Capítulo 16
"¡Listo!"
Tristan lo miró por encima de su iPad. Kurt estaba sonriendo triunfante.
"¿Qué cosa?"
"El papeleo para la apelación de Blaine. Me hice el propósito de terminarlo y ¡lo hice! He recopilado cada uno de los ridículos documentos que solicitaron, y llené las 215 preguntas a profundidad. Apuesto a que soy el único maestro en la historia en completar todo. Tengo declaraciones escritas de todo el mundo, la historia laboral de Blaine, sus expedientes médicos, sus expedientes académicos, mi historial de trabajo y archivos , las cinco cartas adicionales de apoyo, y cualquier otro estúpido pedazo de información que pidieron. Voy a entregar personalmente todo a la oficina de distrito mañana en la mañana, y enviaré copias por correo electrónico a todos los funcionarios del ministerio cuya dirección dee-mail pueda encontrar. Además, mi padre va a entregar copias a los miembros del Congreso que trabajan con el ministerio y cualquier otra persona que creemos que pueda ayudar. ¡Voy a lograr traer a Blaine de vuelta!"
Tristán miró a Kurt que sonreía con orgullo a la pantalla de su computadora, sus ojos bailaban con entusiasmo y determinación. Tristán no pudo evitar sentirse muy celoso.
"Um... Kurt... ya sabes... han pasado cuatro meses. ¿Qué pasa si Blaine es feliz?"
"¿Qué quieres decir?"
"Quiero decir, ¿y si él es feliz donde está? Tu sabes, los esclavos... tenemos una habilidad innata para ajustarnos y adaptarnos. Es natural y necesario para nosotros para ser felices y hacer lo que nuestros maestros quieren. Si alguien ya reclamó a Blaine y están cuidando de él, probablemente él es feliz. Tal vez deberías dejarlo dónde está."
Kurt parecía como si alguien lo hubiera abofeteado. Negó con la cabeza. "No. Nadie puede cuidar a Blaine como lo hago yo. Nadie lo conoce mejor que yo. Blaine es especial. Su sumisión es especial. Él tiene que ser dominado y cuidado de una determinada manera. Él necesita de rutina y duchas, y que le escojan su ropa, y necesita su 'momento propicio' y tiene que ser el activo en ocasiones con el fin de mantenerse por encima de su sumisión y simplemente... no. nadie puede cuidar de él como yo. Él es mi esclavo. Yo lo entrené. Yo construí su mundo basado en mis necesidades y en las suyas. Él me necesita."
"Pero los esclavos se pueden ajustar, Kurt. Necesitaba todo eso porque eso era lo que tú necesitabas y exigías como su maestro. Él seguía tus deseos. Blaine se ajustará a cualquiera que lo posea."
"¡No! Eso no es cierto. Tú no lo conoces, Tristan. Blaine no es como otros esclavos. Su sumisión es más poderosa y más fuerte que la de la mayoría de los esclavos. Sí, va a someterse, pero su sumisión... su sumisión es como un océano. Lo ahoga. Lo deja débil, vulnerable y perdido. Su sumisión lo aprisiona. Él quiere y debe ser completamente dominado, pero tiene que estar equilibrada con amor, educación, estímulo, y el permiso para fortalecerse y elevarse por encima de su sumisión. Nadie puede cuidar a Blaine como yo. Nadie."
"La mayoría de los maestros no quieren que sus esclavos se fortalezcan y se eleven por encima de su sumisión."
Kurt elevó el rostro y la determinación en sus ojos se hizo más feroz. "Con mayor razón Blaine me necesita."
Tristan asintió y volvió a mirar la página de facebook de Sebastian. Sebastian no había actualizado en meses. ¿Qué estaba haciendo?
Kurt se volvió hacia su computadora y se quedó mirando la página web del Ministerio. Ahora, su mente estaba llena de temor y preocupación. ¿Era realmente posible que Blaine fuera feliz? Kurt siempre suponía que Blaine no lo había llamado porque no se lo permitían. Tal vez él no le había llamado porque no quería. Tal vez él no necesitaba a Kurt. Tal vez pudo desarrollarse bajo el cuidado de otra persona. Kurt se volvió hacia Tristan.
"¿Podrías ser feliz con otro maestro? Digo... ¿real y completamente feliz?"
Tristan se sintió desgarrado. ¿La verdad? Podría conformarse con otro maestro, si ese maestro fuera Kurt, pero su corazón... su corazón todavía pertenecía a Sebastian y en el fondo sabía que estaba equivocado acerca de Blaine. Dondequiera que Blaine estuviera, definitivamente estaría anhelando a Kurt como Tristán anhelaba a Sebastian. Él no estaba dispuesto a admitir esto ante Kurt. En su lugar, se puso de pie y se acercó a Kurt. Se agachó y lo tomó de la mano.
"Yo podría ser feliz contigo."
Kurt negó con la cabeza. "Pero nunca serías feliz porque todavía amas a tu maestro, ¿no?"
Tristan suspiró. No podía mentir. Él asintió con la cabeza tristemente. Kurt se levantó y envolvió sus brazos alrededor de él. "No te preocupes, Tristan. Estoy seguro de que tu señor va recuperar la cordura y te llamará. Realmente creo que debió haber tenido una buena razón para dejarte. Los maestros no cancelan las reclamaciones de sus esclavos a su antojo."
Tristán cerró los ojos e inhaló el olor de Kurt mientras su cuerpo se relajaba en sus brazos. Kurt era tan bueno con él. Tal vez era el momento de decirle la verdad. Odiaba tener un secreto. ¿Qué daño podía hacer? La preparatoria había sido hace mucho tiempo.
Tristán se echó hacia atrás. "Um... Kurt... hay algo que tengo que decirte."
Hubo un fuerte golpe en la puerta.
"¡Kurt! Abre, soy Noah."
Kurt miró a Tristan con preocupación. No quería que nadie supiera de Tristan. Tristán asintió con la cabeza y le susurró. "Voy a esconderme en la habitación."
"¡Ya voy!" Kurt se acercó a la puerta sintiéndose como un marido infiel ocultando a su amante de su suegra. Culpabilidad. Culpabilidad. Culpabilidad. Abrió la puerta.
"¿Por qué no me llamaste? ¿Y cómo llegaste?"
Noah se rió suavemente. "Por favor. Nunca uso la puerta principal."
Noah entró con una bolsa de lona que dejó caer en el suelo. Kurt lo miró con atención. Tenía un moretón debajo del ojo izquierdo y otro en la mejilla derecha, además de algunos rasguños recientes en su cuello.
"¿Estuviste en una pelea?"
"Sí, pero estoy bien. Creo que sé dónde está tu chico."
El corazón de Kurt se detuvo y luego trató de saltar de su pecho.
"¿Dónde?"
"¿No me contaste una historia sobre alguien llamado Smythe?"
La boca de Kurt se abrió. "Uh... ¿si?" El corazón de Kurt empezó a latir muy rápido mientras sentía una opresión en el pecho.
"Michael Smythe le pagó a Kaden el amigo de Blaine para que hiciera las acusaciones de abuso. Para ser justos, Kaden fue empujado a ello por ese idiota, Jake, pero él es el que le informó al ministerio. Michael Smythe le pagó para hacerlo. Estoy suponiendo que es el padre de... "
"¿Sebastian?" Kurt sacudió lentamente la cabeza. "No, no, no, por favor... ¡no! Eso... no... ¡no tiene sentido! ¡No lo hemos visto desde la preparatoria! ¡Vive en Francia! ¡Reclamó a alguien! Estoy seguro de ello. ¡Wes dijo que vive en Francia con su esclavo!"
Noah levantó una ceja. "¿Francia? La Corporación JacqueLeTech." Noah hizo una pausa por un momento, pensando. "Todo tiene sentido. Michael Smythe, Director General de Industrias Tech Company. Ellos tienen una gran presencia en el medio oeste y la costa este, y una operación europea en París. Apuesto que JacqueLeTech es una parte de Industrias Tech. Tal vez una pequeña división, un proyecto especial o..."
"Es una nueva empresa."
Kurt y Noah se volvieron para ver a Tristán de pie delante de la puerta del dormitorio con lágrimas rodando por su rostro. Noah miró a Tristan y luego a Kurt con una sonrisa. Wow. La princesa no era tan inocente después de todo.
Kurt miró a Tristan. "¿Cómo lo sabes?"
Tristan se cubrió la boca cuando comenzó a sollozar en voz alta, sus hombros temblaban. Kurt se acercó a él.
"¿Tristan? ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Qué tienes?"
"¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Debería habértelo dicho, pero me daba miedo que me odiaras! ¡No lo sabía! ¡Te juro que no lo sabía! Nunca pensé..."
Kurt de pronto sintió frío. Se apartó un poco. "¿No sabías qué?"
Tristán sintió el frío y empezó a llorar más fuerte. "¡Yo iba a decírtelo esta noche! ¡Lo juro!"
Kurt estaba seguro de que iba a tener un ataque al corazón al igual que su padre. Se estaba haciendo más y más difícil respirar, su pecho se sentía apretado, y su cabeza estaba empezando a doler.
"¡Decirme qué!"
"Sebastian... mi Sebastian... lo conoces. Fueron a la escuela juntos. ¡Yo no sabía! ¡Lo juro! Acabo de encontrar el anuario la semana pasada y... ¡Lo siento! No sabía que estaba involucrado... ¡Lo siento! ¡Por favor, Kurt! ¡No! No... ¡yo no!"
