Cap. XXIX
Uniendo familias
Día tras día intentaba contactarse con ella, pero le era casi imposible.
Cada vez que le contestaba el teléfono le respondía que estaba sumamente ocupada y no contaba con tiempo para verlo.
Cansado de dicha situación optó por ir a verla sin previo aviso a su centro de trabajo.
Clínica veterinaria pet & friend…
Al llegar habían muchas personas con sus respetivas mascotas. Los médicos y asistentes, salían y entraban de los consultorios llamando uno a uno, pero Soten no salía ni por asomo.
Esperó intranquilamente durante 3 horas y cuando el último paciente fue atendido se acercó a le recepcionista.
Shippo: buenas tardes señorita. Quisiera por favor hablar con la dueña del lugar
Recepcionista: ¿se refiere usted a la Dra. Yatsura?
Shippo: sí, ella misma
Recepcionista: ¿de parte de quien señor?
Shippo: de un paciente
Recepcionista: (se levantó de su sitió y se asomó curiosa buscando al paciente) disculpe señor, pero ¿dónde lo tiene? Se trata acaso de un roedor o ¿un ave?
Shippo: el paciente soy yo señorita, así que por favor llame de su jefa
Recepcionista: como usted ordene señor (fue a buscarla)
Soten: (algo sorprendida al descubrir que el loco que se creía paciente era precisamente él) ¿qué se te ofrece? Hasta donde yo sé tú no tienes mascota
Shippo: quiero hablar contigo y saber ¿por qué me estas esquivando desde que te propuse matrimonio? Si tu respuesta es no, sólo dímelo y te seguiré esperando
Soten: te dije que estaba muy ocupada y si has venido sólo para hacerme perder el tiempo puedes irte por donde viniste (se dio media vuelta y él la retuvo del brazo)
Shippo: no me iré hasta que hablemos ¿qué te ocurre? Estas muy distante y fría conmigo. Tú no actúas así sin motivo, así que dime ¿qué fue lo que te dije o hice?
Soten: no quiero verte eso es todo
Shippo: ¿por qué? dime el por qué y te dejaré tranquila, si eso es lo que deseas
Soten: (estaba a punto de decirle lo que escuchó) el día de la fiesta tú… (Escuchó la puerta abrirse y un señor pidiendo auxilio)
Señor: (cargando un perro herido) doctora ¡por favor ayúdelo!, se cortó la pata con un vidrio y está sangrando mucho, ¡por favor sálvelo, sálvelo, no dejé que se muera!
Soten: descuide. De inmediato lo atenderé, sígame al consultorio.
(Miró a Shippo) ¡Lo ves!, ando muy ocupada, ahora vete
Mortificado por no haber logrado aclarar las cosas se fue, pero como no quería apartarse de ella, se puso a caminar hasta que llegó a un parque cercano. Se sentó en una banca e intentó poner en orden sus ideas y recordar que fue lo que le dijo o le hizo para que estuviera actuando de ese modo, cuando de pronto escuchó un débil piar.
Siguió aquel agonizante sonido y se topó con un pichón de Bonin oji-blancos. Por un momento sintió que su suerte estaba cambiando, pero por otro lado se sentía culpable de usar a la pobre avecilla para poder acercarse a su novia.
Buscó el nido del cual se habría podido caer, pero el que halló estaba demasiado alto como para devolverlo. Cómo el pobre animalito estaba empeorando, de inmediato lo llevó a la veterinaria y le volvió a pedir a la recepcionista que fuera en busca de la Dra. Yatsura ya que en verdad la necesitaba.
Al saber que se trataba de él nuevamente se reusó a verlo, pero en cuanto la recepcionista le informó que se trataba de un pichón débil, de inmediato fue en su auxilio.
Soten: ¿dónde está el paciente?
Shippo: (lo tenía entre sus manos como queriendo darle calor) aquí lo tengo ¿lo podrás salvar? Se le ve muy débil y casi tiene los ojos cerrados por completo (cuando un pichón se duerme es que está a punto de morir)
Soten: (lo examinó) está desnutrido y con frio; Es notorio que se cayó del nido. Sus alas aún no están del todo fuertes. Es probable que haya intentado volar por su propia cuenta y fracasó en el intento.
Acompáñame al consultorio para alimentarlo y ponerlo en la incubadora
Shippo: ¿estás segura de ello?
Soten: lo trajiste porque te importa ¿o no? Si te interesa salvarlo entonces sígueme, sino puedes irte
Shippo: claro que me importa es por eso que lo llamé Soten
Soten: (mientras se dirigían al consultorio) ¿le pusiste mi nombre? ¿Por qué?
Shippo: (sonrió) por lo que significa (pedacito de cielo) porque quiero cuidarlo por siempre y brindarle todo mi cariño… igual que a ti
Soten: (alimentando al pichón) si eso fuera cierto, no pensarías que soy una chiquilla inmadura y que perdiste tu tiempo durante años
Shippo: ¿por qué me dices ello? Yo jamás he pensado algo así de ti
Soten: ¡mientes! Yo te escuché hablando con no sé quien acerca de mí y le dijiste que me habías propuesto matrimonio, pero como te di respuesta era más que claro que te diría que no y sentiste que habías perdido tu tiempo conmigo
Shippo: ¡oh! Así que era por eso que no me querías hablar (sonrió)
Soten: (puso al pichón en la incubadora) terminamos y lo digo en doble sentido
Shippo: si te refieres que ya terminaste con Soten, está bien, vendré a verlo mañana, pero si te refieres a que lo nuestro terminó (la tomó de la cintura y la jaló hacia él) eso no lo aceptaré hasta que escuches lo que en verdad pasó ese día
Soten: ¡suéltame! No hay nada que deba escuchar. Todo está claro
Shippo: por supuesto que no ya que nada es como tú crees.
Ese día señorita espía, estaba hablando con mi tío de un negocio fallido.
Hace 2 años y tú lo sabes bien, he estado intentando convencer a Katarzyna para que se asocie conmigo y poder abrir un imperial teen en Polonia, pero después de tantos esfuerzos parece que no le pareció la idea y es por eso que Akitokki me dijo que debí hacer trato con sus padres y no con ella que al final resultó ser una engreída, caprichosa e inmadura
Soten: lo... dices ¡¿en serio?!
Shippo: por supuesto ¡ay chiquita! Me extraña que hayas dudado de mí. Sabes que te adoro y sino fuera así entonces no te hubiese esperado 5 años para que me des el sí… porque ¿me vas a aceptar, no es así?
Soten: uhm… no lo sé, si me has esperado 5 años creo que podrás esperar un poquito más (lo dijo porque escuchó la puerta abrirse)
Shippo: ¡qué! y está vez ¿por qué?
Soten: (le colocó un mandil impermeable) porque acaba de llegar mi paciente de las 5:00 p.m. y debo comprobar si además de ser un buen esposo, podrás ser un buen asistente
Shippo: (caminaba tras de ella con dirección a la recepción) ¡pero yo no sé nada de medicina veterinaria! ¿Cómo podría ayudarte?
Soten: (abrió la puerta dejando ver a su paciente. Un enorme perro san bernardo) ha venido por su baño, así que hoy tú serás mi asistente. Si logras pasar la prueba te daré el sí, sino… deberás seguir intentándolo hasta que lo hagas bien
Shippo: (se remangó las mangas de su camisa) muy bien muchachote hora de tu baño, sígueme por acá (lo llevó al cuarto de baños y preparó todo)
Entre los dos lo bañaron o mejor dicho fueron bañados, ya que entre juegos y coqueteos, el perro no perdía la oportunidad para sacudirse o lo lamerles el rostro a ambos cuando intentaban besarse.
Al terminar Soten se cambió y quedó como nueva, mientras que Shippo estaba empapado de pies a cabeza y luciendo de ese modo tuvo que entregar el perro a sus dueños. Los cuales no pudieron evitar reírse.
Soten: muy bien, en vista que diste tu mejor esfuerzo te compensaré, pero… antes date un baño y cámbiate ¡hueles a perro mojado! (se rió)
Shippo: ¿y qué se supone que me voy a poner? si todo yo estoy empapado
Soten: 5, 4, 3, 2, 1 (se abrió la puerta de la entrada) tan exacto como siempre cariño (se puso de cuclillas) ven entrégame lo que te pedí (le extendió la mano)
Shippo: ¿desde cuándo Koriu te ayuda? (llevaba una cesta de paja en el hocico con un paquete dentro de la misma)
Soten: él hace lo que sea por una croqueta y es por eso que lo tengo trabajando aquí desde hace unos días. Conoce muy bien los alrededores y todos los encargados de las tiendas a él. Por eso cuando estoy muy ocupada y no puedo salir ni por un café, se lo encargo a él y me lo trae (empezó a ladrar) ok, ok ya sé lo que quieres (sacó una croqueta de un frasco de vidrio y se la dio) buen chico, eres un buen chico
Shippo: así que hace cualquier cosa ¿no es así?
