Cap. XXII
Amistad, lealtad, amor, odio, rencor y perdón
Ya habían transcurrido 6 meses desde que se había separado de su amada y gracias a la gran cantidad de amigos que había hecho en la universidad estaba por lograr su objetivo: reunir el dinero suficiente para retornar a Tokio.
Como no podía conseguir un trabajo formal sin ser despedido, se le ocurrió la idea de hacer uso de sus talentos, tales como el ser trilingüe, un experto en química y en historia universal. Lo cual le valió de mucho ya que rápidamente se corrió la voz entre los estudiantes de diferentes años y le encargaban trabajos para traducir o que le pedían que les dieran clases particulares de química y/o física ya que con la práctica dominó ambos temas.
Su mejor alumna y amiga era Asagi una compañera de clases, bastante adinerada y muy bonita; Tanto que paraba rodeada de pretendientes pero ella solo tenía ojos para su amor secreto.
Su belleza no solo radicaba en su aspecto físico (era alta, de piel rosa, ojos color pardo y cabellos castaño claro casi rubio, además de unas finas facciones) sino en su forma solidaria, atenta y dulce de ser para con los demás.
Era la candidata perfecta, para novia, esposa, pero especialmente para activista.
Era la semana de exámenes finales y le pidió a su mejor amigo que le diera una clase extraordinaria acerca de los biorecursos marinos.
El tema en sí no era muy complejo, pero ella lo hacía con el propósito de que él alcanzar su meta, puesto que se había propuesto viajar para el otoño de Tokio.
En el apartamento de Asagi…
Shinta: creo que esto es todo, con lo que hemos estudiado estas más que preparada para el examen
Asagi: muchas gracias por tu paciencia y tiempo. Con todo lo que me has enseñado estoy segura que sacare una A+
Shinta: bueno, lo mejor es que regresé al campus, antes que cierre
Asagi: está nevando ¿por qué mejor no quedas? Ya sabes que siempre tengo la habitación de huéspedes lista para ti
Shinta: está bien, creo que por esta vez te hare caso
Asagi: (sonrió dulcemente) es mejor, recuerda que la última vez que saliste en plena nevada te enfermaste de neumonía y tuviste que gastar todo lo que habías ahorrado
Shinta: (suspiró) sí es cierto, aquella vez estuve tan cerca de poder viajar y lo perdí todo
Asagi: hasta ahora no comprendo ¿por qué tu madre te tiene tan controlado? No pareces ser un mal chico
Shinta: (agachó la mirada) más que su hijo parezco su prisionero. Desde que estoy acá, no he podido comunicarme con mi padre, ni he podido salir del país, la verdad ignoro que tanto poder tenga y mucho menos entiendo ¿qué espera de mí? Pero lo único que sé, es que en cuanto logre irme a Tokio todo eso se terminará
Asagi: ¿por qué no me aceptas el préstamo que te ofrecí? Tú sabes perfectamente que no necesito que me lo pagues nunca y te he visto luchar tanto por querer re encontrarte con tu novia… que… en verdad quiero ayudarte
Shinta: gracias, en verdad te lo agradezco, pero el día que la vuelva a ver quiero que sea por mis propios medios y sin deberle nada a nadie
Asagi: pero si aceptas mi ayuda, no me deberías nada
Shinta: no hablo del dinero, hablo del compromiso, si acepto tu ayuda me sentiría comprometido contigo a retribuirte el favor
Asagi: (suspiró) definitivamente no importa que haga, seguirás igual de necio ¿no es así?
Shinta: por primera vez en mi vida quiero ser totalmente libre y es por ello que no quiero deberle a nadie nada… desde que estoy acá, me he sentido prisionero de mi madre día con día… de no haber aceptado el absurdo trato que me propuso yo… estaría al lado de Shiori en estos momentos y quien sabe quizá al lado de nuestro hijo, si es que éste existe
Asagi: (lo abrazó por la espalda) ya no sufras, yo sé que pronto lograras volver a estar con ella y aunque tú no quieras yo te ayudare sin que me debas nada a cambio
Shinta: (se dio la vuelta) por favor no lo hagas, esta es mi lucha y debo…
Asagi: (le puso un dedo sobre los labios) shh, eso ya lo sé, por ello lo que hare es contactarte con mis amistades para que les des clases o les traduzcas sus trabajos (le guiño el ojo y sonrió)
Shinta: eres única (la abrazó) gracias, muchas gracias
Asagi: no tienes nada que agradecer, por algo soy tu mejor amiga ¿no?
Shinta: (sonrió como en mucho tiempo no lo hacía) la vida no me pudo dar una amiga más grandiosa que tú. Te quiero, te quiero muchísimo, gracias por todo tu apoyo (la abrazó con mucho cariño)
Asagi: (se sonrojó) me alegra verte sonreír después de tanto tiempo
Unos días después en el instituto Bokuseno…
El salón 3-A era un completo alboroto, nadie ponía atención a lo que la profesora decía y todos solo contaban los minutos para poder salir corriendo y disfrutar de sus vacaciones de Otoño.
Cansado de dicha situación se enojó y escribió en el pizarrón que para el regreso de las vacaciones deberían entregarle un resumen hecho a mano de alguna obra literaria de Natsume Sōseki y un Tanka (poemas cuyos versos tienen 31 sílabas) de creación propia.
La clase entera protestó, pero la profesora poco o nada les hizo casó y cuando sonó el timbre anunciando el final de clases y el inicio de las vacaciones les dijo que cada uno debería presentar una obra distinta, por lo que un nuevo alboroto se formó entre los alumnos.
Aquel día se tardaron 1 hora en escoger cada uno una obra diferente para que no se repitieran.
Finalmente algo fastidiados y cansados dieron inicio a sus vacaciones.
Soten: uh, por escándalos nos castigaron
Shiori: ¡aish! Yo que quería disfrutar a plenitud de nuestras vacaciones
Kai: bueno, si entre los tres nos apoyamos, terminaremos rápido
Soten: hay que llamar a Hoshiomi para que esté al tanto de la tarea
Shiori: pobre, no vino para poder irse de crucero con su familia y tendrá que cumplir con el castigo igual (su celular empezó a sonar) oh, oh, es mi papá, seguro que debe estar muy molesto por nuestro retraso
Kai: no le contestes y vayamos al aeropuerto
Shiori: ¡estas demente! Si no le respondo se pondrá paranoico.
Dime papá ¿qué sucede?
Inuyasha: ¿dónde te metieron? El piloto los está esperando en el aeropuerto desde hace una hora.
Viajar en el jet privado no es cosa de juego jovencita, sino están allá en 15 minutos cancelaré el viaje de todos y ya verás tú como se los explicas
Shiori: lo siento, la profesora nos castigo y tuvimos que quedarnos 1 hora extra
Inuyasha: ¡¿todavía están en el instituto!? ¡Ay! ¿Qué habrán hecho para que los castiguen? Lo mejor será que Akago y Moegi viajen en el jet y ustedes tres váyanse en un vuelo comercial. El piloto no los puede esperar tanto
Shiori: ¡pero papá! Si vamos en un vuelo comercial perderemos el día de hoy y las vacaciones son muy cortas
Inuyasha: eso debieron pensarlo, antes de sacar de quicio a la profesora
Shiori: (-.-) ok papá tomaremos un vuelo comercial (colgó)
Chicos ¿traen sus tarjetas de crédito o efectivo suficiente para pagar un vuelo hasta Okinawa?
Kai y Soten: no
Shiori: ¡ay! par de inútiles, bueno ya no importa. Usaremos mi tarjeta, pero vámonos ¡ya! al aeropuerto, antes que el último avión parta.
Para mala suerte de los tres, el ultimo avión partió 5 minutos después de que llegaron al aeropuerto, por lo que tuvieron que retornar a sus casas y explicarles a sus respectivos padres lo que había ocurrido, pero lo bueno fue que tuvieron la noche entera para poder cumplir con el castigo que la profesora les había dejado y al día siguiente muy temprano por la mañana abordaron el primer vuelo y finalmente llegaron a su destino.
En la suit Imperial…
Entre el vuelo y la mala noche que habían tenido por estar haciendo la tarea, se sentían extremadamente cansados y solo deseaban dormir.
Soten: no sé ustedes chicos, pero no me puedo mantener en pie ¿por qué no se van por ahí, mientras yo duermo un rato?