Tristán cayó de rodillas mientras Kurt se alejó de él, negando con la cabeza , con los ojos llenos de dolor y rabia.
"¿Tú... tú eres ... eres el esclavo de Sebastian? ¿Te refieres a... " Se volvió hacia Noah. "Así que, ¿es verdad? ¿Sebastian tiene a Blaine?"
Noah negó con la cabeza. "No lo sé a ciencia cierta, pero tiene sentido. ¿Por qué otra cosa pagaría Michael Smythe a alguien para que mintiera acerca de ti si no era para hacerte perder a Blaine y así poder dárselo a su hijo? Lo único que no entiendo es, ¿por qué? Quiero decir, todo lo que necesitaban era que Victoria presentara la orden de revocación. Las acusaciones de abuso no eran necesarias. Eso fue un extra. No entiendo por qué."
La rabia que hervía dentro de Kurt respecto a la revocación de Blaine se había derretido mientras la tristeza y la angustia se hacían cargo. Ahora la furia volvía con fuerza y Tristán era su objetivo.
Kurt se puso sobre él, sus ojos brillaban con un furioso fuego azul brillante. "¡Tú! ¡Tú me tendiste una trampa! ¡Me engañaste! Él te envió, ¿no es así? ¡¿Verdad, puta mentirosa?!"
Tristán lloraba y gritaba. "¡No! ¡No! ¡Lo juro, Kurt! ¡Lo juro! ¡Él no me envió! ¡Él se deshizo de mí, así como yo te lo dije! ¡Lo juro! ¡Él no sabe que nos conocimos! ¡Yo no he hablado con él desde que me liberó! ¡Por favor, Kurt! ¡Tienes que creerme! ¡Todo fue una casualidad! ¡Lo juro, Kurt! ¡Lo juro! ¡Por favor! ¡No me odies! ¡No lo sabía! ¡No lo sabía! ¡No lo sabía!"
Tristán enterró su cara en sus manos mientras se disolvió en fuertes sollozos rotos. Kurt se quedó mirándolo. Su mente estaba acelerada.
Tristán era el esclavo de Sebastian.
Sebastian tenía a Blaine.
Él había estado tonteando con el esclavo de Sebastian.
Sebastian tenía a Blaine.
Sebastian tenía a Blaine.
¡Sebastian tenía a Blaine!
El significado completo de esto se estrelló contra Kurt como una montaña. Sebastián. La única persona que había acosado y atormentado a Blaine en la preparatoria. La persona a la que Blaine siempre le había temido más que a nada.
La persona de quien Kurt había prometido proteger a Blaine.
"No hagas caso de lo que te haya dicho. Esto no significa nada... Voy a reclamarte en tu cumpleaños número 18. Voy a reclamarte y serás mi esclavo. Mío. No suyo. Mío."
Blaine estaba con Sebastian, poiblemente desde hace cuatro meses.
Cuatro meses.
Kurt se dejó caer en el sofá y ahogó los gritos en su cabeza mientras obligaba a su bilis a descender de su garganta. Miró a Noah.
"Tenemos que ir a buscarlo."
Noah asintió. "Tuve la sensación de que podrías decir eso." Hizo un gesto con la cabeza hacia la bolsa de lona. "Hice un desvío rápido y recogí mis cosas. Prepara tus maletas. Nuestro vuelo sale a las 6:00 am."
Kurt miró el reloj. Era cerca de la medianoche. Noah sabía lo que estaba pensando. "Es el más próximo, Kurt." Kurt asintió. Miró a Tristan que todavía estaba de rodillas. Él estaba mirando a Kurt, las lágrimas corrían por su rostro y sus ojos suplicaban perdón. Los ojos de Kurt se volvieron fríos y su voz hielo puro.
"Lárgate. No quiero volver a verte de nuevo."
"Kurt... por favor..."
"¡Fuera!"
"Whoa, Kurt. Espera un minuto." Noah le dio a Tristan una dura mirada. "Dices que no sabes si Sebastian tiene a Blaine."
Tristan asintió vigorosamente. "Lo juro. No sé. No puedo imaginar... "
Noah lo interrumpió. "Sí, sí, sí , él es un gran tipo. Como sea. Mira, ¿Quieres demostrarlo?" Tristan asintió.
"Okay. Bien. Tu vienes con nosotros."
Kurt lo miró horrorizado. "¡Qué!"
"Cálmate, princesa. Mira, he estado en París, pero no hablo francés. Podemos perder el tiempo tratando de encontrar a Sebastian, o podemos tener a alguien que nos lleve directamente hacia él."
Tristán se puso en pie entusiasmado con la perspectiva de ver a Sebastian. De volver a casa.
"¡Sí! ¡Sí! ¡Les ayudaré! Hablo francés fluido y sé moverme por toda la ciudad. Iré con ustedes. Los ayudaré."
Noah miró a Kurt. "¿Y bien?"
Kurt asintió. Lo que sea con tal de llegar a Blaine más rápido.
"Bien. Iré con Tristan por sus cosas." Noah le lanzó una mirada sospechosa a Tristan. "Sólo por si acaso decides tener alguna idea. Iremos por sus cosas y volveremos para descansar un poco antes de salir al aeropuerto. ¿Okay?"
Kurt asintió.
"Muy bien. Ve a vestirte y regresa."
Cuando Tristán fue a la habitación para vestirse, Kurt se dio cuenta de lo que esto debía parecerle a Noah. Kurt estaba usando una camiseta y pantalones de pijama, pero Tristán llevaba sólo bóxers.
"Noah... um... Yo... Tristan y yo..."
Noah levantó la mano. "No quiero saber. Francamente, no me importa."
"Pero no quiero que pienses que soy un..."
"¡Kurt! ¡Para! No me importa. Mira. Se que amas a Blaine, ¿de acuerdo? Está bien. Lo entiendo. Cuatro meses es demasiado tiempo. La gente tiene necesidades y se siente sola. Créeme, lo sé."
Kurt decidió dejarlo así. En realidad no le importaba. Lo que importaba era que iban a buscar a Blaine.
Iban a traer a Blaine de vuelta a casa.
...
Blaine yacía en los brazos de Sebastian, perdido y confundido mientras su miembro estaba apretado contra el acero de la jaula de castidad. Después de luchar toda la noche para procesar la presencia de la jaula de castidad, pero sin collar, su mente había decidido aceptar la jaula como un collar. Agregado a la confusión, estaba Sebastian susurrándole palabras de amor al oído. Sebastián estaba a propósito jodiéndole la cabeza a Blaine como preparación para la ceremonia de reclamación. La madre de Sebastian había llamado y quería que volviera a casa la próxima semana para una estúpida fiesta de sociedad. No quería llevar a Blaine de nuevo a los Estados Unidos sin reclamar. A su padre le daría un ataque, además de que era peligroso. Blaine estaría de vuelta en su tierra natal. Su sumisión probablemente le impediría correr, pero ¿para qué arriesgarse?
Dejarían mañana la campiña. Se quedarían en una de las pequeñas ciudades favoritas de Sebastián en la que tenía una acogedora y adorable cabaña en una colina. Él reclamaría a Blaine ahí y pasarían toda la semana en una especie de luna de miel. Él se cogería a Blaine hasta que no pudiera más. Apretó su agarre alrededor de Blaine y comenzó a susurrar de nuevo.
"Eres tan hermoso, Blaine, y un buen chico. Te mereces una recompensa."
Blaine se acurrucó más cerca de Sebastian y esperó. Sí, él era un buen chico. Tal vez este nuevo maestro finalmente se lo cogería. Él estaba hambriento de eso, y la jaula de castidad lo estaba volviendo loco. Tal vez incluso se le permitiría correrse.
Sebastian desenredó sus cuerpos y salió de la cama. "Sobre tus manos y rodillas, Blaine." Blaine se movió obedientemente y esperó. Se estremeció cuando Sebastian deslizó un dedo resbaladizo en su agujero y comenzó a estirarlo. Sólo trabajó su culo por un momento antes de deslizar un tapón anal, fuerte y cómodo en su interior. El cuerpo de Blaine temblaba mientras su sumisión se disparaba. Entre la jaula de castidad y el tapón, su mente se había ido. Sebastian le acarició la cabeza. "Eres un buen chico. Puedes ir al piso de abajo, pero a partir de ahora te arrastrarás."
Blaine se puso lentamente de pie mientras el tapón anal se movía y se instalaba en su interior. Sebastián se acercó y lo empujó un poco más haciéndo a Blaine gemir más. Sus rodillas temblaron. Sebastian lo sujetó y lo llevó escaleras abajo. Preparó un gran tazón de Apple Jacks sin leche y se instaló en el sofá. Blaine se sentó entre sus piernas, con la cabeza apoyada en el pecho de Sebastian. Sebastian agarró un puñado de Apple Jacks y le dio de comer a Blaine como si fueran palomitas de maíz. Encendió la televisión y le cambió a una película con subtítulos en inglés. Blaine no tenía ganas de leer las palabras, así que cerró los ojos y aceptó el cereal que Sebastián empujaba en su boca. Una vez que hubo terminado, Sebastian colocó el plato en el suelo y puso sus brazos alrededor de él. Blaine se acurrucó contra él y sintió el dominio de Sebastian cubriéndolo, más fuerte y más pesado que antes. Sebastian le acarició el cabello y le habló en voz baja.