Soten: sí ¿por qué?
Shippo: (tomó una croqueta) Koriu pega a Soten a mí (lo hizo y recibió su premio)
Soten: ¡oye! Ahora estoy toda mojada (se olfateó) y huelo a perro mojado
Shippo: así es, ahora tendrás que darte un baño (arqueó las cejas) conmigo
Soten: (se sonrojó) ya no me quedan uniformes así que tendré que ponerme la ropa que le pedí a Koriu que te comprará
Shippo: descuida, te puedes quedar con la parte de arriba y yo con la de abajo (le sonrió pícaramente)
Soten: gracioso. Aún tengo que seguir trabajando, así que sacaré un nuevo uniforme del almacén
Shippo: (la tomó en brazos) eso lo harás después.
Por ahora sólo disfrutemos de una deliciosa ducha juntos y luego nos iremos a celebrar que por fin me darás el sí
Soten: ¿quién dice que aceptaré casarme contigo?
Shippo: creo que pasé la prueba para poder ser tu asistente así que estoy seguro que me darás el sí o ¿es que aún debo pasar más pruebas?
Soten: (se abrazó a su cuello) tonto, claro que acepto casarme contigo
Días después en el apartamento de Kai…
Él y Shiori se encontraban ultimando detalles para la cena que servirían a sus respectivos padres; Estaban algo ansiosos puesto que no sabían cómo tomarían la noticia, pero pasará lo que pasará no desistirían de sus planes.
Con o sin su consentimiento se casarían para la fecha prevista.
Shiori: (poniendo los últimos arreglos a la mesa) ya todo está listo ¿crees que les guste?
Kai: espero que sí, de lo contrario me sentiré frustrado
Shiori: ya falta poco para que lleguen ¿piensas darles la noticia hoy?
Kai: dependiendo como tomen lo de nuestro matrimonio, les diré, de lo contrario tendré que sorprenderlos la próxima semana
A los pocos minutos llegaron y luego de cenar las preguntas se hicieron presentes.
Koga: todo estuvo muy bien preparado ¿lo hicieron ustedes o lo mandaron hacer?
Kai: el chef del restaurante Bakusaiga es mi amigo y nos hizo el favor de preparar todo ¿Qué te pareció su sazón?
Koga: admito que estuvo delicioso, pero su técnica aún no es del todo perfecta, parece que fuera un estudiante, pero el sabor en sí estuvo bueno, sin embargo le falta para llegar a ser un gran chef
Ayame: tan crítico como siempre
Koga: si aquel muchacho quisiera formar parte de mi equipo lo aceptaría como aprendiz ya que aún le falta para estar al nivel de los míos
Inuyasha: recuerdo cuando fuiste contratado por el chef a cargo de la cocina del hotel y fue muy estricto contigo por lo que casi renuncias a las dos semanas de haber empezado
Koga: en aquel entonces acababa de graduarme y pensaba que lo sabía todo, sin embargo ese viejo loco amante de la perfección era todo un erudito en el tema
Kagome: ¿y cómo fue que ocupaste su puesto?
Koga: luego de 1 año de arduo entrenamiento de su parte, me consideró lo sufrientemente bueno para reemplazarlo ya que deseaba jubilarse y fue así como me convertí en el chef ejecutivo más joven del hotel
Kagome: ¿el más joven? ¿Acaso habían otros?
Inuyasha: todos renunciaron al cargo a los 2 meses de iniciar y fue este loco el único que sobrevivió a todas las pruebas
Kai: ¡increíble papá! No tenía ni idea de esta historia
Shiori: y tú papá ¿Por qué no fuiste el presidente del hotel? ¿Por qué lo es mi tío?
Inuyasha: porque no soy adicto al trabajo, ni al estrés. Ocupar ese cargo demanda mucho esfuerzo. Es por eso que le dejé esa carga a Sesshomaru… aunque definitivamente quien le seguirá los pasos es Akago.
Últimamente está demostrando que posee una gran capacidad para tomar el control de todo y lo mejor de todo es que no pierde el control en ningún momento.
Es casi seguro que al paso que va terminará destituyendo a su padre de su cargo
Kagome: al parecer Moegi ha sido gran influencia en él ya que desde que se casaron él ha absorbido gran parte de la personalidad serena de ella
Ayame: es cierto, casi siempre se le ve calmado y casi nunca se exalta, pero… por estar conversando de temas aislados se nos está olvidando lo principal
Kai: ¿qué cosa madre?
Ayame: ¿el por qué nos reunieron hoy a los cuatro?
Shiori: bueno, lo de hoy es… para… decirles que…
Kagome: ¿qué sucede hija? ¿Por qué no, nos lo dices?
Inuyasha: ¡no me iras a decir que piensas dejar de estudiar estas alturas! ¿No es así?
Shiori: ¡claro que no papá! ¿Cómo se te ocurre ello? Ya casi termino mi maestría, como la iba a dejar de lado
Inuyasha: en ese caso… no, nos habrán citado a los cuatro para decirnos que se piensan casar ¿o sí? Porque si ese es el caso me opongo
Shiori: ¡¿por qué?! ¿Por qué te opondrías? ¿Qué hay de malo en que me quiera casar con Kai?
Kai: es verdad. Los reunimos hoy porque queríamos informarles que en 6 meses nos casamos
Inuyasha: ¿con permiso de quien? Tú eres libre de hacer lo que quieras, pero no te permitiré que deposes a mi hija
Koga: no tienes ningún derecho a oponerte a la decisión de ambos
Inuyasha: tengo todo el derecho por ser su padre y me niego a que tu hijo sea parte de mi familia
Koga: ahí te equivocas, porque será tu hija, la que pase a ser parte de la mía
Inuyasha: sólo hay una manera que consienta ese matrimonio y es probando que eres mejor que yo lobito
Koga: entiendo perro pulgoso. Cuando quieras, donde quieras
Inuyasha: ahora, en el sótano
Koga: ok (ambos salieron sin escuchar razones de nadie)
Ayame: ¡ay esos dos! No importa cuánto tiempo pase seguirán siendo los mismos
Kagome: es cierto, pueden haber pasado los años, pero siguen siendo igual de obstinados
Shiori: ¿cómo pueden estar tan tranquilas? ¡Mi destino pende de un hilo!
Kai: tranquila, que no importa quién gane o pierda. Igual serás mi esposa
Shiori: ¡¿no lo entiendes?! Yo quiero casarme pero teniendo el consentimiento de mi padre, no yendo en contra de su voluntad y si él le gana a tu padre entonces… no aceptaré casarme contigo
Kai: si mi padre no le gana entonces yo ocupare su lugar. Si para ti es importante la aprobación de tu padre entonces la conseguiré
Ayame: no esperaba menos de ti hijo.
Ahora que les parece si vamos a ver cómo va la puntuación. Hace mucho que ese par no juegan y es posible que estén algo oxidados ¿no crees?
Kagome: uh… ambos son muy buenos y a pesar de la falta de práctica no creo que hayan perdido su talento innato por lo que la puntuación ya debe estar muy reñida
Ayame: puede que tengas razón, por lo que mejor vayamos a ver
Shiori: papá siempre me contó que no importaba cuanto se esforzara Koga, él siempre le ganaba en la última canasta y ¿si está vez es igual? ¿Qué pasará entonces?
Kai: entrenaré muy duro para demostrarle a Inuyasha que yo puedo ser mejor que él
Kagome: descuiden chicos, estoy segura que Inu se dejará ganar esta vez
Ayame: si es así será Koga el que se oponga a la boda
Kai: mejor vayamos de una buena vez a ver que como va la puntuación
Todos se dirigieron al sótano donde había una cancha de básquet entre otras de diferentes tipos y pudieron apreciar que a pesar de la falta de práctica por parte de ambos, ninguno había perdido su pasión por el juego. Tanto así que estaban empatados y era Inuyasha quien estaba a punto de realizar el último tiro.
Inuyasha: ¿listo para tu derrota lobo apestoso?
Koga: (cubriéndolo) haz tu mejor intento perro sarnoso, ya que no permitiré que me ganes esta vez.
Sin importar que intentes, te detendré ¡ya lo veras!
