su abdomen, su propia erección atrapada entre el y el cuerpo de Kaname le provocaba un delicioso rose, su orgasmo estaba cerca. El sangre pura le tomo con su mano y empezó a acariciarle, enloqueciendo mas a Zero, el joven de cabello plateado volvió su mirada aun lado, estaba sonrojado y aun mas por gemir de esa manera…

- No…Zero…mírame – le dijo Kaname con voz profunda deteniéndose para hacer contacto visual con el menor, quien le miro avergonzado, el sangre pura acaricio su mejilla.

- Me gusta ver la expresión y escuchar que lo estas disfrutándolo, mírame tu también, yo siento lo mismo…te amo- dijo el sangre pura buscando sus labios y besándole intensamente.

- Kaname…yo también te amo- confirmo sonriéndole calidamente, el beso duro un poco mas mientras Kaname volvió a presionar su cuerpo contra el del prefecto. Ambos se movían en un vaivén armonioso, no podía haber momento más perfecto que ese, hacer el amor así…

Zero llego a su clímax y luego Kaname llenando el interior de su ser con su terminación, envueltos en su pasión y su amor…el sangre pura se dejo caer con cuidado sobre Zero, este le abrazo temblando aun con la respiración cortada.

- Perdóname…Kaname por haberme ido, si te preocupe lo siento- dijo acariciando los mechones de su oscuro cabello.

- claro que me preocupaste, pero estas aquí ahora y es lo que importa – susurro a su oído abrazándole fuertemente.

- Kaname…tu lazo de sangre? – pregunto el joven prefecto temeroso de escuchar una respuesta.

- No…aun no…- dijo el mayor, entonces acostándose boca arriba separándose de el, Zero tembló un poco al sentir que la calidez de Kaname se alejaba…entonces se apoyo en su brazo para mirarle…

- Kaname…me fui para poder pensar en lo que me pediste y ya tome una decisión…quiero ser como tu, hazme como tú- dijo mirándole con sus ojos amatistas temblorosos con lagrimas, Kaname abrió los suyos estupefacto, reaccionando unos segundos después incorporándose igualmente.

- No, Zero…se lo que te pedí, pero no puedo hacerte como yo, no es justo y además es peligroso –

- Pero sino lo haces, no podremos estar juntos? – replico

- Podemos hallar otra forma…Zero, nadie me impedirá estar junto a ti-

- No, Kaname…será mas fácil si tu estas a mi lado, si tu me enseñas a vivir como un vampiro, eso es lo que quiero, para siempre…contigo-

- Por favor no digas eso…podría ponerte en un peligro mayor si te convierto, a los ojos de todos serias como mi esclavo, un vampiro tipo D, pero si descubren lo que siento por ti, querrán destruirte para destruirme –

- Renuncie a mi familia Kaname, renuncie a la asociación antes de venir a verte y decirte esto, eres mi vida y lo único que me queda ahora – dijo abrazando a Kaname.

- Zero…no debiste…-

- Si! Si debía…lo decidí libremente, decidí estar contigo, vas a rechazarme? – dijo bajando la mirada.

- No…claro que no…como podría! lo prometí…juntos siempre! – refirio el sangre pura tocando el rostro de Zero.

- Entonces, Kaname…hazlo por nosotros- le dijo Zero inclinando su cabeza aun lado para dar acceso a su cuello al sangre pura, Kaname observo la piel de Zero, radiante por su transpiración, blanca y suave como la suya, observo la vena del cuello que palpitaba invitándole, todo su ser gritaba que era el momento, era lo que deseaba intensamente y que había evitado desde que estuvo cerca de Zero, por que no quería lastimarlo, por que lo había prometido, pero ahora era diferente tenia el consentimiento del menor para hacerlo.

En silencio….sus ojos carmesí se volvieron rojos brillante, cerrando brevemente los mismos, aferro con sus manos a Zero, beso y repaso con su lengua el área disponiéndola para recibir su marca y entonces hundió sus colmillos rompiendo la piel, haciendo brotar la sangre hacia su boca, hacia mucho que no probaba la sangre de un ser humano, "dios es exquisita!" pensó perdiéndose en el instante, un instante que nadie le robaría.

Kaname no notó el estremecer de Zero al sentir su respiración contra su cuello, al sentir su boca, su lengua y el dolor inicial de la perforación de su carne, sabia que no había vuelta atrás y no tenia idea que iba a pasar "estamos haciendo algo prohibido" se dijo abrazando a Kaname como buscando refugio, podía sentir como la vida se le escapaba, como su cuerpo quería luchar pero el renunciaba a sus instintos de auto conservación por amor al sangre pura. "Estoy muriendo…mi vida te pertenece Kaname" pensó, la habitación a su alrededor empezó a girar, cerro sus ojos, su latido parecía disminuir y se sentía adormecido aun sintiendo la calidez del cuerpo desnudo sobre el.

- Ka..na…me – pronuncio pausadamente y suspiro profundamente antes de desmayarse.


Rido Kuran descendió de su limosina, el chofer espero sus instrucciones…había cierto aroma en el aire...se había derramado sangre, podía sentirlo sus finos instintos de sangre pura se lo permitían, no estaba tan lejos pero no sabia si podía ser un noble divirtiéndose con algún pobre alumno de la clase diurna, sonrió perversamente y ordeno bajar su equipaje, no esperaba estar mucho en la Academia Cross, solo venia a ver si su plan marchaba bien y si los lazos de sangre se habían hecho como ordenado por el consejo.