"Mañana será nuestro día de Reclamación. El tapón anal es para que estés listo. Te voy a coger hasta que te rompas en mil pedazos, precioso."
Blaine se hundió más profundamente en el lío confuso de su cerebro.
Una reclamación. Un collar. Un maestro.
Blaine se quedó dormido bajo el calor intenso y la sensación de protección de Sebastian, pero su mente soñaba con Kurt. Eran sueños extraños en los que Kurt estaba presente, pero débil. Una oscura figura que Blaine luchaba por distinguir. Cada vez que estaba cerca de tener una visión clara, Sebastian aparecía frente a él. Alto, fuerte y poderoso. Le ordenaba a Blaine para que le sirviera, y Blaine caía de rodillas. En el momento en que lo hizo, la imagen de Kurt se fue.
"Blaine... hey, Blaine... chico lindo, despierta."
Blaine abrió los ojos y miró a Sebastián con ojos obedientes. Sebastian suspiró con satisfacción en este claro signo de quebrantamiento y sumisión pura. Blaine estaba definitivamente listo para ser reclamado.
"Ponte de pie y agáchate, precioso. "Sebastian retiró el tapón anal. "Creo que es suficiente por hoy. Dormirás con el tapón dentro de ti esta noche. Vamos a vestirnos. Saldremos a almorzar. Creo que es hora de que conozcas a algunas personas."
...
Kurt jugueteaba nerviosamente mientras esperaban para abordar el avión. Todo se movía demasiado lento. Quería correr, correr, correr. Tenían que ponerse en marcha. Ahora que sabía dónde podía estar Blaine, todo lo que quería hacer era darse prisa y llegar hasta allí.
Una vez que Noah y Tristán se fueron, Kurt había comenzado a empacar. ¿Por cuánto tiempo se irían? ¿Qué pasaría si Sebastian no tenía Blaine? No. Tenía que tenerlo. Tenía que ser así. ¿Por qué otra cosa pagaría Michael Smythe todo ese dinero?
Decidió empacar para una semana. Se detuvo a la mitad y miró el lado del armario de Blaine. ¿Debería llevar ropa para Blaine? ¿Sebastian tendría ropa para él? ¿Sebastian le prepararía su ropa cada mañana? A Blaine le gustaba que le eligieran la ropa.
Sebastian.
Kurt se sentó en la cama y se puso a llorar. ¿Sebastian habría tenido a Blaine los cuatro meses enteros? ¿Qué habría estado haciendo con él? ¿Lo habría reclamado? ¿Y si llegaban allá y Blaine llevaba el collar de Sebastian? Si Blaine estaba reclamado, Kurt no podría llevárselo. La bilis le subió a la garganta y esta vez no intentó detenerla. Corrió al baño y vomitó.
Se permitió 15 minutos para llorar antes de levantarse del suelo. Se vió en el espejo.
Okay. Suficiente. No importa lo que Sebastian haya hecho. Blaine te pertenece. Deja de llorar y ve por tu esclavo.
Kurt terminó de empacar, colocando un poco de ropa y artículos para Blaine. Tomó una larga ducha caliente y cuando estaba en medio de su rutina de hidratación, regresaron Noah y Tristan. Noah parecía agotado, mientras Tristan lucía triste y asustado. Kurt preparó el sofá cama. Noah se quitó la chaqueta y los pantalones vaqueros y se dejó caer en la cama sin decir una palabra. Tristan miró a Kurt y luego apartó los ojos rápidamente. No podía soportar la frialdad en los ojos de Kurt. Kurt no le dijo una sola palabra. Apagó la luz y se fue a su habitación cerrando la puerta tras de sí, dejando a Tristan de pie en la oscuridad. Tristán lloró en silencio mientras se quitaba los pantalones y se recostaba con cuidado en la cama, lo más lejos posible de Noah. Envolvió sus brazos alrededor de su cuerpo y trató de conciliar el sueño, pero su dolor no le permitía relajarse junto a la imagen de los fríos ojos azules de Kurt. Finalmente se levantó y fue a la habitación de Kurt.
Llamó suavemente a la puerta antes de entrar. "¿Kurt? ¿Kurt?" Kurt se hizo el dormido. No podía dormir. Estaba demasiado despierto y alerta. Escuchó a Tristan moverse calladamente por el suelo de su habitación hasta su cama. Sintió el leve movimiento de su cama cuando Tristan se recostó. Podía sentir la calidez del aliento de Tristan acariciándole el rostro cuando se giró para ver a Kurt dormir. Habló suavemente.
"Se que me odias y creo que tienes toda la razón, pero... por favor créeme cuando te digo que no sabía nada y que Sebastian no me mandó. Espero que puedas perdonarme algún día porque... Te amo. Se que quieres a Blaine y está bien. Quiero que tengas a Blaine. Es sólo que no quiero perderte como amigo. Has sido tan bueno conmigo, y... lo siento. Siento haberte lastimado. Lo siento mi señor... siento mucho que Sebastian te haya lastimado."
Tristan se detuvo cuando nuevas lágrimas corrieron por sus mejillas. ¿Cuánto más podría intentar esta noche? Se dio la vuelta y cerró los ojos, esperando que el sueño viniera al estar cerca de Kurt. Varios minutos después Tristan sintió un brazo que lo envolvía gentilmente por la cintura y lo jalaba. El cuerpo entero de Tristan se relajó y se quedó dormido.
K & T & N & K
Cuando el avión rodó por la pista, Kurt se sintió un poco mejor. Él también se sentía agradecido con Noah. No sólo había comprado tres billetes de primera clase, Kurt se sorprendió cuando Noah le dio pasaportes para él y para Blaine.
"¿Cómo lo hiciste... cuando lo hiciste?"
Noah sonrió. "Conozco gente."
Cuando el avión despegó, Kurt se acercó y tomó la mano de Noah.
"Gracias. Gracias por todo."
"No me lo agradezcas todavía. Puede que Sebastian no tenga a Blaine."
Kurt sacudió la cabeza. "Estoy seguro que lo tiene, pero no puedo creer que lo haya hecho. Después de todos estos años. Después de haber reclamado a Tristan. Deshacerse de Tristan para robar a Blaine... simplemente no tiene ningún sentido. Es una locura y es enfermizo."
Noah miró a su alrededor y bajó la voz. "Mira, Kurt. No sé lo que estamos a punto de averiguar, pero si llegamos y este tipo tiene a Blaine, y él lo ha reclamado... bueno... no sé qué decirte. No puedes tomar a un esclavo reclamado. Hay una seria posibilidad de que tengamos que irnos sin Blaine con el fin de reaorganizarnos y volver con un plan."
Kurt asintió y luego se volvió para mirar hacia adelante.
Él no se iría de París sin Blaine.
...
Cooper se dio la vuelta y de mala gana tomó su iPad. Se recostó contra el respaldo y cerró los ojos. Era muy bueno estar de vuelta en casa. Estar lejos había sido un infierno. Su necesidad de dominar prácticamente se lo había comido vivo, pero estaba contento de que Lisa se hubiera quedado en casa. El profundo, oscuro y frío Siberia no era lugar para su dulce y bella esclava. Abrió los ojos y sonrió con admiración mientras ella dormía, exhausta de ser tomada una y otra vez, sus muñecas y tobillos fuertemente atados de la manera en que le gustaba y Cooper prefería. Le acarició suavemente el cabello y sintió que su miembro palpitaba cuando ella instintivamente gimió bajo su tacto suave y se acercó más a su cuerpo. Quitó la mano suavemente, no quería despertarla. Necesitaba dormir porque pensaba seguir tomándola hasta el infierno cuando ella se despertara. Tenía meses para compensarla.
Silenciosamente maldijo cuando abrió su correo electrónico. Mientras que la mayor parte de Siberia tenían acceso a Internet, la lejana zona norte en la que había estado tenía acceso limitado y casi no había servicio de telefonía celular. Cooper se encontró conque había perdido infinidad de correos electrónicos y había luchado por conseguir un teléfono celular para trabajar. El viaje había sido una larga, fría y solitaria pesadilla, y él todavía no podía entender por qué su madre había insistido en enviarlo tan lejos. Ninguna de sus razones tenía sentido, pero Cooper siempre hacía lo que su madre quería y lo que era mejor para la empresa. Después de todo, sería suya algún día.
Comenzó a desplazarse hacia abajo, rápidamente eliminando el correo no deseado y correos publicitarios. Casi da click en 'borrar' antes de reconocer la dirección khummel at yahoo dot com.
Ya que no he sabido nada de ti, asumo que no has recibido mis mensajes o no te importa. Como no sé a ciencia cierta cuál es el caso, pensé seguir adelante y enviarte esto.
Adjunta a este correo está mi apelación para traer a Blaine de vuelta. He enviado esto al Ministerio y también lo estoy mandando a cualquier persona que yo creo que me puede ayudar. Amo a tu hermano y lo quiero de vuelta. No me voy a dar por vencido.
Si no te interesa, simplemente borra el archivo, házmelo saber y dejaré de molestarte.
Kurt
¿Qué demonios?
Cooper dio click en el archivo y leyó las primeras páginas que describían la investigación de Kurt, y la eliminación de Blaine por orden de revocación.