Shiori: ¡no puede ser es el último tiro! Si papá gana todo estará acabado
Kai: descuida, si mi papá no lo logra lo intentaré luego yo
Shiori: ¡no! Seré yo quien resuelva esto y ahora (ingresó a la cancha y se puso entre los dos)
¡Deténganse los dos! Papá ¿por qué tienes oponerte a mi felicidad? Kai es el hombre que amo y con el que quiero pasar el resto de mi vida, así que por favor dame tu permiso
Inuyasha: y sino lo hago ¿qué harías?
Shiori: no me casaría con él, hasta que lo aceptes ya que no quiero llevarte la contra, pero tampoco quiero renunciar a él
Inuyasha: lobo, dejémoslo en empate y vayamos por algo de beber para celebrar la unión de nuestros hijos ¿qué dices?
Koga: tú pagas la cuenta
Inuyasha: tan avaro como siempre (se dio media vuelta dio unos cuantos pasos, lanzó el balón y encestó, pero aquel punto no contó)
Kai: (desde afuera de la cancha) ¡vaya si que es bueno!
Kagome: desde un inicio estaba dispuesto a darles su autorización, pero los quiso poner a prueba para saber si lo que sienten el uno por el otro es real
Ayame: Koga ya lo sabía y por eso le siguió el juego desde un inicio
Shiori: (abrazó a Kai, sin haber escuchado la conversación) ¿lo oíste? Mi padre dijo que sí (sonrió muy feliz) podremos seguir con nuestros planes de boda
Kai: lo sé, pero aún así me gustaría desafiarlo a un juego
Shiori: ¿por qué?
Kai: para darle las gracias por permitirme unir mi vida a la tuya
Kagome: en vista que ese par se fueron a celebrar por su cuenta ¿Por qué no hacemos lo mismo, que dicen?
Ayame: ¡vayamos a un karaoke y grabemos un video!
Kagome: ¡excelente idea! Hagamos uno de rock y vistámonos como verdaderas artistas
Shiori: etto… yo creo que paso
Kai: igual yo, mejor vayan y celebren ustedes solas
Ayame: ok, ustedes se lo pierden ¡vamos consuegra!
Kagome: por supuesto (sonrió muy animada)
Días después en el restauran Bakusaiga…
Con el tiempo se había vuelto uno de los restaurantes más populares de la ciudad y en especial desde hacía unos meses atrás, cuando el dueño decidió contratar un nuevo chef.
El lugar estaba a su tope como casi todas las noches y sin que nadie lo supiera uno de los comensales era un destacado chef el cual estaba cenando acompañado de su esposa.
Koga: Kai tenía razón. Este lugar se destaca por su excelencia
Ayame: cada platillo es más exquisito que el otro. Si este lugar sigue así te quedaras sin comensales muy pronto
Koga: ¡jah! Muy graciosa de tu parte.
Tú sabes de sobra que eso nunca llegaría a pasar, además cuando encuentro un gran chef de inmediato lo invito a ser parte de mi equipo, es por eso que somos los mejores de los mejores
Ayame: ¿piensas hacer lo mismo esta vez?
Koga: ¡por supuesto! Quien haya preparado este sashimi es un excelente chef, además de un artista. La presentación, la preparación y la técnica que usó para cortar el pescado demuestra que es un verdadero experto.
Voy a pedirle al mozo que invite al chef responsable a nuestra mesa (el mozo hizo lo solicitado y al ver de quien se trataba se quedaron sorprendidos)
Kai: buenas noches papá, mamá ¿ustedes solicitaron mi presencia?
Koga: (sin poder creérselo) ¡pero!… ¿desde cuándo? ¿Por… qué nunca nos dijiste nada?
Kai: quería sorprenderlos dándoles la noticia.
Verán en 1 semana me gradúo con creces y quisiera que fueran a verme ¿sería posible ello?
Ayame: (lo abrazó emocionadísima) por supuesto que sí hijo. Nada me daría más gusto que verte graduándote de algo en lo que destacas
Kai: gracias madre y ¿Qué hay de ti papá?
Koga: debo aceptar que me has dejado boquiabierto hijo. Hace mucho tiempo que no me topaba con un colega tan destacado como tú.
Te felicito hijo pero… ¿por qué nos lo ocultaste?
Kai: no es precisamente que se los haya ocultado, es tan sólo que quería sorprenderlos.
Cuando me recibí de Sensei sentí que no los había complacido del todo, por lo que decidí seguir una profesión alterna y como siempre me gustó la cocina me puse a estudiar un curso de un año para ser chef en platos fríos
Ayame: nosotros siempre hemos estado orgullosos de tus logros. No tenías porque intentar complacernos
Koga: es cierto hijo, no sé de donde sacaste la idea de que no, nos sentimos felices con tu titulación de Sensei. Siempre fue tu sueño ser uno y cuando lo conseguiste no pude estar más feliz por ti
Kai: ¿lo dicen en serio? Siempre pensé que no estaban contentos con la decisión que tomé
Ayame: siempre que lo que decidas sea para bien, estaremos felices por ti
Kai: (los abrazó a ambos) gracias papá, mamá. Los amo a los dos
Koga: entonces… ¿te unirás a mi equipo?
Kai: dejame pensarlo un poco. El dueño del lugar está por ascenderme a chef ejecutivo y me gustaría tomar el puesto
Ayame: de tal palo, tal astilla. Definitivamente soy muy afortunada de tener dos maravillosos chefs a mi servicio ¿Cuántas personas pueden decir lo mismo? (sonrió muy contenta)
2 meses después, prisión de Ujiie…
Luego de casi 5 años y a petición suya. Una reclusa recibía por primera vez una visita.
La alguna vez hermosa y famosa Kikyo Tendo se había marchitado encerrada en aquel lugar. Su larga y sedosa cabellera negra ahora era gris y quebradiza, su piel estaba completamente arrugada y aparentaba más edad de la que en verdad tenía. Su semblante estaba demacrado y su escultural cuerpo era cosa del pasado. Ahora era un costal de huesos que hasta daba pena mirar por lo flaca y nada atractiva que se había puesto y en cuanto a aquellos ojos color castaño de vivaz mirar, reflejaban una profunda tristeza y mucha soledad y hasta se le podía leer el arrepentimiento en sus pupilas.
Por orden de una guardia, se dirigió a una zona desconocida para ella. El área de visitas. Tomó asiento en una especie de cubículo privado protegido por un grueso vidrio, tomó un auricular similar a unas orejaras para la nieve con un micrófono incluido.
Kikyo: que bueno que aceptaste venir ¿sabes algo de él?
Shiori: vine porque no me puedo negar a la petición de una moribunda, pero… por más que le insistí que viniera se niega rotundamente a hacerlo
Kikyo: por favor, te lo suplico; Me queda muy poco tiempo de vida y quisiera pedirle perdón personalmente por todo el daño que le hice. Nunca supe valorar su cariño y desde que nació sólo lo use para mis propósitos. (Miró a su alrededor) encerrada en este lugar he comprendido muchas cosas, entre ellas… lo mucho que vale el amor incondicional.
Mi hijo me amaba a pesar que siempre lo rechacé y yo (se puso a llorar) nunca le demostré el más mínimo sentimiento de afecto.
Te lo suplico, tráelo ante mí, una sola vez, apiádate de mí y hazle saber que lo amo, que lo extraño y que si pudiera retroceder en el tiempo cambiaría muchas cosas
Shiori: hare lo que pueda, pero no dependerá de mí, sino de él.
Por mi parte si de algo le sirve… la he perdonado del todo señora, pero jamás comprenderé porque se ensañó tanto con su hijo si él lo único que hizo fue amarla siempre
Kikyo: estaba celosa, muerta en vida por la rabia. Quería que Inuyasha fuera mío a toda costa y como no lo logré utilicé a mi hijo con el único propósito de hacerlo sufrir y que pagara cada una de las lágrimas que derramé por él, pero… al final mis acciones me terminaron trayendo acá y recién cuando lo perdí todo fue que comprendí lo mucho que tenía
Shiori: es lamentable señora, puesto que la historia de su hijo, la suya e incluso la mía pudo ser distinta.
Todos pudimos haber tenido una vida feliz, pero al final… usted terminó pagando por sus culpas y nosotros nos vimos forzados a sufrir por sus horribles actos, pero felizmente el tiempo nos dio la oportunidad de volver a estar juntos y ser felices… aunque de diferente manera a la que hubiésemos querido en un inicio.
Sabe yo hubiese podido ser su nuera, pero nuestras vidas tomaron rumbos distintos y él terminó haciendo realidad sus sueños y yo estoy a punto de unir mi vida al hombre que ahora amo.