Shiori: estoy muerta de cansancio, solo quiero una cama blandita y almohada mullida
Kai: opino lo mismo que ustedes, vamos a descansar y ya más tarde hacemos algo
Akago: (volvía de la playa) ¡pero que caras! Pareciera que no han dormido en días
Shiori: no dormí casi nada anoche para cumplir con el castigo de la profesora
Soten: a pesar que mi mamá me ayudó, igual tuve mucho que hacer y solo puede dormir un par de horas
Kai: al menos ustedes durmieron, en cambio yo no he pegado el ojo desde ayer. Bueno chicos si se van a pasar la tarde conversando, los dejo, no aguanto el sueño (ingresó a una de las habitaciones y salió gritando) lo… lo… lo siento, no fue mi intención, en verdad lo siento
Moegi: (salió vestida solo en ropa interior) eh... ya estaban aquí… okairi (bienvenidos)
(Soten y Shiori, se sorprendieron por su falta de pudor)
Akago: creo que deberías terminar de cambiarte antes de recibir a las visitas
Moegi: (se miró) uh… estaba a punto de bañarme (se dio media vuelta y se fue)
Soten: parece que tiene un modo particular de ser
Akago: ya la iras conociendo durante estos días. Ella rara vez se impacta o avergüenza con o de algo.
Me voy a duchar y luego iré a recorrer la ciudad (se dirigió a su habitación)
Kai: creo que se me quitó el sueño, pero aún así me iré a descansar
Soten: pobrecito, creo que más se asustó él que Moegi
Shiori: ella ni se inmutó ¿te diste cuenta?
Soten: sí, (bostezó) te veo luego necesito dormir
Al día siguiente todos decidieron ir juntos a la piscina y disfrutar sus olas artificiales.
Como prácticamente toda piscina era para ellos, se la pasaron jugando y nadando y haciendo concurso de quien hacía el salto más extraordinario desde el trampolín, hasta que por accidente Shiori perdió la parte de arriba de su bikini. No se dio cuenta hasta que Moegi le dijo y por casualidad Kai la miró armándose un gran alboroto.
Shiori: (le dio un lapo a Kai) ¡kiahh! Eres un fisgón (se cubría ambos pechos con el antebrazo)
Kai: ¡discúlpame! ¡No fue mi intención mirarte, fue solo un accidente
Shiori: (estaba avergonzadísima) ¡ayúdame a buscar la parte de arriba de mi bikini y deja de estar mirándome!
Kai: ok, ok, te ayudare, pero no va a ser nada fácil (era del mismo color que la piscina)
Moegi: (fuera de la piscina) acá está, lo encontré hace rato, pero como estaban entretenidos discutiendo no te dije nada
Shiori: gracias. Ahora si nos les importa a todos ¿se pueden dar vuelta? me lo quiero poner sin ser vista (se lo colocó y se dio cuenta que una de las tiras estaba rota) Soten ayúdame a salir por favor. Me voy a la suit (su prima la ayudó desde adentro de la piscina y Moegi desde afuera y se fue algo disgustada y avergonzada)
Moegi: uh… no sé porque Shiori chan se avergüenza tanto de sus pechos… (Se tocó los suyos) como quisiera que los míos fueran más grandes, algo así como los de ella o como los tuyos
Soten: (estaba sentada, al borde de la piscina y al sentirse manoseada se avergonzó) ¡Kiahh! ¿Qué… qué… qué estás haciendo?
Moegi: comparando… uh… ¿por qué tú y Shiori tienes más que yo?
Soten: (sonrojada) ¡no lo sé! es cuestión de herencia o… quizá contextura
Moegi: ¿herencia? (pensó en su hermana y su madre y ambas tenía talla promedio) entonces yo no herede casi nada de ninguna de las dos (miró fijamente a los ojos de Soten) ¿no será que es porque tú y Shiori chan tienen novio?
Soten: (la vergüenza la carcomía) y… y… y… eso ¿qué tiene que ver? Tú también tienes ¿no es así?
Moegi: (miró a Akago que estaba conversando con Kai) no lo sé… Akago kun dijo estar enamorado de mi, pero no me pidió ser su novia, además nosotros solo nos hemos besado… no hemos hecho cosas que los senpais (superiores) hacen (la miró de nuevo)
Soten: de… de… de… ¿qué estás hablando?
Moegi: sexo
Soten: (se le subieron los colores al rostro) creo que no deberíamos seguir hablando de esto… a… a… además… ¡yo nunca he hecho eso tipo de cosas!
Moegi: uh… y ¿por qué no?
Soten: (quería que se la tragara la tierra) por… por… ¡porque no y ya! Creo que mejor me voy a la suit, me está comenzando a doler la cabeza (se fue caminando rápidamente, pensando en la incómoda conversación y luego pausó sus pasos… y pensó) llevo 1 año siendo la novia de Shippo y nunca hemos hecho nada de eso (se sonrojó) ¿será que no le gusto? O ¿quizá el realmente me ve como una niña? (recordó las palabras de Hitomi)
Akago: (la sacó de sus pensamientos) ¿te diriges a la suit?
Soten: ¡ah!... sí, sí, ya me cansé de la piscina. Quiero darme un baño y descansar un poco
Akago: te vi conversando con Moegi y note que estabas un poco incomoda ¿qué fue lo que te dijo?
Soten: (se sonrojó al recordar) na… na… ¡nada! En particular… aunque, me dijo que no estaba segura si ustedes eran novios, ya que no se lo habías propuesto
Akago: (se sintió partido a la mitad) ya veo, ella aún no comprende mis sentimientos (suspiró) gracias. Tomaré en cuenta lo que me acabas de decir
En la suit Imperial…
Shiori estaba tomando un relajante baño de burbujas en el jacuzzi y escuchando música (llevaba puesto audífonos) por lo que no se percató que alguien más ingresó.
En cuanto terminó, se enrolló una toalla alrededor del cuerpo y grande fue su sorpresa cuando se dio cuenta que no estaba sola.
Shiori: ¡kiahh! ¿Qué haces tú acá?
Kai: (salía de la ducha) ¿qué no es obvio? Me estaba bañado
Shiori: ¿pero porque si hay varios cuartos de baño usaste este? ¿Qué no te diste cuenta que yo estaba acá?
Kai: no, la verdad no te vi, pero en todo caso ¿qué tiene de malo? Después de todo eres mi novia ¿o no?
Shiori: ¡eso no te da derecho a estarme espiando!
Kai: no te estaba espiando, simplemente entre para bañarme
Shiori: en ese caso me voy (dio un par de pasos y la toalla se le cayó) ¡no mires!
Kai: (la tomó del brazo) ¿qué ocurre? ¿Por qué siempre estas huyendo de mí?
Shiori: ¿huyendo? Yo no estoy huyendo, así que suéltame
Kai: (la pegó a su cuerpo) entonces dime porque ¿Por qué no quieres que te vea?
Shiori: (sentía su corazón latir muy fuerte y su cuerpo hervir de emoción) yo… yo… es solo que yo… no quiero que me veas eso es todo
Kai: (con tono suave) llevamos siendo novios 4 meses y te conozco de siempre. Dime ¿por qué te niegas a estar conmigo?
Shiori: (se ruborizo y bajo la mirada a media asta) es porque no quiero repetir el mismo error, tú bien sabes que fui lastimada y no quiero que ello pase de nuevo
Kai: (la tomó del mentón y la miró fijamente) ahora estás conmigo y tú bien sabes que te adoro, no compares el pasado con el presente. Tú bien sabes que yo nunca sería capaz de lastimarte
Shiori: pero es que yo… (Él fue acercando sus labios a los de ella) yo… yo… (Lo besó)
Fue un beso lleno de amor, sinceridad, deseo, pasión y lujuria, era más que obvio que ambos se deseaban, pero era ella la que tenía que romper con sus miedos para poder dar el siguiente paso.
El deseo y la pasión corría por las venas de ambos, era tan grande el cariño que sentían el uno por el otro que se los transmitían en cada beso y cada caricia que se hacían, por lo que sin decirse palabra alguna se dejaron llevar por sus instintos.
Él la sostuvo entre sus fornidos brazos y ella por inercia enredos sus piernas en las caderas de él. Torpemente y algo nervioso puesto que era su primer vez, ingresó en su ser y se sintió el hombre más afortunado y querido de la tierra puesto que estaba haciendo el amor por primera vez con la chica que había amado desde siempre.
El rostro de ella reflejaba felicidad plena y sus gemidos era la melodía más hermosa que él jamás había oído en su vida.
Para mayor comodidad la posicionó sobre el mueble del lavabo y continuó amándola.
Entre besos caricias y palabras lascivas se tomaron su tiempo para demostrarse su amor mutuo ya que ninguno de los dos quería llegar al clímax si no era al mismo tiempo.
Kai: (le mordisqueaba la oreja y le susurraba) te amo, mi cachorrita… te amo… me tienes loco, estoy muerto de amor por ti
Shiori: (no podía dejar de jadear y los susurros de él la excitaban aún más) Kai… sigue… no te detengas… yo… yo… ah, ah, ah ¡te detesto lobezno… odioso! Ah, ah, ah, ¿por qué… por qué… permitiste que me perdiera… de todo… esto por tanto tiempo?