¿Orden de revocación?
¿Qué demonios?
Cooper tomó su teléfono celular.
...
Blaine escuchó atentamente mientras Sebastian conducía hacia el Maitres.
"Todos los esclavos deben gatear y deben sentarse a los pies de su amo. Son reglas del club. Después de un año pueden solicitar permiso para que puedan caminar. Si eres un buen chico, voy a hacer eso. Mis peticiones siempre son concedidas."
¿Un año? ¿Seguiré aquí dentro de un año?
"En la primera planta se encuentra el comedor. Ahí es donde vamos. En la segunda planta se encuentran las salas de reuniones privadas. En el tercer piso está el gimnasio y en el cuarto y quinto piso..." Sebastian sonrió con malicia," ...el cuarto piso es el piso del placer. Ahí es donde los maestros llevan a cabo sus fiestas privadas en las que muestran a sus esclavos. Hay habitaciones en las que los maestros pueden torturar a sus esclavos, mientras que una audiencia observa, y hay habitaciones para que los maestros compartan a sus esclavos. Yo no comparto, pero a veces me gusta mirar."
Blaine tragó mientras la emoción burbujeaba en su interior. Chandler y Seth pertenecían a un club como este. Chandler nunca compartió a Seth, y nunca hicieron nada en público, pero le gustaba ir a ver por si encontraban algo que les agradara hacer en privado. Kurt y Blaine habían discutido brevemente el unirse a un club como esos, pero nunca tomaron una decisión y la conversación nunca volvió a darse.
"¿Qué hay en el quinto piso?"
"El quinto piso es el de los castigos y torturas de tipo hardcore. Tienes que tener un pase especial y firmar ciertos documentos para acceder."
Blaine odiaba la forma en que su miembro se apretaba contra el acero de la jaula. No preguntó si Sebastian tenía un pase.
Se detuvieron frente al Maitres y un valet apareció inmediatamente. Una vez que llegaron a la puerta, Blaine se dejó caer al suelo.
"Yo no tengo una correa para ti ya que no llevas un collar todavía, así que tendrás que ser un buen chico y quedarte conmigo." Blaine asintió.
Una vez dentro, Blaine quedó impresionado. El restaurante era una belleza surreal. Grande, abierto y espacioso, pero tenue y muy formal. Las réplicas de famosas obras de arte francés adornaban las paredes y el techo. Había hermosas arañas de cristal y los colores eran marrones profundos, oro y marfil. Pero a pesar de la decoración formal, había un aire de emoción y sensualidad. Todo el mundo parecía elegante, rico y sofisticado. Mientras caminaban por el restaurante, Sebastian se detuvo a saludar a la gente y a dar y recibir besos en la mejilla. Blaine se sorprendió cuando Sebastián empezó a presentarlo a la gente. Los maestros sonreían y lo saludaban con la mirada. Él saludaba con timidez mientras se acercaba mas a Sebastian. No podía entender lo que decían, pero ocasionalmente escuchaba el nombre de Tristan. Sebastian ya no se tensaba ante la mención. En su lugar, recitaba algo en francés que siempre parecía apaciguar a la persona que preguntaba. Los esclavos, por otro lado, lo miraban con frialdad. Ellos no le sonreían ni lo saludaban. Lo miraban con enojo. Tomó a Blaine sólo un momento para entenderlo. Por supuesto. Eran amigos de Tristan. Y era obvio que no les agradaría el reemplazo.
Una vez que llegaron a la mesa, se les unieron más personas. Blaine se sentó cómodamente en el suelo, tan cerca de Sebastian como le era posible. Sebastian le acarició el cabello, lo que Blaine encontró tranquilizador. Se desconectó hasta que escuchó a alguien hablar con Sebastin en inglés.
"¿A qué hora llegarás a la fiesta de esta noche?"
"No voy a ir este año."
"¿Qué? No estoy seguro de que la fiesta se desarrolle como siempre si tu y Royce no están allí. ¿Hay una ley o algo así?"
Sebastian sonrió y negó con la cabeza. "Estoy seguro de que Royce estará allí. Yo no estoy de ánimos. Quiero pasar tiempo con Blaine. Nuestro día de reclamación es mañana."
"Ah, ¡enhorabuena! Sí, es mejor no estar de fiesta con otros esclavos la noche antes de la reclamación. Eso es bastante vulgar."
Blaine estaba agradecido cuando llegó la comida. Devoró el sándwich y la ensalada que habían colocado delante de él. Sebastian le permitió elegir un postre, mismo que se terminó en cuestión de minutos. Estos días siempre tenía hambre.
Lleno y con sueño, él apoyó la cabeza contra la pierna de Sebastian y cerró los ojos. Sebastian le sonrió y le acarició el cabello mientras continuaba charlando con sus amigos.
Alrededor de una hora y media más tarde se fueron. Mientras esperaban que el valet les entregara su coche, Royce los observaba desde el otro lado de la calle. Él acababa de llegar para una cena.
Observó a Blaine subir al coche.
Tal vez había llegado el momento hacerle a su amigo una nueva visita.
...
"¡Madre!"
Victoria suspiró y levantó la vista de su escritorio. Podía oír a Cooper gritando por el pasillo. Ella sabía que esto iba a suceder.
Cooper entró en su despacho, con la cara roja y lleno de rabia. "¿Qué demonios hiciste? ¿Dónde está Blaine?"
"Hola. Qué gusto verte, Cooper. ¿Cómo estuvo el viaje?"
"¡Basta! ¿Qué has hecho? ¿Dónde está Blaine?"
"Blaine está bien. Confía en mí. Él está con su nuevo amo y está bien."
"Nuevo... ¡nuevo amo! ¿Estás loca? ¿Por qué lo alejaste de Kurt?"
"Kurt fue acusado de abusar de tu hermano y..."
"¡Pura mierda! ¡Sabes que eso no es cierto! Además, a ti no te importaría... ¿dónde está?"
"Eso no es asunto tuyo."
"No es asunto... ¿estás loca? Dime dónde está mi hermano, ¡ahora!"
Victoria se sentó y se cruzó de brazos. "¿Es esto lo que le has enseñado a Lisa? Ustedes dos son muy exigentes. E ingratos."
"¿Ingratos? ¿Hablas en serio? ¡Acabo de pasar meses en la helada nieve, lejos de mi casa, lejos de mi esclava, en una estúpida misión exploratoria para tí! ¡No te atrevas a acusarme de ser ingrato, tú maldita perra! ¿Dónde está mi hermano?"
Victoria se levantó de un salto. "¿Cómo te atreves a hablarme así! Te quiero, Cooper, pero no voy a permitir que me faltes al respeto. ¡Ni tú ni cualquier otra persona! El tiempo que estuviste lejos, evidentemente, te ha dejado cansado y sobreexcitado. Vete a casa y duerme un poco y discutiremos esto cuando estés en un mejor estado de ánimo."
"¿Dónde está Blaine? ¡Sólo dime dónde está!"
"Ya te lo dije. Él está con su nuevo amo."
"¿Con quién?"
Victoria se quedó en silencio por un momento. Cooper lo sabría eventualmente. Era inteligente. Miraría las finanzas de la expansión y empezaría a hacer preguntas. Luego ataría cabos. Sería mejor ahorrarle esas molestias.
"Está con el hijo de Michael Smythe, Sebastian."
"¿Con Sebastian? ¿Se lo entregaste a Sebastian? ¿A Sebastian, el violador en serie?"
Victoria puso los ojos en blanco. "¡Oh, ya basta! Era joven y estúpido. Eso fue hace años. Ha crecido y se ha convertido en un buen chico. Está a cargo de una de las nuevas empresas de su padre en París y le va muy bien."
"¿Cómo pudiste hacerle esto? ¿Cómo pudiste? Sabes que a Blaine nunca le gustó Sebastian. Él te dijo que no quería ser reclamado por él. ¿Cómo pudiste hacerle esto? A tu propio hijo. ¿Cómo puedes destruir a Blaine de esa manera?"
"¡Por favor, deja de ser tan melodramático! Todo lo que estás diciendo sucedió hace años. En la preparatoria, Cooper. ¡Olvídate de eso! Blaine está bien. Ahora, ¿por qué no vas a descansar un poco? Las cosas están funcionando sin problemas en Europa. Tómate unas semanas para descansar, y luego te pondré al día en todo."
"¿Dime por qué? ¿Por qué has hecho esto?"
"Ya te lo dije. Kurt estaba abusando de Blaine. Cuando me enteré, tomé las medidas necesarias para protegerlo."
Cooper estaba a punto de protestar, pero se lo pensó mejor. Se puso de pie.
"Hablaré contigo después." Se dio la vuelta y se marchó. Victoria frunció el ceño viéndolo marcharse. Eso había sido extrañamente abrupto.
Cooper esperó hasta que estuvo en su coche para llamar a su asistente.
"Consígueme hasta el más mínimo detalle de la expansión europea. Cada financiamiento, contactos, todo. Y consígueme también una reunión con Michael Smythe."
Colgó y marcó el número de Blaine. El teléfono sonó en la mesita de noche del apartamento de Kurt y Blaine.
Blaine... soy Cooper. No se si aún tienes tu celular, pero si es así, llámame. Llámame tan pronto como escuches esto. Necesito saber que estás bien.
Marcó el número de Kurt.