Que lastima me da usted señora, lo tuvo todo en la palma de sus manos y con su obsesión por mi padre, terminó perdiéndolo todo
Kikyo: lo sé, es por eso que antes que pierda la vida, ayúdame a verlo de nuevo
Shiori: hare lo que esté en mis manos señora, pero no le prometo nada (se retiró)
Al salir la estaba esperando precisamente Shinta, pero en cuanto la vio no le hizo pregunta alguna. Simplemente le pidió que subiera al auto y le conversó de cualquier cosa excepto de la persona a la que acababa de visitar.
Shinta: Asagi llega en unos días y quiere conocerte. Espero que no te moleste ¿o sí?
Shiori: sabes de sobra que siempre quise conocerla, pero… me da algo de tristeza que sea justo ahora que ustedes ya no son novios
Shinta: descuida no te sientas mal por nosotros. Nos llevamos muy bien como amigos y comprendimos que era lo mejor
Shiori: y en cuanto a tu madre ¿qué piensas hacer?
Shinta: ¿desde cuándo tienes el hábito de pasar de un tema a otro tan repentinamente?
Shiori: desde siempre. Si me trataras con más frecuencia te darías cuenta
Shinta: en ese caso creo que me quedaré a tu lado hasta el día de tu boda
Shiori: no esquivez mi pregunta y respóndeme.
La vi realmente muy demacrada y me imploró que te convenciera para que la fueras a ver. Yo… sé que nunca se portó como una madre de verdad, pero… al menos dale la oportunidad de despedirse de ti.
Ella realmente está arrepentida de todo lo que nos hizo
Shinta: por acá hay una pizzería muy buena ¿qué dices? ¿Nos detenemos a comer algo?
Shiori: ya veo que eres un experto esquivando temas que te incomodan ¿no es así?
Shinta: si me frecuentaras más seguido entenderías que significa esa mujer para mí y cuanto e marcó todo el daño que nos hizo
Shiori: si yo pude perdonarla ¿por qué tú no?
Shinta: porque ella no te dio la vida y luego te la quitó de a pocos como a mí
Shiori: (lo tomó de la mano y lo miró de frente, aprovechando la luz roja) ya deja de vivir en el pasado y dale una oportunidad. Sólo una para que pueda descansar en paz
Shinta: no sé si pueda, pero si algún día logro olvidar aunque sea parte de lo que me hizo… te prometo que la veré
Semanas después en el consultorio de Bankotsu…
Se encontraba haciéndole algunos exámenes a su paciente favorita y al parecer años de análisis y múltiples tratamientos estaban empezando a dar resultados.
Bankotsu: (pinchándole ligeramente con una aguja los dedos a Ai) ¿sientes algo? (le preguntaba al ver que los retraía)
Ai: es extraño, no sé cómo explicarlo puesto que nunca antes había sentido algo similar, pero no sé… cómo que siento la aguja incrustarse en mi piel y ¿me duele? ¿Es esto dolor?
Bankotsu: es posible que por fin el medicamento experimental para la CIPA (Insensibilidad congénita al dolor con anhidrosis) esté dando resultado y puedas empezar a experimentar lo que es dolor. Lo cual sería maravilloso ya que podrías llevar una vida completamente normal y sin tantos cuidados
Ai: ¿podré dejar de usar ropa extremadamente abrigadora en invierno y el condenado chaleco de hielo en verano?
Bankotsu: si logramos que tu cuerpo nivele su temperatura por sí solo, estoy seguro que podrás disfrutar de la playa en verano y la nieve en invierno
Ai: ¿qué otras pruebas me vas hacer ahora?
Bankotsu: al parecer ya tienes cierto nivel de sensibilidad y lo que necesito saber ahora es si eres capaz de transpirar, por lo que te pondré a hacer ejercicio en una caminadora.
Vayamos al consultorio correspondiente para que continuemos con las pruebas
Al salir del consultorio se toparon con Soten que al parecer salía el consultorio de Izumo.
Ai: ¡Soten! ¡Adivina que! ya puedo sentir dolor o eso que ustedes sientes cuando se lastiman ¿quieres que te enseñe?
Soten: ok
Ai: uhm… (Le extendió la mano) muérdela y hazlo con fuerza
Soten: ¡no voy hacer tal cosa! Te podría lastimar ya que aunque no tengas sensibilidad del todo igual te haría daño
Ai: en ese caso patéame, o jálame una oreja o que se yo ¿Qué se te ocurre?
Soten: cierra los ojos y te hare algo sin que sepas de que se trata
Ai: ok, pero hazlo con fuerza ¿de acuerdo?
Soten: (le arrancó un cabello) ¿lo sentiste?
Ai: (se tocó la cabeza) no estoy segura, pero siento algo raro, es como uhm… si faltara algo, no sé cómo describir algo que nunca he sentido
Bankotsu: en resumidas cuentas sientes ¿no es así?
Ai: sí, sé que es diferente aunque no sé cómo describirlo
Bankotsu: eso es muy buena señal.
Ahora ve al consultorio en lo que yo hablo con tu prima (se fue feliz intentando descifrar con palabras lo que sentía)
Soten: dime papá ¿de qué es lo que me quieres hablar?
Bankotsu: te vi saliendo del consultorio de Izumo ¿todo está bien?
Soten: sí, solo vine por los resultados de unos análisis que me hice como parte de la boda; Tú sabes que le tengo pánico a las agujas y por eso quise que fuera tío Izumo que me los hiciera, eso es todo
Bankotsu: (la notó nerviosa) mientras no sea nada de cuidado estaré tranquilo
Soten: estoy perfecta papá, no me pasa nada, si algo me ocurriera te lo diría de inmediato, así que descuida (miró su reloj) ya es tarde y tengo que ver un paciente. Te veo luego en casa (le dio un beso y se fue a toda prisa)
Cómo no estaba conforme con lo que le había dicho fue en busca de su amigo pero éste le dijo lo mismo y lo tranquilizó diciéndole que sólo se hizo unos exámenes de rutina como hemoglobina, colesterol etc. Y que todo estaba perfecto.
3 semanas después…
En la prisión de Ujiie la vida de Kikyo estaba llegando a su fin y a pesar que el médico a cargo la había desahuciado días atrás para que pudiera ser puesta en libertad esta se negó rotundamente a dejar el lugar que la había albergado durante los últimos años.
Estando ya casi en la últimas, imploraba al personal que estaba a cargo de su cuidado que ubicaran a su hijo o de lo contrario no podría morir en paz.
Las horas transcurrían y su salud decaía abruptamente, tanto que sólo permanecía viva de pura fuerza de voluntad.
Pasó la noche agonizando y cuando el día empezó a aclarar, sus suplicas al fin fueron escuchadas.
Una de las guardias se aseguró de que aún estuviera viva.
Le informó que su hijo estaba presente y había accedido a verla.
Con lágrimas en los ojos, asintió torpemente con su cabeza, de inmediato la guardia lo hizo pasar y éste al ver a su madre en tan lamentable estado no pudo evitar sentir pena por ella.
Shinta: (tomó su huesuda mano) madre (se le desquebrajaba la voz) lamento haber sido tan obstinado y no haber venido antes, pero… dejé que el odio y rencor se apoderaran de mi corazón y ahora que ya es muy tarde recién hago a un lado mis enojos para verte
Kikyo: hijo… perdóname… para… irme… en paz
Shinta: (no pudo contener al llanto) te perdono madre. Perdono todo el mal que me hiciste y tu falta de cariño, te perdono el que siempre me hicieras a un lado y que ni una sola vez me dijeras que me amabas, te perdono el haberme separado de mi padre, mi primer amor y el haberme usado para tus maléficos planes. Todo eso y más te perdono… porque… porque yo… yo te amo a pesar de todo madre mía
Kikyo: (con mucho esfuerzo lo abrazó débilmente) gracias… (Besó torpemente su frente) te… amo hijo… perdóname… por… decírtelo… recién (lagrimeó, dio un hondo suspiro, cerró los ojos y en sus brazos quedó)
Shinta: descansa en paz madre, descansa para siempre (la recostó con delicadeza, le dio un último beso, la cubrió con una manta y se retiró, cubriéndose los ojos, para que nadie lo viera llorar)
En cuanto salió del lugar se refugió en los brazos de su ex novia, la cual no hallaba palabras para consolarlo.
Shiori: al menos pudiste despedirte de ella y pudo hallar la paz que tanto deseaba
Shinta: gracias por convencerme de venir a verla, sino hubiera sido por ti, no habría podido despedirme
Shiori: no hay nada que debas agradecerme. Es lo menos que podía hacer por ti y por ella.