Kai: (la miró de frente y atrapó sus labios en un ferviente beso) descuida… desde ahora… te hare mía una y otra vez… hasta que ya no puedas más
Era tal el éxtasis que sentían que no pudieron contenerse más y llegaron juntos al clímax. Se sentían extenuados, pero muy felices, se besaron una y otra vez y las gana de continuar amándose se hicieron presentes nuevamente e iban a volver hacer el amor, pero tuvieron que suspenderlo ya que sus amigos los estaban buscando.
Se dieron una ducha juntos, rápidamente y se reunieron con los demás.
Soten: (en la sala) se tardaron mucho ¿qué estuvieron haciendo?
Kai y Shiori: (sonrojados) ¡nada!
Soten: bueno, lo importante es que ya están acá; Akago y Moegi se fueron a recorrer la ciudad y me pidieron que les demos el encuentro en Motobu
Shiori: ¿te dijeron en que punto exacto?
Soten: no, solo me dijeron que fuéramos para allá y en cuanto llegáramos que lo llame
Kai: me pregunto si los sakura (árbol de cerezo típico Japonés) estarán en plena flor por esta época
Soten: que yo sepa florecen en enero, pero hay más de 7000 así que alguno puede que esté en flor ¿vamos?
Shiori: uhm… yo preferiría quedarme estoy algo agotada, pero si ustedes quieren pueden ir
Kai: (le leyó el pensamiento) yo también estoy algo cansado por haber nadado tanto, creo que mejor me quedo
Soten: uh, en ese caso me iré a recorrer el hotel. Me da algo de temor ir hasta allá yo sola, nos vemos luego chicos
Ni bien los dejo solos, se encerraron en la habitación y continuaron con su sesión amorosa.
Mientras Soten recorría las diversas tiendas del hotel y se probaba todo tipo de ropa, escuchó que por el alta voz anunciaban que se acercaba un tifón, por lo que era recomendable que los huéspedes se pusieran a respaldo en sus respectivas suits.
De inmediato llamó a Akago y éste le respondió que debería quedarse en un hotel de la zona, puesto que las carreteras habían sido cerradas por precaución.
Como las tiendas se fueron cerrando, se vio forzada a regresar a la suit y cuando estaba por tomar el ascensor, se llevó una grata sorpresa.
Shippo: ¡que bueno que te encontré!
Soten: (se le lanzó a sus brazos) ¡que alegría verte! ¿Qué haces acá?
Shippo: me dirigía a Taiwán, pero con la amenaza del Tifón, los aviones están haciendo escala acá o zonas aledañas
Soten: (sonreía entusiasmada) ¡que bueno! algo bueno trajo el tifón
Al mismo tiempo en el aeropuerto Narita (Tokio)…
Shinta por fin después de mucha lucha y trabajo, consiguió regresar.
De inmediato abordó un taxi y se dirigió a casa de su amada aún a riesgo de ser recriminado por los padres de ella, debido a su inapropiada conducta.
En cuanto estuvo frente a la residencia Taisho, sintió que el corazón se le iba a salir del pecho por la emoción de estar a punto de ver nuevamente a su amada, pero enorme fue su decepción cuando una de las mucamas le informó que Shiori estaba en Okinawa vacacionando.
De inmediato llamó a diversas aerolíneas, pero todas le decían lo mismo. "Todos los vuelos con destino al sur estaban cancelados por la amenaza de tifón".
Maldijo su suerte para sus adentros y sin saber muy bien que hacer, se dirigió a la agencia de modelajes de su madre.
Sin importarle que cosas le diría ella o cómo reaccionaría, se dirigió hasta su oficina, pero primero se detuvo a hablar con su tía.
Tsubaki: (lo abrazó cariñosamente) ¡cuánto tiempo sin verte! ¿Cómo has estado? Desde que te fuiste a estudiar lejos, no he sabido nada de ti
Shinta: tía (la llamaba así de cariño) ¿Dónde se encuentra mi madre? Pregunté en la recepción y la encargada me dijo que se fue de viaje
Tsubaki: es cierto, se fue junto con tu padre hasta Alaska, para visitarte
Shinta: ¡condenada hipócrita! ¡Lo único que esa mujer quiere es controlar mi vida! Por favor comunícame con mi padre, me urge hablarle
Tsubaki: ¿qué sucede cariño? Tengo entendido que desde que te fuiste te peleaste con él y le has rechazado todo contacto
Shinta: ¡¿qué?! ¿De dónde sacaste esa información?
Tsubaki: oí a tu madre pelear fuertemente con tu padre y él le reclamaba ¿qué cómo era posible que tú no quisieras saber nada de él?
Shinta: ¡eso no es cierto! Desde que me fui a Alaska he querido contactarlo todo el tiempo y me ha sido imposible, no importa cuántas veces lo he llamado o cuantos correos le he escrito, se me ha hecho imposible contactarlo
Tsubaki: ya se me hacía extraño que tú no quisieras saber nada de él, después de todo siempre han sido muy unidos
Shinta: no puedo más, ya no lo puedo soportar, por favor tía ¡ayúdame!
Tsubaki: dime cariño que puedo hacer por ti y lo haré, sabes que siempre te he querido como a un hijo
Shinta: lo sé, por eso te pido que me guardes el secreto y me ayudes (le contó todo, absolutamente todo desde el plan, hasta el infierno que estaba viviendo)
Tsubaki: comprendo y descuida, desde este mismo instante te ayudare a librarte del yugo de tu madre, ella siempre ha sido de lo más injusta, pero lo que te ha hecho… no tiene nombre.
(Tomó su celular y llamó a alguien que los podría ayudar)
Ya están en Alaska ¿no es así?
Enju: sí, pero al parecer Shinta no está y Kikyo le está inventando a Onigumo que su hijo no quiere verlo
Tsubaki: ¿sabes dónde se encuentra?
Enju: según el GPS de su celular, parece que si se encuentra en el facultad, pero no logró verlo, aunque parece que quien está portando del mismo, no es Shinta, sino una jovencita, ya que su ubicación coincide con el del GPS
Tsubaki: por primera vez en tu vida, sé sincera conmigo y dime que opinas de nuestra jefa
Enju: ¿para que quieres que te responda ello?
Tsubaki: porque quiero saber de lado de quien estas y si estas dispuesta a ayudarme
Enju: nunca me ha agradado esa mujer
Tsubaki: ¿estarías dispuestas a arruinarla?
Enju: a estas alturas no tengo nada que arriesgar, dime que quieres que haga
Tsubaki: Shinta está a mi lado, está intentando huir del yugo de la bruja esa.
Desde que se fue, Kikyo ha manipulado su vida como ha querido y lo ha mantenido lejos de su padre.
Por más que ha intentado tener contacto con él, se le ha hecho imposible ¿sabes algo al respecto?
Enju: lamentablemente sí, pero no tengo nada que ver.
Kikyo me pidió que bloqueara todas las cuentas bancarias y tarjetas de crédito de Shinta y que también bloqueara su celular, cuentas de red social en internet y que le hiciera creer que su padre se había olvidado de él, pero me negué. Por más que ella sea mi jefa, el muchacho no se merece ser apartado de padre, sin embargo hubo otro que no tuvo escrúpulos e hizo todo lo que ella me solicitó, pero hasta ahí llega mi información
Shinta: (estaba oyendo todo) ¿y por qué nunca le dijiste nada a mi padre? Él es el único que puede acabar con todo esto
Enju: joven Shinta, en verdad lamento mucho por lo que está pasando, pero su madre me tiene bajo amenaza. Vera usted, tengo un amigo muy querido que es prófugo de la justicia y sino cumplo con las ordenes de su madre, ella sería capaz de delatarlo.
Por favor perdóneme, pero si usted me lo permite hare lo que me pida para resarcir mi error
Shinta: entonces lo que puedes hacer es informarle a mi padre que estoy en Tokio y que deseo hablar con él, dile que me urge por favor
Enju: como usted diga. Le informaré acerca de todas las penurias por la que está usted pasando por culpa de su madre y le pediré que nos guarde el secreto, ya que si ella se entera de nuestro plan, no solo yo saldría perjudicada, sino también mi amigo ¿me comprende usted?
Shinta: perfectamente, por lo que desde ahora los tres seremos cómplices (colgó)
Gracias por ayudarme, ahora que cuento con tu ayuda y la de Enju me siento más tranquilo. Solo quisiera poder viajar hasta Okinawa para reunirme con Shiori y explicarle todo
Tsubaki: ¿por cuánto tiempo piensas quedarte?
Shinta: solo puedo estar 3 días como máximo, tuve que inventar en la universidad que estaba enfermo y mi amiga me está encubriendo
En Alaska/habitación de Shinta…
Asagi estaba pasando por un incomodo momento, puesto que Kikyo no dejaba de interrogarla.