Kurt... soy Cooper. Recibí tu email. Lo siento. No tenía idea. Estuve fuera del país varios meses haciéndome cargo de algunos negocios. En realidad, ahora me doy cuenta de que mi madre simplemente me necesitaba fuera del camino para derramar toda su mierda sobre Blaine y tú. Lo siento, Kurt. Llámame. Quiero ayudarte. Llámame.
...
Después del almuerzo Sebastián y Blaine pasearon por las calles de París. Sebastian le indicó los principales lugares de interés, sus cafés preferidos y tiendas de ropa. Se detuvieron en una panadería donde Blaine comió demasiadas galletas y ricos pasteles franceses. Con las comidas seguían siendo un poco irregulares, él siempre sentía la necesidad de comer cuando los alimentos estaban puestos a su disposición.
Cuando llegaron a casa ya era tarde, Blaine estaba fatigado, y le dolía el estómago. Sebastian se cambió inmediatamente a una camiseta y boxers, pero Blaine quería tomar una ducha primero. Se quitó la ropa y se quedó mirando la jaula de castidad. No era un problema para él ducharse mientras llevaba la jaula, pero Blaine estaba acostumbrado a que se la quitaran. Por supuesto, también estaba acostumbrado a ducharse con su maestro, y no solo.
Dado que Sebastian no se molestó en subir para ver cómo estaba, Blaine se duchó con la jaula puesta. Para cuando terminó, el estómago le dolió mucho más. Demasiados dulces. Bajó las escaleras, cayendo de rodillas cuando llegó. Se arrastró hasta Sebastian y puso su cabeza en su regazo. Sebastian frunció el ceño.
"¿Qué pasa?"
"No me siento bien."
"Okay. Ve arriba y métete en tu jaula. Subiré luego."
Blaine se arrastró lentamente hacia las escaleras y se dirigió a la habitación. Se metió en la jaula y cerró la puerta. Se bloqueaba automáticamente. Se acostó y abrazó su estómago. Ow. Realmente le dolía demasiado. Kurt lo habría abrazado, lo habría besado, le habría frotado su punto de ronroneo. Por supuesto, Kurt no le habría permitido comer todas esas cosas, en primer lugar.
Dió vueltas antes de caer finalmente en un sueño inquieto.
S & B & S & B
Sebastian miró el collar para Blaine. Era de plata con zafiros azules, diseñado por Cartier, y muy, pero muy caro. Mientras lo miraba, su mente vagaba en el tiempo hacia otro día de reclamación. Se sacudió esa idea de la cabeza y cerró la caja. La colocó sobre la mesa y se sentó en el sofá. Fue un poco después de las 7:00 pm. que su teléfono celular sonó con mensajes de texto de amigos que estaban ya en las pre-fiestas del Black and Red. Respondió para hacerles saber que no había cambiado de idea y que él no iba a asistir. Encendió el televisor y cambió los canales hasta que encontró un programa digno de ver.
K & B& K & B
Kurt golpeaba el pie con impaciencia mientras se preparaban para desembarcar. Había dormido en el avión y ahora estaba completamente despierto, lleno de energía nerviosa y adrenalina. Se encontraba en París. Blaine estaba en París. Estaban en la misma ciudad de nuevo y pronto estarían juntos.
Una vez que estuvieron fuera del avión, Tristan se hizo cargo. "¿Quieren alquilar un coche o tomar un taxi?" Contestó Noah. "Alquilaremos un coche. Siempre es mejor tener nuestro propio juego de ruedas."
"Está bien. Por aquí."
S & B & S & B
Sebastian se quedó dormido. Fue despertado por fuertes golpes en la puerta. Se puso de pie y se tambaleó hacia la puerta adormilado. Abrió.
"¿En serio, Sebastian? ¿Estabas dormido? ¡Ni siquiera son las diez!"
Royce.
"Hey." Sebastian dió media vuelta y regresó al sofá. Bostezó y se pasó la mano por el cabello y la cara. "¿Qué estás haciendo aquí?"
Royce se dirigió directamente a la barra. "Sólo pensé en venir a ver si habías cambiado de opinión acerca de esta noche."
Sebastian negó con la cabeza. "No."
Royce se bebió su copa y miró a su alrededor. ¿Dónde estaba el esclavo?
Finalmente despierto, Sebastian lo miró con recelo. "¿No vas a las pre-fiestas?"
Royce sonrió. "Ya he estado en una. Voy en camino a otra. Como dije, sólo quería ver cómo estabas... tú y tu nuevo esclavo."
Sebastian estaba preparado para esto. Sabía que al llevar a Blaine al Maitres, Royce lo sabría.
"Estamos bien."
"¿Puedo conocerlo?"
Sebastian negó con la cabeza. "Él no se siente bien."
"Uh huh." Royce miró hacia las escaleras y luego a Sebastian. "¿Sabes? Me da la impresión de que no quieres que yo lo conozca."
"Ya te lo dije. Está enfermo. Creo que comió demasiadas cosas hoy."
La sonrisa de Royce era malligna. Okay. Bien. Como quieras.
"Bueno, me alegro de ver que has seguido adelante. Es agradable verte a ti y a Tristan seguir adelante."
Sebastian suspiró con el ceño fruncido. Esta mierda otra vez.
"Sí, está bien. Supongo."
Royce arqueó una ceja. "¿No te importa que Tristan haya seguido adelante sin ti?"
"No." Mentira. Mentira. Mentira.
Royce se puso de pie y caminó hacia la ventana. La noche empezaba a caer. Habló de manera uniforme, disfrutando cada segundo.
"Bueno. Entonces no te importará si le hago una llamada."
"¿Qué?"
"No te importará si le hago una llamada. Y si aún está disponible, me gustaría reclamarlo."
"¿De qué estás hablando? Tú no puedes reclamar a Tristán."
"¿Por qué no? Si él es libre..."
Sebastian negó con la cabeza. "No lo puedes reclamar."
Royce se volvió y lo miró directamente a los ojos. "¿Por qué no? De hecho, ya me lo tiré."
El color desapareció del rostro de Sebastian. "¿Q-qué?"
"Yo ya me lo cogí, y déjame decirte, no sé lo que has estado escondiendo allá arriba que pudiera coincidir con las delicias de Tristan."
Sebastian se rió un poco y sacudió la cabeza. "Estás jugando conmigo."
"Oh, créeme. Hablo en serio. Fue increíble. Tan... abierto y dispuesto. Te juro que su piel sabe como el azúcar moreno. Y tenía razón acerca de jalarlo del cabello. Gritó de las formas más sorprendentes. Cosa qué tiene sentido cuando piensas en ello. Dime, cuando solías tirártelo ¿llegaste a notar la marca de nacimiento en la cara interna de su muslo derecho? parece como una media luna..."
Sebastian se puso en pie, gritando. "¡Hijo de puta! ¡Bastardo, cabrón de mierda! ¿Cómo pudiste? ¡¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?!"
"¡Yo no te hice nada, pendejo de mierda! ¡Tú lo liberaste! ¡Lo volviste presa fácil! ¡Lo regresaste al juego!"
"¡No! ¡No! ¡No para ti! ¡No para ti! ¡Lo sabía! ¡Sabía que siempre lo habías querido! ¡No creas que no me di cuenta de cómo lo mirabas! ¡Se suponía que eras mi mejor amigo! ¿Cómo pudiste hacerme esta mierda a mí!"
"¡Oh, crece de una puta vez, Sebastian! ¡Te hice un favor! ¡Tristan fue siempre demasiado bueno para ti! ¡Incluso tú mismo lo sabías! Pero ahora que se ha convertido en una puta, yo diría que es perfecto para ti!"
Sebastian se lanzó, blandiendo el puño. Royce no tenía nada mas que el tiempo en sus manos, por lo que había pasado un año tomando clases de artes marciales privadas. Incluso en su estado ligeramente intoxicado, sin esfuerzo conectó varios golpes al rostro, pecho y estómago de Sebastián estrellándolo contra la pared, golpeándolo sobre un librero. Sebastian logró recuperarse y aterrizar un par de golpes rápidos. Se enredaron y comenzaron a luchar y a golpearse contra las paredes. Royce se volcó sobre Sebastian, estrellándolo en el escritorio.
Todo el ruido despertó a Blaine. Se colocó sobre sus rodillas y se agarró de los barrotes de la jaula.
"¿Sebastian?"
Hubo otro estruendo.
"¡Sebastian! ¡Sebastian!"
Sebastian no pudo contestar porque Royce le estaba sacando la mierda a golpes.
Detrás de cada puñetazo, patada y revés habían años de celos y dolor acumulados. A pesar de su propio aspecto atractivo, riqueza, y centenar de esclavos, tanto varones como mujeres que lo deseaban, Royce siempre había tenido un profundo celo ardiente de Sebastian. Sobre todo después de que había reclamado a Tristan.
En la universidad había sido Royce el primero en poner el ojo sobre Tristan. Al igual que muchos maestros que le precedieron, Royce inició una conversación amigable y lo invitó a salir. Tristán se negó educadamente. Royce no iba a ceder tan fácilmente, pero entonces Sebastian vio a Tristán y todo se acabó. Royce lo odiaba por eso. Por haber sido capaz de tomar tan fácilmente lo que quería. Hervía de celos al ver a los dos tan enamorados, y él con todo su auto dominio sostuvo la charola del collar en el día de la reclamación de Tristan y Sebastian. Él nunca dijo nada, pero Sebastian siempre tuvo la sensación de que Royce albergaba un gran deseo por Tristan. Decidió que era una cuestión natural. Después de todo, Tristán era un hermoso esclavo y Royce era un maestro. Era natural para él encontrar a Tristán tan endemoniadamente atractivo. La mayoría de los gays y las mujeres lo encontraban atractivo. Mientras que no intentaran nada, todo iría bien.