Al final ambos se pudieron perdonar y albergar paz en sus corazones
Shinta: murió en paz como lo deseaba y en mis brazos… (El llanto le ganó) de haber sido diferente… ella no estaría muerta y yo no estaría lamentándome el no haber estado a su lado cuando me necesitó
Shiori: es inútil lamentarse por algo que no se puede remediar. Ahora ella está en un lugar distinto que nosotros no conocemos y estoy segura que desde ahí te cuidara de la manera como no lo hizo en vida
Shinta: (la abrazó con fuerza) gracias, gracias por todo lo que has hecho por mí hasta ahora
Día de la boda en casa de la familia Yatsura…
Soten estaba encerrada en su habitación con el vestido de novia puesto y no dejaba de mirarse al espejo en cuanta postura le era posible, en especial de perfil.
Quería asegurarse de que cada detalle del vestido fuera perfecto y que no tuviera la más mínima arruga y nadie notara el bolsillo secreto que tenía a un lado.
Faltaba menos de 1 hora para que la ceremonia diera inicio y estaba tan nerviosa que se rehusaba a salir de su habitación por más que su madre le insistía.
Midoriko: ¡sal ya o llegaras tarde!
Soten: 5 minutos más y salgo
Midoriko: eso mismo vienes diciendo hace 20 minutos.
¿No vas a decirle nada? si seguimos en este plan, no se casará nunca
Bankotsu: mejor. Por mí que no se case y siga viviendo con nosotros
Midoriko: ¡¿cómo puedes decir eso?! ¿Sabes desde hace cuanto que la espera Shippo?
Bankotsu: ¿y tú sabes cuánto esperé por qué este día nunca llegara?
Midoriko: deja tus celos a un lado y ayúdame a convencerla de que salga
Bankotsu: no quiero… a decir verdad me duele dejarla ir
Midoriko: lo sé, sé lo mucho que te cuesta dejarla volar con sus propias alas, pero sabíamos que este día llegaría algún día
Bankotsu: aún recuerdo cuando la vi por primera vez. Ese día juré que la protegería por siempre y que nunca permitiría que sufriera por nada y ahora que ya creció me cuesta aceptar que es el día de su boda (lanzó un fuerte suspiro)
Soten: (salió de su habitación luciendo bellísima) ya estoy lista… aunque algo nerviosa ¿cómo me veo?
Bankotsu: preciosa, tan hermosa como siempre
Soten: (sujetando entre sus manos la peineta que fue de su madre) papá ¿me colocarías el lirio de plata de mamá? yo… no quise hacerlo sola… porque quería que lo hicieras tú
Midoriko: (suspiró) el día que nos casamos tu tío Jako le advirtió que este día llegaría y se enojó mucho en ese entonces
Bankotsu: (le colocó la peineta en su peinado, el cual consistía en una coleta de lado) es cierto. Cuando Jakotsu dijo que algún día tú heredarías el lirio de plata de nuestra madre me enojé ya que no quería que este día llegara nunca, pero ahora que te lo veo puesto… no tengo palabras para describir lo hermoso que te queda
Soten: (lo abrazó con ternura) gracias por cuidar de mí todos estos años papá
Bankotsu: mi querida hija, yo nunca dejare de cuidarte, así que no hace falta que me des las gracias. Ya que soy yo el que debe agradecerte el haber llegado a mi vida y transformarla por completo
Midoriko: (suspiró al recordar por todo lo que pasaron para concebirla) es cierto hija, tú cambiaste por completo nuestras vidas y las hiciste aún más dichosas (quiso llorar)
Bueno antes de que nos pongamos más sentimentales vayamos de una vez al templo o el novio pensara que lo plantaste
Soten: descuida, sé que él podrá aguardará por mí el tiempo que sea necesario
Bankotsu: en ese caso que aguarde hasta que termines tu doctorado dentro de unos años
Soten: ¡papá! ¡No me refería a eso!
Bankotsu: lo sé hija, sólo bromeaba
Finalmente una vez en el templo…
La ceremonia dio inicio y cuando iban a realizar el intercambio de anillos, ingresó un particular invitado de cuatro patas vestido con un encantador frac diseñado especialmente para él, sujetando en su hocico una canastilla finamente decorada con los anillos en la misma.
Se acercó a los novios y estos hicieron el intercambio de los mismos, pero Koriu no se movió de su sitio hasta recibir su recompensa, fue entonces cuando Soten sacó una croqueta del bolsillo de su vestido y la colocó en la canastilla. Sólo entonces accedió a retirarse y comérsela afuera del templo.
Dicho acto causó gracia y ternura en varios de los invitados y sobre todo les pareció una idea bastante original por parte de la novia.
Al finalizar la ceremonia la fiesta de celebración no se hizo esperar, la cual se realizó como era de esperarse en el Imperio Taisho y terminó varias horas después.
En la suit nupcial…
Luego de tan largo día lo que más deseaban los recién casados era un momento de privacidad y poder descansar para poder estar listos y llenos de energías para todo lo que les esperaba a partir del día siguiente empezando por la luna de miel, pero lo que él no se esperaba era la enorme sorpresa que su recién esposa, estaba a punto de darle.
Soten: (poniéndose un bonito baby doll en el tocador y dándose ánimos así misma frente al espejo) bien, es ahora o nunca (se mordió el labio inferior y estrujó el papel que tenía entre sus manos) me pregunto ¿cómo ira a tomar la noticia? (suspiraba y miraba al techo) ay, ojala que… ¡ay no sé! y si me adelanté en los planes ¡ay! ¿Por qué tengo tantas dudas ahora?
Shippo: (al escucharla) ¿te encuentras bien? ¿Pasa algo?
Soten: estoy bien, sólo estaba pensando en voz alta.
En un minuto salgo (se acomodó su traje, tomó una fuerte bocanada de aire y se armó de valor para darle la sorpresa, pero justo cuando iba a abrir, un mareo se lo impidió por lo que tuvo que tomar asiento unos segundos) ok… o son los nervios o es que ya empecé con los síntomas.
Lo mejor será que me calme o se dará cuenta antes que se lo diga
Shippo: (se estaba impacientando) ¿estás segura que todo está bien? Deseas que te traiga algo o pida servicio a la habitación
Soten: (abrió la puerta y se le veía algo pálida) estoy bien, no tengo nada descuida
Shippo: ¡cómo me vas a decir que estas bien, si estas pálida! (la cargó y la recostó sobre la cama) voy por un médico en este momento
Soten: (lo sujetó del brazo) espera, no hace falta ningún médico, sé perfectamente lo que tengo
Shippo: entonces ¿qué puedo hacer por ti?
Soten: (se sentó y le entregó un sobre) lee el contenido y dime que piensas
Shippo: (algo extrañado) ok, pero… ¿estás segura que estas bien? Sea lo que sea que te esté pasando estoy dispuesto a ayudarte
Soten: (roló los ojos) estoy perfecta, lo que tengo no es una enfermedad, así que no te alarmes y lee lo que te di… ese es mi regalo de bodas para… ti
Shippo: (leyó el contenido y eran los resultados unos exámenes de sangre, entre ellos de embarazo el cual era positivo de 3 semanas. Al leerlo se quedó perplejo de la felicidad) e… e… esto ¿esto es verdad? ¿Estás embarazada?
Soten: sí, tengo 6 semanas… ¿qué te parece?
Shippo: yo… yo… (No cabía de felicidad) ¡No lo puedo creer! (la abrazó con cariño, la colmó de besos, la miraba y volvía a mirar con cara de sorpresa y la volvía a abrazar) ¡te amo! ¡Te amo! ¡No tienes ni idea de lo feliz que me has hecho! Pero… ¿por qué ahora? Pensé que querías esperar a terminar tu doctorado para tener hijos
Soten: no se me hizo justo que tú me hubieras esperado por años y que te hiciera seguir esperando para darte lo que tanto deseabas, bueno deseábamos ya que yo también quiero tener hijos contigo, por eso planifique mi embarazo y quise darte la sorpresa hoy
Shippo: mi linda niña, te amo tanto y me has hecho tan feliz que podría morir en este momento
Soten: ¡ay no! Eso no, ya que no quiero ser viuda tan pronto y además quiero que juntos veamos a nuestro bebé crecer
Shippo: (la acurrucó en su pecho) descuida que no pienso dejarte, bueno dejarlos nunca. Los amo y eso jamás va a cambiar
Un par de meses después…
Una nueva boda se estaba llevando a cabo, sólo que esta tenía un estilo algo distinto a las demás.
No se celebraría en ningún templo, iglesia o en alguno de los hoteles. Sino en la casa de campo de los Taisho.