Kikyo: ¿quién eres tú y que haces acá? ¿Dónde está mi hijo?
Asagi: ya le explique señora Muso, que Shinta esta se fue de excursión a las montañas con unos compañeros y volverá en unos días y en cuanto quien soy yo (sonrió y le extendió la mano) disculpe mi falta de modales. Soy Asagi Forward
Kikyo: ¿qué tipo de relación tienes tú con mi hijo?
Asagi: soy su mejor amiga y compañera de clases y bueno, como él no estuvo en la clase de hoy vine a dejar los apuntes eso fue todo
Kikyo: (la miró con desconfianza) uhm… ¿solo son amigos?
Asagi: sí, solo eso (tenía que impedir a toda costa que ella descubriera los trabajos de traducción que hacía Shinta) eh… bueno señora, usted me disculpara, pero según las normas de la universidad a las chicas no se nos permite estar en la habitación de los chicos, por lo que será mejor que nos retiremos
Kikyo: está bien, me iré por ahora pero en cuanto termine la excursión volveré (buscó a esposo que estaba afuera de la habitación caminando de un lado al otro por el pasadizo)
Onigumo: (hablando por celular) sí, entiendo, despreocúpate desde hoy las cosas serán diferentes. Dale mi número privado y que se comunique lo antes posible
Kikyo: ¿con quién hablas coeur? (corazón)
Onigumo: sí, sí queda claro, descuide en un par de semanas estará listo el envío. Hasta pronto.
Con un cliente quiere que le mande una muestra de nuestra nueva colección
Kikyo: uhm… bueno ¿qué hacemos ahora? Al parecer Shinta no quiere verte. Por más que le insistí que saliera aunque sea un momento para que hagan las paces, se puso muy majadero y me echó de su habitación (en ese momento, pasó Asagi por su lado y agachó la mirada) en fin, en verdad lo siento mucho, pero parece que hicimos el viaje en vano
Onigumo: ¿por qué no me dejas intentar hablar con él? estoy seguro que si le insisto, accederá
Kikyo: olvídalo coeur, se ha encerrado con la música a todo volumen en forma de protesta y no quiere saber absolutamente nada. Creo que lo mejor es que volvamos otro día cuando se le haya pasado el rencor
Onigumo: que lastima. Tenía muchas ganas de verlo, después de todo por más que lo llamo, no contesta y a pesar que le escribo jamás me responde me pregunto ¿qué le abre hecho, para que me trate así?
Kikyo: es la edad, tú sabes que los chicos a cierta edad se ponen rebeldes y rehúyen de los padres, se creen independientes y que todo lo pueden.
En fin, mejor vayamos al hotel a descansar que ya me aburrí de este lugar
En La cafetería de la universidad…
Asagi: (buscó un lugar privado para poder hacer una video llamada) tú mamá es realmente una persona muy desagradable, le dijo a tu padre una sarta de mentiras que no sé cómo se las cree
Shinta: lo sé, ella posee un poder de manipulación y convencimiento único.
Lo bueno es que ya pude ponerme en contacto con la asistente de mi papá y ella ya le dijo lo que estás pasando. Me ha dado un número privado, pero me dijo que esperara que él me llamara
Asagi: es lo mejor que puedes hacer, al parecer tu madre vive pegada a él como lapa. Pobre hombre, discúlpame que te diga esto, pero lo compadezco
Shinta: no hay nada de lo que debas disculpar, tardíamente he descubierto que ella no tiene sentimientos y que es extremadamente despiadada, no comprendo como mi padre se pudo enamorar de ella, siendo tan opuestos
Asagi: dicen que los opuestos se atraen, pero esto es el extremo y por cierto… ¿lograste ver a tu novia?
Shinta: no. Por desgracia no, ella se encuentra en Okinawa y como hay amenaza de tifón todos los vuelos están cancelados
Asagi: cuanto lo siento, pero y ahora ¿qué piensas hacer?
Shinta: esperare a mañana para ir allá y arriesgándome a ser expulsado de la universidad por exceso de faltas… igual iré a buscarla
Asagi: piensa bien las cosas, tú eres uno de los mejores, pero ya llevas varias faltas por lo que estuviste enfermo y si te echan no podrás cumplir con tus sueños.
Sino logras verla mañana, regresa y ya idearemos la forma para que puedas ir de nuevo, además una vez que tu papá sepa la verdad estoy segura que las cosas cambiaran
Shinta: es verdad, ahora que cuento con el apoyo de mi tía, de Enju y el de mi padre todo será diferente
Asagi: ¡gracias por mencionarme!
Shinta: tú bien sabes que sin tu ayuda no hubiese logrado llegar hasta acá, es por ello que no te menciono, porque tú eres la más importante de todos
Asagi: (se ruborizo) ok, ok, no diré más nada. Debo dejarte mi clase esta por empezar, suerte con lo de tu viaje un beso, bye (le guiño el ojo y cortó)
Tsubaki: (había presenciado todo) uhm, al parecer a esa niña le gustas
Shinta: ¿a Asagi? ¡nah! Ella es solo mi amiga, si yo le gustará no me hubiese ayudado a venir hasta acá
Tsubaki: quizá lo hizo por lo mismo que te quiere y desea verte feliz
Shinta: creo que estas equivocada. Ella es muy popular entre los chicos y si quisiera un novio, ya le hubiese hecho caso a alguno de sus tantos pretendientes
Tsubaki: ¡ay pequeño! Estas tan ciego de amor por Shiori, que no te das cuenta de los sentimientos de tu "amiga"
Shinta: no creo que ella sienta por mí lo que tú dices y si así fuera, sabe bien que yo no podría corresponderle
Tsubaki: ¿estás seguro, que en ese corazoncito tuyo, no hay lugar para ella?
Shinta: (dudo un par de segundos) la quiero como amiga, pero nada más
Tsubaki: ok, entonces debo estar equivocada
En Motobu…
Debido a la amenaza de tifón, todos los hoteles estaban llenos y era casi imposible encontrar alguno que tuviera habitaciones disponibles.
Pero por fortuna para Akago y Moegi, encontraron uno de recreo.
Era uno modesto y pequeño, de arquitectura clásica, con aguas termales y sala de entretenimientos con mesas de ping pong.
Como el hotel estaba a su tope, solo quedaba una habitación matrimonial, por lo que ninguno de los dos tuvo objeción en tomarla.
La encargada que era una señora de mediana edad, los condujo hasta la habitación y les enseño dos futones listos para ser usados recargados sobre el piso y con una risita contagiosa les deseó una buena noche a la feliz pareja.
Akago: (miró el lugar) es la primera vez que me hallo en lugar así, pero supongo que servirá para pasar la noche
Moegi: la encargada nos registró como matrimonio Taisho
Akago: tuve que decirle que teníamos más de 18 años y que estábamos casados para que nos alquile la habitación de lo contrario hubiésemos seguido buscando en vano
Moegi: pero parece que no se lo creyó por su risita
Akago: lo importante es que ya tenemos donde pasar la noche, no es la gran cosa, pero al menos creo que estaremos cómodos
Moegi: (se desvistió y se colocó un yucata) voy a tomar un baño en la aguas termales ¿vienes?
Akago: ve tú, yo prefiero descansar un rato (se colocó un yucata, se recostó y arropó)
Moegi: (se sentó encima suyo) tú ¿me amas?
Akago: (se puso rojo de la vergüenza) ¿a que viene esa pregunta tan repentina?
Moegi: (de lo más serena) ¿me amas?
Akago: claro… que… que… te… amo ¿por qué me lo preguntas?
Moegi: (sonrió) entonces ¿te casaras conmigo algún día?
Akago: (se estaba poniendo nervioso) yo… yo… supongo que sí, es decir si para ese entonces aún nos amamos, yo imagino que así será
Moegi: ¿y que hay de tus planes?
Akago: puedo estudiar aquí o en donde sea… la verdad es que quería irme lejos, porque me sentía muy solo y nada, me ataba a este país… pero desde que estoy contigo, lo único que quiero es que estemos juntos
Moegi: (lo besó) te amo Akago (no usó el kun)
Akago: (le dio otro beso) y yo a ti
Moegi: (lo destapó y colocó su pelvis sobre la de él) ya que nos registramos como un matrimonio, hay que tratarnos como tal
Akago: de… de… de… ¿qué estás hablando? Detente un momento… ¿qué es lo que pretendes hacer?
Moegi: (se quitó el cinturón del yukata y le dejo ver su desnudes) ¿no quieres?
Akago: (la cubrió) no es que no quiera, es solo que no estoy seguro que sea el momento y el lugar adecuado
Moegi: ¿me amas?