El golpe final de Royce envió a Sebastian girando al suelo, golpeándose la cabeza contra el duro borde de la silla. Se quedó allí, inmóvil. Su cabeza sangrando, con el rostro magullado y su cuerpo maltrecho.
Royce se puso sobre él, respirando con dificultad, un poco mareado y borracho. Se quedó mirando el cuerpo sin vida de Sebastian por un momento antes de dirigirse tambaleándose a la barra para servirse otra copa.
"¡Sebastian! ¡Sebastian! ¿Qué está pasando? ¡Sebastian!"
Royce miró hacia las escaleras y sonrió.
...
Cuando Kurt escuchó a Tristán negociar el alquiler del coche, se puso contento que haber decidido que viniera. Sí, él había tomado clases de francés durante años, y era un buen orador, pero no podía compararse con estar en el país tratando de seguir el ritmo de verdaderos franceses.
Una vez instalados en el coche Tristán se volvió a Kurt.
"¿Quieres que encontremos un hotel primero o..."
"Sebastian. Llévanos con Sebastian."
"Sebastian. Take us to Sebastian."
Tristán miró nerviosamente a Noah. "Um... si llegamos allí y... él tiene Blaine... tú... tú no vas a hacerle daño, ¿verdad? No voy a dejar que le hagas daño."
Kurt lo miró con enojo. "Después de la forma en que te trató? ¿Entiendes que si él tiene a Blaine, que estoy seguro de que así es, eso significa que te liberó porque quería a otro esclavo, y no le importaba herirte a ti o a Blaine? Es un egoísta, sin corazón, hijo de puta que no merece ni tu amor, ni tu preocupación, ni tu protección. Ahora conduce."
Tristán puso en marcha el coche. Puede ser. Pero todavía lo amo.
...
"¡Sebastian! ¡Sebastian!"
Blaine dejó de gritar cuando escuchó pasos en la escalera.
"Sebastian, ¿Qué..." Su voz se apagó cuando Royce entró en la habitación.
Los vidriosos ojos de Royce se llenaron de maligna lujuria cuando miró a Blaine sin camisa, en boxers, con su largo cabello rizado y los ojos muy abiertos a causa del miedo.
"Wowowow. No me extraña que te haya estado escondiendo. ¿verdad lindo?" Royce inclinó su cabeza hacia un lado. "No eres hermoso como Tristán, pero definitivamente eres precioso. Una belleza distinta."
Blaine trató de retroceder, pero no había ningún lugar al que pudiera ir. Royce se acercó y se arrodilló delante de la jaula. Cerró los ojos y respiró profundamente. Los abrió y miró a Blaine un poco desconcertado.
"Mierda. ¿Es tu sumisión? ¡Puedo olerla!... ¡Demonios!"
Royce tiró de la puerta de la jaula. Se puso de pie y empezó a buscar por la habitación y en el armario. ¿Dónde estaba la llave de la jaula?
Blaine trató pegarse más a la esquina de la jaula, su cuerpo temblaba de miedo. ¿Dónde diablos estaba Sebastian?
Royce dejó de buscar en la habitación y bajó las escaleras. Buscó a través del desorden hasta que encontró las llaves de Sebastián. Corrió escaleras arriba. La llave de la jaula era fácil de notar. Todas parecían llaves ornamentadas de calabozos medievales.
"Vamos a salir de aquí, ¿de acuerdo?"
Blaine se encogió en un rincón cuando Royce abrió la puerta.
"Sal de ahí, lindo."
Blaine se estremeció y trató de resistir. Cuatro meses atrás habría sido capaz de decir que no, pero ahora su mente luchaba para formar pensamientos de rechazo bajo la fuerte presencia y fuerte tono de un maestro. Su sumisión quemaba, urgiéndolo a obedecer.
Royce lo miró directamente a los ojos. "Sal de ahí ahora."
Blaine obedientemente se arrastró hacia afuera.
"De pie."
Royce caminó alrededor tomándolo todo de él. "Diablos. Eres adorable. ¿Cómo te llamas?"
"Blaine."
El rostro de Royce se iluminó. "¿Blaine? El Blaine de la preparatoria. ¿Blaine? ¡Wow! Sebastian ha estado muy ocupado." La sonrisa de Royce se transformó lentamente en una malvada sonrisa lasciva. Se lamió los labios mientras extendió la mano y enredó sus dedos en los rizos de Blaine. "Definitivamente le encantan los chicos con mucho cabello. No lo culpo. La forma en que gritan es increíble." Blaine gritó cuando Royce agarró un manojo de rizos y tiró con fuerza. Royce rió.
"A la planta baja. Ahora."
Blaine obedientemente bajó las escaleras seguido por Royce. Miró a su alrededor, la sala de estar totalmente destrozada. Se puso en shock cuando vio a Sebastian sangrado en la esquina todavía inconsciente. Comenzó a moverse hacia él.
"¡Quieto! ¡De rodillas!"
Blaine inmediatamente cayó de rodillas. Su voz era apenas un susurro y temblaba de miedo. "¿Sebastian? Sebastian... por favor... despierta." Sebastian permaneció inmóvil.
Royce se puso sobre Blaine y agarró su cabello, tirando de su cabeza hacia atrás. "He comenzado una nueva tradición. Cogerme a todos los esclavos de Sebastián, los del pasado y los del futuro. Digo, es justo. Si va a dejarme para pasar todo su tiempo contigo, creo que debería reclamar tu culo como premio de consolación, ¿no?"
"Por favor... no... Yo..."
"Shhh. No te preocupes. No voy a ser gentil. Nunca lo soy. Pregúntale a Tristan."
Royce abrió la cremallera de sus pantalones. Blaine luchó contra la respuesta natural de su mente ante ese sonido.
"Por favor... por favor... no... "
...
Tristán se detuvo en la parte trasera del edificio y marcó el código para abrir la puerta del garaje. Gracias a Dios no había cambiado. Se estacionó. Ahora que finalmente estaban a unos pasos de la casa de Sebastian, Kurt apenas podía controlar la urgencia que corría a través de su cuerpo. Él estaba seguro de que Sebastian tenía a Blaine, y tenía una sensación de malestar de que Blaine estaba en serios problemas. Se obligó a seguir a Tristán en lugar de correr junto a él hacia los ascensores. Tristán se detuvo de repente. Kurt prácticamente gruñó.
"¿Qué? ¿Qué pasa?"
Tristán señaló el Lamborghini negro. "Ese es su coche. Está en casa."
Noah silbó. "Lindos neumáticos."
Kurt sintió ganas de gritar. "¡Vamos!"
Entraron al ascensor y Tristán presionó el número 15.
...
Royce enredó las manos en el cabello de Blaine y tiró aún más fuerte de su cabeza. Los ojos de Blaine se llenaron de lágrimas.
Royce cerró los ojos. "Maldita sea. Tu sumisión simplemente emerge de ti. Es increíble." De repente soltó el cabello de Blaine y retrocedió.
"Ponte de pie."
Blaine se puso de pie rápidamente. Royce puso las manos sobre sus hombros. "Si tu sumisión se sintió tan fuerte antes de haberte siquiera tocado, ¿cómo se sentirá si presiono mi cuerpo contra el tuyo? Apuesto a que estará lanzando fuegos artificiales." Empezó a empujar a Blaine hacia la pared.
Se oyó el ruido de una llave en la cerradura. Mierda. Royce pensó que era John. Se apartó de Blaine.
La puerta se abrió.
Tristan y Kurt tropezaron en la sala de estar cuando ambos trataron de ser los primeros en entrar. Se quedaron momentáneamente quietos y en estado de shock cuando entraron en la destrozada sala de estar. Entonces Kurt lo vio.
"¡Blaine!"
Blaine lo miraba con incredulidad mientras Kurt corría hacia él y lo agarraba en un abrazo aplastante. "¡Oh Blaine! ¡Blaine! ¡Blaine!" Kurt se apartó por un momento para revisar el cuello de Blaine.
No había ningún collar.
No había sido reclamado.
Kurt comenzó a sollozar incontrolablemente mientras apretaba con más fuerza a Blaine.
Tristán escaneó la habitación en busca de Sebastian. Lo vio en la esquina. "¡Sebastian!" Tristán corrió y se arrodilló a su lado. "¿Sebastian? ¿Sebastian?" Tristán se quedó sin aliento cuando vio la herida en su cabeza junto con la hinchazón y los moretones en su rostro. La hemorragia había cesado dejando un rastro pegajoso de sangre en la frente y la mejilla de Sebastian. "¿Sebastian? ¡Oh, Dios! ¡Sebastian, despierta!"
Noah miró a Royce que se estaba abrochando rápidamente los pantalones mirando hacia la puerta. Noah se puso delante de él.
"¿Quién eres tú?"