La cual estaba magníficamente decorado al puro estilo natural. Parecía un precioso jardín encantado rodeado de enredaderas, flores exóticas, mariposas, aves de todas partes del mundo y sonidos que imitaban la naturaleza, pero por supuesto todo artificial.
Los invitados debían estar vestidos ellas de blanco y ellos de negro ya que los novios romperían con lo tradicional y sus trajes serían diferentes.
En la habitación de Shiori…
Estaba siendo peinada y maquillada para su gran momento y lo que más resaltaba en ella era su singular vestido, puesto que era hecho en finas telas estampadas en estilo animal print, simulando ser las alas de una hermosa mariposa de color celeste pálido, jaspeado con motas negras en la parte bja del vestido, bordes dorados y finos hilos de plata que iban desde la cola del mismo hasta el escote en forma de corazón, entrelazándose
Era ceñido desde el busto hasta la cintura y desde ese punto hasta el suelo caían dos grandes pliegues a maneras de alas con las puntas redondeadas y en el centro se formaba un vestido corto hasta un poquito más arriba de las rodillas, dejando a la vista sus esbeltas y bien formadas piernas, pero lo que nadie sabía era que aquel vestido era un regalo de la difunta diseñadora Kikyo Tendo.
Aquel vestido había sido parte de la última colección que realizó poco antes de ser arrestada.
Al terminar de arreglarse les pidió a todos que salieran de su habitación y le encargó a una de las sirvientas que fuera por su mejor amiga.
Esta de inmediato la acudió a su llamado.
Soten: ¡te ves bellísima!
Shiori: (rió) gracias, pero si te mande llamar era para decirte que no estoy segura de querer casarme… ¡ay no sé! Pero de repente me entró algo de miedo ¿eso es normal?
Soten: imagino que sí
Shiori: ¿cuándo tú te casaste con mi hermano no sentiste duda alguna?
Soten: casarme no, darle la noticia de nuestro bebé sí
Shiori: ¿bebé? ¿Cuál bebé?... no estarás intentando decir que ustedes… ¡no! ¿Tan pronto?
Soten: tú sabes cómo soy de organizada con todo aquello que concierene a mi vida y es por eso que planifiqué mi embarazo, pero para serte honesta no estaba segura de haber hecho o no lo correcto
Shiori: ¡wuau! ¡Voy ha ser tía! Y ¿Cuánto tiempo tienes?
Soten: 3 meses y unos días
Shiori: ¡¿tanto?! Y ¿por qué no me lo dijiste desde un inicio? ¡Mala! Se suponía que siempre lo compartiríamos todo y me ocultaste algo tan importante
Soten: (estaba usando la excusa de su embarazo para disiparle los nervios por la boda) lo siento es que cómo últimamente no, nos podemos ver mucho por nuestras múltiples ocupaciones que no encontraba el momento para decírtelo, pero ahora que ya lo sabes quisiera que fueras tú quien escoja su nombre
Shiori: ¿en serio? uhm… déjame pensar si es niño que se llame Yuuta y si es niña que se llame Hannah ¿Qué dices?
Soten: me gustan ambos, lo que me sorprende es lo rápido que los escogiste
Shiori: eso es porque siempre me gustaron esos nombres y pensé en ponérselos a mis hijos si es que algún día los tenía, pero… no creo que vaya a tenerlos
Soten: ¿por qué no?
Shiori: ¡ay no sé! Le tengo terror a la maternidad
Soten: tú le tienes miedo a todo excepto a los insectos. Saliste totalmente opuesta a tus padres ¿estás segura que no fuiste adoptada?
Shiori: dudo mucho que en este mundo hayan muchas personas de cabello platino natural, así que no creo que me hayan adoptado
Soten: (rió) sólo bromeaba para que te relajes y disipes tus miedos
Shiori: gracias por la ayuda, creo que ya me siento un poco mejor, pero hazme un favor
Soten: ¿cuál?
Shiori: cuando el sacerdote diga si acepto a Kai por el resto de mi vida, dame un pellizco para poder armarme de valor y decir sí, de lo contrario saldré huyendo
Soten: ¡ay por favor! No te creo capas de ello… o ¿sí?
Shiori: créeme estoy tan nerviosa que en un momento de locura podría hacerlo y como Kai no se merece una novia fugitiva por favor ¡no me dejes sola!
Soten: ok, prometo que estaré cerca de ti y te traeré de vuelta al planeta tierra por si divagas en el espacio
Shiori: (la abrazó) gracias, sabía que podía contar contigo
En cuanto la ceremonia empezó Shiori sentía que unas enormes ganas de salir corriendo del lugar y desvanecerse.
Estaba tan nerviosa que actuaba por inercia y casi no se podía concentrar en lo que el sacerdote estaba diciendo y cuando le preguntó si aceptaba a Kai como su legitimo esposo, se quedó petrificada, por lo que Soten tuvo que pellizcarle el brazo y por auto reflejo dijo que sí dando por terminada la ceremonia y su calvario.
Kai: (posando para las fotos junto con su esposa) ¿Por qué estabas tan nerviosa?
Shiori: no lo sé, me entró pánico escénico
Kai: ¿escénico? ¡Si no estábamos actuando!
Shiori: no sé cómo explicarlo es sólo que el nerviosismo se apoderó de mí, eso fue todo
Kai: eres realmente sorprendente
Shiori: ¿por qué?
Kai: puedes afrontar lo que sea con gran tenacidad, pero te pones nerviosa por una simple ceremonia
Shiori: ¿simple? Fue la ceremonia que nos acaba de unir de por vida así que no fue tan simple (tomó un pedazo de pastel, se lo embadurnó en el rostro y le sacó la lengua)
Kai: ¡pequeña cachorra! ¡Ahora verás! (cobró venganza haciéndole lo mismo)
Shiori: con que esas tenemos ¿no? (Le quiso lanzar un pedazo y él lo esquivó, por lo que le cayó a Shinta y fue el inicio de una guerra de pastel)
Luego de un rato de jugueteo entre los novios y los invitados, todos se reunieron para la foto grupal y fue realmente gracioso puesto que todos salieron con al menos un pedazo de pastel en alguna parte del cuerpo.
En lo que cada quien buscaba algo con que limpiarse, una pareja de amigos caminaba por el jardín.
Asagi: está es la boda más divertida a la que he asistido
Shinta: ese par no puede vivir sin discutir por lo que sea, creo que es su manera de demostrarse cariño
Asagi: ¡oh! Tienes un poco de crema en la comisura del labio (se lo lamió de manera juguetona y terminó besándolo) lo siento, creo que me deje llevar
Shinta: está bien, yo hubiese hecho lo mismo.
Tú… ¿crees que lo nuestro esté irremediablemente roto?
Asagi: no lo sé, es sólo que ya sabes tú estás en Australia salvando ballenas y yo en la Antártida ayudando a diversos científicos con el ecosistema la recolección de importantes meteoritos y es por eso que creo que no tendríamos un futuro juntos
Shinta: escuché por ahí que dentro de unos días te vas a Tailandia para salvar a los gibones
Asagi: es cierto, voy a ser parte del cuerpo de rescate de un refugio y acabaremos con el comercio ilícito de los mismos e intentar devolverlos a su habitad natural
Shinta: en ese caso creo que tendremos mucho tiempo para estar juntos… de nuevo
Asagi: ¿de qué hablas?
Shinta: (se puso de rodillas y sacó un anillo del bolsillo de su pantalón con forma de orquídea) Durante estos dos años que hemos estado separados, no ha habido nadie que pueda ocupar el vació que dejaste en mi corazón y en cuanto tu partas, yo iré tras tuyo puesto que también formaré parte de tu equipo de rescate y me gustaría que luchemos juntos, pero no como amigos… sino como un matrimonio ¿Qué me respondes?
Asagi: (no podía responder de lo emocionada que estaba) yo… claro que acepto… acepto ser tu compañera, aliada, cómplice y luchar a tu lado por los animales que tanto nos importan
Shinta: (se puso de pie) sólo estando contigo siento que mi lucha tiene un propósito ya que sin ti… nada es lo mismo y no tengo fuerzas para ayudar a los que nos necesitan, tú eres mi rescatista y sin importar donde estés o que decisión tomes, quiero estar contigo por siempre
Asagi: te extrañé, durante todo este tiempo te extrañe (la abrazó con entusiasmo y lo colmó de besos) juntos seremos el mejor equipo de activista (sonrió)
Shinta: no permitamos que nuestro amor se extinga y ayudémoslo a crecer
Asagi: por supuesto, desde ahora en adelante lucharemos uno al lado del otro
5 años después en la cabaña de campo de Kannon…
Por los alrededores corrían alegremente un pequeño grupo de niños de entr años, mientras que los trillizos y su prima refunfuñaban por la falta de tecnología al igual que lo hicieron sus padres años atrás.