Akago: (suspiró) sí, si te amo y es por ello que preferiría que nos esperáramos un tiempo, aún somos muy jóvenes y tenemos mucho tiempo por delante
Moegi: (hizo caso omiso a sus palabras y lo incitó, lamiéndole el cuello y frotando su órgano viril con la mano, mientras aún estaba encima suyo) yo no quiero esperar
Akago: (se estaba debatiendo entre sus deseos carnales y sus sentimientos de cariño) espera, no prosigas por favor, si vamos hacer algo como esto… es mejor que sea mutuo
Se sentó frente a ella y la comenzó a besar dulcemente por su cuello, clavícula, pechos, hasta llegar a su abdomen y recostarla suavemente sobre el futón.
Se le veía tan bella, tan llena de inocencia y dulzura que por momentos sentía culpa de hacer caso a sus instintos, pero cada vez que se detenía era ella quien tomaba el control y no se media en sus caricias, ya que conforme iban avanzando estas se volvían más lascivas, al punto que volvieron a la postura inicial siendo ella quien tenía el control de la situación y sin previo aviso tomó el miembro eréctil de su compañero entre sus manos y lo introdujo en su ser, soltando a penas un pequeño quejido de dolor y en cuanto se sintió cómoda, empezó a mover sus caderas provocando gran placer en ambos.
Akago: no sabía que podías llegar a ser tan sensual (jadeada, dejándose guiar por ella)
Moegi: por esta noche somos un matrimonio y debemos disfrutar de nuestra luna de miel (sonreía de manera lujuriosa)
Aquella noche fue una locura total, puesto que entre los dos pugnaban por tener el control de la situación.
Cada vez que él iba encima de ella, esta se las ingeniaba para hacer que él terminar yendo debajo o en una postura para que ambos estuvieran en igualdad de condiciones.
Los beso, jadeos, caricias y montones de te amo, no se hicieron esperar, fueron los acompañantes perfectos de la pareja ficticiamente recién casados.
Luego de mucho, pero mucho rato, cayeron tendidos uno al lado del otro, se abrazaron y con un dulce beso se quedaron dormidos, hasta el día siguiente.
En la suit Imperial…
Era de mañana y la única que estaba despierta era Soten; El resto aún dormía plácidamente o al menos eso creía ella.
Se encontraba en la cocina, revisando la carta para escoger uno de los tantos desayunos, cuando su novio la sorprendió dándole un dulce beso en el cuello por la espalada y abrazándola de la cintura.
Shippo: buenos días encanto ¿qué tal dormiste?
Soten: (algo sonrojada por aquel beso y por sentir el cuerpo de él, tan pegado el de ella) bien, dormí bien, aunque algo asustada por el posible tifón
Shippo: (no dejaba de abrazarla) uhm, escuché en las noticias que se está acercando, por lo que recomendaron que nadie anduviera por la ciudad
Soten: pero Akago y Moegi se encuentran en Motobu ¿qué tal si no pueden regresar?
Shippo: no te preocupes, sino volvieron ayer es porque encontraron donde refugiarse, además tanto las casas como hoteles están preparadas para este tipo de evento y no creo que les pase nada
Soten: (se zafó del abrazo) ¡no me parece correcto que estés tan tranquilo, mientras ellos pueden estar en peligro! Iré por Shiori y Kai para me acompañen a ir por ellos (en cuanto abrió la puerta de la habitación, sin tocar… se llevó menuda sorpresa al verlos en medio de su amorío. Pegó un grito tal que Shippo, pensó que algo malo le había pasado. Cerró la puerta de golpe y se encerró en su habitación)
Shippo: ¿estás bien? ¿Qué ocurrió?
Soten: nada, no ocurrió nada
Shippo: ¿entonces por qué gritaste?
Soten: (abrió la puerta y toda sonrojada) lo que pasa es que vi una enorme y horrible cucaracha y me asusté
Shippo: ¿solo por eso gritas así?
Soten: ¡te dije que era enorme ok!... por eso me asusté
En la habitación de los amantes…
Shiori: (cambiándose) creo que la pobre se llevó el susto de su vida
Kai: no la culpo, con lo inocente que es y vernos en tú ya sabes que, debe haber sido algo traumático
Shiori: ¿pero cómo fue que entró? ¿Qué acaso no le pusiste el seguro a la puerta?
Kai: pensé que lo habías hecho tú
Shiori: (le lanzó un almohadaso) ¡torpe! ¿Qué tal si el que entraba era mi hermano y no Soten? Para este entonces ya estarías en el fondo del mar
Kai: (la acarició y colmo de besos) no creo que Shippo, me haría ello, sobre todo porque sabe lo mucho que te quiero y sería incapaz de jugar con tus sentimientos (la estaba incitando a hacer el amor una vez más, cuando de pronto su celular empezó a sonar)
Shiori: (intentado, zafárselo de encima) basta, basta, ¿que no oyes que mi celular está sonando?
Kai: no contestes, deja que la llamada se pierda
Shiori: puede ser mi papá y si no contesto ya sabes
Kai: sí, si ya sé, puede creer que te secuestre y que nunca más voy a dejar que te vea (la besó juguetonamente) aunque no es mala idea
Shiori: ya suéltame (pero quería seguirle el juego) hablo con él un segundo y seguimos ¿ok? Sí dime papá ¿qué sucede?
Shinta: Shiori soy yo, estoy en Tokio y vine por ti
Shiori: (se quedó petrificada) ¿por qué me llamas? Te dije claramente que no quería saber nada de ti por el resto de mi vida
Shinta: por favor dame una oportunidad de aclarar las cosas, yo te amo y por eso regresé, pero no tengo mucho tiempo, debo volver mañana mismo a Alaska y por el tifón no puedo ir hasta donde tú estas
Shiori: no vengas, es más regresa a Alaska y quédate por allá ¡para siempre!
Kai: (al oír ello le arrebató el celular) déjala tranquila, le hiciste mucho daño y ella no desea volver a verte
Shinta: tú no te metas y déjame hablarle
Kai: no te voy a permitir que le hagas daño nuevamente, ella ahora es mi novia y no permitiré que te le acerques
Shinta: (sorprendido) ¿us… ustedes están juntos?… ¡no te creo!, es solo un invento tuyo para alejarme de ella. Sí lo que dices es verdad que sea ella quien me lo diga
Shiori: (tomó el celular) es verdad, Kai es mi novio desde hace un tiempo, así que por favor ya no me busques y si alguna vez sentiste algo por mí… olvídame
Shinta: ¡no puedo! ¡No quiero! Porque… yo ¡te amo! ¡Te amo muchísimo! Y necesito que me des una oportunidad para demostrártelo, por favor Shiori créeme, si me alejé de tu lado fue porque mi madre me obligó a hacerlo y no sabes cómo me arrepiento, por favor, sola dame una oportunidad de explicarte cómo ocurrieron las cosas… por favor… te lo suplico
Shiori: (empezó a lagrimear) si en verdad me amabas ¿por qué? dime ¡¿por qué?! Te fuiste sin decir nada, ¿por qué me dejaste cuando más te necesitaba? ¿Por qué? ¡Respóndeme! ¿Por qué? (Kai intentó quitarle el celular, pero ella se lo impidió) vamos, ¡dime! Empieza ya y dime
Shinta: yo, no tuve opción, mi madre me puso entre la espada y la pared y tuve que hacer lo que ella me dijo y fue por eso que me fui, pero… ¡no ha pasado un solo día que no piense en ti!... y en nuestro bebé (se la imaginó con un vientre abultado de 6 meses)
Shiori: (con tono cortante) lo aborte
Shinta: ¡¿qué?! ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste?
Shiori: (fría como el hielo) porque no estaba dispuesta a tener un hijo de un bastardo mal nacido como tú
Shinta: (se puso a llorar) perdóname, perdóname por haber sido un cobarde por favor, perdóname por no haber tenido la fuerza suficiente de afrontar a mi madre y quedarme a tu lado, fui un cobarde lo sé y deberé vivir el resto de mi vida con esa culpa
Shiori: para mi tú estás muerto, así que poco o nada me importas… adiós (colgó) y se echó a los brazos de Kai a llorar
Kai: (le acariciaba el cabello) tranquila, ya pasó, fuiste muy dura y fuerte con tus palabras, pero en el fondo sé que te duele haberle mentido de esa manera
Shiori: no es justo, no es justo, ahora que soy tan feliz contigo, aparece él queriendo arreglar las cosas… no puedo, no puedo aceptarlo de nuevo en mi vida
Kai: aún lo quieres ¿no es así?
Shiori: (lo miró sorprendida) no, por favor, no pienses lo que no es… yo te quiero a ti… yo te amo, pero… el recuerdo de Shinta me duele… me duele por…
Kai: (suspiró) porque aún sientes algo muy fuerte por él y no lo quieres aceptar
Shiori: ¡no, no es así! Yo… yo… ya no siento nada por él
Kai: (la soltó y se sentó sobre la cama) entonces ¿por qué lloras?