"No es asun..." Fue interrumpido por Noah, quien pronunció un impresionante puñetazo en el rostro de Royce. Se tambaleó hacia atrás y cayó. Noah se mantuvo por encima de él y lo miró. "No sé quién eres, pero el hecho de que tu cremallera estaba abajo y Blaine contra la pared es todo lo que necesito saber." Royce gimió, "Vete a la mierda," y recibió una patada en el estómago y en las bolas a manera respuesta.
Kurt Liberó a Blaine de su abrazo para estudiar sus ojos. Su corazón se llenó de dolor.
Blaine se había roto.
La fuerza y la lucha de Blaine se habían ido, siendo reemplazadas por el miedo envuelto en una profunda, fuerte y sofocante sumisión, peor que en la preparatoria. ¿Qué había hecho Sebastian con él? ¿Qué había tenido que sufrir Blaine? Kurt sintió una hirviente rabia llenándolo, junto con la urgente necesidad de sacarlos de allí.
Blaine miró a Kurt con ojos confusos. No podía creer que estuviera realmente allí. Kurt tomó su mano.
"Blaine, ¿dónde están tus ropas? ¿Tienes ropas?"
Blaine asintió con la cabeza y miró hacia las escaleras. Kurt rápidamente se dirigió hacia las escaleras, llevándose a Blaine con él. Blaine miró con confusión a Noah, pero se detuvo completamente cuando vió al hermoso niño que había reconocido del retrato en la casa de la isla. Se quedó ahí hasta que Kurt tiró de él.
Tristán estaba sentado en el suelo, llorando y sosteniendo la cabeza de Sebastian en su regazo. Sus lágrimas cayeron sobre el ensangrentado y magullado rostro de Sebastian, quien estaba demasiado adolorido como para moverse, pero se las arregló para abrir los ojos sólo un poquito. Él sólo pudo distinguir una imagen borrosa del rostro de Tristán. Estaba seguro de que era una ilusión causada por el dolor, pero qué agradable ilusión. Se las arregló para abrir los ojos un poco más.
"¡Sebastian!" Tristán lloró aún más fuerte. Sebastian levantó lentamente la mano para acariciar la mejilla de Tristán. Cerró los ojos y se dejó llevar de nuevo a la inconsciencia mientras la sumisión de Tristán flotaba sobre él, provocando que su dominio se elevara y se envolviera alrededor de Tristan.
Tristán suspiró profundamente y cerró los ojos. Su hogar. Bien o mal, Sebastian era su hogar.
En la parte superior de las escaleras Kurt se detuvo y miró a su alrededor. Se tomó un momento para decidir a dónde ir y se dirigió directamente a la habitación de Sebastian. Se quedó helado cuando vio la jaula.
Una jaula.
¿Había pasado Blaine tiempo en esa jaula?
Kurt se llevó la mano a su estómago con la esperanza de calmar las náuseas que sentía. Sus ojos se movieron lentamente a las cadenas en la pared y al látigo en la esquina. Se sintió caliente y enfermo. Se dirigió rápidamente al armario y se congeló de nuevo cuando vio toda la ropa de diseñador, evidentemente cara. Se habría puesto celoso si no hubiera estado tan ansioso por salir de ese infierno. Agarró un par de pantalones vaqueros y una camisa.
"Ponte esto."
Blaine tomó la camisa y rápidamente se la pasó por la cabeza para ocultar su espalda. Miró a los pantalones, pero no los agarró. En su lugar, se quedó mirando al suelo. Kurt no se dio cuenta. Estaba demasiado ocupado revisando la habitación, como si esperara a que alguien saltase de repente y le impidiera llevarse a Blaine. Pasó un buen rato antes de que Kurt se diera cuenta de que Blaine estaba allí de pie.
"¿Blaine? Ponte esto para que podamos irnos."
Blaine se tensó mientras sus ojos se llenaban de temor.
"¿Blaine?"
Blaine pasó la lengua por sus labios. Sus ojos todavía hacia el suelo. Su voz era apenas un susurro.
"Lo siento."
"¿Lo sientes por qué?" El corazón de Kurt le latía con fuerza y ruidosamente. No, no, no. Por favor, no estés feliz con él como dijo Tristan. Por favor, no quieras quedarte. ¿Por favor? Te amo.
Las manos de Blaine temblaban mientras lentamente se bajaba los boxers revelando la jaula de castidad.
Kurt se sintió un poco débil por la oleada de emociones que lo atacó de repente, la inmensa ira era una de ellas.
Sebastian había puesto una jaula de castidad en Blaine.
Sebastian había puesto una jaula de castidad en su esclavo. En su Blaine.
Los ojos de Kurt brillaron de ira y disgusto que Blaine confundió como dirigido hacia él. Se dejó caer de rodillas y sollozó.
"¡Lo siento! ¡Lo siento! Yo... Yo intenté... lo hice... pero... yo... yo me debilité... mi cuerpo... mi... mi naturaleza... lo siento..."
Blaine rompió a llorar. Kurt se dejó caer de rodillas y envolvió sus brazos alrededor de él.
"Shhh. Blaine, mi amor, no pasa nada. Esto no es tu culpa. Nada de esto es tu culpa. Te amo. Te amo y tú eres mío. Siempre serás mío. Te amo, Blaine. Te amo."
Blaine se derritió en los brazos de Kurt cuando el alivio junto con el peso de todo lo demás cayó sobre él.
Kurt lo abrazó durante varios minutos más antes de ponerse de pie. Su determinación estaba renovada. Tenía que llevar a Blaine a casa lo más pronto posible. Miró a su alrededor y vio las llaves de Sebastián en la cama. Las agarró y encontró la pequeña llave de la jaula de castidad. Rápidamente la abrió y la arrojó al otro lado de la habitación. Ayudó a Blaine a ponerse los pantalones y los zapatos, y lo llevó hacia abajo.
Tristán se puso de pie cuando Kurt y Blaine entraron en la habitación. Se quedó mirando fijamente a Blaine. Estaba muy curioso acerca del hombre que había hecho que su maestro lo liberara. ¿Qué era eso tan especial en él?
Noah miró a Kurt. "Muy bien. ¿Y ahora qué?"
"Nos vamos. Tenemos que encontrar un hotel y averiguar el siguiente vuelo disponible a casa. "Kurt se volvió hacia Tristán. "¿Vas a venir?"
Noah negó con la cabeza. "Espera un minuto, Kurt. ¡No puedes llevártelo. Te lo dije. Él sigue siendo propiedad de esta Corporación JacqueLeTech. Lo estás tomando sin permiso y es secuestro."
El dominio de Kurt se levantó y alzó la barbilla desafiante.
"No me importa. Estás loco si crees que voy a dejarlo aquí. Él no ha sido reclamado, lo que significa que es libre. Me lo llevo."
"Vamos, Kurt. A estas alturas ya sabemos que estamos tratando con personas y entidades que no juegan con las mismas reglas del ministerio como el resto del mundo. ¿Es libre, porque no está reclamado? Técnicamente, sí. Pero la orden de revocación es legal, igual que el hecho de que le pertenece a JacqueLeTech. ¡No puedes llevártelo! Necesitamos un plan."
Sebastian pronto gimió y se agitó. Tristán corrió hacia él y se arrodilló. "¿Sebastian? ¿Mi cielo? ¿Estás bien?"
Kurt miró a Sebastian.
Odio. Puro, primitivo y no adulterado. Odio.
Kurt perdió.
Corrió hacia Sebastian apartando a Tristán del camino y comenzó a patearlo en el estómago agregándole más al intenso dolor que ya estaba experimentando. Sebastian lloró mientras Kurt le gritó.
"¡Te odio! ¡Te odio! ¡Estúpido, egoísta, destructivo, hijo de puta! ¡Te odio! ¡Te odio! ¡Te odio!"
Tristán se levantó y agarró a Kurt. "¡Basta! ¡Basta! ¡Ya está herido!"
"¡No me importa! ¡Ojalá estuviera muerto! Él es una enferma mierda. Es el peor error de la raza humana" Kurt trató de patear a Sebastian de nuevo, pero Tristán lo bloqueó. "¡Basta! ¡Basta! ¡Estás haciéndole daño!"
"¿Por qué lo proteges? ¿Después de lo que te hizo? ¿A mí? ¿A Blaine? ¿Qué te pasa?"
"¡No me importa! ¡Yo lo amo! ¡Lo amo!"
Kurt se tambaleó hacia atrás. "¡Entonces ahí lo tienes! ¡Puedes pudrirte en el infierno con él, porque ahí es a donde irá!"
Kurt se volvió y puso sus brazos alrededor de Blaine, sollozando. Esta vez Blaine le devolvió el abrazo, envolviendo sus brazos alrededor de Kurt. El ojiazul se dio cuenta de lo delgado que se sentía Blaine en sus brazos. Se apartó un poco y observó el rostro de Blaine. Estaba pálido y parecía que podría morir en cualquier momento.
Kurt abandonó su ira. Tenía que concentrarse en Blaine. "Basta ya de esto." Miró a Tristán. "Nos vamos. ¿Vas a quedarte?"
Sorprendentemente, Tristan lució desgarrado. Durante meses había soñado con estar en casa con Sebastian. De sentir el dominio de Sebastiana su alrededor. A pesar de todo lo que aún amaba a Sebastian.
Pero...
Sebastian lo había tratado horriblemente. Lo había echado como basura. ¿Y si lo hacía de nuevo? Un esclavo debía tener confianza en su maestro. ¿Cómo podía volver a confiar en Sebastian?