Siendo ya la hora de comer era la misión de Ai juntarlos a todos, cosa que no le era nada sencillo y debido a su poca paciencia, le entraban ganas de ahorcarlos a uno por uno.
Ai: (gritaba desde el pórtico de la casa) chicos hora de almorzar (nadie le hizo caso) ¡monstruos acérquense de una buena vez!... ¡críos malignos, sino vienen ahora mismo iré por ustedes! ¡Aish! ¡Criaturas malignas ahora verán! (Estaba lista para perseguir a cada uno cuando…)
Moegi: (de un sonoro silbido los reunió a todos) listo, no hace falta que gastes tus energías en vano
Ai: hasta ahora no entiendo como haces para que te obedezcan sin que tengas que usar la fuerza o amenazarlos con algo
Moegi: son años de práctica como profesora de educación elemental y tácticas
Ai: ¿tácticas?
Moegi: yo sé cuáles son los puntos débiles de cada uno y si no me hacen caso ju, ju, ju puedo hacerles sufrir un shock emocional irreparable
Ai: (se le erizó la piel) ¡uy!, que miedo me das, mejor voy a ver si Kannon necesita ayuda antes que descubras mis puntos débiles
Moegi: (totalmente serena y sin mirarla) ya conozco cada uno de ellos y si te descuidas los usaré en tu contra
Ai: cómo iba diciendo, mejor me voy, te… veo luego
Finalmente todos hasta el último miembro estuvieron reunidos en la mesa para almorzar y en cuanto el grupo de niños alborotadores quiso portarse mal, bastó una sola mirada cortante de Moegi para que todos se quedaran completamente quietos.
Shintaro: ¿qué vamos hacer luego? Este lugar es algo aburrido sin tecnología y con tanta naturaleza
Nazuna: espero que papá vuelva pronto por mí ya que tengo una sesión de fotos mañana y debo estar bien descansada (era modelo infantil)
Yuki: (dándole de comer a su mofeta) a mí no me disgusta este lugar, podría estar acá durante buen tiempo.
Estar en contacto con la naturaleza y subir y bajar infinidad de veces del Goshinboku es agradable
Satoru: a mí me da igual estar acá o en la ciudad. No importa donde esté siempre me aburro
Kannon: ¿cómo puedes aburrirte, teniendo tantas cosas para hacer?
Satoru: estoy cansado de tener que vivir prácticamente escondido del mundo exterior, por ser el hijo de dos famosos.
Hay veces que quisiera ser un niño normal y poder caminar por las calles sin que me caigan encima montones de fotógrafos viendo que provecho pueden sacar de mí
Yuki: Shintaro y yo no somos tus hermanos y no sufrimos tal acoso que tú dice. Nosotros siempre vamos donde queremos y nadie nos sigue
Satoru: eso es porque ustedes son un par de distraídos. Mientras tu paras embelesada viendo cuanto animal se te cruza, Shintaro se la pasa mirando juguetes o edificios curiosos ¡ay no sé pero entre ustedes se parecen, en cambio yo soy distinto! ¿Realmente seremos hermanos? ¿No, nos habrán cambiado o mezclado cuando nacimos?
Kannon: nada de eso ocurrió. Lo que sucede es que tú heredaste el carácter de tu abuelo. (rió) de eso no me cabe duda
Satoru: ¡eso no es cierto! Yo no soy tan serio como el abuelo Sesshomaru
Shintaro: uhm… yo pienso lo mismo que la abuela
Satoru: uish, creo que pierdo mi tiempo hablando con ustedes. Mejor me voy a dar una vuelta por ahí (se levantó de la mesa y se fue)
Yuki: ahí va de nuevo el enojón de mi hermano
Nazuna: (sintiendo a Ken, rosando sus desnudos pies) ¡¿por qué trajiste tu mofeta acá?! Si se le ocurre rociarme su asqueroso almizcle sobre mí, la convierto en un abrigo de piel
Shouji: (hijo de Shinta y Asagi de apenas 4 años, de aspecto frágil, vulnerable, algo tímido, pero muy hábil para las manualidades y en cuanto a lo físico era parecido a su difunta abuela) los animales no se deben usar como ropa, son seres vivos y les duele
Yuki: es cierto, la piel de los animales no debe ser usada para vestirnos y ¿por cierto, dónde está Ken? Ya no está en su jaula
Nazuna: hace un momento lo sentí su peludo cuerpo, así que debe andar cerca
Moegi: uhm… ¿qué haces Hannah? (su hija de 3 años)
Hannah: (apachurraba a Ken; La mofeta de Yuki) perito (lo apachurró) perito bonito
Yuki: ¡oh, no, no lo aplastes o se molestará! (intentó quitárselo y la pequeña se aferró más, provocando que el animalito soltará su peculiar aroma y todos salieran despavoridos de la casa)
Ai: ¡wacala! ¿Cómo puedes tener una cosa así por mascota?
Yuki: las mofetas son excelentes compañeros y no suelen botar su hedor mientras no se les moleste
Hannah: (había heredado los precioso ojos color ámbar de su padre y el cabello castaño claro de su madre y las finas facciones de ambos) perito apesta, ya no guta
Tsuyu: (hija de Mayu y Kohaku de 6 años, físicamente más parecida a su madre que a su padre) eso no era un perrito, ¡sino una frasco peludo de perfume apestoso!
Mitzuki: (hija de Shiori y Kai de 4 años, poseedora de unos hermosos ojos color aguamarina y cabello platino lo cual la hacía sumamente hermosa) ¿Por qué apeto, la casa?
Yuuta: (hijo de Soten y Shippo de 5 años. Era tierno, cariñoso y muy obediente. Físicamente era adorable ya que el contraste entre sus ojos celeste y cabello castaño rojizo, lo hacía parecer un muñeco) parece que al perrito, no le guto se aplastado
Kannon: vayamos de inmediato al jardín, hasta que se disipe el olor
Tsuyu: ¿y qué pasará con nosotros? ¿Apestaremos como es cosa?
Mitzuki: (se puso a llorar) yio no quero oler feo ¡quiedo bañarme!
Yuuta: tengo sueño, quiero mi maca (cama)
Kannon: tranquilos niños, en cuanto el olor se disipe, volveremos a la casa
Moegi: mientras podríamos ir a la casa de Kagome o de su familia
Ai: ¡ay si! Vayamos donde sea pero lejos de este apestoso lugar
Unas cuantas horas después cuando el olor disipó por completo, retornaron.
Siendo ya de noche algunos de los padres de los pequeños se hicieron presentes para saber que tal les había ido su primer día de vacaciones al aire libre.
Akago: (fue el primero en llegar, pero encontró a su pequeña dormida abrazando a Ken) es una lástima que no haya podido encontrarla despierta
Moegi: (en el pórtico) ¿cómo te fue en el hotel?
Akago: (era el nuevo presidente ya que su padre finalmente se había jubilado) fue un día largo y pesado. No sé cómo papá pudo hacerse cargo durante tantos años de ese puesto
Moegi: (señalo el cielo) mira una estrella fugaz, pide un deseo
Akago: no hay nada que pueda pedir ya que tengo todo lo que deseo
Moegi: uh ¿no te gustaría tener otro bebé?
Akago: ¿estás insinuándome que seremos padres nuevamente? (le sonrió)
Moegi: (negó con la cabeza) pero me gustaría tener un niño ¿tú no?
Akago: (la abrazó de lado) aún hay muchas cosas que quisiera hacer estando contigo y otro hijo es algo que me encantaría (le iba a dar un beso cuando…)
Hannah: papi ¿eres tú? (Se frotaba los ojos por lo soñolienta que estaba)
Akago: hace un rato que llegué y estabas dormida (la sentó en sus piernas)
Hannah: (se acurrucó en su pecho) ¿te vas a quedar? ¿Ya no te vas a ir?
Akago: sí. Al menos este fin de semana permaneceré aquí
Moegi: ¿qué hay del hotel? Te van a necesitar
Akago: no creo que pase nada si me ausento un par de di… (Su celular empezó a sonar) ok, creo que no podré descansar, así que mejor le pediré ayuda a papá, para que me reemplace por un par de días
Hannah: (mirando el cielo) estella con cola
Moegi: pide un deseo
Hannah: hemanito
Moegi: (sonrió) ¿Qué opinas? Le concedemos su deseo
Akago: en cuanto estemos listos, lo haremos (se dieron un tierno beso)
A la mañana siguiente el grupo había crecido puesto que durante la noche llegaron otros invitados.