Shiori: (se limpió abruptamente las lágrimas, pero sin que se lo propusiera, salían más) yo… yo no lo sé, creo que lloró porque me tomó por sorpresa su llamada y porque no esperaba que me dijera todo lo que me dijo
Kai: te dolió escuchar que te diga la verdad ¿no es así? Te dolió saber que él aún te ama y descubrir que tú sientes lo mismo ¿no es verdad?
Shiori: ¿qué te sucede? ¿Por qué me dices todo eso?
Kai: porque ¡estoy muerto de los celos! Durante años te atesorado, te he amado como a nadie en mi vida y ahora que finalmente estamos juntos… regresa él queriendo recuperarte y tú lloras por él… dime Shiori ¿alguna vez has llorado por mí?
Shiori: (no sabía que responder) yo… es que… tú… jamás me has hecho daño, ni me has dejado de lado, siempre has estado ahí para mí y es por eso que yo no he tenido nunca un motivo
Kai: pues entonces te daré uno (empacó sus cosas)
Shiori: ¿qué haces? ¿A dónde vas?
Kai: me regreso a Tokio, no quiero seguir a tu lado, si vas a tenerlo a él en tu mente
Shiori: ¡no seas absurdo! Hay amenaza de tifón y no encontraras la manera de volver
Kai: eso no es lo que esperaba oír de ti, pero acabas de confirmarme que tú no me amas
Shiori: ¿y que quieres que haga? ¡Que me tire al suelo y te implore que no te vayas! O que grite desesperadamente y te convenza de que no lo hagas. Si te quieres ir es porque así lo has decidido, no porque yo te este echando
Kai: (tomó su maleta) tienes razón, esto se acabo Shiori, hemos terminado (se fue)
Shippo y Soten estaban tomando desayuno juntos, cuando lo vieron pasar delante de ellos, lo invitaron a desayunar, pero el simplemente se disculpó y continuó con su camino.
Soten: me pareció o ¿estaba llevando una maleta consigo?
Shippo: pues no creo que te haya parecido, porque yo vi lo mismo (salió corriendo tras de él, mientras que Soten se dirigió a la habitación)
Soten: ¿qué fue lo que sucedió? (la vio llorosa) ¿qué ocurre? ¿Te hizo algo malo Kai?
Shiori: no fue él, fui yo quien no supo corresponderle
Soten: (se acordó de lo que vio) yo no diría eso, pero ¿qué fue lo que pasó?
Shiori: Shinta me llamó. Regresó solo por mí, se encuentra en Tokio y no puede venir por lo del tifón
Soten: ¿en serió? ¡¿No me digas que Kai se enteró?!
Shiori: (lagrimeaba) no solo eso, sino que traté muy duramente a Shinta y me puse a llorar porque empecé a recordar todo lo que vivimos por lo que Kai se puso volvió loco de celos, pero lo peor de todo es que cuando me dijo que se iba, yo no intenté retenerlo
Soten: ¿y por que hiciste ello?
Shiori: porque en el fondo quería que se fuera, quería que me dejara sola con mis recuerdos
Soten: (la abrazó) lo lamento, en verdad lo lamento, sé lo mucho que sufriste por Shinta y sé lo mucho que te debe doler saber que aún te ama
Shiori: no sé que hacer, yo era muy feliz con Kai, pero ahora que Shinta volvió, no creo que pueda seguir a su lado
Shippo: (volvió algo agitado) Kai se fue, lo alcancé en la entrada y me dijo que se iba al aeropuerto
Shiori: ¿entonces en verdad va a intentar regresar?
Soten: ¿pero cómo piensa hacerlo, si los vuelos están cancelados?
Shippo: todos los de norte a sur, pero no viceversa, es por eso que sí hay vuelos a Tokio
Shiori: ¡no puede ser! ¡Tengo que ir tras él, no puedo dejar que las cosas se queden así!
Shippo: (la sostuvo del brazo) lo mejor es que lo dejes solo, cuando estén un poco más calmadas las cosas entre ambos hablen, pero por ahora no es momento
Shiori: (lo llamó consecutivas veces) no me contesta. Debe estar realmente muy enfadado
Shippo: hazme caso, lo mejor es que dejes que el tiempo haga lo suyo. Por ahora solo te queda esperar, así que mientras aprovechemos que la carretera está despejada y vayamos por Akago y Moegi, que por lo que me dijo él, no están en un lugar muy seguro y podría ser peligroso
Soten: vamos de inmediato por ellos ¿qué esperamos?
Shiori: vayan ustedes, yo no tengo ánimos de nada
En cuanto se fueron, le pidió a uno de los choferes del hotel que la llevara al aeropuerto y en cuanto llegó; El avión con destino a Tokio estaba por despegar, hizo un último intento por comunicarse con Kai, pero éste había apagado su celular.
Fue entonces cuando por primera vez lloró por él y se recriminó el haber sido tan tonta.
2 horas y media después en el aeropuerto Narita (Tokio)…
Un joven descorazonado caminada despreocupadamente mientras hablaba por video llamada con su mejor amiga.
Shinta: sí, logré comunicarme con ella y fue terrible, al parecer ya me olvidó por completo y lo peor de todo es que me detesta
Asagi: ¿y ahora que piensas hacer?
Shinta: por ahora regresar para allá. En una hora y media sale mi vuelo y luego… bueno ya veré que nuevo plan se me ocurre, ya que por las palabras tan duras que me dijo, no creo que me vaya a perdonar nunca lo que le hice
Asagi: no te deprimas, es natural que haya reaccionado mal, después de todo te desapareciste sin decir nada y re apareciste de igual modo, es lógico que se sienta confundía y muy dolida
Shinta: puede que tengas razón, pero por lo pronto me dedicare a estudiar aún más duro y en cuanto haya pasado un tiempo prudente la volveré a buscar
Asagi: por cierto tu papá se comunicó conmigo, creo que estaba intentando localizarte, pero como me dejaste tu teléfono… uhm, bueno yo… recibí la llamada
Shinta: dime ¿qué fue lo que te dijo?
Asagi: le dije que estarías acá mañana por la tarde, así que quiere que los tres nos reunamos en el aeropuerto. No me dijo nada más porque al parecer tu madre andaba cerca de él
Shinta: ok, gracias por darme el mensaje (escuchó que alguien gritaba su nombre, se giró y sintió una fuerte patada en las costillas. Lo cual lo tumbo al piso)
Kai: (hecho una furia, lo tomó con rudeza del cuello de su abrigo y lo comenzó a golpear) ¡¿cómo te atreves a aparecer de nuevo?! ¿Quién demonios te dijo que podías acercarte a ella después de lo que le hiciste?
Shinta: (se cubría el rostro e intentaba descifrar quien era) ¡tú! ¡Quien te crees tú para reclamarme nada! (se levantó y le lanzó un derechazo (tomó su celular y cortó la video llamada) ¡tú no tienes idea de todo lo que he tenido que pasar!
Kai: (lo tacleó y lo tiró contra el piso, quiso seguir golpeándolo, pero Shinta se lo impedía) ¡no sabes cuánto ha sufrido ella por tu culpa! Y ¿tienes el descaró de decir que la amas?
El alboroto que se armó fue tal que las autoridades correspondientes se tuvieron que hacer cargo separándolos, tomando un oficial a cada uno
Shinta: ¡cada palabra que le dije fue cierto! Yo la amo y no dejaré que ni tú ni nadie me la arrebate (intentaba zafarse del agarre del oficial)
Kai: ¡bastardo! ¿Para que demonios volviste? ¿Para hacerla sufrir de nuevo? ¡Lárgate a tu país de una vez y no vuelvas! (entre dos oficiales tenían que sujetarlo por lo fuerte que era)
Shinta: ¡nunca voy a renunciar a ella! ¡Nunca! ¡Me oíste!
Ambos fueron llevados a un lugar privado, donde fueron interrogados por las autoridades del lugar y por precaución los esposaron a ambos.
A los pocos minutos llegó el papá de Kai junto con Midoriko ya que el oficial a cargo le dijo que por la agresividad de su hijo y por tener conocimientos en artes marciales, se le podían imputar cargos por agresión física.
Por parte de Shinta nadie asistió, puesto que la única que podía ayudarla era Tsubaki y él le pidió que no interfiriera puesto que lo único que deseaba era continuar con sus planes de viaje.
En la oficina de detención del aeropuerto…
Ambos estaban sentados y tranquilos frente al escritorio del supervisor del lugar y este les estaba explicando que por lo agresivo de su conducta tendrían que pagar una fuerte multa o de lo contrario deberían afrontar cargos por agresión e podrían incluso ir presos.