"Mi querido Kaname que sorpresa te espera a ti y a tus queridos nobles" pensó, no podía esperar mas a ser el rey de los vampiros y este plan le daría lo que por derecho era suyo y no de su sobrino.

Un momento después, Kaname le recibió en la puerta, como siempre vestido regiamente con su uniforme de la Clase Nocturna. Pero algo le decía a Rido que Kaname se veía como decirlo "diferente" como si hubiese crecido desde la ultima vez que se vieron, como si algo hubiese hecho que se volviera mas confiado y dueño de si mismo, su aura rebosaba de brillo y serenidad.

-Tío Rido-sama bienvenido – dijo Kaname haciendo una reverencia, ambos caminaron hacia el estudio de Kaname.

- Sobrino, te ves muy bien, juraría que has crecido de algún modo – observo el hombre mayor.

- Tío, debemos hablar de cosas muy serias – le anticipo Kaname mirándole decidido y calmado.

- Claro, dime que serán esas "cosas serias" – dijo en tono de burla, desestimando la postura de Kaname.

- De los lazos de sangre – respondió el joven sangre pura sin inmutarse ante el comentario burlón de su Tío.

- Pues por eso he venido yo aquí – dijo sentándose en el sofá – sírveme algo de beber sobrino, estoy sediento – dijo el hombre, Kaname se aproximo y sirvió una copa de brandy, ofreciéndole la misma a su tío.

- Gracias sobrino…bien el brandy es muy bueno pero nada supera el sabor de la sangre fresca- dijo mirando el vaso y moviendo el liquido en su interior girando su muñeca.

- Bien Tío, la Familia Aido y la Familia Kain ya han hecho su lazo de sangre- (solo que no le contó que había sido entre ellos y no con las familias que les habían sido pactadas)

- Me parece muy bien, quienes mas? Sobrino dime y tú? – le pregunto con un tono obsceno en su voz.

- Aun no Tío, en cuanto sea posible consumare mi lazo de sangre con la persona indicada – comento Kaname.

- Perfecto, sobrino, te felicito…así que tardare menos tiempo en mi visita, pues veo que todo marcha como ordeno el consejo, hoy quiero cenar con todos los nobles, por favor prepáralo – ordeno tomando de su trago.

- Así será Tío…también quiero contarte que he tomado mi primer humano – le dijo serio.

- Le convertiste o solo le has matado – pregunto con seriedad, no sabiendo que podía implicar esto, jamás pensó que Kagame lo haría, considerando su teoría y la de Cross de tener un lugar donde humanos y vampiros vivieran felizmente, que cantidad de tonterías, era un total sorpresa.

- Le he convertido en un vampiro – dijo Kaname sin más explicación.

- Me sorprendes Kaname, pero al mismo tiempo es nuestra naturaleza, además quien no se ha hecho de un humano? Disfrútalo entonces sobrino…bien, me retiro para prepararnos para la cena de hoy – dijo poniéndose de pie, ya casi iba dejarle cuando volvió a ver al joven sangre pura.

- Me gustaría conocer a tu nuevo juguete Kaname, tráelo a la cena – dijo su Tío

- Aun no, esta en su primera fase Tío, pero lo conocerás luego – le dijo

- Muy bien…- sonrío – esta vez si me haz sorprendido, eres un Kuran…completo – admiro con media sonrisa, mientras era guiado por uno de los mayordomos del Dormitorio de la Luna a la habitación que le habían preparado, cerrando la puerta tras de si.

Kaname tomo un respiro, había mantenido su aura tranquila, su ser lo mas estoico posible, necesitaba tener el control de cada situación con su tío allí presente.

"Zero" dijo la voz en su interior, sin más subió a velocidad las escaleras a su habitación. El joven estaba inmóvil sobre su cama, cubierto con una delicada sabana azul oscuro, Kaname le había puesto una de sus pijamas de seda. El sangre pura se acerco, tocando la frente del menor, Zero ardía en fiebre, estaba cambiando, transformándose, dejando atrás su parte humana, volviéndose un vampiro…sabia que habría reacciones mas fuertes pero por el momento estaba allí y en cuanto Zero pudiera bebería la sangre de Kaname para completar su transformación y evitar que cállese a un nivel E.

Debía llevarle a otra parte, Ruka volvería de clases en cualquier momento. Seiren como su persona de absoluta confianza, se encargo de preparar una habitación alejada, casi al final de dormitorio, donde el acceso era restringido, lejos de la case nocturna, lejos de Rido. Ella se limito a cumplir reteniendo a la clase nocturna en los salones de clases mientras Kaname trasladaba a Zero a la habitación, evito ser visto, oído y percibido, con Zero en sus brazos ingreso a la cómoda habitación depositándole en la cama, sin reacción alguna del menor, su respiración era tan leve, si no hubiera sabido como era Kaname hubiese entrado en pánico, pero sabia como su hacedor que todo estaba en su proceso normal, pero el Zero que había conocido con su carácter humano, su personalidad…podían desaparecer, tenia miedo de que bajo su total voluntad y dominio, el menor ya no fuese el mismo y se limitara a ser un esclavo, un "juguete" como le llamado su tío, pero no podía ser, sabia que dentro de Zero había una gran fuerza, su herencia como cazador no podía ser eliminada, ni toda su humanidad, solo transformada.

- Estoy aquí…Zero…todo estará bien…te amo – dijo el sangre pura inclinándose y dándole un beso en la frente, acostándose a su lado en silencio.