Volvió a mirarlo, tendido en el suelo, gimiendo de dolor. A pesar de todo, Tristán no podía dejarlo. No así. No en esas condiciones.
"Sé que no lo apruebas, pero... lo amo. Todavía lo amo, y... tal vez él todavía me ama."
Blaine habló en voz baja. "Así es."
Los ojos de Tristan se llenaron de esperanza. "¿En serio?" Blaine asintió.
Kurt estaba alarmado. "Tristán, mira todo lo que pasó. Todo lo que has pasado, y lo que yo he pasado. ¡Todo ocurrió por su culpa! Él es un idiota egoísta. Te mereces algo mejor. Alguien que te trate bien. ¿Y si te abandona otra vez?"
Tristán se acercó y tomó la mano de Kurt. "Estoy dispuesto a correr ese riesgo. Lo amo, Kurt. Sé que no debería, pero así es. No puedo evitarlo. Quiero quedarme y ver a donde van las cosas. Además, de esta manera puedo ayudarte. Voy a convencerlo de que haga que su padre firme los papeles que te devolverán a Blaine de una vez por todas. Es lo menos que puedo hacer por todo lo que has hecho por mí. Si no fuera por ti, Kurt, no se dónde estaría ahora. Me has salvado, así que déjame tratar de salvar a Blaine para ti."
"Tristán... eres muy hermoso. Podrías conseguir a alguien mucho mejor; no se puede confiar en él. Ha demostrado que no es alguien confiable."
"Lo sé, pero tal vez las cosas van a estar bien. Sobre todo si Blaine está en lo cierto."
"Si pasa algo, prométeme que me llamarás. Puedes llamarme y yo te ayudaré." Kurt se detuvo al darse cuenta de la forma en que sonaba. "No ayudarte haciendo... ya sabes... Digo, te ayudaré a seguir adelante con tu vida." Tristán sonrió y asintió con la cabeza. Se inclinó y besó la mejilla de Kurt. "Gracias."
Tristán le dio a Noah las llaves del coche y escribió el nombre y la dirección de su hotel de lujo favorito en París, junto con algunas referencias.
Fue entonces cuando se dieron cuenta de que Royce se había ido.
Noah estaba enojado. "¿Quién era?"
Tristán se envolvió a sí mismo con sus brazos mientras recordaba la última vez que vio a Royce. "Es el mejor amigo de Sebastian."
"¿Debemos preocuparnos por él?"
Tristán sacudió la cabeza. "No."
Tristán los acompañó hasta la puerta. Kurt lo miró. "¿Estás seguro de esto?"
Tristán asintió. "Sí. Yo sé que ha cometido muchísimos errores. Realmente atroces y terribles errores, pero... no puedo evitar lo que siento. Todavía lo amo."
Kurt asintió. "Está bien. Sólo... déjame saber si consigues lo de los papeles de Blaine."
Tristán asintió. "Estaré en contacto."
Después de que Kurt, Blaine y Noah se fueron, Tristan buscó las llaves de Sebastian por toda la sala de estar antes de pensar en revisar en el otro piso. Corrió escaleras arriba y se sorprendió ante la nueva decoración y acomodo del dormitorio. Sebastian había cambiado todo a su alrededor.
Y había añadió una nueva jaula a la habitación.
El corazón de Tristan se sintió herido mientras miraba a su alrededor.
Tomó las llaves de Sebastián y lentamente bajó las escaleras. Se arrodilló junto a Sebastian y le susurró al oído. "Te voy a llevar al hospital, y te ayudaré a sentirte mejor, y luego vamos a hablar."
Sebastian parpadeó y trató de concentrarse en el rostro de Tristán. Su voz era suave y débil.
"Todavía... te amo. Siempre... ha sido así."
Tristán sonrió.
...
Kurt abrió la puerta de la habitación y una vez más se sintió agradecido de haber traído a Tristán. El hotel era perfecto. Hermoso y comfortable. Mantuvo su brazo alrededor de la cintura de Blaine y lo llevó a la cama, sentándolo ahí cuidadosamente. Dio las gracias al botones por haberle traído sus maletas y se disculpó por darle una propina en dólares estadounidenses. Cuando la puerta se cerró, Kurt finalmente exhaló.
Tenía a Blaine de nueva cuenta.
Su hermoso, pero roto Blaine. ¿Qué tan profundo era el daño?
Por primera vez en su relación, Kurt no estaba seguro de cómo cuidar de Blaine. ¿Cuánto tiempo se habría mantenido firme antes de sucumbir a su poderosa sumisión? Y una vez que la sumisión se había hecho cargo, ¿qué había hecho Sebastian con él?
Kurt decidió comenzar con lo que se sentía natural, normal. Una ducha.
"¿Blaine?" El corazón de Kurt se rompió cuando Blaine lo miró con ojos temerosos. ¿Por qué tenía miedo? "Vamos a tomar una ducha, ¿está bien?"
Blaine asintió, pero cuando Kurt lo miró , decidió que un baño sería lo mejor. Blaine parecía débil para sostenerse. Mentalmente agradeció a Tristán de nuevo cuando entró en el enorme y lujoso cuarto de baño con una gran bañera de hidromasaje.
Blaine estaba sentado en la cama, mirando al suelo, luciendo tenso y asustado. Kurt se arrodilló frente a él.
"Mejor tomaremos un baño." Blaine asintió. Kurt le quitó los zapatos y le ayudó a salir de sus pantalones. Kurt comenzó a quitarse su ropa dejando que Blaine se quitara sus boxers y camiseta. Blaine se quitó los boxers, pero no se quitó la playera. En su lugar, se quedó mirando al suelo. Kurt estaba desnudo delante de él. ¿Era esto demasiado? "¿Blaine?" Blaine lentamente levantó la vista, sus ojos estaban llenos de culpa. ¿Por qué había culpa en su mirada?
"¿Qué pasa?"
Blaine se perdió en los ojos de Kurt. Dios, cuántas noches había soñado con esos hermosos ojos azules. Los ojos que lo miraban con tanto amor. ¿Kurt lo miraría con amor una vez que se enterara de lo que había hecho con Sebastian? ¿Una vez que viera su espalda? ¿Una vez que supiera lo mucho que lo había disfrutado?"
Blaine pasó la lengua por sus labios. "Yo... lo siento... "
Kurt negó con la cabeza. "Deja de decir eso. No tienes nada que lamentar. Nada."
Blaine no podía dejar de pasar sus ojos hacia arriba y hacia abajo por toto el cuerpo de Kurt. Era tan hermoso. Kurt sonrió. "Vamos. No quiero que el agua se enfríe." Jaló a Blaine hacia él y tomó el dobladillo de su playera, tirando de ella por encima de su cabeza. A pesar de estar un poco más delgado, el pecho de Blaine estaba todavía bien definido. Kurt recordó la primera vez que vio a Blaine desnudo. Se resistió a la tentación de inclinarse y lamerle el pecho. En su lugar, tomó sus hombros y lo giró hacia el cuarto de baño. "Te sentirás mejor después de un baño."
Blaine dio unos pasos hacia adelante y se detuvo cuando escuchó el fuerte jadeo de Kurt.
Kurt se quedó sin palabras, se llevó la mano hasta su boca.
La espalda de Blaine...
Las cicatrices...
Mataría a Sebastian. Él le dispararía hasta matarlo y pediría disculpas a Tristan.
Kurt rápidamente caminó y se puso delante de Blaine. Le puso sus manos sobre los hombros. "Mírame." Blaine lentamente levantó la vista. "Te amo. Siempre te amaré. Sin importar nada. Ahora, vamos a tomar nuestro baño."
Kurt lentamente y con todo su amor, lavó el cuerpo y el cabello de Blaine. Blaine cerró los ojos y se relajó bajo el familiar y suave toque de Kurt. Su sumisión zumbó cuando el dominio de Kurt se hizo más fuerte, envolviéndose a su alrededor. Kurt deliberadamente había estado tratando de mantener su dominio en control, porque no quería abrumar a Blaine cuando se encontraba en un estado tan vulnerable. Pero cuanto más pasaba Kurt sus manos por el cuerpo que él conocía tan bien, el cuerpo que él consideraba de su propiedad, crecía más su posesividad y la necesidad de borrar el toque de Sebastian. Kurt quería hacerle el amor a Blaine esa noche, pero sabía que debía esperar hasta que tuviera una mejor comprensión de lo que Blaine había vivido durante los últimos cuatro meses. También quería esperar hasta que estuvieran de vuelta en su propia cama.
Kurt ayudó a Blaine a salir de la bañera, lo secó, le untó crema en todo su cuerpo, lo vistió con boxers y una camiseta que había traído de casa y lo acomodó en la cama. Se apresuró con su rutina de hidratación y se sorprendió al encontrar que Blaine todavía estaba despierto cuando salió del cuarto de baño.
"¿Necesitas algo?"
Blaine negó con la cabeza, pero sus ojos estaban temerosos y suplicantes. Kurt apagó las luces y se metió en la cama. Envolvió sus brazos alrededor de Blaine y lo abrazó. Liberó totalmente su dominio, permitiéndole envolverse firmemente alrededor de Blaine. Blaine gimió y se acurrucó más cerca de Kurt.
Mi maestro. Mi verdadero maestro.