Shinta: (bastante magullado y lleno de curaciones por gran parte del rostro) lo único que quiero es tomar mi avión e irme de acá
Supervisor: lo siento mucho, pero hasta que las cosas no estén claras no podrá irse
Shinta: escuche oficial, éste sujeto y yo nos conocemos del instituto y como teníamos un tema pendiente, nos olvidamos que estábamos en un lugar público, pero solo fue una pelea entre amigos ¿usted entiende?
Supervisor: no tengo manera de probar ello, además siendo o no amigos como usted dice, el tipo de comportamiento que mostraron no es apropiado y no los puedo dejar en libertad
Shinta: comuníquese con el cónsul francés y pídale que me consigan un abogado, para que resuelvan este mal entendido ¡yo necesito tomar mi vuelo a Alaska en 1 hora!
Kai: lo mejor es que te vayas de una buena vez y no regreses, acá tu presencia es innecesaria
Shinta: no vine aquí por ti, así que descuida en cuanto se termine todo esto, espero no volver a verte en mi vida
Supervisor: (atendió una llamada) está bien que pasen ambos por favor.
Joven Takashima me informan que su padre y abogada están acá. Los hare pasar y le relataré el cómo se suscitaron los hechos, además de mostrarle el video de seguridad, así que antes que proceda a ello ¿hay algo que desee agregar o que este usted emitiendo?
Kai: absolutamente nada señor
Supervisor: muy bien (los dejó entrar y cuando Koga vio su hijo puso cara de decepción)
Midoriko: buenas tardes oficial, soy la abogada del joven Takashima; Midoriko Tatsuko
Koga: buenas tardes oficial, yo soy el padre del joven aquí presente
Supervisor: señores los he mandado a llamar en vista de que el joven aquí presente sin motivo alguno agredió al joven Shinta Muso (al oír ese apellido Todos reaccionaron y Shinta se sintió descubierto)
Kai: ¿Muso? ¿No se suponía que te apellidabas Sauver? ¡Explícate!
Shinta: no creo que sea el momento ni lugar apropiado para darte explicaciones
Supervisor: jóvenes les recuerdo que están bajo declaración y todo lo que están hablando está siendo grabado
Midoriko: oficial podría explicarme ¿quién ha presentados cargos en contra de mi cliente?
Supervisor: directamente nadie señora, pero debido a que ambos irrumpieron en el orden y tranquilidad de los pasajeros y del lugar, deben ser sancionados
Midoriko: en ese caso los jóvenes aquí presentes pueden expresarse de manera libre siempre y cuando no se vean comprometidas sus identidades físicas, morales o psicológicas, por lo que no veo la necesidad de que estén siendo monitoreados como usted informa.
Lo que ha ocurrido acá es una falta a las normas internas del establecimiento, más no un delito, así que los jóvenes están en todo su derecho de retirarse luego de firmar los documentos correspondientes a las normas del lugar y cumplir con el pago de una sanción ¿no es así oficial?
Supervisor: sí está usted en lo cierto
Midoriko: en ese caso le sugiero señor que le quite las esposas a mi defendido y a nuestro huésped extranjero, ya que no habiendo cometido delito alguno y siendo él, el agravado, no veo la necesidad de mantenerlo esposado y mucho menos la necesidad de retenerlo.
Y en cuanto haya cancelado su multa él podrá proseguir con su plan de viaje
Supervisor: tiene usted razón señora, pero si los mandé a esposar es por el alto grado de agresividad que se mostraban ambos, además de que su defendido es considerado un arma blanca por tener conocimiento en artes marciales
Koga: disculpe que lo contradiga oficial, pero estamos en un país donde el 80% de la población tiene conocimiento de diferente tipos de artes marciales, además para que mi hijo sea culpado de ser un arma blanca, el debió usar durante su ataque alguna de las técnicas aprendidas y por el video que nos enseño su compañera. Mi hijo en ningún momento uso ninguna técnica
Supervisor: muy bien señores, comprendo su punto, así por favor llenen los formularios correspondientes en re prestación de los menores (en Japón eres mayor de edad a los 20 años) y señora abogada necesito que sea la representante legal de nuestro huésped (se le llama así a quien proviene de otro país) ya que no hemos logrado contactarle un abogado o algún familiar
Midoriko: como usted guste oficial (los adultos se retiraron)
Kai: (ya sin esposas, pero bajo vigilancia de una oficial) ahora si me vas a explicar ¿quién demonios eres en realidad?
Shinta: soy quien vez
Kai: ¡no seas hipócrita! y dime ¿por qué mentiste acerca de tu identidad?
Shinta: mis verdaderos padres son Kikyo Tendo y Onigumo Muso y por culpa de mi madre es que tuve que alejarme de Shiori
Kai: ¿cómo fue que te atreviste ha acercarte a ella? ¡Ahora estoy seguro que lo hiciste con malas intenciones desde un principio!
Shinta: no es así. El que mi madre y el padre de ella hayan tenidos sus diferencias en un pasado, no quiere decir que yo sea igual.
Cuando conocí a Shiori me enamore perdidamente, aún sabiendo hija de quien era, sin embargo cuando mi madre se enteró hizo hasta lo imposible para alejarme de ella y es por ello que desaparecí tan de repente de su vida
Kai: ¡jah! Si pretendes recurrir a mi lastima con tu absurda historia, estas muy equivocado. Ya eres lo suficientemente mayor como para valerte por ti mismo y no estar a la merced de tu madre, así que no me vengas con esa estupidez de que ella te obligó. Si te alejaste fue por tu propia cuenta
Shinta: puede que tengas razón y por otro lado es inútil que intente hacerte entender mi posición.
Tú nunca has tenido que vivir ocultando tu identidad, ni has tenido unos padres que poco o nada les importas, que simplemente te dejan en un internado para que no les estorbes en sus vidas o una madre que a la cual no le importas nada y solo te usa para sus despiadados planes. Por eso lo único real que tengo en esta vida es el amor por Shiori, así que no me importa que intentes hacerme ¡no me rendiré hasta reconquistarla!
Kai: inténtalo si puedes, ¡porque jamás te dejare volver acércate a ella! ¡Nunca más!
Hagas lo que hagas no permitiré que la vuelvas a lastimar
Shinta: no me asustas. Así que luchare por ella hasta el final
El supervisor ingresó y les dijo a ambos que podían retirarse, pero que antes deberían firmar una declaración jurada comprometiéndose a que un incidente así no se volvería a repetir, de lo contrario ninguno de los podría volver ingresar al aeropuerto.
Al día siguiente en el aeropuerto Ted Stevens Anchorage de Alaska…
En cuanto llegó, lo único que tenía en mente era hablar con su padre y de ese modo poder librarse del yugo de su madre.
Deambuló un rato por el enorme lugar buscando a su amiga y a su padre, hasta que finalmente los encontró en el segundo piso.
Asagi: (horrorizada) ¡¿qué fue lo que te pasó!? ¿Quién te golpeó así?
Shinta: no tiene importancia
Onigumo: hasta que por fin te puedo ver hijo mío
Shinta: padre, no sabes cuánto he esperado este momento, hay tanto que te tengo que contar
Onigumo: tu amiga ya me ha ido adelantando parte de la historia, pero necesito oírlo de tu propia boca, puesto que no puedo creer que tu madre sea un ser tan cruel
Shinta: no creo que haya mucho que agregar. Mi versión o la de Asagi son la misma. Mi madre es un ser sin escrúpulos que me ha utilizado todo este tiempo solo para su absurda venganza. Ella nunca me ha querido… ni siquiera sé porque aún la llamo madre
Onigumo: desde ahora todo será diferente hijo mío, te prometo que no seguirás bajo el yugo de esa mujer
Asagi: tú papá abrió una cuenta en el banco y también una nueva cuenta telefónica a mi nombre para que tu mamá no pueda interferir y así ustedes puedas estar en contacto
Shinta: gracias, gracias a ambos, creo que por fin podre ser libre. Libre para seguir mis sueños, libre de sus maltratos y libre para amar a quien yo quiera
Ese mismo día por la noche en Okinawa…
Une espantosa tormenta provocada por el tifón, había provocado que absolutamente toda la población se pusiera a resguardo y por ello cada casa, hotel y/o hospedaje se encontraba al tope de su capacidad.
Como era de esperarse el Imperial Queen, no fue la excepción y por ser un caso de emergencia albergó a cuanto turista y citadino habitaba alrededor.
En la suit imperial…
Shiori: (acababa de volver del restaurant) ¡wuau! Es impresionante la cantidad de gente que hay. Creo que nunca había visto el hotel tan lleno
Akago: (veía las noticias en la sala) al parecer el tifón solo bordeó la isla, de lo contrario hubiera causado un gran disturbio
Moegi: (miraba la por la ventana) como me gustaría estar afuera y bañarme con la lluvia
Shiori: ¿dónde están Shippo y Soten?