Rin: (se había quedado dormida en la sala) ¡uhm! (estirándose) que agradable despertar de nuevo en este lugar
Shippo: (recostado a sus pies) ¿recuerdas, cuando pasamos el verano acá?
Rin: ¡cómo olvidarlo! Fue en aquel entonces cuando terminamos lesionados
Shippo: (miró por la ventana al Goshinboku) ¿subimos?
Rin: ¿seguro? Ya no estamos tan jóvenes y si nos lesionamos de nuevo, sería algo serio
Shippo: si tú te crees anciana ¿qué puedo hacer yo? Pero como yo soy todo un jovenzuelo lo intentaré (salió de la casa) te espero en la cima anciana
Rin: ¡ahora veras! (ambos treparon con dificultad hasta la cima y se encontraron en la casita de la misma) ¡lo logré! ¡Te gané!
Mayu: ¡bravo! Te demostraste a ti misma que aún puedes
Rin: ¿cuándo llegaste?
Mayu: anoche, pero como la casa estaba copada, dormí aquí
Hakudoshi: (envuelto en una bolsa para dormir, hasta la cabeza) corrección, dormimos
Rin: ¡Hakki lindo! (se le abalanzó y lo llenó de besos) ¡viniste! ¡Me alegra tanto verte de nuevo!
Te extrañé muchísimo, pensé que no volverías hasta dentro de 2 semanas
Hakudoshi: ya no soportaba estar lejos de mi familia y por eso hice una pausa
Shippo: (jadeando y casi sin oxigeno) ok, anciana, me ganaste… ¡oh! Estaban acá
Mayu: (lo ayudó a entrar) te hace falta salir un poco más de la oficina y tomar aire fresco. Tan joven y ya estas fuera de forma (sonrió)
Rin: claro, te conviene decirle que es joven ya que ustedes son de la misma edad
Mayu: yo soy una adolescente aún, así que no sé a qué va tu reproche (todos rieron)
Durante el día más y más visitas fueron llegando al punto que ya no cabía nadie en la casa y por ende decidieron hacer un campamento conmemorando los viejos tiempos e intercambiando historias.
Era la primera vez que 3 generaciones estaban juntas. Entre abuelos, padres e hijos, y una gran sorpresa se llevaron todos cuando los 4 miembros más longevos se hicieron presentes.
Entre Bankotsu y Midoriko de inmediato atendieron a sus ancianos padres (suegros)
Mientras que Izayoi e Inu Taisho se integraron en el acto al campamento; Siendo los más contentos con su repentina visita sus respectivos bisnietos.
Yuki: ¡bubuela! ¡bubuelo! ¡que lindo verlos! (los abrazó con cariño)
Izayoi: mi pequeñita, tenía muchas ganas de verte de nuevo
Satoru: ¿sólo a ella?
Izayoi: desde luego que a todos mi querido celitos
Satoru: ¡yo no estoy celoso!
Shintaro: él siempre se enoja de lo que sea
Inu Taisho: ¿y donde están? Hannah, Yuuta y Satzuki
Akago: creo que están en la casa del árbol
Inu Taisho: en ese caso iré a buscarlos
Sesshomaru: ¡papá, no digas disparates! A tu edad eso no es prudente
Inu Taisho: ¡pero qué dices hijo! Si yo aún estoy lleno de energías. Desde que tengo nietos he rejuvenecido y ahora que tengo bisnietos, soy aún más joven
Saya: (sentado en una cómoda silla a unos metros) ¡Ey tu viejo loco! Te reto a ver quien llega más rápido a la cima del árbol
Midoriko: ¡papá! Ni se te ocurra hacerlo. Recuerda que ya tienes 88 años
Hitomiko: déjalo hija. Toda su vida ha hecho lo que le place e intentar detenerlo ahora sería inútil. Si se cae o rompe algún hueso aún así no aprenderá la lección
Bankotsu: ¿qué le parece si yo voy en su lugar padre?
Saya: nada, nada, yo he desafiado al viejo de loco de allá (señaló con su bastón a Inu Taisho) si él se cree capaz de comportarse como un adolescente yo también puedo hacerlo
Inu Taisho: en ese caso empieza a calentar vieja pasa, que en breve empezaré
Ambos estaban listos para empezar a trepar las ramas del Goshinboku y en cuanto Yuuta los escuchó asomó su cabeza por una de las ventanas y los alentó a subir.
Satzuki: ¿quién vene?
Yuuta: bis bis Inu y bis bis Sayi
Hannah: ¿belo Inu? Quelo ver
Ai: tranquilos pequeños monstruos, no se asomen todos por la ventana o se caerán
Yuuta: (los saludaba agitando su mano) bis bis shuban, shuban, toy aquí. Vamos a juga
Rin: (gritó al verlos competir) ¡tito! ¡Demuéstrales a todos lo fuerte que eres!
Sesshomaru: (la resondró) ¡no lo incentives a ser imprudente!
Rin: ¡ay papá me gritas cómo sino supiera lo que estoy haciendo!
Midoriko: (al pie del Goshinboku, mirando a su padre trepar) papá, no seas necio a tu edad no es prudente
Saya: en lugar de resondrarme, demuéstrame que aún eres la ágil hija que crié
Midoriko: está bien, te demostraré que aún soy fuerte
Inu Taisho: (estaba subiendo con gran agilidad) apúrate pasa vieja o te ganaré
Saya: descuida, viejo loco, en breve estaré contigo
Inuyasha: (miraba atónito a su padre) ¡no sabía que papá era tan ágil!
Izayoi: tu padre tiene una gran fuerza de voluntad y a pesar de sus múltiples enfermedades, ha decidido no dejarse amilanar por estas
Kagome: mientras haya fuerza de voluntad y ganas de vivir el cuerpo y la mente responderán. (Soltó un suspiro) me pregunto si cuando seamos tan mayores como ellos, seremos igual de fuertes y ágiles
Inuyasha: ¡jah! Nosotros jamás envejeceremos. Siempre nos mantendremos jóvenes y llenos de energía
Izayoi: esa es la actitud hijo mío. Si eres positivo desde ahora llevaras una esplendida vejes
Inuyasha: yo nunca seré un vejestorio, siempre me mantendré fuerte para mis nietos, bisnietos y hasta para mis tataranietos
Kagome: ¡que lindo eres! En ese caso yo te seguiré los pasos y no envaneceré nunca (sonrió)
El primero en llegar a la cima fue Inu Taisho, seguido por Saya.
Saya: ¡te gané viejo loco! (de inmediato recibió su premio. Un beso y abrazó de su bisnieto) ¡oh! Esta es la mejor recompensa que he recibido en toda mi vida (lo cagó y se asomó por la ventana demostrando su triunfo)
Yuuta: bis bis Inu, sube, sube, ya fata poquito
Inu Taisho: lo sé, mi niño, lo sé, en breve estaré contigo
Mitzuki: y comigo tamben shi
Saya: date prisa o te perderás de tu premio
Inu Taisho: lo hare pasa vieja, lo hare. En breve llegare
Midoriko: (le seguía los pasos) tío si te sientes cansado dímelo y te ayudo a bajar
Inu Taisho: descuida hija, estoy bien, sólo necesito hacer una
Hannah: belito shube, shube, para date tu pemio
Inu Taisho: en el acto llego mi linda ratona (sacó fuerzas de quien sabe dónde y llegó)
Hannah y Yuuta: (lo abrazaron y lo colmaron de besos) eres el mejor (dijo Yuuta) bavo, bavo belito (lo alabó Hannah)
Midoriko: (llegó de última y muy cansada) ¿cómo consiguieron subir sin perder el aliento?
Ai: creo que te hace falta ponerte en forma tía
Mitzuki: mi abelo te gano tía… tú ¿ya tas viejita?
Todos: rieron jocosamente
Los días transcurrieron y los pequeños continuaron disfrutando de sus vacaciones en la casa de campo, mientras que sus respectivos padres, abuelos y bisabuelos los iban a visitar cada vez que podían.
Algún tiempo después…
La historia de los que alguna vez fueron encantadores niños risueños de inocentes pensamientos, se volvieron protagonistas de sus propios destinos y dieron vida a nuevas historias, entrelazando algunos sus vidas entre sí, pero esa sería una nueva historia la cual sería narrada muchos años después por sus propios hijos y nietos, los cuales continuarían contando las múltiples aventuras, hazañas, proezas y anécdotas de los que alguna vez fueron en vida los protagonistas de grandes sucesos.
Pero si alguien pensó que todo terminaba acá… se equivocó, puesto que el fin aún no ha sido escrito.
20 años después…