Akago: él está apoyando en lo que puede al personal y Soten… uhm creo que está escondida por ahí
Shiori: voy a buscarla, ella detesta este tipo de cosas (la buscó y buscó hasta que la halló debajo de su cama) ¿qué haces ahí?
Soten: (abrazada a su conejo Pyon y temblando como hoja) tengo miedo… no soporto las tormentas
Shiori: (se metió debajo de la cama) lo sé, por eso te estaba buscando. Eres igual que tía Miko, cada vez que hay tormenta se refugia en el lugar que según ella es más seguro
Soten: ¿cuánto tiempo falta para que termine?
Shiori: no lo sé, ya ha pasado una hora, pero puede que dure varias o hasta días, pero como es un tifón pequeño no creo que dure mucho
Soten: ¡¿pequeño y hace menudo desastre?! ¿Cómo será uno grande? (su conejo empezó a sonar. Lo abrió y sacó su celular) hola mamá
Midoriko: ¡hija! ¿Te encuentras bien? Sé por las noticias que el tifón está pasando por allá en este instante ¿Cómo te encuentras?
Soten: bien mamá, algo asustada, pero bien. Estoy escondida debajo de la cama
Midoriko: estaba tan preocupada por ti que quería ir verte, pero todos los vuelos están cancelados
Soten: lo sé mamá, pero descuida todo está bien y ¿papá como esta? No he hablado con él en dos días
Bankotsu: aquí estoy hija, disculpa que no me comunicara contigo, pero he tenido mucho que hacer y las veces que te he llamado tu celular estaba apagado
Soten: lo siento, debes haber llamado mientras estaba en la piscina o caminando por la playa con Shippo
Bankotsu: ¿él está por allá?
Soten: sí, llegó hace un par de días. Se dirigía Taiwán, pero por lo del tifón tuvo que quedarse por acá
Bankotsu: uhm… ¿dónde se están quedando?
Soten: (toda inocente) en la suit de tía Izayoi
Midoriko: tu padre ya se puso celoso, pero no le hagas caso, ya sabes cómo es él
Soten: uhm sí ya sé, pero dile que se quede tranquilo, la suit es bastante grande y hay habitaciones para todos (sonrió)
Midoriko: cuídate mucho hijita, te llamare luego
Shiori: te cuidan mucho ¿no crees?
Soten: debe ser por lo que durante 7 años estuvimos separados y no se dan cuenta que ya crecí (guardo su celular en el conejo)
Shiori: si ya creciste tanto que aún usas ese conejo porta celular y todo mundo cree que es un juguete
Soten: me gusta, además tu sabes que una chica nunca es lo suficiente mayor como para usar cosas cursis
Shiori: si lo sé, me lo dices cada vez que vamos de compras (intentó llamar a Kai) otra vez no me responde... ¡rayos! Debe estar muy enojado aún
Soten: yo también lo he llamado y no me contesta por lo que solo nos queda esperar el regreso a clases
Shiori: me voy tengo sueño y dormir debajo de la cama no es lo mío
Soten: entonces duerme conmigo, sobre la cama ¿qué dices?
Shiori: ok, solo porque es noche de tormenta
Las horas transcurrieron y el ruido de la tormenta se le hacía insoportable.
Se despertó y notó que su prima no estaba, como sintió mucho miedo se dirigió a la primera habitación que encontró y al ver a su novio plácidamente dormido, se recostó a su lado, despacito para no despertarlo, pero este al sentir su tibio y tembloroso cuerpo se despertó.
Shippo: ¿qué sucede?
Soten: (no paraba de temblar) tengo mucho miedo, estaba durmiendo con Shiori, pero se fue y no quiero estar solita
Shippo: (la abrazó con ternura) no te preocupes, nada malo va a ocurrir, intenta dormir
Soten: (se acurrucó en su pecho) es la primera vez que duermo a tu lado y… como que… me gusta (se sonrojó)
Shippo: a mí también, sentirte tan cerca es agradable (le froto la espalda para que dejara de temblar, pero lo único que consiguió fue ponerla más nerviosa)
Sote: ¿qué… qué… estás haciendo?
Shippo: intento tranquilizarte, estas tan asustada que no paras de temblar
Soten: lo siento es solo que al estar tan cerca tuyo, me pongo aún más nerviosa
Shippo: (sonrió) eres tan inocente y dulce que haces que cada día me enamore más de ti (le dio un tierno beso, pero aquel beso, despertó en ella el deseo de algo más)
Fue así como sus miradas se cruzaron y sus labios se unieron en un beso tras otro y cada uno se iba cargando de pasión poco a poco.
Entre beso y beso, dejó de temblar y empezó a tener una sensación extraña, un extraño calor que invadía todo su ser que la incitaba a querer explorar más, era algo que en su vida había sentido, pero sabía por los relatos de Shiori que era eso y a donde te conducía.
Lentamente se empezó a dejar llevar por aquella sensación y permitió que él le hiciera caricias que nunca antes le había hecho.
Se sentía tan bien, tan a gusto que se perdió en sus emociones y permitió que le fuera desabrochando uno a uno los botones de la blusa de su pijama y cuando las cosas estaban comenzando a subirse de todo un inesperado y estruendoso trueno se dejó escuchar, lo que la hizo volver a realidad de un solo golpe y abrazarse fuertemente al pecho de su novio. Pero de inmediato el pudor se apoderó de ella y sin decir palabra se dirigió a su habitación donde encontró a su prima durmiendo sobre la cama.
Simplemente se recostó, abotonó blusa, abrazó con mucha fuerza a su conejo y se concentró en dormir.
A la mañana siguiente…
La tormenta había cesado por completo y todos excepto Soten se encontraban tomado desayuno en la cocina.
Shiori: ay que aburrido, otra día que tendremos que estar encerrados
Shippo: ¿qué esperabas después de un tifón?
Shiori: vine aquí para divertirme, no pare estar encerrada
Moegi: podemos jugar… juegos de mesa
Akago: aprovecharé el encierro para hacer las tareas del instituto
Shiori: ¿aún no las has hecho?
Akago: a diferencia tuya, soy bastante rápido, así que las puedo hacer en cuestión de minutos
Moegi: yo tampoco las he hecho… ¿me ayudas otto 夫?
Shiori: (abrió los ojos de par en par) ¡¿esposo?! ¿Cuándo te casaste? (rió burlonamente)
Akago: (muy sonrojado) lo dice porque cuando estuvimos en Motobu, tuvimos que registrarnos como matrimonio ¡solo por eso, ok!
Moegi: uh… pero también pasamos nuestra lun… (Akago le tapó la boca con una tostada)
Akago: (sonrojado hasta más no poder) termina de desayunar para ayudarte con las tareas
Shippo: ya es algo tarde y Soten aún no se levanta, que raro, ella siempre suele ser la primera
Shiori: iré a buscarla (no la encontró en la habitación, se agachó y la encontró debajo de la cama) ¡ah! ¿Pero que haces ahí? La tormenta ya pasó
Soten: ¿por qué me dejaste sola anoche? Tuve mucho miedo
Shiori: me dio sed y fui por un vaso de agua a la cocina, cuando volví no te vi y pensé que te habías escondido
Soten: anoche… anoche… yo… yo… ¡me metí a la habitación de Shippo y casi ocurre algo entre nosotros! Estoy tan avergonzada que no puedo verlo
Shiori: ¿qué quieres decir con…? ¡Oh…ya entendí! Ay vamos no seas tonta, no tienes porque sentirte avergonzada, es normal que algo así se pueda dar entre ustedes. Ya llevan buen tiempo juntos y es más se me hace raro que aún no pase nada
Soten: es… es… que yo no sé que hacer, cada vez que se me acerca, me pongo nerviosa y… y… como que quisiera ir más allá, pero no sé si deba
Shiori: descuida, eso lo sabrás en su momento, cuando estés lista, si se da se dio y sino ¿cuál es la prisa? Mi hermano no va a salir huyendo o se buscara a otra porque tú no te sientes lista para ello. Él te adora y si está contigo es porque así lo quiere. El sexo puede esperar
Soten: pero después de lo que pasó anoche, por la manera en como salí corriendo, puede creer que soy una niña o que no lo quiero
Shiori: eres una niña, una muy linda y por eso te ama, te ama por cómo eres y él sabe que lo amas, así que deja de esconderte y vamos a tomar desayuno que está preocupado por ti
Se reunieron con los demás y él la trato como siempre y aunque ella al principio se sintió un poco incomoda, se relajó al oír los relatos de Moegi acerca de lo divertido y emocionante que le parecía las tormentas.
